{"id":503567,"date":"2024-02-12T10:48:50","date_gmt":"2024-02-12T13:48:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=503567"},"modified":"2024-02-14T07:24:15","modified_gmt":"2024-02-14T10:24:15","slug":"sin-miedo-a-la-fiebre-maculosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-miedo-a-la-fiebre-maculosa\/","title":{"rendered":"Sin miedo a la fiebre maculosa"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfEstamos ante un brote de fiebre maculosa en Brasil? \u201c\u00a1No, de ninguna manera!\u201d. Marcelo Labruna, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMVZ-USP), respondi\u00f3 tajantemente a la pregunta que le formul\u00f3 <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, para la elaboraci\u00f3n de este reportaje. En un viaje de exploraci\u00f3n que realiza por el interior del estado de S\u00e3o Paulo junto a colaboradores brit\u00e1nicos, recolectando garrapatas para comprobar si distintos tipos de vegetaci\u00f3n son m\u00e1s o menos propensos a albergar a los invertebrados portadores de la bacteria que causa la enfermedad, no duda en hablar del tema: la epidemia que existe, en su opini\u00f3n, es la de la desinformaci\u00f3n. \u201cLlevo 30 a\u00f1os estudiando la fiebre maculosa, una enfermedad que nadie sabe que existe. Ni la poblaci\u00f3n de riesgo ni los m\u00e9dicos\u201d, advierte.<\/p>\n<p>Lo primero que hay que saber es que la fiebre maculosa tiene cura y que, a pesar de su alta letalidad, no mata de la noche a la ma\u00f1ana: \u201cSi tengo fiebre repentina despu\u00e9s de estar en el campo, s\u00e9 que dispongo de un plazo de dos d\u00edas, incluso tres, para empezar a tomar antibi\u00f3ticos sin aterrorizarme\u201d, dice. Los primeros s\u00edntomas son inespec\u00edficos, tales como fiebre y dolor de cabeza. Las manchas caracter\u00edsticas en la piel pueden aparecer reci\u00e9n dos semanas despu\u00e9s, cuando la bacteria <em>Rickettsia rickettsii<\/em> ya ha causado amplios da\u00f1os en los vasos sangu\u00edneos y el tratamiento puede que no sirva de mucho. Es importante informar al m\u00e9dico de que se ha estado en zonas donde circula la enfermedad, como pastizales, ca\u00f1averales o sitios con presencia de carpinchos. Una vez medicado a tiempo, el paciente se recupera sin problemas.<\/p>\n<p>La administraci\u00f3n de antibi\u00f3ticos como medida preventiva no es una opci\u00f3n, dice Labruna. Esta medicaci\u00f3n impide que la bacteria se multiplique, pero solo el propio sistema inmunitario del paciente puede eliminarla. Por esta raz\u00f3n, el tratamiento solo debe iniciarse una vez que las defensas naturales del organismo hayan empezado a manifestarse.<\/p>\n<p>Labruna tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en la importancia de retirar r\u00e1pidamente la garrapata. Se necesita de un contacto prolongado para la transmisi\u00f3n eficiente de la bacteria, tal como lo muestra una serie de videos dirigidos al p\u00fablico infantil, producidos por la enfermera Gabriela Bragagnollo, investigadora de la Escuela de Enfermer\u00eda de Ribeir\u00e3o Preto de la USP. \u201cLa gente de la ciudad no se da cuenta de que la garrapata est\u00e1 ah\u00ed\u201d, dice Labruna, quien refiere que ni bien siente la picadura extrae al par\u00e1sito cuando anda por el monte. Por eso, a pesar de estar constantemente expuesto, no teme contraer la enfermedad.<\/p>\n<div id=\"attachment_503572\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-503572 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-febre-maculosa-2023-07-site-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-febre-maculosa-2023-07-site-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-febre-maculosa-2023-07-site-01-1140-250x166.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-febre-maculosa-2023-07-site-01-1140-700x465.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-febre-maculosa-2023-07-site-01-1140-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>La garrapata estrella se adhiere a las plantas, desde donde consigue agarrarse a los animales que pasan cerca<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfLa culpa es del carpincho?<br \/>\n<\/strong>Los capibaras o carpinchos (<em>Hydrochoerus hydrochaeris<\/em>), los roedores m\u00e1s grandes del mundo, son los principales reservorios de la bacteria en t\u00e9rminos de biomasa. Y viven relativamente cerca de las personas, porque tienen la capacidad de adaptarse a comer una diversidad de plantas y, por lo tanto, proliferan en \u00e1reas modificadas por la actividad humana, como lo muestra un art\u00edculo del grupo de Labruna publicado en febrero en la revista <em>Journal of Zoology<\/em>.<\/p>\n<p>Sin embargo, estos animales no son amplificadores muy eficaces. Uno de los motivos de ello es que se vuelven inmunes luego de una primera infecci\u00f3n y, posteriormente, no permiten que la bacteria se multiplique lo suficiente en sus c\u00e9lulas como para transmit\u00edrsela a las garrapatas estrella del g\u00e9nero <em>Amblyomma<\/em>, que son los vectores responsables de infectar a los humanos, como muestra un trabajo coordinado por Labruna publicado en 2020 en la revista cient\u00edfica <em>Ticks and Tick-borne Diseases<\/em>. La bacteria solo es capaz de continuar con el ciclo de contagio en los carpinchos si hay cr\u00edas o ejemplares reci\u00e9n llegados que no hayan estado expuestos a la enfermedad.<\/p>\n<p>Por eso, aunque est\u00e9n asociados a una buena parte de los contagios con consecuencias graves entre las personas que entran en contacto con ellos, matar a los carpinchos no es la soluci\u00f3n. Labruna lo explica de forma sencilla: como roedores que son, se reproducen con facilidad cuando hay disponibilidad de alimento, que es lo que ocurre cuando se elimina a una parte de una poblaci\u00f3n. \u201cY la presencia de j\u00f3venes en el grupo, sin exposici\u00f3n previa, es exactamente lo que quiere la bacteria <em>Rickettsia<\/em>\u201d, bromea el investigador.<\/p>\n<p>Los garrapaticidas, por el momento no son una opci\u00f3n viable. Los pocos productos disponibles son dif\u00edciles de aplicar en los animales silvestres, y los carpinchos pasan gran parte de su tiempo en el agua, lo que significa que el producto se disolver\u00eda en el agua y no se adherir\u00eda al pelaje de los mam\u00edferos.<\/p>\n<p>Para evitar la recolonizaci\u00f3n de una zona por carpinchos reci\u00e9n llegados y susceptibles de contraer la enfermedad en una zona determinada, la ley proh\u00edbe matar a estos animales en lugares que no sean aislados. El problema reside en que es muy dif\u00edcil hacer un vallado infalible, del mismo modo que es casi imposible eliminar por completo una poblaci\u00f3n de roedores en zonas extensas. La soluci\u00f3n adoptada por el grupo de veterinarios es la esterilizaci\u00f3n con ligadura y vasectom\u00eda, una estrategia que ha funcionado en algunas \u00e1reas end\u00e9micas de fiebre maculosa del interior del estado. La estrategia impide la reproducci\u00f3n, pero no elimina las hormonas que incitan a los animales a proteger su territorio, lo que provoca un aislamiento m\u00e1s eficaz que una buena valla. \u201cCuando reducimos la natalidad en un 80 %, en cinco a\u00f1os la bacteria desaparece de la poblaci\u00f3n\u201d, sostiene. Con todo, a gran escala, esta estrategia se torna inviable.<\/p>\n<p>El agr\u00f3nomo Luciano Verdade, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena) de la USP, a\u00f1ade que los carpinchos no son los \u00fanicos portadores de la garrapata estrella. Las aves y las serpientes, por ejemplo, tambi\u00e9n son parasitados y basta que lleguen a una nueva zona con uno de estos invertebrados entre sus plumas o escamas para que introduzcan potencialmente la garrapata y sus bacterias, contagiando a otros animales. \u201cSi cayera una bomba at\u00f3mica en el estado de S\u00e3o Paulo, los carpinchos, las garrapatas y la bacteria <em>R. rickettsii <\/em>\u00a0seguir\u00edan existiendo\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Experto en estudios ecol\u00f3gicos de ecosistemas modificados por la actividad humana, a lo largo de su carrera Verdade ha lidiado con situaciones en las que el contacto entre las personas y la fauna salvaje da lugar a la transmisi\u00f3n de enfermedades. La fiebre maculosa hab\u00eda desaparecido del municipio de Piracicaba, donde se encuentra el Cena, por espacio de varias d\u00e9cadas durante la segunda mitad del siglo XX, y su grupo fue el primero en detectarla de nuevo en 2001.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista epidemiol\u00f3gico, no puede decirse que las muertes ocurridas en junio en la regi\u00f3n de Campinas, en el interior de S\u00e3o Paulo, como consecuencia de infecciones adquiridas en una misma granja, adem\u00e1s de otros casos registrados posteriormente, se salgan de la norma. \u201cEn los \u00faltimos 10 a\u00f1os, la prevalencia de la fiebre maculosa en el estado de S\u00e3o Paulo se ha mantenido razonablemente constante\u201d, dice Labruna, bas\u00e1ndose en datos de la Secretar\u00eda de Salud del Estado. En 2022, se confirmaron unos 60 casos mediante examen serol\u00f3gico, tres cuartas partes de los cuales fueron fatales. \u201cEn 2018, 11 personas murieron a causa de la infecci\u00f3n en un barco pesquero\u201d, recuerda. La concentraci\u00f3n de casos suele comenzar entre abril y mayo y se prolonga hasta octubre o noviembre, siguiendo el ciclo vital de la garrapata transmisora.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-FebreMaculosa-2023-07-info_DESK-ESP.png\" data-tablet_size=\"1140x603\" alt=\"Uma doen\u00e7a endemica\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-FebreMaculosa-2023-07-info_DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-FebreMaculosa-2023-07-info_DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/RPF-FebreMaculosa-2023-07-info_MOBILE-ESP2.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Para Verdade, el mayor problema de la fiebre maculosa es la falta de di\u00e1logo entre la medicina preventiva y la cl\u00ednica. \u201cTenemos que mejorar nuestra capacidad cl\u00ednica para detectar la enfermedad\u201d, dice. \u201cMientras los carpinchos quedan como los malos, se est\u00e1n descuidando otras estrategias\u201d. Una buena anamnesis y preguntas referentes al contacto con garrapatas marcan una gran diferencia y pueden llevar a un diagn\u00f3stico que baste para prescribir un antibi\u00f3tico, incluso aunque no se identifique el pat\u00f3geno espec\u00edfico. Esta es la recomendaci\u00f3n de los Centros para el Control y Prevenci\u00f3n de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos. El investigador tambi\u00e9n considera crucial el desarrollo de pruebas r\u00e1pidas para detectar la bacteria en el organismo humano y realizar el diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p><strong>Medicina preventiva<br \/>\n<\/strong>Uno de los objetivos a los que apunta el grupo de la bi\u00f3loga Andr\u00e9a Foga\u00e7a, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP, quien mantiene una colaboraci\u00f3n a largo plazo con Labruna, es la obtenci\u00f3n de una vacuna para prevenir la infecci\u00f3n. Su grupo ha identificado en las garrapatas <em>Amblyomma sculptum<\/em> una prote\u00edna inhibidora de la apoptosis (IAP), esencial para que puedan alimentarse. Cuando se impide la producci\u00f3n de la mol\u00e9cula mediante intervenciones moleculares, mueren al succionar la sangre de conejos, independientemente de que est\u00e9n infectadas o no con <em>R. rickettsii<\/em>. La causa es la apoptosis, la muerte celular programada, que normalmente es inhibida por la prote\u00edna en cuesti\u00f3n, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en marzo por su grupo en la revista <em>Parasites &amp; Vectors<\/em>. Este hallazgo fue fruto de la maestr\u00eda de la biom\u00e9dica Marcelly Bastos Nassar, en cuyo doctorado trata de entender qu\u00e9 hay en la alimentaci\u00f3n que activa la apoptosis. \u201cEstamos dise\u00f1ando los p\u00e9ptidos de la IAP para inmunizar conejos contra la garrapata estrella, que morir\u00eda al alimentarse de ellos, y luego haremos pruebas en animales que son hospedantes naturales de la bacteria\u201d, relata Foga\u00e7a, quien trabaja en conjunto con colegas de especialidades complementarias y espera obtener resultados en el plazo de un a\u00f1o.<\/p>\n<p>La picadura de una garrapata infectada es la \u00fanica forma que tienen las personas de contraer la fiebre maculosa. La investigadora explica que este ar\u00e1cnido y la bacteria no necesitan la presencia humana en su ciclo vital. \u201cLas garrapatas hembras la transmiten a sus cr\u00edas, que constituyen sus reservorios\u201d, dice. \u201cTambi\u00e9n lo son las zarig\u00fceyas, pero los carpinchos sobresalen porque tienen m\u00e1s biomasa y mantienen la bacteria en su torrente sangu\u00edneo por m\u00e1s tiempo\u201d. La bi\u00f3loga sostiene que la vigilancia epidemiol\u00f3gica es fundamental: debe monitorearse la presencia de la bacteria en los carpinchos y mantenerse corto el c\u00e9sped de los parques para reducir los escondrijos de las garrapatas.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><strong><br \/>\n1.<\/strong>\u00a0Las garrapatas\u00a0<em>Rickettsia<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Borrelia<\/em>. Estudios de campo y de laboratorio (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/111537\/carrapatos-rickettsia-e-borrelia-estudos-a-campo-e-de-laboratorio\/?q=22\/12852-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/12852-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable <\/strong>Marcelo Bahia Labruna (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 326.898,44.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> El papel de la microbiota en el delineado de la inmunidad del intestino y de la capacidad vectorial de las garrapatas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/109301\/o-papel-da-microbiota-no-delineamento-da-imunidade-do-intestino-e-da-competencia-vetorial-de-carrapa\/?q=21\/03649-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 21\/03649-4<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Andr\u00e9a Cristina Foga\u00e7a (USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 363.114,87.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Caracterizaci\u00f3n funcional de los componentes del sistema inmunitario, de la saliva y de la microbiota de las garrapatas <em>Amblyomma\u00a0<\/em>spp. en el establecimiento de la infecci\u00f3n provocada por\u00a0<em>Rickettsia rickettsii<\/em> (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/108418\/caracterizacao-funcional-de-componentes-do-sistema-imune-da-saliva-e-da-microbiota-de-carrapatos-amb\/?q=20\/16462-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 20\/16462-7<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Andr\u00e9a Cristina Foga\u00e7a (USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 171.865,09.<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Los carpinchos, las garrapatas y la fiebre maculosa (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/86667\/capivaras-carrapatos-e-febre-maculosa\/?q=13\/18046-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 13\/18046-7<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable <\/strong>Marcelo Bahia Labruna (USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 2.574.145,87.<br \/>\n<strong>5.<\/strong> Caracterizaci\u00f3n molecular de las interacciones entre las garrapatas <em>Rickettsia<\/em> y sus hospedadores vertebrados (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/87999\/caracterizacao-molecular-das-interacoes-entre-carrapatos-riquetsias-e-hospedeiros-vertebrados\/?q=13\/26450-2\">n\u00ba 13\/26450-2<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable <\/strong>Sirlei Daffre (USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 2.942.860,37.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>MAGIOLI, M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/zslpublications.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1111\/jzo.13057\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Plasticity in resource use explains the persistence of the largest living rodent in anthropized environments<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Zoology<\/strong>. v. 320, n. 2, p. 108-19. 27 feb. 2023.<br \/>\nRAM\u00cdREZ-HERN\u00c1NDEZ, A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\">Capybaras (<\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Hydrochoerus hydrochaeris<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">) as amplifying hosts of\u00a0<\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Rickettsia rickettsii\u00a0<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\">to\u00a0<\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\"><em>Amblyoma sculptum\u00a0<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\">ticks: Evaluation during primary and subsequent exposures to\u00a0<\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\"><em>R. rickettsii\u00a0<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S1877959X20300832?via%3Dihub\">infection<\/a>.\u00a0<strong>Ticks and Tick-borne Diseases<\/strong>. v. 11, n. 5, 101463. 7 may. 2020.<br \/>\nNASSAR, M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/parasitesandvectors.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/s13071-023-05701-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The survival of Amblyomma sculptum ticks upon blood-feeding depends on the expression of an inhibitor of apoptosis protein<\/a>.\u00a0<strong>Parasites &amp; Vectors<\/strong>. v. 16, 96. 10 mar. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Es una enfermedad causada por una bacteria que transmiten las garrapatas. Puede combat\u00edrsela mediante el conocimiento de su ecolog\u00eda y con un diagn\u00f3stico cl\u00ednico eficaz","protected":false},"author":3,"featured_media":503568,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,298,329,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-503567","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-epidemiologia-es","tag-salud-publica","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=503567"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503567\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":503777,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/503567\/revisions\/503777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/503568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=503567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=503567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=503567"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=503567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}