{"id":507402,"date":"2024-03-29T10:17:58","date_gmt":"2024-03-29T13:17:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=507402"},"modified":"2024-04-22T17:03:43","modified_gmt":"2024-04-22T20:03:43","slug":"las-variaciones-de-temperaturas-pueden-provocar-cinco-millones-de-muertes-anuales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-variaciones-de-temperaturas-pueden-provocar-cinco-millones-de-muertes-anuales\/","title":{"rendered":"Las variaciones de temperaturas pueden provocar cinco millones de muertes anuales"},"content":{"rendered":"<p>Las olas de calor del verano europeo de 2022, de una magnitud similar a las que ahora se repiten en esas latitudes, fueron las culpables de la muerte de unas 61.600 personas entre finales de mayo y principios de septiembre del a\u00f1o pasado, en su mayor\u00eda ancianos y mujeres. Esta ha sido la conclusi\u00f3n principal de un art\u00edculo publicado en julio de 2023 en la revista cient\u00edfica <em>Nature Medicine<\/em>.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n de los pa\u00edses mediterr\u00e1neos fue la m\u00e1s afectada. Seg\u00fan el estudio, tan solo en Italia y Espa\u00f1a se contabilizaron 18.000 y 11.300 decesos respectivamente. \u201cEl Mediterr\u00e1neo se ve afectado por un proceso de desertificaci\u00f3n. Las olas de calor se magnifican durante el verano solamente a causa de estas condiciones m\u00e1s secas\u201d, dijo a la agencia de noticias <em>Reuters<\/em> el climat\u00f3logo espa\u00f1ol Joan Ballester, del Instituto de Salud Global de Barcelona, autor principal del estudio.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>See more:<\/strong><br \/>\n\u2013 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/julio-fue-el-mes-mas-caluroso-de-la-historia-reciente-y-batio-records-de-temperaturas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Julio fue el mes m\u00e1s caluroso de la historia reciente y bati\u00f3 r\u00e9cords de temperaturas<\/a><br \/>\n\u2013 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-efecto-de-las-islas-de-calor-urbano-vuelve-mas-calurosas-incluso-a-las-ciudades-de-mediano-y-pequeno-porte\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El efecto de las islas de calor urbano vuelve m\u00e1s calurosas incluso a las ciudades de mediano y peque\u00f1o porte<\/a><\/div>\n<p>Pero en Alemania, un pa\u00eds con un clima templado, el impacto del calor tambi\u00e9n ha sido considerable: 8.100 de sus habitantes sucumbieron a temperaturas que alcanzaron los 40 grados Celsius (\u00baC).<\/p>\n<p>La cantidad de muertes en Europa \u2013una de las zonas m\u00e1s ricas del planeta\u2013 debido a episodios de calor intenso, es impactante. No hay que olvidar que la regi\u00f3n tiene una poblaci\u00f3n con un porcentaje significativo de personas mayores de 65 a\u00f1os, m\u00e1s vulnerables a las variaciones de temperatura, e hist\u00f3ricamente preparada y habituada a lidiar con fr\u00edos rigurosos, no con la atm\u00f3sfera sofocante y los incendios forestales de unos veranos t\u00f3rridos. La cantidad de defunciones anuales en todo el mundo asociadas a las variaciones extremas de la temperatura, tanto por encima como por debajo de la zona de mayor confort t\u00e9rmico para el ser humano (entre 22 y 26 \u00baC), se cuentan por millones y plantea desde otra perspectiva la cifra de v\u00edctimas fatales del verano europeo.<\/p>\n<p>No hay consenso en lo que se refiere al total de muertes en todo el mundo asociadas a los cambios de temperatura bruscos o significativos. Estudios que utilizan diferentes metodolog\u00edas atribuyen un n\u00famero distinto de decesos a los vaivenes de los term\u00f3metros. Un art\u00edculo publicado en 2021 en la revista <em>The Lancet Planetary Health<\/em> estim\u00f3 que 5 millones de personas mueren cada a\u00f1o debido a variaciones t\u00e9rmicas bruscas o significativas. Esa cifra equivale a un 9,5 % del total de \u00f3bitos anuales a nivel mundial. Algo m\u00e1s de las tres cuartas partes de las v\u00edctimas fatales viven en Asia o en \u00c1frica (<em>v\u00e9ase el cuadro<\/em>). Alrededor de un 10 % de las muertes se producen a causa del calor excesivo y un 90 % debido al fr\u00edo.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-JulhoQuente-2023-08-info5-ESP-DESK-2.png\" data-tablet_size=\"1140x818\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-JulhoQuente-2023-08-info5-ESP-DESK-2.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-JulhoQuente-2023-08-info5-ESP-DESK-2.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-JulhoQuente-2023-08-info5-ESP-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Otro estudio epidemiol\u00f3gico, coordinado por un grupo del Instituto de M\u00e9tricas y Evaluaci\u00f3n de la Salud (IHME, por sus siglas en ingl\u00e9s), de la Universidad de Washington (EE. UU.), calcul\u00f3 que en 2019 hubo casi 1,7 millones de v\u00edctimas fatales en todo el mundo debido a las temperaturas extremas. El referido trabajo sali\u00f3 publicado en la revista <em>The Lancet<\/em> en agosto de 2021. El art\u00edculo cifr\u00f3 en aproximadamente 17.300 las muertes anuales por las variaciones t\u00e9rmicas extremas en Brasil, dos tercios de ellas asociadas al fr\u00edo y un tercio al calor.<\/p>\n<p>Un tercer estudio a\u00fan m\u00e1s reciente, publicado en mayo del a\u00f1o pasado nuevamente en la revista <em>The Lancet Planetary Health<\/em>, calcul\u00f3 que entre 2000 y 2019, algo m\u00e1s de 1,7 millones de personas perdieron la vida cada a\u00f1o debido a variaciones extremas de la temperatura. La investigaci\u00f3n fue coordinada por un equipo australiano de la Universidad Monash. Independientemente de cu\u00e1l trabajo se acerque m\u00e1s a la realidad, un punto central y coincidente es que demasiado calor o fr\u00edo matan a millones de personas.<\/p>\n<p>Para el m\u00e9dico pat\u00f3logo Paulo Saldiva, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), coautor de los dos estudios publicados en <em>The Lancet Planetary Health<\/em>, el \u00e1rea de la salud p\u00fablica debe considerar a los pron\u00f3sticos clim\u00e1ticos como una de las variables que influyen en su pr\u00e1ctica. \u201cDesde hace tiempo, la agricultura se planifica en funci\u00f3n de las variaciones del clima, si llover\u00e1 m\u00e1s o menos, si va a hacer m\u00e1s calor o m\u00e1s fr\u00edo\u201d, dice Saldiva. \u201cNosotros tenemos que hacer lo mismo\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Los ancianos y los ni\u00f1os son los que m\u00e1s padecen el calor y fr\u00edo extremos<\/p><\/blockquote>\n<p>El investigador cita como ejemplo algo que ocurre en la capital paulista. En las jornadas m\u00e1s calurosas, aquellas incluidas dentro del 2 % de los d\u00edas m\u00e1s t\u00f3rridos del a\u00f1o, la cantidad de muertes en S\u00e3o Paulo aumenta un 50 %. En lugar de los habituales 200 decesos diarios, se producen 300. Las personas pueden sentirse repentinamente indispuestas debido a las altas temperaturas, a veces acompa\u00f1adas de una baja humedad relativa y, casi siempre, de altas dosis de contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las condiciones t\u00e9rmicas adversas interfieren en el metabolismo del cuerpo humano. Alteran las funciones cardiovasculares, renales y de control de la presi\u00f3n arterial, adem\u00e1s de los niveles de ciertas hormonas como el cortisol y las tiroideas. Los vasos perif\u00e9ricos se dilatan, pueden producirse mareos y el coraz\u00f3n comienza a latir con m\u00e1s fuerza. \u201cLos ancianos y los ni\u00f1os son los m\u00e1s expuestos a esta situaci\u00f3n\u201d, dice el pat\u00f3logo.<\/p>\n<p>Las muertes son la consecuencia m\u00e1s extrema ante un gran malestar t\u00e9rmico. Hay impactos m\u00e1s sutiles que afectan de un modo menos acentuado la calidad de vida y conllevan p\u00e9rdidas materiales. En un art\u00edculo elaborado en colaboraci\u00f3n con el grupo de la Universidad Monash, publicado en mayo de este a\u00f1o en la revista <em>Science of the Total Environment<\/em>, Saldiva y sus colegas de la FM-USP estimaron que las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas como consecuencia de trabajar bajo condiciones t\u00e9rmicas inadecuadas (demasiado calor o fr\u00edo) totalizaron 105.000 millones de d\u00f3lares en Brasil, entre 2000 y 2019.<\/p>\n<p>En el estudio se analizaron indicadores de 510 zonas del pa\u00eds y se los asoci\u00f3 con muertes y con una menor productividad laboral. Los varones de entre 15 y 44 a\u00f1os fueron los m\u00e1s afectados en su rendimiento de trabajo por las variaciones t\u00e9rmicas radicales. En el sur del pa\u00eds, el fr\u00edo extremo fue la incomodidad t\u00e9rmica de mayor impacto. En el nordeste y en el centro-oeste, fue el intenso calor.<\/p>\n<p>Un art\u00edculo publicado en mayo de este a\u00f1o en la revista <em>Science<\/em> estim\u00f3 que el fen\u00f3meno clim\u00e1tico de El Ni\u00f1o, que eleva la temperatura de las aguas superficiales de la zona oriental del Pac\u00edfico ecuatorial y altera los reg\u00edmenes pluviales y de temperaturas de todo el planeta, provoca p\u00e9rdidas colosales en la econom\u00eda mundial. El evento de 1983-1984 estar\u00eda asociado a p\u00e9rdidas globales por 4,1 billones de d\u00f3lares, y el de 1997-1998 habr\u00eda llegado a 5,7 billones de d\u00f3lares, lo que corresponde al 20\u00a0% o 25 % de la econom\u00eda estadounidense. En el transcurso de este siglo, en medio de un escenario de cambios clim\u00e1ticos, los autores del estudio pronostican p\u00e9rdidas globales de unos 84 billones de d\u00f3lares debido a la irrupci\u00f3n de El Ni\u00f1o, tal como es el caso de este a\u00f1o. Esta es otra raz\u00f3n de peso para incluir al cambio clim\u00e1tico en la agenda social y sanitaria.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>WEN, B.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0048969723009841\">Productivity-adjusted life years lost due to non-optimum temperatures in Brazil: A nationwide time-series study\u00a0<\/a><strong>Science of The Total Environment.\u00a0<\/strong>v.873. 15 may. 2023.<br \/>\nCALLAHAN, C.W. y MANKIN. J. S.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.adf2983\">Persistent effect of El Ni\u00f1o on global economic growth<\/a>.\u00a0<strong>Science<\/strong>. v. 380, n.6649. 18 may. 2023.<br \/>\nWO, Y.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lanplh\/article\/PIIS2542-5196(22)00073-0\/fulltext\">Global, regional, and national burden of mortality associated with short-term temperature variability from 2000\u201319: a three-stage modelling study<\/a>.\u00a0<strong>Lancet Planet Health<\/strong>. v.6, n.5. may. 2022.<br \/>\nBURKART, K. G.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(21)01700-1\/fulltext\">Estimating the cause-specific relative risks of non-optimal temperature on daily mortality: a two-part modelling approach applied to the Global Burden of Disease Study<\/a>.\u00a0<strong>Lancet<\/strong>. v.398, n.10301. 21 ago. 2021.<br \/>\nZHAO. Q.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lanplh\/article\/PIIS2542-5196(21)00081-4\/fulltext\">Global, regional, and national burden of mortality associated with non-optimal ambient temperatures from 2000 to 2019: a three-stage modelling study.<\/a><strong>\u00a0Lancet Planet Health.\u00a0<\/strong>v.5, n.7. jul.2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las variaciones bruscas de temperaturas pueden causar la muerte de hasta 5 millones de personas por a\u00f1o","protected":false},"author":13,"featured_media":507403,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[286,269,329],"coauthors":[101],"class_list":["post-507402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-clima-es","tag-ambiente-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=507402"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":509813,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507402\/revisions\/509813"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/507403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=507402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=507402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=507402"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=507402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}