{"id":507408,"date":"2024-03-29T10:23:57","date_gmt":"2024-03-29T13:23:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=507408"},"modified":"2024-03-29T10:23:57","modified_gmt":"2024-03-29T13:23:57","slug":"guita-grin-debert-las-diversas-fases-de-lo-femenino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/guita-grin-debert-las-diversas-fases-de-lo-femenino\/","title":{"rendered":"Guita Grin Debert: Las diversas fases de lo femenino"},"content":{"rendered":"<p>Los primeros datos del Censo Demogr\u00e1fico de 2022, dados a conocer en julio por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), muestran que la poblaci\u00f3n nacional est\u00e1 envejeciendo m\u00e1s r\u00e1pido que lo previsto. Esta informaci\u00f3n no ha sido una sorpresa para la antrop\u00f3loga paulista Guita Grin Debert, una de las pioneras en el campo de las ciencias sociales en Brasil con sus estudios sobre la vejez, tema al que se dedica desde hace cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>La tem\u00e1tica del envejecimiento llam\u00f3 la atenci\u00f3n de la investigadora en la d\u00e9cada de 1980. En aquel entonces, realizaba un doctorado sobre nacionalismo en el Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Poco antes de la defensa de su tesis, en 1986, escribi\u00f3 un art\u00edculo basado en entrevistas que hab\u00eda realizado, <em>motu proprio<\/em>, con ocho ancianas. Desde entonces, ha estado abocada a esta tem\u00e1tica. En 2000, su libro <em>A reinven\u00e7\u00e3o da velhice \u2013 Socializa\u00e7\u00e3o e processos de reprivatiza\u00e7\u00e3o do envelhecimento <\/em>[La reinvenci\u00f3n de la vejez. Socializaci\u00f3n y procesos de reprivatizaci\u00f3n del envejecimiento] (Edusp, 1999) qued\u00f3 tercero en la categor\u00eda Ciencias Humanas y Educaci\u00f3n del Premio Jabuti.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 74 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Antropolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Universidad de Campinas (Unicamp)<br \/>\n<strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>Licenciatura en ciencias sociales (1973), maestr\u00eda (1977) y doctorado (1986) en ciencia pol\u00edtica por la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)<\/div>\n<p>Grin Debert fue docente del Departamento de Antropolog\u00eda del Instituto de Filosof\u00eda y Ciencias Humanas de la Universidad de Campinas (IFCH-Unicamp), entre 1984 y 2018, cuando se jubil\u00f3. Pero sigue vinculada a los Programas de Posgrado en Antropolog\u00eda Social y en Ciencias Sociales del IFCH, dirigiendo a investigadores en sus posgrados. Adem\u00e1s, es miembro del N\u00facleo de Estudios de G\u00e9nero Pagu, de la Unicamp, del cual fue coordinadora entre 2007 y 2009.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado se convirti\u00f3 en profesora em\u00e9rita de esa universidad. Seg\u00fan el dictamen de la comisi\u00f3n especial que aprob\u00f3 el otorgamiento del t\u00edtulo, Grin Debert no solamente contribuy\u00f3 al desarrollo de los estudios sobre vejez y g\u00e9nero, sino tambi\u00e9n a la institucionalizaci\u00f3n de las ciencias sociales en Brasil. La investigadora se ha desempe\u00f1ado, entre otros cargos, como secretaria adjunta de la Asociaci\u00f3n Nacional de Posgrado e Investigaci\u00f3n en Ciencias Sociales (Anpocs), entre 1992 y 1996, y vicepresidenta de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Antropolog\u00eda (2000-2002). Tambi\u00e9n integr\u00f3 la Coordinaci\u00f3n del \u00c1rea de Ciencias Humanas y Sociales de la Direcci\u00f3n Cient\u00edfica de la FAPESP (2007-2014).<\/p>\n<p>Actualmente Debert investiga la cuesti\u00f3n de los cuidados y la vejez dependiente. En 2019 public\u00f3 el libro electr\u00f3nico <em>Desafios do cuidado: G\u00eanero, velhice e defici\u00eancia <\/em>[Los desaf\u00edos del cuidado: g\u00e9nero, vejez y discapacidad] (Unicamp\/IFCH), coordinado en forma conjunta con la antrop\u00f3loga Mariana Marques Pulhez. Viuda del m\u00e9dico Zelman Debert (1940-2021), es madre de Paula, psic\u00f3loga, e Iara, oftalm\u00f3loga, y abuela de Tom, de 9 a\u00f1os. Poco antes de partir rumbo a un congreso en Costa Rica, recibi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> en el apartamento de la capital paulista en el que vive sola donde concedi\u00f3 la siguiente entrevista.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde naci\u00f3 usted?<br \/>\n<\/strong>Nac\u00ed en Santo Andr\u00e9, en el \u00c1rea Metropolitana de S\u00e3o Paulo. Cuando ten\u00eda 9 a\u00f1os nos mudamos a la capital paulista con mi familia, de origen jud\u00edo. Mis padres llegaron a Brasil en la d\u00e9cada de 1920. \u00c9l vino de Palestina y ella de Lituania. Yo soy la hija mayor. Mi hermana, Bila Sorj, es psic\u00f3loga y profesora jubilada de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro [UFRJ]. Y mi hermano, Ezequiel Grin, es abogado y tambi\u00e9n est\u00e1 jubilado. Mi padre era t\u00e9cnico qu\u00edmico y mi madre era egresada del <em>gin\u00e1sio<\/em> [la actual ense\u00f1anza fundamental II, del sexto al noveno a\u00f1o]. No fueron a la universidad, pero valoraban mucho el estudio y quer\u00edan que sus hijos estudiasen.<\/p>\n<blockquote><p>Quise estudiar ciencias sociales para pensar formas de cambiar este escenario tan desigual que caracteriza a Brasil<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hac\u00edan sus padres?<br \/>\n<\/strong>Mi mam\u00e1 era ama de casa y mi pap\u00e1 era propietario de una f\u00e1brica textil, primero en Santo Andr\u00e9 y luego en S\u00e3o Paulo. En la d\u00e9cada de 1970, cuando se jubil\u00f3, se convirti\u00f3 en coleccionista de artes pl\u00e1sticas. Siempre estaba en contacto con artistas. Aldemir Martins [1922-2006], Cl\u00f3vis Graciano [1907-1988] y Alfredo Volpi [1896-1988] frecuentaban nuestro hogar, pero a mi padre le encantaba visitar sus atelieres para ver sus obras y enterarse de las novedades. Para entonces yo ya era adulta, y me complac\u00eda inmensamente poder relacionarme con esos artistas y conversar con ellos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 eligi\u00f3 la carrera de ciencias sociales?<br \/>\n<\/strong>Porque quer\u00eda entender mejor la realidad brasile\u00f1a y buscar formas de cambiar este escenario tan desigual que caracteriza a Brasil. En 1968 ingres\u00e9 a la USP. Dos a\u00f1os antes hab\u00eda estado viviendo en Jerusal\u00e9n, Israel, donde estudi\u00e9 hebreo y viaj\u00e9 por el pa\u00eds. Fue una experiencia muy interesante, pero incomparable con mi ingreso a la universidad. All\u00ed se respiraba libertad, un espacio donde pod\u00edamos conversar, proponer ideas y estudiar modelos de vida. El ambiente era efervescente, a pesar de la creciente represi\u00f3n de la dictadura militar [1964-1985]. En aquel entonces, la carrera de ciencias sociales se cursaba en el edificio de la calle Maria Ant\u00f4nia, en el barrio de Higien\u00f3polis, que en 1968 fue ocupado por los estudiantes. En diciembre de aquel a\u00f1o me surgi\u00f3 una oportunidad de ir a estudiar en Francia, donde estuve alrededor de tres a\u00f1os. Entr\u00e9 en ciencias sociales en La Sorbona, pero lo que realmente quer\u00eda era estudiar ling\u00fc\u00edstica, una disciplina muy de moda en aquella \u00e9poca. Eleg\u00ed ling\u00fc\u00edstica como primera opci\u00f3n y sociolog\u00eda como segunda. Por entonces, Par\u00eds estaba repleta de brasile\u00f1os, muchos de ellos exiliados, pero tambi\u00e9n hab\u00eda algunos que estaban all\u00ed por elecci\u00f3n, porque no quer\u00edan vivir bajo el yugo del r\u00e9gimen militar. A\u00fan hoy en d\u00eda conservo amigos de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo regres\u00f3 a Brasil?<br \/>\n<\/strong>En 1972. En principio para pasar un tiempo, ver c\u00f3mo estaba la situaci\u00f3n en el pa\u00eds, estar con la familia que se extra\u00f1aba, pero acab\u00e9 qued\u00e1ndome en S\u00e3o Paulo. Como ya estaba matriculada en la USP, al a\u00f1o siguiente retom\u00e9 la carrera de ciencias sociales, que para entonces hab\u00eda sido trasladada a la Ciudad Universitaria, en el campus del barrio de Butant\u00e3. Las clases se dictaban en galpones, a\u00fan no exist\u00eda la sede actual de la FFLCH [Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas]. Ah\u00ed fue cuando conoc\u00ed a dos personas que fueron claves en mi carrera acad\u00e9mica: las antrop\u00f3logas Ruth Cardoso [1930-2008] y Eunice Durham [1932-2022]. Sus clases eran incre\u00edbles y me inspiraron para seguir la carrera de antropolog\u00eda. Me gradu\u00e9 en 1973. Enseguida me cas\u00e9 y en 1975 naci\u00f3 mi primera hija, Paula. Para entonces ya estaba cursando la maestr\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_507413\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-507413 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-entrevista-guita-debert-antropologos-2023-09-site-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-entrevista-guita-debert-antropologos-2023-09-site-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-entrevista-guita-debert-antropologos-2023-09-site-1140-1-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-entrevista-guita-debert-antropologos-2023-09-site-1140-1-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/RPF-entrevista-guita-debert-antropologos-2023-09-site-1140-1-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal<\/span>Debert, de blanco, en la celebraci\u00f3n por la obtenci\u00f3n de su libre docencia, en 1997, junto a los antrop\u00f3logos (<em>de izquierda a derecha<\/em>) Simone Coelho, Helena Sampaio, Ruth Cardoso y Gilberto Velho<span class=\"media-credits\">Archivo personal<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investig\u00f3 en su maestr\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Mi directora de tesina fue Ruth Cardoso, quien en ese entonces estaba en el Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la USP. Yo adoraba su sentido del humor transgresor e irreverente. En mi investigaci\u00f3n, analic\u00e9 el discurso de los l\u00edderes pol\u00edticos anteriores al golpe de 1964: Miguel Arraes [1916-2005], Leonel Brizola [1922-2004], Carlos Lacerda [1914-1977] y Adhemar de Barros [1901-1969]. Estudi\u00e9 el significado de la palabra \u201cpueblo\u201d en estos cuatro casos. Para Lacerda, por ejemplo, el pueblo era el que pagaba impuestos, mientras que para Arraes, pueblo era el que ten\u00eda en sus manos la capacidad de luchar y derrotar al imperialismo. Conclu\u00ed la maestr\u00eda en 1977.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDespu\u00e9s se fue al Reino Unido?<br \/>\n<\/strong>Mi marido, Zelman, era m\u00e9dico. Por aquella \u00e9poca \u00e9l trabajaba con el sanitarista Walter Leser [1909-2004], que entonces era Secretario de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo. En 1977 Zelman fue a hacer una especializaci\u00f3n en la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y se llev\u00f3 a la familia con \u00e9l. Cuando hac\u00eda mi maestr\u00eda, hab\u00eda asistido a una conferencia que [el te\u00f3rico pol\u00edtico argentino] Ernesto Laclau [1935-2014] brind\u00f3 en S\u00e3o Paulo, invitado por el Cebrap [Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento]. Su visi\u00f3n al respecto del populismo era muy interesante, sosten\u00eda que hab\u00eda muchas formas de tratar este concepto y no solo en clave de la manipulaci\u00f3n de los intereses de clase. Laclau acept\u00f3 dirigirme en mi investigaci\u00f3n doctoral en la Universidad de Essex [Reino Unido] para estudiar el nacionalismo en Brasil en los a\u00f1os 1960, en la antesala del golpe militar. Un a\u00f1o despu\u00e9s de llegar a Londres, qued\u00e9 embarazada de mi segunda hija, Iara. Por esta raz\u00f3n, mi marido y yo decidimos regresar a Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue a trav\u00e9s de la compa\u00f1era de Laclau, la fil\u00f3sofa y polit\u00f3loga belga Chantal Mouffe, que usted entr\u00f3 en contacto con el feminismo?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es. Laclau trabajaba en Essex, pero viv\u00eda en Londres, como yo. Manten\u00edamos largas conversaciones en el tren, en el trayecto de ida y vuelta. Ten\u00edamos una excelente relaci\u00f3n y viv\u00edamos cerca. Sol\u00eda invitarnos a cenar en su casa. Chantal estaba muy involucrada con el feminismo y en esas reuniones me daba consejos, dici\u00e9ndome: \u201cNo puedes dejar de ver o leer tal cosa\u201d. En Londres, las cuestiones de g\u00e9nero estaban en pleno apogeo en aquella segunda mitad de la d\u00e9cada de 1970. Volv\u00ed a Brasil muy entusiasmada con esas ideas y vi que esos debates ya se estaban produciendo aqu\u00ed tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde, por ejemplo?<br \/>\n<\/strong>Mi hermana, que entonces era docente de la UFMG [Universidad Federal de Minas Gerais], hab\u00eda empezado a estudiar la violencia de g\u00e9nero y el femicidio de \u00c2ngela Diniz [una <em>socialite<\/em> brasile\u00f1a de Minas Gerais, asesinada de cuatro tiros en diciembre de 1976 por su novio, Raul Fernando do Amaral Street, conocido como \u201cDoca Street\u201d, en B\u00fazios, en las costas de R\u00edo de Janeiro]. Bila es una de las pioneras en los estudios de g\u00e9nero en Brasil, e incluso lleg\u00f3 a participar en las manifestaciones que reclamaban la condena del asesino a principios de los a\u00f1os 1980. Recuerdo que en aquella \u00e9poca, en la d\u00e9cada de 1970, Mariza Corr\u00eaa [1945-2016] y Helo\u00edsa Pontes, ambas antrop\u00f3logas, ya realizaban investigaciones sobre el feminismo en la Unicamp. Y Ruth Cardoso ten\u00eda un grupo de estudios de g\u00e9nero en la USP, desde finales del decenio de 1970. No era nada formal, pero agrupaba a muchas personas interesadas en el tema, como la antrop\u00f3loga Teresa Caldeira, quien en su maestr\u00eda investig\u00f3 los movimientos femeninos en los barrios de la periferia de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><strong>Pero usted no sigui\u00f3 ese camino en su doctorado.<br \/>\n<\/strong>En la USP retom\u00e9 mi investigaci\u00f3n doctoral que hab\u00eda dejado inconclusa en Inglaterra. La tesis, tambi\u00e9n dirigida por Ruth Cardoso, fue una derivaci\u00f3n de la maestr\u00eda. Estudi\u00e9 al Iseb [Instituto Superior de Estudios Brasile\u00f1os], que estaba alineado con la izquierda, y la Escuela Superior de Guerra [ESG], cuya postura era de derecha, para entender las disputas pol\u00edticas en el pa\u00eds que precedieron al golpe de 1964. Mi investigaci\u00f3n expone que ambas instituciones deseaban un crecimiento econ\u00f3mico acelerado para Brasil. Adem\u00e1s, Cuba era un elemento presente en ambos bandos. El Iseb analizaba los dilemas del modelo de la Revoluci\u00f3n Cubana, mientras que la ESG abogaba por la formulaci\u00f3n de una especie de Plan Marshall para que Brasil no se \u201cconvirtiera en Cuba\u201d. Termin\u00e9 mi doctorado en 1986, pero mis inquietudes como investigadora ya estaban en otra parte.<\/p>\n<blockquote><p>En Londres, las cuestiones de g\u00e9nero estaban en su apogeo en los a\u00f1os 1970. Cuando regres\u00e9 a Brasil, not\u00e9 que estos debates ya se estaban produciendo tambi\u00e9n aqu\u00ed<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo comenz\u00f3 a interesarse por la cuesti\u00f3n del envejecimiento?<br \/>\n<\/strong>Ya durante mi doctorado, en la d\u00e9cada de 1980. Como ya he comentado, varios estudiantes bajo la direcci\u00f3n de Ruth Cardoso estaban trabajando con la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero y yo estaba muy interesada en esa tem\u00e1tica. Pero deb\u00eda concluir mi tesis que ya iba muy avanzada. Poco antes de la defensa de mi investigaci\u00f3n doctoral, entrevist\u00e9 por mi cuenta a ocho mujeres de clase media de 70 a\u00f1os o m\u00e1s. A algunas pude abordarlas en el parque Jardim da Luz, situado en el centro de S\u00e3o Paulo. Otras, me las enviaron mis amigas, que me recomendaban a sus propias abuelas, por ejemplo. Por entonces, yo ten\u00eda unos 30 a\u00f1os, Quer\u00eda entender la situaci\u00f3n espec\u00edfica de las mujeres en la vejez, una instancia en la que la maternidad y la crianza de los hijos peque\u00f1os ya no eran los rasgos que defin\u00edan su ser feminino.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue adentrarse en ese mundo?<br \/>\n<\/strong>Entr\u00e9 llena de preconceptos. Como es sabido, las entrevistas forman parte del trabajo de los antrop\u00f3logos, pero no siempre aportan buen material. En este caso, escuch\u00e9 muchas cosas interesantes. Estas mujeres me dijeron, por ejemplo, que se sent\u00edan libres, sobre todo despu\u00e9s de enviudar. Y que, para ellas, las labores dom\u00e9sticas no eran un s\u00edmbolo de opresi\u00f3n femenina: poder hacerlas demostraba que ten\u00edan la autonom\u00eda y la independencia que negaban su envejecimiento. En su opini\u00f3n, los varones brasile\u00f1os envejec\u00edan prematuramente debido a su dependencia del trabajo femenino. Por entonces, la soci\u00f3loga Eva Blay me invit\u00f3 a presentar estas entrevistas en formato de art\u00edculo en un seminario que hab\u00eda organizado sobre historias de vida en la USP, donde se desempe\u00f1aba como docente. Poco despu\u00e9s, la tambi\u00e9n soci\u00f3loga Anne-Marie Gullemard, quien investigaba el tema en Francia desde la d\u00e9cada de 1970, le pregunt\u00f3 a Ruth Cardoso si conoc\u00eda a alguien en Brasil que estuviera trabajando con la vejez. Era para dar una charla en un congreso internacional en M\u00e9xico, donde se llevar\u00eda a cabo una reflexi\u00f3n sobre el tema en diversos lugares del mundo. Fui all\u00e1 para presentar las conclusiones de mi art\u00edculo. Eso me abri\u00f3 puertas y desde entonces estoy inmersa en el tema.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n investigaba esta tem\u00e1tica en Brasil?<br \/>\n<\/strong>Pocas personas del \u00e1rea de las ciencias sociales. La antropolog\u00eda, por ejemplo, estudiaba la situaci\u00f3n de los ancianos en las llamadas sociedades primitivas, pero no ten\u00eda en cuenta el contexto urbano y contempor\u00e1neo. Una de las investigadoras interesadas en esta tem\u00e1tica, con un recorte urbano y contempor\u00e1neo, era la antrop\u00f3loga Myriam Lins de Barros. Ella defendi\u00f3 en 1980 su tesina de maestr\u00eda intitulada \u201cTestimonio de vida. Un estudio antropol\u00f3gico de las mujeres en la vejez\u201d, en la UFRJ. En mi caso hubo un hito importante en 1989, cuando me fui a hacer un posdoctorado en la Universidad de California en Berkeley (EE.\u00a0UU.). En la biblioteca de antropolog\u00eda hab\u00eda muchas cosas interesantes para leer sobre la vejez. Entre el material que all\u00ed encontr\u00e9, los trabajos del soci\u00f3logo ingl\u00e9s Mike Featherstone fueron para m\u00ed una gran inspiraci\u00f3n, en los que \u00e9l reflexionaba acerca de la constituci\u00f3n del envejecimiento activo en la sociedad contempor\u00e1nea, que impon\u00eda una obligaci\u00f3n de juventud. Posteriormente lo invit\u00e9 a varios eventos acad\u00e9micos en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPas\u00f3 un a\u00f1o en California?<br \/>\n<\/strong>Ocho meses. Mis hijas, que estaban asom\u00e1ndose a la adolescencia, se quedaron tres meses conmigo. Asist\u00edan a la escuela y yo hac\u00eda inmersi\u00f3n en la biblioteca, para leer todo lo que pod\u00eda sobre la vejez. Tambi\u00e9n conoc\u00ed a muchos investigadores, como la antrop\u00f3loga Donna Goldstein. En ese entonces, ella estaba haciendo su doctorado en Berkeley e investigaba el activismo femenino contra el VIH\/sida en R\u00edo de Janeiro. Nos hicimos amigas. En 2000 organizamos el libro <em>Pol\u00edticas do corpo e o curso da vida <\/em>[Pol\u00edticas del cuerpo y el curso de la vida] [editorial Sumar\u00e9], una recopilaci\u00f3n de art\u00edculos presentados en dos eventos que realizamos dos a\u00f1os antes en la Unicamp, centrados en el envejecimiento. Esa estancia en California fue muy agradable, pero me asust\u00e9 mucho cuando se produjo un terremoto que afect\u00f3 a San Francisco [situado a 22 kil\u00f3metros de Berkeley] y dej\u00f3 un saldo de m\u00e1s de 60 muertos en la ciudad. Los efectos del temblor fueron leves en Berkeley, pero as\u00ed y todo qued\u00e9 angustiada, sin saber muy bien qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<blockquote><p>En general, las tareas de cuidado recaen sobre las mujeres e incluso algunas de ellas son personas mayores. Es decir, son ancianos cuidando a ancianos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfFue ese per\u00edodo posdoctoral el que dio lugar al libro A reinven\u00e7\u00e3o da velhice [La reinvenci\u00f3n de la vejez] (1999)?<br \/>\n<\/strong>Ese libro es el resultado de m\u00e1s de una d\u00e9cada de investigaciones, que inici\u00e9 con las entrevistas realizadas a las ocho ancianas en la d\u00e9cada de 1980. Se trata de una versi\u00f3n reelaborada de mi tesis de libre docencia, que defend\u00ed en 1997 en la Unicamp. Mi objetivo fue tratar de entender las nuevas formas emergentes de pensar la vejez en aquel momento y poner sobre el tapete los conflictos que entra\u00f1aba la reinvenci\u00f3n del envejecimiento a trav\u00e9s de tres actores: los geront\u00f3logos y otros especialistas, las personas ancianas y los medios de comunicaci\u00f3n. En la d\u00e9cada de 1980 proliferaron en Brasil los programas centrados en los adultos mayores, como las universidades para la tercera edad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsas iniciativas no fueron positivas?<br \/>\n<\/strong>Lo fueron en el sentido de estimular la interacci\u00f3n social y transformar a los ancianos en sujetos pol\u00edticos. Sin embargo, la visibilidad que adquirieron las experiencias innovadoras y exitosas no dejaba espacio para debatir sobre las situaciones de abandono y dependencia. Estas situaciones pasaron a ser vistas como una consecuencia de la falta de implicaci\u00f3n en actividades motivadoras o de la no adopci\u00f3n de formas adecuadas de consumo y estilo de vida. En la investigaci\u00f3n que llev\u00e9 a cabo a lo largo de m\u00e1s de 10 a\u00f1os entrevist\u00e9 a ancianas y ancianos de varias clases sociales. Personas casadas, viudas, solteras, viviendo solas, en pareja, con su familia o en hogares de ancianos. En resumen, las mujeres ten\u00edan miedo a la falta de autonom\u00eda, mientras que los varones tem\u00edan perder la lucidez.<\/p>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1980 usted tambi\u00e9n empez\u00f3 a investigar la violencia de g\u00e9nero. \u00bfC\u00f3mo se gest\u00f3 eso?<br \/>\n<\/strong>Ni bien conclu\u00ed el doctorado pas\u00e9 a integrar el Cedac [Centro de Estudios y Documentaci\u00f3n para la Acci\u00f3n Comunitaria], creado por Ruth Cardoso, Eunice Durham y [el soci\u00f3logo] Jos\u00e9 Augusto Guilhon Albuquerque en los a\u00f1os 1980, en S\u00e3o Paulo. En aquella \u00e9poca, la soci\u00f3loga Jacqueline Pitanguy era la directora del Consejo Nacional de los Derechos de la Mujer [CNDM], durante el gobierno de Jos\u00e9 Sarney [1985-1990]. Ella quer\u00eda saber qu\u00e9 ocurr\u00eda con las que presentaban denuncias en las comisar\u00edas de la mujer, que comenzaron a crearse en el pa\u00eds a partir de 1985. Al a\u00f1o siguiente, Pitanguy contrat\u00f3 al Cedac para realizar una investigaci\u00f3n que llevamos a cabo la antrop\u00f3loga Danielle Ardaillon y yo. A lo largo de 1986 analizamos expedientes judiciales que involucraban violaciones, palizas y femicidios en seis capitales de estados brasile\u00f1os, entre ellas S\u00e3o Paulo, Belo Horizonte y Recife, para entender la l\u00f3gica de los argumentos de la defensa y la acusaci\u00f3n en las causas penales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY a qu\u00e9 conclusiones llegaron?<br \/>\n<\/strong>En los casos de violaciones, las sospechas reca\u00edan sobre la v\u00edctima, en el sentido de que habr\u00eda sido ella la que provoc\u00f3 la situaci\u00f3n, o bien la hab\u00eda inventado para inculpar al hombre. En lo que concierne a las golpizas y femicidios, se alegaba leg\u00edtima defensa del honor masculino para justificar los hechos. El estudio se materializ\u00f3 en un libro intitulado <em>Quando a v\u00edtima \u00e9 mulher <\/em>[Cuando la v\u00edctima es una mujer] [CNDM, 1987], que tuvo una gran difusi\u00f3n por parte del Consejo. Durante nuestra investigaci\u00f3n, contamos con el asesoramiento de Mariza Corr\u00eaa y la antrop\u00f3loga Maria Filomena Gregori, conocida como Bibia. La tesina de maestr\u00eda de Corr\u00eaa, \u201cLos actos y los autos. Representaciones jur\u00eddicas de los roles sexuales\u201d, defendida en 1975 en la Unicamp, dio lugar a dos importantes libros: <em>Os crimes da paix\u00e3o <\/em>[Los cr\u00edmenes de la pasi\u00f3n] [Brasiliense, 1981] y <em>Morte em fam\u00edlia <\/em>[Muerte en familia] [Graal, 1983]. En aquel entonces Bibia realizaba su investigaci\u00f3n de maestr\u00eda sobre la vida cotidiana del grupo feminista SOS-Mulher, de S\u00e3o Paulo. Su tesina, defendida en 1988 en la USP, dio como resultado el libro <em>Cenas e queixas <\/em>[Escenas y quejas] [Paz e Terra, 1992].<\/p>\n<blockquote><p>La vejez dependiente que requiere de cuidadores de tiempo completo es tab\u00fa en sociedades como la nuestra<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor entonces usted ya era docente de la Unicamp?<br \/>\n<\/strong>Mi carrera en la docencia comenz\u00f3 en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo [PUC-SP] a principios de la d\u00e9cada de 1980. En 1984 me convert\u00ed en profesora de la Unicamp, donde la investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica con un sesgo contempor\u00e1neo y urbano siempre ha sido muy fuerte. En aquel entonces, solamente hab\u00eda obtenido la maestr\u00eda. En la Unicamp particip\u00e9 en el N\u00facleo de Estudios de G\u00e9nero Pagu, creado en 1993 por investigadoras como Mariza Corr\u00eaa, y que siempre ha sido un espacio de debate muy interesante. Ah\u00ed desarroll\u00e9, entre otros, el proyecto tem\u00e1tico \u201cG\u00e9nero y corporalidad\u201d [2004-2008], financiado por la FAPESP. A la par de la investigaci\u00f3n, la docencia es mi gran pasi\u00f3n. Estoy jubilada, pero sigo dirigiendo a estudiantes en investigaciones de grado y de posgrado en la Unicamp.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investiga actualmente?<br \/>\n<\/strong>Actualmente estoy centrada en la cuesti\u00f3n de los cuidados. Ahora mismo participo en el proyecto internacional <em>Who cares? Rebuilding care in a post-pandemic world<\/em>, apoyado por la FAPESP, entre otras instituciones, y coordinado por Nadya Ara\u00fajo Guimar\u00e3es, del Departamento de Sociolog\u00eda de la USP e investigadora del Cebrap. Soy una de las responsables de analizar el cuidado de los ancianos antes, durante y despu\u00e9s de la pandemia de covid-19. En el proyecto, que est\u00e1 en curso y llegar\u00e1 a su fin en 2025, tambi\u00e9n participan investigadores del Reino Unido, Canad\u00e1, Colombia, Francia y Estados Unidos. Tambi\u00e9n estoy desarrollando un proyecto financiado por el CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico], denominado \u201cVejez y responsabilidad familiar\u201d. En general, las tareas de cuidados recaen sobre las mujeres y algunas de ellas incluso son personas mayores. Son ancianos cuidando de ancianos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que se interes\u00f3 por este recorte tem\u00e1tico?<br \/>\n<\/strong>Como la poblaci\u00f3n de adultos mayores est\u00e1 creciendo mucho, el tema de su cuidado ha pasado a ser una cuesti\u00f3n fundamental [<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-economia-del-cuidar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 299<\/em><\/a>]. En 2012 fui seleccionada por el programa Erasmus Mundus, financiado por la Uni\u00f3n Europea, para realizar una especializaci\u00f3n en estudios de g\u00e9nero. Este inclu\u00eda dar clases en la Universidad de Bolonia [Italia] y realizar all\u00ed en esa ciudad una investigaci\u00f3n de campo. Mi idea inicial era hacer una investigaci\u00f3n sobre las mujeres que sal\u00edan de Per\u00fa y Ecuador para ir a cuidar ancianos en Italia. Pero cuando arrib\u00e9 all\u00ed not\u00e9 que esas trabajadoras eran mayormente procedentes de los pa\u00edses del Este Europeo, de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, especialmente de Moldavia. Eran mujeres muy calificadas profesionalmente, graduadas de carreras como ingenier\u00eda. Pero como donde viv\u00edan ganaban poco, emigraban a Italia en busca de mejores sueldos. Desde entonces investigo los temas relacionados con el cuidado de adultos mayores. En 2019 publiqu\u00e9 el libro electr\u00f3nico <em>Desafios do cuidado: G\u00eanero, velhice e defici\u00eancia <\/em>[Los retos del cuidado. G\u00e9nero, vejez y discapacidad] [Unicamp\/IFCH], organizado en colaboraci\u00f3n con Mariana Marques Pulhez, a quien dirig\u00ed en su maestr\u00eda y su doctorado. Se trata de una recopilaci\u00f3n de art\u00edculos firmados por investigadores extranjeros que abordan el tema de los cuidados y de la vejez dependiente en todo el mundo. Entre otras cuestiones se analiza la situaci\u00f3n de las trabajadoras procedentes de Filipinas, gran exportadora de cuidadoras a Europa, Estados Unidos y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl feminismo ha reflexionado al respecto de la vejez?<br \/>\n<\/strong>Creo que no lo ha hecho en la medida que deber\u00eda, hasta el d\u00eda de hoy hay una deuda en este sentido. El feminismo sigue muy centrado en la fase reproductiva de la mujer y es necesario ampliar esta perspectiva. En el libro <em>A velhice: Realidade inc\u00f4moda <\/em>[La vejez. Una realidad inc\u00f3moda], publicado en Brasil en 1970, Simone de Beauvoir [1908-1986] dice que quiere romper la \u201cconspiraci\u00f3n de silencio\u201d en torno a este tema. Desde entonces, el mundo ha cambiado mucho, por supuesto. Hoy en d\u00eda se habla mucho m\u00e1s de la vejez, de la vejez activa, de la tercera edad, de las personas ancianas con alto nivel de autonom\u00eda que pueden participar activamente en actividades recreativas, de las universidades para la tercera edad, pero la vejez dependiente, que requiere cuidadores de tiempo completo, sigue siendo un tema tab\u00fa en sociedades como la nuestra, que le rinden culto a la juventud.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le gusta hacer en sus momentos de ocio?<br \/>\n<\/strong>Mi deporte preferido es caminar. Recientemente he le\u00eddo <em>Um defeito de cor <\/em>[Un defecto de color] [editorial Record, 2006], de Ana Maria Gon\u00e7alves, y qued\u00e9 fascinada con este libro que relata la saga de Kehinde, una ni\u00f1a secuestrada en \u00c1frica para ser esclavizada en el Brasil del siglo XIX. Aqu\u00ed ella consigue su libertad, ve c\u00f3mo el padre de la criatura vende a su hijo y, ya anciana, regresa a \u00c1frica. En t\u00e9rminos culturales soy muy ecl\u00e9ctica. Escucho m\u00fasica cl\u00e1sica y popular. Mis compositores favoritos son Gilberto Gil y Chico Buarque. En el cine, veo tanto dramas franceses como comedias estadounidenses. Me encanta ir al teatro y tambi\u00e9n veo series. Una que me gust\u00f3 mucho es <em>Sintonia<\/em>, porque la trama alude a temas centrales del Brasil contempor\u00e1neo: el crimen organizado, la expansi\u00f3n de las religiones evang\u00e9licas y la m\u00fasica <em>funk<\/em>. Es antropolog\u00eda pura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La antrop\u00f3loga estudiosa de las cuestiones de g\u00e9nero y del envejecimiento investiga en la actualidad la problem\u00e1tica de los cuidados y la dependencia en la vejez","protected":false},"author":689,"featured_media":507409,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[270,330],"coauthors":[3453],"class_list":["post-507408","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-antropologia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/689"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=507408"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507408\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":507417,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/507408\/revisions\/507417"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/507409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=507408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=507408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=507408"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=507408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}