{"id":511574,"date":"2024-05-13T10:39:27","date_gmt":"2024-05-13T13:39:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=511574"},"modified":"2024-05-14T09:09:15","modified_gmt":"2024-05-14T12:09:15","slug":"el-virus-de-la-fiebre-amarilla-circula-ininterrumpidamente-desde-hace-siete-anos-en-el-centro-y-sur-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-virus-de-la-fiebre-amarilla-circula-ininterrumpidamente-desde-hace-siete-anos-en-el-centro-y-sur-de-brasil\/","title":{"rendered":"El virus de la fiebre amarilla circula ininterrumpidamente desde hace siete a\u00f1os en el centro y el sur de Brasil"},"content":{"rendered":"<p>El 30 de abril, un hombre de 44 a\u00f1os residente en S\u00e3o Jo\u00e3o da Boa Vista, una localidad situada a 210 kil\u00f3metros al norte de la capital paulista, falleci\u00f3 como consecuencia de la fiebre amarilla. Fue la segunda muerte a causa de la enfermedad registrada en el estado de S\u00e3o Paulo en 2023, donde hac\u00eda tres a\u00f1os que no se reportaban casos de esta afecci\u00f3n en humanos. Tras la fase m\u00e1s intensa del brote actual, el mayor de las \u00faltimas d\u00e9cadas, que entre 2016 y 2020 afect\u00f3 a alrededor de 2.300 personas y dej\u00f3 un saldo de m\u00e1s de 600 muertos en las regiones del sudeste, centro-oeste y sur del pa\u00eds, la fiebre amarilla se ha apaciguado. Su incidencia ha disminuido bastante, pero la circulaci\u00f3n del virus que la causa no ha cesado. Seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la salud (Opas), entre julio de 2022 y mediados de marzo del a\u00f1o en curso, Brasil ha registrado 300 probables contagios de la enfermedad, tres de ellos confirmados, y una muerte; el segundo caso fatal en S\u00e3o Paulo fue posterior. En el mismo per\u00edodo, se hallaron cientos de cad\u00e1veres de monos en los bosques aleda\u00f1os a las zonas urbanas, que se sospecha que estar\u00edan infectados con el virus, que causa lesiones en el h\u00edgado, los ri\u00f1ones y el coraz\u00f3n, y es letal para aproximadamente la mitad de las personas que desarrollan la forma grave de la enfermedad.<\/p>\n<p>\u201cEs la primera vez que un brote fuera de la Amazonia dura tanto tiempo. Han sido casi siete a\u00f1os de transmisi\u00f3n activa, en algunos per\u00edodos con dos variantes del virus circulando simult\u00e1neamente\u201d, dice la vir\u00f3loga Camila Zanluca, investigadora del Instituto Carlos Chagas, unidad de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz en el estado de Paran\u00e1 (ICC\/Fiocruz-PR), quien junto a la vir\u00f3loga italiana Marta Giovanetti, de la Fiocruz de R\u00edo de Janeiro, son las autoras principales de un art\u00edculo publicado en septiembre en la revista <em>Science Advances<\/em> en el que se describe la din\u00e1mica de dispersi\u00f3n reciente del virus en Brasil. En dicho trabajo, cient\u00edficos de 46 instituciones del pa\u00eds y del exterior secuenciaron el genoma de 147 muestras del virus obtenidas de seres humanos, monos y mosquitos infectados entre 2015 y 2022, y las compararon con otros 296 genomas de ejemplares del pat\u00f3geno que han circulado en las \u00faltimas d\u00e9cadas en pa\u00edses de Centroam\u00e9rica y Sudam\u00e9rica: la fiebre amarilla es end\u00e9mica en 13 pa\u00edses de la regi\u00f3n, as\u00ed como en otros 34 de \u00c1frica.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de una cantidad tan alta de genomas del virus \u2013la mayor que se haya realizado con material brasile\u00f1o\u2013 revel\u00f3 algunas sorpresas. La primera es que, en el brote actual, el agente de la fiebre amarilla lleg\u00f3 al centro-sur del pa\u00eds dos o tres a\u00f1os antes de lo que se supon\u00eda, procedente de alg\u00fan sitio de la Amazonia. \u201cLos datos actuales indican que el virus apareci\u00f3 en el sudeste de Brasil entre finales de 2013 y principios de 2014\u201d, comenta el vir\u00f3logo Luis Carlos J\u00fanior Alc\u00e2ntara, investigador del Instituto Ren\u00e9 Rachou, de Minas Gerais, tambi\u00e9n de la Fiocruz, y uno de los coordinadores del estudio actual. \u00c9l particip\u00f3 en un trabajo anterior, <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.aat7115\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">publicado en 2018 en la revista <em>Science<\/em><\/a>, que hab\u00eda calculado, con base en el an\u00e1lisis de 62 genomas, que el virus habr\u00eda arribado a la regi\u00f3n, m\u00e1s concretamente al estado de Minas Gerais, solamente hacia finales de 2016.<\/p>\n<p>La segunda novedad del art\u00edculo en <em>Science Advances <\/em>es que en los \u00faltimos siete a\u00f1os circularon tres variedades del virus en el centro y sur de Brasil, dos de ellas simult\u00e1neamente en ciertos per\u00edodos. Todas ellas, definidas con la denominaci\u00f3n t\u00e9cnica de clados Ia, IIb e IIIc, forman parte del genotipo sudamericano I, el m\u00e1s com\u00fan en el pa\u00eds. Con todo, se diferencian entre s\u00ed por alteraciones espec\u00edficas, especialmente en el gen que codifica una enzima que ayuda a la replicaci\u00f3n del material gen\u00e9tico del virus en el interior de las c\u00e9lulas del hospedador (el mosquito, el mono o el ser humano).<\/p>\n<p>Al asociar las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de las muestras con el lugar en el que fueron recolectadas, los investigadores lograron reconstruir, al menos en parte, la trayectoria que sigui\u00f3 cada variedad del virus. Procedentes de la regi\u00f3n norte, los miembros del clado la se introdujeron en el sudeste a trav\u00e9s de Minas Gerais al comienzo de 2014, aunque los primeros casos en monos y en humanos solo se detectaron a finales de 2016. Desde entonces, se han propagado al estado de Esp\u00edrito Santo y posteriormente a R\u00edo de Janeiro y a Bah\u00eda, en el nordeste, como ya lo hab\u00eda apuntado un art\u00edculo publicado en 2019 en la revista <em>Jornal of Virology<\/em>, tambi\u00e9n coordinado por Alc\u00e2ntara.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-Febre-amarela-2023-10-info-ESP.png\" data-tablet_size=\"1545x1124\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-Febre-amarela-2023-10-info-ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-Febre-amarela-2023-10-info-ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-Febre-amarela-2023-10-info-ESP2.png\" \/>\n  <\/picture><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Casi al mismo tiempo, el IIb apareci\u00f3 en Goi\u00e1s, en el centro-oeste del pa\u00eds y, un a\u00f1o despu\u00e9s, lleg\u00f3 a Minas Gerais, desde donde se extendi\u00f3 al estado de S\u00e3o Paulo. Despu\u00e9s lleg\u00f3 a los estados de la regi\u00f3n sur, en donde sigue circulando. \u201cA\u00fan hoy en d\u00eda estamos recibiendo muestras del virus extra\u00eddas de primates no humanos, principalmente de los estados del sur, que pertenecen al clado IIb\u201d, afirma la vir\u00f3loga Claudia Nunes Duarte dos Santos, jefa del Laboratorio de Virolog\u00eda Molecular del ICC\/Fiocruz-PR, otra de las coordinadoras del estudio actual.<\/p>\n<p>Hay menos informaci\u00f3n sobre el clado IIIc, puesto que hab\u00eda menos de 20 genomas disponibles. Se sabe que gen\u00e9ticamente es m\u00e1s cercano que los otros dos a una variedad ancestral identificada en 2002 en Roraima. Apareci\u00f3 en el norte de Brasil en 2017 y posteriormente se expandi\u00f3 hacia el centro-oeste, antes de llegar al sudeste.<\/p>\n<p>\u201cLa circulaci\u00f3n del virus de la fiebre amarilla en un eje norte-sur ya hab\u00eda sido sugerida por otros autores a partir de observaciones emp\u00edricas\u201d, recuerda el vir\u00f3logo Renato Souza, experto en fiebre amarilla de la unidad de Taubat\u00e9 del Instituto Adolfo Lutz, quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEl art\u00edculo actual se basa en datos de secuenciaci\u00f3n gen\u00e9tica de alta calidad para reconstruir la historia de la propagaci\u00f3n del virus en el espacio y el tiempo, que nos permiten trazar las v\u00edas de dispersi\u00f3n m\u00e1s probables\u201d, dice.<\/p>\n<p>Para el infect\u00f3logo Marcos Boulos, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y asesor de la coordinaci\u00f3n de Control de Enfermedades de la Secretar\u00eda de Salud del Estado de S\u00e3o Paulo, este trabajo es revelador porque demuestra que el virus ha permanecido en circulaci\u00f3n todo el tiempo desde el comienzo del brote actual. \u201cEl an\u00e1lisis de los casos cl\u00ednicos no nos permit\u00eda ver esto de manera tan evidente\u201d, comenta. \u201cEs un resultado que ampl\u00eda el conocimiento cient\u00edfico sobre el comportamiento del virus, pero no modifica el tratamiento\u201d.<\/p>\n<p>Aproximadamente un 90 % de las personas infectadas no presentan o exhiben pocos s\u00edntomas, ni siquiera se enteran de que contrajeron el virus. El 10 % restante se distribuye entre los casos leves y graves. La forma m\u00e1s eficaz de prevenir la enfermedad es mediante la vacunaci\u00f3n. La vacuna est\u00e1 elaborada con el virus vivo atenuado de una variedad africana, es segura y proporciona protecci\u00f3n de por vida. En Brasil, el Programa Nacional de Inmunizaciones recomienda la administraci\u00f3n de una dosis inicial a los 9 meses de edad, y un refuerzo a los 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>GIOVANETTI, M.\u00a0<em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/sciadv.adg9204\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Genomic epidemiology unveils the dynamics and spatial corridor behind the yellow fever virus outbreak in Southern Brazil<\/a>. <strong>Science Advances<\/strong>. v. 9, n. 35. 1\u00ba sep. 2023.<br \/>\nFARIA, N. R.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.aat7115\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Genomic and epidemiological monitoring of yellow fever virus transmission potential.<\/a> <strong>Science<\/strong>. 23 ago. 2018.<br \/>\nGIOVANETTI, M.\u00a0<em>et al.<\/em> <a href=\"https:\/\/journals.asm.org\/doi\/10.1128\/jvi.01623-19\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Yellow fever virus reemergence and spread in Southeast Brazil, 2016-2019.<\/a> <strong>Journal of Virology<\/strong>. v. 94, n. 1. 12 dic. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El microorganismo causante de esta enfermedad lleg\u00f3 al sudeste del pa\u00eds entre dos y tres a\u00f1os antes de lo que se pensaba","protected":false},"author":16,"featured_media":511580,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,306,311],"coauthors":[105],"class_list":["post-511574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-genetica-es","tag-inmunologia","keywords-vacuna","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=511574"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":511903,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511574\/revisions\/511903"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/511580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=511574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=511574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=511574"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=511574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}