{"id":511600,"date":"2024-05-13T10:40:06","date_gmt":"2024-05-13T13:40:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=511600"},"modified":"2024-05-13T10:40:06","modified_gmt":"2024-05-13T13:40:06","slug":"una-especie-de-orquidea-recurre-a-una-trampa-para-manejar-a-sus-polinizadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-especie-de-orquidea-recurre-a-una-trampa-para-manejar-a-sus-polinizadoras\/","title":{"rendered":"Una especie de orqu\u00eddea recurre a una trampa para manejar a sus polinizadoras"},"content":{"rendered":"<p>Una escena del Cerrado, la sabana tropical brasile\u00f1a: una mosca sobrevuela la vegetaci\u00f3n en busca del lugar ideal para depositar los cientos de huevos que lleva en su abdomen. He all\u00ed que se topa con una flor repleta de \u00e1fidos, unos peque\u00f1os insectos m\u00e1s conocidos como pulgones, \u00fanico ingrediente de la dieta de las larvas de esta mosca. Tal vez la mosca ni siquiera tenga tiempo de darse cuenta de que los \u00e1fidos son falsos, pues en cuanto se posa para iniciar la oviposici\u00f3n, resbala y se cae dentro de la flor. La descripci\u00f3n de la trampa de <em>Phragmipedium vittatum<\/em> fue publicada por el equipo encabezado por el bi\u00f3logo Jo\u00e3o Cust\u00f3dio Cardoso, de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia (UFU), en la edici\u00f3n de febrero de la revista <em>Annals of Botany<\/em>. Durante sus observaciones, los investigadores identificaron principalmente dos especies de moscas de las flores: <em>Allograpta exotica<\/em> y <em>Dioprosopa clavata<\/em>, ambas de la familia de los s\u00edrfidos.<\/p>\n<p>La flor que enga\u00f1a a estos d\u00edpteros, <em>P. vittatum<\/em>, es una especie de orqu\u00eddea nativa de la regi\u00f3n central de Brasil, muy buscada por los coleccionistas y por esta raz\u00f3n en peligro de extinci\u00f3n. El g\u00e9nero <em>Phragmipedium <\/em>es uno de los que incluye a las especies conocidas como orqu\u00eddeas zapatito, que se distinguen por una modificaci\u00f3n en el p\u00e9talo inferior, denominado labelo, que les da forma de bolsa o zapato.<\/p>\n<div id=\"attachment_511605\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-511605 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1274\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-01-1140-250x279.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-01-1140-700x782.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-01-1140-120x134.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jo\u00e3o Cust\u00f3dio Cardoso \/ UFU<\/span>Entre los polinizadores de la orqu\u00eddea zapatito (<em>arriba<\/em>), t\u00edpica del centro de Brasil, se encuentra la mosca de las flores Allograpta exotica (<em>abajo<\/em>)<span class=\"media-credits\">Jo\u00e3o Cust\u00f3dio Cardoso \/ UFU<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las moscas de las flores son excelentes polinizadoras de algunas especies de plantas, y tambi\u00e9n se las suele utilizar en la agricultura, en procedimientos destinados al control biol\u00f3gico de plagas, precisamente por el ingente apetito de sus larvas por los pulgones que succionan la savia de ciertas especies vegetales y pueden arruinar cosechas enteras. Otra caracter\u00edstica destacable de este grupo de moscas reside en que se asemejan a abejas, lo que las protege, por ejemplo, del ataque de las aves.<\/p>\n<p>Cardoso explica que, en general, las orqu\u00eddeas zapatito no les proporcionan a los insectos recursos tales como n\u00e9ctar o aceites, pero los atraen con formas, colores y aromas espec\u00edficos. Una vez engatusadas, ellas realizan la polinizaci\u00f3n sin recibir nada a cambio. El proceso de la polinizaci\u00f3n comienza cuando la orqu\u00eddea atrapa la atenci\u00f3n de la mosca, que puede cargar adheridos a su espalda, como si fuesen una enorme mochila, miles de granos de polen de una visita anterior. Las moscas se sienten atra\u00eddas tanto por los puntitos negros de las flores que imitan a los pulgones \u2013 el alimento de las larvas \u2013 como por caracter\u00edsticas m\u00e1s habituales que les llaman la atenci\u00f3n a estos insectos, como el color amarillo.<\/p>\n<p>Tras deslizarse dentro del amplio y viscoso labelo, la mosca procura regresar por el mismo camino y recuperar su libertad, pero no logra su cometido. El \u00fanico camino posible es atravesar el laberinto interno y emerger por uno de los dos orificios min\u00fasculos de la parte superior de la flor. En su af\u00e1n de escabullirse por ese estrecho espacio, deja polen en el estigma (el \u00f3rgano reproductor femenino de la flor). Posteriormente recoge una nueva carga de polen al pasar por una de las anteras (el \u00f3rgano masculino), que puede transportar hasta la flor siguiente. Al vivir esta experiencia, la mosca pierde tiempo y energ\u00eda. A menudo deja huevos por el camino, que se desperdician, toda vez que las larvas no encuentran los pulgones necesarios para su desarrollo.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF_INFO_orquideas-e-moscas_ESP.png\" data-tablet_size=\"1837x3028\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF_INFO_orquideas-e-moscas_ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF_INFO_orquideas-e-moscas_ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF_INFO_orquideas-e-moscas_ESP-1.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span>\n<p>El grupo de la UFU tambi\u00e9n descubri\u00f3 que la superficie del tejido vegetal por donde resbala la mosca est\u00e1 compuesta por c\u00e9lulas orientadas hacia abajo, como si se tratara de un tejado. Esta caracter\u00edstica anula la capacidad de adherencia de las moscas, que dependen de las garras presentes en sus patas para engancharse en las superficies rugosas. Esta parte de la flor tambi\u00e9n est\u00e1 cubierta de muc\u00edlago, una sustancia viscosa. En estas condiciones, las peque\u00f1as ventosas adhesivas que las moscas poseen distribuidas en sus patas no logran adherirse. \u201cNo es uno u otro atributo lo que asegura que ella resbale\u201d, explica Cardoso. \u201cLa combinaci\u00f3n de ambos neutraliza las adaptaciones de la mosca\u201d. La superficie de la v\u00eda de escape se encuentra revestida de tricomas (unas estructuras similares a los pelos de los animales) a los que la mosca se aferra facilitando su salida.<\/p>\n<p>Las superficies resbaladizas y adherentes no son nada nuevo entre las flores trampas y algunas plantas carn\u00edvoras, pero esta observaci\u00f3n no ten\u00eda precedentes entre las orqu\u00eddeas. El caso de <em>P. vittatum<\/em> tambi\u00e9n es \u00fanico pues se trata del primer mimetismo con pulgones del que se tenga noticia en Am\u00e9rica. \u201cEsto demuestra que las especies en peligro de extinci\u00f3n pueden guardar secretos asombrosos, y deben tener la oportunidad de ser estudiadas\u201d, comenta el investigador.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUn crimen perfecto?<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan los investigadores, resulta admirable que la evoluci\u00f3n haya podido dar origen a una interacci\u00f3n en la que una de las partes no recibe nada a cambio e incluso pueda perder su propia prole. \u00bfC\u00f3mo es posible, a primera vista, que las estructuras de la orqu\u00eddea y de estas moscas se encajen a la perfecci\u00f3n?<\/p>\n<div id=\"attachment_511609\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-511609 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-02-1140-250x115.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-02-1140-700x321.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-orquideas-polinizadores-2023-09-site-02-1140-120x55.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jo\u00e3o Cust\u00f3dio Cardoso \/ UFU<\/span>La microscop\u00eda electr\u00f3nica permite apreciar el altorrelieve de los falsos pulgones (<em>a la izq.<\/em>) y, con mayor aumento, las c\u00e9lulas resbaladizas en forma de tejado<span class=\"media-credits\">Jo\u00e3o Cust\u00f3dio Cardoso \/ UFU<\/span><\/p><\/div>\n<p>El bi\u00f3logo Anselmo Nogueira, de la Universidad Federal del ABC (UFABC), estudia de qu\u00e9 manera las interacciones ecol\u00f3gicas pueden cambiar el curso de la evoluci\u00f3n de las plantas y explica que existe un sesgo temporal en la visi\u00f3n humana de estos sistemas. A su juicio, siempre es necesario tener en cuenta el saldo energ\u00e9tico de estas interacciones. A lo largo de la trayectoria evolutiva, la aparici\u00f3n de este sistema depende del balance entre costos y beneficios, que var\u00eda de acuerdo con las condiciones del ambiente.<\/p>\n<p>\u201cLo que llamamos condicionalidad del resultado de la interacci\u00f3n es un aspecto te\u00f3rico m\u00e1s reciente, que reviste una gran importancia para los estudios de las interacciones ecol\u00f3gicas, incluyendo antagonismos y mutualismos\u201d, refiere. \u201cPor ejemplo, un polinizador puede salir perdiendo si dedica mucho tiempo y energ\u00eda en su visita a una flor que impide su acceso al alimento floral, en comparaci\u00f3n con lo que ocurrir\u00eda con otras especies de plantas. Este razonamiento solamente tiene sentido si en el ambiente hay flores con polen o n\u00e9ctar m\u00e1s accesibles para este visitante\u201d, prosigue Nogueira. \u201cEn un contexto de escasez, la relaci\u00f3n podr\u00eda valer la pena, ya que a pesar del gasto energ\u00e9tico, peque\u00f1as porciones de polen o n\u00e9ctar podr\u00edan marcar la diferencia\u201d, sostiene.<\/p>\n<p>En el caso de la orqu\u00eddea zapatito y las dos especies de moscas de las flores, en primera instancia resulta dif\u00edcil imaginar que la evoluci\u00f3n haya mantenido un comportamiento tan costoso para el insecto en el caso de que sus hembras elijan a menudo depositar sus huevos en la orqu\u00eddea traicionera. Al final de cuentas, los costos son demasiado altos: el sacrificio de la prole y, eventualmente, la muerte del propio adulto cuando no consigue atravesar el canal. Investigaciones m\u00e1s detalladas del significado evolutivo del \u201cardid del nido de la orqu\u00eddea zapatito\u201d, depender\u00e1n de otros factores que habr\u00e1 que estudiar. Entre ellos: evaluar la presencia de otras especies de plantas utilizadas por las moscas; la cantidad de veces que una misma mosca cae en la trampa hasta aprender de la experiencia negativa y empezar a depositar sus huevos en otra superficie, y la proporci\u00f3n de huevos perdidos en relaci\u00f3n con el conjunto total de una hembra.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>CARDOSO, J. C. F. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/aob\/article-abstract\/131\/2\/275\/6883959?redirectedFrom=fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The lady\u2019s \u201cslippery\u201d orchid: Functions of the floral trap and aphid mimicry in a hoverfly-pollinated\u00a0<\/a><a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/aob\/article-abstract\/131\/2\/275\/6883959?redirectedFrom=fulltext\"><em>Phragmipedium<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/aob\/article-abstract\/131\/2\/275\/6883959?redirectedFrom=fulltext\"> species in Brazil<\/a>. <strong>Annals of Botany<\/strong>. v. 131, n. 2, p. 275-86. 1\u00ba feb. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estructuras especializadas conducen a ciertas moscas por pasadizos en donde estos insectos promueven el intercambio de polen entre las flores","protected":false},"author":735,"featured_media":511601,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,293,300,335],"coauthors":[4481],"class_list":["post-511600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","tag-evolucion","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/735"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=511600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":511621,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/511600\/revisions\/511621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/511601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=511600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=511600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=511600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=511600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}