{"id":513563,"date":"2024-05-27T11:09:27","date_gmt":"2024-05-27T14:09:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=513563"},"modified":"2024-05-27T11:09:27","modified_gmt":"2024-05-27T14:09:27","slug":"la-sequia-avanza-en-el-cerrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sequia-avanza-en-el-cerrado\/","title":{"rendered":"La sequ\u00eda avanza en el Cerrado"},"content":{"rendered":"<p>La sabana tropical brasile\u00f1a o Cerrado, el segundo bioma nacional en cuanto a su extensi\u00f3n, con una superficie de 2 millones de kil\u00f3metros cuadrados que abarca aproximadamente el 24 % del territorio nacional, se ha vuelto notoriamente m\u00e1s seco en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. La disminuci\u00f3n de las precipitaciones es m\u00e1s evidente y acentuada en su porci\u00f3n centro y norte y durante los seis meses que, hist\u00f3ricamente, son los m\u00e1s secos y concentran tan solo un tercio de las lluvias anuales del bioma: entre junio y septiembre, durante la estaci\u00f3n seca, y entre octubre y noviembre, al comienzo de la estaci\u00f3n h\u00fameda.<\/p>\n<p>En estos seis meses del a\u00f1o, en determinadas localidades del Cerrado, el volumen promedio de precipitaciones acumuladas y la cantidad de d\u00edas con lluvia fueron alrededor de un 50 % inferiores, entre 1991 y 2021, de lo que hab\u00edan sido en los 30 a\u00f1os anteriores, entre 1960 y 1990. Los datos constan en un art\u00edculo publicado en julio por investigadores brasile\u00f1os en la revista <em>Scientific Reports<\/em>. \u201cEl per\u00edodo que ya era seco se est\u00e1 volviendo m\u00e1s seco a\u00fan, y los d\u00edas de lluvia son cada vez m\u00e1s raros\u201d, comenta el ec\u00f3logo Gabriel Hofmann, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), autor principal del estudio. \u201cLa temporada t\u00edpica de sequ\u00eda est\u00e1 empezando a prolongarse hasta los meses de octubre y noviembre\u201d.<\/p>\n<p>Los \u00edndices de precipitaciones en el Cerrado fueron calculados con base en la informaci\u00f3n recogida en 70 estaciones meteorol\u00f3gicas situadas en municipios de todas las subregiones del bioma y en las cifras proporcionadas por el modelo de rean\u00e1lisis clim\u00e1tico ERA5, del Centro Europeo de Pron\u00f3sticos Meteorol\u00f3gicos a Mediano Plazo (ECMWF). El documento tambi\u00e9n presenta datos preliminares que sugieren reducciones significativas en el proceso de evapotranspiraci\u00f3n (un proceso combinado de p\u00e9rdida de humedad de las plantas, del suelo y de los r\u00edos que se acumula en la atm\u00f3sfera) entre los meses de junio y noviembre. \u201cLa disminuci\u00f3n de la evapotranspiraci\u00f3n tiene el potencial de provocar cambios importantes en los par\u00e1metros ambientales, tales como un aumento de la temperatura, una disminuci\u00f3n de la humedad del aire, una merma en las precipitaciones y de la humedad del suelo\u201d, dice el meteor\u00f3logo Manoel Ferreira Cardoso, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) otro de los autores del art\u00edculo.<\/p>\n<blockquote><p>Alrededor de la mitad de la vegetaci\u00f3n original del Cerrado ha sido eliminada<\/p><\/blockquote>\n<p>En algunas localidades del Cerrado, el escenario que perfilan los datos del estudio es dram\u00e1tico. En Barreiras, por ejemplo, un municipio del oeste del estado de Bah\u00eda situado en una amplia zona de expansi\u00f3n agr\u00edcola conocida como Matopiba [acr\u00f3nimo que denomina una regi\u00f3n que abarca partes de cuatro estados brasile\u00f1os: Maranh\u00e3o, Tocantins, Piau\u00ed y Bah\u00eda], el caudal de lluvias promedio en los cuatro meses de la estaci\u00f3n seca ha sido de 13 mil\u00edmetros (mm) durante las tres \u00faltimas d\u00e9cadas. Entre 1960 y 1990, las precipitaciones promedio en la estaci\u00f3n seca rondaban los 41 mm. Entre junio y septiembre, los d\u00edas de lluvia en Barreiras han ca\u00eddo a la mitad, de seis a tres, en promedio, cuando se comparan los datos de los dos per\u00edodos sucesivos de tres d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Otros dos casos extremos de esta tendencia son los municipios de Arinos, en el norte del estado de Minas Gerais, y Alto Parna\u00edba, en el sur de Maranh\u00e3o. En el primero, la disminuci\u00f3n del \u00edndice de precipitaciones en la estaci\u00f3n seca fue de un 62 % (de 47 a 18 mm) y la cantidad de d\u00edas de lluvia se redujo un 25 % (de cuatro a tres) al comparar los valores de los dos per\u00edodos. En el segundo municipio, las cifras son similares.<\/p>\n<p><strong>La mitad de la vegetaci\u00f3n ha sido arrasada<br \/>\n<\/strong>Aproximadamente la mitad de la cobertura vegetal natural de la sabana brasile\u00f1a \u2012compuesta por una diversidad forestal que incluye bosques, pastizales y gram\u00edneas\u2012 ha sido eliminada en las \u00faltimas d\u00e9cadas. La actividad agropecuaria que hace un uso intensivo de las tierras est\u00e1 creciendo en el bioma. Seg\u00fan los autores del estudio, es probable que el avance de los campos de apacentamiento y de cultivo en detrimento de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona tenga alguna influencia directa en la disminuci\u00f3n de las precipitaciones.<\/p>\n<p>No obstante, el estudio hall\u00f3 evidencias de que la expansi\u00f3n e intensificaci\u00f3n del Anticicl\u00f3n Subtropical del Atl\u00e1ntico Sur (un centro de alta presi\u00f3n) sobre la zona del Cerrado parece ser el principal mecanismo que ha llevado a la disminuci\u00f3n de las lluvias. Este anticicl\u00f3n desplaza el aire de altitudes superiores a otras m\u00e1s bajas y hace que la atm\u00f3sfera se torne m\u00e1s c\u00e1lida y seca. \u201cEste proceso dificulta la formaci\u00f3n de nubes de lluvia\u201d, explica Cardoso. Factores globales, como el calentamiento creciente del planeta y la disminuci\u00f3n de las concentraciones de ozono en el hemisferio sur, pueden estar relacionados con la intensificaci\u00f3n y expansi\u00f3n del \u00e1rea de los anticiclones.<\/p>\n<div id=\"attachment_513568\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-513568 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chuvas-cerrado-seca-2023-11-site-01-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"718\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chuvas-cerrado-seca-2023-11-site-01-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chuvas-cerrado-seca-2023-11-site-01-1140-1-250x157.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chuvas-cerrado-seca-2023-11-site-01-1140-1-700x441.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chuvas-cerrado-seca-2023-11-site-01-1140-1-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Plantaciones de soja en los alrededores del municipio de Campo Grande, en Mato Grosso: la agricultura y la ganader\u00eda se expanden por todo el bioma<span class=\"media-credits\">Fabio Colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para el Cerrado en su conjunto, la tendencia dominante verificada en el trabajo para el per\u00edodo comprendido entre 1991 y 2021 ha indicado una peque\u00f1a reducci\u00f3n, de alrededor de un 5 %, tanto en el promedio anual del \u00edndice de precipitaciones como en la cantidad de d\u00edas lluviosos, en comparaci\u00f3n con las tres d\u00e9cadas precedentes. Se han registrado, en promedio, 64,8\u00a0mm menos de precipitaciones y 5,2 d\u00edas menos de lluvia por a\u00f1o. Los valores adoptados como base de comparaci\u00f3n del bioma fueron los medidos entre 1960 y 1990, que indicaban un promedio anual de precipitaciones de 1.421 mm y 103 d\u00edas de lluvia.<\/p>\n<p>En muchas localidades, la merma no llega a ser significativa desde un punto de vista estad\u00edstico cuando se tienen en cuenta solamente los datos acumulados a lo largo de todo el a\u00f1o. \u201cPero el r\u00e9gimen pluvial del Cerrado puede variar bastante en cada una de sus subregiones y a lo largo de los distintos meses de un a\u00f1o\u201d, comenta Hofmann. \u201cDe ah\u00ed la importancia de llevar a cabo estos an\u00e1lisis m\u00e1s detallados\u201d. En las zonas de transici\u00f3n entre el Cerrado y la Amazonia, un bioma m\u00e1s h\u00famedo, pueden llegar a caer hasta 1.800 mm de lluvia por a\u00f1o, mientras que en las regiones aleda\u00f1as al bioma de la Caatinga, una formaci\u00f3n con un clima m\u00e1s \u00e1rido, este \u00edndice puede descender hasta los 1.000 mm.<\/p>\n<p>Para la meteor\u00f3loga Renata Libonati, coordinadora del laboratorio de Aplicaciones de Sat\u00e9lites Ambientales del Departamento de Meteorolog\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (Lasa-UFRJ), los cambios en el r\u00e9gimen pluvial y en la disponibilidad de humedad provocan alteraciones en el patr\u00f3n de incendios forestales del bioma. \u201cEn el Cerrado, los factores clim\u00e1ticos son responsables de dos tercios de la variabilidad anual del \u00e1rea quemada y los cambios en el uso del suelo, del tercio restante\u201d, comenta la investigadora, quien no forma parte del equipo que public\u00f3 el estudio en <em>Scientific Reports<\/em>. \u201cPor lo tanto, cualquier modificaci\u00f3n de los patrones clim\u00e1ticos en la regi\u00f3n tiene un impacto directo en c\u00f3mo, d\u00f3nde y cu\u00e1ndo se suscitan all\u00ed los incendios forestales\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><br \/>\nLa transici\u00f3n hacia la sostenibilidad y el nexo agua-agricultura-energ\u00eda. Exploraci\u00f3n de una abordaje integrador con casos de estudio en los biomas Cerrado y Caatinga (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/101225\/transicao-para-sustentabilidade-e-o-nexo-agua-agricultura-energia-explorando-uma-abordagem-integrado\/?q=17\/22269-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/22269-2<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Programa <\/strong>FAPESP de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG); <strong>Investigador responsable<\/strong> Jean Pierre Ometto (Inpe); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 3.489.559,60.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>HOFFMAN, G.S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-023-38174-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Changes in atmospheric circulation and evapotranspiration are reducing rainfall in the Brazilian Cerrado<\/a>.\u00a0<strong>Scientific Reports<\/strong>.11 jul. 2023.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La regi\u00f3n centro y norte del bioma brasile\u00f1o de sabana registra una merma de hasta un 50 % en la cantidad de lluvias durante los meses secos en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas","protected":false},"author":13,"featured_media":513564,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-513563","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=513563"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513563\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":513591,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513563\/revisions\/513591"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/513564"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=513563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=513563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=513563"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=513563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}