{"id":513845,"date":"2024-05-27T11:11:13","date_gmt":"2024-05-27T14:11:13","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=513845"},"modified":"2024-05-28T10:51:48","modified_gmt":"2024-05-28T13:51:48","slug":"el-virus-del-chikunguna-causo-siete-brotes-en-10-anos-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-virus-del-chikunguna-causo-siete-brotes-en-10-anos-en-brasil\/","title":{"rendered":"El virus del chikungu\u00f1a caus\u00f3 siete brotes en 10 a\u00f1os en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>Aparentemente, el virus de la fiebre chikungu\u00f1a ha llegado a Brasil para quedarse y ha hecho que el pa\u00eds bata el r\u00e9cord americano en cuanto a la cifra total de casos. Desde la identificaci\u00f3n del primer caso aut\u00f3ctono en 2014, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por todos los estados del pa\u00eds y no ha dejado de causar problemas. En este \u00faltimo decenio, ha habido al menos siete grandes brotes \u2012 uno por a\u00f1o desde 2016 en adelante \u2012, con casi 254.000 infecciones confirmadas por laboratorio y 1,2 millones de casos sospechosos, as\u00ed como unos mil fallecidos. Dos estudios recientes est\u00e1n ayudando a comprender mejor el patr\u00f3n de incidencia de la enfermedad y de circulaci\u00f3n del virus, que ha ido acumulando alteraciones gen\u00e9ticas capaces de elevar su poder de replicaci\u00f3n en el organismo humano.<\/p>\n<p>En el primer estudio, publicado en abril en la revista <em>The Lancet Microbe<\/em>, el vir\u00f3logo brasile\u00f1o William Marciel de Souza, de la Universidad de Texas (EE. UU.), junto a colaboradores de Brasil y del exterior, analizaron la informaci\u00f3n de los 253.545 casos de chikungu\u00f1a registrados en 3.316 municipios brasile\u00f1os entre marzo de 2013 y junio de 2022. Todos fueron confirmados mediante pruebas de laboratorio para descartar la posibilidad de infecci\u00f3n por dengue, algunos de cuyos s\u00edntomas son similares a los del chikungu\u00f1a. Al evaluar la distribuci\u00f3n de los casos a lo largo del tiempo, los investigadores identificaron siete grandes olas (brotes). En cada uno de ellos, los picos se produjeron entre febrero y junio, los meses m\u00e1s c\u00e1lidos y lluviosos del a\u00f1o en buena parte del pa\u00eds, propicios para la multiplicaci\u00f3n de los vectores. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de las hembras del mosquito <em>Aedes aegypti<\/em> y <em>Aedes albopictus<\/em>, presentes en pr\u00e1cticamente todo el territorio nacional.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Marciel de Souza y sus colaboradores compararon la informaci\u00f3n temporal de los casos con su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica e identificaron un nuevo patr\u00f3n. Los lugares afectados por un brote en un a\u00f1o determinado quedaban libres de la infecci\u00f3n en los a\u00f1os siguientes. Este patr\u00f3n de incidencia refuerza la idea de que el virus del chikungu\u00f1a conduce al desarrollo de una inmunidad duradera, algo que ya suger\u00edan los estudios con animales de laboratorio y las pruebas con la sangre de personas de otros pa\u00edses en donde circula el virus. Si esta forma de inmunidad fuera un hecho, un individuo que se cura de la infecci\u00f3n ser\u00eda inmune al virus por a\u00f1os, o incluso de por vida, o bien de la posibilidad de desarrollar la enfermedad.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n hallado por el grupo tambi\u00e9n indica que el virus se propaga en peque\u00f1os focos, generalmente acotados a unos pocos municipios, lo que hace posible la reaparici\u00f3n de brotes en estados ya afectados antes. Esto qued\u00f3 claro cuando se analizaron los datos de Tocantins, Pernambuco y Cear\u00e1, en donde los brotes se repitieron con intervalos de algunos a\u00f1os. En dichos estados, los lugares con alto n\u00famero de casos en una ola registraban una cifra peque\u00f1a en la siguiente, lo que indica una dispersi\u00f3n por focos y, en las zonas donde ya se hab\u00edan producido brotes, la existencia de alg\u00fan nivel de protecci\u00f3n inmunitaria contra la enfermedad o su transmisi\u00f3n. Esto ha sido as\u00ed incluso en Cear\u00e1, donde se ha registrado el 30 % del total de los casos brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cEn las dos primeras olas de la epidemia, el virus circul\u00f3 mucho por el norte de Cear\u00e1; en la \u00faltima, afect\u00f3 a municipios del sur del estado\u201d, comenta el vir\u00f3logo Jos\u00e9 Luiz Proen\u00e7a M\u00f3dena, de la Universidad de Campinas (Unicamp), uno de los coordinadores del estudio junto con la m\u00e9dica Ester Sabino, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), el biom\u00e9dico portugu\u00e9s Nuno Faria, del Imperial College de Londres, y el inmun\u00f3logo estadounidense Scott Weaver, de la Universidad de Texas. El trabajo fue financiado conjuntamente por la FAPESP, el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y por fuentes internacionales.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-2023-10-info-desk-ESP.jpg\" data-tablet_size=\"670x880\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-2023-10-info-desk-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-2023-10-info-desk-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-2023-10-info-mobile-ESP.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Por un lado, las poblaciones de los municipios con alta circulaci\u00f3n parecen estar protegidas; por otro, las menos expuestas siguen siendo susceptibles a la infecci\u00f3n. Esto hace que gran parte del pa\u00eds sea terreno f\u00e9rtil para la propagaci\u00f3n del virus, ya que un 40 % de los municipios brasile\u00f1os todav\u00eda no han tenido brotes de chikungu\u00f1a, incluso las \u00e1reas densamente pobladas del sudeste del pa\u00eds. \u201cPese a que se ha identificado un cierto patr\u00f3n de incidencia de los casos, a\u00fan no podemos prever d\u00f3nde se producir\u00e1 el pr\u00f3ximo brote\u201d, dice el vir\u00f3logo de la Unicamp.<\/p>\n<p>Al estudiar en detalle los datos de Cear\u00e1, donde ha habido 77.418 casos desde 2013, los investigadores tambi\u00e9n han notado que el virus ha infectado con mayor frecuencia a mujeres adultas, as\u00ed como a ni\u00f1os y ancianos de ambos sexos. Estas caracter\u00edsticas sugieren que la transmisi\u00f3n ocurre en ambientes dom\u00e9sticos, ya que estas personas generalmente pasan m\u00e1s tiempo en sus hogares. Otro dato que surgi\u00f3 de este an\u00e1lisis fue la tasa de mortalidad. All\u00ed, el virus caus\u00f3 la muerte de 1,3 individuos por cada 1.000 casos, una tasa similar a la del dengue (1,1 \u2030). \u201cAunque no haya reinfecci\u00f3n, como en el dengue, el chikungu\u00f1a tambi\u00e9n mata\u201d, recuerda Marciel de Souza, uno de los autores principales del estudio.<\/p>\n<p>El segundo art\u00edculo, publicado en julio en la revista <em>Nature Communications<\/em> y financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, completa el panorama de la fiebre chikungu\u00f1a en Brasil al revelar algunas caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas del virus que actualmente se halla en circulaci\u00f3n. En el estudio, equipos de m\u00e1s de 30 instituciones brasile\u00f1as secuenciaron el genoma de 422 muestras del virus extra\u00eddas de personas infectadas en 2021 y 2022, cuando hubo 312.000 casos sospechosos en el pa\u00eds, y compararon la informaci\u00f3n con la de otros 1.565 genomas de brotes anteriores que se produjeron en Brasil y en el exterior.<\/p>\n<p>Todos los casos nacionales recientes han sido provocados por el virus del linaje este-centro-sudafricano (ecsa), asociado a muertes tanto entre personas con su salud menguada por otras enfermedades como en individuos sanos. Su llegada a Brasil, espec\u00edficamente a Bah\u00eda, se produjo en 2014, por la misma \u00e9poca en que una segunda variante, de origen asi\u00e1tico, fue identificada en Amap\u00e1, tak como apunt\u00f3 un estudio realizado por investigadores del Instituto Evandro Chagas (IEC), de Par\u00e1, publicado en 2015 en la revista <em>BMC Medicine<\/em>. A medida que fue replic\u00e1ndose e infectando a insectos y seres humanos, el virus del linaje ecsa fue paulatinamente acumulando alteraciones en su genoma (mutaciones) que actualmente permiten separarlo en dos subgrupos: el clado I, extendido por las regiones del nordeste, centro-oeste, sudeste y sur; y el clado II, mayoritariamente hallado en el nordeste.<\/p>\n<p>Aunque el ecsa haya entrado a Brasil por el nordeste, las variedades actualmente en circulaci\u00f3n derivan de los virus que surgieron en el sudeste, probablemente en R\u00edo de Janeiro, a principios de 2018, y debido al tr\u00e1nsito de personas entre ambas regiones, fueron reintroducidos posteriormente en el nordeste. Desde all\u00ed, el linaje ecsa se propag\u00f3 a otras regiones del pa\u00eds y lleg\u00f3 a Paraguay.<\/p>\n<div id=\"attachment_513850\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-513850 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-microscopio-2023-11-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"982\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-microscopio-2023-11-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-microscopio-2023-11-800-1-250x307.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-microscopio-2023-11-800-1-700x859.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-chikungunya-microscopio-2023-11-800-1-120x147.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cynthia Goldsmith\u2009\/\u2009CDC<\/span>Copias del virus del chikungu\u00f1a, que causa inflamaci\u00f3n y dolores intensos en las articulaciones, vistas bajo la lente de un microscopio electr\u00f3nico<span class=\"media-credits\">Cynthia Goldsmith\u2009\/\u2009CDC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Algunas mutaciones llamaron la atenci\u00f3n de los investigadores porque sugieren que el virus podr\u00eda estar adapt\u00e1ndose al organismo de sus vectores, como as\u00ed tambi\u00e9n ser capaz de eludir la primera l\u00ednea de defensa del sistema inmunitario, algo que a\u00fan debe confirmarse mediante experimentos en laboratorio. \u201cHemos detectado alteraciones gen\u00e9ticas que, en otros virus, ya se han asociado a un aumento de su capacidad de replicaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n al hospedador\u201d, comenta el vir\u00f3logo Luiz Alc\u00e2ntara, investigador del Instituto Ren\u00e9 Rachou, unidad de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Minas Gerais, y uno de los autores principales del estudio publicado en <em>Nature Communications<\/em>, junto a la vir\u00f3loga Marta Giovanetti y el bi\u00f3logo Joilson Xavier.<\/p>\n<p>\u201cLos dos trabajos sugieren que el virus se ha adaptado cada vez m\u00e1s a las condiciones que ha hallado en el pa\u00eds, lo que puede llevar a brotes mayores\u201d, comenta el vir\u00f3logo Maur\u00edcio Nogueira, de la Faculdade de Medicina de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto (Famerp), quien no particip\u00f3 de las investigaciones. \u201cEsto puede convertirse en un grave problema en la regi\u00f3n sudeste, la m\u00e1s poblada del pa\u00eds, donde la cantidad de casos hasta ahora ha sido menor y la poblaci\u00f3n sigue siendo susceptible al virus\u201d.<\/p>\n<p>Datos de 2023 del Ministerio de Salud indican que parece estar en curso una octava ola de chikungu\u00f1a. Hasta finales de agosto se hab\u00edan registrado en el pa\u00eds 142.500 posibles casos de infecci\u00f3n, el 60\u00a0% de los mismos en Minas Gerais, que hasta ahora no hab\u00eda experimentado un brote importante. En S\u00e3o Paulo, la cantidad de casos a\u00fan es baja (unos 3.000), pero el total de muertos ascendi\u00f3 a 12, casi el doble que los registrados en 2021, cuando hubo 18.600 posibles casos.<\/p>\n<p>Lo que ya es preocupante puede llegar a agravarse debido al cambio clim\u00e1tico. Los estudios sugieren que el aumento de la temperatura media del planeta puede generar las condiciones ideales para que los mosquitos transmitan el virus del chikungu\u00f1a durante una mayor cantidad de meses al a\u00f1o y en zonas donde antes el clima no era tan propicio. \u201cComo no se toman medidas para controlar al mosquito, lo que frena la transmisi\u00f3n es el invierno, que en el norte y el nordeste es muy suave\u201d, comenta el vir\u00f3logo Pedro Vasconcelos, del IEC.<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n con el virus del chikungu\u00f1a \u2012 nombre que procede de una expresi\u00f3n en kimakonde que significa \u201cel que se dobla\u201d \u2012, fue identificada por primera vez en Tanzania en 1952, y causa fiebre alta, dolores intensos e inflamaci\u00f3n de la articulaciones, sumado a otros s\u00edntomas similares a los del dengue y el zika, como la fiebre y las manchas rojas en el cuerpo. De momento, no existe una medicaci\u00f3n espec\u00edfica para combatir al virus y el tratamiento consiste en administrar compuestos para disminuir la fiebre y aliviar los dolores.<\/p>\n<p>Se encuentra en su fase final de ensayos en humanos una f\u00f3rmula prometedora que en los pr\u00f3ximos a\u00f1os podr\u00eda convertirse en una vacuna. El posible inmun\u00f3geno, desarrollado por Valneva, una empresa francesa de biotecnolog\u00eda y conocido solamente por la sigla VLA 1533, utiliza el virus vivo atenuado para estimular la respuesta del sistema inmunitario. Los resultados preliminares de un ensayo cl\u00ednico de fase III, publicados en junio de este a\u00f1o en la revista <em>The Lancet<\/em>, indican que el compuesto es seguro e inmunog\u00e9nico. La administraci\u00f3n de una \u00fanica dosis fue suficiente para generar anticuerpos neutralizantes en un 98 % de los voluntarios. En Brasil, el Instituto Butantan actualmente est\u00e1 evaluando la eficacia de esta f\u00f3rmula en 750 adolescentes de nueve estados. Empero, por ahora, la forma m\u00e1s eficiente de evitar los brotes es combatir al mosquito.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>Centro Conjunto Brasil-Reino Unido para el Descubrimiento, el Diagn\u00f3stico, la Gen\u00f3mica y la Epidemiolog\u00eda de los Arbovirus (Cadde) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103130\/centro-conjunto-brasil-reino-unido-para-descoberta-diagnostico-genomica-e-epidemiologia-de-arbovirus\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/14389-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Ester Cerdeira Sabino (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 9.281.439,23.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>DE SOUZA, W. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lanmic\/article\/PIIS2666-5247(23)00033-2\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spatiotemporal dynamics and recurrence of chikungunya virus in Brazil: An epidemiological study<\/a>.\u00a0<strong>The Lancet Microbe<\/strong>. may. 2023.<br \/>\nXAVIER, J.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-023-40099-y\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Increased interregional virus exchange and nucleotide diversity outline the expansion of chikungunya virus in Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Nature Communications<\/strong>. 21 jul. 2023.<br \/>\nTEIXEIRA NUNES, M. R.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/bmcmedicine.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/s12916-015-0348-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Emergence and potential for spread of chikungunya virus in Brazil.<\/a>\u00a0<strong>BMC Medicine<\/strong>. 30 abr. 2015.<br \/>\nSCHNEIDER, M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.thelancet.com\/journals\/lancet\/article\/PIIS0140-6736(23)00641-4\/fulltext\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Safety and immunogenicity of a single-shot live-attenuated chikungunya vaccine: A double-blind, multicentre, randomised, placebo-controlled, phase 3 trial<\/a>.\u00a0<strong>The Lancet<\/strong>. 24 jun. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se ha detectado la presencia del agente causal de esta afecci\u00f3n en el 60 % de los municipios del pa\u00eds","protected":false},"author":730,"featured_media":513846,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,311,329],"coauthors":[4370],"class_list":["post-513845","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-inmunologia","tag-salud-publica","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/730"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=513845"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513845\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":516695,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/513845\/revisions\/516695"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/513846"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=513845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=513845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=513845"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=513845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}