{"id":515285,"date":"2024-06-11T13:54:30","date_gmt":"2024-06-11T16:54:30","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=515285"},"modified":"2024-06-11T14:29:32","modified_gmt":"2024-06-11T17:29:32","slug":"las-raices-de-la-biodiversidad-de-la-amazonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-raices-de-la-biodiversidad-de-la-amazonia\/","title":{"rendered":"Las ra\u00edces de la biodiversidad de la Amazonia"},"content":{"rendered":"<p>En 2017, el ge\u00f3logo Roberto Ventura Santos y su equipo, de la Universidad de Brasilia (UnB), pasaron cuatro d\u00edas en una piscina de pl\u00e1stico instalada en un hotel en Puerto Maldonado, una ciudad de 40.000 habitantes en la regi\u00f3n oriental de Per\u00fa.<\/p>\n<p>Con la ayuda de los empleados del hotel, vaciaron en la piscina las bolsas de tierra recogida de hasta 80 metros (m) de profundidad a orillas del rio Huallaga, uno de los afluentes del Amazonas. A continuaci\u00f3n, llenaban grandes zarandas con los sedimentos que flotaban y separaban los que pudiesen contener un mineral marr\u00f3n muy resistente, el circ\u00f3n. Durante las semanas siguientes, con los equipos de los laboratorios de la UnB, determinaron las proporciones de los elementos qu\u00edmicos (principalmente uranio y plomo) y definieron la edad y el origen de las 46 muestras del tambi\u00e9n llamado silicato de circonio.<\/p>\n<p>De esta manera, extendieron a 65 millones de a\u00f1os el conocimiento de la historia geol\u00f3gica y ambiental de la Amazonia \u2012 hasta entonces, estudios minuciosos como estos se limitaban a 20 millones de a\u00f1os \u2012 y contribuyeron a detallar los mecanismos de generaci\u00f3n de la riqueza biol\u00f3gica de la Amazonia, cuya abundancia de especies se estima en 40.000 plantas, 2.500 peces y 425 mam\u00edferos. En un art\u00edculo publicado en abril en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>, el grupo de Ventura Santos reafirm\u00f3 la importancia de la cordillera de los Andes para la formaci\u00f3n de las estructuras geol\u00f3gicas de la Amazonia, que a su vez determinaron su riqueza biol\u00f3gica, y a\u00f1adi\u00f3 una nueva variable: el agua del oc\u00e9ano, con los organismos que transporta, tambi\u00e9n puede haber venido del sur y no solo del norte, como ya se sab\u00eda, y habr\u00eda ocurrido millones de a\u00f1os m\u00e1s tarde.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/multiples-sistemas-monitorean-via-satelite-la-deforestacion-en-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00faltiples sistemas monitorean v\u00eda sat\u00e9lite la deforestaci\u00f3n en la Amazonia<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-relevamiento-muestra-que-el-14-de-la-superficie-amazonica-esta-ocupado-por-pasturas-y-por-la-agricultura\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un relevamiento muestra que el 14 % de la superficie amaz\u00f3nica est\u00e1 ocupado por pasturas y por la agricultura<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/presentan-una-guia-de-serpientes-amazonicas-en-el-instituto-butantan\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Presentan una gu\u00eda de serpientes amaz\u00f3nicas en el Instituto ButantanLas ra\u00edces de la biodiversidad de la Amazonia<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-primates-urbanos-alteran-su-comunicacion-y-su-dieta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los primates urbanos alteran su comunicaci\u00f3n y su dieta<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ima-vieira-para-restaurar-la-selva-y-hacer-justicia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ima Vieira: Para restaurar la selva y hacer justicia<\/a><\/div>\n<p>La dataci\u00f3n del circ\u00f3n revel\u00f3 que hace unos 60 millones de a\u00f1os, cuando la cordillera de los Andes estaba empezando a elevarse, agua y organismos procedentes del Atl\u00e1ntico Sur podr\u00edan haber llegado a trav\u00e9s del R\u00edo de la Plata hasta las tierras actualmente cubiertas por la selva en la regi\u00f3n de Madre de Dios, cerca de la frontera con el estado brasile\u00f1o de Rond\u00f4nia. Seg\u00fan Ventura Santos, los granos de polen hallados entre los sedimentos desenterrados en Per\u00fa refuerzan el origen com\u00fan de la Amazonia y el Pantanal, que tambi\u00e9n se habr\u00eda formado como resultado de la elevaci\u00f3n de los Andes. Una de las especies identificadas por medio del polen pertenece a la familia de las araucarias, plantas que hoy en d\u00eda son t\u00edpicas del clima fr\u00edo del sur de Brasil.<\/p>\n<p>Compuestos por 104 monta\u00f1as con una altitud media de 4.000 metros (m) a lo largo de 8.000 kil\u00f3metros (km), desde el norte de Colombia hasta el sur de Argentina, los Andes siguen regulando el funcionamiento y la biodiversidad de la mayor parte de la cuenca amaz\u00f3nica de dos maneras distintas.<\/p>\n<p>Las cabeceras en la cordillera y su continua erosi\u00f3n aportan el agua y los sedimentos (tierra y arena) que alimentan a los r\u00edos en el sector occidental de la Amazonia. El menor volumen de agua procedente de las monta\u00f1as pudo haber contribuido a la intensa sequ\u00eda de este a\u00f1o en la regi\u00f3n, generalmente atribuida \u00fanicamente a la disminuci\u00f3n de las lluvias debido a El Ni\u00f1o. Seg\u00fan un estudio realizado por cient\u00edficos peruanos y brasile\u00f1os publicado en abril de 2022 en la revista <em>Remote Sensing<\/em>, como resultado del calentamiento global, la superficie de los glaciares del norte de los Andes se redujo de 2.429 km<sup>2<\/sup> a 1.409 km<sup>2<\/sup> (un 42 %) entre 1990 y 2020, por lo que ha suministrado menos agua a los r\u00edos.<\/p>\n<div id=\"attachment_515286\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-515286 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-boto-2023-12-site-01-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"704\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-boto-2023-12-site-01-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-boto-2023-12-site-01-1140-1-250x154.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-boto-2023-12-site-01-1140-1-700x432.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-boto-2023-12-site-01-1140-1-120x74.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">HOORN, C. <em>et al<\/em>. <strong>Annual Review of Earth and Planetary Sciences<\/strong>. 2023<\/span>Los delfines rosados indican que el agua del mar alguna vez ocup\u00f3 el interior de la Amazonia<span class=\"media-credits\">HOORN, C. <em>et al<\/em>. <strong>Annual Review of Earth and Planetary Sciences<\/strong>. 2023<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cA\u00fan actualmente, alrededor del 80 % de los sedimentos que los r\u00edos de la Amazonia transportan hasta el mar proceden de los Andes\u201d, dice el ge\u00f3logo Maur\u00edcio Parra, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP), tambi\u00e9n autor de estudios en este campo. \u201cA lo largo de 60 millones de a\u00f1os, los sedimentos procedentes de los Andes formaron capas de espesor decreciente, de 2 km de profundidad al oeste de la Amazonia hasta 800 m en la isla de Maraj\u00f3, en el este.<\/p>\n<p>Asimismo, los Andes influyen en el clima de la regi\u00f3n al bloquear la humedad proveniente del Atl\u00e1ntico que retorna a la selva, incrementando las precipitaciones. \u201cEl clima en Lima (Per\u00fa) es muy seco porque la masa de aire h\u00famedo no llega hasta all\u00ed\u201d, comenta Santos.<\/p>\n<p><strong>Una inmensa ci\u00e9naga<br \/>\n<\/strong>\u201cLa elevaci\u00f3n de los Andes no fue un proceso continuo, sino por pulsos\u201d, dice la ge\u00f3loga Michele Andriolli Cust\u00f3dio, de la Universidad Federal de Amazonas (Ufam). Seg\u00fan la investigadora, las monta\u00f1as reorganizaron el paisaje a medida que crec\u00edan. Al erguir uno de los lados de los terrenos inundados por el agua proveniente del mar Caribe, obligaron a los r\u00edos que a\u00fan desembocaban al pie de los Andes a fluir hacia el este, en direcci\u00f3n al Atl\u00e1ntico. A su vez, la inversi\u00f3n del sentido de los r\u00edos uni\u00f3 \u00e1reas y poblaciones que anteriormente estaban aisladas, o bien, por el contrario, separ\u00f3 a aquellas que viv\u00edan juntas, generando las condiciones para la aparici\u00f3n de nuevas especies vegetales y animales.<\/p>\n<div id=\"attachment_515294\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-515294 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-Polens-2023-12-site-02-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"761\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-Polens-2023-12-site-02-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-Polens-2023-12-site-02-800-1-250x238.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-Polens-2023-12-site-02-800-1-700x666.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-Polens-2023-12-site-02-800-1-120x114.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cristian Dimitrius \/ Inpa<\/span>Polen encontrado en sedimentos que reflejan los cambios en la vegetaci\u00f3n (<em>en sentido horario<\/em>): <em>Crototricolpites annemariae, Grimsdalea magnaclavata, Malvacipolloides, Rhoipites irregularis<\/em><span class=\"media-credits\">Cristian Dimitrius \/ Inpa<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cComo la red de drenaje actual solo qued\u00f3 establecida hace entre 10 y 9 millones de a\u00f1os, la mayor parte del tiempo los r\u00edos flu\u00edan hacia el oeste, en sentido inverso al que presentan hoy en d\u00eda\u201d, comenta el bi\u00f3logo Carlos D\u2019Apolito, de la Universidad Federal de Acre (Ufac), coautor de un estudio sobre las antiguas redes de drenaje de la regi\u00f3n que sali\u00f3 publicado en julio en la revista <em>Sedimentary Geology<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cLos Andes generaron una vasta depresi\u00f3n en el oeste de la Amazonia, que se convirti\u00f3 en un pantanal de dimensiones continentales, probablemente con lagos gigantescos\u201d, explica. \u201cEra el h\u00e1bitat de yacar\u00e9s, tortugas y peces, todos ellos enormes. Entre las plantas, los bosques de palma de moriche o <em>buriti<\/em>, como se la conoce en Brasil [<em>Mauritia flexuosa<\/em>], sin duda eran lo m\u00e1s com\u00fan, porque crecen en zonas inundadas, habituales hace entre 20 y 7 millones de a\u00f1os\u201d. Los f\u00f3siles de conchas marinas que a\u00fan actualmente pueden encontrarse en las riberas del r\u00edo Solim\u00f5es y sus afluentes atestiguan la ocupaci\u00f3n del mar, que actualmente se ha retirado y se encuentra a m\u00e1s de 1.000 km de distancia (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 329<\/em>).<\/p>\n<p>Los delfines rosados o botos (<em>Inia geoffrensis<\/em>), los manat\u00edes amaz\u00f3nicos (<em>Tricherchus inunguis<\/em>) y las rayas o chuchos de r\u00edo (<em>Potamotrygon <\/em>spp.), que a\u00fan viven en los r\u00edos de la regi\u00f3n, refuerzan la idea de que el interior de la selva anta\u00f1o estuvo cubierto por agua salada. Las antiguas poblaciones de estas especies pueden haber quedado atrapadas debido al cierre de las conexiones con el mar. Posteriormente, a lo largo de generaciones, se adaptaron al nuevo ambiente y se diferenciaron de sus parientes marinos.<\/p>\n<p>\u201cGran parte de las especies de la flora y la fauna hoy presentes en la Amazonia surgieron en los \u00faltimos 5 millones de a\u00f1os, si bien forman parte de familias mucho m\u00e1s antiguas que ya habitaban la Amazonia hace unos 60 millones de a\u00f1os\u201d, comenta la bot\u00e1nica L\u00facia Lohmann, de la USP y de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.). Seg\u00fan ella, las respuestas de las plantas a los cambios ambientales indican que la Amazonia es tanto un refugio como una cuna de biodiversidad.<\/p>\n<p>En 2016, Lohmann coordin\u00f3 la recolecci\u00f3n de 10 especies de plantas que crec\u00edan a orillas de los r\u00edos Negro y Branco, al norte de Manaos. Los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos demostraron que los r\u00edos pueden surtir distintos efectos en la formaci\u00f3n de nuevas especies, lo que se conoce como especiaci\u00f3n: el Negro, al ser m\u00e1s antiguo y ancho, favoreci\u00f3 la diferenciaci\u00f3n gen\u00e9tica de las especies que crec\u00edan en sus riberas, mientras que el Branco, m\u00e1s joven y angosto, no tuvo un impacto relevante en la diferenciaci\u00f3n de las especies de plantas examinadas, aunque puede haber propiciado la diversificaci\u00f3n de poblaciones de aves y primates.<\/p>\n<div id=\"attachment_515290\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-515290 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-buritizal-2023-12-site-03-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1160\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-buritizal-2023-12-site-03-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-buritizal-2023-12-site-03-800-1-250x363.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-buritizal-2023-12-site-03-800-1-700x1015.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-amazonia-buritizal-2023-12-site-03-800-1-120x174.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ippbio.inpa.gov.br<\/span>Moriches a orillas del rio Juru\u00e1, en Acre: uno de los linajes de plantas preservados a lo largo de millones de a\u00f1os<span class=\"media-credits\">Ippbio.inpa.gov.br<\/span><\/p><\/div>\n<p>No existe una regla simple. Los r\u00edos como barreras y las variaciones de altura o de temperatura pueden favorecer la formaci\u00f3n de nuevas especies para algunos grupos de plantas y animales, pero no as\u00ed para otros. \u201cLos mismos factores pueden desencadenar procesos evolutivos diferentes, influyendo de distintas maneras en la historia biogeogr\u00e1fica y en la diversificaci\u00f3n de los organismos amaz\u00f3nicos\u201d, afirma la investigadora.<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis del polen y de los genes de las plantas revel\u00f3 las profundas relaciones entre la geolog\u00eda y la biodiversidad, que se ve reflejada en las distintas formas de la selva, a veces m\u00e1s densa y otras m\u00e1s abierta a lo largo de los \u00faltimos 23 millones de a\u00f1os. \u201cLos per\u00edodos de mayor elevaci\u00f3n de los Andes se correspondieron con los de mayor diversificaci\u00f3n para varios grupos de plantas\u201d, comenta Lohmann, una de las coordinadoras de una s\u00edntesis sobre la historia de la formaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n amaz\u00f3nica a lo largo de ese per\u00edodo, publicada en mayo en la revista <em>Annual Review of Earth and Planetary Sciences<\/em>.<\/p>\n<p>De acuerdo con este trabajo, una selva continua que ocupaba casi toda Sudam\u00e9rica qued\u00f3 separada hace unos 30 millones de a\u00f1os por una zona de clima seco, formando al oeste lo que ser\u00eda la Amazonia, y al este el Bosque Atl\u00e1ntico. Luego se produjeron cambios en la estructura y en la composici\u00f3n de la selva. Por ejemplo: en el per\u00edodo situado entre 23 y 16 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, la Amazonia albergaba una gran diversidad de formas de vegetaci\u00f3n, desde manglares hasta bosques de tierra firme, en un ambiente de estuario en el que se mezclaban el agua del mar y la de los r\u00edos.<\/p>\n<p>El polen hallado en los sedimentos a orillas de los r\u00edos indica que en aquella \u00e9poca ya exist\u00edan 48 familias de plantas en la Amazonia. El n\u00famero de familias aument\u00f3 a 79 hace entre 16 y 12 millones de a\u00f1os; luego descendi\u00f3 a 25 entre los 12 y 6 millones de a\u00f1os, dando lugar a un bosque abierto, que volvi\u00f3 a expandirse hace entre 5 y 2 millones de a\u00f1os, ampli\u00e1ndose a 117 familias. \u201cA lo largo de milenios, la vegetaci\u00f3n de la Amazonia se ha adaptado a cambios geoclim\u00e1ticos mucho mayores de lo que imagin\u00e1bamos. Tal vez sea por ello que muchas especies de all\u00ed que se abrieron camino hasta el Cerrado, el Bosque Atl\u00e1ntico y las selvas de Am\u00e9rica Central consiguieron sobrevivir en ambientes tan dis\u00edmiles\u201d, dice. \u201cLa historia de la vegetaci\u00f3n amaz\u00f3nica nos ense\u00f1a c\u00f3mo se han adaptado las especies a los cambios clim\u00e1ticos a una escala de millones de a\u00f1os, una informaci\u00f3n crucial hoy en d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Pero no todo est\u00e1 tan bien. En un art\u00edculo publicado en enero de 2023 en la revista <em>Science<\/em>, Lohmann y otros investigadores de Brasil, Estados Unidos y otros pa\u00edses evaluaron el impacto de 11 tipos de cambios de origen humano, como la expansi\u00f3n urbana y agr\u00edcola, y 21 naturales, como la elevaci\u00f3n de los Andes y la separaci\u00f3n de Sudam\u00e9rica y \u00c1frica. Seg\u00fan este an\u00e1lisis, los cambios de origen humano se est\u00e1n produciendo m\u00e1s deprisa que la capacidad de las plantas para adaptarse a nuevos ambientes. Si este curso no se detiene, este desfasaje puede conducir, entre otros efectos, a una disminuci\u00f3n de la cantidad de lluvia que abastece a las regiones agr\u00edcolas del centro-oeste y sudeste de Brasil.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><strong><br \/>\n1.<\/strong>\u00a0La evoluci\u00f3n tect\u00f3nica y estratigr\u00e1fica de las cuencas intermontanas asociadas a ambientes de antearco utilizando la Depresi\u00f3n Preandina de Chile en los Andes Centrales como estudio de caso (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/107659\/evolucao-tectono-estratigrafica-de-bacias-intermontanas-associadas-a-ambientes-de-antearco-usando-a-\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>\u00a019\/13349-8<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Mauricio Parra Am\u00e9zquita (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 117.223,39.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Estructuraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de la biota amaz\u00f3nica y su ambiente. Un abordaje integrador (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/55077\/estruturacao-e-evolucao-da-biota-amazonica-e-seu-ambiente-uma-abordagem-integrativa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>12\/50260-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigadora responsable<\/strong> L\u00facia Garcez Lohmann (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 6.291.421,95.<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Proyecto de Perforaci\u00f3n Transamaz\u00f3nica. El origen y la evoluci\u00f3n de los bosques, el clima y la hidrolog\u00eda tropical de Am\u00e9rica del Sur (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/108126\/projeto-de-perfuracao-transamazonica-origem-e-evolucao-das-florestas-clima-e-hidrologia-dos-tropicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>18\/23899-2<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico \u2013 Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales; <strong>Investigador responsable<\/strong> Andr\u00e9 Oliveira Sawakuchi (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 766.559,95.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CAYO, E. Y. T.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/2072-4292\/14\/9\/1974\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mapping three decades of changes in the tropical Andean glaciers using Landsat data processed in the Earth engine<\/a>.\u00a0<strong>Remote<\/strong>\u00a0<strong>Sensing<\/strong>. v. 14, n. 1974. p. 1-21. abr. 2022.<br \/>\nCUST\u00d3DIO, M. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0895981123000676\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">New stratigraphic and paleoenvironmental constraints on the Paleogene paleogeography of Western Amazonia<\/a>. <strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 124, 104256. abr. 2023.<br \/>\nHOORN, C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1146\/annurev-earth-081522-090454\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Neogene history of the Amazonian flora: A perspective based on geological, palynological, and molecular phylogenetic data<\/a>. <strong>Annual Review of Earth and Planetary Sciences<\/strong>. v. 51, p. 419-46. 31 may. 2023.<br \/>\nRODRIGUES, M. de A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0037073823001069\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">New insights into the Cretaceous evolution of the Western Amazonian paleodrainage system<\/a>.\u00a0<strong>Sedimentary Geology<\/strong>. v. 453, 106434. 15 jul. 2023.<br \/>\nALBERT, J. 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