{"id":515721,"date":"2024-06-11T14:02:39","date_gmt":"2024-06-11T17:02:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=515721"},"modified":"2024-06-12T10:59:03","modified_gmt":"2024-06-12T13:59:03","slug":"el-instituto-butantan-de-sao-paulo-pone-a-prueba-un-suero-contra-peces-venenosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-instituto-butantan-de-sao-paulo-pone-a-prueba-un-suero-contra-peces-venenosos\/","title":{"rendered":"El Instituto Butantan de S\u00e3o Paulo pone a prueba un suero contra peces venenosos"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace 30 a\u00f1os, cada vez que va a una playa, la bi\u00f3loga M\u00f4nica Lopes Ferreira, del Instituto Butantan de S\u00e3o Paulo, aprovecha para capturar peces venenosos. De regreso al laboratorio, ella y su equipo extraen el veneno para desarrollar sueros y tratar a las v\u00edctimas de accidentes causados por ciertos tipos de animales marinos y fluviales. De momento, el grupo ha tenido \u00e9xito con el llamado bagre cuinchi (<em>Cathorops spixii<\/em>), com\u00fan en todo el litoral brasile\u00f1o, la raya de r\u00edo o chucho de agua dulce de la Amazonia (<em>Potamotrygon orbignyi<\/em>), el pez sapo o pejesapo del nordeste, popularmente conocido en Brasil como <em>niquim<\/em> (<em>Thalassophryne nattereri<\/em>) y con un pariente cercano del pez le\u00f3n, el pez escorpi\u00f3n (<em>Scorpaena plumieri<\/em>), que habita en los arrecifes coralinos. Con base en relatos de pescadores de aldeas del nordeste y del norte de Brasil, Ferreira Lopes y el m\u00e9dico Vidal Haddad J\u00fanior, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la ciudad de Botucatu, escogieron a estas especies porque suelen causar accidentes.<\/p>\n<p>Para elaborar los sueros se utiliza la misma metodolog\u00eda que en los obtenidos para las picaduras de serpientes o escorpiones: se inoculan m\u00ednimas dosis del veneno en caballos, de los que se extraen los anticuerpos que se utilizan para el tratamiento en humanos. En las pruebas realizadas con ratones, los sueros se mostraron eficaces para contrarrestar los efectos de las toxinas de esas cuatro especies, tal como se lo describe en un art\u00edculo publicado en mayo en la revista cient\u00edfica<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/24\/9\/8338\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> <em>International Journal of Molecular Sciences<\/em><\/a>. Sin embargo, la realizaci\u00f3n de nuevos ensayos y la producci\u00f3n a mayor escala dependen de que el Ministerio de Salud (MS) reconozca la pertinencia de los accidentes con peces como un problema de salud p\u00fablica.<\/p>\n<p>De 2007 a 2013, seg\u00fan la investigaci\u00f3n m\u00e1s reciente publicada en 2015, el MS registr\u00f3 4.118 accidentes con animales fluviales y marinos, incluyendo a erizos y medusas, es decir, 1,6 por d\u00eda. \u201cComo su notificaci\u00f3n no es obligatoria, las cifras reales seguramente son muy superiores\u201d, dice Haddad, uno de los autores del estudio, publicado en 2015 en <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0037-8682-0133-2015\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>Se conocen unas 200 especies de peces venenosos que causan accidentes en Brasil, una cifra que poco a poco va aumentando. \u201c\u00daltimamente hemos descubierto que el surub\u00ed pintado o manchado [<em>Pseudoplatystoma corruscans<\/em>], utilizado para elaborar bocadillos rebozados en los bares brasile\u00f1os, es venenoso\u201d, dice Haddad.<\/p>\n<p>En los expedientes m\u00e9dicos, alrededor de un 70 % de los accidentes se atribuyen a las rayas de agua dulce, que probablemente son los m\u00e1s reportados porque las lesiones que producen son profundas y dolorosas. No obstante, bas\u00e1ndose en sus propias observaciones, Haddad y Ferreira Lopes consideran que los bagres o peces gato, son los que ocasionan m\u00e1s accidentes, pues habitan a lo largo de toda la costa y los r\u00edos de Brasil.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info1-DESK-ESP.jpg\" data-tablet_size=\"1140x620\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info1-DESK-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info1-DESK-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info1-MOBILE-ESP.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>De un total de 126 pescadores del municipio de Miranda, en Mato Grosso do Sul, 38 hab\u00edan sido heridos por bagres y, en Corumb\u00e1, 111 de los 355 pescadores informaron haber sufrido heridas causadas por peces gato, seg\u00fan un estudio publicado en 2018 en <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0037-8682-0340-2017\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical<\/em><\/a>. En las playas, los pescadores suelen descartar a los bagres peque\u00f1os en la arena, que pueden ser pisados por los ba\u00f1istas.<\/p>\n<p>Tras haber estudiado estos accidentes durante 30 a\u00f1os, Haddad ha observado que la gente no suele buscar atenci\u00f3n m\u00e9dica porque por lo general el dolor causado por los pinchazos desaparece al cabo de unas pocas horas, aunque las toxinas del veneno pueden causar graves da\u00f1os en el organismo. \u201cLas infecciones bacterianas son frecuentes en las heridas y pueden causar complicaciones graves como amputaciones y sepsis\u201d, dice. \u201cLos m\u00e9dicos rara vez identifican la causa real de la lesi\u00f3n, que suele confundirse con cortes producidos por trozos de vidrio o pellizcos de cangrejos, que no son venenosos y las heridas que causan no son graves. Algunos m\u00e9dicos se sorprenden cuando les digo que hay peces venenosos\u201d, a\u00f1ade Ferreira Lopes. El hecho de que estos peces no se mencionen en los formularios de notificaci\u00f3n m\u00e9dica dificulta el trabajo.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con la Secretar\u00eda de Salud del Estado de Santa Catarina, la bi\u00f3loga ha dado charlas a profesionales del \u00e1rea de la salud para aumentar la notificaci\u00f3n de los accidentes con peces. Tambi\u00e9n ha ayudado a confeccionar folletos informativos para la poblaci\u00f3n. Por su parte, Haddad public\u00f3 en 2007 un manual para los profesionales de la salud intitulado <em>Animais aqu\u00e1ticos potencialmente perigosos do Brasil: Guia m\u00e9dico e biol\u00f3gico <\/em>[Animales acu\u00e1ticos potencialmente peligrosos de Brasil. Una gu\u00eda m\u00e9dica y biol\u00f3gica].<\/p>\n<p>Durante su doctorado, cuando atendi\u00f3 en el servicio de urgencias de Ubatuba, entre 1998 y 1999, el m\u00e9dico comprob\u00f3 que no solo los peces perturbaban la paz de los residentes y los turistas. All\u00ed, los accidentes m\u00e1s habituales, aproximadamente la mitad, se produc\u00edan con erizos negros, animales que no poseen un veneno activo en humanos y que viven entre las piedras en colonias de hasta 12 ejemplares. Las espinas se extraen con dos agujas gruesas, sin anestesia. \u201cHe atendido a pacientes que ten\u00edan hasta 50 espinas, lo que causa demoras en la sala de espera de las urgencias\u201d, comenta Haddad.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga del Instituto Butantan fue testigo de episodios dram\u00e1ticos. Hace algunos a\u00f1os, en un centro de salud de Macei\u00f3, la capital del estado brasile\u00f1o de Alagoas, conoci\u00f3 a un sastre que, 20 d\u00edas antes, pescaba en la laguna de Munda\u00fa, en las afueras de la ciudad, cuando un bagre que se balanceaba en su ca\u00f1a le clav\u00f3 una p\u00faa en su mano. El efecto del veneno del pez fue tan intenso que, 20 d\u00edas despu\u00e9s, cuando acudi\u00f3 a la cl\u00ednica, parte de los m\u00fasculos ya estaban necrosados y sin movilidad. El m\u00e9dico que lo atendi\u00f3 debi\u00f3 amputarle los dedos \u00edndice y mayor de la mano derecha, y el sastre tuvo que jubilarse anticipadamente.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info2-DESK-ESP.jpg\" data-tablet_size=\"1140x640\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info2-DESK-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info2-DESK-ESP.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixesvenenosos-2023-11-info2-MOBILE-ESP.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Ferreira Lopes relata haber conocido a recolectores de mariscos en las costas de Alagoas que estuvieron meses sin poder trabajar tras pincharse con las espinas del <em>niquim<\/em>, un pez que se entierra en el lecho marino en aguas poco profundas. Los buceadores tambi\u00e9n son v\u00edctimas frecuentes: \u201cLa gente tiene la p\u00e9sima costumbre de tocar todo lo que ve y puede tocar peces escorpi\u00f3n, escondidos en los arrecifes\u201d, dice. El veneno de esta especie es el \u00fanico que tiene efecto en todo el organismo, no solo localizado, y puede llegar a causar problemas respiratorios y card\u00edacos.<\/p>\n<p>Los venenos est\u00e1n compuestos por prote\u00ednas y se suman a las toxinas presentes en la mucosa de la piel de los peces, que normalmente protegen a estos animales contra los agentes pat\u00f3genos. En algunos peces, como en el caso de las rayas, el aguij\u00f3n est\u00e1 cubierto por la piel y la mucosa. El pez sapo o <em>niquim <\/em>es el \u00fanico que directamente inocula veneno, como las serpientes. Contrae los m\u00fasculos de unas gl\u00e1ndulas que inyectan el veneno a trav\u00e9s de cuatro espinas huecas, dos a cada lado del cuerpo y otras dos en su parte dorsal. Esto es lo que causa m\u00e1s heridas a quienes los pisan sin darse cuenta.<\/p>\n<p>Los venenos de los peces funcionan de manera parecida. En cuanto penetran en el torrente sangu\u00edneo generan una intensa contracci\u00f3n de las arterias y las venas. La contracci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos provoca hinchaz\u00f3n, enrojecimiento de la piel, inflamaci\u00f3n, necrosis de los tejidos e infecciones bacterianas. \u201cLa causa del intenso dolor, lacerante seg\u00fan refieren los pacientes, probablemente es la interrupci\u00f3n de la circulaci\u00f3n\u201d, comenta Haddad.<\/p>\n<p>Aunque se los considera sin\u00f3nimos, los t\u00e9rminos veneno y ponzo\u00f1a expresan comportamientos diferentes, advierte el bi\u00f3logo Carlos Jared, tambi\u00e9n del Instituto Butantan: \u201cLos animales ponzo\u00f1osos, como las serpientes, atacan, muerden e inyectan el veneno cuando van a alimentarse o defenderse. En cambio, los peces solamente utilizan el veneno como forma de defensa, cuando son pisados o mordidos\u201d. Los peces globo (<em>Takifugu<\/em> sp.), adem\u00e1s de producir veneno, inflan su cuerpo, dando a sus predadores la impresi\u00f3n de ser mucho m\u00e1s grandes y que es imposible comerlos. Sus toxinas se encuentran en la piel y en \u00f3rganos como el h\u00edgado, que se extraen antes de consumirlos.<\/p>\n<div id=\"attachment_515722\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-515722 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixe-arraia-2023-12-site-1140-01-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixe-arraia-2023-12-site-1140-01-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixe-arraia-2023-12-site-1140-01-1-250x138.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixe-arraia-2023-12-site-1140-01-1-700x387.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/RPF-peixe-arraia-2023-12-site-1140-01-1-120x66.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Klaus Rudloff\u2009\/\u2009biolib.cz<\/span>Una raya de agua dulce, causante de lesiones profundas y dolorosas<span class=\"media-credits\">Klaus Rudloff\u2009\/\u2009biolib.cz<\/span><\/p><\/div>\n<p>En 1982, el cierre de las compuertas de la central hidroel\u00e9ctrica de Itaip\u00fa hizo que se formara un inmenso lago que cubri\u00f3 las cataratas conocidas como Saltos del Guair\u00e1 [en portugu\u00e9s, <em>Sete Quedas<\/em>: Siete cascadas], que hasta entonces constitu\u00edan una barrera natural para las rayas. Con el camino despejado, remontaron el r\u00edo Paran\u00e1, llegaron al Paranapanema y siguen propag\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u201cHacia 2005, capturamos las primeras rayas en el r\u00edo Tiet\u00ea, hoy en d\u00eda con casi la tercera parte de su curso ocupado por estos peces\u201d, relata Haddad. El investigador estima que las rayas continuar\u00e1n extendi\u00e9ndose por el Tiet\u00ea y llegar\u00e1n a Minas Gerais.<\/p>\n<p>Durante la \u00e9poca de reproducci\u00f3n, en los meses de julio y agosto, las rayas migran de las aguas profundas a las menos profundas y se entierran en el lodo. Cuando la gente las pisa en el fondo del r\u00edo desencadena un movimiento reflejo de contracci\u00f3n de la cola del pez, que posee entre una y cuatro p\u00faas, y resulta dif\u00edcil extraerlos cuando se clavan en la pierna. Haddad recomienda avanzar arrastrando los pies por el lecho del r\u00edo, especialmente en el Pantanal y en la Amazonia, para ahuyentar a las rayas.<\/p>\n<p>El tratamiento recomendado para los accidentes con peces venenosos consiste en sumergir el miembro afectado en agua caliente a una temperatura tolerable, extraer el aguij\u00f3n o la espina y cualquier resto de ellos que se haya desprendido, lavar la herida con agua y jab\u00f3n, acudir al m\u00e9dico, tomar la medicaci\u00f3n prescrita y realizar las curaciones pertinentes hasta que la herida desaparezca.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>FERREIRA, M. L.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/24\/9\/8338\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Effective pre-clinical treatment of fish envenoming with polyclonal antiserum<\/a>.\u00a0<strong>International Journal of Molecular Sciences<\/strong>. v. 24, n. 9. 6 may. 2023.<br \/>\nRECKZIEGEL, G. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0037-8682-0133-2015\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Injuries caused by aquatic animals in Brazil: An analysis of the data present in the information system for notifiable diseases<\/a>.\u00a0<strong>Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical.\u00a0<\/strong>v. 48, n. 4. ago. 2015.<br \/>\nHADDAD JR., V.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0037-8682-0340-2017\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Injuries caused by fish in a community of Pantanal fishermen: Detection, treatment, and prevention of envenomations and trauma<\/a>.\u00a0<strong>Revista da Sociedade Brasileira de Medicina Tropical.\u00a0<\/strong>v. 51, n. 5. sep. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Este desarrollo corresponde a un ant\u00eddoto para las sustancias que producen cuatro especies y que pueden causarles un dolor intenso a los ba\u00f1istas en los r\u00edos y en el mar","protected":false},"author":545,"featured_media":515726,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,329],"coauthors":[1498],"class_list":["post-515721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/515721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/545"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=515721"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/515721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":519449,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/515721\/revisions\/519449"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/515726"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=515721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=515721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=515721"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=515721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}