{"id":519463,"date":"2024-07-12T16:40:53","date_gmt":"2024-07-12T19:40:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=519463"},"modified":"2024-07-12T17:13:27","modified_gmt":"2024-07-12T20:13:27","slug":"la-leishmaniasis-cutanea-puede-agravarse-debido-a-la-coinfeccion-con-virus-y-bacterias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-leishmaniasis-cutanea-puede-agravarse-debido-a-la-coinfeccion-con-virus-y-bacterias\/","title":{"rendered":"La leishmaniasis cut\u00e1nea puede agravarse debido a la coinfecci\u00f3n con virus y bacterias"},"content":{"rendered":"<p>Las infecciones provocadas por virus y bacterias pueden acentuar las lesiones en la piel y en las mucosas producidas por la leishmaniasis cut\u00e1nea, una enfermedad causada por un protozoo (un par\u00e1sito unicelular) del g\u00e9nero <em>Leishmania<\/em>. La presencia de estos pat\u00f3genos en el organismo aumentar\u00eda el nivel de inflamaci\u00f3n causado por el par\u00e1sito y dificultar\u00eda su control por el sistema inmunitario del paciente.<\/p>\n<p>Estudios coordinados por cient\u00edficos brasile\u00f1os en los \u00faltimos a\u00f1os apuntan en esta direcci\u00f3n y tratan de entender los mecanismos que utiliza el protozoario para proliferar en el organismo humano y generar lesiones que, de no trat\u00e1rselas, pueden dejar a los enfermos desfigurados.<\/p>\n<p>En 2022, seg\u00fan el Ministerio de Salud de Brasil, se produjeron 12 muertes asociadas a la leishmaniasis cut\u00e1nea y hubo 13.000 casos confirmados de la enfermedad. Los casos se registraron en m\u00e1s de un 70 % de las ocasiones en las regiones norte y nordeste del pa\u00eds. La leishmaniasis cut\u00e1nea se transmite a los humanos a trav\u00e9s de la picadura de las hembras de mosquitos fleb\u00f3tomos infectados con el protozoario.<\/p>\n<p>En art\u00edculos publicados en 2019 y 2023 en la revista <em>Science Translational Medicine<\/em>, la inmun\u00f3loga brasile\u00f1a Camila Farias Amorim, de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), demostr\u00f3 que, en un intento por defenderse del par\u00e1sito, las propias c\u00e9lulas inmunitarias de los pacientes producen cantidades excesivas de un tipo de citoquinas, la interleuquina-1 beta (IL-1\u03b2). Esta reacci\u00f3n exacerba las ulceraciones en la piel y ralentiza el proceso de curaci\u00f3n. Las citoquinas son peque\u00f1as prote\u00ednas que intervienen en el control del crecimiento y la actividad de otras c\u00e9lulas del sistema inmunitario y de la sangre. Se analizaron las heridas de pacientes en el pueblo Corte de Pedra, situado en el municipio bahiano de Presidente Tancredo Neves.<\/p>\n<p>En estos estudios, Amorim tambi\u00e9n inform\u00f3 del hallazgo de colonias de <em>Staphylococcus aureus<\/em> en la mayor\u00eda de las lesiones del muestreo. Estas bacterias, habitualmente presentes en la piel, en la que causan infecciones, aprovechan las heridas causadas por la leishmaniasis para multiplicarse, induciendo una producci\u00f3n exagerada de IL-1\u03b2 y retrasando a\u00fan m\u00e1s el proceso de curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cExisten f\u00e1rmacos aprobados en Estados Unidos que bloquean la acci\u00f3n de la IL-1\u03b2 en las enfermedades autoinflamatorias, como algunos tipos de artritis y gota\u201d, dice la inmun\u00f3loga. \u201cPodr\u00edamos probarlas en estos pacientes, adem\u00e1s de adoptar terapias antibacterianas a la par del tratamiento antiparasitario\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_525180\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-525180 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/058-059_leishmaniose_335_info-ESP.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/058-059_leishmaniose_335_info-ESP.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/058-059_leishmaniose_335_info-ESP-250x154.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/058-059_leishmaniose_335_info-ESP-700x430.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/058-059_leishmaniose_335_info-ESP-120x74.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Camila Farias Amorim \/ Universidad de Pensilvania<\/span>Imagen obtenida por microscop\u00eda electr\u00f3nica que muestra a los macr\u00f3fagos, un tipo de c\u00e9lula de defensa, infectados por par\u00e1sitos del g\u00e9nero <em>Leishmania<\/em><span class=\"media-credits\">Camila Farias Amorim \/ Universidad de Pensilvania<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para el m\u00e9dico Fernando Tobias Silveira, del Instituto Evandro Chagas, en Bel\u00e9m [Par\u00e1], los estudios cient\u00edficos sobre el papel de las bacterias en la gravedad de las infecciones debido al par\u00e1sito refuerzan una pr\u00e1ctica que ha adoptado en su consultorio. \u201cSiempre prescribo dos series de dosis de antiparasitarios inyectables de antimonio pentavalente y proporciono una medicaci\u00f3n t\u00f3pica, una combinaci\u00f3n de dos antibi\u00f3ticos \u2012neomicina y bacitracina\u2012 que ayuda a cicatrizar las heridas\u201d, comenta Silveira, quien lleva m\u00e1s de 40 a\u00f1os tratando a pacientes con leishmaniasis.<\/p>\n<p><strong>Una finta al sistema inmunitario<br \/>\n<\/strong>Dos estudios recientes coordinados por el inmun\u00f3logo Dario Zamboni, de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMRP-USP), hacen hincapi\u00e9 en el tipo de agente infeccioso que permite al protozoario <em>Leishmania<\/em> alterar el funcionamiento del inflamasoma, el complejo multiproteico que dispara la respuesta inflamatoria. En trabajos publicados en 2019 y 2021 en las revistas <em>Nature Communications<\/em> e <em>iScience<\/em>, respectivamente, el grupo del interior paulista revela que un virus simbionte que vive en el interior del par\u00e1sito tiende a elevar los niveles de inflamaci\u00f3n causados por la enfermedad.<\/p>\n<p>Se trata de un virus del Leishmaniavirus 1 (LRV-1). En ensayos de laboratorio, las muestras de la especie <em>Leishmania guyanensis<\/em>, end\u00e9mica en el norte de Brasil, fueron m\u00e1s propensas a causar casos graves de la enfermedad cut\u00e1nea cuando estaban contaminadas con LRV-1. El mayor riesgo se deb\u00eda a la inhibici\u00f3n de la caspasa-11, una de las enzimas involucradas en la regulaci\u00f3n de las respuestas activadas por el inflamasoma.<\/p>\n<p>\u201cLa activaci\u00f3n del proceso inflamatorio en el hospedante es un arma de doble filo. En muchos caso, controla la infecci\u00f3n y mata al par\u00e1sito, como sucede con los pacientes asintom\u00e1ticos\u201d, explica Zamboni. \u201cPero en algunos pacientes con alguna condici\u00f3n que a ciencia cierta a\u00fan no conocemos, la inflamaci\u00f3n empeora el cuadro cl\u00ednico y conduce al desarrollo de lesiones m\u00e1s graves\u201d.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, varios estudios est\u00e1n demostrando que no es solo la carga del protozoo lo que influye en la gravedad de la enfermedad, sino tambi\u00e9n la forma en que el organismo hace frente al par\u00e1sito. En una infecci\u00f3n, los macr\u00f3fagos del sistema inmunitario engullen al par\u00e1sito y, si este sobrevive a la embestida, se inicia el proceso de piroptosis. En el mismo, el macr\u00f3fago \u201cse suicida\u201d de manera explosiva, rompi\u00e9ndose y liberando mol\u00e9culas inflamatorias que dar\u00e1n comienzo a una nueva etapa en la batalla inmunol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Pero en la leishmaniasis cut\u00e1nea, este mecanismo no siempre sigue el guion esperado. En un art\u00edculo publicado en febrero del a\u00f1o pasado en la revista <em>Nature Communications<\/em>, el equipo de Zamboni present\u00f3 evidencias de que los par\u00e1sitos del g\u00e9nero <em>Leishmania<\/em> son capaces de modular la respuesta de las c\u00e9lulas de defensa, retardar la muerte de los macr\u00f3fagos y seguir multiplic\u00e1ndose durante un largo per\u00edodo en su hospedante.<\/p>\n<p>En macr\u00f3fagos humanos y de ratones en laboratorio, los investigadores demostraron que <em>Leishmania<\/em> puede hacer que una prote\u00edna importante para el proceso de la piroptosis de los macr\u00f3fagos, la gasdermina D, adquiera un formato estructural diferente. La alteraci\u00f3n, denominada t\u00e9cnicamente escisi\u00f3n alternativa de la gasdermina D, inactiva a la prote\u00edna e impide que ejerza sus funciones inflamatorias en forma adecuada.<\/p>\n<p>Los macr\u00f3fagos llegan a liberar cierta cantidad de citoquinas inflamatorias, pero no la suficiente para provocar su muerte por piroptosis, una etapa esencial de la respuesta inmunitaria. Cuando esto sucede, los protozoarios consiguen multiplicarse hasta el punto de rasgar por completo la membrana plasm\u00e1tica de las c\u00e9lulas de defensa, dispers\u00e1ndose por el organismo en busca de otros macr\u00f3fagos a los que infectar y enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>Las subsiguientes derrotas de los macr\u00f3fagos contribuyen a generar confusi\u00f3n en el sistema inmunitario, promoviendo ataques a c\u00e9lulas sanas y una inflamaci\u00f3n descontrolada. \u201cLa modulaci\u00f3n de la funci\u00f3n de los macr\u00f3fagos puede dar lugar a que el par\u00e1sito logre mantenerse en los mam\u00edferos durante a\u00f1os, y a veces durante toda la vida del individuo infectado\u201d, comenta el investigador de la FMRP-USP.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Los mecanismos y las consecuencias de la activaci\u00f3n de los receptores citoplasm\u00e1ticos por pat\u00f3genos intracelulares (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/106150\/mecanismos-e-consequencias-da-ativacao-de-receptores-citoplasmaticos-por-patogenos-intracelulares\/\">n\u00ba 19\/11342-6<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Investigador responsable<\/strong>\u00a0Dario Zamboni (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$5.580.498,81.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CARVALHO, RVH\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.cell.com\/iscience\/pdf\/S2589-0042(20)31201-3.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Endosymbiotic RNA virus inhibits Leishmania-induced caspase-11 activation<\/a>.\u00a0<strong>Iscience<\/strong>. v. 24, n. 1. 22 ene. 2021.<br \/>\nCARVALHO, RVH\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-019-13356-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leishmania RNA virus exacerbates Leishmaniasis by subverting innate immunity via TLR3-mediated NLRP3 inflammasome inhibition<\/a>.\u00a0<strong>Nature Communications<\/strong>. v. 10, n. 1. 21 nov. 2019.<br \/>\nAMORIM, C.F.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/full\/10.1126\/scitranslmed.aax4204\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Variable gene expression and parasite load predict treatment outcome in cutaneous leishmaniasis<\/a>.\u00a0<strong>Science Translational Medicine<\/strong>. v. 11, n. 519. 20 nov. 2019.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La leishmaniasis cut\u00e1nea puede agravarse debido a la coinfecci\u00f3n con virus y bacterias","protected":false},"author":730,"featured_media":519468,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[311,316],"coauthors":[4370],"class_list":["post-519463","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-inmunologia","tag-medicina-es","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/730"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=519463"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":525238,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519463\/revisions\/525238"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/519468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=519463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=519463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=519463"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=519463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}