{"id":519672,"date":"2024-07-12T16:46:22","date_gmt":"2024-07-12T19:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=519672"},"modified":"2024-07-12T16:46:22","modified_gmt":"2024-07-12T19:46:22","slug":"una-nueva-organizacion-de-la-ensenanza-en-sao-paulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-nueva-organizacion-de-la-ensenanza-en-sao-paulo\/","title":{"rendered":"Una nueva organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en S\u00e3o Paulo"},"content":{"rendered":"<p>Limitada, incompleta y desigual: as\u00ed era la educaci\u00f3n brasile\u00f1a a principios del siglo XX. \u201cLas escasas escuelas p\u00fablicas que hab\u00eda en las ciudades eran frecuentadas por los hijos de las familias de clase media. Los ricos contrataban preceptores, generalmente extranjeros, que les ense\u00f1aban a los hijos en sus casas, o los enviaban a algunos pocos colegios privados, laicos o religiosos, que funcionaban en las principales capitales de estados, bajo un r\u00e9gimen de internado o seminternado [\u2026]. En toda la vasta extensi\u00f3n del interior del pa\u00eds exist\u00edan algunas precarias escuelitas rurales que en su mayor\u00eda ten\u00edan maestros sin formaci\u00f3n profesional alguna, que atend\u00edan a poblaciones dispersas en inmensas \u00e1reas\u201d, relata el educador Paschoal Lemme (1904-1997), miembro de un movimiento de renovaci\u00f3n educativa que ten\u00eda por objeto la transformaci\u00f3n de esa realidad, en un art\u00edculo de 1984 publicado en <em>Revista Brasileira de Estudos Pedag\u00f3gicos<\/em>.<\/p>\n<p>Aquel movimiento, que se hizo conocido como <em>Escola Nova<\/em> o <em>Escola Ativa<\/em> [Nueva Escuela o Escuela Activa], se hab\u00eda estado propagando por Europa y Estados Unidos desde finales del siglo XIX. En Brasil, cobr\u00f3 fuerza, sobre todo, despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, debido a la influencia estadounidense, e impulsaba la educaci\u00f3n p\u00fablica, gratuita, obligatoria y universal. La centralidad del ni\u00f1o en el proceso del aprendizaje fue otra de las banderas del movimiento. Para el fil\u00f3sofo y pedagogo estadounidense John Dewey (1859-1952), uno de los principales te\u00f3ricos de la <em>Escola Nova<\/em>, Escuela Nueva o Nueva Educaci\u00f3n, esta ser\u00eda la \u201crevoluci\u00f3n copernicana\u201d de la ense\u00f1anza: \u201c[\u2026] es una revoluci\u00f3n que no se diferencia mucho de la que inici\u00f3 Cop\u00e9rnico cuando traslad\u00f3 el centro astron\u00f3mico de la Tierra al Sol. En nuestro caso, el ni\u00f1o ser\u00eda el Sol en torno al cual gravitan las herramientas de la educaci\u00f3n; es el centro alrededor del cual \u00e9stas se organizan\u201d, escribe Dewey en el libro <em>A escola e a sociedade: A crian\u00e7a e o curr\u00edculo <\/em>(Rel\u00f3gio D\u2019\u00c1gua, Lisboa, 2002) [<em>La escuela y la sociedad, el ni\u00f1o<\/em> y el <em>curr\u00edculum<\/em>.]. \u201cEn esta nueva concepci\u00f3n de la escuela, que constituye una reacci\u00f3n contra las tendencias exclusivamente pasivas, intelectualistas y verbalistas de la escuela tradicional, la actividad que se halla en la base de todos sus trabajos es la actividad espont\u00e1nea, alegre y fecunda, dirigida a satisfacer las necesidades del propio individuo\u201d, proclama el <a href=\"http:\/\/www.dominiopublico.gov.br\/download\/texto\/me4707.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Manifesto dos pioneiros da educa\u00e7\u00e3o nova <\/em><\/a>[Manifiesto de los pioneros de la nueva educaci\u00f3n], el documento que introdujo el movimiento revolucionario en Brasil.<\/p>\n<p>En marzo de 1932, el <em>Manifesto dos pioneiros<\/em> sali\u00f3 publicado en diversos medios de prensa, con la firma de 26 educadores e intelectuales de renombre, entre ellos, An\u00edsio Teixeira (1900-1971), quien por entonces ocupaba el cargo de director de Instrucci\u00f3n P\u00fablica del Distrito Federal; J\u00falio de Mesquita Filho (1892-1969), propietario del peri\u00f3dico <em>O Estado de S.Paulo<\/em>; la escritora Cec\u00edlia Meireles (1901-1964); y el educador y soci\u00f3logo Fernando de Azevedo (1892-1974), su redactor y primer signatario.<\/p>\n<div id=\"attachment_519685\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-519685 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-fernando-de-azevedo-2024-01-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"792\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-fernando-de-azevedo-2024-01-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-fernando-de-azevedo-2024-01-01-1140-250x174.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-fernando-de-azevedo-2024-01-01-1140-700x486.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-fernando-de-azevedo-2024-01-01-1140-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo Fernando de Azevedo \/ IEB-USP<\/span>Fernando de Azevedo, autor del C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n, en una fotograf\u00eda de los a\u00f1os 1950<span class=\"media-credits\">Archivo Fernando de Azevedo \/ IEB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este \u00faltimo tambi\u00e9n ser\u00eda el responsable de la redacci\u00f3n del Decreto n\u00ba 5.884, el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n, promulgado en abril de 1933 para la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza en el estado de S\u00e3o Paulo bajo las directrices te\u00f3ricas del manifiesto. Para la pedagoga Rosa F\u00e1tima de Souza Chaloba, profesora de historia de la educaci\u00f3n en la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la ciudad de Araraquara, el C\u00f3digo tuvo gran influencia para la educaci\u00f3n en el estado. Seg\u00fan ella, el hecho de considerar al ni\u00f1o el centro del proceso educativo y \u201caprender haciendo\u201d, a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n, la investigaci\u00f3n y la experiencia, es un concepto pedag\u00f3gico que sigue resonando aun en nuestros d\u00edas. \u201cPero el mayor impacto de ese documento fue la defensa de la escuela p\u00fablica y la universalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza\u201d.<\/p>\n<p><strong>El derecho a la educaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El <em>Manifesto dos pioneiros da educa\u00e7\u00e3o nova<\/em> reconoc\u00eda a la ense\u00f1anza como \u201cuna funci\u00f3n esencialmente p\u00fablica\u201d y propugnaba el \u201cderecho de todo individuo a su educaci\u00f3n integral\u201d. Al asumir la Direcci\u00f3n de Instrucci\u00f3n P\u00fablica de S\u00e3o Paulo, Fernando de Azevedo trabaj\u00f3 para que este derecho se hiciera realidad en el estado. Sab\u00eda que tal vez no dispondr\u00eda de mucho tiempo para instaurar las reformas que anhelaba, ya que S\u00e3o Paulo atravesaba un per\u00edodo de gran inestabilidad pol\u00edtica desde la Revoluci\u00f3n de 1930. \u201cEntre octubre de 1930 y diciembre de 1932, se hab\u00edan sucedido en el gobierno ocho interventores, y por la Direcci\u00f3n de Instrucci\u00f3n P\u00fablica hab\u00edan desfilado tres directores\u201d, enumera Chaloba. Azevedo permaneci\u00f3 solamente seis meses en el cargo (de enero a julio de 1933), pero logr\u00f3 sistematizar una nueva organizaci\u00f3n para la educaci\u00f3n paulista en un decreto que incluy\u00f3 992 art\u00edculos. Bajo su supervisi\u00f3n, dos comisiones trabajaron en el texto del C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n, que se concluy\u00f3 y aprob\u00f3 en menos de tres meses.<\/p>\n<p>\u201cSiempre que haya 200 ni\u00f1os que necesiten una escuela, en un \u00e1rea de 2 kil\u00f3metros de radio, se crear\u00e1 un grupo escolar\u201d, establec\u00eda el art\u00edculo 267 del C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n. Urg\u00eda ampliar la cantidad de plazas escolares. Seg\u00fan el Censo Escolar de 1920, el 74,2 % de los ni\u00f1os del estado correspond\u00eda a analfabetos. \u201cEse escenario tard\u00f3 en modificarse. Hasta alrededor de los a\u00f1os 1950, casi la mitad de los ni\u00f1os paulistas no asist\u00edan a la escuela\u201d, dice Chaloba. Seg\u00fan la investigadora, la falta de vacantes para cubrir la demanda puso en entredicho el principio de la ense\u00f1anza obligatoria durante gran parte del siglo XX.<\/p>\n<div id=\"attachment_519681\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-519681 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-escola-caetano-de-campos-2024-01-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-escola-caetano-de-campos-2024-01-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-escola-caetano-de-campos-2024-01-02-1140-250x138.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-escola-caetano-de-campos-2024-01-02-1140-700x387.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-escola-caetano-de-campos-2024-01-02-1140-120x66.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n CAPH \/ FFLCH \/ USP<\/span>La Escuela Normal Caetano de Campos, transformada en 1933 en instituto de formaci\u00f3n de docentes de nivel universitario<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n CAPH \/ FFLCH \/ USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para hacer frente a este desaf\u00edo, Azevedo estableci\u00f3 en el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n una nueva pol\u00edtica de construcci\u00f3n de escuelas, creando el Servicio de Edificios e Instalaciones Escolares. \u201cLa mayor\u00eda de las escuelas en ese entonces funcionaban en inmuebles alquilados, por lo que el Estado gastaba mucho dinero en alquileres\u201d, relata la pedagoga Ariadne Lopes Ecar, investigadora de la C\u00e1tedra Alfredo Bosi de Educaci\u00f3n B\u00e1sica del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEA-USP). Seg\u00fan ella, muchos de esos edificios, precariamente adaptados para albergar escuelas, no estaban en condiciones de ofrecer las actividades ni la estructura pedag\u00f3gica que prescrib\u00eda el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n, conforme con los par\u00e1metros de la \u201cescuela activa\u201d: biblioteca y museo escolar en cada unidad educativa \u201cdesde el preescolar hasta los grados superiores\u201d, servicio de radio y cine educativo, clases de m\u00fasica y canto coral, y atenci\u00f3n m\u00e9dica y odontol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El Decreto n\u00ba 5.884 establec\u00eda tambi\u00e9n la instalaci\u00f3n de jardines maternales en los establecimientos fabriles para los hijos de los empleados. Seg\u00fan Chaloba, el <em>Anu\u00e1rio do ensino do estado de S\u00e3o Paulo 1936-1937 <\/em>[Anuario de la educaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo 1936-1937], organizado por el director de Educaci\u00f3n, Antonio Ferreira de Almeida J\u00fanior (1892-1971), citaba solamente cuatro jardines maternales en f\u00e1bricas, subvencionados por el Estado.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos destacados del C\u00f3digo es la organizaci\u00f3n del Instituto de Educaci\u00f3n, creado tan solo dos meses antes (en febrero de 1933), mediante el Decreto n\u00ba 5.846, que transformaba la Escuela Normal Caetano de Campos en instituto de formaci\u00f3n docente de nivel universitario. De conformidad con el art\u00edculo 629, el Instituto de Educaci\u00f3n Caetano de Campos ten\u00eda por finalidad formar docentes primarios y secundarios, adem\u00e1s de directores e inspectores escolares, y se dictaban cursos de perfeccionamiento para los miembros del magisterio. Fue la primera instituci\u00f3n en promover la formaci\u00f3n docente de nivel universitario en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_519693\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-519693 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-gripos-escolares-2024-01-03-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-gripos-escolares-2024-01-03-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-gripos-escolares-2024-01-03-1140-250x79.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-gripos-escolares-2024-01-03-1140-700x222.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-gripos-escolares-2024-01-03-1140-120x38.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Helio Nobre y Jos\u00e9 Roseal \/ Museo Paulista <\/span>El C\u00f3digo promovi\u00f3 la expansi\u00f3n de los por entonces llamados grupos escolares en el interior paulista, como el de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, construido en 1916, y el de Itatinga, en 1910<span class=\"media-credits\">Helio Nobre y Jos\u00e9 Roseal \/ Museo Paulista <\/span><\/p><\/div>\n<p>Adem\u00e1s de la Escuela de Profesores, el Instituto Caetano de Campos contaba con una biblioteca y escuelas de aplicaci\u00f3n: jard\u00edn de infantes, escuela primaria y escuela secundaria. En 1934, la Escuela de Profesores pas\u00f3 a formar parte de la recientemente creada USP. As\u00ed, se concretaba el plan expuesto en el <em>Manifesto dos pioneiros<\/em>, que declaraba a la universidad como \u201cla c\u00faspide de todas las instituciones educativas\u201d, \u201cdestinada, en las sociedades modernas, a cumplir un rol cada vez importante en la formaci\u00f3n de elites de pensadores, sabios, cient\u00edficos, t\u00e9cnicos y educadores\u201d. Para los <em>escolanovistas<\/em>, el profesorado de todos los grados deb\u00eda formar parte de esta elite intelectual, form\u00e1ndose \u201cen carreras universitarias, en facultades o escuelas normales elevadas al nivel superior e incorporadas a las universidades\u201d.<\/p>\n<p><strong>De lo ideal a la realidad<br \/>\n<\/strong>Seg\u00fan Chaloba, el modelo educativo de la capital paulista se expandi\u00f3 por todo el \u00e1mbito del estado, que lleg\u00f3 a contar con 126 institutos educativos, que formaban docentes bajo las directrices de la Escuela Nueva. Los ideales <em>escolanovistas<\/em>, empero, tropezaron con la realidad. \u201cLa nueva pedagog\u00eda entusiasm\u00f3 a la mayor\u00eda de los docentes, pero la estructura educativa sigui\u00f3 siendo tradicional, incluso en lo concerniente a la organizaci\u00f3n f\u00edsica de las escuelas, con los pupitres enfrentados a la mesa del profesor, como centro del proceso. Fueron pocas las unidades que consiguieron instalar la infraestructura que la Escola Nueva requer\u00eda\u201d, afirma el fil\u00f3sofo Dermeval Saviani, docente jubilado y colaborador de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Universidad de Campinas (Unicamp). \u00c9l considera que, a pesar de los esfuerzos de Fernando de Azevedo, los ideales de la <em>Escola Nova<\/em> pudieron concretarse, b\u00e1sicamente, en escuelas experimentales o en instituciones educativas orientadas a la elite.<\/p>\n<p>Para Ecar, del IEA-USP, de los 15 servicios t\u00e9cnicos establecidos por el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n (adem\u00e1s del Servicio de Edificios, estaban aquellos destinados a la instalaci\u00f3n de las bibliotecas y museos, radio y cine, extensi\u00f3n cultural para adultos, etc.), el que m\u00e1s se consolid\u00f3 fue el Servicio de Obras Sociales Escolares. El director de este servicio era responsable, por ejemplo, de prestar apoyo a la Asociaci\u00f3n de Padres y Docentes y de la organizaci\u00f3n de fondos y cooperadoras escolares para brindar ayuda a los alumnos m\u00e1s necesitados. \u201cLa intervenci\u00f3n social fue una forma de garantizar la asistencia y evitar la deserci\u00f3n escolar\u201d, dice la investigadora. El Servicio de Higiene y Educaci\u00f3n Sanitaria Escolar tambi\u00e9n tuvo cierto \u00e9xito en el \u00e1mbito de la asistencia m\u00e9dica y odontol\u00f3gica: \u201cNo todas las escuelas ten\u00edan consultorios, pero los m\u00e9dicos y odont\u00f3logos recorr\u00edan peri\u00f3dicamente la red\u201d, informa Ecar.<\/p>\n<div id=\"attachment_519673\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-519673 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunas-2024-01-04-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"581\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunas-2024-01-04-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunas-2024-01-04-800-250x182.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunas-2024-01-04-800-700x508.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunas-2024-01-04-800-120x87.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Instituto Butantan \/ Centro de Memoria<\/span>Alumnas y docentes de la Escuela Normal Padre Anchieta visitan el Grupo Escolar del Instituto Butantan, en 1936<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Instituto Butantan \/ Centro de Memoria<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl C\u00f3digo tiene un simbolismo hist\u00f3rico por la renovaci\u00f3n que propon\u00eda, pero su concreci\u00f3n result\u00f3 dif\u00edcil. Para la implementaci\u00f3n de los servicios previstos habr\u00eda sido necesario contratar mucho m\u00e1s personal, algo que no fue posible en todas las escuelas. Con todo, hubo algunos esfuerzos individuales que llevaron a cabo directores y docentes entusiasmados con los ideales <em>escolanovistas<\/em>\u201d, considera Chaloba.<\/p>\n<p>Los principios de la Escuela Nueva se mantuvieron como orientaci\u00f3n oficial en la ense\u00f1anza paulista hasta 1971, cuando el gobierno militar introdujo una reforma en la estructura y en el programa curricular de la educaci\u00f3n b\u00e1sica. \u201cFue una reforma muy dr\u00e1stica, implementada en un contexto autoritario. Dispuso una amplia expansi\u00f3n de la cantidad de vacantes, pero precarizando la tarea docente\u201d, dice Chaloba. Para Saviani, esta reforma tambi\u00e9n se bas\u00f3 en un cambio significativo de \u00edndole conceptual: \u201cLa reforma de la d\u00e9cada de 1970 cambi\u00f3 el eje de la educaci\u00f3n\u201d. \u00c9l explica que, as\u00ed como la <em>Escola Nova<\/em> buscaba desplazar el centro de la ense\u00f1anza del docente al alumno, ahora ambos deb\u00edan subordinarse a m\u00e9todos y t\u00e9cnicas orientados a la eficiencia y la productividad. Fue lo que se conoci\u00f3 como \u201cpedagog\u00eda tecnicista\u201d. \u201cLa pedagog\u00eda tecnicista es la extrapolaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n fabril a la ense\u00f1anza\u201d, sintetiza.<\/p>\n<p>La reforma de 1971 creaba cursos de profesionalizaci\u00f3n en la ense\u00f1anza secundaria (la actual ense\u00f1anza media), pero posteriormente el gobierno revoc\u00f3 esa disposici\u00f3n, que exig\u00eda inversiones en infraestructura. Medio siglo despu\u00e9s, el programa curricular de la educaci\u00f3n secundaria volvi\u00f3 a discutirse en el paquete de la Reforma de la Ense\u00f1anza Media (Ley n\u00ba 13.415\/2017), que instituy\u00f3 disciplinas orientadas al mercado laboral en detrimento de la formaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<div id=\"attachment_519677\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-519677 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunos-2024-01-05-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"612\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunos-2024-01-05-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunos-2024-01-05-800-250x191.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunos-2024-01-05-800-700x536.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-memoria-educacao-butantan-alunos-2024-01-05-800-120x92.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Instituto Butantan \/ Centro de Memoria<\/span>Alumnos trabajan en la huerta de la escuela del Instituto Butantan, en S\u00e3o Paulo, que combinaba las asignaturas del programa oficial con actividades rurales<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Instituto Butantan \/ Centro de Memoria<\/span><\/p><\/div>\n<p>La profesora Carmen Sylvia Vidigal Moraes, docente de la Facultad de Educaci\u00f3n y coordinadora del Centro de Memoria de la Educaci\u00f3n de la USP, recuerda que la reforma, al apartarse del ideal proclamado en el <em>Manifesto dos pioneiros<\/em>, establecer\u00eda una divisi\u00f3n entre la educaci\u00f3n general proped\u00e9utica (introductoria, que prepara al alumno para continuar con sus estudios de nivel superior) y la profesional, orientada a la capacitaci\u00f3n para el mercado laboral.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n tan solo apunta una posibilidad de bifurcaci\u00f3n de la escuela secundaria como \u201cpreparatoria para las profesiones preferentemente de base intelectual o manual y mec\u00e1nica\u201d. \u201cLa dualidad en la ense\u00f1anza no solo se mantendr\u00eda en el estado de S\u00e3o Paulo sino que luego ser\u00eda adoptada en el plano federal a trav\u00e9s de las Leyes Org\u00e1nicas de la Educaci\u00f3n de 1942, cuyo modelo es el de la organizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza media definida en el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n del Estado de S\u00e3o Paulo\u201d, relata Moraes.<\/p>\n<p>Para Chaloba, Brasil ha podido avanzar en la expansi\u00f3n del acceso a la ense\u00f1anza, pero a\u00fan se enfrenta al reto de brindar acceso al conocimiento. La escuela p\u00fablica de calidad, universal y gratuita, que inspir\u00f3 el C\u00f3digo de 1933, y la estructuraci\u00f3n de una ense\u00f1anza media de formaci\u00f3n amplia y consistente siguen siendo los ideales por alcanzarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 1933, el C\u00f3digo de la Educaci\u00f3n estableci\u00f3 directrices para la construcci\u00f3n de escuelas, valoriz\u00f3 la formaci\u00f3n docente e instituy\u00f3 un nuevo modelo educativo","protected":false},"author":131,"featured_media":519689,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[295,330],"coauthors":[440],"class_list":["post-519672","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-educacion","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=519672"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519672\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":519697,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/519672\/revisions\/519697"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/519689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=519672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=519672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=519672"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=519672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}