{"id":520050,"date":"2024-07-19T15:50:10","date_gmt":"2024-07-19T18:50:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=520050"},"modified":"2024-07-19T15:52:34","modified_gmt":"2024-07-19T18:52:34","slug":"brasil-la-anemia-y-el-deficit-de-nutrientes-disminuyen-mientras-que-el-sobrepeso-aumenta-entre-los-ninos-de-hasta-5-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-la-anemia-y-el-deficit-de-nutrientes-disminuyen-mientras-que-el-sobrepeso-aumenta-entre-los-ninos-de-hasta-5-anos\/","title":{"rendered":"Brasil: la anemia y el d\u00e9ficit de nutrientes disminuyen, mientras que el sobrepeso aumenta entre los ni\u00f1os de hasta 5 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_520051\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520051 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-crianca-2024-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"766\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-crianca-2024-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-crianca-2024-02-800-250x239.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-crianca-2024-02-800-700x670.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-crianca-2024-02-800-120x115.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Un ni\u00f1o aliment\u00e1ndose con un s\u00e1ndwich industrializado<span class=\"media-credits\">L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las im\u00e1genes que muestran ni\u00f1os yanomamis desnutridos han vuelto a circular en los noticieros en enero, un a\u00f1o despu\u00e9s de que el gobierno federal declarara la emergencia en salud p\u00fablica en el territorio ocupado por esta etnia en el extremo norte de Brasil y luego de haberse logrado la recuperaci\u00f3n en 307 casos. Las escenas son estremecedoras porque retratan un grave problema de salud que persiste entre las poblaciones ind\u00edgenas d\u00e9cadas despu\u00e9s de haber sido eliminado en el resto del pa\u00eds, donde el sobrepeso ya empieza a consolidarse desde la infancia.<\/p>\n<p>Un estudio publicado en octubre de 2023 en un suplemento de la revista <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/N3zcWP8zZv4gbcpgstpp5Fk\/?format=pdf&amp;lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em><\/a>, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), registr\u00f3 un aumento sustancial de la proporci\u00f3n de ni\u00f1os brasile\u00f1os con un peso superior al recomendado para su edad y estatura. En ese trabajo, el equipo de los nutricionistas Gilberto Kac, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), e In\u00eas Rugani Castro, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), compar\u00f3 la situaci\u00f3n nutricional de miles de ni\u00f1os y ni\u00f1as menores de 5 a\u00f1os, a partir de los datos recabados por dos sondeos. El primero fue la Encuesta Nacional Demogr\u00e1fica y de Salud del Ni\u00f1o y la Mujer (PNDS), realizada en 2006 con 4.817 ni\u00f1os de todas las regiones del pa\u00eds; el segundo es el Estudio Nacional de Alimentaci\u00f3n y Nutrici\u00f3n Infantil (Enani), que se llev\u00f3 a cabo en 2019 con 14.558 participantes de la misma franja etaria. En esos 13 a\u00f1os, el porcentaje de ni\u00f1os con exceso de peso aument\u00f3 del 6\u00a0% al 10,1 %.<\/p>\n<p>La diferencia de poco m\u00e1s de cuatro puntos porcentuales puede parecer exigua, pero marca una advertencia de efectos futuros potencialmente graves. El sobrepeso en la infancia tiende a persistir en la adultez y representa un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas, como la diabetes y el colesterol alto.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info2_DESK_ESP.png\" data-tablet_size=\"670x560\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info2_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info2_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info2_MOBILE_ESP.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>En t\u00e9rminos poblacionales, el porcentaje de ni\u00f1os con un peso superior al deseable en ese grupo etario no deber\u00eda superar el 2,5\u00a0%, que, seg\u00fan los expertos, es el valor esperado para el sobrepeso determinado por causas gen\u00e9ticas. Sin embargo, el incremento de la frecuencia de ni\u00f1os con sobrepeso es un fen\u00f3meno mundial y, seg\u00fan datos de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), ha aumentado del 4,9 % en 2000 al 5,6 % en 2019.<\/p>\n<p>\u201cLas cifras registradas por el Enani-2019 debieran hacer sonar las alarmas del gobierno brasile\u00f1o. Si no se hace nada para modificar este patr\u00f3n de aumento de peso, un alto porcentaje de estos ni\u00f1os tendr\u00e1n sobrepeso u obesidad al llegar a adultos\u201d, dice el pediatra Ant\u00f4nio Augusto Moura da Silva, de la Universidad Federal de Maranh\u00e3o (UFMA), quien analiz\u00f3 el estudio a instancias de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>Moura da Silva colabora en un estudio que, de tanto en tanto, reeval\u00faa la salud de los ni\u00f1os nacidos en Ribeir\u00e3o Preto (S\u00e3o Paulo) y S\u00e3o Lu\u00eds (Maranh\u00e3o). \u201cEl 15 % de los nacidos en el primer municipio exhib\u00eda sobrepeso a los 10 a\u00f1os. A los 40 a\u00f1os, el 74 % ten\u00eda sobrepeso u obesidad. En S\u00e3o Lu\u00eds, este efecto est\u00e1 empezando a observarse en los estratos m\u00e1s ricos de la sociedad\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Otros estudios de car\u00e1cter regional, representativos de las poblaciones del sur y del sudeste brasile\u00f1os, aquellas en donde el Enani detect\u00f3 un porcentaje m\u00e1s alto de ni\u00f1os excedidos de peso, est\u00e1n constatando el mismo efecto.<\/p>\n<p>En Pelotas, R\u00edo Grande do Sul, el equipo coordinado por el epidemi\u00f3logo C\u00e9sar Victora y el pediatra Fernando Barros, ambos de la Universidad Federal de Pelotas (UFPel), reeval\u00faa cada 11 a\u00f1os la salud de los individuos nacidos en el municipio en 1982, 1993, 2004 y 2015. \u201cA los 18 a\u00f1os, el 20 % de las personas nacidas en 1982 ten\u00edan sobrepeso o eran obesas. A los 22 a\u00f1os, casi el 30 %, y a los 40 a\u00f1os, el 74 %\u201d, relata el tambi\u00e9n epidemi\u00f3logo Bernardo Horta, del equipo de Pelotas.<\/p>\n<p>En un estudio publicado en 2019 en la revista <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6422060\/pdf\/dyy233.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>International Journal of Epidemiology<\/em><\/a>, los investigadores <em>ga\u00fachos<\/em> constataron que la frecuencia del sobrepeso en el primer a\u00f1o de vida casi se duplic\u00f3 al cabo de cuatro generaciones. Era de un 6,5 % entre los ni\u00f1os nacidos en 1982 y aument\u00f3 a un 12,2 % entre los nacidos en 2015.<\/p>\n<p>Este efecto verificado entre generaciones parece mantenerse a lo largo del tiempo. \u201cCuando las personas nacidas en 1982 cumplieron 33 a\u00f1os, el 54 % ten\u00edan sobrepeso o eran obesas. Entre los nacidos en 1993, el porcentaje ha alcanzado el 63 %\u201d, dice Horta. \u201cEstamos asistiendo a una explosi\u00f3n de casos de sobrepeso en el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Las causas de esta epidemia de sobrepeso en adultos y ni\u00f1os son complejas y similares. M\u00e1s all\u00e1 de los factores gen\u00e9ticos, tienen que ver con h\u00e1bitos de vida sedentarios, altos niveles de estr\u00e9s, un sue\u00f1o poco reparador y una dieta con altos porcentajes de alimentos industrializados hipercal\u00f3ricos: los llamados ultraprocesados, con altos contenidos de az\u00facares, sal, grasas y muy apetecibles. Un factor preocupante es que estos alimentos forman parte de la alimentaci\u00f3n infantil desde los primeros meses de vida.<\/p>\n<p>Para entender la composici\u00f3n de la dieta en una de las etapas m\u00e1s tempranas de la infancia, la nutricionista Elisa de Aquino Lacerda, de la UFRJ, analiz\u00f3 los datos de 4.354 ni\u00f1os que ten\u00edan entre 6 meses y 2 a\u00f1os cuando sus madres o tutores fueron entrevistados para el Enani-2019. En esta etapa, los ni\u00f1os deben empezar a recibir otros alimentos adem\u00e1s de la leche materna.<\/p>\n<p>Con base en la alimentaci\u00f3n del d\u00eda anterior, De Aquino Lacerda constat\u00f3 que el 63 % de los ni\u00f1os ten\u00edan una dieta m\u00ednimamente diversificada, con el consumo de alimentos de al menos 5 de los siguientes 8 grupos: leche materna; productos l\u00e1cteos; cereales, ra\u00edces y tub\u00e9rculos; leguminosas, frutos secos y semillas; carnes; huevos; frutas y hortalizas; frutas y hortalizas ricas en vitamina A.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio, que sali\u00f3 publicado en el suplemento de <em>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>, el porcentaje de ni\u00f1os que inger\u00edan una dieta diversificada era mayor (un 69,4 %) en el sudeste y menor (un 54,8 %) en el norte de Brasil. Esta frecuencia tambi\u00e9n era m\u00e1s elevada (un 76,5 %) entre aquellos cuyas madres o tutores ten\u00edan m\u00e1s de 12 a\u00f1os de escolaridad y menor (un 50,6 %), en los casos en que estos \u00faltimos hab\u00edan asistido a la escuela menos de 7 a\u00f1os.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info1_DESK_ESP.png\" data-tablet_size=\"1140x580\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info1_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info1_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-2024-01-info1_MOBILE_ESP.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Con todo, lo m\u00e1s sorprendente fue el consumo de alimentos ultraprocesados, habitual en todo el pa\u00eds. En promedio, el 80,5 % de los ni\u00f1os de esta franja etaria ya se alimentaban con este tipo de productos, en general, galletas dulces y saladas, harinas para preparar papillas, yogures industrializados y bebidas azucaradas. De nuevo, las proporciones eran m\u00e1s altas (un 84,5 %) en el norte y, en este caso, menor (un 76,1 %) en la regi\u00f3n centro-oeste. Tan solo el 8,4 % de los ni\u00f1os consum\u00edan una dieta m\u00ednimamente diversificada que no inclu\u00eda ultraprocesados.<\/p>\n<p>No todos son datos preocupantes los que surgen de la comparaci\u00f3n entre las encuestas de 2006 y 2019. En este per\u00edodo, la situaci\u00f3n nutricional de los ni\u00f1os ha mejorado bastante.<\/p>\n<p>Un problema cuya incidencia ha disminuido significativamente fue la anemia. Esta condici\u00f3n, causada por un faltante de micronutrientes o por infecciones y parasitosis frecuentes, afecta al 40 % de los menores de 5 a\u00f1os en todo el mundo, seg\u00fan estimaciones de la OMS. Los ni\u00f1os con anemia pueden sentir cansancio y presentar bajo rendimiento en actividades f\u00edsicas e intelectuales. Hace 40 o 50 a\u00f1os, alrededor del 60 % de los ni\u00f1os brasile\u00f1os menores de 5 a\u00f1os eran an\u00e9micos. Este porcentaje, que ya hab\u00eda descendido a un 20,5 % en 2006, cay\u00f3 a un 10 % en 2019.<\/p>\n<p>Otro problema de salud p\u00fablica que ha sido paliado es la deficiencia de vitamina A. Este nutriente, que se adquiere mediante la ingesta de alimentos de origen animal y frutas y hortalizas de color amarillo o anaranjado (ricos en betacaroteno), es importante para la reproducci\u00f3n celular y el funcionamiento de los sistemas nervioso e inmunitario. La deficiencia de vitamina A afectaba en Brasil a un 17,2 % de los menores de 5 a\u00f1os en 2006 y a un 6 % en 2019.<\/p>\n<p>\u201cEl pa\u00eds ha obtenido importantes victorias en este per\u00edodo. Normalmente se necesita mucho m\u00e1s tiempo para mejorar estos indicadores\u201d, dice Moura da Silva, de la UFMA. A grandes rasgos, analiza In\u00eas Rugani Castro, de la Uerj, el perfil nutricional de los ni\u00f1os brasile\u00f1os se encuentra en un nivel intermedio. \u201cEstamos mejor que los pa\u00edses pobres y, en algunos aspectos, peor que los ricos\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Estos progresos, seg\u00fan los investigadores, son fruto de la estabilidad de la moneda y del control de la hiperinflaci\u00f3n en los a\u00f1os 1990, as\u00ed como de la implementaci\u00f3n permanente de pol\u00edticas p\u00fablicas que han permitido incrementar los ingresos de las familias, mejorar el nivel educativo de los padres y ampliar el acceso al Sistema \u00danico de Salud (SUS). Varios indicadores socioecon\u00f3micos que tienen influencia en la salud de los ni\u00f1os han experimentado una evoluci\u00f3n entre 2006 y 2019. El porcentaje de familias con madres o tutores con m\u00e1s de 11 a\u00f1os de escolaridad pas\u00f3 de un 32 % a un 56 %, el acceso al agua potable de un 79 % a un 93 % y el alcantarillado de un 46 % a un 75 %.<\/p>\n<p>Sin embargo, la evoluci\u00f3n de un indicador ha intrigado a los investigadores: el de baja estatura. F\u00e1cilmente medible, la baja estatura suele ser el resultado de una carencia nutricional, infecciones reiteradas o falta de est\u00edmulo psicosocial durante largos per\u00edodos. En salud p\u00fablica, se interpreta como un indicador de desnutrici\u00f3n acumulativo. En Brasil, afectaba al 37,1 % de los menores de 5 a\u00f1os en 1974 y sus niveles descendieron en las tres d\u00e9cadas siguientes, llegando a un 7,1 % en 2007, seg\u00fan los registros del epidemi\u00f3logo Carlos Augusto Monteiro, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FSP-USP), publicados en <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC2855601\/pdf\/BLT.09.069195.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Bulletin of the World Health Organization<\/em><\/a> en 2010.<\/p>\n<p>Desde entonces, se ha estancado en ese 7 %. \u201cEl porcentaje era relativamente bajo en 2006, pero esper\u00e1bamos que siguiera mejorando, y no ha sido as\u00ed\u201d, dice Castro.<\/p>\n<p>Una posible explicaci\u00f3n es el hecho de que en la investigaci\u00f3n de 2019 se evalu\u00f3 a ni\u00f1os nacidos antes y despu\u00e9s del inicio de la crisis econ\u00f3mica y de la reducci\u00f3n de la cobertura de los programas de asistencia social y de salud que tuvo lugar a partir de 2016. El porcentaje de ni\u00f1os con baja estatura fue menor entre los que nacieron antes de la crisis (los de mayor edad) que entre los que nacieron despu\u00e9s (los menores). En escenarios de estabilidad, cabr\u00eda esperar que la baja estatura sea m\u00e1s frecuente entre los m\u00e1s grandes, porque habr\u00edan lidiado con m\u00e1s episodios de inseguridad alimentaria e infecciones que los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os. La comparaci\u00f3n entre las dos encuestas tambi\u00e9n mostr\u00f3 que los mayores del Enani estaban en mejores condiciones que los mayores de la PNDS, lo que evidencia una mejora entre 2006 y 2019, y que los m\u00e1s peque\u00f1os del Enani se encontraban peor que los menores de la PNDS, lo que sugiere que el progreso del per\u00edodo no se mantuvo. \u201cPara que estos \u00edndices mejoraran, el ciclo virtuoso iniciado en primer decenio de este siglo no tendr\u00eda que haberse interrumpido\u201d, explica la nutricionista de la Uerj.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n norte del pa\u00eds se desmarca del resto en algunos aspectos. Con 17,3 millones de habitantes (el 8,5 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a) y una superficie equivalente a casi la mitad del territorio nacional, el norte es una de las regiones m\u00e1s pobres de Brasil, cuya poblaci\u00f3n registra \u00edndices m\u00e1s bajos de escolaridad y un menor acceso al sistema p\u00fablico de salud. All\u00ed, la frecuencia de baja estatura y anemia eran de un 8,4 % y un 17 %, respectivamente.<\/p>\n<div id=\"attachment_520055\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520055 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-yanomami-2024-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"546\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-yanomami-2024-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-yanomami-2024-02-800-250x171.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-yanomami-2024-02-800-700x478.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-nutricao-yanomami-2024-02-800-120x82.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Fernando Fraz\u00e3o\u2009\/\u2009Ag\u00eancia Brasil<\/span>Mujeres y ni\u00f1os en la Tierra Ind\u00edgena Yanomami, en Roraima<span class=\"media-credits\">Fernando Fraz\u00e3o\u2009\/\u2009Ag\u00eancia Brasil<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEl Enani representa un gran avance de calidad en comparaci\u00f3n con los estudios anteriores. Pero su dise\u00f1o no permite caracterizar las diferencias entre las poblaciones urbanas o rurales, o las que viven en \u00e1reas remotas, como son las ribere\u00f1as, de palenques e ind\u00edgenas\u201d, dice la nutricionista Marly Cardoso, de la FSP-USP.<\/p>\n<p>Ella coordina un estudio que est\u00e1 monitoreando la salud de algo m\u00e1s de 1.000 ni\u00f1os nacidos en 2015 en Cruzeiro do Sul, una ciudad de 90.000 habitantes en el interior del estado brasile\u00f1o de Acre, cerca de la frontera con Per\u00fa. All\u00ed, Cardoso y sus colaboradores han observado algunas condiciones m\u00e1s graves y otras que se diferencian de lo registrado en el resto del pa\u00eds. En Cruzeiro do Sul, el 39 % de las madres llegaban an\u00e9micas al parto y el 42 % de los ni\u00f1os se hallaban en igual condici\u00f3n al final del primer a\u00f1o de vida. Este \u00edndice ca\u00eda a medida que los ni\u00f1os crec\u00edan y era de un 5,2 % a los 5 a\u00f1os, seg\u00fan los datos publicados en noviembre en un suplemento de <em>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/em>. Por otra parte, el porcentaje de ni\u00f1os con baja estatura a los 5 a\u00f1os (un 2,3 %) era muy inferior a la media nacional, mientras que el de los que ten\u00edan exceso de peso era superior (un 12,7 %).<\/p>\n<p>Lo que no marcha bien en el pa\u00eds a nivel general, entre las poblaciones ind\u00edgenas puede estar a\u00fan peor. En 2008 y 2009, Bernardo Horta, de la UFPel, y sus colaboradores, llevaron a cabo la primera \u2012y \u00fanica\u2012 investigaci\u00f3n nacional sobre la salud y la nutrici\u00f3n ind\u00edgena. Evaluaron las condiciones sanitarias de unas 12.000 personas en 113 comunidades de todo el pa\u00eds y, en 2013, presentaron los resultados en la revista <a href=\"https:\/\/bmcpublichealth.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/1471-2458-13-52\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>BMC Public Health<\/em><\/a>. Entre los ni\u00f1os de hasta 5 a\u00f1os, el 51,2 % estaban an\u00e9micos y el 25,7 % eran de baja talla; y entre los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n norte, estos porcentajes eran, respectivamente, de un 66,4 % y un 40,8 %.<\/p>\n<p>\u201cPara mejorar el panorama nacional, especialmente en la regi\u00f3n norte y en las comunidades m\u00e1s remotas\u201d, dice Cardoso, \u201ces necesario que se tome la decisi\u00f3n pol\u00edtica de implementar y ampliar la cobertura de los programas de promoci\u00f3n de la salud, la infraestructura sanitaria y un aumento de los ingresos, pero asumiendo un compromiso de continuidad en cuanto a estas intervenciones\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Estudio MINA materno-infantil en el estado de Acre. Cohorte de nacimientos de la Amazonia Occidental en Brasil (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/95936\/estudo-mina-materno-infantil-no-acre-coorte-de-nascimentos-da-amazonia-ocidental-brasileira\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 16\/00270-6<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Investigadora responsable<\/strong> Marly Augusto Cardoso (FSP-USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 3.440.351,93.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>DE CASTRO, I. R. R.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/N3zcWP8zZv4gbcpgstpp5Fk\/?format=pdf&amp;lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nutrition transition in Brazilian children under 5 years old from 2006 to 2019<\/a>.\u00a0<strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. v. 39, suplemento 2. 23 oct. 2023.<br \/>\nGON\u00c7ALVES, H.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6422060\/pdf\/dyy233.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Infant nutrition and growth: Trends and inequalities in four population-based birth cohorts in Pelotas, Brazil, 1982-2015<\/a>.\u00a0<strong>International Journal of Epidemiology<\/strong>. abr. 2019.<br \/>\nLACERDA, E. M. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/qB75Xp5XGH3H5GQRJ6Y87fc\/?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Minimum dietary diversity and consumption of ultra-processed foods among Brazilian children 6-23 months of age<\/a>.\u00a0<strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. v. 39, suplemento 2. 20 oct. 2023.<br \/>\nMONTEIRO, C. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC2855601\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Narrowing socioeconomic inequality in child stunting: The Brazilian experience, 1974-2007<\/a>.\u00a0<strong>Bulletin of the World Health Organization<\/strong>. v. 88, n. 4, p. 305-11. abr. 2010.<br \/>\nDE CASTRO, I. R. R.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/csp\/a\/FJgRzm4sTwG6kVkG5TS3rGF\/?format=pdf&amp;lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Trends of height-for-age Z-scores according to age among Brazilian children under 5 years old from 2006 to 2019<\/a>.\u00a0<strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. v. 39, suplemento 2. 28 ago. 2023.<br \/>\nCARDOSO, M. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.revistas.usp.br\/rsp\/article\/view\/219392\/200228\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Prevalence and correlates of childhood anemia in the MINA-Brazil birth cohort study<\/a>.\u00a0<strong>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. v. 57, suplemento 2. 30 nov. 2023.<br \/>\nCOIMBRA JR, C. A. E.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/bmcpublichealth.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/1471-2458-13-52\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The first national survey of indigenous people\u2019s health and nutrition in Brazil: Rationale, methodology, and overview of results<\/a>.\u00a0<strong>BMC Public Health<\/strong>. 19 ene. 2013.<br \/>\nCARVALHO, C. A.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0Excess weight and obesity prevalence in the RPS Brazilian Birth Cohort Consortium (Ribeir\u00e3o Preto, Pelotas and S\u00e3o Lu\u00eds).\u00a0<strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. v. 37, n. 4, e00237020.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio nacional registr\u00f3 tambi\u00e9n una elevada frecuencia de consumo de alimentos ultraprocesados","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[320,329],"coauthors":[105],"class_list":["post-520050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-nutricion","tag-salud-publica","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520050"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":525898,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520050\/revisions\/525898"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520050"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=520050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}