{"id":520070,"date":"2024-07-22T09:54:42","date_gmt":"2024-07-22T12:54:42","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=520070"},"modified":"2024-07-22T09:54:42","modified_gmt":"2024-07-22T12:54:42","slug":"alrededor-400-000-personas-murieron-en-2022-en-brasil-debido-a-problemas-cardiovasculares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/alrededor-400-000-personas-murieron-en-2022-en-brasil-debido-a-problemas-cardiovasculares\/","title":{"rendered":"Alrededor 400.000 personas murieron en 2022 en Brasil debido a problemas cardiovasculares"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_520071\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520071 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardio-angiograma-2024-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"846\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardio-angiograma-2024-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardio-angiograma-2024-02-800-250x264.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardio-angiograma-2024-02-800-700x740.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardio-angiograma-2024-02-800-120x127.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Science Photo Library\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span>Imagen obtenida mediante rayos X (angiograf\u00eda) muestra en detalle las arterias de un coraz\u00f3n sano<span class=\"media-credits\">Science Photo Library\u2009\/\u2009Fotoarena<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en Brasil. Tras un breve lapso en que perdi\u00f3 el liderazgo en 2021 a manos del covid-19, que ese a\u00f1o mat\u00f3 a 411.000 personas, las enfermedades card\u00edacas y del sistema circulatorio recuperaron la delantera. Seg\u00fan los datos del \u00faltimo informe \u201cCarga Mundial de Enfermedades y Factores de Riesgo Cardiovasculares\u201d, publicado en diciembre de 2023 en la revista m\u00e9dica <em>Journal of the American College of Cardiology<\/em>, un conjunto de 18 enfermedades cardiovasculares se cobr\u00f3 la vida de unos 400.000 brasile\u00f1os en 2022, una cifra similar a la del total de fallecidos en el peor a\u00f1o de la pandemia del nuevo coronavirus.<\/p>\n<p>El informe forma parte de un estudio m\u00e1s amplio denominado <em>Carga Mundial de Enfermedades<\/em> (<em>GBD<\/em>, por sus siglas en ingl\u00e9s), que cuenta con la participaci\u00f3n de m\u00e1s de 10.000 investigadores, brasile\u00f1os inclusive, y que desde 1990 registra la evoluci\u00f3n de 371 causas de muerte y 88 factores de riesgo asociados a ellas en todo el mundo. En la edici\u00f3n de 2023 del documento sobre enfermedades cardiovasculares, los datos correspondientes a Brasil incluyen tambi\u00e9n los de Paraguay, que entonces ten\u00eda 6,1 millones de habitantes, lo que corresponde a aproximadamente un 3 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>En ambos pa\u00edses, los dos \u00fanicos miembros de la subregi\u00f3n denominada Am\u00e9rica Latina Tropical en el <em>GBD<\/em>, las enfermedades cardiovasculares acabaron con 408.000 personas en 2022, un incremento del 48,4 % en comparaci\u00f3n con las 275.000 muertes de 1990, per\u00edodo en el que la poblaci\u00f3n de ambos pa\u00edses creci\u00f3 un 35,6 %. A nivel mundial, las muertes por enfermedades cardiovasculares aumentaron algo menos, un 39,4 %, pasando de 12,4 millones en 1990 a 19,8 millones en 2022, mientras que la poblaci\u00f3n mundial, en el mismo lapso, creci\u00f3 un 51 %. En la p\u00e1gina web del <em>GBD<\/em> pueden consultarse las cifras unitarias de cada pa\u00eds hasta 2019.<\/p>\n<p>Tan solo dos problemas respondieron por una amplia mayor\u00eda (el 76 %) de las muertes en 2022 en Am\u00e9rica Latina Tropical: el infarto de miocardio y las distintas variantes de accidentes cerebrovasculares (ACV). Hubo 170.500 defunciones por problemas card\u00edacos y 138.400 por ACV. \u201cLas cifras absolutas de fallecidos aumentan porque la poblaci\u00f3n est\u00e1 creciendo y las personas viven m\u00e1s\u201d, explica el m\u00e9dico y epidemi\u00f3logo Paulo Lotufo, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), uno de los colaboradores del <em>GBD<\/em>.<\/p>\n<p>A pesar del aumento del total de casos debido al crecimiento y envejecimiento de la poblaci\u00f3n, la situaci\u00f3n viene mejorando en gran parte del mundo y el n\u00famero relativo de muertes por enfermedades cardiovasculares ajustados por edad, un recurso estad\u00edstico que permite comparar datos de poblaciones con estructuras etarias diferentes viene disminuyendo en estas tres \u00faltimas d\u00e9cadas. En Brasil, el descenso fue de un 55,6 %: de 356 muertes por cada 100.000 personas en 1990 a 158 por cada 100.000 en 2022. En el resto del planeta, la merma fue de un 35 %. Pas\u00f3 de 358 decesos por cada 100.000 en 1990 a 233 por cada 100.000 en 2022.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardiovasculares-2024-01-info-DESK-ESP.png\" data-tablet_size=\"670x500\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardiovasculares-2024-01-info-DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardiovasculares-2024-01-info-DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-cardiovasculares-2024-01-info-MOBILE-ESP.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cHasta la d\u00e9cada de 2000, los infartos y los ACV compet\u00edan como la principal causa de muerte en los estados brasile\u00f1os. El diagn\u00f3stico y el control de la hipertensi\u00f3n arterial hicieron que la tasa de mortalidad por ACV disminuyera m\u00e1s que la de muertes por infarto\u201d, dice la cardi\u00f3loga Luisa Brant, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), tambi\u00e9n colaboradora del <em>GBD<\/em>. El porcentaje de muertes por ictus en cada grupo de 100.000 personas pas\u00f3 de 138 en 1990 a 58 en 2019, un descenso del 58\u00a0%. El de los infartos se redujo un 52,5 % en el mismo per\u00edodo, de 158 a 75.<\/p>\n<p>Aunque la hipertensi\u00f3n es el factor de riesgo principal para ambos problemas, otros trastornos metab\u00f3licos como la diabetes no controlada y los altos niveles de colesterol, frecuentes entre la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, propician los casos de infarto, que siguen siendo la principal causa de muerte en todos los estados brasile\u00f1os, explica la investigadora.<\/p>\n<p>Sin embargo, las mejor\u00edas que han venido registr\u00e1ndose en estos \u00faltimos 30 a\u00f1os son dispares. \u201cEn la d\u00e9cada de 2000, la mortalidad era mayor en los municipios m\u00e1s grandes y ricos, que acapararon las pol\u00edticas para hacer frente a los factores de riesgo y ampliaron el acceso a la atenci\u00f3n de urgencias\u201d, dice Brant. \u201cA medida que las ciudades han ido creciendo, las personas adoptaron un estilo de vida m\u00e1s sedentario y pasaron a consumir alimentos de menor calidad. Estamos observando una migraci\u00f3n de los casos de los estados del sudeste y de las grandes capitales hacia el norte y el nordeste, como as\u00ed tambi\u00e9n a municipios perif\u00e9ricos, con menor acceso a los servicios sanitarios\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Aunque la incidencia de las enfermedades cardiovasculares es m\u00e1s alta entre los adultos mayores, los expertos afirman que no constituyen una caracter\u00edstica natural del envejecimiento. Por el contrario, ser\u00edan una consecuencia de los da\u00f1os provocados por h\u00e1bitos acumulativos y poco saludables a lo largo de los a\u00f1os: el fumar, el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas, dormir mal, el sedentarismo, el sobrepeso, la falta de control de la diabetes y la hipertensi\u00f3n, figuran entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de problemas cardiovasculares.<\/p>\n<p>\u201cUn individuo que pasa un a\u00f1o con presi\u00f3n alta tendr\u00e1 un cierto riesgo de sufrir un infarto. Si no se cuida de manera acorde, al cabo de 20 a\u00f1os, el riesgo se vuelve mayor cuando se suman el envejecimiento natural de las arterias y diversos factores de riesgo y exposici\u00f3n, que se asocian negativamente y causan da\u00f1os\u201d, explica el cardi\u00f3logo e investigador Andr\u00e9 Dur\u00e3es, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA), otro de los miembros del <em>GBD<\/em>. \u201cPara que las estrategias de salud p\u00fablica surtan efecto y reduzcan las muertes por problemas cardiovasculares, es necesario combatir cada uno de los principales factores de riesgo. Para ello, se necesita ampliar el acceso a la atenci\u00f3n primaria de la salud, que a\u00fan no es universal, y concientizar a las personas para que adopten un estilo de vida m\u00e1s saludable, incluyendo una dieta equilibrada y la pr\u00e1ctica de actividades f\u00edsicas\u201d, sostiene.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>MENSAH, G. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jacc.org\/doi\/10.1016\/j.jacc.2023.11.007\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Global burden of cardiovascular diseases and risks, 1990-2022<\/a>.\u00a0<strong>Journal of the American College of Cardiology<\/strong>. dic. 2023.<br \/>\nMENSAH, G. A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.jacc.org\/doi\/10.1016\/j.jacc.2023.11.003\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A heart-healthy and stroke-free world:\u00a0Using data to inform global action<\/a>.<strong>\u00a0Journal of the American College of Cardiology<\/strong>. dic. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los infartos de miocardio y distintas formas de accidentes cerebrovasculares responden por el 76 % de los casos","protected":false},"author":730,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[298,316,329],"coauthors":[4370],"class_list":["post-520070","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-epidemiologia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/730"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520070"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":525908,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520070\/revisions\/525908"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520070"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=520070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}