{"id":520103,"date":"2024-07-19T16:21:40","date_gmt":"2024-07-19T19:21:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=520103"},"modified":"2024-07-22T09:56:15","modified_gmt":"2024-07-22T12:56:15","slug":"desde-1985-se-talo-alrededor-del-30-de-la-vegetacion-autoctona-de-la-pampa-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desde-1985-se-talo-alrededor-del-30-de-la-vegetacion-autoctona-de-la-pampa-brasilena\/","title":{"rendered":"Desde 1985 se tal\u00f3 alrededor del 30% de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de la Pampa brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>El bioma Pampa, el pen\u00faltimo en Brasil en tama\u00f1o, con un \u00e1rea ligeramente superior a la del Pantanal, perdi\u00f3 un 30 % de su vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas y media. Los pastizales son los m\u00e1s afectados y, en particular, han cedido terreno ante el avance de los cultivos agr\u00edcolas. Seg\u00fan los expertos, el da\u00f1o que supone la supresi\u00f3n de estas \u00e1reas puede que no sea tan evidente en lo inmediato como en el caso de los bosques, pero no por ello es menos devastador.<\/p>\n<p>Datos recientes de la red MapBiomas \u2012 una red de investigaci\u00f3n colaborativa integrada por organizaciones no gubernamentales (ONG), universidades y empresas tecnol\u00f3gicas emergentes \u2012 confirman una p\u00e9rdida sustancial de regiones no forestales (pastizales) en la Pampa: en 1985, estas \u00e1reas abarcaban 9,3 millones de hect\u00e1reas (ha), aproximadamente la mitad de la extensi\u00f3n total del bioma. En 2022, se hab\u00edan reducido a 6,5 millones de ha. Por otra parte, la agricultura y la ganader\u00eda aumentaron pr\u00e1cticamente en la misma proporci\u00f3n: entre 1985 y 2022, la superficie ocupada por estas actividades pas\u00f3 de 5,6 a 8,4 millones de ha. En el caso de las zonas forestadas, su extensi\u00f3n aument\u00f3 ligeramente, pasando de 2,2 millones de ha en 1985 a 2,3 millones de ha en 2022.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Mateus Pires menciona que no se habla mucho de la Pampa, un bioma creado \u201crecientemente\u201d en t\u00e9rminos oficiales. \u201cEn 2024 se cumplen 20 a\u00f1os desde que el IBGE [Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica] elev\u00f3 a la Pampa a la categor\u00eda de bioma\u201d, dice Pires, quien realiza una pasant\u00eda posdoctoral en el Laboratorio de Ecolog\u00eda y Evoluci\u00f3n de la Universidad de Vale do Taquari (Univates), en Lajeado, Rio Grande do Sul.<\/p>\n<p>Se trata de un bioma reciente solo en los papeles. \u201cLa Pampa es m\u00e1s antigua que el Bosque Atl\u00e1ntico, vestigio de un per\u00edodo, hace entre 40.000 y 20.000 a\u00f1os, en el que el clima era m\u00e1s fr\u00edo que en el Holoceno actual\u201d, explica Heinrich Hasenack, coordinador del Programa de Posgrado en Agronegocios en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS).<\/p>\n<p>Hace unos 11.000 a\u00f1os, a principios del Holoceno, la Tierra empez\u00f3 a volverse m\u00e1s c\u00e1lida y h\u00fameda. Ello propici\u00f3 la expansi\u00f3n de las selvas. Lo que hoy en d\u00eda se conoce como Bosque Atl\u00e1ntico se expandi\u00f3 hacia los pastizales pampeanos, desde las zonas m\u00e1s bajas hasta las m\u00e1s altas. \u201cLos pastizales actuales son antiguos remanentes de \u00e1reas que no fueron ocupadas por los bosques\u201d, dice Hasenack.<\/p>\n<p>Este bioma cubre m\u00e1s de la mitad del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul, se extiende por Argentina y Uruguay y en el imaginario brasile\u00f1o remite a vastas extensiones de campos en donde viven los <em>ga\u00fachos<\/em>, una figura asociada a la frontera sur en la que se mezclan las culturas ib\u00e9rica e ind\u00edgena. La Pampa est\u00e1 estrechamente asociada a la valoraci\u00f3n de la identidad cultural de la regi\u00f3n. La conservaci\u00f3n del paisaje impulsa la cultura y la econom\u00eda de muchos municipios <em>ga\u00fachos<\/em>. \u201cLa contemplaci\u00f3n del paisaje y el turismo con alojamiento en hoteles estancias son actividades econ\u00f3micas de importancia, pero si los campos se convierten en plantaciones el acceso a ello quedar\u00e1 vedado\u201d, dice Pires. La bi\u00f3loga Sandra M\u00fcller, coordinadora del Laboratorio de Ecolog\u00eda Vegetal de la UFRGS, opina lo mismo: \u201c\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda del habitante <em>ga\u00facho<\/em> sin la Pampa?\u201d.<\/p>\n<p>El sistema en su conjunto es mucho m\u00e1s complejo de lo que parece, es algo m\u00e1s que un conjunto de campos cubiertos de pastizales hasta donde alcanza la vista. \u201cEn cada metro cuadrado del terreno hay un promedio de 30 especies diferentes de gram\u00edneas y herb\u00e1ceas. Un registro identific\u00f3 56 plantas distintas en un solo metro cuadrado. La diversidad vegetal es alt\u00edsima, aunque la fisonom\u00eda de las regiones de praderas no difiera demasiado\u201d, dice M\u00fcller.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-2024-01-info_DESK_ESP.png\" data-tablet_size=\"1140x620\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-2024-01-info_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-2024-01-info_DESK_ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-2024-01-info_MOBILE_ESP.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Adem\u00e1s de las \u00e1reas de pastizales, el bioma posee otros tipos de vegetaci\u00f3n agrupados en regiones diferentes. Seg\u00fan Pires, el modelo m\u00e1s simple de clasificaci\u00f3n divide a la Pampa en tres grandes sectores: llanuras con plantas de escasa alzada, adaptadas a las zonas h\u00famedas y arenosas cercanas a la costa; vegetaci\u00f3n arbustiva adaptada al fr\u00edo y h\u00famedo clima serrano, y gram\u00edneas y arbustos bajos en los pastizales de la zona occidental de Rio Grande do Sul, m\u00e1s acordes con el clima seco y el estr\u00e9s h\u00eddrico derivados de un r\u00e9gimen pluvial m\u00e1s espaciado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan M\u00fcller, hay estudios que dividen al bioma hasta en 10 regiones distintas. A los efectos de la conservaci\u00f3n, esta meticulosidad es especialmente importante porque permite una mirada m\u00e1s detallada de las especies de la fauna y de la flora, teniendo en cuenta sus necesidades espec\u00edficas de manejo.<\/p>\n<p>\u201cEn todo el bioma existen m\u00e1s de 3.000 especies herb\u00e1ceas identificadas\u201d, recuerda Hasenack, y a\u00f1ade que, para ser una zona subtropical, que normalmente no alberga tanta diversidad como las regiones tropicales, esta es impresionante.<\/p>\n<p>Los pastizales naturales, que probablemente son la estampa caracter\u00edstica de la Pampa, cumplen un rol clave en t\u00e9rminos de servicios ecosist\u00e9micos. Pires explica que estas \u00e1reas sirven como suministro para la ganader\u00eda, ya que ofrecen forrajes de alta calidad para el ganado bovino. \u201cLas vacas criadas en pasturas naturales ganan peso y brindan un retorno financiero m\u00e1s pronto que las criadas en campos convertidos que emplean pasturas ex\u00f3ticas [con gram\u00edneas que no son las t\u00edpicas de la regi\u00f3n]\u201d, dice el investigador.<\/p>\n<p>La Pampa ofrece pasturas naturales y a la vez mantiene la diversidad vegetal t\u00edpica y la estructura necesaria para el desarrollo de muchas especies vegetales aut\u00f3ctonas, dice M\u00fcller. \u201cEsto es algo que los otros biomas no ofrecen\u201d. La investigadora explica que en la Pampa crecen gram\u00edneas con metabolismo C3 y C4. \u201cLas C3 son m\u00e1s palatables, menos duras y a\u00f1aden valor a la oferta forrajera. Son pastizales m\u00e1s refinados y productivos en invierno\u201d, comenta.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de estas \u00e1reas no forestadas preocupa a los investigadores. Seg\u00fan la red MapBiomas, el uso del suelo por la agricultura lleg\u00f3 a ser de 2,1 millones de hect\u00e1reas entre 1985 y 2022. En el mismo per\u00edodo, la silvicultura, esencialmente la implantaci\u00f3n de bosques de pinos y eucaliptos, se ha incrementado en un impresionante 1.667 %, es decir, m\u00e1s de 720.000 hect\u00e1reas. \u201cEsto me preocupa sobremanera, porque la p\u00e9rdida de h\u00e1bitat propicia la desaparici\u00f3n de especies animales con una distribuci\u00f3n muy acotada\u201d, dice M\u00fcller. Una gran variedad de \u00f1and\u00faes, felinos, reptiles, aves de campo abierto y mam\u00edferos como el tuco-tuco de Flamari\u00f3n (<em>Ctenomys flamarioni<\/em>) \u2012 un roedor en peligro de extinci\u00f3n que habita en galer\u00edas bajo la superficie del suelo \u2012 han quedado expuestos a la presi\u00f3n de la expansi\u00f3n de la agricultura y la silvicultura en el bioma.<\/p>\n<p>\u201cLos cultivos de soja se expanden de norte a sur de la Pampa y la silvicultura, de este a oeste\u201d, informa Hasenack. \u201cMuchas \u00e1reas actualmente ocupadas por la soja son menos aptas para este cultivo, que requiere de un manejo mucho m\u00e1s cuidadoso y, aun as\u00ed, corre riesgo de obtener menores rendimientos\u201d, dice Hasenack.<\/p>\n<div id=\"attachment_520108\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520108 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-tuco-tuco-2024-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-tuco-tuco-2024-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-tuco-tuco-2024-02-800-250x205.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-tuco-tuco-2024-02-800-700x573.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-pampa-tuco-tuco-2024-02-800-120x98.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Cl\u00e1udio Dias Timm\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>El roedor llamado tuco-tuco de Flamari\u00f3n (<em>Ctenomys flamarioni<\/em>), que se encuentra en peligro de extinci\u00f3n y habita en las dunas costeras del bioma Pampa<span class=\"media-credits\">Cl\u00e1udio Dias Timm\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>La soja viene expandi\u00e9ndose incluso sobre las \u00e1reas tradicionalmente ocupadas por los arrozales, que se adaptan mejor a las condiciones del bioma, donde existen muchas partes inundadas. \u201cEl arroz est\u00e1 perdiendo espacio porque no es una <em>commodity<\/em>\u201d, comenta Hasenak.<\/p>\n<p>El estado de Rio Grande do Sul es el mayor productor de arroz de Brasil. Seg\u00fan los registros del IBGE, su producci\u00f3n anual promedio fue de casi 8 millones de toneladas entre 2020 y 2022. En 2021, Brasil, que es el mayor productor de Am\u00e9rica, produjo 11,6 millones de toneladas de arroz. Seg\u00fan la estatal Embrapa [Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria], la producci\u00f3n de arroz en tierras altas, o en vegas naturales, cay\u00f3 de 1,6 millones de toneladas en 2013 a 0,7 mill\u00f3n de toneladas en 2022. La plantaci\u00f3n de arroz en las llanuras de inundaci\u00f3n actualmente representa una fracci\u00f3n tan peque\u00f1a de la producci\u00f3n nacional que Embrapa ha dejado de contabilizarla desde 2018.<\/p>\n<p>En el cultivo de arroz, el uso de fertilizantes y agrot\u00f3xicos es menos intensivo que en los cultivos de soja. Estos productos qu\u00edmicos contaminan las napas fre\u00e1ticas. \u201cAdem\u00e1s, las zonas h\u00famedas de Rio Grande do Sul son grandes sumideros de carbono. Con menos sectores inundados, la capacidad de retenci\u00f3n de gases de efecto invernadero del bioma disminuye\u201d, sopesa Pires. Al igual que la vegetaci\u00f3n de los campos, las \u00e1reas de vega colaboran para sustraer di\u00f3xido de carbono de la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>La conservaci\u00f3n de las \u00e1reas no forestadas de la Pampa tambi\u00e9n es importante por otro motivo. El subsuelo de este bioma alberga un tramo del acu\u00edfero Guaran\u00ed, una de las mayores fuentes subterr\u00e1neas de agua que se conocen en Brasil. \u201cLa vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona cumple un papel importante para el mantenimiento de las reservas de agua en el subsuelo\u201d, subraya M\u00fcller.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los estudiosos del bioma, el problema de la Pampa no es el mero avance de la producci\u00f3n agropecuaria, sino el crecimiento de las \u00e1reas ocupadas por cultivos que degradan el ambiente. En lugar del monocultivo, sugieren que ser\u00eda mejor para la regi\u00f3n promover una mistura de cultivos diferentes para no degradar tanto el suelo y conservarlo productivo por m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>\u201cLa vid, por ejemplo, convive con la cr\u00eda de ganado ovino y nunca tendr\u00e1 la extensi\u00f3n de un cultivo de soja. Constituyen peque\u00f1as parcelas, un mosaico que no entrar\u00e1 en conflicto con el bioma de una manera tan agresiva. All\u00ed donde se plantan vides, no se necesita remover toda la vegetaci\u00f3n campestre, explica Hasenack. La l\u00f3gica es interesante tambi\u00e9n desde el punto de vista tur\u00edstico, como ya est\u00e1 ocurriendo en Serra Ga\u00facha, donde muchas vitivin\u00edcolas explotan un segmento del turismo asociado al paisaje regional.<\/p>\n<p>A diferencia de lo que ocurre en otros biomas, donde las zonas forestadas son taladas para convertirlas en pasturas para el ganado, la Pampa tiene en la actividad ganadera un aliado para su mantenimiento. Sus campos nativos, que han cedido terreno a la soja, son pastizales naturales.<\/p>\n<p>Para Hasenak, el gran agente de conservaci\u00f3n de la Pampa deber\u00eda ser el productor rural, al que deber\u00edan conced\u00e9rsele m\u00e1s incentivos para que cr\u00ede el ganado en pasturas naturales. \u201cEn Uruguay, donde se cr\u00edan las mismas razas bovinas que en Rio Grande do Sul, el ganado de corte criado a campo con pasturas naturales es altamente valorado\u201d, comenta.<\/p>\n<p>La conservaci\u00f3n es importante porque restaurar la Pampa ser\u00eda algo mucho m\u00e1s dif\u00edcil. \u201cNo tenemos semillas de gram\u00edneas aut\u00f3ctonas en los viveros y estamos perdiendo la oportunidad de conocer especies que incluso podr\u00edan comercializarse\u201d, advierte M\u00fcller. \u201cNo ser\u00eda sencillo restaurar los pastizales que est\u00e1n siendo convertidos en bosques de pinos, una especie ex\u00f3tica y muy agresiva\u201d. A diferencia del desmonte en la Amazonia, que implica la tala de \u00e1rboles, algo que suele generar noticias, la supresi\u00f3n de \u00e1reas de pastizales naturales en la Pampa todav\u00eda no es vista como un drama ambiental.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas, el 30 % de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona de este bioma ha sido sustituido por cultivos de soja e incluso por plantaciones de eucalipto","protected":false},"author":702,"featured_media":520104,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[268,275,269],"coauthors":[3889],"class_list":["post-520103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-agropecuaria-es","tag-biodiversidad","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/702"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520103"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":526030,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520103\/revisions\/526030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/520104"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520103"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=520103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}