{"id":520234,"date":"2024-07-19T16:44:48","date_gmt":"2024-07-19T19:44:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=520234"},"modified":"2024-07-19T17:36:21","modified_gmt":"2024-07-19T20:36:21","slug":"la-violencia-sexual-contra-los-hombres-esta-subregistrada-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-violencia-sexual-contra-los-hombres-esta-subregistrada-en-brasil\/","title":{"rendered":"La violencia sexual contra los hombres est\u00e1 subregistrada en Brasil"},"content":{"rendered":"<p>En Brasil, 9,4 millones de personas han sido v\u00edctimas de violencia sexual en alg\u00fan momento de su vida, entre ellas, 1,8 millones de ni\u00f1os y varones, seg\u00fan surge de la Encuesta Nacional de Salud (PNS, por sus siglas en portugu\u00e9s) de 2022, elaborada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). Los datos del Ministerio de Salud nacional indican que el 46 % de las ni\u00f1as que son v\u00edctimas de estas agresiones llegan a denunciar los casos durante su adolescencia. Sin embargo, en el caso de los ni\u00f1os, este porcentaje alcanza tan solo un 9 %. A nivel mundial, un estudio publicado en la revista <em>Nature <\/em>en octubre de 2023 estima que alrededor de un 10 % de los varones fueron sometidos a alguna forma de abuso sexual durante su infancia.<\/p>\n<p>Los estudiosos del tema afirman que los mayores niveles de subregistro en comparaci\u00f3n con las mujeres est\u00e1n relacionados con los estereotipos asociados a la masculinidad y a la escasa visibilidad de este problema en la sociedad, lo que tambi\u00e9n se ve reflejado en la escasez de estudios centrados en llegar a entender este tipo de violencia.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) define a la violencia sexual como actos sexuales, o el intento de obtener actos sexuales, comentarios e insinuaciones no deseadas u otras acciones dirigidas contra la sexualidad de las personas, lo que tambi\u00e9n incluye la intimidaci\u00f3n psicol\u00f3gica, el chantaje y las amenazas.<\/p>\n<p>En su investigaci\u00f3n doctoral defendida en 2022 en la Facultad de Ciencias M\u00e9dicas del Hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo, el psic\u00f3logo Denis Gon\u00e7alves Ferreira, del N\u00facleo de Investigaciones en Derechos Humanos y Salud de la Poblaci\u00f3n LGBT de dicha instituci\u00f3n, llev\u00f3 a cabo una revisi\u00f3n del alcance de los estudios sobre violencia sexual contra ni\u00f1os y varones adultos realizados en Brasil entre 2015 y 2021. \u201cLas revisiones de esta \u00edndole implican b\u00fasquedas exhaustivas en las bases de datos para identificar las publicaciones sobre un tema en la literatura cient\u00edfica\u201d, explica la investigadora Maritsa Carla de Bortoli, del Centro de Tecnolog\u00edas Sanitarias para el Sistema \u00danico de Salud (SUS), del Instituto de la Salud, de S\u00e3o Paulo, quien tambi\u00e9n particip\u00f3 en la investigaci\u00f3n. Los resultados de este tipo de trabajos pueden indicar d\u00f3nde se concentran las investigaciones en determinada materia, cu\u00e1les son los principales estudios y los grupos que trabajan con esa tem\u00e1tica, entre otras posibilidades.<\/p>\n<p>Bajo la direcci\u00f3n de la m\u00e9dica epidemi\u00f3loga Maria Am\u00e9lia de Sousa Mascena Veras, el an\u00e1lisis de Gon\u00e7alves Ferreira identific\u00f3 que en el pa\u00eds se han realizado 1.400 estudios sobre las agresiones sexuales, pero solamente 53 de ellos investigaron casos de v\u00edctimas masculinas de estas acciones. \u201cEn nuestro trabajo, constatamos la existencia de lagunas que comprenden art\u00edculos sobre la violencia sexual contra ni\u00f1os y varones en Brasil, m\u00e1s all\u00e1 de la propia escasez de estudios que aborden exclusivamente este recorte\u201d, dice Gon\u00e7alves Ferreira, quien tambi\u00e9n es profesor del Centro Universit\u00e1rio V\u00e1rzea Grande, en el estado de Mato Grosso.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el psic\u00f3logo, los 53 estudios registrados abarcaban a un total de 1,4 millones de individuos. \u201cEntre los hombres, los grupos m\u00e1s afectados por la violencia sexual son los varones que tienen relaciones sexuales con varones y aquellos que padecen disfunciones sexuales, que pueden alcanzar una prevalencia del 71\u00a0%\u201d, informa el investigador. El mapeo revel\u00f3 que los varones v\u00edctimas de violencia sexual son m\u00e1s propensos, por ejemplo, al consumo de drogas, al aislamiento social, a practicar sexo anal sin protecci\u00f3n, a las ideas suicidas y a padecer disfunciones sexuales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1025\" class=\"size-full wp-image-520235 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-00-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-00-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-00-800-250x320.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-00-800-700x897.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-00-800-120x154.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>Gon\u00e7alves Ferreira tambi\u00e9n informa que 6 de los 53 estudios analizan casos de mujeres agresoras, lo que, seg\u00fan el investigador, permite desterrar la idea de que son los varones quienes desempe\u00f1an siempre este papel. Al igual que en el caso de las v\u00edctimas de sexo femenino, los ataques perpetrados contra ni\u00f1os suelen implicar a personas de su entorno, como amigos y familiares, y a menudo ocurren en el hogar de la v\u00edctima o del agresor. \u201cNo obstante, un an\u00e1lisis de los informes de casos apunta una diferencia en comparaci\u00f3n con las ni\u00f1as y las mujeres: la violencia contra los ni\u00f1os suele ser m\u00e1s duradera, ya que ellos dudan m\u00e1s antes de hablar del tema o denunciarlo, por lo que el delito puede prolongarse durante a\u00f1os\u201d, compara el psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>Otra diferencia, seg\u00fan el estudio liderado por Gon\u00e7alves Ferreira, reside en que los ni\u00f1os son v\u00edctimas de ataques sexuales antes que las ni\u00f1as. \u201cGran parte de ellos han sufrido agresiones antes de cumplir 10 a\u00f1os, mientras que entre ellas la violencia parece ser m\u00e1s frecuente a partir de la preadolescencia\u201d, subraya el investigador. Estos datos son corroborados por el <a href=\"https:\/\/forumseguranca.org.br\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/14-anuario-2022-violencia-sexual-infantil-os-dados-estao-aqui-para-quem-quiser-ver.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Anu\u00e1rio brasileiro de seguran\u00e7a p\u00fablica <\/em><\/a>de 2022. En los casos de violaci\u00f3n de personas vulnerables, es decir, de ni\u00f1os de hasta 13 a\u00f1os, el 46 % de los casos entre ni\u00f1os ocurre en la franja de los 5 a 9 a\u00f1os, mientras que, entre las ni\u00f1as, la mayor incidencia (un 55,8 % de los casos) se registra entre los 10 y 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Antes de empezar el doctorado, relata Gon\u00e7alves Ferreira, le causaba asombro la cantidad de pacientes varones que recib\u00eda en su consultorio en S\u00e3o Paulo y refer\u00edan haber sido v\u00edctimas de ataques sexuales. \u201cSin embargo, la mayor\u00eda no hab\u00edan buscado atenci\u00f3n psicol\u00f3gica a ra\u00edz de esas agresiones, cuyos impactos acababan emergiendo m\u00e1s tarde, durante el proceso terap\u00e9utico\u201d, dice. A instancias de su experiencia como psic\u00f3logo y de los datos recabados cuando elaboraba su tesis, cre\u00f3 en 2021 la organizaci\u00f3n no gubernamental (ONG) <a href=\"https:\/\/memoriasmasculinas.org\/site\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mem\u00f3rias Masculinas<\/a>, que ofrece atenci\u00f3n en l\u00ednea a varones que han sido v\u00edctimas de violencia sexual. El formato de asistencia psicol\u00f3gica que ofrece la ONG es la guardia psicol\u00f3gica, es decir, un espacio de escucha calificada para brindar amparo a las v\u00edctimas masculinas en los momentos en el sufrimiento y los recuerdos del acontecimiento emergen. \u201cHemos asistido a m\u00e1s de 200 personas desde enero de 2021 hasta finales de 2023\u201d, informa el investigador.<\/p>\n<p>Otra encuesta que llev\u00f3 a cabo Gon\u00e7alves Ferreira abarc\u00f3 una muestra de 1.200 varones de todo Brasil que respondieron un cuestionario <em>online <\/em>en 2002 para investigar su historial de agresiones sexuales. El mapeo mostr\u00f3 que entre los encuestados el 70 % sufri\u00f3 violencia sexual sin contacto antes de cumplir 11 a\u00f1os, como la exposici\u00f3n a conversaciones sexuales y pornograf\u00eda, por ejemplo, mientras que un 30 % refiri\u00f3 sometimientos al sexo forzado, o sea, actos violentos con penetraci\u00f3n. \u201cEsto significa que la violencia m\u00e1s frecuente entre los varones es aquella que deja menos marcas f\u00edsicas, lo que dificulta la presentaci\u00f3n de denuncias y contribuye a su subregistro\u201d, analiza.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico psiquiatra Saulo Vito Ciasca, coordinador del Espacio Transcender del Centro de Salud Escuela Butant\u00e3, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM-USP), es especialista en la atenci\u00f3n de ni\u00f1os y adolescentes transg\u00e9neros y homosexuales v\u00edctimas de agresiones. Seg\u00fan el investigador, los j\u00f3venes con variabilidad de g\u00e9nero y los ni\u00f1os considerados \u201cafeminados\u201d suelen ser blanco de violencia sexual con m\u00e1s frecuencia. \u201cSuelen ser considerados m\u00e1s vulnerables por los agresores, quienes a menudo afirman que los violaron para corregir su sexualidad\u201d, comenta.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los ni\u00f1os y adolescentes homosexuales violados temen que se los culpe y castigue por la violencia que padecieron. \u201cAl igual que lo que ocurre con las mujeres cuando se dice que fueron violadas por llevar escote o falda corta, en una clara muestra de machismo, tambi\u00e9n se los culpa a los ni\u00f1os gais agredidos por el hecho de ser \u2018afeminados\u2019, comenta el investigador.<\/p>\n<blockquote><p>La violencia sexual contra ni\u00f1os es m\u00e1s frecuente hasta los 10 a\u00f1os de edad y suele ser m\u00e1s duradera en comparaci\u00f3n con las agresiones perpetradas contra las ni\u00f1as<\/p><\/blockquote>\n<p>Otro aspecto complejo reside en que los varones que son v\u00edctimas de este tipo de violencia pueden sentir dolor y placer al mismo tiempo durante el acto sexual, causando est\u00edmulos involuntarios en sus \u00f3rganos reproductivos. \u201cEsto acaba siendo confuso para la v\u00edctima, que puede llegar a pensar que no fue violentada porque supuestamente sinti\u00f3 placer, lo que tambi\u00e9n puede generar culpa\u201d, dice Ciasca, coordinador del posgrado <em>lato sensu<\/em> en psiquiatr\u00eda de la empresa Cetrus-Sanar, de S\u00e3o Paulo, proveedora de productos y servicios de apoyo para estudiantes y profesionales de la medicina.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de los estudios de Gon\u00e7alves Ferreira, del hospital Santa Casa de S\u00e3o Paulo, un estudio in\u00e9dito cuyos resultados se publicar\u00e1n en un art\u00edculo que actualmente est\u00e1 en prensa analiz\u00f3 los datos del Sistema de Informaci\u00f3n de Enfermedades de Notificaci\u00f3n Obligatoria (Sinan), del Ministerio de Salud, y del Foro Brasile\u00f1o de Seguridad P\u00fablica (FBSP). La investigaci\u00f3n detect\u00f3 un crecimiento en las denuncias de violencia sexual contra ni\u00f1os y adultos varones en todas las regiones brasile\u00f1as entre 2009 y 2022, especialmente en el nordeste y en el sur del pa\u00eds, y entre los 20 y 60 a\u00f1os de edad. \u201cEn t\u00e9rminos de raza, todas las categor\u00edas registraron un aumento, sobre todo entre los individuos pardos. En tanto, un an\u00e1lisis por nivel de estudios revela un incremento en todas las categor\u00edas, principalmente entre los varones con estudios superiores completos\u201d, informa Gon\u00e7alves Ferreira.<\/p>\n<p>En el estudio tambi\u00e9n se evaluaron las denuncias de violaci\u00f3n y violaci\u00f3n de una persona vulnerable entre varones registradas en las secretar\u00edas de Seguridad P\u00fablica de los estados entre 2017 y 2022, constatando un descenso de un 28,9 % en estos casos en todo el territorio nacional. Por otra parte, en el mismo per\u00edodo, se observ\u00f3 un aumento de un 39,5 % en las denuncias de violencia sexual contra este mismo grupo en los servicios de salud. \u201cEstas cifras indican que los casos han dejado de informarse a las secretar\u00edas de Seguridad P\u00fablica, especialmente durante la pandemia de covid-19\u201d, dice el psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>En cuanto a los servicios de salud, a pesar del descenso observado en 2020, el estudio apunta que la tasa de denuncias de violencia sexual contra ni\u00f1os y varones adultos creci\u00f3, alcanzando un pico m\u00e1ximo en 2022, con un \u00edndice de 6 casos por cada 100.000 habitantes (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em>). Por su parte, la cantidad de municipios que informaron los casos tambi\u00e9n aument\u00f3, lo que sugiere un mayor alcance geogr\u00e1fico en la documentaci\u00f3n de estas situaciones.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violenciasexual-2024-01-info-DESK-ESP.png\" data-tablet_size=\"1140x450\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violenciasexual-2024-01-info-DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violenciasexual-2024-01-info-DESK-ESP.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violenciasexual-2024-01-info-MOBILE-ESP.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Al tratar a un chico que hab\u00eda sufrido violencia sexual, el psic\u00f3logo Jean Von Hohendorff le oy\u00f3 decir a la v\u00edctima que lo peor del evento traum\u00e1tico, cuyo agresor hab\u00eda sido un hombre, fueron los insultos que empez\u00f3 a recibir en forma sistem\u00e1tica de su propia madre, cuestionando su masculinidad. Coordinador de un grupo de investigaci\u00f3n sobre violencia, infancia, adolescencia e intervenci\u00f3n en redes de protecci\u00f3n y asistencia en Atitus Educa\u00e7\u00e3o, una instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior de Passo Fundo (Rio Grande do Sul), uno de los objetos de an\u00e1lisis de Hohendorff lo constituyen los v\u00ednculos entre los estereotipos masculinos y los ataques sexuales.<\/p>\n<p>En 2010, el psic\u00f3logo concluy\u00f3 su maestr\u00eda en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). En su investigaci\u00f3n, desarroll\u00f3 un modelo de intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica centrado en los chicos que han sido v\u00edctimas de violencia sexual. El estudio, elaborado a partir de los protocolos de uso habitual para las chicas en los servicios de salud de esa ciudad, se public\u00f3 como libro en 2014. \u201cEn aquel momento, not\u00e9 la falta de investigaciones sobre las agresiones sexuales perpetradas contra los ni\u00f1os y decid\u00ed profundizar en el tema\u201d, dice.<\/p>\n<p>En simult\u00e1neo, en la asistencia brindada en su consultorio a ni\u00f1os y adolescentes que hab\u00edan padecido este tipo de violencia, Hohendorff not\u00f3 en sus pacientes dificultades extremas para hablar sobre esos acontecimientos. Por esa raz\u00f3n, decidi\u00f3 investigar el tema en su doctorado, tambi\u00e9n defendido en la UFRGS, en 2016. El temor al cuestionamiento de su masculinidad, sumado a que el agresor a menudo es su sost\u00e9n financiero, est\u00e1 entre las razones de la renuencia de las v\u00edctimas a abordar el hecho, concluy\u00f3 el investigador.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n dedicada a brindar acogida a las v\u00edctimas masculinas de violencia sexual, la ONG portuguesa <a href=\"https:\/\/www.quebrarosilencio.pt\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Quebrar o Sil\u00eancio<\/a> estima que, en promedio, los varones tardan 20 a\u00f1os en poder denunciar las agresiones y, de hecho, tan solo un 3,9 % de los casos se denuncian en ese pa\u00eds europeo. Seg\u00fan la entidad, uno de cada seis varones en Portugal es v\u00edctima de ataques sexuales antes de cumplir los 18 a\u00f1os y solamente el 16 % de ellos reconoce haber sido violado. \u201cLa primera etapa del tratamiento de estas v\u00edctimas consiste en conseguir que puedan hablar sobre su experiencia. Solo entonces puede pensarse en intervenciones\u201d, dice Hohendorff.<\/p>\n<p>En 2019, la plataforma de contenidos <a href=\"https:\/\/papodehomem.com.br\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Papo de Homem<\/a> se asoci\u00f3 con el Consorcio de Informaciones Sociales (CIS) de la USP. Como parte de la iniciativa, se entrevist\u00f3 a 47.000 hombres para indagar sobre temas relacionados con la masculinidad. La encuesta revel\u00f3, por ejemplo, que el 37 % de los consultados dijo que nunca hab\u00eda hablado sobre lo que significa ser un hombre. El 78 % cree que no deben comportarse de manera que parezca femenina y el 57 % que no puede expresar sus emociones. Entre otros productos, la iniciativa dio pie al documental <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=NRom49UVXCE&amp;list=PLV8siqRMVJ2aIgHcbaNPimU8Z8omJDpGN&amp;index=1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>O sil\u00eancio dos homens<\/em><\/a>, dirigido por Luiza de Castro e Ian Leite. \u201cA los varones se los educa para ser capaces de defenderse y ser fuertes. Muchos, cuando sufren violencia sexual, sienten que han fallado en este sentido, dejando de cumplir su papel en la sociedad\u201d, dice Gon\u00e7alves Ferreira, del hospital Santa Casa.<\/p>\n<p>En su doctorado defendido en 2023 en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la USP, con financiaci\u00f3n de la FAPESP, el arquitecto e historiador Pedro Beresin Schleder Ferreira estudi\u00f3 libros de educaci\u00f3n moral para hombres, producidos o traducidos en Brasil entre finales del siglo XIX y principios del XX. \u201cEn aquel per\u00edodo, el pa\u00eds viv\u00eda un proceso de transformaci\u00f3n social y la masculinidad burguesa comenzaba a asociarse a un concepto moderno de civilizaci\u00f3n\u201d, dice.<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00e9l, tanto la femineidad como la masculinidad se estaban reconfigurando. Por ello, en obras tales como <em>A arte de formar homens de bem<\/em>, de Domingos Jaguaribe Filho (1847-1926), o<em> O poder da vontade<\/em>, de Samuel Smiles (1812-1904), est\u00e1 presente la idea de que los varones ten\u00edan, por ejemplo, que dominar sus emociones y ser productivos. Para ampliar el debate, Gon\u00e7alves Ferreira propugna un aumento de las investigaciones sobre los manuales de comportamiento referidos al proceso de construcci\u00f3n de la masculinidad en Brasil, de la misma forma que viene ocurriendo con las obras centradas en el rol de la mujer en la sociedad.<\/p>\n<p>La psiquiatra Carmita Abdo, fundadora y coordinadora del Programa de Estudios sobre Sexualidad del Hospital de Cl\u00ednicas de la USP, estima que de cada 10 casos de violencia sexual atendidos en el hospital, tan solo uno de ellos es un var\u00f3n. Abdo, quien tambi\u00e9n fue presidenta de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Psiquiatr\u00eda, comenta que, cuando existen sospechas de agresiones, el profesional de la salud debe realizar la denuncia a la polic\u00eda. \u201cNo obstante, creo que es imprescindible disociar la atenci\u00f3n de la salud de las cuestiones jur\u00eddicas\u201d, sostiene. Por un lado, los profesionales no siempre tienen la certeza de que hubo una agresi\u00f3n; por otro, las v\u00edctimas de violencia pueden evitar acudir a consulta por temor a que esto desemboque en un expediente judicial.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la psiquiatra, muchos de los individuos que han sido agredidos reiteradamente durante su infancia y juventud pueden convertirse en v\u00edctimas o agresores en su adultez. \u201cSin la asistencia y los cuidados pertinentes, algunos adoptan la violencia sexual como conducta, ya que la viven como algo natural\u201d, detalla.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"590\" class=\"size-full wp-image-520243 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-02-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-02-1140-250x129.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-02-1140-700x362.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-violencia-homens-2024-02-02-1140-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>Un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nature<\/em> en octubre de 2023 define el abuso sexual en la infancia como \u201cla exposici\u00f3n de mujeres y varones a cualquier contacto sexual indeseado antes de haber cumplido los 15 a\u00f1os\u201d. Se trata de un tipo de violencia que causa un trauma emocional y f\u00edsico inmediato y trae consecuencias que pueden durar toda la vida y durante generaciones.<\/p>\n<p>El estudio considera que estas agresiones constituyen un factor de riesgo para experiencias posteriores de perpetraci\u00f3n de violencia contra la pareja. En este caso, las personas expuestas a ataques sexuales durante su infancia, presentan un 45 % m\u00e1s de riesgo de sufrir trastornos a causa del consumo de alcohol y un 35 % m\u00e1s propensas a desarrollar depresi\u00f3n. Los resultados fueron obtenidos mediante una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica realizada en siete bases de datos electr\u00f3nicas sobre violencia asociada a la pareja y violencia infantil.<\/p>\n<p>Consciente de los da\u00f1os, la profesora Andreza Marques de Castro Le\u00e3o, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de Araraquara, llev\u00f3 a cabo un estudio, entre 2017 y 2020, con financiaci\u00f3n de la FAPESP, en escuelas p\u00fablicas del interior de S\u00e3o Paulo. El objetivo era conocer sus acciones de prevenci\u00f3n, identificando actividades que hicieran posible prevenir el fen\u00f3meno en el entorno escolar, incluyendo la proyecci\u00f3n de pel\u00edculas y documentales, el desarrollo de juegos y canciones y la lectura de libros, entre otras.<\/p>\n<p>Ella tambi\u00e9n desarrolla proyectos de extensi\u00f3n en las instituciones junto a docentes, directivos, padres y alumnos. En una de las iniciativas, los estudiantes colgaron hojas de papel en un tendedero donde registraban sus sentimientos y dudas al respecto de la sexualidad y la violencia. \u201cA trav\u00e9s de estos enfoques, conversamos sobre el cuerpo, los derechos, la autoestima, el contacto f\u00edsico, los secretos buenos y malos y el acoso sexual. Abordamos la necesidad de decir no a situaciones sospechosas, inc\u00f3modas e invasivas, entre otros aspectos\u201d, relata.<\/p>\n<p>La investigadora explica que muchos casos salen a la luz a partir de estas actividades. \u201cEn una escuela del interior paulista, luego de una actividad pedag\u00f3gica, un ni\u00f1o con los ojos llorosos se puso de pie, me dio un abrazo y se fue triste\u201d, comenta. Adem\u00e1s de conversar con el ni\u00f1o, ella inform\u00f3 al equipo del Centro de Referencia de Asistencia Social (Cras), por lo que pudo descubrirse que estaba siendo abusado.<\/p>\n<p>Otro caso identificado fue el de un ni\u00f1o de 12 a\u00f1os que era violado por la madre de un compa\u00f1ero. \u201cCuando les cont\u00f3 lo sucedido, sus amigos lo celebraron, dici\u00e9ndole que era afortunado porque hab\u00eda conseguido iniciarse sexualmente con una mujer experimentada\u201d, comenta. \u201cLa v\u00edctima tard\u00f3 meses en darse cuenta de que estaba siendo agredida, y ello ocurri\u00f3 durante una actividad sobre el tema que yo estaba realizando en la escuela\u201d, relata.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, De Castro Le\u00e3o recuerda que el Estatuto del Ni\u00f1o y del Adolescente (ECA) incluye art\u00edculos como el n\u00ba 13, donde se indica que los casos de violencia deben denunciarse al Consejo Tutelar; el n\u00ba 245, que establece que quien no realiza la denuncia es responsable de negligencia, y el n\u00ba 56, seg\u00fan el cual los directivos de los establecimientos educativos est\u00e1n obligados a notificarlo.<\/p>\n<p>En la actualidad, la investigadora trabaja en colaboraci\u00f3n con municipios del interior del estado de S\u00e3o Paulo y contin\u00faa desarrollando actividades en escuelas para hacer frente a la violencia sexual. \u201cEstas iniciativas permiten concientizar a los estudiantes sobre la existencia de este tipo de agresiones, as\u00ed como identificarlas, rechazarlas y solicitar ayuda. Como la incidencia de la violencia suele ser intrafamiliar, a veces es el docente el adulto que puede identificarla o al que el alumno se lo cuenta\u201d, concluye diciendo.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Acciones de prevenci\u00f3n de la violencia sexual en la infancia y la juventud. An\u00e1lisis de la formaci\u00f3n y la informaci\u00f3n de la\/el profesional de la educaci\u00f3n infantil y de la ense\u00f1anza fundamental (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/98839\/acoes-de-prevencao-da-violencia-sexual-infanto-juvenil-analisando-a-formacao-e-informacao-dao-profis\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/07350-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular;\u00a0<strong>Investigadora responsable<\/strong>\u00a0Andreza Marques de Castro Le\u00e3o;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>: R$ 22.666,00.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La construcci\u00f3n del confort en el hogar: Vida cotidiana, consumo y distinci\u00f3n entre los sectores medios de S\u00e3o Paulo (1870-1920) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/177109\/a-construcao-do-conforto-domestico-cotidiano-consumo-e-distincao-entre-os-setores-medios-de-sao-pa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/25133-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>Beca doctoral;\u00a0<strong>Investigadora responsable<\/strong>\u00a0Ana Lucia Duarte Lanna (USP);\u00a0<strong>Beneficiario\u00a0<\/strong>Pedro Beresin Schleder;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 223.335,02.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>FERREIRA, D. G.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rsp\/a\/GqJF6j6tRCN4QX6jSjssnsL\/?format=pdf&amp;lang=pt\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Viole\u0302ncia sexual contra homens no Brasil: Subnotificac\u0327a\u0303o, prevale\u0302ncia e fatores associados<\/a>. <strong>Revista de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>\u00a057:23. 2023.<br \/>\nSPENCER, C. N.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41591-023-02629-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Health effects associated with exposure to intimate partner violence against women and childhood sexual abuse: Aburden of proof study<\/a>.\u00a0<strong>Nature Medicine.<\/strong>\u00a029. p. 3243-58. 2023.<br \/>\nCAMPOS, A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/sdeb\/a\/NL5SXYSrVbFXJntmyXjrN9y\/#:~:text=Com%20rela%C3%A7%C3%A3o%20%C3%A0%20preval%C3%AAncia%20dos,1%25%20(tabela%202).\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Preval\u00eancia de viol\u00eancia sexual com contato e sem contato contra homens brasileiros e fatores associados a sexo for\u00e7ado<\/a>.\u00a0<strong>Sa\u00fade em debate.<\/strong>\u00a0v. 47, n. 138. jul-sep. 2023.<br \/>\nVICENTE, A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/periodicos.unespar.edu.br\/index.php\/ensinoepesquisa\/article\/view\/4317\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Viol\u00eancia sexual infantojuvenil e os indicadores de g\u00eanero<\/a>.\u00a0<strong>Ensino &amp; Investigaci\u00f3n.<\/strong>\u00a0v. 19, p. 254-68, 2021.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>HOHENDORFF, J. V.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<strong>Viol\u00eancia sexual contra meninos \u2013 Teoria e interven\u00e7\u00e3o<\/strong>. Curitiba: Juru\u00e1 Editora, 2014.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Poco reconocida, la violencia sexual contra los hombres est\u00e1 subregistrada en Brasil","protected":false},"author":601,"featured_media":520239,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-520234","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520234"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":526004,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520234\/revisions\/526004"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/520239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520234"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=520234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}