{"id":520309,"date":"2024-07-19T16:49:05","date_gmt":"2024-07-19T19:49:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=520309"},"modified":"2024-07-19T16:49:05","modified_gmt":"2024-07-19T19:49:05","slug":"el-legado-de-goncalves-dias-va-mas-alla-del-indigenismo-nacionalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-legado-de-goncalves-dias-va-mas-alla-del-indigenismo-nacionalista\/","title":{"rendered":"El legado de Gon\u00e7alves Dias va m\u00e1s all\u00e1 del indigenismo nacionalista"},"content":{"rendered":"<p>\u201cHijo de un portugu\u00e9s y una mestiza zamba\u201d, \u201clicenciado \u2018mulato\u2019 o \u2018moreno\u2019\u201d, en palabras del soci\u00f3logo Gilberto Freyre (1900-1987); cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os, el poeta Gon\u00e7alves Dias (1823-1864) fue enviado a Co\u00edmbra a estudiar derecho. Fue en esta ciudad portuguesa donde, en julio de 1843, influenciado por el romanticismo europeo, escribi\u00f3 su c\u00e9lebre poema <em>Can\u00e7\u00e3o do ex\u00edlio<\/em>, donde puso de manifiesto la a\u00f1oranza que sent\u00eda de su hogar. Sin embargo, a su regreso a Brasil, en 1845, el joven advierte que no est\u00e1 en el para\u00edso con palmeras y zorzales que exaltara en su obra, sino inmerso en un sistema esclavista que, desde su perspectiva, deb\u00eda superarse. \u201cLos hombres de color negro tienen las manos atadas con largas cadenas de hierro, con eslabones sucesivos y eternos, como una maldici\u00f3n que pasa de padres a hijos\u201d, escribir\u00eda al respecto del Brasil mon\u00e1rquico en su texto <em>Medita\u00e7\u00e3o<\/em>, publicado en 1850 en la revista <em>Guanabara<\/em>, la m\u00e1s importante del romanticismo en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cEl primer grito abolicionista de la poes\u00eda brasile\u00f1a\u201d, seg\u00fan el poeta Manuel Bandeira (1886-1968), <em>Meditaci\u00f3n <\/em>revela una faceta cr\u00edtica poco conocida del autor que, a mediados del siglo XIX, junto al cearense Jos\u00e9 de Alencar (1829-1877), fue una figura clave del indianismo brasile\u00f1o. \u201cLa obra de Gon\u00e7alves Dias ha sido le\u00edda con un sesgo reduccionista por la tradici\u00f3n cr\u00edtica, que solo le prest\u00f3 atenci\u00f3n a la <em>Can\u00e7\u00e3o do ex\u00edlio<\/em> y a los poemas indianistas. Pero \u00e9l escribi\u00f3 solamente 14 poemas imbuidos en esta tem\u00e1tica\u201d, dice Wilton Jos\u00e9 Marques, profesor de literatura brasile\u00f1a en la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). \u201cSu producci\u00f3n es mucho m\u00e1s extensa que eso. Es un poeta rom\u00e1ntico en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra\u201d, prosigue el acad\u00e9mico que, junto con Andr\u00e9a Sirihal Werkema, docente de literatura brasile\u00f1a en la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), compil\u00f3 el libro <em>A ideia com a paix\u00e3o: Gon\u00e7alves Dias pela cr\u00edtica contempor\u00e2nea <\/em>(editorial Alameda, 2023).<\/p>\n<p>La colecci\u00f3n re\u00fane 12 art\u00edculos sobre la vida y la obra del poeta. En uno de los textos, Ana Karla Canarinos, tambi\u00e9n docente de literatura de la Uerj, considera a <em>Medita\u00e7\u00e3o<\/em> como una obra precursora del ensayismo sociol\u00f3gico brasile\u00f1o. Seg\u00fan la estudiosa, el texto en prosa po\u00e9tica se habr\u00eda anticipado a los debates sobre los efectos de la esclavizaci\u00f3n en la formaci\u00f3n del pa\u00eds que reci\u00e9n en el siglo siguiente sostuvieron intelectuales como Gilberto Freyre y el soci\u00f3logo S\u00e9rgio Buarque de Holanda (1902-1982). \u201cGon\u00e7alves Dias abog\u00f3 por el fin de la esclavitud mucho antes que abolicionistas como Joaquim Nabuco [1849-1920]\u201d, dice Canarinos.<\/p>\n<div id=\"attachment_520318\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520318 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/rpf-goncalves-dias-revista-guanabara-2024-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"628\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/rpf-goncalves-dias-revista-guanabara-2024-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/rpf-goncalves-dias-revista-guanabara-2024-02-800-250x196.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/rpf-goncalves-dias-revista-guanabara-2024-02-800-700x550.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/rpf-goncalves-dias-revista-guanabara-2024-02-800-120x94.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n Biblioteca Nacional <\/span>En 1850, Gon\u00e7alves Dias public\u00f3 el texto \u201cMeditaci\u00f3n\u201d, en la revista Guanabara, donde polemizaba sobre los efectos de la esclavizaci\u00f3n en la formaci\u00f3n de Brasil<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEs un texto virulento, con una perspectiva extremadamente negativa sobre el proceso de colonizaci\u00f3n portuguesa y de la elite pol\u00edtica brasile\u00f1a\u201d, a\u00f1ade Marques, tambi\u00e9n autor del libro <em>Gon\u00e7alves Dias: O poeta na contram\u00e3o<\/em> (EdUFSCar, 2010), publicado con el apoyo de la FAPESP. Seg\u00fan el investigador, los pasajes de <em>Medita\u00e7\u00e3o<\/em> que conten\u00edan cr\u00edticas ac\u00e9rrimas a los pol\u00edticos del per\u00edodo de la regencia solo salieron a la luz al editarse sus obras p\u00f3stumas, entre 1868 y 1869. Sucede que, en general, los autores rom\u00e1nticos no se arriesgaban a tratar el escabroso tema de la esclavitud, ya que muchos de ellos manten\u00edan una relaci\u00f3n de intercambio de favores con el gobierno, incluido Gon\u00e7alves Dias. En 1849, el poeta fue condecorado por Pedro II (1825-1891) con la insignia de Caballero de la Orden de la Rosa por su labor al frente de la revista <em>Guanabara<\/em>, que fund\u00f3 con los escritores Manuel de Ara\u00fajo Porto-Alegre (1806-1879) y Joaquim Manuel de Macedo (1820-1882). Adem\u00e1s, por la misma \u00e9poca, se convirti\u00f3 en el primer profesor de historia de Brasil en el Colegio Pedro II, de R\u00edo de Janeiro, y le dedic\u00f3 al monarca su \u00e9pica indianista inconclusa <em>Os timbiras <\/em>(1857). \u201cGon\u00e7alves Dias le cay\u00f3 en gracia al emperador, con quien mantuvo una relaci\u00f3n ambigua. No pod\u00eda criticar al gobierno abiertamente, porque \u00e9ste lo apoyaba\u201d, comenta Canarinos al respecto del autor, cuyo bicentenario se cumpli\u00f3 en agosto del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Para los organizadores de la colecci\u00f3n, las escasas celebraciones en torno a la fecha \u2012 con la excepci\u00f3n del estado de Maranh\u00e3o, que festej\u00f3 la efem\u00e9ride con una serie de eventos \u2012 no estuvieron a la altura de su importancia para la cultura brasile\u00f1a. En opini\u00f3n de Werkema, uno de los motivos de este olvido radica en que el estereotipo de pa\u00eds plasmado en poemas como <em>Canci\u00f3n do ex\u00edlio<\/em> e I<em>-Juca Pirama<\/em> encuentra escaso eco en el siglo XXI, cuando en el campo de la literatura se debaten cuestiones tales como el decolonialismo y la deconstrucci\u00f3n de la idea de Estado-naci\u00f3n. \u201cEste \u2018clich\u00e9 de la brasile\u00f1idad\u2019, que pasa por alto el genocidio y la aniquilaci\u00f3n cultural de los pueblos originarios, puede incomodar a los lectores contempor\u00e1neos\u201d, se\u00f1ala. \u201cPero con esta tendencia de juzgar a un hombre del siglo XIX a la luz de un est\u00e1ndar \u00e9tico y moral actual tambi\u00e9n se corre el riesgo de borrar sus contribuciones\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Werkema, Gon\u00e7alves Dias actu\u00f3 en varios frentes. Aparte de poeta, fue dramaturgo e investigador itinerante, por ejemplo. \u201cPens\u00f3 en la cuesti\u00f3n ind\u00edgena no solo desde una perspectiva literaria, sino tambi\u00e9n etnogr\u00e1fica [<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/goncalves-dias-etnografo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 179<\/em><\/a>]. Llev\u00f3 a cabo diversos estudios y proyectos sobre el tema en el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o, como el <em>Dicion\u00e1rio da l\u00edngua tup\u00ed, chamada l\u00edngua geral dos ind\u00edgenas do Brasil <\/em>[1858]\u201d, comenta Marques. Tambi\u00e9n fue miembro de la Comisi\u00f3n Cient\u00edfica del Imperio (1859-1860), junto con ge\u00f3logos, ge\u00f3grafos, astr\u00f3nomos, zo\u00f3logos y bot\u00e1nicos, con quienes viaj\u00f3 a los territorios de Cear\u00e1 y Amazonas. En aquella ocasi\u00f3n, incluso lleg\u00f3 a enviar objetos etnogr\u00e1ficos a R\u00edo de Janeiro, posteriormente incorporados al Museo Nacional.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Leonardo Davino de Oliveira, profesor de literatura de la Uerj, <em>Can\u00e7\u00e3o do ex\u00edlio<\/em>, cristaliz\u00f3 una imagen de Brasil que trascendi\u00f3 la literatura. El poema, extremadamente musical, escrito en versos redondillas y sin adjetivaciones, encabeza el primer libro de Gon\u00e7alves Dias: <em>Primeiros cantos<\/em> (1846-1847). Sus versos fueron incorporados al himno nacional y forman parte de la memoria emotiva de los brasile\u00f1os. \u201cEn aquel per\u00edodo posterior a la Independencia, nuestros colores, nuestra fauna y nuestra flora se cantaban jubilosamente, para diferenciarnos del colonizador\u201d, analiza el investigador.<\/p>\n<div id=\"attachment_520314\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-520314 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-goncalves-dias-disco-2024-02-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"590\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-goncalves-dias-disco-2024-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-goncalves-dias-disco-2024-02-1140-250x129.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-goncalves-dias-disco-2024-02-1140-700x362.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-goncalves-dias-disco-2024-02-1140-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gilberto In\u00e1cio Gon\u00e7alves \/ Archivo Personal <\/span>El poema <em>Can\u00e7\u00e3o do ex\u00edlio<\/em> inspir\u00f3 la marcha de carnaval de la d\u00e9cada de 1930, interpretada por Carmen Miranda, y la canci\u00f3n <em>Margin\u00e1lia II<\/em>, uno de los temas del \u00e1lbum <em>Gilberto Gil<\/em> (1968)<span class=\"media-credits\">Gilberto In\u00e1cio Gon\u00e7alves \/ Archivo Personal <\/span><\/p><\/div>\n<p>En el siglo XX, con todo, el poema se convirti\u00f3 en un \u201cproblema\u201d que los escritores y compositores populares debieron afrontar como parte del proceso de construcci\u00f3n de la identidad nacional: autores tales como Oswald de Andrade (\u201cMi tierra tiene palmares\u201d), Murilo Mendes (\u201cMi tierra tiene manzanos de California\/ donde cantan los tangaras de Venecia\u201d), Carlos Drummond de Andrade (\u201cUn zorzal\/ en la palmera, a lo lejos\u201d) y Ferreira Gullar (\u201cMi patria bienamada tiene palmeras\/ Donde cantan los p\u00e1jaros\u201d), urdieron parodias, relecturas y reinterpretaciones. \u201cLos modernistas del siglo XX ten\u00edan una visi\u00f3n cr\u00edtica del siglo XIX y revisaron el poema de Gon\u00e7alves Dias en innumerables oportunidades\u201d, comenta Oliveira, quien en el libro hace un repaso de las repercusiones de los c\u00e9lebres versos gon\u00e7alvinos en la m\u00fasica popular brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Est\u00e1n presentes, por ejemplo, en la <em>marchinha <\/em>intitulada <em>Minha terra tem palmeiras<\/em>, un \u00e9xito del carnaval de 1937. La canci\u00f3n, firmada por el d\u00fao integrado por Jo\u00e3o de Barro (1907-2006) y Alberto Ribeiro (1902-1971), fue interpretada por la cantante Carmen Miranda (1909-1955). Tambi\u00e9n en <em>Margin\u00e1lia II<\/em> (1968), de Gilberto Gil y Torquato Neto (1944-1972), una canci\u00f3n escrita en el contexto de la contracultura y de la dictadura militar (1964-1985), cuyos versos dicen \u201cMi tierra tiene palmeras\/ donde soplan vientos fuertes\/ De hambre, de miedo y mucho\/ Sobre todo de muerte\u201d. En 1984, todav\u00eda bajo el r\u00e9gimen de facto, la cantante Gal Costa (1945-2022) grab\u00f3 la canci\u00f3n <em>Ave nossa<\/em>, de B\u00e9u Machado y Moraes Moreira (1947-2020): \u201cMi tierra es tumultuosa\/ Provoca llanto y desencanto\/ Pero mantiene un hilo de esperanza\/ Cuando canta y cuando danza\/ En el trino del zorzal\u201d. Adem\u00e1s, como enumera el investigador en el art\u00edculo, el poema es el t\u00edtulo del \u00e1lbum <em>Can\u00e7\u00e3o do ex\u00edlio <\/em>(1984), del sambista Paulo Diniz (1940-2022), y tambi\u00e9n comparte nombre con la canci\u00f3n de Ubiratan Sousa y Souza Neto, grabada en 1987 por la cantante Alcione en el ritmo mara\u00f1ense del <em>tambor de crioula<\/em>. \u201cEs un poema dirigido a todos quienes, en alg\u00fan punto, se sienten desterrados\u201d, considera Oliveira.<\/p>\n<p>En noviembre de 1864, el buque que zarp\u00f3 del puerto de El Havre (Francia), para llevar a Gon\u00e7alves Dias de regreso a Brasil tras una nueva estancia en Europa, naufrag\u00f3 en las costas de Maranh\u00e3o. Aunque deseaba pasar los \u00faltimos a\u00f1os de su vida en su tierra natal, como dice en los versos \u201cDios no permita que muera\/ sin haber regresado all\u00ed\u201d, el anhelo del autor no se materializ\u00f3. Con su salud ya debilitada a los 41 a\u00f1os, el poeta fue la \u00fanica v\u00edctima de la cat\u00e1strofe, donde posiblemente tambi\u00e9n se extraviaron los originales de <em>Os timbiras<\/em> y, supuestamente, la mayor parte de su trabajo etnogr\u00e1fico elaborado durante el per\u00edodo de la Comisi\u00f3n Cient\u00edfica del Imperio.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, ser\u00eda homenajeado por el escritor Machado de Assis (1839-1908), con un extenso poema en el que una \u201cvirgen indiana\u201d entona un canto f\u00fanebre en homenaje al poeta. \u201c\u00a1Muerto, muerto est\u00e1 el cantor de mis guerreros! \u00a1V\u00edrgenes del monte, suspirad conmigo!\u201d, escribe en <em>A Gon\u00e7alves Dias<\/em>, del libro <em>Americanas <\/em>(1875). En 1901, se inaugur\u00f3 un busto del mara\u00f1ense en el Passeio P\u00fablico de R\u00edo de Janeiro, ocasi\u00f3n en la que el propio Machado de Assis declar\u00f3: \u201cLa canci\u00f3n est\u00e1 presente en todos nosotros, como las dem\u00e1s canciones que \u00e9l ha ido difundiendo por la vida y por el mundo [\u2026] todo lo que los ancianos escucharon en su juventud, luego los j\u00f3venes, y en adelante oir\u00e1n otros y otros m\u00e1s, mientras la lengua que hablamos sea la lengua de nuestros destinos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El poeta de Maranh\u00e3o actu\u00f3 en varios frentes y escribi\u00f3 un texto en el que se anticip\u00f3 a los debates sobre los efectos de la esclavizaci\u00f3n en la formaci\u00f3n de Brasil","protected":false},"author":734,"featured_media":520310,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1502],"coauthors":[4472],"class_list":["post-520309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/734"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520309"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":520322,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520309\/revisions\/520322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/520310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520309"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=520309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}