{"id":523654,"date":"2024-07-01T15:22:03","date_gmt":"2024-07-01T18:22:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=523654"},"modified":"2024-07-01T15:22:03","modified_gmt":"2024-07-01T18:22:03","slug":"la-larga-historia-de-las-abejas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-larga-historia-de-las-abejas-2\/","title":{"rendered":"La larga historia de las abejas"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos 120 millones de a\u00f1os, a principios del per\u00edodo Cret\u00e1cico, a\u00fan vagaban por la Tierra grupos de dinosaurios cuando aparecieron las primeras abejas en lo que actualmente son Sudam\u00e9rica y \u00c1frica, continentes por entonces fusionados como parte del supercontinente Gondwana. \u201cEl antepasado com\u00fan de las abejas probablemente haya aparecido en medio del clima \u00e1rido que caracterizaba a esta regi\u00f3n. A\u00fan hoy en d\u00eda, la mayor\u00eda de las m\u00e1s de 20.000 especies de abejas catalogadas prefieren las zonas m\u00e1s secas, en donde son m\u00e1s diversificadas\u201d, dijo el bi\u00f3logo Eduardo Almeida, del campus de Ribeir\u00e3o Preto de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en Brasil, mientras se preparaba para presentar los resultados en un seminario sobre la evoluci\u00f3n de las abejas en la ciudad de Portal, en Arizona (EE. UU.), a mediados de agosto.<\/p>\n<p>Junto con su colega alem\u00e1n Silas Bossert, de la Universidad del Estado de Washington, dirigi\u00f3 el estudio publicado en agosto en la revista cient\u00edfica <em>Current Biology<\/em>, que dot\u00f3 de nitidez al panorama esbozado en estudios anteriores mediante el an\u00e1lisis de secuencias de ADN de distintas partes del genoma de 216 especies de abejas de las siete familias y 28 subfamilias conocidas en la actualidad. Las muestras proced\u00edan de los cinco continentes habitados por abejas (todos menos la Ant\u00e1rtida), merced a los datos y espec\u00edmenes que se conservan en los museos de investigaci\u00f3n. Almeida es el curador de la colecci\u00f3n entomol\u00f3gica Prof. J. M. F. Camargo, que contiene cientos de miles de ejemplares de abejas.<\/p>\n<p>Los investigadores compararon las estimaciones gen\u00e9ticas de edad y los datos sobre la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de estas especies con la informaci\u00f3n de 220 f\u00f3siles y los lugares en donde fueron recogidos. Toda esta informaci\u00f3n le permiti\u00f3 al grupo trazar el \u00e1rbol geneal\u00f3gico (filogenia) de las abejas, estimando las relaciones de parentesco evolutivo entre los principales linajes y las edades de los acontecimientos evolutivos. El resultado es una l\u00ednea temporal que indica d\u00f3nde y cu\u00e1ndo aparecieron las primeras especies y c\u00f3mo se dividieron los grupos y se diversificaron en colores, formas, comportamientos y modos de organizaci\u00f3n; y se dispersaron por el planeta en el transcurso del tiempo, siguiendo el reacomodamiento de los continentes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los resultados del grupo de Ribeir\u00e3o Preto, desde el momento en que apareci\u00f3 el ancestro com\u00fan de las abejas, hace unos 124 millones de a\u00f1os, sobrevino un proceso continuo de diversificaci\u00f3n influido por la configuraci\u00f3n de los continentes en aquella \u00e9poca, el ascenso y descenso del nivel de los oc\u00e9anos y los cambios clim\u00e1ticos que se produjeron en los distintos per\u00edodos geol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>\u201cLa separaci\u00f3n del supercontinente provoc\u00f3 un cambio en la configuraci\u00f3n de la distribuci\u00f3n de las abejas por el mundo\u201d, explica Almeida. Los datos sugieren que, de las siete familias actuales, tan solo los mel\u00edtidos (Melittidae) a\u00fan no exist\u00edan hace unos 100 millones de a\u00f1os en la regi\u00f3n que hoy en d\u00eda corresponde a Sudam\u00e9rica. Tal vez gracias a ello, las abejas resistieron la ca\u00edda del asteroide considerado responsable de la extinci\u00f3n masiva de los dinosaurios, en el golfo de M\u00e9xico, hace unos 60 millones de a\u00f1os. \u201cYa se hab\u00edan dispersado por todo el planeta, con una distribuci\u00f3n aproximadamente similar a la actual\u201d, pondera Almeida. Y recuerda que, a partir de aquel per\u00edodo, algunos biomas tropicales empezaron a expandirse hacia latitudes m\u00e1s altas, lo que les permiti\u00f3 a los grupos que viv\u00edan en regiones tropicales y subtropicales del hemisferio sur avanzar hacia Am\u00e9rica del Norte, Europa, Asia y el norte de \u00c1frica.<\/p>\n<div id=\"attachment_523655\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-523655 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-Abelhas-2023-09-site-00-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"688\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-Abelhas-2023-09-site-00-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-Abelhas-2023-09-site-00-1140-1-250x151.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-Abelhas-2023-09-site-00-1140-1-700x422.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-Abelhas-2023-09-site-00-1140-1-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Adriana Tiba e Julio Pupim<\/span>Macho de una abeja recolectora de aceite (<em>Centris varia<\/em>) sobre una flor de nen\u00fafar en Cap\u00e3o da Canoa, Rio Grande do Sul<span class=\"media-credits\">Adriana Tiba e Julio Pupim<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los primeros grupos de abejas arribaron probablemente a Australia hace entre 70 y 35 millones de a\u00f1os, procedentes de Am\u00e9rica del Sur, luego de haber recorrido una ruta a trav\u00e9s de la Ant\u00e1rtida, que conectaba a los dos continentes por el sur y ten\u00eda un clima m\u00e1s ben\u00e9volo que el actual. Posteriormente, otras abejas que ya se encontraban en el continente asi\u00e1tico tambi\u00e9n habr\u00edan colonizado Australia. En cuanto a la India, ellas habr\u00edan llegado all\u00ed hace unos 50 millones de a\u00f1os, despu\u00e9s de que el territorio del pa\u00eds indio actual, que se hab\u00eda separado de Gondwana antes del origen de las abejas, chocara con el continente asi\u00e1tico y se encontrara con la fauna local.<\/p>\n<p>A\u00fan se desconoce el aspecto del antepasado de las abejas: \u00bfera grande o peque\u00f1o, viv\u00eda en sociedades organizadas en colmenas o era solitario? Almeida arriesga una conjetura: probablemente haya sido sido solitario, ya que hoy en d\u00eda, el 85 % de las especies tienen este tipo de h\u00e1bitos, con sus miembros viviendo en madrigueras individuales en el suelo. \u00c9l tambi\u00e9n ha estado investigando la forma de reconstruir la morfolog\u00eda ancestral de estos insectos.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de que las abejas surgieron en la parte occidental de Gondwana, que inclu\u00eda Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica, no es nueva. Fue planteada por el entom\u00f3logo estadounidense Cahrles Michener (1918-2015) en 1979, en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Annals of the Missouri Botanical Garden<\/em>.<\/p>\n<p>\u201cAbuelo\u201d acad\u00e9mico de Almeida, Michener es un referente del estudio de la evoluci\u00f3n de las abejas y lleg\u00f3 a pasar un a\u00f1o en Brasil, en 1956, trabajando con el entom\u00f3logo brasile\u00f1o Jesus Santiago Moure (1912-2010), m\u00e1s conocido como el padre Moure, en la UFPR en Curitiba. \u201cCuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, el avance de los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos e inform\u00e1ticos, sumado al hallazgo de varios f\u00f3siles de abejas, nos han permitido aportar m\u00e1s evidencias y nuevos datos a favor de su hip\u00f3tesis\u201d, dice el investigador de Ribeir\u00e3o Preto.<\/p>\n<p>La bi\u00f3loga Vera Lucia Imperatriz Fonseca, del campus de S\u00e3o Paulo de la USP, quien no particip\u00f3 del estudio, sostiene que la investigaci\u00f3n es la filogenia de las abejas m\u00e1s amplia que se haya elaborado. \u201cAnta\u00f1o estudi\u00e1bamos las abejas de nuestro patio. Hoy en d\u00eda podemos estudiar a las abejas de todo el mundo\u201d, dice, a la vez que remarca la importancia de la preservaci\u00f3n y expansi\u00f3n de las colecciones de insectos del pa\u00eds, incluyendo a las abejas, para que este tipo de investigaciones se ampl\u00ede.<\/p>\n<p>\u201cLa sociedad entre las abejas y las flores a lo largo de millones de a\u00f1os es otro de los puntos que el trabajo ayuda a pensar\u201d, dice el bi\u00f3logo Guilherme Cunha Ribeiro, de la Universidad Federal del ABC (UFABC), quien tampoco form\u00f3 parte del estudio. En un art\u00edculo publicado en 2022 en la revista <em>Cretaceous Research<\/em>, Cunha Ribeiro y otros colegas describieron una nueva especie extinta de avispa de la familia de los crabr\u00f3nidos (Crabronidae), bautizada con el nombre cient\u00edfico <em>Exallopterus spectabilis<\/em>, cuyo f\u00f3sil fue encontrado en la Formaci\u00f3n Crato, en Nova Olinda, estado de Cear\u00e1. Su edad se estim\u00f3 entre 125 y 115 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cNosotros sostenemos que si la familia Crabronidae, a la que algunos estudios consideran como hermana de las abejas, ya exist\u00eda en aquel intervalo, entonces las abejas tambi\u00e9n ya habr\u00edan de existir\u201d, dice Cunha Ribeiro. Como a\u00fan no se han hallado f\u00f3siles de abejas en la regi\u00f3n, pese a la gran abundancia de insectos ya recolectados, sugiere que una de las explicaciones podr\u00eda ser que \u00e9stas se hayan diversificado en \u00e1reas m\u00e1s meridionales de Gondwana.<\/p>\n<p>Almeida explica que, en alg\u00fan momento, las avispas carn\u00edvoras se volvieron vegetarianas, pasaron a alimentarse de polen y, posteriormente, surgieron las abejas. \u201cEllas se hicieron dependientes de las flores y se convirtieron en el principal grupo responsable de la polinizaci\u00f3n\u201d. Por eso, una de las conclusiones del estudio que \u00e9l coordin\u00f3 apunta que la abundante biodiversidad vegetal de Am\u00e9rica del Sur est\u00e1 relacionada con el hecho de que es el continente en donde las abejas llevan m\u00e1s tiempo existiendo. Tardaron millones de a\u00f1os en establecerse, adaptarse y diversificarse. \u201cSi los cambios clim\u00e1ticos llegan a transformar los ambientes de manera radical, no sabemos si ser\u00e1n capaces de adaptarse\u201d, advierte.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong>\u00a0Sistem\u00e1tica filogen\u00f3mica, morfolog\u00eda comparada y biogeograf\u00eda de abejas (Hymenoptera: Anthophila) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/102967\/sistematica-filogenomica-morfologia-comparada-e-biogeografia-de-abelhas-hymenoptera-anthophila\/?q=2018\/09666-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 18\/09666-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n &#8211; Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Eduardo Andrade Botelho de Almeida (USP); <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 144.943,60.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La paleoentomofauna de la formaci\u00f3n Crato (Cret\u00e1ceo inferior; cuenca de Araripe): sistem\u00e1tica y paleoecolog\u00eda (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/107069\/a-paleoentomofauna-da-formacao-crato-cretaceo-inferior-bacia-do-araripe-sistematica-e-paleoecologia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 20\/02844-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Ayuda de Investigaci\u00f3n &#8211; Regular; <strong>Investigador responsable<\/strong> Guilherme Cunha Ribeiro (UFABC); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 63.301,40.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ALMEIDA, E. A. B.\u00a0<em>et al.\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/linkinghub.elsevier.com\/retrieve\/pii\/S0960982223009120\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The evolutionary history of bees in time and space<\/a>. <strong>Current Biology.\u00a0<\/strong>v. 33. p. 1-14. 21 ago. 2023.<br \/>\nROSA, B. B.\u00a0<em>et. al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0195667122001124\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The first crabronid wasps (Hymenoptera, Apoidea) from the Crato formation (Northeastern Brazil) and implications for the evolution of apoid wasps and bees during the Early Cretaceous<\/a>. <strong>Cretaceous Research<\/strong>, v. 137, 105248. sep. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estos insectos polinizadores habr\u00edan surgido hace 120 millones de a\u00f1os en el supercontinente conocido como Gondwana Occidental, formado por las actuales Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica ","protected":false},"author":684,"featured_media":523659,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[2721],"class_list":["post-523654","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/684"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=523654"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523654\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":523667,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523654\/revisions\/523667"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/523659"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=523654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=523654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=523654"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=523654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}