{"id":523669,"date":"2024-07-01T15:22:08","date_gmt":"2024-07-01T18:22:08","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=523669"},"modified":"2024-07-02T17:58:22","modified_gmt":"2024-07-02T20:58:22","slug":"la-larga-historia-del-velho-chico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-larga-historia-del-velho-chico\/","title":{"rendered":"La larga historia del <em>Velho Chico<\/em>"},"content":{"rendered":"<p>El r\u00edo S\u00e3o Francisco alguna vez fue bastante sinuoso, como as\u00ed tambi\u00e9n m\u00e1s extenso y menos profundo: no se parec\u00eda para nada a los ca\u00f1ones de Xing\u00f3, que se formaron hace cientos de millones de a\u00f1os en el l\u00edmite entre los estados brasile\u00f1os de Sergipe y Alagoas, donde sus aguas fluyen ahora entre paredones rocosos de hasta 50 metros (m) de altura.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 90.000 a\u00f1os, en respuesta a las variaciones del r\u00e9gimen pluvial y de la vegetaci\u00f3n de sus orillas, el formato del r\u00edo popularmente conocido como <em>Velho Chico<\/em> cambi\u00f3 considerablemente. Su curso atraviesa 521 municipios y tiene una longitud de 2.863 kil\u00f3metros (km) desde su cabecera en Serra da Canastra, en Minas Gerais.<\/p>\n<p>Cuando las lluvias eran abundantes, como lo fueron en el per\u00edodo comprendido hace entre 90.000 y 66.000 a\u00f1os, el r\u00edo arrastraba grandes cantidades de sedimentos y excavaba el terreno. Si la cantidad de sedimentos aumentaba demasiado, el mismo depositaba arena en su lecho y en sus orillas, adquiriendo una forma entrelazada, con m\u00faltiples canales fluyendo simult\u00e1neamente. Con menos sedimentos y precipitaciones moderadas, formaba curvas amplias y sinuosas, llamadas meandros, hace entre 66.000 y 39.000 a\u00f1os y entre 19.000 y 9.000 a\u00f1os. Los r\u00edos con meandros son comunes en los ambientes tropicales y subtropicales, como el Pur\u00fas y el Yuru\u00e1 (o Juru\u00e1, en su recorrido brasile\u00f1o), en la Amazonia, los m\u00e1s sinuosos del mundo, y el Misisippi en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Su curso actual, unos 20 metros por debajo de la antigua posici\u00f3n, tom\u00f3 forma hace unos 5.000 a\u00f1os, seg\u00fan el an\u00e1lisis de los sedimentos llevado a cabo por investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), la Universidade Estadual Paulista (Unesp) y las universidades federales de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y de Alagoas (Ufal).<\/p>\n<p>La ge\u00f3loga Patr\u00edcia Mescolotti subraya que la edad de 90.000 a\u00f1os es el l\u00edmite del m\u00e9todo utilizado para comprobar cu\u00e1ndo la luz solar alumbr\u00f3 por \u00faltima vez los cristales de cuarzo de la arena de sus m\u00e1rgenes antes de quedar cubiertos por sedimentos m\u00e1s recientes. \u201cEl r\u00edo ser\u00eda m\u00e1s antiguo, pero a\u00fan no hemos podido comprobarlo\u201d, dice la investigadora, quien trabaja en la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), en Campo Grande, desde mayo de 2022. Al describir las unidades geomorfol\u00f3gicas del r\u00edo en un art\u00edculo publicado en enero de 2022 en la <em>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/em>, los ge\u00f3logos Landerlei Santos, de la Unesp, y Edgardo Latrubesse, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG), ya hab\u00edan observado que algunos tramos de llanura podr\u00edan haberse formado al final del Pleistoceno, hace entre 10.000 y 82.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Durante su doctorado en la Unesp de Rio Claro, bajo la direcci\u00f3n del ge\u00f3logo Mario Assine y del ge\u00f3grafo de la Unifesp Fabiano Pupim, Mescolotti examin\u00f3 los sedimentos recogidos en 51 puntos a lo largo de las orillas del r\u00edo en Bah\u00eda y de las dunas del municipio de Xique-Xique, en Bah\u00eda (<em>v<\/em><em>\u00e9<\/em><em>ase el recuadro<\/em>). Tambi\u00e9n estudi\u00f3 fotos a\u00e9reas e im\u00e1genes satelitales, que muestran el lecho antiguo del r\u00edo \u2013 en forma de peque\u00f1as herraduras, que se fueron perdiendo a medida que las aguas encontraron v\u00edas m\u00e1s f\u00e1ciles donde fluir \u2013 y ayudaron a reconstruir las terrazas aluviales (antiguas llanuras de inundaci\u00f3n o vegas), que se extend\u00edan m\u00e1s all\u00e1 de las antiguas riberas de los r\u00edos.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/rpf-sao-francisco-2023-08-info-1-ESP-desk.png\" data-tablet_size=\"1140x630\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/rpf-sao-francisco-2023-08-info-1-ESP-desk.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/rpf-sao-francisco-2023-08-info-1-ESP-desk.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/rpf-sao-francisco-2023-08-info-1-ESP-mobile.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>\u201cPese a ser un r\u00edo representativo del nordeste brasile\u00f1o, el caudal del S\u00e3o Francisco parece estar controlado por el sistema monz\u00f3nico de Sudam\u00e9rica [que se caracteriza por sus lluvias intensas en verano y escasas en invierno], que lleva la humedad de la Amazonia hacia el sudeste de Brasil\u201d, comenta Pupim. A diferencia de otros grandes r\u00edos, que se abastecen de afluentes a lo largo de todo su curso, el S\u00e3o Francisco recibe la mayor parte del agua en su tramo inicial, a trav\u00e9s de afluentes como el r\u00edo Das Velhas, el mayor de ellos, el Paracat\u00fa y el Urucuia. \u201cTal como viene ocurriendo desde hace miles de a\u00f1os, alrededor de dos tercios del agua del r\u00edo siguen manando de la regi\u00f3n de sus cabeceras, en Minas Gerais\u201d. Hasta el municipio de Janu\u00e1ria, en Minas Gerais, a menos de 1.000 kil\u00f3metros de su cabecera, el r\u00edo ya acumula casi el 70 % de su volumen, como se indica en un art\u00edculo publicado en abril de 2021 en la revista <em>Quaternary Science Reviews<\/em>.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, el ge\u00f3logo de la USP Cristiano Mazur Chiessi y su equipo examinaron el comportamiento de la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco a trav\u00e9s del an\u00e1lisis de las proporciones de dos formas distintas de hidr\u00f3geno y carbono en restos de \u00e1rboles y gram\u00edneas acumulados en sedimentos marinos recolectados en 2016 a 1.897 m de profundidad, a menos de 1 km de la desembocadura, en el l\u00edmite entre los estados de Alagoas y Sergipe. Las conclusiones fueron similares a las del grupo de Pupim: \u201cLas lluvias en la cuenca de drenaje del r\u00edo S\u00e3o Francisco, principalmente en la cabecera y el curso medio, proceden en su mayor\u00eda de la Amazonia\u201d, comenta Mazur Chiessi. \u201cNo hemos observado cambios significativos a largo plazo en la fuente de humedad\u201d.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n de las formas de hidr\u00f3geno y carbono indic\u00f3 los per\u00edodos de mayor y menor pluviosidad en la cuenca del S\u00e3o Francisco. \u201cCuando la estaci\u00f3n seca era m\u00e1s breve, los \u00e1rboles ocupaban m\u00e1s espacio en el Cerrado [la sabana tropical brasile\u00f1a] del tramo inicial de su cuenca. En \u00e9pocas de estaci\u00f3n seca larga, por el contrario, predominaban las gram\u00edneas\u201d, explica Jaqueline Quirino Ferreira, ge\u00f3loga de la USP y autora principal de un art\u00edculo publicado en marzo de 2022 en la revista <em>Quaternary Science Reviews<\/em>, en donde se detallan los resultados.<\/p>\n<p>Una peculiaridad del <em>Velho Chico<\/em> es que atraviesa tres ambientes naturales: el Bosque Atl\u00e1ntico, el Cerrado y la Caatinga [matorral xer\u00f3filo]. \u201cEsto constituye una excepci\u00f3n, porque los r\u00edos largos con una trayectoria aproximada norte-sur o sur-norte suelen atravesar m\u00e1s de un tipo de ambiente natural, como el Paran\u00e1, que cruza el Bosque Atl\u00e1ntico y el sur de Brasil y Argentina\u201d, comenta el ge\u00f3logo Jos\u00e9 C\u00e2ndido Stevaux, actualmente en la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), en Tr\u00eas Lagoas, quien colabor\u00f3 con Mescolotti.<\/p>\n<p>El S\u00e3o Francisco cuenta con uno de los mayores lagos artificiales del mundo, la represa de Sobradinho, de 4.214 km2, que abastece a la central del mismo nombre en el norte del estado de Bah\u00eda. Esta y las otras cuatro grandes centrales hidroel\u00e9ctricas (Tr\u00eas Marias, Lu\u00eds Gonzaga, Xing\u00f3 y Paulo Afonso) modifican el ancho, la profundidad, la velocidad y el caudal del r\u00edo y, en consecuencia, la vida de los habitantes de las poblaciones cercanas.<\/p>\n<p>\u201cLos efectos de las represas son m\u00e1s evidentes cerca de la desembocadura y especialmente en tres municipios del estado de Alagoas \u2013Piranhas, P\u00e3o de A\u00e7\u00facar y Traipu\u2013 y uno de Sergipe: Propri\u00e1\u201d, dice el ge\u00f3grafo Genisson Panta, doctorando en la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y docente de ense\u00f1anza media en una escuela p\u00fablica estadual de Macei\u00f3 [Alagoas]. A instancias de Stevaux, a quien conoci\u00f3 en un congreso celebrado en Fortaleza (Cear\u00e1), viene estudiando estos cambios desde 2019 y los present\u00f3 en un art\u00edculo publicado en enero en la revista <em>Journal of South American Earth Sciences<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_523670\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-523670 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-alagoas-2023-09-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"889\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-alagoas-2023-09-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-alagoas-2023-09-800-1-250x278.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-alagoas-2023-09-800-1-700x778.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-alagoas-2023-09-800-1-120x133.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Walter Antonio do Livramento\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span>En Piranhas (Alagoas), el r\u00edo perdi\u00f3 profundidad como respuesta al aumento del caudal provocado por la central hidro de Xing\u00f3<span class=\"media-credits\">Walter Antonio do Livramento\u2009\/\u2009Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con base en investigaciones de campo y analizando datos de estaciones hidrom\u00e9tricas, que miden el caudal del r\u00edo, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que en Piranhas, la profundidad del r\u00edo se redujo como respuesta al aumento del caudal provocado por la central hidroel\u00e9ctrica de Xing\u00f3, situada en el l\u00edmite entre Alagoas y Sergipe, puesta en marcha en 1994. \u201cAntes, hab\u00eda una capa de sedimentos en el fondo del r\u00edo, que ajustaba la profundidad en funci\u00f3n del aumento del caudal\u201d, dice. Con la construcci\u00f3n de la represa, esa cubierta fue removida, las rocas del lecho quedaron al descubierto y el r\u00edo solamente pudo hacer ajustes laterales, aumentando su ancho.<\/p>\n<p>En el tramo comprendido entre Propri\u00e1, en Sergipe, y Porto Real do Col\u00e9gio, en Alagoas, el r\u00edo avanz\u00f3 unos 250 metros sobre la orilla, entre 1969 y 2022. \u201cEs una tasa de erosi\u00f3n muy alta, de unos 5 metros al a\u00f1o\u201d, explica. Seg\u00fan \u00e9l, la erosi\u00f3n no es continua, sino epis\u00f3dica: \u201cUna sola crecida puede arrastrar toneladas de sedimentos\u201d.<\/p>\n<p>En Propri\u00e1, el caudal del r\u00edo se ha mantenido, pero su anchura ha aumentado, de 600 a 720 metros tras la puesta en marcha de la represa de Xing\u00f3, en 1994, situada a 150 kil\u00f3metros del municipio. En Carinhanha, en la regi\u00f3n sudoccidental de Bah\u00eda, fue la profundidad del r\u00edo la que pas\u00f3 de 2 m a 3 m tras la construcci\u00f3n de la represa de Tr\u00eas Marias, 700 km al sur, tambi\u00e9n concluida en 1994. \u201cLos valores hallados son similares a los de otros sistemas fluviales tropicales, como el Tocantins-Araguaia y el Paran\u00e1\u201d, dijo.<\/p>\n<p>En Pia\u00e7abu\u00e7u, un municipio de Alagoas ubicado a 10 kil\u00f3metros de la desembocadura, una proporci\u00f3n inusual de adolescentes y adultos presentaba hipertensi\u00f3n, cuya causa se dilucid\u00f3 en 2017: durante los per\u00edodos de sequ\u00eda, el mar invad\u00eda el cauce del r\u00edo y la gente consum\u00eda agua salobre sin tratar. \u201cEl mar avanza con m\u00e1s facilidad sobre la desembocadura porque, tras la construcci\u00f3n de las represas, el caudal del r\u00edo se regula seg\u00fan la demanda de generaci\u00f3n el\u00e9ctrica\u201d, dice Panta.<\/p>\n<p>El r\u00edo S\u00e3o Francisco, bautizado con su nombre actual en 1501 por el navegante italiano Am\u00e9rico Vespucio (1454-1512) y a\u00fan hoy en d\u00eda escenario de espect\u00e1culos como la procesi\u00f3n en barcos, que tiene lugar a principios de enero en Penedo (Alagoas), sigue transform\u00e1ndose en funci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de fuerzas tanto humanas como naturales. Uno de los grandes proyectos en marcha es la transposici\u00f3n de sus aguas, que comenz\u00f3 en 2007 y se inaugur\u00f3 parcialmente en 2022, con la construcci\u00f3n de 700 kil\u00f3metros de canales de hormig\u00f3n para abastecer a los cultivos y a los habitantes del interior del nordeste brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cPara que esto funcione, hay que planificar bien cu\u00e1nta agua extraer y c\u00f3mo distribuirla, quiz\u00e1 evitando hacerlo en determinadas \u00e9pocas del a\u00f1o para no perjudicar al r\u00edo\u201d, dice Stevaux. \u201cHay cientos de r\u00edos en todo el mundo que han sido trasvasados. Los efectos de las represas son mucho peores\u201d.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Dunas en movimiento<\/strong><\/p>\n<p><div id=\"attachment_523678\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-523678 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-xique-xique-2023-09-site-1140-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"694\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-xique-xique-2023-09-site-1140-1.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-xique-xique-2023-09-site-1140-1-250x152.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-xique-xique-2023-09-site-1140-1-700x426.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/RPF-sao-francisco-xique-xique-2023-09-site-1140-1-120x73.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Patricia Colombo Mescolotti<\/span>Ahora cortadas por r\u00edos, las dunas de Xique-Xique cubr\u00edan anta\u00f1o una superficie continua<span class=\"media-credits\">Patricia Colombo Mescolotti<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>Con base en el an\u00e1lisis de granos de arena recolectados a profundidades de hasta 2 metros, se pudo establecer que las dunas de Xique-Xique, en Bah\u00eda, que hoy en d\u00eda ocupan una superficie de 8.000 km2, comenzaron a formarse en \u00e9pocas de clima seco, con las arenas que depositaba el r\u00edo S\u00e3o Francisco, hace al menos 150.000 a\u00f1os, tal como se lo describe en un art\u00edculo publicado en enero en la revista Geomorphology.<\/p>\n<p>\u201cEn varios tramos, las dunas eran antes m\u00e1s extensas y formaban una \u00fanica \u00e1rea, que hoy est\u00e1 cortada por los r\u00edos que desembocan en el S\u00e3o Francisco\u201d, explica Patr\u00edcia Mescolotti, de la UFMS. A cada lado viven especies distintas de reptiles y mam\u00edferos, que se han diferenciado a partir de una especie \u00fanica.<\/p>\n<p>Los m\u00e9danos, de hasta 30 metros de altura, se desplazan no solo en funci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de arena del r\u00edo, que los alimenta, sino tambi\u00e9n como consecuencia de la eliminaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n de las orillas de los r\u00edos y la intensidad de las sequ\u00edas, explican Santos y Latrubesse en un art\u00edculo publicado en noviembre de 2021 en la revista Geomorphology. Ellos han observado que las dunas migraron una media de 15 metros al a\u00f1o (m\/a) entre 2002 y 2010 y 9,4 m\/a entre 2000 y 2019.<\/p>\n<p>Hace unos 15 a\u00f1os, la arena de las dunas de Geleia cubri\u00f3 las calles y las casas de la aldea de Icatu, en el municipio de Barra, en Bah\u00eda, obligando a sus habitantes a trasladarse a los m\u00e9danos ya asentados.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyectos<\/strong><strong><br \/>\n1.<\/strong>\u00a0Perspectivas pasadas sobre los umbrales cr\u00edticos del sistema clim\u00e1tico. La selva amaz\u00f3nica y la circulaci\u00f3n de vuelco meridional del Atl\u00e1ntico (PPTEAM) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/103796\/perspectivas-preteritas-sobre-limiares-criticos-do-sistema-climatico-a-floresta-amazonica-e-a-celula\/?q=2018\/15123-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>\u00a018\/15123-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Ayuda de Investigaci\u00f3n &#8211; Programa de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales &#8211; Joven Investigador;\u00a0<strong>Investigador responsable <\/strong>Cristiano Mazur Chiessi (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 3.123.253,45.<br \/>\n<strong>2.\u00a0<\/strong>Evaluaci\u00f3n de los efectos de los cambios clim\u00e1ticos del pasado y del futuro en la biodiversidad amaz\u00f3nica (Clambio) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/107464\/avaliando-os-efeitos-das-mudancas-climaticas-do-passado-e-do-futuro-na-biodiversidade-amazonica-clam\/?q=2019\/24349-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>\u00a019\/24349-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Ayuda de Investigaci\u00f3n &#8211; Programa Biota;\u00a0<strong>Investigador responsable <\/strong>Cristiano Mazur Chiessi (USP);\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 230.317,74.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong>FERREIRA, J. Q.\u00a0<em>et al<\/em>. Changes\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0277379122000336?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">in obliquity drive tree cover shifts in eastern tropical South America<\/a>.\u00a0<strong>Quaternary Science Reviews<\/strong>. v. 279, 107402. 1\u00b0 mar. 2022.<br \/>\nMESCOLOTTI, P. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0277379121001840\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fluvial aggradation and incision in the Brazilian tropical semi-arid: Climate-controlled landscape evolution of the S\u00e3o Francisco river<\/a>.\u00a0<strong>Quaternary Science Reviews<\/strong>. v. 263, 106977. 1\u00b0 jul. 2021.<br \/>\nMESCOLOTTI, P. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0169555X22004093\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The largest Quaternary inland eolian system in Brazil: Eolian landforms and activation\/stabilization phases of the Xique-Xique dune field<\/a>.\u00a0<strong>Geomorphology<\/strong>. v. 420, 108516. 1\u00b0 ene. 2023.<br \/>\nPANTA, G.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0895981122004539\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Morphohydraulic of a dam-impacted large river: The S\u00e3o Francisco River, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Journal of South American Earth Sciences<\/strong>. v. 121, 104167. ene. 2023.<br \/>\nSANTOS, L.A.; LATRUBESSE, E.M.\u00a0<a href=\"https:\/\/rbgeomorfologia.org.br\/rbg\/article\/view\/1999\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Unidades geomorfol\u00f3gicas da plan\u00edcie aluvial do M\u00e9dio Rio S\u00e3o Francisco, Nordeste do Brasil<\/a>.\u00a0<strong>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/strong>. v. 23, n. 1, p. 1097-115. 13 ene. 2022.<br \/>\nSANTOS, L.A.; LATRUBESSE, E.M.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0169555X21003482\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Aeolian mobility in the Middle S\u00e3o Francisco Dune Field, Northeast Brazil, as a response to Caatinga\u2019s droughts and land-use changes<\/a>.\u00a0<strong>Geomorphology<\/strong>. v. 393, 107940. 15 nov. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 90.000 a\u00f1os, el r\u00edo S\u00e3o Francisco perdi\u00f3 curvas, se aline\u00f3 y gan\u00f3 profundidad, bajo el fuerte impacto de la erosi\u00f3n y las represas","protected":false},"author":17,"featured_media":523674,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-523669","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=523669"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523669\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":524245,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/523669\/revisions\/524245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/523674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=523669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=523669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=523669"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=523669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}