{"id":526845,"date":"2024-07-31T17:15:44","date_gmt":"2024-07-31T20:15:44","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=526845"},"modified":"2024-08-01T09:55:58","modified_gmt":"2024-08-01T12:55:58","slug":"en-brasil-hay-24-millones-de-personas-que-trabajan-en-el-sector-de-cuidados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-brasil-hay-24-millones-de-personas-que-trabajan-en-el-sector-de-cuidados\/","title":{"rendered":"En Brasil hay 24 millones de personas que trabajan en el sector de cuidados"},"content":{"rendered":"<p>En Brasil, las empleadas dom\u00e9sticas, enfermeras, cuidadoras, m\u00e9dicos, cocineros, personal de limpieza, choferes, profesores, peluqueros, entre otros trabajadores del sector de cuidados, sumaban 24 millones de personas y representaban el 25,2 % de los individuos ocupados 2019. El tama\u00f1o de este segmento, divulgado en un momento en el que el pa\u00eds se apresta a lanzar su primera pol\u00edtica nacional para el sector, era desconocido y fue dimensionado por medio de un estudio realizado por investigadoras del Departamento de Sociolog\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), del Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap) y del Instituto de Investigaciones Econ\u00f3micas Aplicadas (Ipea) entre 2022 y 2023.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la soci\u00f3loga Nadya Guimar\u00e3es, de la FFLCH-USP y del Cebrap, el conocimiento acad\u00e9mico sobre el sector de cuidados ha avanzado en Brasil desde el a\u00f1o 2000, a la par del debate internacional al respecto. Ella es una de las autoras de la investigaci\u00f3n, financiada por la FAPESP y la Plataforma Transatl\u00e1ntica, una asociaci\u00f3n de organismos de ciencias humanas y sociales de Europa y Am\u00e9rica. Guimar\u00e3es explica que, antes de esto, la literatura acad\u00e9mica ya ven\u00eda dedic\u00e1ndose al estudio del trabajo no remunerado desempe\u00f1ado por las mujeres en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, uno de los temas prioritarios de la teor\u00eda feminista.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de portada de la edici\u00f3n de enero de 2021 de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> hab\u00eda abordado el tema (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-economia-del-cuidar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 299<\/em><\/a>), que fue el tema de la redacci\u00f3n del Examen Nacional de la Ense\u00f1anza Media (Enem) en 2023. \u201cEn Brasil, tambi\u00e9n se han destacado los estudios sobre el trabajo dom\u00e9stico, una forma de inserci\u00f3n laboral y econ\u00f3mica de especial importancia para las mujeres m\u00e1s pobres\u201d, dice la soci\u00f3loga. Seg\u00fan ella, estos estudios no solo han concitado inter\u00e9s por las necesidades de las personas que requieren cuidados, tales como los ni\u00f1os peque\u00f1os, los adultos mayores dependientes y las personas con necesidades especiales, sino tambi\u00e9n por quienes proporcionan estos cuidados, cuyos derechos y necesidades sol\u00edan quedar en segundo plano.<\/p>\n<p>En Brasil, una de las deficiencias en la investigaci\u00f3n referida a este mercado est\u00e1 relacionada con la escasez de estad\u00edsticas oficiales sobre el segmento. Un art\u00edculo publicado el a\u00f1o pasado por Guimar\u00e3es y la soci\u00f3loga Luana Sim\u00f5es Pinheiro, del Ipea, apunta, por ejemplo, que reci\u00e9n a partir de 2002, con la nueva Clasificaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Ocupaciones (CBO), pudo empezar a medirse una parte importante de la mano de obra remunerada del sector de los cuidados: los cuidadores de ancianos, de personas con discapacidades e individuos postrados. \u201cTeniendo en cuenta este panorama, asumimos el desaf\u00edo de medir en forma m\u00e1s amplia la cantidad de profesionales dedicados al cuidado en Brasil, sistematizando los distintos tipos de servicios que circulan en este mercado, con miras a dilucidar los contornos y los l\u00edmites del trabajo remunerado de cuidados en Brasil\u201d, explica Guimar\u00e3es, cuyo art\u00edculo en coautor\u00eda con Pinheiro fue publicado en la colecci\u00f3n <em>Documentos de trabalho <\/em>del Cebrap. El art\u00edculo tambi\u00e9n forma parte de la recopilaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/repositorio.ipea.gov.br\/handle\/11058\/11842\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Cuidar, verbo transitivo<\/em><\/a>, lanzada por el Ipea en 2023. La delimitaci\u00f3n de estas fronteras es importante, por ejemplo, para identificar qui\u00e9nes son los trabajadores de sectores como la salud y la educaci\u00f3n que efectivamente se dedican al cuidado.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"593\" class=\"size-full wp-image-526860 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-1140-250x130.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-1140-700x364.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-1140-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Waechter<\/span><\/p>\n<p>Algunos estudios previos procuraban medir el tama\u00f1o de la fuerza laboral del sector, como en el caso del <a href=\"https:\/\/www.ilo.org\/es\/publications\/major-publications\/el-trabajo-de-cuidados-y-los-trabajadores-del-cuidado-para-un-futuro-con\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">informe publicado en 2018 por la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT)<\/a>. En el documento, se contabilizaron todas aquellas personas empleadas en los establecimientos del sector, incluyendo al personal que no est\u00e1 implicado directamente en este tipo de servicios, como es el caso de los administradores de los hospitales y los empleados administrativos de los establecimientos educativos. \u201cBuscamos desglosar las estad\u00edsticas oficiales para ampliar la precisi\u00f3n de las estimaciones\u201d, dice Guimar\u00e3es. El estudio se llev\u00f3 a cabo a partir de la informaci\u00f3n recabada por la Encuesta Nacional por Muestreo de Domicilios Continua (Pnad-C), del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y estad\u00edstica (IBGE), y cotej\u00e1ndola con las definiciones de la CBO.<\/p>\n<p>Con el prop\u00f3sito de entender la diversidad del sector de cuidados, las autoras tomaron como base tres par\u00e1metros. El primero se refiere al contexto en el que se desarrolla el trabajo, que puede tener lugar en el hogar, en una relaci\u00f3n laboral dom\u00e9stica, o fuera de este. El segundo tiene que ver con la naturaleza de la relaci\u00f3n con la persona cuidada, que puede ser directa, como en el caso de las ni\u00f1eras y cuidadoras, o indirecta, por ejemplo, personal de limpieza o cocineras. Por \u00faltimo, el tercer par\u00e1metro abarca la recurrencia de la relaci\u00f3n de cuidado, que ser\u00e1 tanto mayor cuanto m\u00e1s dependiente sea la persona asistida. \u201cEn situaciones de autonom\u00eda muy reducida, la recurrencia adquiere un car\u00e1cter imperativo y cualquier discontinuidad no solo pone en riesgo la calidad del cuidado y el bienestar de la persona beneficiaria, sino incluso su propia vida\u201d, subraya Guimar\u00e3es.<\/p>\n<p>El n\u00facleo principal del sector de cuidados abarca los trabajos realizados en el domicilio, que se dividen en dos categor\u00edas. La primera engloba a los trabajadores con una relaci\u00f3n directa y recurrente con la persona asistida, como las cuidadoras de ancianos y las ni\u00f1eras. En 2019, su n\u00famero ascend\u00eda a 1,1 millones de personas (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico en la p\u00e1gina 79<\/em>). Las personas comprendidas en el segundo grupo de empleos del \u00e1mbito dom\u00e9stico desempe\u00f1an actividades recurrentes y se caracterizan por su relaci\u00f3n indirecta con la persona cuidada, como es el caso del personal de limpieza, empleadas dom\u00e9sticas y cocineras. En 2019, este grupo comprend\u00eda 4,8 millones de personas.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"670x450\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cLos trabajadores que cumplen tareas en el \u00e1mbito dom\u00e9stico fueron los m\u00e1s impactados durante la pandemia\u201d, dice la dem\u00f3grafa Simone Wajnman, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). En un estudio que concluy\u00f3 en 2023, realizado en conjunto con Mariana Almeida, quien cursa su doctorado en demograf\u00eda en la instituci\u00f3n, constat\u00f3 que estos empleos registraron una ca\u00edda de un 20 % a un 30 % ya en el primer semestre de 2020. Sin embargo, a finales de 2021 el mercado se hab\u00eda recuperado, y la estructura ocupacional del sector volvi\u00f3 a ser la misma de antes del covid-19. \u201cEn el trabajo dom\u00e9stico de cuidado de personas dependientes, hay evidencias de que, pese a la recuperaci\u00f3n de las oportunidades laborales, estos trabajadores han pasado a vivenciar una mayor sobrecarga de responsabilidades\u201d, detalla la dem\u00f3grafa.<\/p>\n<p>En su estudio, adem\u00e1s del grupo de trabajadoras que se desempe\u00f1an en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, Guimar\u00e3es y Pinheiro tambi\u00e9n caracterizaron otro conjunto de ocupaciones que tienen lugar fuera del \u00e1mbito hogare\u00f1o. Dentro de este, se destacan tres grupos. En el primero, las trabajadoras mantienen una relaci\u00f3n directa y asidua con las personas cuidadas, como en el caso de las docentes de educaci\u00f3n infantil y especial, enfermeras y cuidadoras que trabajan en instituciones de acogida. En esta categor\u00eda, el pa\u00eds registraba 2,9 millones de empleos.<\/p>\n<p>El segundo grupo abarca a trabajadoras y trabajadores como esteticistas y peluqueros, que tienen una relaci\u00f3n directa con la persona cuidada, pero en condiciones de menor frecuencia y dependencia. M\u00e9dicos, fisioterapeutas, odont\u00f3logos, nutricionistas, entre otros profesionales de la salud con nivel superior, tambi\u00e9n forman parte de este grupo, que inclu\u00eda a 7,3 millones de trabajadores, seg\u00fan los datos de la Pnad de 2019 y como pudo constatar el estudio de Guimar\u00e3es y Pinheiro. Seg\u00fan \u00e9ste, dentro de estas dos categor\u00edas, que abarcan las ocupaciones del sector de la educaci\u00f3n y la salud, el Estado es responsable del 40 % y el 50 % de las contrataciones, respectivamente. Este grupo es el \u00fanico en el que las personas negras no son mayor\u00eda (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico al pie<\/em>). \u201cEste es precisamente el segmento de ocupaciones con mayores ingresos\u201d, informa Pinheiro.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info2-ESP-desk.png\" data-tablet_size=\"1140x490\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info2-ESP-desk.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info2-ESP-desk.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economiadocuidado-2024-02-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Por su parte, el \u00faltimo grupo, que incluye actividades en que la prestaci\u00f3n del servicio es indirecta y menos frecuente, abarca a trabajadores tales como los cocineros de restaurantes y los empleados del sector de limpieza de edificios. Este contingente es el m\u00e1s numeroso del segmento de cuidados y agrupaba a 7,6 millones de personas, en su mayor\u00eda, contratados por el sector privado.<\/p>\n<p>\u201cEn total, tenemos unas 70 ocupaciones dedicadas al cuidado en el mercado laboral brasile\u00f1o, que incluyen desde las categor\u00edas m\u00e1s obvias como las enfermeras, por ejemplo, a otras que el sentido com\u00fan no suele considerar como proveedoras de cuidados\u201d, comenta Guimar\u00e3es. Uno de estos grupos es el de las trabajadoras sexuales, incorporadas a la CBO en 2015 con el argumento de que son trabajadoras que \u201cse ocupan de las necesidades sexuales y brindan amparo\u201d. Otro conjunto incluido en la investigaci\u00f3n es el de las personas que trabajan en instituciones religiosas.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las diferencias en lo relativo a la naturaleza del servicio prestado, el estudio tambi\u00e9n mapeo las disparidades de raza y g\u00e9nero en cada grupo de ocupaciones. Se verific\u00f3 que las mujeres representan el 75,3 % de los 24 millones de empleos del sector de cuidados. Dentro del n\u00facleo principal, es decir, las labores desempe\u00f1adas en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, en relaciones de mayor intimidad y recurrencia, la participaci\u00f3n femenina asciende al 98 % de los puestos de trabajo. El an\u00e1lisis tambi\u00e9n revel\u00f3 que el 45 % de los 24 millones de empleos del segmento de cuidados estaba cubierto por mujeres negras.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigaci\u00f3n, 14 de cada 100 mujeres con empleo en Brasil en 2019 eran empleadas dom\u00e9sticas, que trabajaban como cocineras, limpiadoras y cuidadoras. En este tipo de trabajos, el 63 % de los puestos de trabajo se encuentra cubierto por personas negras: \u201cLas cifras demuestran que el trabajo dom\u00e9stico sigue siendo una de las principales v\u00edas de acceso de las mujeres al mercado laboral, especialmente en el caso de las mujeres negras y con bajo nivel de escolaridad\u201d, dice Guimar\u00e3es. Un estudio realizado por la OIT en 2018 indica que Brasil tiene la mayor proporci\u00f3n de empleadas dom\u00e9sticas en su fuerza laboral entre los 187 pa\u00edses miembros de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"600\" class=\"size-full wp-image-526852 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-02-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-02-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-02-1140-250x132.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-02-1140-700x368.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-economia-do-cuidado-2024-03-02-1140-120x63.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Mariana Waechter<\/span><\/p>\n<p>La economista Luiza Nassif Pires, de la Universidad de Campinas (Unicamp) y directora del Centro de Investigaciones en Macroeconom\u00eda de las Desigualdades (Made) de la Facultad de Econom\u00eda, Administraci\u00f3n y Contabilidad de la USP, se\u00f1ala que el 92 % de los trabajadores dom\u00e9sticos de Brasil corresponde a mujeres y en el 63\u00a0% se trata de mujeres negras. Seg\u00fan la investigadora, incluso con la Ley Complementaria n\u00ba 150, de 2015, que reglament\u00f3 los derechos de estos trabajos, su situaci\u00f3n laboral se caracteriza por la precariedad, una escasa protecci\u00f3n del Estado, la informalidad y los sueldos magros.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que, seg\u00fan las estimaciones de Pires, m\u00e1s del 70 % de las empleadas dom\u00e9sticas del pa\u00eds trabaja en la informalidad y m\u00e1s de la mitad cobran menos de un salario m\u00ednimo mensual (1.412 reales). \u201cM\u00e1s all\u00e1 de ser un monto insuficiente para cubrir las necesidades b\u00e1sicas actuales, ello tambi\u00e9n implica una escasa contribuci\u00f3n a la seguridad social, que en el futuro puede comprometer su jubilaci\u00f3n\u201d, analiza la economista, al comentar los hallazgos de una investigaci\u00f3n que llev\u00f3 a cabo junto con otros miembros del Made en 2022, en colaboraci\u00f3n con el N\u00facleo de Justicia Racial y Derecho de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV). Los resultados fueron publicados en un art\u00edculo a principios del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a las desigualdades raciales, Pinheiro, del Ipea, tambi\u00e9n comenta que el estudio realizado junto con Guimar\u00e3es pone de manifiesto la existencia de discriminaciones sexuales y raciales en la labor de cuidados. Tomando como ejemplo el caso de las enfermeras y t\u00e9cnicas de enfermer\u00eda, pese a la preponderancia femenina en ambas categor\u00edas, entre ellas hay desigualdades: en el caso de las enfermeras en puestos que requieren formaci\u00f3n de nivel superior, las mujeres blancas eran mayor\u00eda, mientras que en la funci\u00f3n de t\u00e9cnicas de enfermer\u00eda, cuyo desempe\u00f1o contempla sueldos m\u00e1s bajos y relaciones interpersonales m\u00e1s intensas, predominaban las mujeres negras.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de Pinheiro, los datos muestran que las inversiones gubernamentales en pol\u00edticas de creaci\u00f3n o mejora de los servicios p\u00fablicos de prestaci\u00f3n de cuidados tienden a beneficiar especialmente a las mujeres y, entre ellas, a las negras. En 2023, la soci\u00f3loga del Ipea fue transferida al Ministerio de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Lucha contra el Hambre para desempe\u00f1arse como directora de Econom\u00eda del Cuidado en la Secretar\u00eda Nacional de Pol\u00edticas de Cuidados y Familia. Actualmente es una de las coordinadoras del proceso de desarrollo de la Pol\u00edtica Nacional de Cuidados y del Plan Nacional de Cuidados, que el gobierno federal tiene previsto anunciar durante el primer semestre de este a\u00f1o. Las propuestas de pol\u00edticas que formar\u00e1n parte del plan est\u00e1n siendo elaboradas por una comisi\u00f3n interministerial, creada en marzo del a\u00f1o pasado, en la que participan 23 organizaciones del gobierno federal y representantes de los gobiernos de los estados y municipales, de organismos internacionales y de la sociedad civil.<\/p>\n<p>Pinheiro tambi\u00e9n explica que las pol\u00edticas estar\u00e1n dirigidas a cuatro p\u00fablicos prioritarios: ni\u00f1os y adolescentes, atendiendo especialmente a la primera infancia, ancianos y personas con discapacidades que necesitan asistencia para realizar las actividades b\u00e1sicas de la vida cotidiana, como as\u00ed tambi\u00e9n a los cuidadores, remunerados o no. \u201cCon el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, la demanda de cuidados por parte de los ancianos es cada vez mayor, al igual que la carga que soportan las mujeres que prestan estos cuidados en el seno de las familias\u201d, comenta. Seg\u00fan ella, la idea es que el Estado pueda ser capaz de proporcionar los cuidados que esta poblaci\u00f3n necesita y, al mismo tiempo, reducir la carga laboral que recae en las cuidadoras familiares.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Legislaci\u00f3n segmentada<br \/>\n<\/strong><em>En Brasil, los derechos y obligaciones relacionados con el cuidado se encuentran fragmentados en diferentes leyes y normativas<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Las normas jur\u00eddicas tratan los derechos y los deberes relacionados con el cuidado en forma fragmentada. Esta segmentaci\u00f3n afecta tanto al derecho privado, que regula los deberes del cuidado en el seno de las familias, como los derechos sociales de las trabajadoras que brindan cuidados y las personas que dependen del mismo. \u201cEsto significa que cada \u00e1rea del derecho que trata sobre los cuidados, aunque no utilice expl\u00edcitamente este t\u00e9rmino, lo hace a partir de referencias propias. En la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a, las normas relacionadas con el cuidado no presentan un enfoque sist\u00e9mico\u201d, explica la jurista Regina Stela Vieira, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). Ella y su colega Pedro Augusto Gravat\u00e1 Nicoli, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), son los autores de una investigaci\u00f3n realizada entre 2022 y 2023 que mape\u00f3 la entrada y la circulaci\u00f3n del cuidado en el \u00e1mbito jur\u00eddico del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Entre las normas que regulan los derechos y los deberes relacionados con el cuidado se cuentan, por ejemplo, el C\u00f3digo Civil, el C\u00f3digo Penal, la Consolidaci\u00f3n de las Leyes del Trabajo (CLT), el Estatuto del Ni\u00f1o y del Adolescente (ECA), el Estatuto de los Adultos Mayores y la Ley n\u00ba 150\/2015, conocida como Ley de las Empleadas Dom\u00e9sticas. \u201cCada \u00e1rea del derecho trata a la persona implicada en el cuidado bas\u00e1ndose en un \u00fanico rol, como si en la vida fuera posible ser solamente un trabajador, proveedor o receptor de cuidados. Esto revela la incapacidad de lidiar con un tema que es multidimensional\u201d, dice Vieira.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, esta incapacidad genera conflictos y distorsiones. Por ejemplo, en los empleos de jornada completa, padres y madres est\u00e1n obligados por la CLT a cumplir con una carga horaria de ocho horas diarias, con una hora de descanso. \u201cDurante este tiempo, se ignoran las responsabilidades familiares\u201d, subraya la jurista. La Ley de Directrices y Bases de la Educaci\u00f3n Nacional establece que los ni\u00f1os, a partir de los cuatro a\u00f1os, deben asistir a la escuela. Sin embargo, lo habitual es que las instituciones p\u00fablicas no funcionen durante todo el per\u00edodo que la familia tiene que trabajar para cumplir con las exigencias de la CLT. \u201cEste sesgo fragmentario impide que la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a tenga una mirada global sobre todos los derechos y obligaciones que las personas implicadas en el cuidado tienen en su vida cotidiana\u201d, dice la jurista. Ella espera que la Pol\u00edtica Nacional de Cuidados que est\u00e1 elaborando el gobierno federal pase a articular todos los frentes legales que actualmente se encuentran dispersos en la legislaci\u00f3n.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>La reconstrucci\u00f3n del cuidado en un mundo pospand\u00e9mico (n\u00ba 21\/07888-3); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Regular; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Nadya Araujo Guimar\u00e3es (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 326.927,23.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ALMEIDA, M. E. y WAJNMAN, S. <a href=\"https:\/\/cuidado.cebrap.org.br\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/WhoCares_DT03.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Occupational transitions of paid care workers during the Covid-19 pandemic in Brazil.<\/a> <strong>Colec\u0327a\u0303o Documentos de Trabalho<\/strong>. Sa\u0303o Paulo: Centro Brasileiro de Ana\u0301lise e Planejamento \u2012 Cebrap, n. 3, p. 1-25, 2023.<br \/>\nGUIMAR\u00c3ES, N. A. y PINHEIRO, L. <a href=\"https:\/\/cuidado.cebrap.org.br\/2023\/11\/24\/the-halo-of-care-measuring-paid-care-work-in-brazil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The halo of care. Measuring paid care work in Brazil<\/a>. <strong>Coleci\u00f3n Documentos de Trabalho<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento \u2012 Cebrap, n. 2, p. 1-40, 2023.<br \/>\nNICOLI, P. A. G. y VIEIRA, R. S. C. <a href=\"https:\/\/cuidado.cebrap.org.br\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/WhoCares_DT04.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Brazilian care law: Elements for an architecture of the legal field of care in Brazil.<\/a> <strong>Colec\u0327a\u0303o Documentos de Trabalho.<\/strong> Sa\u0303o Paulo: Centro Brasileiro de Ana\u0301lise e Planejamento \u2012 Cebrap, n. 4, p. 1-26, 2023.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Nota t\u00e9cnica<br \/>\n<\/strong>RESENDE, A. <em>el al<\/em>. <a href=\"https:\/\/madeusp.com.br\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/npe38_site.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rai\u0301zes e panorama do trabalho dome\u0301stico remunerado no Brasil: Reproduc\u0327a\u0303o social e algumas de suas contradic\u0327o\u0303es<\/a>. <strong>Made \u2012 Centro de Pesquisa em Macroeconomia das Desigualdades<\/strong>, FEA-USP, n\u00ba 038, 2023.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informe<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.ilo.org\/global\/publications\/books\/WCMS_737394\/lang--es\/index.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El trabajo de cuidados y los trabajadores del cuidado para un futuro con trabajo decente<\/a>. <strong>Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT)<\/strong>, 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En Brasil hay 24 millones de personas que trabajan en tareas de cuidados","protected":false},"author":601,"featured_media":526848,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-526845","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=526845"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526845\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":527287,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526845\/revisions\/527287"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/526848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=526845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=526845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=526845"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=526845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}