{"id":526957,"date":"2024-07-31T17:16:42","date_gmt":"2024-07-31T20:16:42","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=526957"},"modified":"2024-07-31T17:30:20","modified_gmt":"2024-07-31T20:30:20","slug":"una-coleccion-explora-la-diversidad-musical-de-las-distintas-regiones-brasilenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-coleccion-explora-la-diversidad-musical-de-las-distintas-regiones-brasilenas\/","title":{"rendered":"Una colecci\u00f3n explora la diversidad musical de las distintas regiones brasile\u00f1as"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_526966\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-526966 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1070\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-800-250x334.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-800-700x936.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-800-120x161.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Jo\u00e3o da Baiana (1940-1950) \/ Fot\u00f3grafo no Identificado \/ Colecci\u00f3n Almirante \/ Colecci\u00f3n del FMIS-RJ<\/span>El sambista Jo\u00e3o da Baiana con su pandero en R\u00edo de Janeiro, entre las d\u00e9cadas de 1940 y 1950: la portaci\u00f3n del instrumento musical fue objeto de persecuci\u00f3n policial a principios del siglo XX<span class=\"media-credits\">Jo\u00e3o da Baiana (1940-1950) \/ Fot\u00f3grafo no Identificado \/ Colecci\u00f3n Almirante \/ Colecci\u00f3n del FMIS-RJ<\/span><\/p><\/div>\n<p>Cuando un grupo se re\u00fane alrededor de la <em>mestra gri\u00f4<\/em> Ana de Coco, en la <em>roda de coco<\/em> Novo Quilombo, en el municipio de Conde [estado de Para\u00edba], la m\u00fasica que all\u00ed se interpreta es el resultado de m\u00faltiples influencias. La sonoridad, la danza y el canto evocan fuentes africanas, ind\u00edgenas, \u00e1rabes y europeas. Esta diversidad de referencias tambi\u00e9n se hace patente en el extremo norte de Brasil: en Roraima, un estado con 640.000 habitantes, las fiestas c\u00edvicas y los festivales de <em>jazz<\/em> conjugan sonidos que surgen del encuentro entre los ritmos caribe\u00f1os, los c\u00e1nticos amerindios e incluso tradiciones gauchescas. En el samba, el pandero o <em>pandeiro<\/em>, instrumento que se considera uno de los s\u00edmbolos nacionales, refleja una tortuosa historia de conflictos raciales y nacionalismo populista asociados al ritmo que produce.<\/p>\n<p>Estas son algunas de las narraciones incluidas en la colecci\u00f3n <em>Hist\u00f3rias das m\u00fasicas no Brasil<\/em>, compuesta por cinco libros, cada uno dedicado a una de las regiones del pa\u00eds. La serie, editada por la Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n y Posgrado en M\u00fasica (Anppom), se encuentra disponible para su descarga gratuita <a href=\"http:\/\/www.anppom.com.br\/ebooks\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">en el sitio web de la instituci\u00f3n<\/a>. El hecho de poner en plural tanto \u201chistoria\u201d como \u201cm\u00fasica\u201d en el t\u00edtulo de la colecci\u00f3n, apunta a poner de relieve la enorme variedad de influencias que determinan c\u00f3mo se produce la m\u00fasica en un pa\u00eds continental y multirracial como el nuestro.<\/p>\n<p>El proyecto, coordinado por los music\u00f3logos Marcos Holler, de la Universidad del Estado de Santa Catarina (Udesc), y M\u00f3nica Vermes, de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), busca darle visibilidad a la producci\u00f3n acad\u00e9mica actual. \u201cUno de nuestros objetivos era mostrar c\u00f3mo la historia de la m\u00fasica se ha enriquecido al interactuar m\u00e1s estrechamente no solo con la etnomusicolog\u00eda, sino tambi\u00e9n con la sociolog\u00eda y la antropolog\u00eda\u201d, dice Vermes, directora de publicaciones de Anppom.<\/p>\n<p>\u201cEn Brasil hoy en d\u00eda se hace mucha investigaci\u00f3n musical, pero nos damos cuenta de que su difusi\u00f3n a menudo se circunscribe a la regi\u00f3n en donde se realiza\u201d, a\u00f1ade Holler. \u201cPor eso es que optamos por dividir la publicaci\u00f3n en cinco tomos, cada uno con un recorte regional bien definido\u201d.<\/p>\n<p>Este campo de estudios ha venido ampli\u00e1ndose en Brasil desde la d\u00e9cada de 1980; la propia Anppom se fund\u00f3 en 1988. En este siglo, la tendencia se acentu\u00f3, en sinton\u00eda con la expansi\u00f3n de las universidades en el pa\u00eds, seg\u00fan refiere el m\u00fasico e historiador Andr\u00e9 Acastro Egg, de la Universidad del Estado de Paran\u00e1 (Unespar) y de la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR), editor, junto con la historiadora M\u00e1rcia Ramos de Oliveira, de la Udesc, del volumen dedicado a la regi\u00f3n sur. Este crecimiento trajo aparejada una diversificaci\u00f3n tem\u00e1tica que, adem\u00e1s del an\u00e1lisis de la pr\u00e1ctica musical y de las sonoridades, incorpor\u00f3 el estudio de los aspectos sociales, pol\u00edticos, \u00e9tnicos, econ\u00f3micos y de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XX, seg\u00fan Egg, el estudio de la m\u00fasica producida en Brasil se centr\u00f3 excesivamente en el desarrollo de la vertiente erudita. \u201cLa expresi\u00f3n \u2018historia de la m\u00fasica\u2019, as\u00ed en singular, remite a un modo de pensar heredado del positivismo del siglo XIX que produjo, sobre todo, estudios centrados en los compositores y en las obras, principalmente cl\u00e1sicos\u201d, dice el investigador. \u201cA partir de finales del siglo XX, surgi\u00f3 una renovaci\u00f3n metodol\u00f3gica, que consiste en pensar la m\u00fasica en el pa\u00eds en funci\u00f3n de v\u00ednculos hist\u00f3ricos m\u00e1s amplios\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la music\u00f3loga e historiadora Ana Guiomar R\u00eago Souza, de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG), tan solo en los \u00faltimos 20 a\u00f1os la investigaci\u00f3n en historia de la m\u00fasica se ha abierto realmente a la pluralidad de manifestaciones que van m\u00e1s all\u00e1 de la matriz europea. \u201cEst\u00e1 claro que las fuentes europeas no pueden escindirse de la m\u00fasica brasile\u00f1a, en particular las portuguesas, hasta principios del siglo XIX. Pero nos hemos propuesto demostrar que siempre ha estado en contacto con otras manifestaciones\u201d, explica R\u00eago Souza, coordinadora, junto con la educadora Flavia Maria Cruvinel, tambi\u00e9n de la UFG, del volumen dedicado al centro-oeste.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Holler, la producci\u00f3n acad\u00e9mica en historia de la m\u00fasica ha cobrado gran impulso gracias a la tecnolog\u00eda digital. La fuente m\u00e1s citada en este campo es la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional, que desde 2012 facilita el acceso, en l\u00ednea, a los peri\u00f3dicos brasile\u00f1os publicados a partir de 1808, excepto aquellos que a\u00fan est\u00e1n en circulaci\u00f3n. Es en esta extensa colecci\u00f3n donde se pueden encontrar noticias de presentaciones, grabaciones y giras, cr\u00edticas y cr\u00f3nicas musicales, como as\u00ed tambi\u00e9n publicidades de instrumentos, discos y salas de conciertos.<\/p>\n<div id=\"attachment_526958\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-526958 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-01-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"939\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-01-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-01-800-250x293.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-01-800-700x822.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-01-800-120x141.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Milena Medeiros<\/span>Miembros del grupo de <em>coco de roda<\/em> Novo Quilombo, de Para\u00edba<span class=\"media-credits\">Milena Medeiros<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la introducci\u00f3n del tomo dedicado al sudeste, las historiadoras Virg\u00ednia de Almeida Bessa, de la Universidad de Campinas (Unicamp), y Juliana P\u00e9rez Gonz\u00e1lez, investigadora independiente, se\u00f1alan que el siglo XX tambi\u00e9n fue testigo de una tendencia a la b\u00fasqueda de una m\u00fasica nacional, es decir, una \u201cbrasile\u00f1idad\u201d en esta manifestaci\u00f3n art\u00edstica. Empero, trat\u00e1ndose de un pa\u00eds continental, \u00bfc\u00f3mo puede hablarse de una m\u00fasica nacional \u00fanica?<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n es abordada por el percusionista y music\u00f3logo Eduardo Vidili, de la Udesc, en su art\u00edculo en el mismo volumen. El investigador afirma que varias canciones que se consideran como la quintaesencia de la brasile\u00f1idad consideran al pandero como un s\u00edmbolo nacional: es el caso de <em>Aquarela do Brasil<\/em>, de Ary Barroso (1903-1964), en el verso \u201ctierra de samba y pandero\u201d, y <em>Brasil pandeiro<\/em>, de Assis Valente (1911-1958), que alude a esta asociaci\u00f3n directamente en el t\u00edtulo.<\/p>\n<p>No obstante, este peque\u00f1o instrumento de percusi\u00f3n lleg\u00f3 a ser objeto de persecuci\u00f3n policial en los primeros a\u00f1os del siglo XX: asociado a la vagancia, pod\u00eda llevar a los m\u00fasicos de samba a la c\u00e1rcel. M\u00fasicos hoy en d\u00eda admirados, como Jo\u00e3o da Baiana (1887-1974), dieron cuenta en entrevistas concedidas a\u00f1os m\u00e1s tarde de la represi\u00f3n que padecieron. Con todo, para la d\u00e9cada de 1930 el pandero ya \u201cera venerado e investido de cierta clave de orgullo, como algo que nos representaba como naci\u00f3n\u201d, dice Vidili. La explicaci\u00f3n para esta r\u00e1pida transici\u00f3n tiene que ver con circunstancias como la interacci\u00f3n entre las comparsas de carnaval y los periodistas, la portabilidad del instrumento y el empe\u00f1o del gobierno de Get\u00falio Vargas (1882-1954), entre 1930 y 1945, por fomentar un nacionalismo cultural en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u201cEl auge de la radio fue un factor decisivo para la consolidaci\u00f3n del pandero en el imaginario nacional\u201d, apunta Vidili. En 1932, Vargas reglament\u00f3 la explotaci\u00f3n de la publicidad radiof\u00f3nica, lo que hizo posible la creaci\u00f3n de emisoras comerciales, donde se destac\u00f3 Mayrink Veiga, en R\u00edo de Janeiro. \u201cLa versatilidad del pandero encajaba muy bien en el esquema de producci\u00f3n de las radios, donde se contrataba a conjuntos musicales que tocaban en vivo. Se produjo una especie de domesticaci\u00f3n de la batucada. Al mismo tiempo, los panderistas de la radio pasaron a ocupar un lugar destacado en la prensa\u201d, prosigue el music\u00f3logo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Vidili, fue en ese entonces que cobr\u00f3 fuerza una formaci\u00f3n musical habitual hasta los d\u00edas actuales en el contexto del <em>choro<\/em>: el llamado regional. En este, el \u00fanico instrumento de percusi\u00f3n es el pandero. \u201cEsto sucede por la misma raz\u00f3n que lo lleva a andar por las calles, donde tuvo lugar la persecuci\u00f3n policial: es port\u00e1til, produce distintos sonidos y su alcance sonoro es peque\u00f1o en t\u00e9rminos de volumen, adapt\u00e1ndose al tr\u00edo de guitarra, <em>cavaquinho<\/em> y flauta\u201d.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo \u201cLa \u2018\u00f3pera\u2019 en Piren\u00f3polis desde el siglo XIX\u201d, escrito en colaboraci\u00f3n con el fil\u00f3sofo Geraldo M\u00e1rcio da Silva, de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n de Goi\u00e1s, Souza, de la UFG, muestra el v\u00ednculo del teatro musical de la ciudad de Piren\u00f3polis (Goi\u00e1s) con las formas de sociabilidad y las estructuras de poder locales, sobre todo en el siglo XIX y principios del XX. La palabra \u201c\u00f3pera\u201d aparece entrecomillada porque este t\u00e9rmino alud\u00eda a cualquier espect\u00e1culo musical.<\/p>\n<p>El eje de la sociabilidad musical en la regi\u00f3n eran las Fiestas del Divino Esp\u00edritu Santo, que reun\u00edan en coro a la poblaci\u00f3n en torno a las bandas que tocaban a cielo abierto, principalmente con instrumentos de metal. Estas mismas bandas se presentaban en teatros, a\u00f1adiendo instrumentos de cuerdas, lo que las asemejaba en cierto modo a las orquestas sinf\u00f3nicas. \u201cLas fiestas eran instituciones muy importantes en cada localidad, pr\u00e1cticamente una matriz identitaria\u201d, dice Souza.<\/p>\n<p>En aquel contexto, las bandas desempe\u00f1aban un rol fundamental, seg\u00fan la historiadora y music\u00f3loga. Los conjuntos ten\u00edan distintos or\u00edgenes: se formaban en las iglesias, en instituciones militares y policiales, pero tambi\u00e9n por iniciativa de particulares. Este fue el caso de la banda Phoenix, fundada en el siglo XIX en Piren\u00f3polis por el m\u00fasico Joaquim Prop\u00edcio de Pina (1867-1943), que a\u00fan hoy en d\u00eda se mantiene en actividad. \u201cLas bandas dominaban la escena musical de Brasil en la segunda mitad del siglo XIX, en una \u00e9poca en la que no exist\u00edan ni la televisi\u00f3n ni la radio. No es posible imaginar una festividad sin banda en aquella \u00e9poca, porque solo hab\u00eda orquestas en las grandes ciudades y, as\u00ed y todo, eran pocas\u201d. El tema de las bandas y las fiestas aparece en varios art\u00edculos del volumen dedicado al centro-oeste.<\/p>\n<div id=\"attachment_526962\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-526962 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-02-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"931\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-02-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-02-800-250x291.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-02-800-700x815.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/RPF-musica-brasil-2024-03-02-800-120x140.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo de la Banda Phoenix | Reproducci\u00f3n \/ Facebook \/\u2009Tr\u00edo Roraimeira<\/span>Arriba, la banda Phoenix, de Piren\u00e1polis (Goi\u00e1s), en las d\u00e9cada de 1940 y, al lado, el Tr\u00edo Roraimera, en 2017, exponente del movimiento musical del norte de Brasil<span class=\"media-credits\">Archivo de la Banda Phoenix | Reproducci\u00f3n \/ Facebook \/\u2009Tr\u00edo Roraimeira<\/span><\/p><\/div>\n<p>Souza a\u00f1ade que un descubrimiento importante de los estudios recientes fue el papel de las mujeres en la sociabilidad musical de la regi\u00f3n. \u201cLa alta sociedad se reun\u00eda en saraos o veladas organizadas principalmente por mujeres, que tocaban y cantaban incluso m\u00e1s asiduamente que los hombres\u201d, informa. Las mujeres cumpl\u00edan un rol de organizaci\u00f3n y de direcci\u00f3n, incluso en la m\u00fasica que se ejecutaba en las catedrales. \u201cSin embargo, cuando ven\u00edan sacerdotes visitantes del Vaticano, retroced\u00edan y se apartaban discretamente de esa funci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En el tomo dedicado al nordeste, los etnomusic\u00f3logos Eurides Santos, de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB), y Erivan Silva, de la Universidad Federal de Campina Grande (UFCG), inician su art\u00edculo diciendo que, al igual que otras manifestaciones, \u201clos <em>cocos<\/em> son, simult\u00e1neamente, un g\u00e9nero musical y un evento popular que involucra m\u00fasica, danza y poes\u00eda\u201d. Con base en la conjunci\u00f3n de sonidos, sociabilidad y relaciones raciales, los autores analizan la presencia y el significado de esta pr\u00e1ctica, que se caracteriza por un canto a modo de pregunta y respuesta, acompa\u00f1ado de palmas y danzas en ronda.<\/p>\n<p>De origen afrobrasile\u00f1o, el <em>coco<\/em> se expandi\u00f3 por las zonas rurales y urbanas de los estados de Alagoas, Pernambuco y Para\u00edba, a la par de la di\u00e1spora de la poblaci\u00f3n negra. A\u00fan hoy en d\u00eda se practica en muchos palenques y fue adoptado por las comunidades ind\u00edgenas en ceremonias tales como el Tor\u00e9 y el culto Jurema, convirti\u00e9ndose en un \u201cs\u00edmbolo de la resistencia y un capital simb\u00f3lico afroind\u00edgena en gran parte del nordeste\u201d, dice Santos, de la UFPB. Los dict\u00e1menes antropol\u00f3gicos utilizados en los procesos de delimitaci\u00f3n de territorios ind\u00edgenas o <em>quilombolas<\/em> [\u00e1reas ocupadas por los <em>quilombos<\/em> o palenques] han llegado a se\u00f1alar a la manifestaci\u00f3n del <em>coco de roda<\/em> como una se\u00f1al de ocupaci\u00f3n antigua del territorio.<\/p>\n<p>En tanto, en el norte del pa\u00eds, seg\u00fan el music\u00f3logo Gustavo Frosi Benetti y el educador musical Jefferson Tiago de Souza Mendes da Silva, ambos de la Universidad Federal de Maranh\u00e3o (UFMA), la conjunci\u00f3n entre el proceso hist\u00f3rico y la diversidad de sonidos se revela en forma condensada en Roraima. Como escriben en uno de los cap\u00edtulos del tomo dedicado a esa regi\u00f3n, la poblaci\u00f3n de Roraima presenta un perfil diverso, un reflejo de las sucesivas oleadas de ocupaci\u00f3n de la Amazonia impulsadas por el gobierno brasile\u00f1o: desde las haciendas de finales del siglo XIX hasta la migraci\u00f3n propiciada por el r\u00e9gimen militar (1964-1985). Recientemente, el avance de la frontera agropecuaria y de los garimpeiros, y el arribo de inmigrantes venezolanos, tambi\u00e9n han ampliado el abanico demogr\u00e1fico de Roraima.<\/p>\n<p>Como resultado de ello, hoy en d\u00eda el estado presenta una gran variedad sonora. Los investigadores llevaron a cabo un estudio de los estilos que se practican en su capital, Boa Vista, y en 14 municipios del interior, e identificaron desde m\u00fasica de origen ind\u00edgena, cuyo primer registro fue hecho por el antrop\u00f3logo alem\u00e1n Theodor Koch-Gr\u00fcnberg (1872-1924) entre 1911 y 1913, hasta el <em>reggae<\/em> caribe\u00f1o procedente de Guyana. En ciudades como S\u00e3o Jo\u00e3o da Baliza y Amajari, la fuerte presencia de la poblaci\u00f3n oriunda del nordeste hizo que las fiestas de junio sean muy populares. En tanto, en S\u00e3o Luiz, los inmigrantes procedentes de Rio Grande do Sul celebran fiestas t\u00edpicamente sure\u00f1as, como la Semana Farroupilha y la Vaquejada.<\/p>\n<p>\u201cEn el caso del <em>reggae<\/em>, lo que lleg\u00f3 a Boa Vista desde el municipio de Bonfim, fronterizo con la ciudad guyanesa de Lethem, fue una sonoridad peculiar, distinta de aquella que asociamos a Bob Marley [1945-1981] y otros int\u00e9rpretes famosos del <em>reggae<\/em> original, surgido en Jamaica\u201d, a\u00f1ade Silva. \u201cAs\u00ed fue que en la regi\u00f3n se origin\u00f3 un crisol musical que tambi\u00e9n mezcla el <em>carimb\u00f3<\/em> de Par\u00e1, los elementos caribe\u00f1os procedentes de Venezuela y otras referencias. Este cruzamiento de sonidos a menudo se hace presente en eventos como el festival de <em>jazz<\/em> de Tepequ\u00e9m\u201d.<\/p>\n<p>La d\u00e9cada de 1980 fue un momento decisivo en la formaci\u00f3n de la sonoridad de la regi\u00f3n. En aquella \u00e9poca, a trav\u00e9s de festivales musicales y encuentros de compositores, surgi\u00f3 el Movimiento Roraimera. \u201cSe trata de un fen\u00f3meno ampliamente estudiado en ese estado. Se basaba preponderantemente en la producci\u00f3n autoral y apuntaba a crear una identidad regional a trav\u00e9s de las artes de manera general, no \u00fanicamente en lo que se refiere a la m\u00fasica. De aquel per\u00edodo pueden destacarse nombres tales como Eliakin Rufino, Neuber Uch\u00f4a y Zeca Preto. En sus composiciones puede apreciarse la variedad de matrices, ya sean europeas, de los pueblos originarios o de culturas afrolatinas\u201d, concluye diciendo Benetti.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>HOLLER, M. y VERMES, M. (Comp.). <strong>Hist\u00f3rias das m\u00fasicas no Brasil (cinco tomos)<\/strong>. Vit\u00f3ria-Esp\u00edrito Santo-Brasil: Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n y Posgrado en M\u00fasica (Anppom), 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una colecci\u00f3n explora la diversidad musical de las distintas regiones brasile\u00f1as","protected":false},"author":613,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[1619],"class_list":["post-526957","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526957","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/613"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=526957"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526957\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":527261,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/526957\/revisions\/527261"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=526957"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=526957"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=526957"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=526957"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}