{"id":528924,"date":"2024-08-23T10:36:33","date_gmt":"2024-08-23T13:36:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=528924"},"modified":"2024-08-23T10:41:35","modified_gmt":"2024-08-23T13:41:35","slug":"el-calentamiento-global-acelera-el-ciclo-del-agua-e-incrementa-la-evapotranspiracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-acelera-el-ciclo-del-agua-e-incrementa-la-evapotranspiracion\/","title":{"rendered":"El calentamiento global acelera el ciclo del agua e incrementa la evapotranspiraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Tres cuartas partes del planeta est\u00e1n cubiertos por el agua. Esencial para la vida, la famosa mol\u00e9cula de H<sub>2<\/sub>O es un tipo de materia que, en funci\u00f3n de las variaciones de temperatura, cambia constantemente de estado y de lugar. Pasa de su condici\u00f3n de vapor en la atm\u00f3sfera al estado l\u00edquido o s\u00f3lido cuando se encuentra en la superficie terrestre (suelos, r\u00edos, lagos y oc\u00e9anos) y viceversa. El agua hace todo esto sin abandonar la Tierra. Su cantidad es pr\u00e1cticamente constante. Los principales procesos que intervienen en este ciclo son la evaporaci\u00f3n, la transpiraci\u00f3n de las plantas, la condensaci\u00f3n, las precipitaciones (lluvia y nieve) y la escorrent\u00eda o escurrimiento superficial (<a href=\"#sobe-desce-agua\"><em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em><\/a>). En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el calentamiento global ha acelerado el ciclo del agua, en particular la evapotranspiraci\u00f3n (la evaporaci\u00f3n sumada a la transpiraci\u00f3n de las plantas), lo que puede derivar tanto en un aumento de las precipitaciones como en mayores sequ\u00edas.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-hace-surgir-la-primera-zona-arida-y-expande-el-clima-semiarido-y-las-areas-secas-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El calentamiento global hace surgir la primera zona \u00e1rida y expande el clima semi\u00e1rido y las \u00e1reas secas en Brasil<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-area-situada-en-el-norte-del-estado-de-minas-gerais-atraviesa-su-periodo-mas-seco-de-los-ultimos-siete-siglos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un \u00e1rea situada en el norte del estado de Minas Gerais atraviesa su per\u00edodo m\u00e1s seco de los \u00faltimos siete siglos<\/a><\/div>\n<p>A primera vista, un aire cargado con m\u00e1s vapor de agua, el gas invisible que alimenta las nubes de lluvia, deber\u00eda ser una condici\u00f3n ideal para un aumento de la pluviosidad. Y as\u00ed es, en efecto, o puede llegar a ser. No obstante, tambi\u00e9n ocurre lo contrario, sobre todo en las regiones tropicales. \u201cEl calentamiento de la atm\u00f3sfera es un arma de doble filo\u201d, compara el meteor\u00f3logo Gilvan Sampaio, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe) de Brasil. \u201cPuede generar lluvias torrenciales y concentradas, pero tambi\u00e9n sequ\u00edas prolongadas\u201d.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de ello reside en una ecuaci\u00f3n de la termodin\u00e1mica: cuanto m\u00e1s caliente es el aire, m\u00e1s vapor de agua se necesita para que se formen nubes y, eventualmente, llueva. Durante el final de la estaci\u00f3n seca en el sur de la Amazonia, por ejemplo, puede producirse una disminuci\u00f3n de las precipitaciones debido a la escasa evapotranspiraci\u00f3n en las \u00e1reas deforestadas. Ello tiende a retrasar un poco el inicio de la temporada de lluvias.<\/p>\n<p>Las nubes de lluvia solamente se forman cuando la atm\u00f3sfera alcanza su punto de saturaci\u00f3n (100 % de humedad relativa), o sea, cuando el aire carga consigo la m\u00e1xima cantidad de vapor de agua que puede retener a una determinada temperatura. Una vez alcanzado el punto de saturaci\u00f3n, el vapor de agua se condensa y se convierte en l\u00edquido. Estas min\u00fasculas gotitas de agua formar\u00e1n las nubes de lluvia y la niebla. El problema radica en que el aumento de las temperaturas globales y regionales \u2012 el a\u00f1o pasado fue el m\u00e1s c\u00e1lido de la historia reciente en el mundo en su conjunto y tambi\u00e9n en Brasil \u2012 dificulta en forma exponencial que el aire alcance el punto de saturaci\u00f3n.<a name=\"sobe-desce-agua\"><\/a><\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Site_Brasil-mais-seco-info2-ESP_DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1939x1600\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Site_Brasil-mais-seco-info2-ESP_DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Site_Brasil-mais-seco-info2-ESP_DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Site_Brasil-mais-seco-info2-ESP_MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Rodrigo Cunha<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Cada grado Celsius (\u00baC) de incremento eleva la capacidad de retenci\u00f3n de agua de la atm\u00f3sfera en aproximadamente un 7 % sin que llegue a condensarse, seg\u00fan la ecuaci\u00f3n de Clausius-Claperyon. A 25 \u00baC, un mismo volumen de aire puede almacenar casi tres veces m\u00e1s vapor de agua que a 10 \u00baC, y un 50 % m\u00e1s que a 20 \u00baC. La ecuaci\u00f3n explica, por ejemplo, por qu\u00e9 suele llover al final de un d\u00eda c\u00e1lido de verano en una zona con gran disponibilidad de agua en su superficie. Con el calor, se evapora un gran volumen de agua a lo largo del d\u00eda. Cuando la temperatura finalmente desciende, el punto de saturaci\u00f3n del aire tambi\u00e9n disminuye, y se desata una tormenta. El aire ya no logra retener la misma cantidad de humedad que era capaz cuando la temperatura era m\u00e1s elevada. Para alcanzar el equilibrio t\u00e9rmico, produce lluvia. El calentamiento global genera otros cambios en el ciclo hidrol\u00f3gico. Cuando la temperatura del mar supera los 27 \u00baC, la evaporaci\u00f3n aumenta exponencialmente. Gran parte de este vapor se desplaza hacia los continentes y puede causar lluvias torrenciales.<\/p>\n<p>Desde la segunda mitad del siglo XIX, adoptada como base de referencia del per\u00edodo preindustrial, la temperatura media del planeta ha aumentado poco m\u00e1s de 1,1 \u00baC. Pero existen algunos lugares en el mundo y en Brasil, como es el caso de la franja meridional de la Amazonia y el interior del nordeste brasile\u00f1o, en donde las temperaturas locales se han incrementado entre 2 y 3 \u00baC en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Evidentemente, el calentamiento global no es el \u00fanico factor que modifica la incidencia de las precipitaciones. \u201cLa humedad del aire y las alteraciones regionales en la cobertura de la superficie pueden tener repercusiones en el ciclo hidrol\u00f3gico, como el efecto denominado isla de calor en las zonas densamente urbanizadas y la conversi\u00f3n de \u00e1reas con cobertura forestal en explotaciones agropecuarias\u201d, reflexiona el experto en hidroclimatolog\u00eda Humberto Ribeiro da Rocha, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP).<\/p>\n<blockquote><p>El cambio clim\u00e1tico provocar\u00e1 m\u00e1s lluvias concentradas y sequ\u00edas prolongadas<\/p><\/blockquote>\n<p>Las precipitaciones constituyen un fen\u00f3meno tan complejo que saber cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y cu\u00e1nto llover\u00e1 siempre es un desaf\u00edo, aunque los pron\u00f3sticos actuales a corto y mediano plazo son cada vez m\u00e1s certeros. Los cambios en el viento o un obst\u00e1culo geogr\u00e1fico pueden hacer que la humedad generada en un lugar, o al menos parte de ella, produzca lluvias en otro lugar muy lejano. La cantidad de vegetaci\u00f3n en una zona es un dato cr\u00edtico dentro del ciclo hidrol\u00f3gico.<\/p>\n<p>No se exagera cuando, en ingl\u00e9s, se denomina habitualmente a la Amazonia como selva lluviosa (<em>rainforest<\/em>). En sus tramos mejor preservados, donde el bosque es denso y cerrado, hace menos calor y llueve m\u00e1s y en forma relativamente homog\u00e9nea durante todo el a\u00f1o. En los sectores deforestados y degradados, como el sur y el este de la regi\u00f3n, las temperaturas son m\u00e1s altas (2 \u00baC o 3 \u00baC m\u00e1s que en las zonas preservadas de la selva) y los per\u00edodos de sequ\u00eda son cada vez mayores.<\/p>\n<p>\u201cLa evapotranspiraci\u00f3n es alrededor de tres veces menor en un \u00e1rea deforestada y ocupada por pasturas que en un tramo de selva conservado\u201d, dice el climat\u00f3logo Carlos Nobre, del Instituto de Estudios Avanzados (IEA) de la USP. Desde hace a\u00f1os, sus trabajos vienen alertando sobre los riesgos que puede suponer para el clima y el medio ambiente la sabanizaci\u00f3n de la selva tropical (su transformaci\u00f3n en un tipo de sabana). Adem\u00e1s de generar sus propias precipitaciones, la Amazonia proporciona parte de la humedad a otras regiones de Sudam\u00e9rica. Es por ello que la destrucci\u00f3n de la selva (alrededor de un 20 % ya ha sido talada) es una apuesta segura al mercado futuro de la sequ\u00eda.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Centro para la Seguridad H\u00eddrica y Alimentaria en Zonas Cr\u00edticas (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/110998\/centro-para-seguranca-hidrica-e-alimentar-em-zonas-criticas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 21\/11762-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2013 Centros de Ciencia para el Desarrollo;<strong> Investigador responsable <\/strong>Humberto Ribeiro da Rocha (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 5.424.799,06.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El exceso de humedad atmosf\u00e9rica puede generar tanto lluvias concentradas como dilatadas sequ\u00edas","protected":false},"author":13,"featured_media":528925,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[269],"coauthors":[101],"class_list":["post-528924","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528924","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=528924"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528924\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529796,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528924\/revisions\/529796"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/528925"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=528924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=528924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=528924"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=528924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}