{"id":528949,"date":"2024-08-23T10:36:54","date_gmt":"2024-08-23T13:36:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=528949"},"modified":"2024-08-23T10:41:38","modified_gmt":"2024-08-23T13:41:38","slug":"un-area-situada-en-el-norte-del-estado-de-minas-gerais-atraviesa-su-periodo-mas-seco-de-los-ultimos-siete-siglos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-area-situada-en-el-norte-del-estado-de-minas-gerais-atraviesa-su-periodo-mas-seco-de-los-ultimos-siete-siglos\/","title":{"rendered":"Un \u00e1rea situada en el norte del estado de Minas Gerais atraviesa su per\u00edodo m\u00e1s seco de los \u00faltimos siete siglos"},"content":{"rendered":"<p>La composici\u00f3n qu\u00edmica de dos formaciones rocosas alargadas y de superficie redondeada (estalagmitas) halladas en el suelo de la gruta conocida como Caverna da On\u00e7a [Cueva del Jaguar], en el valle del Perua\u00e7u, un afluente del r\u00edo S\u00e3o Francisco, sugiere que el norte de Minas Gerais atraviesa el per\u00edodo m\u00e1s seco de los \u00faltimos 720 a\u00f1os. Un estudio coordinado por ge\u00f3logos reconstruy\u00f3 el clima del pasado de la regi\u00f3n mediante el an\u00e1lisis de los is\u00f3topos (formas) de ox\u00edgeno y carbono obtenidos de muestras de ese par de estalagmitas. El agua que gotea del techo de la formaci\u00f3n rocosa es rica en calcio y carbonatos que dan origen a esas formaciones, las estalagmitas.<\/p>\n<p>Con base en las proporciones de los diferentes is\u00f3topos almacenados en las rocas, es posible inferir par\u00e1metros del clima de hace cientos e incluso miles de a\u00f1os, como el volumen de lluvias y la evaporaci\u00f3n (este \u00faltimo par\u00e1metro est\u00e1 directamente influenciado por el aumento de la temperatura). Esto es lo que hicieron inicialmente los investigadores. A continuaci\u00f3n, compararon los datos m\u00e1s antiguos con los registros meteorol\u00f3gicos y climatol\u00f3gicos de las \u00e1reas vecinas a la caverna y determinaron que, desde la d\u00e9cada de 1970, la zona se enfrenta a una creciente aridez. Entre 1979 y 2016, el total de precipitaciones ha disminuido un 7 % cada d\u00e9cada, unos 70 mil\u00edmetros (mm), la evapotranspiraci\u00f3n aument\u00f3 un 18 % (125 mm), y el caudal de los r\u00edos de la regi\u00f3n se ha reducido en un 20 %. La temperatura media ha aumentado all\u00ed 2 grados Celsius (\u00baC) en los \u00faltimos 250 a\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-hace-surgir-la-primera-zona-arida-y-expande-el-clima-semiarido-y-las-areas-secas-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El calentamiento global hace surgir la primera zona \u00e1rida y expande el clima semi\u00e1rido y las \u00e1reas secas en Brasil<\/a><br \/>\n\u2022 <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-acelera-el-ciclo-del-agua-e-incrementa-la-evapotranspiracion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El calentamiento global acelera el ciclo del agua e incrementa la evapotranspiraci\u00f3n<\/a><\/div>\n<p>\u201cLas precipitaciones ya no pueden seguir el ritmo de la demanda atmosf\u00e9rica de agua debido al aumento de la evaporaci\u00f3n asociada al incremento de las temperaturas de las \u00faltimas d\u00e9cadas\u201d, comenta el ge\u00f3logo Nicolas Strikis, del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IGc-USP), autor principal del estudio, publicado a finales de febrero en la revista cient\u00edfica <em>Nature Communications<\/em>. Mediante el uso de modelos computacionales, el equipo tambi\u00e9n simul\u00f3 c\u00f3mo ser\u00eda el clima en la regi\u00f3n en un escenario sin aumento de los gases de efecto invernadero en la atm\u00f3sfera. La conclusi\u00f3n fue que el d\u00e9ficit h\u00eddrico del lugar solo puede explicarse cuando se tienen en cuenta los efectos del calentamiento global, un proceso inducido preponderantemente por las actividades humanas, como la quema de combustibles f\u00f3siles y el cambio en el uso del suelo (la supresi\u00f3n de \u00e1reas de vegetaci\u00f3n natural para dejar espacio a otras actividades).<\/p>\n<p>El estudio solo fue posible porque Caverna da On\u00e7a, situada en tierras pertenecientes al municipio de Janu\u00e1ria [Minas Gerais], re\u00fane condiciones peculiares y est\u00e1 ubicada en un \u00e1rea con registros meteorol\u00f3gicos antiguos para los est\u00e1ndares brasile\u00f1os, que abarcan los \u00faltimos 110 a\u00f1os. La gruta est\u00e1 bien ventilada y se encuentra en el fondo de un valle, un ca\u00f1\u00f3n de 200 metros (m) de profundidad. Su entrada se abre al ambiente exterior a trav\u00e9s de un boquete de 50 m de ancho por 10 m de altura. Las muestras de las dos estalagmitas utilizadas en el estudio proceden de esta zona, que conecta el interior de la cavidad con el clima del mundo exterior.<\/p>\n<p>All\u00ed, la humedad relativa del aire fluct\u00faa entre el 50 % y el 100 % y las temperaturas oscilan entre 17 \u00baC (en invierno) y 25 \u00baC (en verano). \u201cSon escasos los estudios realizados en una cueva de estas caracter\u00edsticas\u201d, dice el ge\u00f3logo Francisco Cruz, tambi\u00e9n del IGc-USP, coordinador de un proyecto financiado por la FAPESP que respalda el trabajo. \u201cNormalmente, trabajamos en cavernas m\u00e1s cerradas, donde la temperatura y la humedad son casi constantes y la atm\u00f3sfera local representa solamente el ambiente interno, no el externo\u201d.<\/p>\n<p>Otra particularidad es el escaso grado de perturbaci\u00f3n del entorno de la gruta, situada dentro de los l\u00edmites de una Unidad de Conservaci\u00f3n federal, el Parque Nacional Cavernas de Perua\u00e7u, en el fondo de un valle y al pie de las monta\u00f1as, una zona donde no hay actividades agr\u00edcolas ni ganaderas. El clima local, por lo tanto, no est\u00e1 demasiado alterado por actividades humanas en sus cercan\u00edas.<\/p>\n<p>Esto refuerza la idea de que los resultados de los an\u00e1lisis qu\u00edmicos con las muestras de roca provenientes de la entrada de la cueva reflejan el clima externo de la zona sin gran influencia de actividades antr\u00f3picas locales. \u201cLas meras condiciones naturales de la regi\u00f3n no explican nuestros datos\u201d, comenta la meteor\u00f3loga Mar\u00edlia Harumi Shimizu, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), tambi\u00e9n coautora del trabajo. \u201cEl estudio demuestra que tambi\u00e9n tenemos que tener en cuenta el incremento planetario de las emisiones de gases de efecto invernadero para entender las sequ\u00edas prolongadas en la regi\u00f3n oriental de Sudam\u00e9rica\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Pire: Educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n clim\u00e1tica del continente americano mediante los ejemplos de los anillos de los \u00e1rboles y los espeleotemas (Pire-Create) (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/98958\/pire-educacao-e-pesquisa-em-clima-das-americas-usando-os-exemplos-de-aneis-de-arvores-e-espeleotema\/?q=2017\/50085-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 17\/50085-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Francisco William da Cruz Junior (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 7.247.472,50.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>STRIKIS, N. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-024-45469-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Modern anthropogenic drought in Central Brazil unprecedented during last 700 years<\/a>. <strong>Nature Communications<\/strong>. 26 feb. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esta conclusi\u00f3n surge de un an\u00e1lisis de la composici\u00f3n qu\u00edmica de las rocas de una cueva ubicada en el municipio de Janu\u00e1ria, en la cuenca del r\u00edo S\u00e3o Francisco","protected":false},"author":13,"featured_media":528950,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[293,309,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-528949","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-ecologia-es","tag-geologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=528949"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529795,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/528949\/revisions\/529795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/528950"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=528949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=528949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=528949"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=528949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}