{"id":529200,"date":"2024-08-27T10:54:48","date_gmt":"2024-08-27T13:54:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=529200"},"modified":"2024-08-27T14:31:14","modified_gmt":"2024-08-27T17:31:14","slug":"la-frecuencia-de-los-trastornos-mentales-se-duplica-entre-la-infancia-y-la-adolescencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-frecuencia-de-los-trastornos-mentales-se-duplica-entre-la-infancia-y-la-adolescencia\/","title":{"rendered":"La frecuencia de los trastornos mentales se duplica entre la infancia y la adolescencia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1158\" class=\"size-full wp-image-529201 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-site-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-site-800-250x362.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-site-800-700x1013.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-site-800-120x174.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Nat\u00e1lia Gregorini<\/span>Los trastornos psiqui\u00e1tricos pueden manifestarse en forma temprana en la vida de las personas, ya a partir de la infancia, aunque se vuelven m\u00e1s frecuentes en la adolescencia y al principio de la adultez, cuando empiezan a tener m\u00e1s impactos econ\u00f3micos y sociales. Con base en los datos recabados entre 1990 y 2019 en 159 pa\u00edses, un grupo internacional de cient\u00edficos dirigido por el psiquiatra brasile\u00f1o Christian Kieling, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), estim\u00f3 la proporci\u00f3n de personas en el mundo que potencialmente presentaban al menos un trastorno mental en las primeras etapas de la vida, de los 5 a los 24 a\u00f1os, precisamente el per\u00edodo en el que m\u00e1s aumenta la aparici\u00f3n de casos en funci\u00f3n de la edad.<\/p>\n<p>Las cifras globales son impresionantes por su magnitud, pero no son una sorpresa para los expertos en la materia. En total, 293 millones de individuos dentro de ese rango de edades en 2019 presentaban s\u00edntomas compatibles con alguno de los 11 trastornos psiqui\u00e1tricos evaluados: desde los m\u00e1s comunes, como ansiedad y depresi\u00f3n, hasta los m\u00e1s raros, entre ellos los trastornos alimentarios o la esquizofrenia. El n\u00famero de casos se dio a conocer en un art\u00edculo publicado a finales de enero en la revista m\u00e9dica <a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamapsychiatry\/fullarticle\/2814639\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>JAMA Psychiatry<\/em><\/a>, y corresponde al 11,6 % de la poblaci\u00f3n mundial de entre 5 y 24 a\u00f1os de edad, que en ese momento era de 2.520 millones de personas.<\/p>\n<p>En estudios anteriores ya se hab\u00eda calculado la prevalencia de estos problemas en la infancia y la juventud. Sin embargo, en general, tomaban como punto de partida edades algo m\u00e1s avanzadas, a partir de los 10 o 12 a\u00f1os, y contemplaban un intervalo m\u00e1s corto, hasta el final de la adolescencia. Seg\u00fan Kieling, este recorte pod\u00eda distorsionar las cifras, al no incluir los a\u00f1os en los que los trastornos empiezan a manifestarse o a diagnosticarse, cuando su frecuencia es naturalmente m\u00e1s baja: una evaluaci\u00f3n previa, realizada para el grupo comprendido entre los 10 y los 19 a\u00f1os, estimaba la frecuencia de los trastornos psiqui\u00e1tricos en un 13,1\u00a0%. Al tratar a este intervalo como \u00fanico, los dem\u00e1s estudios tampoco dejaban entrever lo que los expertos denominan trayectoria de los trastornos, es decir, c\u00f3mo cambia su prevalencia con la edad.<\/p>\n<p>Para obtener informaci\u00f3n m\u00e1s completa, Kieling y sus colaboradores, entre quienes figuran investigadores de S\u00e3o Paulo, Canad\u00e1 y Estados Unidos, decidieron a\u00f1adir individuos de un rango de edades m\u00e1s amplio (desde mediados de la infancia hasta el comienzo de la adultez) y analizar los datos para intervalos de edades m\u00e1s breves, con el prop\u00f3sito de conocer tanto la trayectoria general de los trastornos como la particular de cada uno de ellos. \u201cMe preocupaba no disponer de una visi\u00f3n m\u00e1s detallada para intervalos de edad m\u00e1s breves en la infancia y en la adolescencia, cuando los cambios en el organismo y en las interacciones sociales sobrevienen con mayor rapidez\u201d, dice Kieling.<\/p>\n<p>Los datos obtenidos aplicando esta nueva estrategia indican que la prevalencia general de estos problemas var\u00eda bastante, principalmente entre la infancia y el inicio de la adolescencia. De los 5 a los 9 a\u00f1os, el 6,8 % de los ni\u00f1os presentaban al menos un trastorno psiqui\u00e1trico. Este porcentaje casi se duplic\u00f3, ascendiendo al 12,4 % en el rango de los 10 a 14 a\u00f1os, y alcanz\u00f3 valores cercanos a un 14 % en la franja de los 15 a 19 a\u00f1os y 20 a 24 a\u00f1os, manteni\u00e9ndose estable en los siguientes grupos de edades. \u201cHicimos los c\u00e1lculos para grupos de mayor edad y constatamos que la frecuencia entra en una meseta\u201d, informa el investigador de la UFRGS.<\/p>\n<p>El aumento de la prevalencia, seg\u00fan los autores del estudio, deja claro que la infancia y la adolescencia constituyen un per\u00edodo crucial para realizar intervenciones que apunten a evitar el desarrollo de trastornos psiqui\u00e1tricos o, cuando estos se manifiestan, mitigar su gravedad e impacto en la vida de las personas evitando que se vuelvan cr\u00f3nicos. Al fin y al cabo, en ninguna otra etapa la emergencia de los trastornos psiqui\u00e1tricos aumenta tan r\u00e1pidamente: un estudio que realiz\u00f3 un seguimiento a unas 1.000 personas en Nueva Zelanda, desde su nacimiento hasta los 26 a\u00f1os, demostr\u00f3 que el 74 % de los que padec\u00edan alg\u00fan trastorno psiqui\u00e1trico hab\u00edan sido diagnosticados antes de cumplir 18 a\u00f1os. En algunos casos, los trastornos pueden manifestarse en un episodio \u00fanico, con un cuadro depresivo desencadenado por la muerte de un familiar, mientras que otros pueden reiterarse de tanto en tanto, como en los casos de crisis de ansiedad ante determinadas situaciones, o bien en forma permanente, como en el caso del autismo.<\/p>\n<p>Ya hace m\u00e1s de una d\u00e9cada que la medicina y la psicolog\u00eda dejaron de considerar a los trastornos mentales solamente como problemas de la mente o de la conducta y empezaron a tratarlos tambi\u00e9n como enfermedades del cerebro, que se van gestando a medida que este \u00f3rgano se desarrolla y madura. Seg\u00fan una de las hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptadas en estas \u00e1reas, son el resultado de la interacci\u00f3n entre las condiciones sociales, econ\u00f3micas, psicol\u00f3gicas y culturales en que vive el individuo \u2012los factores ambientales\u2012 y su propensi\u00f3n biol\u00f3gica a desarrollar el problema, condici\u00f3n que est\u00e1 determinada por sus genes. El maltrato f\u00edsico y psicol\u00f3gico reiterado y otros sucesos estresantes vividos en la infancia y la adolescencia interactuar\u00edan continuamente con los genes que determinan la vulnerabilidad a los problemas psiqui\u00e1tricos, conduciendo, en cierto punto, al desarrollo de estos trastornos (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-larga-maduracion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 232<\/em><\/a>).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"755\" class=\"size-full wp-image-529217 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-menino-site-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-menino-site-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-menino-site-800-250x236.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-menino-site-800-700x661.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/rpf-transtornos-mentais-menino-site-800-120x113.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Nat\u00e1lia Gregorini<\/span><\/p>\n<p>Rara vez en la vida se viven cambios tan r\u00e1pidos e intensos como los del paso de la infancia a la adolescencia y los comienzos de la edad adulta. Desde el punto de vista biol\u00f3gico, las hormonas empiezan a preparar al cuerpo para la edad reproductiva, mientras que el cerebro experimenta cambios radicales, con la maduraci\u00f3n de las \u00e1reas responsables de la atenci\u00f3n, la memoria, el lenguaje y la planificaci\u00f3n, as\u00ed como las estructuras que intervienen en el control de las emociones (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mapean-la-evolucion-del-cerebro-en-el-transcurso-de-la-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 316<\/em><\/a>). Desde el punto de vista psicol\u00f3gico y social, aumenta la capacidad de ser consciente de los propios actos y pensamientos y la necesidad de aceptaci\u00f3n por el grupo, acompa\u00f1ada del ingreso al mercado laboral o de la transici\u00f3n a la vida universitaria.<\/p>\n<p>Al analizar c\u00f3mo var\u00eda la prevalencia de los trastornos seg\u00fan los grupos etarios, los autores del estudio publicado en <em>JAMA Psychiatry<\/em> constataron que pueden seguir trayectorias muy diferentes y ayudaron a ponerles cifras a fen\u00f3menos que los psiquiatras detectaban en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, pero cuya frecuencia no estaba bien documentada.<\/p>\n<p>Por ejemplo, dos de los des\u00f3rdenes psiqui\u00e1tricos m\u00e1s frecuentes en la franja de los 5 a 9 a\u00f1os son el trastorno de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n\/hiperactividad (TDAH), que se caracteriza por la dificultad para prestar atenci\u00f3n, la impulsividad y la impaciencia, y el trastorno de conducta, cuya caracter\u00edstica es la postura desafiante, antisocial y muy agresiva. Este tipo de trastornos, m\u00e1s frecuentes en el sexo masculino, se manifiestan tempranamente: el 2,1 % de los ni\u00f1os entre 5 y 9 a\u00f1os tienen TDAH y el 1 % trastorno conductual; alcanzan una frecuencia pico (el 2,9 % y el 3 %, respectivamente) entre los 10 y los 14 a\u00f1os, y luego van perdiendo prevalencia.<\/p>\n<p>En cuanto a la depresi\u00f3n y la ansiedad, dos trastornos psiqui\u00e1tricos bastante frecuentes en distintas etapas de la vida, inicialmente se manifiestan en proporciones bajas (el 0,1 % y el 1,3 %, respectivamente) y van aumentando paulatinamente hasta el comienzo de la adultez: el 3,9 % de los individuos de entre 20 y 24 a\u00f1os presentan depresi\u00f3n y el 4,6 % ansiedad (<em>v\u00e9anse los gr\u00e1ficos abajo<\/em>). Otros, como la discapacidad intelectual o el autismo, aparecen con una prevalencia casi constante en todas las franjas de edades evaluadas, mientras que los des\u00f3rdenes causados por el consumo de alcohol y drogas son un poco m\u00e1s tard\u00edos y empiezan a manifestarse al despuntar la adolescencia.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-transtornosmentais-2024-03-info1-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x1157\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-transtornosmentais-2024-03-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-transtornosmentais-2024-03-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-transtornosmentais-2024-03-info1-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cLa gente supone que todos los ni\u00f1os y adolescentes tienen las mismas posibilidades de padecer TDAH, depresi\u00f3n o ansiedad. Eso no es cierto. Un aspecto importante de este trabajo consiste en mostrar cu\u00e1les son los trastornos m\u00e1s frecuentes en cada franja etaria. Esta informaci\u00f3n es fundamental para que los profesionales de la salud y la educaci\u00f3n puedan identificar los problemas precozmente y derivar a los j\u00f3venes para acceder a un diagn\u00f3stico preciso y a un tratamiento adecuado\u201d, dice el psiquiatra Rodrigo Bressan, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), quien coment\u00f3 el estudio a petici\u00f3n de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cOtro aspecto es que se basa en datos de 2019 y servir\u00e1 como par\u00e1metro para pr\u00f3ximos estudios que eval\u00faen c\u00f3mo afect\u00f3 la pandemia en la salud mental de los ni\u00f1os y adolescentes\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estimar la prevalencia, Kieling y sus colaboradores calcularon el impacto que causan estos trastornos en la vida de las personas. Para ello, utilizaron un par\u00e1metro denominado <em>years lived with disability (YLD)<\/em> \u2012 en ingl\u00e9s, a\u00f1os vividos con discapacidad \u2012, que tiene en cuenta la gravedad de cada desorden y el tiempo durante el cual ocasion\u00f3 limitaciones.<\/p>\n<p>En 2019, los trastornos mentales presentados por individuos de entre 5 y 24 a\u00f1os sumaron 31,1 millones de <em>YLD<\/em>. Este valor casi duplica al del segundo y el tercer lugar \u2012 las enfermedades neurol\u00f3gicas y las de la piel, respectivamente \u2012 y representa el 20 % del impacto (154 millones de <em>YLD<\/em>) causado por todas las dem\u00e1s enfermedades no mortales que afectan a las personas de este grupo de edad. A prop\u00f3sito, el per\u00edodo comprendido entre la infancia y el inicio de la adultez concentra la cuarta parte del impacto total que los trastornos mentales imponen a lo largo de la vida.<\/p>\n<p>\u201cUna porci\u00f3n sustancial del presupuesto sanitario de los pa\u00edses deber\u00eda destinarse a la prevenci\u00f3n y tratamiento precoz de los trastornos mentales\u201d, concluye Kieling, cuyo grupo actualmente investiga la prevalencia de estos problemas entre los brasile\u00f1os de entre 5 y 24 a\u00f1os. \u201cEllo evitar\u00eda da\u00f1os considerables en el futuro\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>KIELING, C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamapsychiatry\/fullarticle\/2814639\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Worldwide prevalence and disability from mental disorders across childhood and adolescence: Evidence from the global burden of disease study<\/a>.\u00a0<strong>JAMA Psychiatry<\/strong>. 31 ene. 2024.<br \/>\nKIM-COHEN, J.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/jamanetwork.com\/journals\/jamapsychiatry\/fullarticle\/207619\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Prior juvenile diagnoses in adults with mental disorder: Developmental follow-back of a prospective-longitudinal cohort<\/a>.\u00a0<strong>JAMA Psychiatry<\/strong>. jul. 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En 2019 hab\u00eda en el mundo 293 millones de personas de entre 5 y 24 a\u00f1os con s\u00edntomas de ansiedad, depresi\u00f3n u otros problemas psiqui\u00e1tricos","protected":false},"author":730,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[327],"coauthors":[4370,105],"class_list":["post-529200","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-psiquiatria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/730"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=529200"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529826,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529200\/revisions\/529826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=529200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=529200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=529200"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=529200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}