{"id":529230,"date":"2024-08-27T10:55:16","date_gmt":"2024-08-27T13:55:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=529230"},"modified":"2024-08-28T10:20:46","modified_gmt":"2024-08-28T13:20:46","slug":"la-evolucion-explosiva-de-las-serpientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-evolucion-explosiva-de-las-serpientes\/","title":{"rendered":"La evoluci\u00f3n explosiva de las serpientes"},"content":{"rendered":"<p>A la hora de comer, la serpiente puede \u2012 o no \u2012 embestir y devorar a su presa. Puede matarla r\u00e1pidamente inyect\u00e1ndole alguna sustancia venenosa que causa diversos efectos en el organismo de la v\u00edctima, como necrosis y da\u00f1os neurol\u00f3gicos masivos. O tambi\u00e9n puede asfixiarla y tragarse lentamente un almuerzo que puede ser mucho m\u00e1s grande que ella. Puede hacerlo colgada de las ramas de los \u00e1rboles, debajo del agua o en tierra, e incluso excavar en busca de presas subterr\u00e1neas. La variedad de maneras de alimentarse entre las diferentes especies es enorme, al igual que la amplitud de su men\u00fa. Es sorprendente, sobre todo para un animal que ni siquiera posee extremidades. \u201cImag\u00ednense que van a una parrilla y piden un trozo de carne de 30 kilogramos [kg] y se lo tragan utilizando solamente la boca, sin masticarlo ni manipularlo\u201d, compara el bi\u00f3logo Guarino Colli, de la Universidad de Brasilia (UnB). Un art\u00edculo publicado en febrero en la revista <em>Science<\/em>, del cual es coautor, revela que esta forma prodigiosa de alimentarse es, en gran medida, el secreto del \u00e9xito de estos animales: ning\u00fan otro grupo es capaz de consumir una variedad tan amplia de alimentos, empleando para ello una diversidad tan grande de estrategias.<\/p>\n<p>\u201cSe necesarios muchos autores para dar cuenta de la diversidad geogr\u00e1fica y taxon\u00f3mica incluida en el estudio sobre las serpientes\u201d, explica el investigador. Es un trabajo relevante, porque incluye la secuenciaci\u00f3n del ADN de casi 7.000 especies de todo el mundo, lo que ya de por s\u00ed es una empresa de fuste, y ha dado lugar a la filogenia m\u00e1s fidedigna que se haya obtenido para Squamata, el grupo que incluye a las serpientes y los lagartos y es el de mayor diversidad entre los animales terrestres: en la actualidad cuenta con casi 11.000 especies. A la par de este \u00e1rbol evolutivo, los investigadores tambi\u00e9n tuvieron en cuenta informaci\u00f3n referida a la ecolog\u00eda (el v\u00ednculo con el ambiente) y la morfolog\u00eda (apariencia y anatom\u00eda) de los animales. \u201cBasta con un individuo para obtener su ADN e incluir una especie en el \u00e1rbol, pero no es suficiente para rastrear la ecolog\u00eda y el comportamiento que la caracterizan\u201d, a\u00f1ade Colli. El l\u00edder del grupo es el evolucionista Daniel Rabosky, de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, reconocido por su labor en el \u00e1rea de la estad\u00edstica evolutiva. \u201cFormamos parte de una red de investigaci\u00f3n que ya lleva tres d\u00e9cadas\u201d, dice Colli, enumerando a los estudiantes que se han formado trabajando con los grupos de investigaci\u00f3n participantes en este estudio.<\/p>\n<div id=\"attachment_529243\" style=\"max-width: 610px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-529243 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-3-600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-3-600.jpg 600w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-3-600-250x167.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-3-600-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Guarino Colli\u2009\/\u2009UnB<\/span>Esta s\u00ed es serpiente: la especie <em>Liotyphlops ternetzii<\/em> es subterr\u00e1nea y se alimenta de larvas de hormigas y termitas<span class=\"media-credits\">Guarino Colli\u2009\/\u2009UnB<\/span><\/p><\/div>\n<p>La gran pregunta es: \u00bfpor qu\u00e9 el grupo de las serpientes se ha diferenciado tanto, en una trayectoria evolutiva mucho m\u00e1s acelerada que la de los lagartos? La respuesta, de momento, es que al prodigio alimentario se le suma una capacidad sensorial poco com\u00fan. Al sacar repetidamente su lengua b\u00edfida de la boca y volverla a guardar, una serpiente es capaz de trazarse un mapa qu\u00edmico del entorno; algunas tambi\u00e9n perciben las variaciones de temperatura. Sin olvidarnos de su locomoci\u00f3n sin patas. \u201cPor el hecho de que hacen un uso inusual del ambiente en el que habitan, ocupan un nicho ecol\u00f3gico muy especializado que es solamente suyo\u201d, afirma Colli.<\/p>\n<p>Gracias a ello, puede que un mismo ecosistema albergue a una amplia diversidad de serpientes, sin que la competencia por los recursos las enfrente unas a otras. \u201cEn la regi\u00f3n de Brasilia tenemos unas 70 especies\u201d, dice Colli. \u201cLa ciudad de S\u00e3o Paulo tambi\u00e9n alberg\u00f3 una cantidad similar, cuando todav\u00eda hab\u00eda all\u00ed suficiente Bosque Atl\u00e1ntico\u201d. Al igual que las serpientes, algunas especies de lagartos tampoco tienen piernas, otras poseen una capacidad sensorial superior e incluso hay algunas que pueden comer presas de gran tama\u00f1o. Pero desde el punto de vista evolutivo, son callejones sin salida: no han formado grupos diversificados. Al parecer, las serpientes han sobresalido porque adoptan todas estas estrategias en forma simult\u00e1nea y con alta eficiencia. Para ello ha sido clave la movilidad del cr\u00e1neo, compuesto por huesos que se articulan y se separan, dando paso a una comida que puede digerirse durante d\u00edas.<\/p>\n<div id=\"attachment_529231\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-529231 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-1-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-1-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-1-1140-250x138.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-1-1140-700x387.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-1-1140-120x66.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Guarino Colli\u2009\/\u2009UnB\u2002<\/span>Tampoco es una serpiente: la tatacoa o culebra de dos cabezas (<em>Amphisbaena alba<\/em>) corresponde a un tipo de reptiles que no produjo una gran diversidad de especies<span class=\"media-credits\">Guarino Colli\u2009\/\u2009UnB\u2002<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al estimar las fechas de las ramificaciones del \u00e1rbol evolutivo a partir de los datos gen\u00e9ticos, los investigadores constataron que la diversificaci\u00f3n de las serpientes ocurri\u00f3 muy r\u00e1pidamente a partir de hace unos 65 millones de a\u00f1os, cuando un asteroide choc\u00f3 con la Tierra y caus\u00f3 la extinci\u00f3n de la mayor\u00eda de los dinosaurios. Esta r\u00e1pida explosi\u00f3n en el n\u00famero de especies no es del todo sorprendente. \u201cPero a\u00fan no se la hab\u00eda comparado con las del resto de las familias de los lagartos, cuya evoluci\u00f3n fue m\u00e1s lenta\u201d, razona Colli. Los resultados revelaron que las especies que fueron surgiendo, se diferenciaron r\u00e1pida y ampliamente de sus antepasados en la escala de tiempo evolutivo.<\/p>\n<p>\u201cLa revoluci\u00f3n gen\u00f3mica ha tenido un gran impacto en este campo\u201d, reflexiona el paleont\u00f3logo Hussam Zaher, del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MZ-USP), quien no particip\u00f3 del trabajo. A su juicio, el tama\u00f1o de las bases de datos que se utilizaron \u2012sobre un conjunto inmenso de fragmentos de ADN, formato del cr\u00e1neo, tipo de alimentaci\u00f3n y tama\u00f1o del cuerpo y ecolog\u00eda, con la capacidad de inferir su dataci\u00f3n\u2012 ha hecho posible detallar este proceso evolutivo mucho m\u00e1s de lo que se pod\u00eda hasta ahora. \u201cEs un trabajo magn\u00edfico, muy cuidadoso y con un enfoque preciso\u201d, pondera.<\/p>\n<div id=\"attachment_529239\" style=\"max-width: 610px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-529239 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-2-600.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-2-600.jpg 600w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-2-600-250x400.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-evolucao-cobras-2-600-120x192.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Hussam Zaher\u2009\/\u2009USP<\/span>Un f\u00f3sil de <em>Haasiophis terrasanctus<\/em>: este antepasado de las serpientes pose\u00eda unas min\u00fasculas patas traseras (<em>puede verse en la figura ubicada debajo<\/em>)<span class=\"media-credits\">Hussam Zaher\u2009\/\u2009USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Sin restarle m\u00e9rito a los an\u00e1lisis de laboratorio y computacionales, Colli resalta la importancia de los trabajos de campo. \u201cLa investigaci\u00f3n a escala mundial depend\u00eda de bases de datos que no existir\u00edan si no hubiese tantos investigadores recab\u00e1ndolos sobre el terreno\u201d. Varios de los autores del art\u00edculo ya acumulan entre tres y cuatro d\u00e9cadas de experiencia trabajando en la naturaleza, buscando y capturando ejemplares. \u201cEn conjunto, suman unos cuantos siglos de esfuerzos\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, a\u00fan quedan enigmas por dilucidar. \u201cEl origen de las serpientes no se ha resuelto\u201d, dice Zaher, quien en 2022 public\u00f3 precisamente un libro sobre el origen y la evoluci\u00f3n del grupo en coautor\u00eda con el herpet\u00f3logo David Gower, del Museo de Historia Natural de Londres. Para el investigador de la USP, el conocimiento paleontol\u00f3gico ser\u00e1 esencial para lograr ese avance. Ello se debe a que los \u00e1rboles filogen\u00e9ticos se construyen a partir de muestras de las especies existentes en la actualidad. \u201cNo hemos conseguido extraer ADN de los f\u00f3siles\u201d, recuerda. Como el surgimiento explosivo de especies estuvo acompa\u00f1ado de muchas extinciones a lo largo del proceso evolutivo, la reconstrucci\u00f3n evolutiva tiene lagunas.<\/p>\n<p>Zaher sostiene que ya se han encontrado f\u00f3siles que pueden ser claves para despejar los interrogantes pendientes, como el de animales con muchas de las caracter\u00edsticas de las serpientes actuales, pero todav\u00eda conservando peque\u00f1as patas. Y aunque no se pueda prever cu\u00e1ndo se encontrar\u00e1n nuevas piezas de este rompecabezas entre las rocas, los cajones de los museos de paleontolog\u00eda pueden albergar algunas joyas. \u201cHay f\u00f3siles que no se entendieron bien en el momento en que se recogieron y que podr\u00edan redescubrirse\u201d, reconoce, y a\u00f1ade que algunos resultados recientes se obtuvieron a partir de ejemplares \u201cperdidos\u201d en los museos.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>TITLE, P. O.\u00a0<em>et al.<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.science.org\/doi\/10.1126\/science.adh2449\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The macroevolutionary singularity of snakes<\/a>.\u00a0<strong>Science<\/strong>. v. 383, n. 6685, p. 918-23. 22 feb. 2024.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>GOWER, D. J. y ZAHER, H.\u00a0<strong>The origin and early evolutionary history of snakes<\/strong>. Cambridge: Cambridge University Press, 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una conjunci\u00f3n de datos gen\u00e9ticos, ecol\u00f3gicos y morfol\u00f3gicos revela los secretos del \u00e9xito de estos reptiles desprovistos de patas","protected":false},"author":3,"featured_media":529235,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,300,306,324,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-529230","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-evolucion","tag-genetica-es","tag-paleontologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=529230"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529653,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529230\/revisions\/529653"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/529235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=529230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=529230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=529230"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=529230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}