{"id":529254,"date":"2024-08-27T11:08:16","date_gmt":"2024-08-27T14:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=529254"},"modified":"2024-08-27T14:10:41","modified_gmt":"2024-08-27T17:10:41","slug":"las-obras-de-proteccion-costera-no-siempre-evitan-la-erosion-marina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-obras-de-proteccion-costera-no-siempre-evitan-la-erosion-marina\/","title":{"rendered":"Las obras de protecci\u00f3n costera no siempre evitan la erosi\u00f3n marina"},"content":{"rendered":"<p>Casi a diario, el ge\u00f3grafo Davis de Paula, de la Universidad Estadual de Cear\u00e1 (Uece), recorre las costas de Fortaleza, la capital del estado, y de la ciudad vecina de Caucaia. Examinando las playas, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que los 16 espigones de Fortaleza \u2012 estructuras alargadas perpendiculares a la costa, conformadas por bloques de roca que avanzan decenas o centenas de metros mar adentro, construidas a partir de la d\u00e9cada de 1960 para frenar el avance de las aguas \u2012 han causado una intensa erosi\u00f3n en las playas del municipio vecino.<\/p>\n<p>En una de las playas, que se extiende a lo largo de 680 metros (m), la l\u00ednea de la costa, que marca el l\u00edmite con el mar, retrocedi\u00f3 31\u00a0m, a un ritmo promedio anual de 1,8 m, entre 2004 y 2021. Recientemente, entre mayo de 2021 y enero de 2022, el fen\u00f3meno se acentu\u00f3 y el retroceso fue de 2,9 m. Casi el 90 % del tramo evaluado acusaba un proceso continuo de erosi\u00f3n como el descrito en un estudio en el que particip\u00f3 De Paula, publicado en 2023 en la revista cient\u00edfica <em>Earth Surface Processes and Landforms<\/em>.<\/p>\n<p>El alcald\u00eda de Caucaia levant\u00f3 muros de contenci\u00f3n en los lugares que perd\u00edan arena continuamente, pero no dio resultado: estas barreras, r\u00edgidas, amplifican la fuerza de las olas, alteran el comportamiento de las corrientes marinas y pueden causar la desaparici\u00f3n de playas, incluso a kil\u00f3metros de donde han sido construidas (<em>v\u00e9ase la infograf\u00eda<\/em>).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenhariacosteira-2024-03-info-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1939x1225\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenhariacosteira-2024-03-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenhariacosteira-2024-03-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenhariacosteira-2024-03-info-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Ahora, la administraci\u00f3n municipal anunci\u00f3 un plan de construcci\u00f3n de 11 espigones en 3 playas tur\u00edsticas, que contempla una inversi\u00f3n de 44 millones de reales. \u201cM\u00e1s all\u00e1 de estos espigones, lo que necesitamos son directrices para un ordenamiento territorial que establezcan las \u00e1reas que pueden ser ocupadas o no por viviendas y avenidas\u201d, comenta De Paula.<\/p>\n<p>Los espigones, construidos desde hace d\u00e9cadas a lo largo de toda la costa mar\u00edtima brasile\u00f1a, al igual que los muros de contenci\u00f3n, rompeolas y otros tipos de obras que procuran proteger las viviendas y avenidas contra el avance del mar, con sus beneficios y limitaciones, tienden a tornarse cada vez m\u00e1s necesarios en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. La erosi\u00f3n marina, que ya ha modificado el 60 % de las costas brasile\u00f1as (<em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, ediciones n\u00ba <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-playas-que-se-pierden-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">92<\/a> y <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/destruccion-progresiva-de-las-playas-brasilenas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">274<\/a><\/em>), apunta a agravarse, porque a expensas del cambio clim\u00e1tico, la tendencia marca que las tempestades ser\u00e1n m\u00e1s intensas y las olas m\u00e1s altas.<\/p>\n<p>En el sudeste brasile\u00f1o, la agitaci\u00f3n y subida del mar, conocida como resaca o marejada, que suele ir acompa\u00f1ada de fuertes vientos y lluvias, se ha vuelto cada vez m\u00e1s frecuente. La ge\u00f3loga C\u00e9lia de Gouveia Souza, del Instituto de Investigaciones Ambientales (IPA), registr\u00f3 279 eventos clim\u00e1ticos severos entre 1928 y 2021 en el litoral paulista. La cantidad de marejadas, con olas de m\u00e1s de 2,5 m de altura, aument\u00f3 un 19 % entre 1928 y 1999. En las dos d\u00e9cadas siguientes, el incremento fue de un 80 %.<\/p>\n<p><strong>Resultados inferiores a lo esperado<br \/>\n<\/strong>En general, debido a la falta de estudios rigurosos sobre sus probables efectos, las obras de protecci\u00f3n costera no suelen funcionar seg\u00fan lo esperado para frenar la fuerza del mar y a menudo deben tomarse nuevas medidas para solucionarlo. La alcald\u00eda de Fortaleza, por ejemplo, tuvo que ensanchar la playa de Iracema 40 m en 2019 tras haberla ampliado 80 m en 2000.<\/p>\n<p>\u201cLas obras infructuosas, habituales de norte a sur de Brasil, son el resultado de una gesti\u00f3n p\u00fablica disfuncional, que no cumple las leyes o adopta directrices err\u00f3neas en su plan director municipal\u201d, comenta la bi\u00f3loga Marinez Scherer, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). \u201cLas obras costeras son planificadas por los gobiernos municipales o estaduales y generalmente son autorizadas tras un estudio de impacto simplificado, que no tiene en cuenta lo que puede llegar a ocurrir con las playas vecinas\u201d.<\/p>\n<p>Como coordinadora general de Gesti\u00f3n Costera y Planificaci\u00f3n del Espacio Marino del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Clim\u00e1tico (MMA), Scherer trabaja para reactivar los mecanismos de gesti\u00f3n costera archivados durante el gobierno federal anterior, incluyendo nuevas versiones del plan de acci\u00f3n federal (el m\u00e1s reciente es de 2017 a 2019) y del plan nacional de gesti\u00f3n costera (de 1974).<\/p>\n<p>\u201cLas playas son territorios conflictivos\u201d, resume De Paula. A menudo, los habitantes de la franja costera construyen sus propios muros a orillas del mar y ocupan las dunas. Al mismo tiempo, presionan a los gobiernos municipales para que las obras de contenci\u00f3n se hagan pronto para evitar que el agua del mar entre en sus terrenos.<\/p>\n<p>En 2010, varias viviendas construidas frente a una playa de Florian\u00f3polis se derrumbaron tras una fuerte marejada. Ante la presi\u00f3n de los residentes, la alcald\u00eda construy\u00f3 barreras con rocas. El agua dej\u00f3 de ingresar a las casas, pero la playa se redujo y ahora el mar golpea directamente en las rocas. \u201cFue una erosi\u00f3n espor\u00e1dica. No hab\u00eda que hacer nada. La arena volver\u00eda naturalmente\u201d, comenta el ocean\u00f3grafo Pedro de Souza Pereira, de la UFSC. Por este motivo, los expertos consideran importante diferenciar la erosi\u00f3n espor\u00e1dica, como la citada, provocada por sucesos eventuales y que podr\u00eda resolverse por s\u00ed sola, de la cr\u00f3nica, que conlleva una p\u00e9rdida continua de arena y requiere de mayor atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cient\u00edfica ambiental Mirella Costa, de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), relata que antiguas fincas productoras de coco del sur y el norte del estado fueron transformadas en loteos a partir de los a\u00f1os 1980, y las viviendas invadieron las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n de la playa m\u00e1s all\u00e1 de cada parcela. \u201cLos que ten\u00edan terrenos de 30 por 30 metros edificaban 30 por 60 metros, construyendo piscinas donde anteriormente hab\u00eda m\u00e9danos, que funcionaban como dep\u00f3sitos de arena que las playas utilizaban para recomponerse\u201d, dice. \u201cSi todos hubieran respetado los l\u00edmites, las obras de protecci\u00f3n no ser\u00edan hoy en d\u00eda tan necesarias\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_529255\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-529255 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenharia-costeira-maceio-guaruja-2024-04-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenharia-costeira-maceio-guaruja-2024-04-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenharia-costeira-maceio-guaruja-2024-04-1140-250x109.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenharia-costeira-maceio-guaruja-2024-04-1140-700x306.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/RPF-engenharia-costeira-maceio-guaruja-2024-04-1140-120x52.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Fioravanti | L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span>En Macei\u00f3 (<em>a la izq<\/em>.), barreras de piedras para contener el avance del mar, refrenado en Guaruj\u00e1 con sus dunas preservadas<span class=\"media-credits\">Carlos Fioravanti | L\u00e9o Ramos Chaves\u2009\/\u2009Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>An\u00e1lisis de la erosi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>\u201cAntes que proteger las viviendas y las estructuras urbanas, tenemos que proteger las playas, que por s\u00ed solas constituyen una barrera continental contra las olas y el mar\u201d, subraya Souza. En el litoral paulista, alrededor del 65 % de las playas afrontan un riesgo alto o muy alto de erosi\u00f3n; los puntos m\u00e1s cr\u00edticos son las playas de los municipios de Ilha Comprida e Iguape en las costas del sur del estado; Peru\u00edbe, Itanha\u00e9m, Mongagu\u00e1, Santos, S\u00e3o Vicente y Guaruj\u00e1 en Baixada Santista, y Caraguatatuba, Ilhabela y Ubatuba en el litoral norte. La edici\u00f3n 2022-2023 del <em>Mapa de risco \u00e0 eros\u00e3o costeira de S\u00e3o Paulo<\/em> puede visualizarse en la plataforma Sistema de Alerta de Resacas e Inundaciones Costeras para el Litoral del Estado de S\u00e3o Paulo (Saric).<\/p>\n<p>Las costas del estado de Santa Catarina tambi\u00e9n han sufrido grandes transformaciones. Las playas se han reducido en 25 de los 29 municipios costeros, seg\u00fan un estudio que llevaron a cabo el ocean\u00f3grafo Pedro Pereira y la ge\u00f3grafa Mariana Koerich, ambos de la UFSC, con el apoyo de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n y la Innovaci\u00f3n de Santa Catarina (Fapesc). El trabajo, publicado en 2023 en la revista <em>Ocean and Coastal Management<\/em>, atribuye los cambios a la urbanizaci\u00f3n y a 607 obras costeras, especialmente escolleras.<\/p>\n<p>Scherer, del MMA, comenta que en algunos lugares de las costas de Australia, los municipios utilizan la tasa de erosi\u00f3n costera para definir un l\u00edmite de ocupaci\u00f3n de las playas: las m\u00e1s vulnerables a la erosi\u00f3n tienen mayores restricciones que las menos vulnerables. En Brasil, esta metodolog\u00eda no se utiliza, pero un estudio realizado por investigadores de la UFPE, publicado en enero de 2023 en la <em>Revista Brasileira de Geomorfologia<\/em>, propone su adopci\u00f3n en la costa sur de Pernambuco.<\/p>\n<p>Tras haber examinado la p\u00e9rdida o la acumulaci\u00f3n de sedimentos en el litoral sur de Pernambuco entre 2003 y 2020, el grupo consider\u00f3 que \u201cel estudio de las tasas de erosi\u00f3n anuales y del modelo de ocupaci\u00f3n aplicado a la legislaci\u00f3n vigente constituyen excelentes herramientas para subsidiar las decisiones del poder p\u00fablico, en particular, en lo que ata\u00f1e a una buena gesti\u00f3n de la zona costera\u201d.<\/p>\n<p>Una manera de contener la erosi\u00f3n es recuperar o preservar la llamada franja de atenuaci\u00f3n, formada por las dunas frontales, con vegetaci\u00f3n rastrera y arbustiva. \u201cLas playas urbanas deber\u00edan tener al menos 50 m de franja de atenuaci\u00f3n, lo que ser\u00eda de gran ayuda para refrenar el impacto de las olas y las mareas\u201d, dice Souza. Seg\u00fan ella, varios municipios del litoral paulista consiguieron detener el avance del mar recuperando las dunas.<\/p>\n<p>Las obras ejecutadas con la participaci\u00f3n de expertos de centros de investigaci\u00f3n parecen tener m\u00e1s probabilidades de \u00e9xito. En 2010, Costa, de la UFPE, particip\u00f3 del proyecto Monitoreo Ambiental Integrado (MAI), coordinado por el gobierno federal, con el prop\u00f3sito de identificar y resolver los problemas causados por la erosi\u00f3n costera en Recife, Olinda, Jaboat\u00e3o dos Guararapes y Paulista, en el estado de Pernambuco. Una de las medidas implementadas fue la fragmentaci\u00f3n de un rompeolas que antes era continuo, construido a\u00f1os atr\u00e1s en Candeias, un barrio de Jaboat\u00e3o. La construcci\u00f3n original bloqueaba el flujo de arena hacia el norte del municipio y hacia la capital del estado. \u201cCon la fragmentaci\u00f3n, el desplazamiento de los sedimentos ha mejorado\u201d, afirma.<\/p>\n<p>En febrero de 2018, Souza solicit\u00f3 audiencia al secretario de Medio Ambiente de Guaruj\u00e1, Sidnei Aranha, para pedirle: \u201cDejen de extraer arena de los m\u00e9danos. De continuar as\u00ed, la playa desaparecer\u00e1\u201d. Aunque estaba prohibido, la extracci\u00f3n de arena continuaba.<\/p>\n<p>El secretario apoy\u00f3 la idea de recuperar la playa de Enseada, pero advirti\u00f3 que no ser\u00eda sencillo. Uno de los problemas era la falta de di\u00e1logo y la disparidad de objetivos entre los distintos organismos del municipio. Meses despu\u00e9s, cuando dio aviso a Souza que otro secretario hab\u00eda enviado un tractor a retirar arena de la playa, ella amenaz\u00f3: \u201cSi sacan arena de all\u00ed, presentar\u00e9 una demanda ante el Ministerio P\u00fablico, porque las dunas son un \u00e1rea de preservaci\u00f3n permanente\u201d. Esto dio resultado, y el tractor retrocedi\u00f3.<\/p>\n<p>Cuando Aranha le pregunt\u00f3 qu\u00e9 se pod\u00eda hacer para recuperar los m\u00e9danos, le dijo que no hab\u00eda que hacer nada, porque las arenas volver\u00edan a acumularse y las dunas se recuperar\u00edan por s\u00ed solas. \u201cEn menos de un a\u00f1o, las mismas recuperaron naturalmente su espacio original, la vegetaci\u00f3n de la restinga se extendi\u00f3 y volvi\u00f3 a proliferar la fauna aut\u00f3ctona, como el tero [<em>Vanellus chilensis<\/em>] y el mochuelo o lechuza de madriguera [<em>Athene cunicularia<\/em>]\u201d, relata la ge\u00f3loga. Con la franja de atenuaci\u00f3n recuperada, la playa de Enseada pudo resistir las marejadas y mareas altas que azotaron las costas paulistas entre febrero y agosto de 2020.<\/p>\n<p>En 2002, en S\u00eddney (Australia), donde estaba estudiando, Scherer conversaba sobre la ocupaci\u00f3n de la zona costera de Brasil con el ge\u00f3logo David Chapman, de la Universidad de S\u00eddney. En un momento dado el australiano le pregunt\u00f3: \u00bfSabes cu\u00e1ndo dejaron de edificar sobre las dunas en Australia? Cuando los residentes de las ciudades costeras empezaron a demandar a los administradores p\u00fablicos que dejaron construir en esos lugares\u201d.<\/p>\n<p>En Brasil, Scherer es partidaria de una postura similar: responsabilizar a los quienes est\u00e9n a cargo de la gesti\u00f3n p\u00fablica y subestimen los riesgos de la erosi\u00f3n marina. A veces, esto sucede. En julio de 2020, la alcald\u00eda de Ipojuca, un municipio situado a 50 kil\u00f3metros al sur de Recife, fue multado por un organismo estadual por haber autorizado una obra irregular en una playa. En 2021 y 2022, un hotel de esta localidad, a instancias de una orden judicial, tuvo que desocupar un \u00e1rea de la playa de la que se hab\u00eda adue\u00f1ado. \u201cLa soluci\u00f3n para mitigar los impactos sobre las zonas costeras consiste en desalojar o al menos contener el avance de las viviendas y otras construcciones irregulares del litoral\u201d, culmina diciendo Costa.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Sistema de aviso de resacas e inundaciones costeras para el litoral del estado de S\u00e3o Paulo, con foco sobre los impactos de los cambios clim\u00e1ticos (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/107424\/sistema-de-aviso-de-ressacas-e-inundacoes-costeiras-para-o-litoral-de-sao-paulo-com-foco-em-impactos\/?q=2018\/14601-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup>\u00a018\/14601-0<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas; <strong>Investigadora<\/strong>\u00a0<strong>responsable <\/strong>Celia Regina de Gouveia Souza (IPA); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 403.406,76.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>KOERICH, M. P. y PEREIRA, P. S.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0964569123003836?via=ihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Assessing the impacts of coastal engineering structures on the coastline of Santa Catarina state, southern Brazil: A geospatial aproach<\/a>.\u00a0<strong>Ocean and Coastal Management<\/strong>. v. 245, 106858. 31 oct. 2023.<br \/>\nLEISNER, M. M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/esp.5668\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Long-term and short-term analysis of shoreline change and cliff retreat on Brazilian equatorial coast<\/a>.\u00a0<strong>Earth Surface Processes and Landforms<\/strong>. v. 48, n. 14, p. 2987-3003. nov. 2023.<br \/>\nSAENGSUPAVANICH, C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0048969723001006\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jeopardizing the environment with beach nourishment<\/a>. <strong>Science of the total environment<\/strong>. v. 868, 161485. 10 abr. 2023.<br \/>\nSIEGLE, E. y COSTA, M. B.\u00a0<a href=\"https:\/\/agupubs.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/2017EF000624\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Nearshore wave power increase on reef-shaped coasts due to sea-level rise<\/a>.\u00a0<strong>Earth\u2019s Future<\/strong>. v. 5, n. 10, p. 1054-65. 2 oct. 2017.<br \/>\nSILVA, P. L. DA y LINS-DE-BARROS, F. M.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.4000\/terrabrasilis.9980\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A alimentaci\u00f3n artificial da praia de Copacabana (RJ) ap\u00f3s 51 anos<\/a>.\u00a0<strong>Terra Brasilis<\/strong>. v. 16. 5 dic. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios muestran los l\u00edmites de las estrategias que se implementan para detener el avance del mar","protected":false},"author":17,"featured_media":529260,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[278,293,269,321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-529254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biologia-es","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=529254"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":529824,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/529254\/revisions\/529824"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/529260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=529254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=529254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=529254"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=529254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}