{"id":531521,"date":"2024-10-10T13:46:28","date_gmt":"2024-10-10T16:46:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=531521"},"modified":"2024-10-10T13:46:28","modified_gmt":"2024-10-10T16:46:28","slug":"nuevas-alianzas-en-los-mares-del-sur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nuevas-alianzas-en-los-mares-del-sur\/","title":{"rendered":"Nuevas alianzas en los mares del sur"},"content":{"rendered":"<p>Investigadores de Brasil, Argentina y Francia trabajan juntos para definir y anunciar pr\u00f3ximamente cu\u00e1les son las principales l\u00edneas orientadoras de los primeros proyectos de investigaci\u00f3n que ser\u00e1n financiados por el Programa para el Atl\u00e1ntico Sur y la Ant\u00e1rtida (Proasa), presentados p\u00fablicamente a principios de abril. El primer programa de investigaci\u00f3n de la FAPESP dedicado al mar y al continente helado se planific\u00f3 en 2018 y tiene como objetivos ampliar el conocimiento cient\u00edfico sobre la regi\u00f3n, fortalecer las redes de investigaci\u00f3n nacionales e internacionales, establecer un monitoreo integrado y continuo de esta parte del Atl\u00e1ntico, y promover el desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>\u201cNo es posible buscar la sostenibilidad sin pensar en estos dos ambientes, su importancia, lo vulnerables que son y los vac\u00edos de conocimiento que tenemos sobre ellos\u201d, explica el bi\u00f3logo Alexander Turra, coordinador del programa del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO-USP). \u201cTambi\u00e9n existe un consenso internacional de que es necesario incrementar el volumen de inversiones en ciencias oce\u00e1nicas y el programa apunta a colaborar en ese sentido\u201d. El Proasa sigue los principios del Decenio de los Oc\u00e9anos (2021-2030), coordinado por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (Unesco) (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ruta-de-la-basura-hasta-el-mar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 321<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>Integrado inicialmente por la FAPESP, el Centro Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas (CNRS) de Francia y el Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (Conicet) de Argentina, el Proasa se propone incentivar la incorporaci\u00f3n de otras instituciones brasile\u00f1as e internacionales que puedan producir y aplicar las informaciones provenientes de los proyectos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>\u201cSin la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, la gobernanza del mar ser\u00eda imposible\u201d, coment\u00f3 el contralmirante Ricardo Jaques Ferreira, secretario de la Comisi\u00f3n Interministerial de Recursos Mar\u00edtimos (Cirm) de la Marina de Brasil, que apoya expediciones y desde 1982 coordina el Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o (ProAntar). Uno de los prop\u00f3sitos del Proasa es reforzar la financiaci\u00f3n de las investigaciones en la Ant\u00e1rtida que ya est\u00e1n desarroll\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u201cNuestro conocimiento sobre el oc\u00e9ano es insuficiente para lograr soluciones sostenibles\u201d, destac\u00f3 el diplom\u00e1tico Peter William Thomson, enviado especial de las Naciones Unidas (ONU) para los Oc\u00e9ano, quien particip\u00f3 de forma <em>online<\/em> en el lanzamiento del programa. Turra resalta: \u201cNecesitamos compartir las informaciones\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa cantidad de datos disponibles sobre el Atl\u00e1ntico Sur es sorprendentemente escasa en comparaci\u00f3n, por ejemplo, con el Atl\u00e1ntico Norte. Uno de los objetivos del Proasa es ayudar a llenar este vac\u00edo y generar nuevos aportes en todas las \u00e1reas del conocimiento, incluyendo la oceanograf\u00eda f\u00edsica y biol\u00f3gica, los recursos oce\u00e1nicos y su papel en la determinaci\u00f3n del r\u00e9gimen de precipitaciones, as\u00ed como las cuestiones econ\u00f3micas, las relaciones internacionales y la diplomacia cient\u00edfica\u201d, afirm\u00f3 Marco Antonio Zago, presidente del Consejo Superior de la FAPESP, durante la inauguraci\u00f3n del evento, seg\u00fan lo inform\u00f3 <em>Ag\u00eancia FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p>De acuerdo con la ocean\u00f3grafa f\u00edsica Olga Sato, tambi\u00e9n del IO-USP, por m\u00e1s que los pa\u00edses de la regi\u00f3n tengan infraestructuras inform\u00e1ticas con diferentes grados de evoluci\u00f3n, deber\u00edan adoptar los mismos procedimientos para almacenar y compartir los datos de sus investigaciones. \u201cEn analog\u00eda con el lenguaje hablado, si cada uno habla un idioma diferente al expresar sus ideas, nadie se entiende. Debemos estandarizar la forma de incluir los datos en las plataformas para que el intercambio sea eficiente\u201d, afirm\u00f3. &#8220;No necesitamos reinventar nada, sino trabajar para estandarizar los protocolos utilizados por las bases de datos.&#8221;<\/p>\n<p>Sato fue la representante brasile\u00f1a en la reuni\u00f3n de la Cooperaci\u00f3n Atl\u00e1ntica para la Investigaci\u00f3n y la Innovaci\u00f3n Oce\u00e1nica (AANChOR) ocurrida en noviembre de 2023 en Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica. Formada por 16 pa\u00edses de Europa, \u00c1frica y Am\u00e9rica del Sur, la AANChOR es resultante de la Declaraci\u00f3n de Bel\u00e9m, un acuerdo firmado en la Torre de Bel\u00e9m, en Lisboa, en 2017, para ampliar las investigaciones oce\u00e1nicas desarrolladas en forma conjunta en el Atl\u00e1ntico Sur y Norte. En 2023, la Cooperaci\u00f3n Atl\u00e1ntica lanz\u00f3 el proyecto piloto All-Atlantic Data Enterprise 2030 (AA-Data2030), bajo la coordinaci\u00f3n de Sato, para conectar redes regionales de informaci\u00f3n sobre el Atl\u00e1ntico Sur en una base transnacional abierta.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlanticosul-2024-04-info-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x715\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlanticosul-2024-04-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlanticosul-2024-04-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlanticosul-2024-04-info-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>\u201cBrasil, con un litoral que abarca la mitad del Atl\u00e1ntico Sur, juega un importante papel en los acuerdos de cooperaci\u00f3n internacional\u201d, comenta la bi\u00f3loga Andrea Cancela da Cruz, coordinadora general de Ciencias para el Oc\u00e9ano y la Ant\u00e1rtida del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI). Ella destac\u00f3 que Brasil participa desde 2005 en los di\u00e1logos sobre ciencias oce\u00e1nicas en el Ibas (la India, Brasil y Sud\u00e1frica) y desde 2017 en el Grupo de Trabajo Brics (Brasil, Rusia, la India, China y Sud\u00e1frica) sobre Ciencia y Tecnolog\u00eda Oce\u00e1nica y Polar, cuyos miembros se reunieron por primera vez en julio de 2018, en Brasilia.<\/p>\n<p>Para Ma\u00edsa Edwards, especialista brit\u00e1nico-brasile\u00f1a en relaciones internacionales, \u201clos pa\u00edses precisan pensar juntos c\u00f3mo resolver los grandes problemas mundiales, como los cambios clim\u00e1ticos\u201d. En un art\u00edculo publicado en mayo de 2023 en la revista <em>Conflict, Security &amp; Development <\/em>y en su doctorado \u2013defendido en junio del a\u00f1o pasado en el marco del acuerdo de doble titulaci\u00f3n entre el King&#8217;s College of London y la USP\u2013 Edwards analiz\u00f3 la historia y la evoluci\u00f3n de la Zona de Paz y Cooperaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Sur (Zopacas).<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y de la ONU, sumados a entrevistas con embajadores y diplom\u00e1ticos, arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que Brasil ocupa una posici\u00f3n de liderazgo desde la creaci\u00f3n de esta zona de paz, establecida en 1986 por la Asamblea General de la ONU, con 22 pa\u00edses miembros de Am\u00e9rica del Sur y de \u00c1frica (posteriormente se sumaron Namibia y Sud\u00e1frica). Las primeras reuniones tuvieron lugar en R\u00edo de Janeiro en 1988 y en Brasilia en 1994.<\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s de lo que Edwards denomin\u00f3 \u201crelativa inactividad\u201d, se produjo una revitalizaci\u00f3n de la Zopacas: 16 de los 24 miembros se reunieron nuevamente en abril de 2023, en Cabo Verde, y la pr\u00f3xima reuni\u00f3n est\u00e1 prevista para 2026 en Brasil. \u201cZopacas es importante para promover la paz y fortalecer los v\u00ednculos entre los pa\u00edses miembros\u201d, afirma la investigadora. Creada para evitar la militarizaci\u00f3n y la proliferaci\u00f3n de armas nucleares en el Atl\u00e1ntico Sur durante la Guerra Fr\u00eda (1947-1991) y actualmente considerada estrat\u00e9gica para combatir la pirater\u00eda y el tr\u00e1fico de armas y drogas en el Atl\u00e1ntico Sur, la Zopacas podr\u00e1 apoyar actividades cient\u00edficas, incluyendo el relevamiento y la exploraci\u00f3n del fondo marino.<\/p>\n<p>La creciente atenci\u00f3n prestada a los llamados acuerdos sur-sur representa una reanudaci\u00f3n de la agenda de pol\u00edtica exterior de principios de los a\u00f1os 2000, despu\u00e9s de la cual las inversiones y el di\u00e1logo internacional menguaron, seg\u00fan eval\u00faa la polit\u00f3loga Janina Onuki, del Departamento de Ciencia Pol\u00edtica de la USP. \u201cBrasil intenta recuperar al menos una parte del liderazgo perdido en los \u00faltimos a\u00f1os en dos \u00e1reas en las que act\u00faa bien, la ciencia y el medio ambiente, pero el escenario internacional ha cambiado bastante en los \u00faltimos 20 a\u00f1os\u201d, enfatiza. \u201cAhora hay competidores fuertes, como China, tambi\u00e9n interesados en el liderazgo y con m\u00e1s recursos para invertir\u201d.<\/p>\n<p>Esta parte del Atl\u00e1ntico, delimitada al norte por la l\u00ednea del ecuador y al sur por la Ant\u00e1rtida, abarca 40,2 millones de kil\u00f3metros cuadrados (km\u00b2), algo menos que el Atl\u00e1ntico Norte (41,3 millones de km\u00b2). Esta inmensa masa de agua salada fue decisiva para la historia de Brasil, ya que constituy\u00f3 la ruta de los vientos que empujaron a las carabelas portuguesas en el siglo XVI, y ejerce una gran influencia en el clima de los continentes que la rodean. Fue una importante zona de transporte de oro, plata, madera, az\u00facar y negros esclavizados hasta la primera mitad del siglo XIX y a\u00fan en la actualidad forma parte de las rutas comerciales mar\u00edtimas.<\/p>\n<p><strong>La cooperaci\u00f3n con la Marina<br \/>\n<\/strong>Desde el punto de vista cient\u00edfico, el Atl\u00e1ntico Sur es el menos conocido de los oc\u00e9anos. \u201cFue el \u00faltimo en formarse despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur y \u00c1frica y est\u00e1 rodeado de pa\u00edses en desarrollo, la mayor\u00eda de los cuales con escasos recursos para invertir en ciencia\u201d, dice el bi\u00f3logo Frederico Brandini, del IO-USP. \u201cDurante muchos a\u00f1os, al igual que nosotros, los investigadores argentinos depend\u00edan de los barcos de la Marina para saber d\u00f3nde y cu\u00e1ndo pod\u00edamos hacer trabajo de campo\u201d. En los primeros viajes del Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o, recuerda, era necesario ser insistentes con los comandantes del buque de la Armada Bar\u00e3o de Teff\u00e9 para que siguieran la misma ruta de los viajes anteriores, ya que ellos ten\u00edan que comparar los resultados de las recolecciones de organismos marinos realizadas en los primeros viajes.<\/p>\n<p>En una de las expediciones a la Ant\u00e1rtida, como el buque pasar\u00eda por la capital argentina, Brandini, quien por entonces se desempe\u00f1aba en la Universidad Federal de Paran\u00e1, invit\u00f3 al ocean\u00f3grafo Demetrio Boltovskoy, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien embarc\u00f3 junto con sus alumnos. \u201cHicimos un gran trabajo con el plancton [organismos acu\u00e1ticos generalmente microsc\u00f3picos transportados por las corrientes marinas], que todav\u00eda hoy en d\u00eda es bastante citado por otros investigadores\u201d, dice Brandini. El Proasa tambi\u00e9n busca fomentar este tipo de interacci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_531526\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-531526 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlantico-antartida-brasil-2024-05-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlantico-antartida-brasil-2024-05-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlantico-antartida-brasil-2024-05-1140-250x149.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlantico-antartida-brasil-2024-05-1140-700x416.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/RPF-atlantico-antartida-brasil-2024-05-1140-120x71.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Marina de Brasil <\/span>Base de investigaci\u00f3n brasile\u00f1a en la Ant\u00e1rtida, 2021<span class=\"media-credits\">Marina de Brasil <\/span><\/p><\/div>\n<p>El ocean\u00f3grafo Alberto Piola, tambi\u00e9n de la UBA, quien colabor\u00f3 en uno de los art\u00edculos, mantiene una intensa contribuci\u00f3n con el grupo de Edmo Campos, del IO-USP, desde hace al menos 25 a\u00f1os. \u201cDurante los primeros 10 a\u00f1os, las investigaciones abordaron el efecto del R\u00edo de la Plata en la plataforma continental de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil. Desde 2009, nuestra colaboraci\u00f3n aborda la circulaci\u00f3n meridional del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico Sur a trav\u00e9s del proyecto Samoc [South Atlantic Meridional Overturning Circulation] y los cambios de temperatura del agua en el fondo de la Ant\u00e1rtida\u201d.<\/p>\n<p>En 2013, el Samoc, objeto de la primera expedici\u00f3n del buque oceanogr\u00e1fico Alpha- Crucis, (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-viaje-pionero\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea <\/em>en Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3n n\u00ba 203<\/em><\/a>), cre\u00f3 \u201cuna cultura que generalmente es vista como inclusiva para mujeres\u201d, seg\u00fan las investigadoras de Estados Unidos, Alemania y Sud\u00e1frica que examinaron la historia del proyecto en un art\u00edculo publicado en enero en <em>Communications Earth &amp; Environment <\/em>.<\/p>\n<p>\u00daltimamente se han debatido nuevas posibilidades de cooperaci\u00f3n internacional. En la reuni\u00f3n anual de la Asamblea General de la ONU, celebrada en septiembre de 2023 en Nueva York, los representantes de 32 pa\u00edses firmaron la Declaraci\u00f3n sobre Cooperaci\u00f3n Atl\u00e1ntica, para promover conjuntamente el desarrollo econ\u00f3mico y la protecci\u00f3n ambiental. El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en entrevista concedida a la agencia <em>Associated Press<\/em>, destac\u00f3 que el Atl\u00e1ntico alberga la mayor cantidad de transporte mar\u00edtimo internacional y, a trav\u00e9s de los cables submarinos, es una importante ruta para el tr\u00e1fico de datos, pero est\u00e1 amenazado debido a los cambios clim\u00e1ticos, que trajeron tormentas m\u00e1s fuertes y devastadoras, como las que azotaron al sur de Brasil a principios de septiembre. \u201cEl Atl\u00e1ntico nos conecta y nos sostiene como nunca antes\u201d, afirm\u00f3 Blinken.<\/p>\n<p>La National Science Foundation (NSF), una de las principales agencias de apoyo de la ciencia en Estados Unidos, financia desde 1986 los estudios de los investigadores de las universidades estadounidenses en el Atl\u00e1ntico Sur sobre temas tales como variaciones en el campo magn\u00e9tico, acidificaci\u00f3n, corrientes marinas, biodiversidad y absorci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono.<\/p>\n<p>A su vez, el Reino Unido invierte en investigaciones sobre el Atl\u00e1ntico Sur a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n no gubernamental (ONG) Instituto de Investigaciones Ambientales del Atl\u00e1ntico Sur (Saeri). Creado en 2012, el Saeri recibe estudiantes de posgrado y cient\u00edficos de Estados Unidos y pa\u00edses europeos que han publicado un promedio de 13 art\u00edculos por a\u00f1o durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os sobre biodiversidad y ambientes acu\u00e1ticos y marinos.<\/p>\n<p>El Saeri forma parte de una creciente red internacional de ONG que buscan trabajar con organismos gubernamentales y universidades. Para comprender el alcance de la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica en la regi\u00f3n, un grupo de la Universidad Estadual de Santa Cruz, en el estado de Bah\u00eda, identific\u00f3 526 instituciones (entre ONG, institutos de investigaci\u00f3n, universidades y agencias gubernamentales) que operan en el llamado Cono Sur, formado por Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y cuatro estados de Brasil (los tres de la regi\u00f3n sur del pa\u00eds \u2013Paran\u00e1, Rio Grande do Sul y Santa Catarina\u2212 y S\u00e3o Paulo).<\/p>\n<p>Uno de los grupos, seleccionado para un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo, incluye a 23 organizaciones que forman parte del Foro para la Conservaci\u00f3n del Mar Patag\u00f3nico y \u00e1reas de influencia, de las cuales 12 son de Argentina, 4 de Estados Unidos, 2 de Chile, 2 de Brasil, 2 de Uruguay y 1 del Reino Unido, creadas entre 2004 y 2020. Como se describe en el art\u00edculo publicado en la edici\u00f3n de octubre de la revista <em>Environmental Science &amp; Policy<\/em>, las 23 organizaciones movilizaron a 529 investigadores o instituciones, produciendo 272 art\u00edculos cient\u00edficos en ingl\u00e9s, portugu\u00e9s o espa\u00f1ol, de 2004 a 2021, abarcando un promedio de seis instituciones por publicaci\u00f3n. \u201cTodos los pa\u00edses siempre deben recordar que para avanzar dependen de los dem\u00e1s\u201d, reitera Janina Onuki. Mientras tanto, Piola, desde Buenos Aires, destaca las iniciativas institucionales y resalta la importancia de las relaciones personales, que son \u201cmuy importantes para generar confianza entre los grupos de investigaci\u00f3n y fortalecer las colaboraciones\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>EDWARDS, M. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/14678802.2023.2211536\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">When defence drives foreign policy: Brazilian military agency in the revitalisation of the Zopacas<\/a>. <strong>Conflict, Security &amp; Devolopment<\/strong>. v. 23, n. 2, p. 179-97. may. 2023.<br \/>\nGRENO, F. E. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1462901123002034\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">NGO scientific collaboration networks for marine conservation in the southern cone: A case study<\/a>. <strong>Environmental Science and Policy<\/strong>. v. 148, 103554. oct. 2023.<br \/>\nPEREZ, R. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s43247-022-00646-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Inclusive science in the South Atlantic<\/a>. <strong>Communications Earth &amp; Environment<\/strong>. v. 4, 11. 19 ene. 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La escasez de informaci\u00f3n y problemas en com\u00fan como los cambios clim\u00e1ticos motivan la cooperaci\u00f3n cient\u00edfica internacional","protected":false},"author":17,"featured_media":531522,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-531521","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica-ct","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/531521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=531521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/531521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":531539,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/531521\/revisions\/531539"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/531522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=531521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=531521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=531521"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=531521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}