{"id":533658,"date":"2024-10-10T14:19:17","date_gmt":"2024-10-10T17:19:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=533658"},"modified":"2024-10-10T14:34:57","modified_gmt":"2024-10-10T17:34:57","slug":"las-cartas-de-oswald-de-andrade-a-mario-de-andrade-revelan-una-faceta-subterranea-del-modernismo-brasileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-cartas-de-oswald-de-andrade-a-mario-de-andrade-revelan-una-faceta-subterranea-del-modernismo-brasileno\/","title":{"rendered":"Las cartas de Oswald de Andrade a M\u00e1rio de Andrade revelan una faceta subterr\u00e1nea del modernismo brasile\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>En febrero de 1925, durante una visita a Londres, el escritor modernista Oswald de Andrade (1890-1954) visit\u00f3 el Museo Brit\u00e1nico y envi\u00f3 una postal a la calle Lopes Chaves, en S\u00e3o Paulo, con la direcci\u00f3n de su amigo M\u00e1rio de Andrade (1893-1945). El <em>souvenir <\/em>reproduc\u00eda la imagen de un sacudidor amerindio de madera, con forma de cabeza de oso, perteneciente a la colecci\u00f3n de la instituci\u00f3n. En el reverso de la tarjeta, el antrop\u00f3fago no perdi\u00f3 la oportunidad de bromear con su compatriota, comparando a su colega escritor con el animal de boca y ojos enormes: \u201cTe vi hoy en Camden Town\u201d, escribi\u00f3.<\/p>\n<p>Fue con ese esp\u00edritu jocoso, casi siempre l\u00fadico y al mismo tiempo afectivo, que Oswald le escribi\u00f3 al autor de <em>Macuna\u00edma <\/em>entre 1919 y 1928, en documentos ahora recogidos en el libro <em>Correspond\u00eancia M\u00e1rio de Andrade &amp; Oswald de Andrade <\/em>(Edusp \/ IEB-USP, 2023). En las 20 cartas, una nota y seis postales, Oswald relata esencialmente su actuaci\u00f3n como divulgador del modernismo brasile\u00f1o en Europa en un momento de gran efervescencia cultural. En Par\u00eds encarg\u00f3 la traducci\u00f3n al franc\u00e9s de su novela <em>Os condenados <\/em>(1922) y dict\u00f3 una conferencia en La Sorbona (\u201cando sobornado de emoci\u00f3n\u201d). En la misma ciudad conoci\u00f3 al escritor franco-suizo Blaise Cendrars (1887-1961) y mencion\u00f3 encuentros con numerosas personalidades, como el poeta Jean Cocteau (1889-1963), \u201cun delgado joven, con expresivas patas de gallo\u201d, y el pintor Pablo Picasso (1881-1973), el \u201cDostoyevski nacido en M\u00e1laga\u201d.<\/p>\n<p>Se trata, sin embargo, de un di\u00e1logo lagunoso, ya que las respuestas enviadas por M\u00e1rio a Oswald no fueron incluidas en la edici\u00f3n. El autor del <em>Manifiesto Antrop\u00f3fago <\/em>posiblemente no conserv\u00f3 la correspondencia que recibi\u00f3 de M\u00e1rio, a diferencia de \u00e9ste, que a lo largo de su vida conserv\u00f3 m\u00e1s de 7.000 cartas de escritores, artistas, m\u00fasicos e intelectuales con los que mantuvo correspondencia hasta 1945, a\u00f1o de su muerte, colecci\u00f3n que actualmente se encuentra bajo la custodia del Instituto de Estudios Brasile\u00f1os de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IEB-USP). El libro en cuesti\u00f3n es el octavo volumen de la colecci\u00f3n <em>Correspond\u00eancia M\u00e1rio de Andrade<\/em>, cuyas pr\u00f3ximas ediciones deber\u00e1n reunir los intercambios de misivas entre el escritor paulista y el pol\u00edtico Carlos Lacerda (1914-1977), el antrop\u00f3logo Arthur Ramos (1903-1949) y el compositor Luciano Gallet (1893-1931).<\/p>\n<p>En busca de llenar esa laguna y reconstruir el di\u00e1logo entre M\u00e1rio y Oswald, el organizador del volumen, G\u00eanese Andrade, especialista en la obra de Oswald y sin ning\u00fan tipo de parentesco con los autores de las cartas, a\u00f1adi\u00f3 generosas notas a pie de p\u00e1gina que complementan el material epistolar. Para tal, consult\u00f3 diversas fuentes, incluida la correspondencia de M\u00e1rio con otros interlocutores, como la pintora Tarsila do Amaral (1886-1973), casada con Oswald entre 1926 y 1929. \u201cOswald tiene un estilo de escritura muy sint\u00e9tico, cifrado y repleto de juegos de palabras. Las notas a pie de p\u00e1gina buscan contextualizar lo que escribe en su correspondencia y nos permiten recuperar la historia del modernismo de otra manera\u201d, dice Andrade, profesora de literatura de la fundaci\u00f3n Armando \u00c1lvares Penteado (Faap), en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<div id=\"attachment_533659\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-533659 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/rpf-Mario-e-Oswald-bilhete-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1280\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/rpf-Mario-e-Oswald-bilhete-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/rpf-Mario-e-Oswald-bilhete-1140-250x281.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/rpf-Mario-e-Oswald-bilhete-1140-700x786.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/rpf-Mario-e-Oswald-bilhete-1140-120x135.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Reproducci\u00f3n del libro <em>Correspond\u00eancia M\u00e1rio de Andrade &amp; Oswald de Andrade<\/em> \/ Archivo M\u00e1rio de Andrade, IEB-USP<\/span>Una correspondencia enviada por Oswald en mayo de 1928, camino a Par\u00eds: \u201cLa antropofagia es un hecho\u201d<span class=\"media-credits\">Reproducci\u00f3n del libro <em>Correspond\u00eancia M\u00e1rio de Andrade & Oswald de Andrade<\/em> \/ Archivo M\u00e1rio de Andrade, IEB-USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>La edici\u00f3n descifra, por ejemplo, una carta enviada desde Par\u00eds en 1925, firmada colectivamente por Oswald y los escritores Yan de Almeida Prado (1898\u20111987) y S\u00e9rgio Milliet (1898-1966). Con estilo bromista, el manuscrito menciona los personajes \u201cDesgra\u00e7a Mosca\u201d, \u201cSanto Heitor Fura-Bolos\u201d y \u201cS\u00e3o Villa-Buarque da Haya\u201d, referencias a la escritora Gra\u00e7a Aranha (1868-1931), al compositor Heitor Villa-Lobos (1887-1959) y al historiador S\u00e9rgio Buarque de Holanda (1902-1982), respectivamente. \u201cM\u00e1rio se dio cuenta de la importancia hist\u00f3rica de su correspondencia, que mostraba la \u2018vida subterr\u00e1nea\u2019 del movimiento modernista\u201d, comenta Marcos Antonio de Moraes, profesor del IEB-USP y coordinador editorial de la colecci\u00f3n junto a la investigadora independiente Tatiana Longo Figueiredo, y de Tel\u00ea Ancona L\u00f3pez, profesora em\u00e9rita del IEB-USP. \u201cLa carta fue el lugar donde los intelectuales discutieron cuestiones est\u00e9ticas, sociales y pol\u00edticas, de manera informal, usando malas palabras y renovando el lenguaje. Para M\u00e1rio de Andrade, eran \u2018cartas en pijama&#8217;, tal como consta en la cr\u00f3nica \u2018Amadeu Amaral\u2019 de 1939.\u201d<\/p>\n<p>Originariamente escritas en una variedad de soportes, como hojas rayadas, de colores o de seda, con membretes de hoteles, restaurantes y compa\u00f1\u00edas navieras, las cartas dejan pistas sobre los lugares por los que pasaba Oswald y fueron reproducidas en el libro bajo formato facsimilar. Algunas tambi\u00e9n incluyen dibujos y caricaturas. \u201cLa correspondencia no es solamente el texto escrito. Las dimensiones, el tipo de papel utilizado y todo el aspecto material de la carta producen significados, percibidos por los estudiosos\u201d, contin\u00faa Moraes.<\/p>\n<p>Oswald y M\u00e1rio, \u201cdos almas, opuestas y complementarias del esp\u00edritu modernista\u201d, seg\u00fan el cr\u00edtico Antonio Arnoni Prado (1943-2022), tuvieron una amistad conflictiva, signada por conflictos de personalidad y mutua admiraci\u00f3n intelectual. La relaci\u00f3n comenz\u00f3 en 1917, cuando el por entonces joven periodista Oswald se impresion\u00f3 con el discurso que M\u00e1rio pronunci\u00f3 en el Conservatorio Dram\u00e1tico y Musical de S\u00e3o Paulo. En 1921, impactado por los versos de <em>Pauliceia desvairada<\/em>, libro que fue publicado al a\u00f1o siguiente, Oswald elogi\u00f3 p\u00fablicamente a M\u00e1rio en el art\u00edculo \u201cMi poeta futurista\u201d, publicado en el <em>Jornal do Commercio<\/em>. Poco despu\u00e9s, en 1922, ambos participaron activamente de la Semana de Arte Moderno del Theatro Municipal de S\u00e3o Paulo. Pero la amistad pronto comenz\u00f3 a tambalear, brotando las diferencias intelectuales.<\/p>\n<p>\u201cEn 1924, M\u00e1rio divergi\u00f3 en algunos puntos del <em>Manifesto<\/em> <em>da poesia<\/em> <em>pau-brasil<\/em>, publicado por Oswald en <em>el Correio da <\/em><em>Manh\u00e3<\/em>, ya que \u00e9l ten\u00eda una visi\u00f3n anal\u00edtica del pa\u00eds. Por eso viaj\u00f3 al nordeste para investigar la cultura popular y analizar los elementos que, para \u00e9l, eran constitutivos de la cultura brasile\u00f1a. Oswald, por el contrario, era un intuitivo. Ten\u00eda una perspectiva m\u00e1s inmediata de la realidad nacional\u201d, sostiene Eduardo Jardim, profesor jubilado de filosof\u00eda de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo) y autor de la biograf\u00eda <em>Eu sou trezentos: M\u00e1rio de Andrade: Vida e obra <\/em>(Edi\u00e7\u00f5es de Janeiro, 2015). Seg\u00fan Jardim, las cartas que Oswald le escribi\u00f3 a M\u00e1rio ilustran sobre todo la preocupaci\u00f3n del modernista por establecer contactos con las vanguardias europeas. \u201cOswald quer\u00eda incluir a Brasil en el \u2018concierto de las naciones cultas\u2019 que, para \u00e9l, en ese momento, era Francia\u201d, contin\u00faa el investigador.<\/p>\n<p>Em 1925 M\u00e1rio le dedica a Oswald el libro <em>A escrava que n\u00e3o \u00e9 Isaura<\/em>. \u00c9ste le agradece desde Par\u00eds con una carta que parodia el estilo de su amigo: \u201cMe dio para m\u00ed una conmoci\u00f3n que me ofrezcas para m\u00ed, tu libro\u201d, escribe el viajero. Al mismo tiempo, los dos llegaron a crear un poema escrito a juntos, \u201cHomenaje a los hombres que act\u00faan\u201d (1927), firmado por \u201cMarioswald\u201d, que formar\u00eda parte de un libro in\u00e9dito, <em>Oswald\u00e1rio dos Andrades<\/em>. La ruptura personal definitiva se produjo en 1929, por motivos que a\u00fan hoy en d\u00eda no han sido dilucidados. Seg\u00fan la hip\u00f3tesis de algunos investigadores, como Aracy Amaral, M\u00e1rio habr\u00eda sido objeto de una serie de ataques y provocaciones en la <em>Revista de Antropofagia<\/em>, entonces en su segunda fase. Uno de ellos, el art\u00edculo \u201cMiss Macuna\u00edma\u201d, publicado en junio de ese a\u00f1o, alud\u00eda a su homosexualidad, tema tab\u00fa en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>\u201cOswald era un bromista que a veces hac\u00eda juegos de palabras muy maliciosos con su amigo. Las cartas documentan su esp\u00edritu de chiquillo juguet\u00f3n, a veces cruel, que no med\u00eda las consecuencias de sus actos. M\u00e1rio incluso coment\u00f3, en su correspondencia con el poeta Manuel Bandeira [1886-1968], cu\u00e1nto le molestaba esto\u201d, afirma G\u00eanese Andrade. \u201cA pesar de la ruptura, la admiraci\u00f3n intelectual entre ellos sobrevivi\u00f3. Ambos continuaron respet\u00e1ndose en el campo de las ideas, leyendo y apreciando el trabajo del otro, pero los intentos de reconciliaci\u00f3n de Oswald nunca fueron aceptados por M\u00e1rio\u201d, concluye diciendo la investigadora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los escritores intercambiaron correspondencia entre 1919 y 1928, un a\u00f1o antes de romper su amistad","protected":false},"author":734,"featured_media":533663,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1502],"coauthors":[4472],"class_list":["post-533658","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-literatura-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/734"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=533658"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533658\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":533931,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/533658\/revisions\/533931"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/533663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=533658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=533658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=533658"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=533658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}