{"id":536508,"date":"2024-12-06T10:38:59","date_gmt":"2024-12-06T13:38:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=536508"},"modified":"2024-12-06T10:38:59","modified_gmt":"2024-12-06T13:38:59","slug":"las-lluvias-extremas-las-fallas-en-la-prevencion-y-la-geografia-local-provocaron-la-catastrofe-en-el-sur-de-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lluvias-extremas-las-fallas-en-la-prevencion-y-la-geografia-local-provocaron-la-catastrofe-en-el-sur-de-brasil\/","title":{"rendered":"Las lluvias extremas, las fallas en la prevenci\u00f3n y la geograf\u00eda local provocaron la cat\u00e1strofe en el sur de Brasil"},"content":{"rendered":"<p>El volumen de las precipitaciones que se abatieron sobre el estado de Rio Grande do Sul entre finales de abril y principios de mayo fue un fen\u00f3meno extremo que caus\u00f3 la mayor cat\u00e1strofe socioambiental en la historia de Brasil. El 2 de mayo, el Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden) emiti\u00f3 un aviso alertando que, en las 72 horas previas, algunos municipios de ese estado brasile\u00f1o hab\u00edan registrado casi 500 mil\u00edmetros (mm) de lluvia, como fue el caso de Santa Maria, en el centro del territorio estadual, y Caxias do Sul, en la zona de Serra Ga\u00facha. En otras ciudades, tambi\u00e9n en un lapso de tres d\u00edas, cayeron entre 200 y 300 mm de agua.<\/p>\n<p>Se trata de un enorme caudal de lluvias. En los \u00faltimos 30 a\u00f1os, las precipitaciones mensuales promedio en todo el estado, entre abril y mayo, fluctuaron entre 100 y 220 mm seg\u00fan el Instituto Nacional de Meteorolog\u00eda (Inmet). \u201cTodos los pron\u00f3sticos meteorol\u00f3gicos tienen sus limitaciones. Pero el aviso de riesgo de cat\u00e1strofe para Rio Grande do Sul hab\u00eda sido emitido con antelaci\u00f3n, ya en abril\u201d, dice el climat\u00f3logo Jos\u00e9 Marengo, del Cemaden.<\/p>\n<p>Las fuertes lluvias continuaron con el correr del mes de mayo y tambi\u00e9n empezaron a afectar al estado de Santa Catarina. Hasta el cierre de esta edici\u00f3n, 471 de los 497 municipios <em>ga\u00fachos<\/em> se hab\u00edan visto afectados severamente en mayor o menor medida por las lluvias e inundaciones persistentes, seg\u00fan inform\u00f3 Defensa Civil de Rio Grande do Sul: es como si un tsunami hubiera barrido el estado. La cantidad de v\u00edctimas fatales ascendi\u00f3 a 169 y la de desaparecidos a 44. M\u00e1s all\u00e1 del escenario de destrucci\u00f3n y de los da\u00f1os por miles de millones de reales en infraestructura y bienes materiales, m\u00e1s de 580 residentes han tenido que abandonar sus hogares, 47.000 est\u00e1n alojados en refugios y hay 2,3 millones de personas afectadas. La dimensi\u00f3n final de los da\u00f1os solo podr\u00e1 evaluarse cuando termine de drenar el agua en todas las zonas inundadas, lo que est\u00e1 ocurriendo muy lentamente.<\/p>\n<p>Las caracter\u00edsticas de la cuenca hidrogr\u00e1fica del estado contribuyeron a agravar la magnitud de las inundaciones. Gran parte de la lluvia que cae en el centro y el norte del estado fluye por los r\u00edos hasta el lago Gua\u00edba, en el \u00c1rea Metropolitana de Porto Alegre, la capital estadual, y sigue su camino hacia la laguna Lagoa dos Patos, situada un poco m\u00e1s al sur, que desemboca en el oc\u00e9ano. \u201cEn la zona de Porto Alegre, las aguas no bajaron r\u00e1pidamente a causa de las lluvias persistentes, el suelo anegado y saturado y el escurrimiento dificultoso del agua hacia el oc\u00e9ano debido a la acci\u00f3n del viento\u201d, explica el ingeniero ambiental Fernando Mainardi Fan, del Instituto de Investigaciones Hidr\u00e1ulicas (IPH) de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). \u201cDurante las lluvias del a\u00f1o pasado, el sistema de contenci\u00f3n de las crecientes en el Gua\u00edba ya hab\u00eda registrado algunas fallas en el sellado de las compuertas y en el funcionamiento de las bombas. Ahora no aguant\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>A causa de las inundaciones persistentes, varias ciudades debieron ser parcial o totalmente evacuadas, como en los casos de Eldorado do Sul, Canoas y Porto Alegre, situadas junto al lago Gua\u00edba. La cota de inundaci\u00f3n del lago es de 3 metros (m), pero en teor\u00eda, el sistema podr\u00eda soportar una crecida de hasta 6 m. La creciente de este a\u00f1o elev\u00f3 el nivel a la marca r\u00e9cord de 5,35 m. La marca m\u00e1s alta registrada hab\u00eda sido durante la gran creciente de 1941, que marc\u00f3 un m\u00e1ximo de 4,77 m.<\/p>\n<div id=\"attachment_536516\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-536516 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Amazonia1-montagem1-2024-05-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1486\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Amazonia1-montagem1-2024-05-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Amazonia1-montagem1-2024-05-1140-250x326.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Amazonia1-montagem1-2024-05-1140-700x912.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Amazonia1-montagem1-2024-05-1140-120x156.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Inpe \/ Amaz\u00f4nia-1 \/ CBERS<\/span>Vista a\u00e9rea de la misma zona de Vale do Taquari luego de las inundaciones de septiembre de 2023 (<em>arriba<\/em>) y de mayo de este a\u00f1o<span class=\"media-credits\">Inpe \/ Amaz\u00f4nia-1 \/ CBERS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Mainardi Fan, las zonas m\u00e1s afectadas fueron las inmediaciones de los r\u00edos Jacu\u00ed, Taquari, Ca\u00ed, Sinos, Gravata\u00ed y Vacaca\u00ed, adem\u00e1s del Gua\u00edba (<em>v\u00e9ase las im\u00e1genes comparativas<\/em>). Municipios situados cerca de los dos primeros r\u00edos, como Encantado y Mu\u00e7um, ya se hab\u00edan visto afectados por las crecientes a finales de 2023 y volvieron a quedar bajo el agua. El nivel subi\u00f3 principalmente debido a las lluvias y al represamiento de las aguas en la embocadura del Gua\u00edba.<\/p>\n<p>El estado de Rio Grande do Sul se encuentra en una regi\u00f3n que a menudo ha sido objeto de alertas de posibles cat\u00e1strofes asociadas a las bruscas variaciones del clima. Desde mayo de 2023 a la fecha ha sido mencionado en 12 de los boletines mensuales que publica el Inmet sobre fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos, tales como lluvias y olas de calor m\u00e1s intensas que el promedio hist\u00f3rico que pueden causar inundaciones, deslaves y otros impactos. Las advertencias m\u00e1s recientes para el territorio estaban relacionadas con lluvias torrenciales, como las de septiembre del a\u00f1o pasado (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-puede-incrementar-la-intensidad-de-los-ciclones-extratropicales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 334<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 30 a\u00f1os, con el aumento del calentamiento global, una nueva realidad clim\u00e1tica se ha instalado en el pa\u00eds y, seg\u00fan los expertos, el sur de Brasil es una de las regiones que se ver\u00e1 m\u00e1s afectada por las fuertes lluvias. Los mapas del Inmet para el per\u00edodo comprendido entre 1991 y 2020 en la zona indican un promedio anual acumulado de precipitaciones de entre 1.400 y 2.200 mm. Entre las d\u00e9cadas de 1960 y 1990, este \u00edndice oscilaba entre 1.050 y 2.050 mm.<\/p>\n<p>La tendencia creciente de las precipitaciones en el sur y parte del sudeste de Brasil tambi\u00e9n se ha observado en diversos estudios y difiere de la realidad que se vive en gran parte del pa\u00eds, que cada vez es m\u00e1s seco (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-calentamiento-global-hace-surgir-la-primera-zona-arida-y-expande-el-clima-semiarido-y-las-areas-secas-en-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 338<\/em><\/a>). \u201cEn otras regiones pueden diferenciarse bien los per\u00edodos secos de los lluviosos. Pero en el sur tenemos precipitaciones que sol\u00edan estar bien distribuidas a lo largo del a\u00f1o\u201d, comenta el meteor\u00f3logo Douglas Lindemann, de la Universidad Federal de Pelotas (UFPel). \u201cSiempre ha habido oscilaciones, debido a la influencia de fen\u00f3menos naturales como El Ni\u00f1o, que trae m\u00e1s lluvias, o La Ni\u00f1a, que provoca per\u00edodos de sequ\u00eda. Lo que est\u00e1 cambiando es que las lluvias ya no est\u00e1n tan bien distribuidas y en algunos meses son torrenciales\u201d.<\/p>\n<p>La escalada de las inundaciones en los r\u00edos del sur se constat\u00f3 en un art\u00edculo publicado en septiembre de 2022 en la revista <em>Nature Communications<\/em>. El estudio se propuso analizar en qu\u00e9 medida est\u00e1 cambiando el ciclo del agua en todo el territorio nacional. Con el calentamiento del planeta, este ciclo natural \u2012que comprende los procesos de evaporaci\u00f3n, transpiraci\u00f3n de las plantas, formaci\u00f3n de nubes, precipitaciones y abastecimiento de los acu\u00edferos\u2012 se ve alterado. Una de las explicaciones reside en el hecho de que, bajo condiciones m\u00e1s c\u00e1lidas, la atm\u00f3sfera contiene m\u00e1s humedad (vapor de agua). Esto favorece condiciones meteorol\u00f3gicas que provocan m\u00e1s lluvias, como los ciclones extratropicales.<\/p>\n<div id=\"attachment_536524\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-536524 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Porto-Alegre-2024-05-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"713\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Porto-Alegre-2024-05-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Porto-Alegre-2024-05-1140-250x156.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Porto-Alegre-2024-05-1140-700x438.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Porto-Alegre-2024-05-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Carlos Macedo\/Bloomberg via Getty Images<\/span>La ciudad de Porto Alegre totalmente anegada el 5 de mayo<span class=\"media-credits\">Carlos Macedo\/Bloomberg via Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>El an\u00e1lisis incluy\u00f3 datos de observaci\u00f3n diaria del caudal y escorrent\u00eda de los r\u00edos en 886 estaciones hidrom\u00e9tricas entre 1980 y 2015. Los resultados indican que, en parte del sur de Brasil, en el norte de la Amazonia y en el territorio m\u00e1s oriental de Mato Grosso do Sul, las inundaciones se han vuelto m\u00e1s frecuentes y las sequ\u00edas menos comunes. \u201cEl ciclo se ha modificado pr\u00e1cticamente en la totalidad del pa\u00eds. En el sur, las actividades humanas est\u00e1n causando inestabilidad en el flujo natural de los r\u00edos\u201d, dice el ge\u00f3grafo Vin\u00edcius Chagas, autor principal del estudio y actualmente investigador posdoctoral en la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), bajo la supervisi\u00f3n del ingeniero ambiental Pedro Chaffe.<\/p>\n<p>En total, seg\u00fan el art\u00edculo, el 69 % del territorio de la regi\u00f3n sur viene soportando mayores inundaciones. En el nordeste de Rio Grande do Sul la situaci\u00f3n es cr\u00edtica (donde la tragedia actual ha sido devastadora), as\u00ed como en casi todo el territorio de Santa Catarina y en el sudeste del estado de Paran\u00e1. Por el contrario, en el sur de Rio Grande do Sul, tanto las inundaciones como las sequ\u00edas han sido menos frecuentes o intensas en los \u00faltimos 40 a\u00f1os. Los datos hacen saltar las alarmas, aunque no todos los episodios de inundaciones o sequ\u00edas han generado grandes trastornos. \u201cEl per\u00edodo de recarga de los acu\u00edferos sol\u00eda acontecer a lo largo de todo el a\u00f1o, pero eso ha cambiado\u201d, dice Chagas.<\/p>\n<p>Resulta dif\u00edcil enumerar todas las razones de los cambios observados en el r\u00e9gimen de lluvias en el sur de Brasil. La recurrencia de las precipitaciones depende de factores atmosf\u00e9ricos y oce\u00e1nicos, cada evento extremo es \u00fanico y el clima de la regi\u00f3n no es homog\u00e9neo. En la debacle actual, debido a condiciones clim\u00e1ticas espec\u00edficas, las nubes de lluvia permanecieron estacionadas durante muchos d\u00edas sobre ciertas zonas de Rio Grande do Sul, concentrando las precipitaciones en esos lugares. \u201cEl frente fr\u00edo, producto de la interacci\u00f3n entre las masas de aire fr\u00edo y caliente, se est\u00e1 retroalimentando en el estado por la gran humedad y el calor presentes en esta \u00e9poca del a\u00f1o\u201d, explica Lindemann.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la literatura cient\u00edfica, el aumento de la temperatura hace que los sistemas clim\u00e1ticos se vuelvan m\u00e1s inestables e imprevisibles, con un 2023, por ejemplo, que ha sido el a\u00f1o m\u00e1s c\u00e1lido en la historia del planeta. De acuerdo con el Inmet, la temperatura promedio del a\u00f1o pasado en Brasil fue 0,69 grados Celsius (\u00baC) superior a la media hist\u00f3rica de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, que fue de 24,23 \u00baC.<\/p>\n<p>Con todo, las lluvias torrenciales de este a\u00f1o en Rio Grande do Sul cayeron en un momento razonablemente esperable y previsto por varios estudios. Cuando se produce el fen\u00f3meno clim\u00e1tico de El Ni\u00f1o, que se caracteriza por el calentamiento excesivo de las aguas superficiales del centro y del este del oc\u00e9ano Pac\u00edfico ecuatorial, aumenta el riesgo de que se originen eventos extremos en todo el territorio nacional.<\/p>\n<div id=\"attachment_536528\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-536528 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Taquari-2024-05-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"1512\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Taquari-2024-05-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Taquari-2024-05-1140-250x332.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Taquari-2024-05-1140-700x928.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-enchentes-RS-Taquari-2024-05-1140-120x159.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">AFP Photo\/Satellite Image \u00a92024 Maxar Technologies<\/span>Im\u00e1genes del Inpe captadas por los sat\u00e9lites Amazonia-1, el 20 de abril, antes de las lluvias, y CBERS-4, el 6 de mayo, durante el pico de las inundaciones<span class=\"media-credits\">AFP Photo\/Satellite Image \u00a92024 Maxar Technologies<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un estudio publicado en agosto de 2017 en la revista <em>International Journal of Climatology<\/em> observ\u00f3 una intensificaci\u00f3n de las lluvias extremas asociadas a El Ni\u00f1o en el estado de Santa Catarina, principalmente durante la primavera, entre 1979 y 2015. El Ni\u00f1o produce m\u00e1s fen\u00f3menos extremos que los asociados a La Ni\u00f1a (el enfriamiento anormal de ese sector del Pac\u00edfico) o a a\u00f1os neutros, cuando las temperaturas del oc\u00e9ano en esa regi\u00f3n se mantienen dentro de los par\u00e1metros considerados normales. As\u00ed y todo, la frecuencia de anomal\u00edas clim\u00e1ticas en primavera durante La Ni\u00f1a y en a\u00f1os neutros, entre 2000 y 2015, ha aumentado considerablemente en comparaci\u00f3n con las dos d\u00e9cadas anteriores, y a la vez se ha registrado una peque\u00f1a disminuci\u00f3n de la cantidad de eventos significativos asociados a El Ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cEn Rio Grande do Sul, hubo una severa sequ\u00eda que dur\u00f3 tres a\u00f1os debido a episodios consecutivos de La Ni\u00f1a. Lo que se observa es que el espaciamiento entre estos eventos se est\u00e1 acortando, y La Ni\u00f1a est\u00e1 durando varios a\u00f1os. Ello ser\u00eda un efecto directo del cambio clim\u00e1tico\u201d, comenta la ocean\u00f3loga Regina Rodrigues, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), coautora del art\u00edculo. El organismo estadounidense que monitorea la regi\u00f3n del Pac\u00edfico ecuatorial, la Administraci\u00f3n Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica Nacional (Noaa), anunci\u00f3 en mayo de este a\u00f1o que el fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o actual finaliza en junio, y el pr\u00f3ximo de La Ni\u00f1a comenzar\u00e1 en septiembre de 2024.<\/p>\n<p>La existencia de eventos extremos debido a El Ni\u00f1o y La Ni\u00f1a tambi\u00e9n ha sido estudiada por la ge\u00f3grafa Venisse Schossler, de la UFRGS. En un art\u00edculo publicado en 2018 en <em>Revista Brasileira de Recursos H\u00eddricos<\/em>, ella asoci\u00f3 el calentamiento y el enfriamiento anormal del Pac\u00edfico ecuatorial a las variaciones del llamado Modo Anular del Sur (SAM, por sus siglas en ingl\u00e9s) u oscilaci\u00f3n ant\u00e1rtica, un cintur\u00f3n de presi\u00f3n alrededor del c\u00edrculo polar ant\u00e1rtico que tiene una incidencia diaria en la temperatura y las precipitaciones en el hemisferio sur. \u201cCuando asociamos a El Ni\u00f1o\/La Ni\u00f1a con el SAM, el escenario se torna propicio para el advenimiento de fen\u00f3menos extremos. Como consecuencia del cambio del cambio clim\u00e1tico, la capa superficial de la atm\u00f3sfera se expande debido al calentamiento, y esto afecta a los campos de presi\u00f3n\u201d, explica Schossler.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-enchente-2024-05-info-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x560\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-enchente-2024-05-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-enchente-2024-05-info-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-enchente-2024-05-info-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>La ge\u00f3grafa subraya que en mayo de este a\u00f1o, el SAM registr\u00f3 d\u00edas consecutivos con una presi\u00f3n muy por debajo de lo normal, lo que eventualmente propici\u00f3 el paso de masas de aire fr\u00edo hacia Brasil. Esto ocurre con cierta frecuencia en la regi\u00f3n sur. El problema es que las burbujas de aire helado se est\u00e1n topando con un ambiente cada vez m\u00e1s c\u00e1lido en el extremo meridional del pa\u00eds. \u201cSanta Catarina y Rio Grande do Sul est\u00e1n situados en una zona de transici\u00f3n entre los climas de la regi\u00f3n tropical y el de altas latitudes, como la regi\u00f3n polar\u201d, explica Rodrigues. \u201cLos cambios clim\u00e1ticos est\u00e1n empujando masas de aire c\u00e1lido hacia el sur. Cuando una masa de aire fr\u00edo se encuentra con otra de aire mucho m\u00e1s caliente, la inestabilidad atmosf\u00e9rica es mayor\u201d, y esto conduce a precipitaciones m\u00e1s intensas.<\/p>\n<p>El alto volumen de lluvia es el elemento detonante del proceso que caus\u00f3 la cat\u00e1strofe socioambiental sin precedentes en Rio Grande do Sul. La geograf\u00eda de los r\u00edos y la ocupaci\u00f3n desordenada del suelo, con \u00e1reas de vega ocupadas con viviendas o para actividades econ\u00f3micas, tambi\u00e9n han tenido su incidencia para que sobreviniera la tragedia. Sin embargo, los expertos hacen hincapi\u00e9 en que la magnitud de los da\u00f1os escal\u00f3 debido a la falta de pol\u00edticas p\u00fablicas consensuadas a nivel nacional y regional, para prevenir la eventualidad de cat\u00e1strofes y mitigar sus efectos. \u201cEn Brasil, las acciones del gobierno se limitan a adoptar medidas como respuesta una vez que ya ha ocurrido una tragedia\u201d, dice el soci\u00f3logo Victor Marchezini, del Cemaden. La implementaci\u00f3n de un plan nacional de gesti\u00f3n de riesgos y respuesta ante desastres socioambientales, prevista desde 2012, hasta ahora no se ha concretado.\u201d<\/p>\n<p>Seg\u00fan las proyecciones del \u00faltimo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC), si no se hace nada para frenar el calentamiento del planeta es probable que los fen\u00f3menos extremos sean cada vez m\u00e1s frecuentes e intensos. Un estudio publicado en diciembre de 2022 en la revista <em>Weather and Climate Extremes<\/em>, dirigido por el meteor\u00f3logo Cristiano de Oliveira, de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), constat\u00f3 que los modelos matem\u00e1ticos disponibles utilizados por el IPCC tienen dificultades para apuntar tendencias para el escenario brasile\u00f1o. No obstante, todas las simulaciones para el futuro de la regi\u00f3n sur prev\u00e9n muchas lluvias y un aumento de los per\u00edodos de sequ\u00eda.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CHAGAS, V. P. B. <em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41467-022-32580-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Climate and land management accelerate the Brazilian water cycle<\/a>.\u00a0<strong>Nature Communications<\/strong>. 1\u00ba sep. 2022<br \/>\nSCHOSSLER V.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rbrh\/a\/9D6jnzTSbPX687bnBfjr5XR\/?lang=en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Anomalias de precipita\u00e7\u00e3o na costa sul brasileira associadas aos modos de variabilidade clim\u00e1tica SAM e ENOS<\/a>.\u00a0<strong>Revista Brasileira de Recursos H\u00eddricos<\/strong>. 25 feb. 2018<br \/>\nFERNANDES, L. G. y RODRIGUES, R. R.\u00a0<a href=\"https:\/\/rmets.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1002\/joc.5248\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Changes in the patterns of extreme rainfall events in southern Brazil<\/a>.\u00a0<strong>International Journal of Climatology<\/strong>. 17 ago. 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El escurrimiento del agua en las \u00e1reas inundadas es sumamente lento y prolonga el impacto del desastre en el estado de Rio Grande do Sul","protected":false},"author":715,"featured_media":536520,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[269],"coauthors":[4154],"class_list":["post-536508","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-ambiente-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/715"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=536508"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536508\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":536564,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536508\/revisions\/536564"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/536520"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=536508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=536508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=536508"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=536508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}