{"id":536686,"date":"2024-12-06T10:39:34","date_gmt":"2024-12-06T13:39:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=536686"},"modified":"2024-12-06T10:39:34","modified_gmt":"2024-12-06T13:39:34","slug":"las-marcas-dejadas-por-insectos-en-huesos-de-rincosaurios-apuntan-una-actividad-subterranea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-marcas-dejadas-por-insectos-en-huesos-de-rincosaurios-apuntan-una-actividad-subterranea\/","title":{"rendered":"Las marcas dejadas por insectos en huesos de rincosaurios apuntan una actividad subterr\u00e1nea"},"content":{"rendered":"<p>Las pistas halladas en restos mortales muy antiguos y vestigios que constituyen una r\u00fabrica de ecosistemas extintos que han esperado millones de a\u00f1os para ser interpretados atraen a los estudiosos hacia la icnolog\u00eda. Se trata de una rama de la paleontolog\u00eda que, en lugar de centrarse directamente en organismos fosilizados como esqueletos, polen o alas de insectos, estudia otros elementos que han sido el resultado de su actividad cuando viv\u00edan, tales como sus huellas, nidos, excrementos y rastros de mordeduras en los huesos.<\/p>\n<p>Fue a trav\u00e9s de esta especialidad que el ge\u00f3grafo Lucca Cunha, de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), con la colaboraci\u00f3n de otros colegas, descubri\u00f3 que ciertos insectos se hab\u00edan alimentado de una osamenta enterrada, un comportamiento inusual entre los invertebrados actuales implicados en la descomposici\u00f3n de los organismos. El art\u00edculo sali\u00f3 publicado en enero en la revista cient\u00edfica <em>Acta Palaeontologica Polonica<\/em>.<\/p>\n<p>Los investigadores analizaron fragmentos \u00f3seos de un rincosaurio, un reptil herb\u00edvoro que vivi\u00f3 en lo que en la actualidad es el interior del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul durante el per\u00edodo Tri\u00e1sico (hace entre 250 y 199 millones de a\u00f1os). Los f\u00f3siles fueron hallados en el yacimiento paleontol\u00f3gico Buriol, en la localidad de S\u00e3o Jo\u00e3o do Pol\u00easine, cerca de Santa Maria. La zona es conocida por albergar los huesos de dinosaurios m\u00e1s antiguos que se hayan encontrado. Lo que a Cunha le llam\u00f3 la atenci\u00f3n, sin embargo, fueron los vestigios que dej\u00f3 otro grupo de seres vivos: los insectos.<\/p>\n<p>Las frecuentes inundaciones que signaron aquel per\u00edodo cubrieron de lodo y minerales los huesos del rincosaurio, que se fosilizaron. Entre los 520 fragmentos del cr\u00e1neo examinados, 29 mostraban sendas y t\u00faneles f\u00f3siles excavados por distintas especies de insectos. Mediante fotograf\u00edas y tomograf\u00eda computarizada, el equipo de la UFRGS analiz\u00f3 el formato de las trazas en el interior del hueso y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que, al menos en uno de estos tipos de vestigios, el cuerpo fue atacado por insectos cuando ya estaba enterrado. \u201cEl patr\u00f3n de deposici\u00f3n indica que el sedimento fue removido por la acci\u00f3n del insecto al perforar el hueso enterrado, rellenando los espacios que dejaba\u201d, explica el investigador.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Voltaire Paes Neto, quien no particip\u00f3 en el estudio y est\u00e1 vinculado al Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (MN-UFRJ) y a la Universidad Federal de la Pampa (Unipampa), comenta que hasta hace poco se supon\u00eda que los invertebrados prehist\u00f3ricos siempre actuaban sobre los huesos en la superficie. \u201cNinguna de las especies que existen en la actualidad y los paleont\u00f3logos utilizan como referencia act\u00faan as\u00ed\u201d, explica. \u201cEsto significa que eran parientes muy lejanos de las especies actuales, o bien que eran completamente diferentes a los que hoy se conocen\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_536692\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-536692 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-icnologia-osso-fossilizado-2024-06-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"716\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-icnologia-osso-fossilizado-2024-06-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-icnologia-osso-fossilizado-2024-06-1140-250x157.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-icnologia-osso-fossilizado-2024-06-1140-700x440.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/RPF-icnologia-osso-fossilizado-2024-06-1140-120x75.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Lu\u00eds Fl\u00e1vio Lopes\u2009\/\u2009UFRGS<\/span>Detalle de un hueso fosilizado que revela las marcas de roeduras de insectos<span class=\"media-credits\">Lu\u00eds Fl\u00e1vio Lopes\u2009\/\u2009UFRGS<\/span><\/p><\/div>\n<p>El bi\u00f3logo fue pionero en Brasil en la investigaci\u00f3n de los vestigios de corrosi\u00f3n dejados por organismos vivos en sustratos duros, lo que se conoce como bioerosi\u00f3n. En 2016, hall\u00f3 la marca m\u00e1s antigua de una mordedura de insectos en huesos. La estimaci\u00f3n de antig\u00fcedad a la que arrib\u00f3, de hace 240 millones de a\u00f1os, es algo anterior a la dataci\u00f3n de los f\u00f3siles estudiados por el equipo de la UFRGS, de unos 233 millones de a\u00f1os, cuando peque\u00f1os dinosaurios ya hab\u00edan comenzado a deambular por la regi\u00f3n. El Tri\u00e1sico fue un per\u00edodo de explosi\u00f3n de biodiversidad, en el que tambi\u00e9n surgieron los antepasados de los cocodrilos y mam\u00edferos.<\/p>\n<p>En la actualidad, las termitas y las larvas de uno de los g\u00e9neros de escarabajos derm\u00e9stidos son los invertebrados que dejan las marcas m\u00e1s parecidas a las descubiertas por el grupo de la UFRGS. Llegan hasta los fragmentos de carne que quedan en la superficie o en el interior del tejido \u00f3seo, inaccesibles para el resto de la fauna. Sin embargo, las especies actuales no tienen por h\u00e1bito infiltrarse y actuar bajo tierra.<\/p>\n<p>\u201cSer\u00eda muy dif\u00edcil descifrar qu\u00e9 eran exactamente esos insectos de hace m\u00e1s de 200 millones de a\u00f1os, pero ahora sabemos que este comportamiento subterr\u00e1neo suced\u00eda y esto saca a la luz parte de las interacciones ecol\u00f3gicas del ambiente en el Tri\u00e1sico\u201d, explica Cunha. Diversas especies de vertebrados, invertebrados, bacterias y hongos act\u00faan en conjunto en la descomposici\u00f3n de los restos de los vertebrados, una acci\u00f3n esencial para el ciclo de los nutrientes en un ecosistema natural. La detecci\u00f3n de este proceso en un momento antiguo de la historia evolutiva revela parte del papel ecol\u00f3gico de los artr\u00f3podos en el ecosistema.<\/p>\n<p>Este intento de reconstrucci\u00f3n del ambiente del pasado a trav\u00e9s de los vestigios que dej\u00f3 la acci\u00f3n de los organismos, llev\u00f3 a Paes Neto a comparar a la icnolog\u00eda con \u201cuna especie de CSI\u201d, en referencia a la serie de televisi\u00f3n estadounidense de investigaci\u00f3n policial en la que expertos en criminolog\u00eda trabajan sobre las evidencias que dejan las larvas en los cad\u00e1veres para dilucidar lo ocurrido. El trabajo de Cunha se bas\u00f3 en la ciencia forense, as\u00ed como en registros de insectos fosilizados.<\/p>\n<p>La paleont\u00f3loga Marina Bento Soares, experta en vertebrados f\u00f3siles del MN-UFRJ, hace hincapi\u00e9 en el <em>boom<\/em> del surgimiento y la diversificaci\u00f3n de las formas de vida en el Tri\u00e1sico y recuerda que este per\u00edodo culmin\u00f3 con una serie de extinciones en la fauna, concomitantes con cambios dr\u00e1sticos del clima. \u201cAhora estamos viviendo un per\u00edodo de intensos fen\u00f3menos clim\u00e1ticos y, a pesar de que los actuales se ven agravados por la actividad humana, el conocimiento de los que ocurri\u00f3 con los organismos durante los cambios dr\u00e1sticos del clima en el pasado, como aconteci\u00f3 en el Tri\u00e1sico, pueden ser de utilidad para inferir tendencias a futuro\u201d, dice.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>El clima y la preservaci\u00f3n de los f\u00f3siles<br \/>\n<\/strong>Mucho antes de que Rio Grande do Sul fuera arrasado por el agua este a\u00f1o, la regi\u00f3n ya fue otrora una llanura aluvial. Durante el per\u00edodo Tri\u00e1sico (hace 250 millones de a\u00f1os), toda el \u00e1rea actual del estado estaba unida al resto de las tierras del continente \u00fanico de Pangea. Al comienzo del per\u00edodo el ambiente era \u00e1rido y seco, pero fue cambiando dr\u00e1sticamente hasta convertirse en una llanura repleta de r\u00edos y lagos que recibieron lluvias permanentemente durante milenios. En la transici\u00f3n clim\u00e1tica, muchas especies se extinguieron y otras, mejor adaptadas al ambiente h\u00famedo, prevalecieron.<\/p>\n<p>Debido a la copiosidad de las lluvias, los r\u00edos se desbordaban cada tanto e inundaban la planicie. El lodo y los sustratos minerales arrastrados lo cubr\u00edan todo a su paso, incluidas las osamentas de los animales muertos. La seguidilla de inundaciones durante el Tri\u00e1sico superior contribuy\u00f3 a la sedimentaci\u00f3n peri\u00f3dica de los restos expuestos de muchas especies y coadyuv\u00f3 para que el actual estado meridional de Brasil sea una de las regiones m\u00e1s pr\u00f3digas del mundo en registros f\u00f3siles.<\/p>\n<p>En los millones de a\u00f1os que separan el momento en el que el rincosaurio fue cubierto por las constantes inundaciones y el presente, se formaron continentes, las placas tect\u00f3nicas se han desplazado, las llanuras desaparecieron y resurgieron, y grupos enteros de fauna se extinguieron y fueron sucedidos por otras especies.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>CUNHA, L. S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.app.pan.pl\/article\/item\/app010932023.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">New bioerosion traces in rhynchosaur bones from the Upper Triassic of Brazil and the oldest occurrence of the ichnogenera Osteocallis and Amphifaoichnus<\/a>. <strong>Acta Palaeontologica Polonica<\/strong>. v. 69, n. 1, p. 1-21. 30 ene. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los invertebrados cumpl\u00edan un sorprendente papel en la descomposici\u00f3n de las osamentas una vez enterradas","protected":false},"author":735,"featured_media":536688,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[309,324,335],"coauthors":[4481],"class_list":["post-536686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-geologia-es","tag-paleontologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/735"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=536686"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":536696,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/536686\/revisions\/536696"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/536688"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=536686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=536686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=536686"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=536686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}