{"id":538057,"date":"2024-12-06T10:51:03","date_gmt":"2024-12-06T13:51:03","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=538057"},"modified":"2024-12-06T10:51:03","modified_gmt":"2024-12-06T13:51:03","slug":"mas-diversidad-en-la-politica-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mas-diversidad-en-la-politica-brasilena\/","title":{"rendered":"M\u00e1s diversidad en la pol\u00edtica brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Los mandatos colectivos, definidos como un conjunto de personas que asumen un \u00fanico esca\u00f1o en los concejos deliberantes municipales, las legislaturas de los estados o en el Congreso Nacional, emergen como una estrategia tendiente a ampliar la presencia de grupos subrepresentados en la pol\u00edtica brasile\u00f1a, como las mujeres (<a href=\"#disparidad-de-genero\"><em>v\u00e9ase el recuadro<\/em><\/a>) y las personas negras. Una investigaci\u00f3n realizada por la polit\u00f3loga Debora Rezende de Almeida, de la Universidad de Brasilia (UnB), revela que la cantidad de candidaturas colectivas y compartidas en el pa\u00eds ha crecido de 2, en las elecciones que tuvieron lugar entre 1994 y 1998, a 542, en los comicios realizados en 2020 y 2022. A pesar de su potencial para promover el desarrollo de escenarios pol\u00edticos m\u00e1s diversos, este modelo a\u00fan no est\u00e1 regulado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), y ha enfrentado retos que ponen en jaque su cabal funcionamiento.<\/p>\n<p>Para investigar esta tem\u00e1tica, Rezende de Almeida realiza una investigaci\u00f3n que ya lleva tres a\u00f1os financiada por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). Como los mandatos colectivos constituyen un fen\u00f3meno pol\u00edtico reciente, a\u00fan hay pocos estudios como el suyo en curso en Brasil. Hasta ahora, la polit\u00f3loga ha elaborado una base de datos con informaci\u00f3n sobre 319 candidaturas presentadas en las elecciones municipales de 2020 y otras 218 postuladas en 2022, en los comicios celebrados para la elecci\u00f3n de diputados estaduales y federales. Tambi\u00e9n ha entrevistado a miembros de 35 mandatos colectivos electos para diferentes cargos en el Poder Legislativo. El estudio apunta, por ejemplo, que en las elecciones realizadas en 2020 y 2022, entre las candidaturas colectivas, las mujeres blancas fueron mayor\u00eda entre los postulantes a cargos de concejales, en comparaci\u00f3n con los varones blancos. Asimismo, tambi\u00e9n entre las candidaturas colectivas, el estudio muestra que el n\u00famero de mujeres negras para ocupar cargos de diputaciones estaduales y federales y de concejal\u00edas ha superado al de los varones negros (<em>v\u00e9ase el gr\u00e1fico<\/em>).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info2-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x480\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info2-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info2-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info2-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Seg\u00fan Rezende de Almeida, en pa\u00edses tales como Espa\u00f1a, Colombia y Argentina, las iniciativas an\u00e1logas a los mandatos colectivos abarcan lo que se conoce como candidaturas compartidas o democr\u00e1ticas, que tambi\u00e9n existen en Brasil. De acuerdo con la definici\u00f3n de la investigadora, el modelo compartido, entendido como un mecanismo de democracia participativa, fue propuesto por primera vez en el pa\u00eds en 1994. El mismo prev\u00e9 que los candidatos electos individualmente creen espacios y mecanismos de consulta a la sociedad en procesos de elaboraci\u00f3n y votaci\u00f3n de proyectos de ley. En estas situaciones, el parlamentario abre canales en internet u organiza rondas de conversaciones con la poblaci\u00f3n para conocer su postura al respecto de determinados temas o pol\u00edticas p\u00fablicas. \u201cEs un modelo diferente al de las candidaturas colectivas, constituidas desde la campa\u00f1a por un grupo de personas denominadas coconcejales o codiputados. Se postulan para un mismo cargo en la legislatura y se comprometen a ejercer conjuntamente su mandato\u201d, compara la polit\u00f3loga. Para identificar cu\u00e1les candidaturas eran colectivas o compartidas, Rezende de Almeida analiz\u00f3 la base de datos del TSE, y la cotej\u00f3 con la informaci\u00f3n disponible en internet sobre los programas de gobierno de los pol\u00edticos y colectivos en cuesti\u00f3n. Seg\u00fan la investigadora, hay candidatos y grupos que no informan si la candidatura es colectiva o compartida, por lo que la cifra total de propuestas con estas caracter\u00edsticas puede ser superior a la que registraron sus estudios.<\/p>\n<p>Por su parte, la asistente social Luciana Lindenmeyer, quien estudia las candidaturas colectivas en su investigaci\u00f3n doctoral en el marco del Programa de Posgrado en Sociolog\u00eda de la Universidad Federal de Cear\u00e1 (UFC), recuerda que la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a no permite su registro formal. La soluci\u00f3n que han adoptado es elegir a uno de los miembros del grupo para inscribir la candidatura individualmente a su nombre. Integrante del Frente Nacional de Mandatas y Mandatos Colectivos, Lindenmeyer comenta que hasta hace poco el TSE prohib\u00eda que la candidatura en cuesti\u00f3n se declarase colectiva en la composici\u00f3n de su nombre. \u201cEn 2020, el Tribunal lleg\u00f3 a suspender algunas candidaturas que conten\u00edan la palabra \u2018colectivo\u2019 en su descripci\u00f3n, por considerar que confund\u00eda a los electores\u201d, dice. No obstante, esta normativa fue modificada en 2021, cuando el TSE comenz\u00f3 a permitir que el colectivo se mencione en la composici\u00f3n del nombre de la candidatura o del candidato oficial. Pese a la falta de reconocimiento por parte del TSE, los mandatos colectivos suelen redactar una carta de compromiso para definir aspectos del v\u00ednculo entre el parlamentario oficialmente electo y los coparlamentarios.<\/p>\n<p>\u201cAntes de 2021 no era posible identificar si la candidatura era colectiva o individual analizando solamente los registros del TSE\u201d, comenta Rezende de Almeida, de la UnB. Hasta 2018, de acuerdo con su investigaci\u00f3n, la elecci\u00f3n de candidaturas compartidas, que ese a\u00f1o totalizaron 28, predomin\u00f3 sobre las colectivas, que fueron 4. \u201cEste escenario se invirti\u00f3 en 2020, en la contienda municipal, cuando el n\u00famero de candidaturas se increment\u00f3 en ambas modalidades y se eligieron 29 mandatos colectivos y solamente 5 compartidos\u201d, especifica la investigadora.<\/p>\n<p>Cuando se considera solamente las candidaturas colectivas en todo su conjunto, estas pasaron de 98 entre 2016 y 2018 a 542 entre 2020 y 2022. Rezende de Almeida tambi\u00e9n registr\u00f3 que en 2022 se presentaron 218 candidaturas colectivas para cargos de diputados estaduales y federales, adem\u00e1s de otras 5 para el Senado. \u201cFue la primera vez que hemos registrado tantas candidaturas para estos cargos\u201d, dice. Seg\u00fan ella, estos avances son producto del activismo de grupos que se consideran subrepresentados en la pol\u00edtica brasile\u00f1a. \u201cComo no encuentran espacio en los mecanismos partidarios tradicionales para presentarse a elecciones, optan por constituirse en candidaturas colectivas para as\u00ed sumar capital pol\u00edtico\u201d, explica la investigadora. A su juicio, la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds ha estado acompa\u00f1ada de una mayor interacci\u00f3n de los movimientos sociales con el sistema pol\u00edtico, a trav\u00e9s de la actuaci\u00f3n de agentes sociales en los gobiernos, la obtenci\u00f3n de cargos y la participaci\u00f3n en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. \u201cEl crecimiento de las candidaturas colectivas es una de las consecuencias de este escenario\u201d, opina.<\/p>\n<p>En las elecciones de 2020, la investigaci\u00f3n de Rezende de Almeida concluy\u00f3 que las candidaturas colectivas se concentraron en el sudeste del pa\u00eds (el 52,4 %). Otro dato registrado indica el alto nivel educativo de los miembros de estos grupos. Ese a\u00f1o, el 28,7 % del total de candidatos en las elecciones municipales ten\u00eda estudios superiores completos o incompletos. En tanto, entre las candidaturas colectivas, el 61 % de los candidatos oficiales pose\u00eda estudios superiores completos. \u201cEl mayor nivel de formaci\u00f3n superior de los postulantes a concejales en mandatos colectivos demuestra que la calificaci\u00f3n no es suficiente para garantizar el \u00e9xito electoral por las v\u00edas tradicionales del sistema pol\u00edtico\u201d, analiza la investigadora de la UnB. Los dos \u00edtems m\u00e1s reivindicados por estos postulantes fueron los derechos de los grupos infrarrepresentados y las pol\u00edticas sociales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"955\" class=\"size-full wp-image-538058 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/rpf-mandatos-coletivos-assembleia-2024-06-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/rpf-mandatos-coletivos-assembleia-2024-06-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/rpf-mandatos-coletivos-assembleia-2024-06-800-250x298.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/rpf-mandatos-coletivos-assembleia-2024-06-800-700x836.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/rpf-mandatos-coletivos-assembleia-2024-06-800-120x143.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Valentina Fraiz<\/span><\/p>\n<p>De los 34 cargos colectivos electos para ocupar esca\u00f1os en los concejos municipales en 2020, 23 ten\u00edan a mujeres como candidatas oficiales. Del total de los mandatos, en 19 de los casos el postulante oficial se declar\u00f3 blanco, en 10 negro, en 4 pardo y en 1 amarillo. Rezende de Almeida tambi\u00e9n elabor\u00f3 un perfil de los 106 miembros de las candidaturas colectivas electas en esos comicios. Su investigaci\u00f3n determin\u00f3 que eran 67 mujeres y 39 varones, y de estos hab\u00eda 3 que se declaraban como mujeres (2) y var\u00f3n transg\u00e9nero (1). El grupo estaba compuesto por 39 personas que declaraban ser negras y 16 pardas, las blancas sumaban 48, 2 de ellas se presentaron como ind\u00edgenas y 1 como amarilla.<\/p>\n<p>En su doctorado en el Instituto de Psicolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IP-USP), defendido en 2022, el psic\u00f3logo Jos\u00e9 Fernando Andrade Costa, de la Universidad Estadual de Feira de Santana (Uefs), en Bah\u00eda, estudi\u00f3 la experiencia de algunos mandatos colectivos en Brasil. Es el caso de un grupo de cinco personas electas en 2016 para formar parte del Consejo Municipal de Alto Para\u00edso (Goi\u00e1s), de los cuales solo uno era responsable oficialmente del cargo, mientras que los otros se desempe\u00f1aban como coconcejales. Andrade Costa tambi\u00e9n evalu\u00f3 mandatos colectivos electos en 2018 para el Poder Legislativo estadual de S\u00e3o Paulo y Pernambuco. Desde el punto de vista de la actividad legislativa, el investigador subraya que el grupo paulista fue uno de los que m\u00e1s proyectos de ley presentaron. \u201cDe los 94 diputados elegidos en el estado, este mandato ocup\u00f3 el 8\u00ba puesto en cantidad de proyectos presentados\u201d, seg\u00fan el recuento de Andrade Costa.<\/p>\n<p>Por otro lado, el investigador tambi\u00e9n identific\u00f3 que estas experiencias tuvieron grandes dificultades para equilibrar las agendas impulsadas por cada uno de sus miembros. \u201cHemos observado disputas en cuanto a los temas que deb\u00edan priorizarse. Incluso dentro de los partidos, hay personas vinculadas a distintas corrientes de pensamiento, que pueden disentir a la hora de votar los proyectos de ley\u201d, comenta Andrade Costa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el jurista Ricardo Alves Cavalheiro, de la Universidad del estado de Santa Catarina (Udesc), otra caracter\u00edstica de los mandatos colectivos reside en que pueden atraer a diferentes vertientes del espectro pol\u00edtico. En 2019, el investigador particip\u00f3 en un estudio coordinado por la organizaci\u00f3n no gubernamental (ONG) Rede de A\u00e7\u00e3o Pol\u00edtica pela Sustentabilidade, con sede en S\u00e3o Paulo, que constat\u00f3 que la ideolog\u00eda pol\u00edtica del 1 % de las candidaturas colectivas y compartidas que se hab\u00edan constituido hasta ese a\u00f1o era de derecha, el 14 % de centro-derecha, el 38 % de centro, el 33\u00a0% de centro-izquierda y el 14 % de izquierda. Desde el punto de vista de Alves Cavalheiro, los mandatos colectivos pueden entenderse como una nueva herramienta de innovaci\u00f3n democr\u00e1tica, como ocurre, por ejemplo, con los presupuestos participativos. A trav\u00e9s de este mecanismo, los gobiernos generan canales para que la poblaci\u00f3n pueda decidir qu\u00e9 \u00e1reas deben priorizarse en el presupuesto p\u00fablico.<\/p>\n<p>En su maestr\u00eda, concluida en 2021 en la Universidad Federal de Lavras (Ufla), en Minas Gerais, la periodista Samara Aparecida Resende Avelar tambi\u00e9n estudi\u00f3 el funcionamiento de los mandatos colectivos. Se enfoc\u00f3 en los concejos municipales de Belo Horizonte (Minas Gerais) y Alto Para\u00edso (Goi\u00e1s). Seg\u00fan la investigadora, uno de los puntos positivos del trabajo de estos colectivos fue el desarrollo de herramientas de interlocuci\u00f3n con las comunidades durante las votaciones y la elaboraci\u00f3n de proyectos de ley. Los mandatos colectivos crearon consejos pol\u00edticos, celebraron asambleas p\u00fablicas y organizaron gabinetes de consulta itinerantes y reuniones en los territorios abiertas a la participaci\u00f3n popular. En este sentido, la investigadora vincula el trabajo de los colectivos con el concepto de democracia deliberativa del fil\u00f3sofo y soci\u00f3logo alem\u00e1n J\u00fcrgen Habermas. \u201cPara \u00e9l, la democracia tambi\u00e9n debe incorporar a la sociedad en las decisiones referidas a la regulaci\u00f3n de la vida colectiva, mediante procesos deliberativos. Habermas sostiene que, cuanto m\u00e1s espacio tienen las personas para discutir demandas y expresar sus opiniones, mayor legitimidad tendr\u00e1n las leyes y m\u00e1s probable ser\u00e1 que las mismas sean respetadas\u201d, explica.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info1-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"670x500\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/RPF-mandatoscoletivos-2024-05-info1-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Sin embargo, Resende Avelar tambi\u00e9n pudo comprobar que, pese a la cantidad significativa de proyectos de ley generados a partir del di\u00e1logo con las comunidades, pocos de ellos fueron aprobados. El grupo de Belo Horizonte, por ejemplo, propuso 25 proyectos de ley, pero al final de su estudio tan solo uno hab\u00eda sido sancionado, que garantizaba a las mujeres v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica el acceso a un programa de vivienda social, gestionado por el ayuntamiento local. En el caso de Alto Para\u00edso, el \u00fanico proyecto aprobado por el grupo habilitaba a la empresa concesionaria del suministro de agua a la compra de un dispositivo para eliminar el aire de las tuber\u00edas de las instalaciones domiciliarias, una conquista que benefici\u00f3 a todos los ciudadanos locales. \u201cAunque los mandatos colectivos suelen defender pautas relativas a los derechos de los grupos minoritarios, solamente consiguieron aprobar proyectos de ley que beneficiaron a los habitantes de los municipios en su conjunto\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Rezende de Almeida, de la UnB, hace hincapi\u00e9 en la necesidad de ser prudentes en lo que respecta al potencial democratizador de este formato de candidatura. \u201cA\u00fan existen muchas barreras en el sistema pol\u00edtico y partidario para la inclusi\u00f3n efectiva de los grupos subrepresentados\u201d, reflexiona. Seg\u00fan ella, el problema de la falta de regulaci\u00f3n hace que la experiencia pol\u00edtica de los mandatos colectivos var\u00ede bastante seg\u00fan el municipio en cuesti\u00f3n. Ante la imposibilidad legal de que todos los miembros de un colectivo ocupen el cargo oficial de concejal, en las ciudades m\u00e1s grandes como S\u00e3o Paulo, por ejemplo, la soluci\u00f3n que hallaron algunos grupos ha sido nombrar coparlamentarios como asesores, para que estos puedan compartir funciones y responsabilidades con el concejal elegido oficialmente. \u201cDe esta manera, los coconcejales pueden tener una actividad legislativa activa, participando en sesiones plenarias, reuniones de comisiones y frentes parlamentarios. Cobran un sueldo y pueden dedicarse en forma exclusiva a su funci\u00f3n parlamentaria\u201d, explica Rezende de Almeida. Sin embargo, como las ciudades peque\u00f1as no siempre hay disponibilidad de cargos consultivos, el coparlamentario no posee acceso libre a los concejos ni puede participar activamente en los procesos institucionales. \u201cDebido a esta falta de amparo institucional, pueden surgir conflictos internos\u201d, dice la polit\u00f3loga.<\/p>\n<p>Al analizar la experiencia de los mandatos colectivos, Rezende de Almeida not\u00f3 que las iniciativas que aglutinaban a personas de distintos partidos fracasaban y que gran parte de los mandatos desarticulados tras las elecciones comprend\u00edan a miembros que se hab\u00edan conocido en el momento de conformar la candidatura colectiva. \u201cPara poder funcionar, los integrantes de los mandatos colectivos deben tener afinidad ideol\u00f3gica, personal y program\u00e1tica. Como tendencia general, los grupos m\u00e1s exitosos fueron los que reun\u00edan personas que ya se conoc\u00edan antes de las elecciones\u201d, apunta la investigadora, recordando que en los comicios de 2020 se eligieron 25 mandatos colectivos en todo el pa\u00eds y 7 de ellos se disgregaron ya en el primer a\u00f1o. En estos casos, la persona que qued\u00f3 al frente del mandato fue la que hab\u00eda sido elegida como candidato oficial, ya que el resto de los miembros de la candidatura no son reconocidos por el TSE como legisladores. Adem\u00e1s de la falta de amparo legal e institucional, Rezende de Almeida afirma que muchos partidos no apoyan las candidaturas colectivas porque consideran que se trata de un formato injusto. \u201cLa sumatoria del capital pol\u00edtico de los diferentes miembros es una ventaja de las candidaturas colectivas si se las compara con el alcance de una persona que se presenta a las elecciones en soledad\u201d, comenta.<\/p>\n<p>No obstante, pese a las adversidades, los investigadores consultados coinciden en que la experiencia de las candidaturas colectivas es positiva, pues permite poner de relieve el problema de la falta de inclusi\u00f3n en la pol\u00edtica de determinados grupos de la sociedad. Adem\u00e1s, estas iniciativas constituyen una forma de aumentar la diversidad desde un punto de vista simb\u00f3lico, \u201cen la medida en que incitan a los ciudadanos a reflexionar sobre el hecho de que la pol\u00edtica debe ser colectiva y garantizar la alternancia en el poder\u201d, como subraya la antrop\u00f3loga Carmela Zigoni, asesora pol\u00edtica de la ONG Instituto de Estudos Socioecon\u00f4micos (Inesc), con sede en Brasilia. Para Lindenmeyer, el primer paso para superar las barreras que dificultan el funcionamiento de este formato de candidaturas concierne a su regulaci\u00f3n, lo que podr\u00eda suceder a partir de la aprobaci\u00f3n de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) n\u00ba 379\/2017 y de los proyectos de ley (PL) n\u00ba 4.475\/2020 y 4.724\/2020, que actualmente se tramitan en el Congreso Nacional.<\/p>\n<p>Sin embargo, seg\u00fan los investigadores consultados para la elaboraci\u00f3n de este reportaje, la PEC es poco expl\u00edcita y propone la inserci\u00f3n de un inciso en el art\u00edculo 14 de la Constituci\u00f3n Federal que permita la existencia de mandatos colectivos en el \u00e1mbito del Poder Legislativo. En cambio, los PL abordan el ejercicio colectivo del mandato en el Poder Legislativo y definen c\u00f3mo debe ser su estructura, estableciendo, por ejemplo, que estos grupos deben elaborar un estatuto para reglamentar su funcionamiento. Este documento debe contener informaci\u00f3n sobre los criterios para conformar la lista, las reglas para la sustituci\u00f3n de los coparlamentarios en caso de renuncia y el reparto de funciones y sueldos.<a name=\"disparidad-de-genero\"><\/a><\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Disparidad de g\u00e9nero en los comicios<br \/>\n<\/strong><em>En las elecciones que se disputaron en Brasil en 2022, de las 9.200 mujeres que se postularon a diferentes cargos, tan solo 308 consiguieron ser electas<\/em><\/p>\n<p>Con 105 millones de mujeres, el 51,5 % de la poblaci\u00f3n, seg\u00fan los datos recabados por el Censo Demogr\u00e1fico 2022 del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), Brasil es uno de los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica con mayor disparidad de g\u00e9nero en la pol\u00edtica. As\u00ed lo indica un estudio realizado en 2020 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y ONU Mujeres. La investigaci\u00f3n analiz\u00f3 la situaci\u00f3n de 11 naciones y constat\u00f3 que Brasil figura entre los tres pa\u00edses del continente con menor presencia de mujeres en las diferentes esferas del poder p\u00fablico.<\/p>\n<p>En Brasil, las mujeres ocupaban el 17 % de los esca\u00f1os en la C\u00e1mara de Diputados y el 12 % de las bancas del Senado en 2023. Adem\u00e1s, solamente los estados de Pernambuco y Rio Grande do Norte eligieron gobernadoras en las \u00faltimas elecciones. Seg\u00fan el Censo de Alcaldesas Brasile\u00f1as (2021-2024), realizado por la organizaci\u00f3n no gubernamental (ONG) Instituto Alziras, de R\u00edo de Janeiro, las mujeres gobiernan el 12 % de los municipios, un porcentaje que desciende a un 4 % si se consideran las mujeres negras. Las alcaldesas se concentran en ciudades de menor porte y gobiernan al 9 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. Adem\u00e1s, los datos del TSE revelan que para las elecciones generales de 2022, se inscribieron 29.200 candidaturas, de las cuales 19.400 correspond\u00edan a varones y 9.800 a mujeres. De estas candidatas, 308 consiguieron ser electas, mientras que en el caso de los candidatos varones, la cifra equivalente fue de 1.375.<\/p>\n<p>Desde 1997, la Ley n\u00ba 9.504 obliga a los partidos y coaliciones a respetar un cupo de al menos un 30 % de sus candidaturas para postulantes femeninas en las elecciones para la C\u00e1mara de Diputados, el Senado, la C\u00e1mara Legislativa del Distrito Federal, las legislaturas estaduales y los concejos municipales. En 2018, el Supremo Tribunal Federal (STF) dictamin\u00f3 que la distribuci\u00f3n de los recursos del Fondo Partidario para la financiaci\u00f3n de las campa\u00f1as electorales debe realizarse de manera proporcional, seg\u00fan la cantidad de mujeres que disputan los comicios. \u201cA pesar de las disposiciones legales, los partidos en su mayor\u00eda no respetan el cupo de g\u00e9nero y las escalas de financiaci\u00f3n, ya que suelen priorizar la asignaci\u00f3n de recursos para los candidatos con mayores posibilidades de triunfar en los comicios\u201d, analiza la antrop\u00f3loga Carmela Zigoni, asesora pol\u00edtica de la ONG Instituto de Estudos Socioecon\u00f4micos (Inesc), con sede en Brasilia. Seg\u00fan ella, la subrepresentaci\u00f3n de las mujeres no ha podido resolverse a trav\u00e9s del cupo femenino y las directrices de financiaci\u00f3n, por lo que han apostado por el armado de candidaturas colectivas como estrategia para tratar de ampliar su participaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ALMEIDA, D. R. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/rsocp\/a\/bvwDDQYGLtzsgJ8pbDXhKrn\/\">Representac\u0327a\u0303o como participac\u0327a\u0303o: Os mandatos coletivos no Brasil.<\/a> <strong>Revista de Sociologia e Pol\u00edtica<\/strong>. v. 31, e. 24. 2023.<br \/>\nALMEIDA, D. R. <a href=\"https:\/\/www.scielo.br\/j\/dados\/a\/9VsssQPNdJWBz7jKgxcTtLm\/\">Candidaturas coletivas: Uma nova forma de intera\u00e7\u00e3o entre movimentos sociais e partidos pol\u00edticos<\/a>. <strong>Dados \u2013 Revista de Ci\u00eancias Sociais<\/strong>. 62 (2), 2024.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informes<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.raps.org.br\/2020\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/mandatos_v5.pdf\">SECCHI, L. <em>et al<\/em>.\u00a0 Mandatos coletivos e compartilhados \u2013 Desafios e possibilidades para a representa\u00e7\u00e3o legislativa no s\u00e9culo XXI<\/a>. <strong>Rede de A\u00e7\u00e3o Pol\u00edtica pela Sustentabilidade<\/strong>, 2019.<br \/>\nALMEIDA, D. R. y ANDUJAS, B. Candidaturas e mandatos coletivos no Brasil: O que s\u00e3o e como funcionam? <strong>Brasilia: Editora das Autoras<\/strong>, 2023.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.onumulheres.org.br\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/ATENEA_Brasil_FINAL23Sep.pdf\">Brasil: Onde esta\u0301 o compromisso com as mulheres? Um longo caminho para se chegar a\u0300 paridade<\/a>. <strong>Atenea \u2013 Mecanismo para acelerar a participa\u00e7\u00e3o pol\u00edtica das mulheres na Am\u00e9rica Latina e no Caribe. PNUD Brasil, ONU Mujeres e IDEA Internacional<\/strong>, 2020.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/prefeitas.institutoalziras.org.br\/censo\/\">Censo das prefeitas brasileiras (Mandato 2021-2024).<\/a> R\u00edo de Janeiro, <strong>Instituto Alziras<\/strong>, 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La cantidad de candidaturas colectivas registradas que se postularon en elecciones se elev\u00f3 de 98 entre 2016 y 2018 a 542 entre 2020 y 2022","protected":false},"author":601,"featured_media":538062,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-538057","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-sociologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=538057"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":538084,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/538057\/revisions\/538084"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/538062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=538057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=538057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=538057"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=538057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}