{"id":541041,"date":"2025-01-24T14:49:18","date_gmt":"2025-01-24T17:49:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=541041"},"modified":"2025-01-28T14:28:40","modified_gmt":"2025-01-28T17:28:40","slug":"la-falta-de-mantenimiento-y-las-fallas-de-diseno-impidieron-que-el-sistema-de-contencion-de-crecidas-protegiera-a-la-ciudad-de-porto-alegre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-falta-de-mantenimiento-y-las-fallas-de-diseno-impidieron-que-el-sistema-de-contencion-de-crecidas-protegiera-a-la-ciudad-de-porto-alegre\/","title":{"rendered":"Falta de mantenimiento y fallas de dise\u00f1o impidieron que el sistema de contenci\u00f3n de crecidas protegiera a Porto Alegre"},"content":{"rendered":"<p>En el mes de junio, en medio de la mayor cat\u00e1strofe socioambiental y clim\u00e1tica que haya padecido Rio Grande do Sul, la ingeniera civil Luciana Paulo Gomes fue categ\u00f3rica: \u201cNo hay duda de que esto va a volver a ocurrir, y tenemos que estar preparados\u201d, advirti\u00f3 la investigadora del programa de posgrado en ingenier\u00eda civil de la Universidad de Vale do Rio dos Sinos (Unisinos), en S\u00e3o Leopoldo, \u00c1rea Metropolitana de Porto Alegre.<\/p>\n<p>Se refer\u00eda a las lluvias torrenciales y persistentes que azotaron a 478 de los 497 municipios del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul durante los dos meses previos y que dejaron parte de la capital del estado bajo el agua (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-lluvias-extremas-las-fallas-en-la-prevencion-y-la-geografia-local-provocaron-la-catastrofe-en-el-sur-de-brasil\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 340<\/em><\/a>). Tan solo durante el mes de mayo, las precipitaciones en Porto Alegre acumularon 513,6 mil\u00edmetros, casi quintuplicando el volumen promedio del mes. Todo este caudal se sum\u00f3 al de los r\u00edos que desaguan en el lago Gua\u00edba, situado frente a la capital, y la ciudad acab\u00f3 inundada. Las im\u00e1genes de una Porto Alegre sumergida dieron la vuelta al mundo y el aeropuerto Salgado Filho, uno de los m\u00e1s importantes de Brasil, qued\u00f3 inoperante por tiempo indefinido. De los 81 barrios de la ciudad, 46 se vieron afectados. Cinco personas murieron y 13.000 se quedaron sin hogar.<\/p>\n<p>Expertos consultados por <em>Pesquisa FAPESP<\/em> aseguran que el da\u00f1o causado por las inundaciones de este a\u00f1o podr\u00eda haber sido mucho menor si el sistema de protecci\u00f3n contra las crecidas, instalado hace 54 a\u00f1os en las zonas norte y central de la ciudad, hubiese funcionado en forma adecuada.<\/p>\n<p>\u201cNo habr\u00edamos tenido ni el 10 % de las inundaciones que padecimos en Porto Alegre si este sistema, que es s\u00f3lido y eficiente hasta la cota de 6 metros [m], hubiera recibido el m\u00ednimo mantenimiento de rutina\u201d, dice el ingeniero electricista Vicente Rauber. Especialista en planificaci\u00f3n energ\u00e9tica y ambiental, Rauber fue director entre 1990 y 1992 del Departamento de Desag\u00fces Pluviales (DEP) de la ciudad, absorbido en 2017 por el Departamento Municipal de Agua y Alcantarillado (DMAE). Y recuerda que en 2014 hab\u00eda un plan para la modernizaci\u00f3n del sistema de prevenci\u00f3n de las inundaciones de la ciudad. \u201cPor entonces, el gobierno federal hab\u00eda asignado una partida presupuestaria de 124 millones de reales para las obras, pero ante la ausencia de los estudios necesarios para la continuidad del proyecto, los fondos retornaron a la Naci\u00f3n en 2019\u201d, relata.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info1-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x450\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info1-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>El ingeniero ambiental Fernando Fan, del Instituto de Investigaciones Hidr\u00e1ulicas de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (IPH-UFRGS), emiti\u00f3 una apreciaci\u00f3n similar. \u201cEl sistema de protecci\u00f3n estaba bien dise\u00f1ado y la zona central de Porto Alegre deber\u00eda estar protegida, aunque el nivel del lago Gua\u00edba ascendiera a 6 m por encima de su cota normal\u201d, explica. \u201cSin embargo, cuando el agua alcanz\u00f3 los 4,5 m, se produjeron fallas. Esto podr\u00eda haberse evitado si no hubiese existido una negligencia hist\u00f3rica en el mantenimiento del sistema y se hubieran realizado las mejoras pertinentes\u201d.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n por las crecidas e inundaciones han sido una constante para la poblaci\u00f3n de Porto Alegre, ciudad que limita al norte con el r\u00edo Gravata\u00ed y al oeste con el lago Gua\u00edba. Su relieve, en gran parte llano, est\u00e1 situado a unos 10 m por encima del nivel del mar, pero es tan solo 3 m m\u00e1s alto que el Gua\u00edba. En los \u00faltimos 100 a\u00f1os, algunas inundaciones hist\u00f3ricas signaron la vida de sus habitantes. La mayor y m\u00e1s recordada se produjo en 1941, cuando en 10 d\u00edas, el Gua\u00edba subi\u00f3 4,75 m e invadi\u00f3 la zona central de la ciudad. Ese hab\u00eda sido el nivel m\u00e1s alto alcanzado por el lago hasta los sucesos de 2024. Otras dos inundaciones importantes, en 1965 y 1967, llevaron a la ciudad a planificar un sistema de protecci\u00f3n contra las inundaciones.<\/p>\n<p><strong>El sistema<br \/>\n<\/strong>El sistema de protecci\u00f3n, construido a principios de la d\u00e9cada de 1970 por el entonces Departamento Nacional de Obras y Saneamiento (DNOS), est\u00e1 constituido por 68 kil\u00f3metros (km) de diques, barreras erigidas a orillas del Gravata\u00ed y del Gua\u00edba que rodean la ciudad (<em>v\u00e9ase el mapa abajo<\/em>). Estos diques, hechos de tierra, son estructuras reforzadas que se elevan 3 m sobre el nivel del suelo, y 6 m por encima del nivel medio del Gua\u00edba. Por encima de ellos pasan carreteras importantes, como la BR-290, conocida con el nombre de Freeway, al norte, o las avenidas Castelo Branco (en el barrio de Navegantes), Edvaldo Pereira Paiva (en el barrio Praia das Belas) y Di\u00e1rio de Not\u00edcias (en el barrio Cristal). Cerca del casco hist\u00f3rico de la ciudad, entre la terminal de autobuses y el barrio Praia das Belas, el dique de tierra se convierte en un muro de hormig\u00f3n de 3 m de altura y 2,6 km de extensi\u00f3n conocido como Muro da Mau\u00e1, que separa la avenida hom\u00f3nima de los muelles del puerto. El sistema de protecci\u00f3n tambi\u00e9n cuenta con al menos 5 defensas de tierra (algunas incompletas), denominadas diques interiores, que ingresan a los barrios bordeando arroyos para evitar que estos se desborden.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info2-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"670x1200\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info2-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info2-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-contencaodeenxentes-2024-06-info2-ESP-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>A lo largo de los diques externos, sobre los cuales pasan avenidas y carreteras, y del Muro da Mau\u00e1, hay 14 compuertas de hierro. \u201cSi el nivel del lago empieza a subir mucho, se las cierra para evitar las inundaciones en el \u00e1rea urbana\u201d, explica el ingeniero civil Carlos Tucci, profesor jubilado del IPH.<\/p>\n<p>En 23 puntos del sistema de contenci\u00f3n hay estaciones de bombeo conocidas como casas de bombas, dise\u00f1adas para drenar el exceso de aguas pluviales que, a trav\u00e9s de tuber\u00edas subterr\u00e1neas, se vierten en el Gua\u00edba y en los arroyos cercanos. Seg\u00fan Fan, del IPH, este sistema de bombeo posee presi\u00f3n suficiente como para despejar, cuando todo funciona correctamente, el agua de la ciudad en el lago y en los arroyos, impidiendo que esta retorne, incluso despu\u00e9s de que se hayan desbordado.<\/p>\n<p>El sistema fue dise\u00f1ado para proteger a la ciudad de una inundaci\u00f3n como la de 1941 y tiene un margen de seguridad de 1,25 m en comparaci\u00f3n con el mayor nivel alcanzado en aquel a\u00f1o, de 4,75 m. Antes de que el sistema estuviera terminado, un aumento de 3 m del nivel del Gua\u00edba inundaba los muelles y el centro de Porto Alegre. Si esta estructura hubiera funcionado como se esperaba, en principio hubiera sido suficiente para contener la crecida de este a\u00f1o porque el 5 de mayo, en el punto de apogeo de la crisis, el Gua\u00edba lleg\u00f3 a 5,33 m. Empero, una sucesi\u00f3n de fallas impidi\u00f3 que el sistema funcionara en forma adecuada.<\/p>\n<p>A principios de mayo, 19 de las 23 casas de bombas se inundaron a ra\u00edz de las lluvias y hubo que desconectarlas de la red el\u00e9ctrica debido al riesgo de que el agua se electrificara y provocara accidentes. As\u00ed, en lugar de despejar el agua fuera de la ciudad, las tuber\u00edas de esas estaciones sirvieron como canal de entrada de las aguas del Gua\u00edba.<\/p>\n<p>Fue lo que ocurri\u00f3, por ejemplo, en el barrio Menino Deus, en la zona del centro-sur de la capital <em>ga\u00facha<\/em>. El 5 de mayo, en el primer pico de la creciente, la casa de bombas de la regi\u00f3n dej\u00f3 de funcionar por falta de generadores y el barrio se inund\u00f3. \u201cEn el segundo pico, el 14 de mayo, casi tan alto como el primero, los generadores funcionaban y el barrio se mantuvo seco\u201d, relata el ingeniero ambiental Ipor\u00e3 Possantti, estudiante de doctorado del IPH y autor de un mapa interactivo del potencial de inundaci\u00f3n de las \u00e1reas de Porto Alegre.<\/p>\n<div id=\"attachment_541058\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-541058 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-enchente-contencao-muro-2024-07-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"526\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-enchente-contencao-muro-2024-07-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-enchente-contencao-muro-2024-07-800-250x164.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-enchente-contencao-muro-2024-07-800-700x460.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/RPF-enchente-contencao-muro-2024-07-800-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giulian Serafim\u2009\/\u2009PMPA<\/span>Las aguas del Gua\u00edba se acumulan en la avenida Mau\u00e1 frente a una de las compuertas del sistema de contenci\u00f3n de inundaciones<span class=\"media-credits\">Giulian Serafim\u2009\/\u2009PMPA<\/span><\/p><\/div>\n<p>\u201cEn este caso hubo una falla de proyecto\u201d, dice Tucci. \u201cLas tuber\u00edas de las 23 estaciones de bombeo deber\u00edan tener instaladas v\u00e1lvulas <em>flaps<\/em>, que se cierran cuando las bombas no funcionan, evitando que el agua del lago ingrese a la ciudad\u201d. Otra deficiencia es la ubicaci\u00f3n del sistema el\u00e9ctrico de las estaciones. \u201cHaber dejado la parte el\u00e9ctrica del sistema por debajo del nivel de inundaci\u00f3n no ha sido lo m\u00e1s acertado\u201d, dice Gomes, de la Unisinos. \u201cAhora hay que pensar en introducir modificaciones para elevar estas estructuras\u201d.<\/p>\n<p>Las compuertas tampoco bloquearon la entrada de agua del Gua\u00edba. \u201cVarias de ellas no llegaban a sellar el espacio existente entre las placas de metal y el dique de hormig\u00f3n. Se trata de materiales diferentes y el cierre requiere de un mantenimiento adecuado como para que funcione en forma eficaz\u201d, explica la investigadora. Fan, del IPH, fue testigo de esta falla. En mayo, en pleno pico de la creciente, visitaron con otros colegas del instituto algunas de esas compuertas ni bien dej\u00f3 de llover. \u201cVimos al menos una compuerta con un vano de unos 20 cent\u00edmetros. Hubo un problema de sellado\u201d, dice.<\/p>\n<p>Otro problema reside en que la altura pareciera no ser uniforme en toda la extensi\u00f3n de los diques. En el barrio de Sarandi, de la zona norte de Porto Alegre, uno de ellos se rompi\u00f3 por desborde. \u201cEsto sucede cuando el agua pasa por encima del dique y provoca su erosi\u00f3n\u201d, explica Fan.<\/p>\n<p>El 17 de mayo, debido al gran volumen de agua que se acumul\u00f3 en el casco hist\u00f3rico, el gobierno municipal tuvo que derribar la compuerta n\u00famero 3, sobre la avenida Mau\u00e1, para permitir la salida del agua hacia el Gua\u00edba. \u201cAhora estamos bloqueando ese tramo con bolsas de arena\u201d, informa Gomes.<\/p>\n<p>Su temor a que el problema se repita en el futuro est\u00e1 justificado. Los modelos clim\u00e1ticos apuntan que los fen\u00f3menos extremos como los que afectaron a Porto Alegre este a\u00f1o y en 2023 aumentar\u00e1n en frecuencia e intensidad. \u201cSabemos que, con el cambio clim\u00e1tico, disminuir\u00e1 la cantidad total de ciclones extratropicales, pero aumentar\u00e1n los m\u00e1s intensos\u201d, dice el meteor\u00f3logo Manoel Gan, investigador jubilado del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe). \u201cUna atm\u00f3sfera m\u00e1s c\u00e1lida concentra m\u00e1s vapor de agua. Y a mayor calor, la evaporaci\u00f3n se incrementa todav\u00eda m\u00e1s, lo que lleva a un aumento de la disponibilidad de agua en la atm\u00f3sfera. Como resultado de ello, las lluvias ser\u00e1n m\u00e1s copiosas\u201d, explica. El pron\u00f3stico es que los eventos de este tipo afectar\u00e1n a 1.942 municipios brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>Los investigadores saben que el costo de mitigaci\u00f3n de los da\u00f1os es mucho m\u00e1s elevado que la inversi\u00f3n necesaria para prevenirlos. Tucci, del IPH, trabaj\u00f3 en un estudio solicitado por la alcald\u00eda de Porto Alegre en 2023 para calcular los costos de la recuperaci\u00f3n del sistema de drenaje y protecci\u00f3n contra las inundaciones de la ciudad. \u201cPara restaurar todo el sistema se necesitan 4.000 millones de reales, 400 millones solamente para reparar las estaciones de bombeo\u201d, se\u00f1ala. Una vez ejecutado el proyecto, la gesti\u00f3n y el mantenimiento del sistema costar\u00edan 200 millones de reales al a\u00f1o. El da\u00f1o financiero por no haber invertido en su recuperaci\u00f3n a\u00fan se est\u00e1 calculando, pero ascender\u00eda a entre 6.000 y 8.000 millones de reales, solamente para la capital del estado, seg\u00fan un informe publicado en el peri\u00f3dico <em>O Globo<\/em>.<\/p>\n<p>Una medida que podr\u00eda contribuir a paliar este problema en el futuro consistir\u00eda en modificar el ordenamiento territorial urbano, introduciendo una nueva planificaci\u00f3n del uso del suelo para garantizar zonas permeables, prever \u00e1reas para embalses de retenci\u00f3n de agua, y la definici\u00f3n de criterios de permeabilidad y sostenibilidad para la habilitaci\u00f3n de nuevos emprendimientos. Para el ingeniero civil Rodolfo Scarati, del Departamento de Ingenier\u00eda Hidr\u00e1ulica y Ambiental de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo, no existe una respuesta \u00fanica que solucione todos los problemas de las \u00e1reas urbanas. \u201cCada cuenca hidrogr\u00e1fica tiene un comportamiento propio y requiere una respuesta espec\u00edfica\u201d, dice. Es por ello que deben realizarse estudios meticulosos para poder anticiparse a retos conocidos. Cuando sobreviene una cat\u00e1strofe, siempre surgen problemas que no se pueden prever. \u201cLo que hemos visto en Porto Alegre, en t\u00e9rminos estad\u00edsticos, ni siquiera es lo peor que podr\u00eda suceder\u201d, advierte Scarati.<\/p>\n<p>Para Rauber, urge un estudio minucioso e integral de las cuencas. El investigador es partidario de una estructura responsable del saneamiento que cuente con apoyo federal y abarque a las cuencas hidrogr\u00e1ficas. \u201cEl saneamiento tiene que dejar de ser el \u2018patito feo\u2019 de las investigaciones. Es importante que haya m\u00e1s estudios sobre drenaje urbano e inundaciones y es crucial que se atiendan debidamente las recomendaciones\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El da\u00f1o en la ciudad podr\u00eda haber sido mucho menor si dicho sistema, instalado hace 50 a\u00f1os, hubiese funcionado adecuadamente","protected":false},"author":702,"featured_media":541062,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286,269],"coauthors":[3889],"class_list":["post-541041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/702"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=541041"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":541609,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541041\/revisions\/541609"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/541062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=541041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=541041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=541041"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=541041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}