{"id":541127,"date":"2025-01-24T14:53:47","date_gmt":"2025-01-24T17:53:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=541127"},"modified":"2025-01-24T14:53:47","modified_gmt":"2025-01-24T17:53:47","slug":"las-enfermedades-terminaron-con-los-neandertales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-enfermedades-terminaron-con-los-neandertales\/","title":{"rendered":"\u00bfLas enfermedades terminaron con los neandertales?"},"content":{"rendered":"<p>El bi\u00f3logo Marcelo Briones, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), pretend\u00eda demostrar que es posible detectar infecciones virales en esqueletos de neandertales (<em>Homo neanderthalensis<\/em>), hom\u00ednidos extintos hace unos 30.000 a\u00f1os. Y lo consigui\u00f3, en un logro al que calific\u00f3 como prueba de concepto, seg\u00fan un art\u00edculo publicado a finales de mayo en la revista <em>Viruses<\/em>. La buena acogida que recibi\u00f3 su trabajo lo sorprendi\u00f3: salieron reportajes en medios internacionales de renombre, como la revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica <em>New Scientist<\/em> y la secci\u00f3n period\u00edstica de la revista <em>Science<\/em>, que lo consideraron un descubrimiento sensacional.<\/p>\n<p>Sucede que los neandertales portadores de adenovirus, herpesvirus y papilomavirus, a\u00fan en la actualidad circulantes en humanos, vivieron hace unos 50.000 a\u00f1os en lo que hoy en d\u00eda es el centro-sur de Rusia, en Siberia. Se trata de la infecci\u00f3n viral humana m\u00e1s antigua que se haya documentado, superando con creces el registro r\u00e9cord anterior, de hace 31.000 a\u00f1os en esqueletos de <em>H. sapiens<\/em>, la especie a la que pertenece el ser humano moderno.<\/p>\n<p>El estudio se llev\u00f3 a cabo a partir de secuencias gen\u00f3micas que se encontraban disponibles en bases de datos. \u201cPara ello seleccionamos dos individuos de la cueva de Chagyrskaya, porque las muestras hab\u00edan sido recogidas m\u00e1s recientemente, con muchas precauciones para evitar las contaminaciones y los datos eran bastante completos, sobre todo en el caso de uno de ellos, el n\u00famero 7\u201d, explica Briones. Para el investigador, los tramos peque\u00f1os del ADN secuenciado eran preciosos. \u201cSon datos que a menudo se consideran basura, ya que los cient\u00edficos suelen descartar las secuencias gen\u00e9ticas muy fragmentadas\u201d. Pero es muy probable que se trate de vestigios de ADN viral, cuyos genomas naturalmente son menos extensos y se descomponen con mayor facilidad, porque no se encuentran protegidos en el interior de n\u00facleos celulares.<\/p>\n<p>El cient\u00edfico explica que las muestras, extra\u00eddas de los f\u00f3siles con un peque\u00f1o taladro, contienen ADN que originalmente pertenec\u00eda al propio hueso y tambi\u00e9n que, en vida, se encontraba en los tejidos adyacentes y en la sangre de los vasos que discurren por el interior del hueso. Esta sangre supuestamente habr\u00eda albergado a los virus. Los tipos detectados, en efecto, se caracterizan por su prolongada presencia en el organismo, m\u00e1s all\u00e1 de la fase aguda de infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo del grupo de la Unifesp fue peculiar porque utiliz\u00f3 diversas herramientas bioinform\u00e1ticas y estad\u00edsticas para probar que las secuencias detectadas corresponden efectivamente al genoma de virus antiguos, y no son producto de contaminaciones recientes ni tramos a\u00f1adidos al ADN neandertal. \u201cNadie hab\u00eda hecho antes este control de ruido\u201d, dice la genetista T\u00e1bita H\u00fcnemeier, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, quien no particip\u00f3 en el estudio. \u201cEs un control lo suficientemente riguroso como para demostrar que realmente se trata de material gen\u00e9tico viral\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_541132\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-541132 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/rpf-neardental-virus-sapiens-2024-05-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"593\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/rpf-neardental-virus-sapiens-2024-05-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/rpf-neardental-virus-sapiens-2024-05-1140-250x130.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/rpf-neardental-virus-sapiens-2024-05-1140-700x364.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/rpf-neardental-virus-sapiens-2024-05-1140-120x62.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span>Cr\u00e1neo de un humano moderno (<em>a la izq<\/em>.) y de un neandertal (<em>a la der<\/em>.): la especie extinta era m\u00e1s robusta, y su cerebro probablemente m\u00e1s voluminoso<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigadora es colaboradora del Laboratorio de Arqueolog\u00eda y Antropolog\u00eda Ambiental y Evolutiva (LAAAE), del Museo de Arqueolog\u00eda y Etnolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (MAE-USP), el primer laboratorio de arqueogen\u00e9tica de Brasil, coordinado por el arque\u00f3logo Andr\u00e9 Strauss y los bioantrop\u00f3logos Rui Murrieta y Rodrigo Oliveira. Y considera que una t\u00e9cnica empleada en el laboratorio, tendiente a enriquecer las muestras gen\u00e9ticas con las secuencias deseadas a los efectos de estudiarlas mejor, constituir\u00eda un valioso desarrollo para el trabajo de Briones.<\/p>\n<p>La buena recepci\u00f3n que ha cosechado el art\u00edculo se debe, en gran medida, a su posible contribuci\u00f3n a la comprensi\u00f3n de la extinci\u00f3n de los neandertales. \u201cEran m\u00e1s robustos que el <em>h. sapiens<\/em> y ten\u00edan un cerebro m\u00e1s voluminoso\u201d, compara Briones, de lo que infiere que tendr\u00edan altas capacidades. \u201cEs improbable que hayan sucumbido en batallas\u201d.<\/p>\n<p>A su juicio, tiene m\u00e1s sentido que hayan sido v\u00edctimas de los virus. Esta hip\u00f3tesis fue planteada en 2020 por el vir\u00f3logo alem\u00e1n Horst Wolff y el bi\u00f3logo estadounidense Alex Greenwood, ambos radicados en Alemania, en un art\u00edculo publicado en la revista cient\u00edfica <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0306987710000642?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Medical Hypotheses<\/em><\/a>. Los investigadores postularon que, tras haber vivido durante unos 200.000 a\u00f1os en el continente que comprende Europa y Asia, el sistema inmunitario de los neandertales se adapt\u00f3 a las enfermedades que exist\u00edan en aquel ambiente y no estaba preparado para los virus llegaron hace unos 80.000 a\u00f1os con las migraciones humanas procedentes de \u00c1frica. \u201cEl <em>H. sapiens<\/em> manten\u00eda un contacto estrecho con otros primates que en Europa no exist\u00edan y por ello, ten\u00edan mucho m\u00e1s contacto con las zoonosis\u201d, explica Briones. Los investigadores de Alemania no continuaron con su trabajo sobre estos temas por lo que no estuvieron disponibles para comentar el estudio actual.<\/p>\n<p>\u201cEstos virus no son letales para nosotros\u201d, sopesa H\u00fcnemeier. \u201cPero no sabemos qu\u00e9 efecto habr\u00e1n tenido en los neandertales\u201d. Para ella, habr\u00eda que explorar en busca de una huella de la selecci\u00f3n natural analizando a varios individuos, para determinar el contexto evolutivo. Briones argumenta que incluso una infecci\u00f3n no mortal podr\u00eda haber sido perjudicial para la vida y la capacidad reproductiva de estos hom\u00ednidos, dej\u00e1ndolos en una situaci\u00f3n de desventaja frente al <em>H. sapiens<\/em>.<\/p>\n<p>La complejidad se acrecienta porque en aquella \u00e9poca coexist\u00edan varias especies de humanos, y el mestizaje entre <em>H. sapiens <\/em>y <em>H. neanderthalensis<\/em> ha sido detectado gen\u00e9ticamente. En concreto, los encuentros reproductivos se tornaron m\u00e1s intensos hace unos 47.000 a\u00f1os y duraron alrededor de otros 7.000, seg\u00fan un art\u00edculo coordinado por la evolucionista de origen indio Priya Moorjani, de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.), disponible desde el 13 de mayo como <em>preprint<\/em> en el repositorio bioRxiv. La investigadora rehus\u00f3 hacer comentarios sobre sus resultados a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> porque a\u00fan no ha publicado su trabajo definitivo.<\/p>\n<p>\u201cEl territorio que habitaban los neandertales se extend\u00eda desde lo que hoy es Inglaterra hasta la actual Mongolia, en Asia, siempre en peque\u00f1os grupos familiares\u201d, explica H\u00fcnemeier. Practicaban rituales funerarios y produc\u00edan arte bajo la forma de pinturas y adornos como collares, que los arque\u00f3logos interpretan como sociedades sofisticadas. No eran belicosos ni fabricaban armas arrojadizas, lo que pudo suponer una desventaja frente a los <em>H. sapiens<\/em> armados con arcos y flechas. \u201cQuiz\u00e1 las enfermedades hayan tenido un gran impacto, pero no tenemos forma de saberlo\u201d. Los resultados de Briones pueden allanar el camino hacia investigaciones m\u00e1s exhaustivas en este sentido. El investigador se propone ampliar sus estudios analizando secuencias gen\u00e9ticas de otros neandertales y <em>H. sapiens<\/em>, tanto contempor\u00e1neos a ellos como m\u00e1s recientes, para investigar la presencia de virus.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Proyecto<br \/>\n<\/strong>Estudio de elementos inducidos por la respuesta vacunal en los individuos sometidos a ensayos cl\u00ednicos con la vacuna ChAdOx1 nCOV-19 (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/107591\/investigacao-de-elementos-induzidos-pela-resposta-vacinal-nos-individuos-submetidos-aos-testes-clini\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 20\/08943-5<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Investigador responsable<\/strong> Luiz M\u00e1rio Ramos Janini (Unifesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 5.543.378,48.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>FERREIRA, R. C.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1999-4915\/16\/6\/856\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Reconstructing prehistoric viral genomes from Neanderthal sequencing data<\/a>.\u00a0<strong>Viruses<\/strong>. v. 16, n. 6, 856. 27 may. 2024.<br \/>\nIASI, L.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biorxiv.org\/content\/10.1101\/2024.05.13.593955v1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Neandertal ancestry through time: Insights from genomes of ancient and present-day humans<\/a>.\u00a0<strong>bioRxiv<\/strong>. 13 may. 2024.<br \/>\nWOLFF, H. y GREENWOOD, A. D.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0306987710000642?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Did viral disease of humans wipe out the \u00a0neandertals?<\/a>\u00a0<strong>Medical Hypotheses<\/strong>. v. 75, n. 1, p. 99-105. jul. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Secuencias detectadas en el genoma de esta especie extinta constituyen las infecciones virales m\u00e1s antiguas documentadas en humanos","protected":false},"author":3,"featured_media":541128,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[271,306],"coauthors":[1601],"class_list":["post-541127","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-arqueologia-es","tag-genetica-es","keywords-virologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=541127"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541127\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":541136,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/541127\/revisions\/541136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/541128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=541127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=541127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=541127"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=541127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}