{"id":543229,"date":"2025-02-19T19:51:16","date_gmt":"2025-02-19T22:51:16","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=543229"},"modified":"2025-02-19T19:52:35","modified_gmt":"2025-02-19T22:52:35","slug":"la-gran-contribucion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-gran-contribucion-2\/","title":{"rendered":"La gran contribuci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Bastaban los dedos de una mano para contar la cantidad de part\u00edculas subat\u00f3micas que se conoc\u00edan hace unos 75 a\u00f1os, cuando C\u00e9sar Lattes desempe\u00f1\u00f3 un rol decisivo en el descubrimiento del pion. Para ese entonces, se hab\u00edan identificado los tres componentes b\u00e1sicos del \u00e1tomo: los electrones en 1897, los protones en 1919 y los neutrones en 1932. Pero el conocimiento de las entra\u00f1as del \u00e1tomo no iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de eso.<\/p>\n<p>A finales de 1934, el f\u00edsico japon\u00e9s Hideki Yukawa (1907-1981), de la Universidad de Osaka, propuso una teor\u00eda para explicar por qu\u00e9 el n\u00facleo at\u00f3mico conservaba su cohesi\u00f3n. La integridad de esta estructura, que concentra el 99,9 % de la masa de un \u00e1tomo, era un misterio. Compuesto por neutrones sin carga el\u00e9ctrica y por protones con carga positiva, el n\u00facleo at\u00f3mico, en teor\u00eda, no deber\u00eda permanecer intacto debido a la acci\u00f3n de la fuerza electromagn\u00e9tica. Dado que poseen la misma carga, los protones deber\u00edan repelerse y, al alejarse unos de otros, el n\u00facleo se destrozar\u00eda.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-fisico-que-vio-mas-alla-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El f\u00edsico que vio m\u00e1s all\u00e1<\/a><\/div>\n<p>Como esto no ocurr\u00eda, dec\u00eda Yukawa, ten\u00eda que existir una part\u00edcula con una masa intermedia entre la del prot\u00f3n y la del electr\u00f3n que transmitiera una fuerza (hoy en d\u00eda conocida como fuerza nuclear fuerte) capaz de contrarrestar la acci\u00f3n del electromagnetismo y asegurar la integridad del n\u00facleo. Seg\u00fan los c\u00e1lculos del f\u00edsico japon\u00e9s, esta part\u00edcula hipot\u00e9tica, que pasar\u00eda a denominarse mes\u00f3n, tendr\u00eda una masa entre 200 y 300 veces mayor que la del electr\u00f3n y entre 6 y 9 veces menor que la del prot\u00f3n. \u201cLas ideas de Yukawa quedaron virtualmente en el olvido durante algunos a\u00f1os\u201d, dice el fil\u00f3sofo e historiador de la ciencia Antonio Augusto Passos Videira, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj) e investigador colaborador del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas (CBPF).<\/p>\n<p>En 1936, los f\u00edsicos estadounidenses Carl David Anderson (1905-1991) y Seth Neddermeyer (1907-1988), del Instituto de Tecnolog\u00eda de California (Caltech), descubrieron una part\u00edcula con una masa unas 200 veces superior a la del electr\u00f3n mientras realizaban mediciones con rayos c\u00f3smicos. Originariamente se la denomin\u00f3 mes\u00f3n mu y en la actualidad se la conoce como muon. Sin embargo, pocos a\u00f1os despu\u00e9s, otros experimentos demostraron que el muon no estaba vinculado al mantenimiento de la cohesi\u00f3n del n\u00facleo at\u00f3mico y que no se trataba del mes\u00f3n previsto por el f\u00edsico japon\u00e9s.<\/p>\n<p>El asunto solo comenz\u00f3 a dilucidarse tras el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando entr\u00f3 en escena una figura ajena a los grandes centros internacionales de la f\u00edsica: el joven C\u00e9sar Lattes, con poco m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Entre 1946 y 1948, el f\u00edsico brasile\u00f1o fue el primero en observar evidencias experimentales de los rastros que dejaban los mesones tanto en la naturaleza, en una lluvia de rayos c\u00f3smicos, como \u201cartificialmente\u201d, en el interior de un acelerador de part\u00edculas. La part\u00edcula que Lattes identific\u00f3 en forma pionera fue denominada originariamente mes\u00f3n pi, y posteriormente fue rebautizada como pion.<\/p>\n<p>El descubrimiento del pion sobrevino cuando el uso de las llamadas c\u00e1maras de nubes, tambi\u00e9n conocidas como c\u00e1maras de Wilson, empez\u00f3 perder terreno a favor del empleo de las emulsiones nucleares, placas fotogr\u00e1ficas especiales utilizadas en los experimentos con rayos c\u00f3smicos, destinadas a registrar evidencias de la existencia de part\u00edculas subat\u00f3micas inestables. Estas placas permit\u00edan obtener resultados m\u00e1s precisos que los de la t\u00e9cnica anterior. En la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Lattes hab\u00eda aprendido a trabajar con las c\u00e1maras de nubes, recipientes cerrados que utilizan un vapor sobresaturado para registrar las trazas que dejaban las part\u00edculas con carga el\u00e9ctrica. Lo hab\u00eda entrenado uno de sus profesores, el f\u00edsico italiano Giuseppe Occhialini (1907-1993), en los a\u00f1os en que hab\u00eda sido docente en la universidad paulista. La trayectoria de las part\u00edculas aparece en forma de trazos en la imagen producida mediante el empleo de esta t\u00e9cnica.<\/p>\n<div id=\"attachment_543234\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-543234 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-expedicao-bolivia-2024-06-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"736\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-expedicao-bolivia-2024-06-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-expedicao-bolivia-2024-06-1140-250x161.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-expedicao-bolivia-2024-06-1140-700x452.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-expedicao-bolivia-2024-06-1140-120x77.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CBPF<\/span>Equipos embalados frente a la sede del CBPF, listos para ser despachados a los Andes bolivianos en el marco de la expedici\u00f3n de principios de los a\u00f1os 1950<span class=\"media-credits\">CBPF<\/span><\/p><\/div>\n<p>Amediados de la d\u00e9cada de 1940, Lattes conoci\u00f3 las emulsiones nucleares enviadas a Brasil por Occhialini, quien para entonces estaba trabajando en el laboratorio H. H. Wills, de la Universidad de Bristol, en el Reino Unido, bajo la direcci\u00f3n de Cecil Powell (1903-1969). El brasile\u00f1o qued\u00f3 maravillado con las posibilidades que auguraban las nuevas placas fotogr\u00e1ficas, cuya sensibilidad era superior porque conten\u00edan una cantidad diez veces mayor de sales de plata (bromuro de plata). Entonces lo invitaron a ir a trabajar al otro lado del Atl\u00e1ntico. Acept\u00f3 la invitaci\u00f3n y se march\u00f3 a Bristol en 1946.<\/p>\n<p>A esta altura de la historia, sucedi\u00f3 lo que ser\u00eda el momento clave de la identificaci\u00f3n del pion. Ya instalado en Bristol, Lattes le solicit\u00f3 al laboratorio Ilford, que junto a la empresa Kodak fabricaba las emulsiones nucleares, la producci\u00f3n de placas fotogr\u00e1ficas con un elemento adicional en la composici\u00f3n de su gelatina: el boro. La a\u00f1adidura de boro aumentaba el tiempo de retenci\u00f3n de las im\u00e1genes en las emulsiones y extend\u00eda el per\u00edodo de sensibilidad de las placas. Esta modificaci\u00f3n permiti\u00f3 visualizar part\u00edculas subat\u00f3micas extremadamente r\u00e1pidas y de vida ef\u00edmera, como los mesones pi. Cuando una part\u00edcula ionizada atraviesa una emulsi\u00f3n, la plata y el bromo se separan. \u201cEsto produce los trazos que vemos en la placa revelada\u201d, comenta la f\u00edsica Carola Dobrigkeit Chinellato, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien fue alumna de doctorado de Lattes e investiga los rayos c\u00f3smicos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 1946, Occhialini se traslad\u00f3 al Pic du Midi de Bigorre, una monta\u00f1a en los Pirineos franceses con una altura de unos 2.800 metros, e intent\u00f3 registrar part\u00edculas procedentes de los rayos c\u00f3smicos utilizando emulsiones nucleares con y sin boro. La idea de esta prueba se le atribuye a Lattes. A su regreso a Bristol, el italiano y el brasile\u00f1o hallaron en las placas con boro evidencias de dos tipos de part\u00edculas inestables: el mes\u00f3n pi, llamado as\u00ed por ser la part\u00edcula primaria, cuyo decaimiento da lugar al mes\u00f3n mu (muon). Este, a su vez, en ese entonces era considerado un mes\u00f3n, una part\u00edcula nuclear con masa intermedia. Sin embargo, m\u00e1s tarde se descubri\u00f3 que el muon es un lept\u00f3n, un pariente pesado del electr\u00f3n. Para verificar los hallazgos registrados en el Pic du Midi de Bigorre, Lattes propuso repetir el experimento en un lugar mucho m\u00e1s alto, en una monta\u00f1a de los Andes bolivianos. \u201cLa cantidad de part\u00edculas c\u00f3smicas en Chacaltaya, a 5.500 metros de altitud, es 100.000 veces mayor [que en el Pic du Midi]\u201d, record\u00f3 Lattes en una entrevista concedida en 1995 y publicada en la revista <em>Ci\u00ea<\/em><em>ncia Hoje<\/em>.<\/p>\n<p>La expedici\u00f3n a la monta\u00f1a andina se organiz\u00f3 en Brasil, desde donde Lattes llev\u00f3 las emulsiones al pa\u00eds vecino. Su objetivo se cumpli\u00f3. Una serie de art\u00edculos publicados en la revista <em>Nature<\/em>, con los resultados de Pic du Midi y Chacaltaya, confirmaron el descubrimiento del mes\u00f3n pi a partir de la observaci\u00f3n de los rayos c\u00f3smicos. En 1947, Lattes se traslad\u00f3 a la Universidad de California en Berkeley.<\/p>\n<p>All\u00ed, en el acelerador de part\u00edculas conocido como ciclotr\u00f3n de 184 pulgadas, Lattes logr\u00f3 visualizar los rastros de los mesones tan solo 10 d\u00edas despu\u00e9s de su arribo, algo que sus anfitriones no hab\u00edan podido concretar. Los llamados mesones artificiales, producidos en el interior del acelerador, y no por los rayos c\u00f3smicos, tambi\u00e9n se hicieron realidad. Este descubrimiento fue atribuido a Lattes y al f\u00edsico estadounidense Eugene Gardner (1913-1950), uno de los disc\u00edpulos del f\u00edsico nuclear estadounidense Ernest Lawrence (1901-1958).<\/p>\n<p><strong>El nobel que nunca lleg<\/strong><strong>\u00f3<br \/>\n<\/strong>Un tema que siempre se reaviva cuando se relata la trayectoria de Lattes es si el brasile\u00f1o no habr\u00eda merecido ganar el Premio Nobel de F\u00edsica de 1950 por su papel central en el descubrimiento del pion. El brit\u00e1nico Powell, quien dirig\u00eda el grupo de investigaciones en Bristol, recibi\u00f3 el galard\u00f3n en solitario. La Real Academia Sueca de Ciencias le concedi\u00f3 el Nobel \u201cpor su desarrollo del m\u00e9todo fotogr\u00e1fico para el estudio de los procesos nucleares y sus descubrimientos relativos a los mesones producidos mediante la aplicaci\u00f3n de este m\u00e9todo\u201d. El Nobel de F\u00edsica del a\u00f1o anterior, en 1949, ya le hab\u00eda sido concedido a un investigador tambi\u00e9n vinculado al estudio de estas part\u00edculas, el te\u00f3rico japon\u00e9s Yukawa, quien propuso la existencia de los mesones.<\/p>\n<div id=\"attachment_543238\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-543238 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-cicloton-berkeley-2024-06-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"682\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-cicloton-berkeley-2024-06-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-cicloton-berkeley-2024-06-1140-250x150.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-cicloton-berkeley-2024-06-1140-700x419.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/RPF-lattes-cicloton-berkeley-2024-06-1140-120x72.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley<\/span>El ciclotr\u00f3n de Berkeley en la d\u00e9cada de 1940: all\u00ed se observaron los mesones artificiales<span class=\"media-credits\">Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley<\/span><\/p><\/div>\n<p>Lattes recibi\u00f3 siete nominaciones al premio. Ninguna de ellas en el a\u00f1o 1950, seg\u00fan los archivos publicados en el sitio web oficial del Nobel. En 1949 y 1952, fue nominado dos veces, es decir, por dos personas. En 1951, 1953 y 1954, fue recomendado una vez.<\/p>\n<p>Maestro de Lattes en la USP y compa\u00f1ero suyo en Bristol, Occhialini tambi\u00e9n suele ser mencionado como otro nombre olvidado por el Nobel de 1950. En el caso del italiano hay un agravante: ya hab\u00eda quedado al margen del Nobel de F\u00edsica de 1948, concedido \u00fanicamente al brit\u00e1nico Patrick Blackett, de la Universidad de Cambridge, por su desarrollo del m\u00e9todo de la c\u00e1mara de nubes y sus descubrimientos en el campo de la f\u00edsica nuclear y la radiaci\u00f3n c\u00f3smica. Entre 1936 y 1969, Occhialini acumul\u00f3 32 nominaciones al Nobel, siempre sin \u00e9xito.<\/p>\n<p>\u201cEl Nobel es un premio que profundiza las de\u00adsigualdades en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, reflexiona el historiador de la ciencia Clim\u00e9rio Paulo da Silva Neto, de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA). \u201cLa distinci\u00f3n suele conced\u00e9rsele a investigadores de instituciones prestigiosas o que ya han sido reconocidos p\u00fablicamente\u201d. La preferencia por figuras de renombre amplifica las repercusiones del premio y alimenta un ciclo que fomenta la notoriedad cient\u00edfica, tanto la del Nobel como la del galardonado. Da Silva Neto consult\u00f3 documentos de la academia sueca, como las cartas de recomendaci\u00f3n del nombre de Lattes, y est\u00e1 preparando un trabajo sobre el f\u00edsico brasile\u00f1o y el Nobel.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas circul\u00f3 un rumor de que existir\u00eda una carta firmada por el f\u00edsico dan\u00e9s Niels Bohr (1885-1962), premio nobel de f\u00edsica en 1922 por sus estudios sobre la estructura del \u00e1tomo y la radiaci\u00f3n que emana de \u00e9l, dirigida a la academia sueca con cr\u00edticas ac\u00e9rrimas por no haber elegido a Lattes. La hipot\u00e9tica misiva iba a darse a conocer en 2012, medio siglo despu\u00e9s de la muerte de Bohr. Si realmente existe, nunca ha salido a la luz.<\/p>\n<p>Lo cierto es que, poco despu\u00e9s de que el grupo de Bristol observara los piones, el gran f\u00edsico dan\u00e9s invit\u00f3 al brasile\u00f1o a dictar conferencias en Copenhague sobre ese trabajo. Al parecer, se llevaban muy bien. Sin embargo, seg\u00fan los registros p\u00fablicos del premio, Bohr nunca propuso a Lattes para el Nobel siquiera. Quien recomend\u00f3 el nombre del brasile\u00f1o en tres oportunidades consecutivas (1952, 1953 y 1954) fue el qu\u00edmico suizo-croata Leopold Ru\u017ei\u010dka (1887-1976), ganador del Nobel de Qu\u00edmica en 1939.<\/p>\n<p>Resulta interesante se\u00f1alar que en los primeros 50 a\u00f1os del Premio Nobel, entre 1901 y 1950, el lauro en f\u00edsica fue concedido en 35 oportunidades a un \u00fanico investigador, ocho veces a un d\u00fao y tan solo una vez a un tr\u00edo. En seis ocasiones no se otorg\u00f3, b\u00e1sicamente debido a las dos guerras mundiales. En varias oportunidades, Lattes dijo que hab\u00eda sido bueno no haber ganado el Nobel, porque hubiera tenido que pasar el resto de su vida redactando cartas de recomendaci\u00f3n a investigadores. En otras, adopt\u00f3 posturas diferentes. En una declaraci\u00f3n suya publicada en el peri\u00f3dico <em>Jornal da Unicamp<\/em> en 2004, dijo haber sido \u201crobado en dos oportunidades\u201d, en alusi\u00f3n al hecho de no haber recibido el Nobel por sus trabajos en Bristol y en Berkeley. En una entrevista concedida a la revista <em>Superinteressante<\/em>, publicada en marzo de 2005 con motivo de su muerte, Lattes afirm\u00f3 que el Nobel deber\u00eda haberlo ganado Occhialini y desde\u00f1\u00f3 ese honor para s\u00ed: \u201cEstos premios grandiosos no ayudan a la ciencia\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Lattes en el monte Chacaltaya, en Bolivia, donde se registraron mesones en emulsiones nucleares","protected":false},"author":13,"featured_media":543230,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-543229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/543229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=543229"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/543229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":543433,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/543229\/revisions\/543433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/543230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=543229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=543229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=543229"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=543229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}