{"id":546075,"date":"2025-03-25T10:39:19","date_gmt":"2025-03-25T13:39:19","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=546075"},"modified":"2025-03-25T10:54:11","modified_gmt":"2025-03-25T13:54:11","slug":"la-poblacion-de-la-tercera-edad-en-los-presidios-brasilenos-ha-aumentado-mas-de-nueve-veces-en-18-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-poblacion-de-la-tercera-edad-en-los-presidios-brasilenos-ha-aumentado-mas-de-nueve-veces-en-18-anos\/","title":{"rendered":"La poblaci\u00f3n de la tercera edad en los presidios brasile\u00f1os ha aumentado m\u00e1s de nueve veces en 18 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Con un aumento de m\u00e1s de nueve veces (un 819 %) entre 2005 y 2023, la cantidad de personas de la tercera privadas de su libertad asciende a 12.400 en Brasil, lo que equivale al 1,9 % del total de individuos presos en territorio nacional. La baja representatividad de esta poblaci\u00f3n en los 1.300 establecimientos penitenciarios del pa\u00eds oculta un universo particular de historias y demandas, que escapan a la mirada anal\u00edtica de los formuladores de las pol\u00edticas p\u00fablicas y las investigaciones acad\u00e9micas. Con el prop\u00f3sito de sacar a la luz esta situaci\u00f3n, un estudio coordinado por la soci\u00f3loga Maria Cec\u00edlia de Souza Minayo y la psic\u00f3loga Patricia Constantino, de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (ENSP-Fiocruz), mape\u00f3 las condiciones de vida y de salud de los ancianos recluidos en los penales del estado de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n, financiada por la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica del Estado de R\u00edo de Janeiro (Faperj), implic\u00f3 un trabajo articulado de 11 expertos y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico del Estado de R\u00edo de Janeiro. Entre 2019 y 2020, mediante an\u00e1lisis cuantitativos y cualitativos, se evalu\u00f3 la situaci\u00f3n de 647 varones y 35 mujeres mayores de 60 a\u00f1os que purgaban sus condenas en 33 unidades carcelarias masculinas y 5 femeninas, todas de r\u00e9gimen cerrado. Durante el per\u00edodo en que se llev\u00f3 a cabo la investigaci\u00f3n de campo, los presidios fluminenses reun\u00edan, entre el total de detenidos, 724 varones y 39 mujeres con edades comprendidas entre 60 y 88 a\u00f1os. Los resultados fueron publicados en el libro intitulado <em>Fr\u00e1geis e invis\u00edveis \u2013 Sa\u00fade e condi\u00e7\u00f5es de vida de pessoas idosas privadas de liberdade <\/em>[Fr\u00e1giles e invisibles. La salud y las condiciones de vida de los adultos mayores privados de su libertad], lanzado en el mes de mayo por Editora Fiocruz.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-carceles-brasilenas-eleven-el-riesgo-de-enfermarse-y-morir-por-causas-violentas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las c\u00e1rceles brasile\u00f1as eleven el riesgo de enfermarse y morir por causas violentas<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-mujeres-encarceladas-tienen-una-salud-mas-precaria-que-el-resto-de-la-poblacion-y-son-abandonadas-por-sus-familias\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las mujeres encarceladas tienen una salud m\u00e1s precaria que el resto de la poblaci\u00f3n y son abandonadas por sus familias<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-delitos-perpetrados-por-varones-de-mas-de-60-anos-involucran-mayoritariamente-agresiones-sexuales\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los delitos perpetrados por varones de m\u00e1s de 60 a\u00f1os involucran mayoritariamente agresiones sexuales<\/a><\/div>\n<p>El a\u00f1o pasado, el sistema penitenciario de R\u00edo de Janeiro albergaba un total de 44.300 personas, de las cuales 42.800 eran varones y 1.400 mujeres. \u201cEl aumento del n\u00famero de ancianos detenidos puede explicarse, en parte, por el incremento de las reclusiones en todas las franjas etarias, como as\u00ed tambi\u00e9n por el envejecimiento de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, pero es necesario indagar al respecto de otras causas\u201d, propone Minayo. Seg\u00fan la investigadora, R\u00edo de Janeiro ten\u00eda un establecimiento penitenciario espec\u00edfico en el municipio de Niter\u00f3i para recibir a los individuos mayores de 60 a\u00f1os, que ofrec\u00eda talleres ocupacionales y ba\u00f1os de sol diarios. Contaba con m\u00e9dicos que prestaban servicios de atenci\u00f3n en la unidad dos veces por semana, como as\u00ed tambi\u00e9n odont\u00f3logos y enfermeros. Sin embargo, en 2014, el gobierno estadual decidi\u00f3 distribuir a los ancianos en las c\u00e1rceles de otros municipios fluminenses, y esa unidad carcelaria fue destinada al alojamiento de agentes policiales condenados por la Justicia. A partir de ese momento, la situaci\u00f3n de los adultos mayores presos sufri\u00f3 un deterioro, seg\u00fan refiere la soci\u00f3loga.<\/p>\n<p>El estudio de la Fiocruz constat\u00f3 que el 94,5 % de los ancianos presos en R\u00edo de Janeiro eran varones y que el promedio de edad era de 65,7 a\u00f1os. Por su parte, las mujeres representaban el 5,5 % del total y el promedio de edad era de 63,8 a\u00f1os. La mayor\u00eda se reconoc\u00edan como negros o pardos (el 58,6 %) y dijeron tener hijos (el 92,7\u00a0%). En alrededor de un 59 % de los casos no hab\u00edan completado la educaci\u00f3n b\u00e1sica y un 15 % correspond\u00eda a analfabetos. Esos ancianos en gran medida (el 74,6 %) hab\u00edan sido encarcelados hac\u00eda menos de cinco a\u00f1os y un 37,4 %, seg\u00fan declararon, no recib\u00edan visitas. Del total de entrevistados, m\u00e1s de la mitad (el 52,5 %) dijeron que sus problemas de salud eran un obst\u00e1culo para sus actividades cotidianas. Los problemas m\u00e1s frecuentes eran la hipertensi\u00f3n arterial (que afecta al 56,9 %), la constipaci\u00f3n recurrente (a un 23\u00a0%) y la diabetes (a un 20 %).<\/p>\n<p>La incontinencia urinaria y el estado general de la dentadura fueron se\u00f1alados como los principales motivos de padecimiento, ya que al 60 % de los ancianos les faltaban la mayor\u00eda de sus dientes. Entre las quejas tambi\u00e9n se destacaron la alimentaci\u00f3n inadecuada, las celdas abarrotadas y faltas de higiene y la escasa atenci\u00f3n m\u00e9dica, as\u00ed como la falta de gafas y de actividad f\u00edsica. Tambi\u00e9n se les realizaron ex\u00e1menes cognitivos para evaluar la salud mental de 540 individuos de ambos sexos. Del total, 130 presentaban problemas cognitivos y mentales, sobre todo depresi\u00f3n. Una de las responsables de llevar a cabo la investigaci\u00f3n de campo en las c\u00e1rceles de mujeres, la jurista Ana Laura Marinho Ferreira, quien defendi\u00f3 su maestr\u00eda en la Fiocruz en 2021, subraya que, aunque las ancianas presentaban una condici\u00f3n f\u00edsica razonable, su salud emocional se hallaba en una situaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00edtica que la de los varones.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-2023-07-info3-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"2792x1667\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-2023-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-2023-07-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-2023-07-info3-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Marinho Ferreira es la autora del libro <em>Velhice atr\u00e1s das grades: Condi\u00e7\u00f5es de sa\u00fade de mulheres idosas nas unidades prisionais do estado do Rio de Janeiro <\/em>[Vejez tras las rejas. Las condiciones de salud de las adultas mayores en las unidades carcelarias del estado de R\u00edo de Janeiro], publicado en 2022 por la editorial Dial\u00e9tica, que contiene los resultados de su investigaci\u00f3n de maestr\u00eda. En el estudio, la investigadora identific\u00f3 diferencias entre los perfiles de las ancianas detenidas y los de las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes. En el segundo grupo, la mayor\u00eda son negras y pardas, mientras que gran parte de las ancianas se autodeclaraban blancas. \u201cEl delito m\u00e1s com\u00fan entre las j\u00f3venes ten\u00eda que ver con el tr\u00e1fico de drogas y entre las ancianas, tambi\u00e9n son frecuentes el fraude y la estafa\u201d, especifica la jurista. Otra de las diferencias radica en que, en general, mientras que las m\u00e1s j\u00f3venes sufren el abandono de sus familias durante el per\u00edodo de la condena, las ancianas suelen recibir la visita de sus familiares. \u201cPese a las diferencias, las detenidas por lo general mantienen entre s\u00ed una relaci\u00f3n de respeto. Las de mayor edad suelen ser llamadas madres o abuelas y reciben ayuda en la organizaci\u00f3n de su rutina\u201d, dice la investigadora.<\/p>\n<p>La enfermera Pollyanna Viana Lima tambi\u00e9n destac\u00f3 esos lazos de solidaridad en su tesis doctoral defendida en 2018 en la Universidad Estadual del Sudoeste de Bah\u00eda (Uesb). A lo largo de dos a\u00f1os de trabajo de campo, visit\u00f3 cuatro penitenciar\u00edas del interior del estado de Bah\u00eda para entrevistar a 31 personas mayores de 60 a\u00f1os que se encontraban cumpliendo condenas en esas unidades. Mediante conversaciones individuales y en grupos, cara a cara o a trav\u00e9s de locutorios, adem\u00e1s del an\u00e1lisis de historias cl\u00ednicas, la investigadora pudo detectar que, en uno de estos penales, 20 personas se turnaban en cada celda para dormir en los tres \u00fanicos colchones disponibles. \u201cNo obstante, hab\u00eda un anciano con problemas graves de columna que pod\u00eda utilizar un colch\u00f3n todas las noches\u201d, relata. Seg\u00fan la enfermera, casi todos los ancianos entrevistados en la investigaci\u00f3n eran analfabetos y agricultores que hab\u00edan trabajado desde que eran ni\u00f1os. \u201cDeseaban tener alg\u00fan quehacer que cumplir en la c\u00e1rcel, en cualquier tipo de actividad. Uno de los trabajos m\u00e1s solicitados era el de limpieza, que otorga un cierto estatus porque le permite al individuo circular por todo el penal\u201d, expone.<\/p>\n<p>Por su parte, Minayo subraya que, a grandes rasgos, los adultos mayores presos acumulan innumerables vulnerabilidades f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas que el ambiente de los presidios tiende a agravar. En R\u00edo de Janeiro, estas fragilidades eran m\u00e1s acentuadas entre los 16 individuos mayores de 80 a\u00f1os y, especialmente, entre los 6 que hab\u00edan superado los 88 a\u00f1os. El estudio tambi\u00e9n detect\u00f3 que hab\u00eda 40 ancianos dependientes sobreviviendo en estado cr\u00edtico en el sistema penitenciario del estado. \u201cSe trataba de personas incapaces de desplazarse por s\u00ed solas para comer o ir al ba\u00f1o, y permanec\u00edan postradas todo el tiempo en sus camas, donde a menudo acababan haciendo sus necesidades fisiol\u00f3gicas\u201d, informa la soci\u00f3loga. Seg\u00fan ella, en las c\u00e1rceles estudiadas no existe un servicio ni un cuidado espec\u00edfico para estas personas, que quedan a merced de la caridad de los dem\u00e1s. En el caso de los individuos con este tipo de dependencia, una de las soluciones a corto plazo es capacitar a otros reclusos para que se desempe\u00f1en como cuidadores y que esta tarea sea reconocida para conmutarles parte de sus condenas. \u201cA pesar de las condiciones degradantes, los entrevistados mostraban expectativas positivas en relaci\u00f3n con su futuro: en el 81 % de los casos esperan tener una vida personal satisfactoria cuando dejen la prisi\u00f3n\u201d, contrasta Minayo.<\/p>\n<p>En determinadas situaciones, los ancianos mayores de 70 a\u00f1os o gravemente enfermos pueden solicitar el cumplimiento de su condena en r\u00e9gimen de prisi\u00f3n domiciliaria, refiere la jurista Irene Cardoso Sousa, quien se desempe\u00f1a como fiscal en el Ministerio P\u00fablico de Pernambuco. Sin embargo, quienes hayan cometido delitos atroces, normalmente no pueden acogerse a este beneficio. Adem\u00e1s, muchos de los detenidos no tienen acceso a abogados para presentar esta solicitud ante los tribunales. Cardoso Sousa defendi\u00f3 su maestgr\u00eda en la Fiocruz de Pernambuco en mayo de 2024, a partir de una investigaci\u00f3n de la situaci\u00f3n de 529 adultos mayores presos en 19 penitenciar\u00edas pernambucanas. En este estado, el 20 % de los individuos mayores de 60 a\u00f1os cumplen sus condenas en arresto domiciliario y la mayor\u00eda de las unidades carcelarias est\u00e1n ubicadas en la costa. De este modo, a los familiares de los ancianos presos que viven, por ejemplo, en el interior del estado, se les dificulta visitarlos. \u201cM\u00e1s all\u00e1 del impacto psicol\u00f3gico del abandono, esta situaci\u00f3n conlleva otros problemas de \u00edndole pr\u00e1ctica. Uno de ellos es que el estado no les facilita cepillo de dientes, jab\u00f3n ni ropa de cama a los reclusos, de manera que aquellos que no reciben visitas no cuentan con estos art\u00edculos\u201d, explica la investigadora, quien se\u00f1ala que m\u00e1s de un 30 % de los ancianos en las c\u00e1rceles pernambucanas se encuentran en esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La enfermera Alessandra Minervina dos Santos Lopes, de la Secretar\u00eda de Administraci\u00f3n Penitenciaria del Estado de S\u00e3o Paulo, defendi\u00f3 su maestr\u00eda en 2020 en la Faculdade de Medicina de Mar\u00edlia (Fanema). Para su tesina, investig\u00f3 el perfil penal y las condiciones de salud de 270 ancianos que cumpl\u00edan sus penas en 27 c\u00e1rceles paulistas. Alrededor de un 60 % de ellos padec\u00eda alg\u00fan tipo de enfermedad y las m\u00e1s frecuentes eran las del aparato cardiorrespiratorio. \u201cLa tristeza por la ruptura de los v\u00ednculos familiares, el temor a no tener ad\u00f3nde ir al salir en libertad y el arrepentimiento fueron los puntos predominantes en las charlas con los entrevistados\u201d, dice Dos Santos Lopes. A diferencia de la situaci\u00f3n detectada en los penales de R\u00edo de Janeiro, Pernambuco y Bah\u00eda, donde los ataques sexuales constitu\u00edan el principal causal de condena de los varones adultos mayores, en las unidades carcelarias estudiadas por Dos Santos Lopes, el delito m\u00e1s com\u00fan era el homicidio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"554\" class=\"size-full wp-image-546076 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-objetos-2024-08-03-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-objetos-2024-08-03-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-objetos-2024-08-03-800-250x173.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-objetos-2024-08-03-800-700x485.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-presos-objetos-2024-08-03-800-120x83.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Aline van Langendonck<\/span><\/p>\n<p>Contrariamente al panorama detectado en su investigaci\u00f3n, la enfermera trabaja actualmente en la penitenciar\u00eda masculina de Flor\u00ednea, en el interior paulista, considerada un modelo de referencia en la acogida de personas vulnerables, incluyendo ancianos, poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de calle y LGBT+. En esta instituci\u00f3n, Dos Santos Lopes es la directora t\u00e9cnica del \u00e1rea de salud y coordina un equipo que atiende a los internos. De un total de 1.300 presos, 15 son ancianos y 2 de ellos tiene m\u00e1s de 80 a\u00f1os. \u201cEn virtud de su buena estructura edilicia y del equipo m\u00e9dico cualificado, incluso durante la pandemia, cuando las c\u00e1rceles afrontaron situaciones sanitarias cr\u00edticas, especialmente entre las personas vulnerables, nosotros no registramos ninguna muerte\u201d, destaca la investigadora.<\/p>\n<p>Este tipo de atenci\u00f3n en las prisiones est\u00e1 reglamentado por la Pol\u00edtica Nacional de Atenci\u00f3n Integral de la Salud de las Personas Privadas de su Libertad en el Sistema Penitenciario (Pnaisp), instituida en 2014 mediante una disposici\u00f3n conjunta del Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia. A su vez, la Ley de Ejecuci\u00f3n Penal n\u00ba 7.210\/1984 prev\u00e9 la oferta de actividades en las \u00e1reas de educaci\u00f3n, trabajo y salud para promover la reinserci\u00f3n social de las personas encarceladas. \u201cSin embargo, la Pnaisp solamente menciona la necesidad de ofrecer atenci\u00f3n especial a las personas ancianas o discapacitadas, sin ahondar en propuestas espec\u00edficas\u201d, explica Constantino, de la Fiocruz. Seg\u00fan la psic\u00f3loga, cuando se realiz\u00f3 la investigaci\u00f3n, solamente dos penitenciar\u00edas del estado de R\u00edo de Janeiro pon\u00edan en pr\u00e1ctica estas directrices: Tiago Teles de Castro Domingues y Ju\u00edza Patr\u00edcia Lourival Acioli, ambas situadas en el municipio de S\u00e3o Gon\u00e7alo.<\/p>\n<p>El Estatuto del Anciano, elaborado para regular los derechos de las personas de 60 a\u00f1os o m\u00e1s, contempla la protecci\u00f3n de estos individuos en las situaciones en que ellos son las v\u00edctimas, no dice nada al respecto de las situaciones en que son los transgresores, seg\u00fan un an\u00e1lisis de la jurista Rose Aparecida Ferreira Ribeiro, miembro de la Comisi\u00f3n Especial de Atenci\u00f3n a los Adultos Mayores del Colegio de Abogados de Brasil \u2013 R\u00edo de Janeiro. Con un doctorado defendido en 2021 en la Universidad Federal Fluminense (UFF), sobre la realidad de los ancianos presos en 13 c\u00e1rceles fluminenses, Ferreira Ribeiro forma parte del equipo que realiz\u00f3 el estudio de la Fiocruz. \u201cEl C\u00f3digo Penal, de 1940, se modific\u00f3 despu\u00e9s de la sanci\u00f3n del estatuto, pero solo incorpor\u00f3 cambios en las disposiciones que se refieren a los ancianos como v\u00edctimas de delitos, sin tener en cuenta aquellas situaciones en las que son los agresores\u201d, dice la abogada.<\/p>\n<p>Cuando en el marco del estudio visit\u00f3 las 38 unidades penitenciarias femeninas y masculinas, Constantino inform\u00f3 que, en todas ellas se encontr\u00f3 ante situaciones tales como personas sin dientes que deb\u00edan tragarse la comida sin masticarla, que no ve\u00edan bien por no tener anteojos o que ol\u00edan a orina o excremento debido a la falta de acceso a pa\u00f1ales geri\u00e1tricos. Hubo un caso, empero, que fue citado como el m\u00e1s impactante tanto por Constantino como por Ferreira Ribeiro. Se trataba de un anciano analfabeto, por entonces de 67 a\u00f1os. Se describ\u00eda a s\u00ed mismo como un ladr\u00f3n profesional, que se hab\u00eda pasado la vida entrando y saliendo de prisi\u00f3n. No sab\u00eda cu\u00e1ntos a\u00f1os m\u00e1s deb\u00eda purgar, no recib\u00eda visitas ni ten\u00eda acceso a medicamentos. Relat\u00f3 que un pedazo de hormig\u00f3n hab\u00eda ca\u00eddo sobre su pie, aplast\u00e1ndole dos dedos. Pas\u00f3 meses con dolor, sin conseguir atenci\u00f3n m\u00e9dica, con el pie necrosado y sin sensibilidad. Cierto d\u00eda, en medio de la noche, ingresaron ratas a su celda y le comieron sus dedos lesionados. Tan solo despu\u00e9s de este suceso consigui\u00f3 que le brindaran atenci\u00f3n m\u00e9dica para curar su herida.<\/p>\n<p>Con base en este panorama, el estudio de la Fiocruz pudo identificar las demandas prioritarias de los propios ancianos presos en las c\u00e1rceles de R\u00edo de Janeiro, que pueden servir como punto de partida para mejorar la situaci\u00f3n de los presidiarios de otros estados. La necesidad de una alimentaci\u00f3n m\u00e1s equilibrada (un 92,8 %), la provisi\u00f3n de medicamentos, especialmente los de uso continuo (un 89,3 %), y la atenci\u00f3n efectiva de profesionales de la salud (un 81,6 %) fueron algunas de las demandas urgentes que se registraron. Otra iniciativa que podr\u00eda tener un impacto inmediato en la vida de estos ancianos es el suministro de pr\u00f3tesis dentales, bastones, andadores y gafas. \u201cEstas personas est\u00e1n en los penales para purgar condenas por los delitos que cometieron, pero es necesario garantizar el cumplimiento de los derechos humanos en las c\u00e1rceles\u201d, argumenta Minayo. Adem\u00e1s, como recomendaci\u00f3n general, el estudio aboga por la creaci\u00f3n de unidades penitenciarias o pabellones espec\u00edficos para personas ancianas en los presidios, con una estructura arquitect\u00f3nica adecuada, que incluya rampas de accesibilidad y barras de apoyo en los pasillos, como as\u00ed tambi\u00e9n ba\u00f1os adaptados y condiciones b\u00e1sicas de comodidad para dormir.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>LIMA, P. V.\u00a0<a href=\"https:\/\/periodicos.ufba.br\/index.php\/nausocial\/article\/view\/45258\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mem\u00f3rias de pessoas idosas encarceradas sobre o trabalho<\/a>.<strong>\u00a0Revista NAU Social. <\/strong>v. 13, n. 25. Salvador, 2022.<br \/>\nLOPES, A. M. dos S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/revistas.pucsp.br\/index.php\/kairos\/article\/view\/47360\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Idosos privados de liberdade: Perfil de sa\u00fade e criminal<\/a>.<strong>\u00a0Revista Kair\u00f3s-Gerontologia<\/strong>. 25(1), 73-91. S\u00e3o Paulo, 2022.<br \/>\nGREENE, M.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/pubmed.ncbi.nlm.nih.gov\/29455436\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Older adults in jail: High rates and early onset of geriatric conditions<\/a>.<strong>\u00a0Health Justice<\/strong>. feb. 17, 6 (1): 3, 2018.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>MINAYO, M. C. de S. y CONSTANTINO, P.\u00a0<strong>Fra\u0301geis e invisi\u0301veis: Sau\u0301de e condic\u0327o\u0303es de vida de pessoas idosas privadas de liberdade<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: editorial Fiocruz, 2024.<br \/>\nRIBEIRO, R. A. F.\u00a0<strong>O seguro morreu de velho<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: Lumen Juris, 2024.<br \/>\nFERREIRA, A. L. M.\u00a0<strong>Velhice atr\u00e1s das grades: Condi\u00e7\u00f5es de sa\u00fade de mulheres idosas nas unidades prisionais do estado do Rio de Janeiro<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Dial\u00e9tica, 2022.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Informe<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/www.gov.br\/senappen\/pt-br\/centrais-de-conteudo\/notas-tecnicas\/coletanea-vulnerabilidade-em-pauta\/cartilha-pessoas-idosas-no-sistema-prisional.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Procedimentos direcionados a\u0300 custo\u0301dia de pessoas idosas no sistema prisional<\/a>.\u00a0<strong>Secretar\u00eda Nacional de Pol\u00edticas Penales de Brasil<\/strong>. Brasilia: Ministerio de Justicia y Seguridad P\u00fablica, 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una investigaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz mapea las condiciones de vida y sanitarias de esas personas en los centros de detenci\u00f3n del estado de R\u00edo de Janeiro","protected":false},"author":601,"featured_media":546080,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,187,179],"tags":[329,330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-546075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-humanidades-es","category-tapa","tag-salud-publica","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=546075"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":547592,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546075\/revisions\/547592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/546080"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=546075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=546075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=546075"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=546075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}