{"id":547010,"date":"2025-03-25T16:32:14","date_gmt":"2025-03-25T19:32:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=547010"},"modified":"2025-03-25T16:32:14","modified_gmt":"2025-03-25T19:32:14","slug":"un-hombre-en-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-hombre-en-el-camino\/","title":{"rendered":"Un hombre en el camino"},"content":{"rendered":"<p>El inicio de mi trayectoria como docente fue en la carrera de psicolog\u00eda de la Unesp [Universidade Estadual Paulista], en su campus de la ciudad de Assis, en el interior de S\u00e3o Paulo, en 1977. Por entonces, reci\u00e9n me hab\u00eda graduado en la misma instituci\u00f3n y cursaba una maestr\u00eda en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo [PUC-SP] sobre los ni\u00f1os que viven en orfanatos. Viv\u00eda en la ciudad de Mar\u00edlia [S\u00e3o Paulo], donde mi esposa era docente universitaria. La distancia entre ambas ciudades es de 77 kil\u00f3metros y recorr\u00eda ese trayecto a diario, sin contar los viajes a S\u00e3o Paulo, en donde hac\u00eda la maestr\u00eda, que conclu\u00ed a principios de la d\u00e9cada de 1980.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, empec\u00e9 a prestarles atenci\u00f3n a los caminantes que circulaban por la carretera Rachid Rayes, que une Assis con Mar\u00edlia. Son personas que viven deambulando por las banquinas de las carreteras, llevando consigo sus escasas pertenencias en bolsos o mochilas gastadas, o bien carg\u00e1ndolas en carritos de mano, por ejemplo. La inmensa mayor\u00eda son varones. Empec\u00e9 a salir de casa m\u00e1s temprano para poder detenerme en el camino a conversar con ellos, antes de llegar a la universidad para dar clases. En ese entonces ten\u00eda 27 a\u00f1os. Me acercaba y me presentaba como profesor universitario, pero lo hac\u00eda con aprensi\u00f3n, porque no sab\u00eda c\u00f3mo me recibir\u00edan. No siempre ten\u00eda \u00e9xito, muchos rehusaban charlar conmigo.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Sepa m\u00e1s:<br \/>\n<\/strong><em>&#8211; Andarilho<\/em> (2006), un documental de Cao Guimar\u00e3es<\/div>\n<p>Empec\u00e9 mi doctorado en psicolog\u00eda social en 1982, tambi\u00e9n en la PUC-SP, para investigar los dinamismos psicol\u00f3gicos presentes en las ideolog\u00edas autoritarias. En simult\u00e1neo, me fui dando cuenta de que los caminantes constitu\u00edan un campo de investigaci\u00f3n poco explorado en Brasil. Cuando conclu\u00ed el doctorado, decid\u00ed transformar mi curiosidad en un proyecto de investigaci\u00f3n que ya lleva m\u00e1s de 30 a\u00f1os. En este per\u00edodo, he recabado diversos registros sobre las condiciones de vida de los caminantes del interior paulista, publiqu\u00e9 dos libros y 11 cap\u00edtulos en distintas obras, como as\u00ed tambi\u00e9n varios art\u00edculos. Dirig\u00ed m\u00e1s de 40 estudios sobre el tema, que incluyeron iniciaciones a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, maestr\u00edas, doctorados y trabajos posdoctorales. Desde 1996, varias investigaciones que llev\u00e9 a cabo o dirig\u00ed sobre el tema han sido financiadas por la FAPESP, incluido mi proyecto actual, que llegar\u00e1 a su fin en noviembre.<\/p>\n<p>A lo largo de este tiempo he desarrollado un m\u00e9todo de abordaje que me ha permitido interactuar con la mayor\u00eda de las personas con quienes he intentado conversar. Voy solo o acompa\u00f1ado por otros investigadores y alumnos, y estaciono el auto en la banquina, a cierta distancia. Siempre les ofrezco una botella de agua, pero lo m\u00e1s importante en este contacto es tenderles la mano para saludarlos. Ellos dicen que es m\u00e1s dif\u00edcil conseguir un apret\u00f3n de manos que comida o un lugar donde dormir. En su vida cotidiana se enfrentan a situaciones de prejuicio e indiferencia. Son individuos invisibles, no hay pol\u00edticas p\u00fablicas espec\u00edficas dise\u00f1adas para ellos. A prop\u00f3sito, el gran desaf\u00edo en este campo de estudios es la falta de referencias al respecto de esta poblaci\u00f3n en las estad\u00edsticas oficiales.<\/p>\n<p>Estos n\u00f3mades viven exclusivamente en las carreteras, duermen en estaciones de servicio, debajo de los puentes o viaductos, en las casetas de las paradas de \u00f3mnibus o en medio del monte, cubriendo el suelo con un trozo de pl\u00e1stico y cobij\u00e1ndose con una manta. Siempre caminan en sentido contrario al tr\u00e1nsito vehicular. A menudo consiguen comida en los restaurantes, que les donan los propietarios de los establecimientos y los camioneros. Ocasionalmente, compran una vianda. Los que poseen un carrito de mano o bicicletas, suelen llevar provisiones, utensilios b\u00e1sicos de cocina e improvisan un calentador para preparar sus propias comidas. Evitan entrar en las ciudades y solo lo hacen en caso de extrema necesidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_547011\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-547011 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-itinerarios-justo-2024-08-800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-itinerarios-justo-2024-08-800-1.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-itinerarios-justo-2024-08-800-1-250x281.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-itinerarios-justo-2024-08-800-1-700x788.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/RPF-itinerarios-justo-2024-08-800-1-120x135.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Eliete Correia Soares<\/span>Los datos recogidos por el investigador pueden contribuir a la creaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas para vagabundos y errantes<span class=\"media-credits\">Eliete Correia Soares<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los trashumantes [<em>trecheiros<\/em>], por su parte, vagan de ciudad en ciudad, donde permanecen por breves per\u00edodos de tiempo, unos d\u00edas o, como mucho, semanas. En sus desplazamientos, pueden ir a pie por las banquinas, como los caminantes peregrinos, o bien en \u00f3mnibus, con boletos que les facilitan los servicios de asistencia social municipales. Para sobrevivir, tambi\u00e9n recurren a entidades de beneficencia y se mezclan con personas en situaci\u00f3n de calle. Echan mano de \u201cachaques\u201d y del \u201cmangueo\u201d, seg\u00fan ellos, formas de pedir ayuda con dignidad y astucia, inventando una historia, utilizando una ret\u00f3rica m\u00e1s refinada, con \u201carte\u201d, como me dicen algunos cuando los entrevisto.<\/p>\n<p>Los caminantes siempre andan solos. Dicen que la soledad es el principal reto al que se enfrentan. Algunos realizan changas, trabajos espor\u00e1dicos, m\u00e1s que nada de desmalezado, jardiner\u00eda y otros trabajos manuales, como en ladriller\u00eda o en cultivos de ca\u00f1a de az\u00facar. Las oportunidades de trabajo son escasas y, cuando se presentan, suelen ser en condiciones an\u00e1logas a la esclavitud.<\/p>\n<p>Algunos me cuentan que terminaron en las carreteras debido a la dificultad de mantenerse en las ciudades, por haber quedado desempleados o a causa de los bajos sueldos. Otros, debido a alguna experiencia traum\u00e1tica, como la muerte de seres queridos. Tambi\u00e9n hay casos que, en el campo de la psicolog\u00eda, se encuadran en la categor\u00eda de los llamados locos o delirantes. El motivo por el cual est\u00e1n en las rutas tiene que ver con alg\u00fan tipo de delirio, normalmente de grandeza: se atribuyen a s\u00ed mismos una misi\u00f3n grandiosa que tienen que cumplir como caminantes.<\/p>\n<p>Una vez me encontr\u00e9 con un tipo en la autopista Washington Lu\u00eds que empujaba un carrito de mano con muchas cosas adentro, incluso un perro. En espa\u00f1ol, me cont\u00f3 que hab\u00eda salido a pie desde Argentina. Luego de atravesar innumerables municipios, lleg\u00f3 a Mar\u00edlia y se apost\u00f3 en el acceso vial de la ciudad durante dos semanas. Mont\u00f3 una tienda en un sector apartado de la banquina, improvis\u00f3 una mesa y, junto a ella, una peque\u00f1a hoguera donde preparaba la comida. Dijo que su misi\u00f3n era llevar la paz al mundo. Estaba sereno y se sent\u00eda realizado. Caminaba, viajaba y conoc\u00eda gente por el camino.<\/p>\n<p>En 2005 defend\u00ed mi tesis de libre docencia sobre caminantes y errantes, analiz\u00e1ndolos como una forma de nomadismo contempor\u00e1neo. En mi estudio, me concentr\u00e9 en los aspectos de la vida cotidiana de estas personas, como el consumo de bebidas alcoh\u00f3licas y las redes de sociabilidad.<\/p>\n<p>Ahora ya no siento desconfianza al acercarme a ellos. En estas tres d\u00e9cadas, nunca he tenido problemas ni he sido amenazado y hoy en d\u00eda son pocos los que rechazan mi contacto. En noviembre estar\u00e9 concluyendo una investigaci\u00f3n sobre los retos y las mejoras de las condiciones de vida para esta poblaci\u00f3n. Como parte de los resultados del proyecto, tengo previsto presentarle a la gobernaci\u00f3n paulista una propuesta de pol\u00edtica p\u00fablica dirigida a los caminantes y trashumantes. La primera acci\u00f3n prevista es realizar un censo de esta poblaci\u00f3n. A trav\u00e9s de este estudio, podr\u00eda saberse cu\u00e1l es la cifra de personas en esta situaci\u00f3n, para tener una perspectiva m\u00e1s detallada de sus perfiles, como as\u00ed tambi\u00e9n de sus principales necesidades y problemas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os, el psic\u00f3logo Jos\u00e9 Sterza Justo investiga la realidad de los viandantes y trashumantes que circulan por el interior paulista","protected":false},"author":601,"featured_media":547015,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4348],"tags":[330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-547010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-itinerarios-de-investigacion","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/547010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=547010"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/547010\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":547029,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/547010\/revisions\/547029"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/547015"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=547010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=547010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=547010"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=547010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}