{"id":549134,"date":"2025-04-22T17:02:49","date_gmt":"2025-04-22T20:02:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=549134"},"modified":"2025-04-22T17:02:49","modified_gmt":"2025-04-22T20:02:49","slug":"el-gato-que-calculaba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-gato-que-calculaba\/","title":{"rendered":"El gato que calculaba"},"content":{"rendered":"<p>Estudios falsificados atribuidos a un gato gris atigrado llamado Larry demostraron la posibilidad \u2012y la facilidad\u2012 de manipular ciertos tipos de indicadores de productividad cient\u00edfica. El minino en cuesti\u00f3n tiene como tutora a la abuela del bi\u00f3logo computacional Reese Richardson, estudiante doctoral de la Universidad Northwestern (EE. UU.) y coordinador de un experimento que, al adjudicarle la autor\u00eda de trabajos cient\u00edficos a un felino, puso de manifiesto una estrategia que emplean autores fraudulentos para engrosar su puntaje acad\u00e9mico vali\u00e9ndose de las fallas y las negligencias de la red social ResearchGate y la plataforma Google Scholar.<\/p>\n<p>En un trabajo conjunto con el experto en mala conducta cient\u00edfica Nick Wise, del Reino Unido, el bi\u00f3logo abri\u00f3 una cuenta en ResearchGate a nombre de la mascota familiar, Larry Richardson, supuestamente un matem\u00e1tico en comienzo de carrera. \u201cCualquiera puede crear un perfil en ResearchGate y, si uno utiliza una direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico acad\u00e9mico, no es necesaria ninguna comprobaci\u00f3n adicional\u201d, explic\u00f3 el bi\u00f3logo en su blog personal. Por ello tom\u00f3 la precauci\u00f3n de crear una direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico a nombre del gato en el servidor de la Universidad Northwestern, con el prop\u00f3sito de no despertar sospechas en la plataforma.<\/p>\n<p>Una vez hecho esto, el d\u00fao carg\u00f3 en la cuenta del animal un conjunto de 12 manuscritos que ten\u00edan a Larry como \u00fanico autor: en realidad, se trataba de textos sin ning\u00fan sentido cuyos t\u00edtulos trataban temas tales como \u00e1lgebra compleja y la estructura de los objetos matem\u00e1ticos. En simult\u00e1neo, se generaron y se publicaron en el perfil otros 12 manuscritos falsos atribuidos a investigadores ficticios, que en sus referencias bibliogr\u00e1ficas citaban los 12 art\u00edculos del felino. Como ResearchGate solamente permite que los investigadores divulguen en sus perfiles art\u00edculos propios, el nombre de Larry tambi\u00e9n fue incluido en la lista de coautores de esos trabajos.<\/p>\n<p>Los robots rastreadores de Google visitaron el perfil en ResearchGate y tardaron dos semanas en contabilizar las citas. Una vez hecho esto, se cre\u00f3 autom\u00e1ticamente una p\u00e1gina en Google Scholar del matem\u00e1tico Larry Richardson, que exhib\u00eda 11 art\u00edculos y 132 citas (uno de los textos, por alguna raz\u00f3n, escap\u00f3 al escaneo), asign\u00e1ndole al gato un \u00edndice h de 11. El \u00edndice h es una m\u00e9trica afianzada en la comunidad cient\u00edfica que mide tanto la productividad de un investigador como el inter\u00e9s que despert\u00f3. Un \u00edndice h de 11 significa que un autor public\u00f3 en su carrera al menos 11 art\u00edculos y que cada uno de ellos fue citado al menos 11 veces en otros <em>papers.<\/em><\/p>\n<p>La idea de realizar el experimento se le ocurri\u00f3 a Richardson cuando Nick Wise le alert\u00f3 de la existencia de anuncios en Facebook sobre servicios fraudulentos que promet\u00edan aumentar la cantidad de citas y el \u00edndice h en Google Scholar. Una de esas publicidades inclu\u00eda como ejemplo a 18 clientes, mostrando capturas de pantalla de sus p\u00e1ginas en Google Scholar \u201cantes y despu\u00e9s\u201d de la compra de citas. En su mayor\u00eda se trataba de matem\u00e1ticos de la India, pero tambi\u00e9n hab\u00eda uno de Om\u00e1n y otro de Estados Unidos. Cada cita ten\u00eda un costo de 10 d\u00f3lares, y los clientes exhibidos hab\u00edan encargado entre 50 y 500 citas cada uno.<\/p>\n<p>En algunas situaciones pudo observarse que las referencias figuraban en art\u00edculos de una revista sospechada de incurrir en pr\u00e1cticas depredadoras: la hip\u00f3tesis es que la empresa que vende las citas se confabul\u00f3 con esta revista para publicar <em>papers<\/em> con referencias adulteradas. Pero la mayor\u00eda de los casos segu\u00edan una estrategia abiertamente fraudulenta. Los manuscritos con las citas estaban firmados por nombres como el del fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico Pit\u00e1goras (570-495 a. C.) o el matem\u00e1tico ruso Andrei Kolmogorov (1903-1987). Aunque los t\u00edtulos y res\u00famenes parec\u00edan consistentes, el resto no ten\u00eda sentido. Richardson y Wise descubrieron que estos art\u00edculos hab\u00edan sido producidos por un <em>software<\/em> \u2012MathGen\u2012 que combina secuencias de palabras y f\u00f3rmulas extra\u00eddas de art\u00edculos aut\u00e9nticos para componer textos que, sin embargo, son disparatados.<\/p>\n<p>Los estudios falsos hab\u00edan sido publicados exclusivamente en perfiles de la red social ResearchGate, sin haber sido sometidos a ning\u00fan tipo de revisi\u00f3n por pares ni, al menos, puestos a disposici\u00f3n en repositorios de <em>preprints<\/em> donde habr\u00eda sido posible que lo revisaran otros expertos. En cuanto Google Scholar computaba los art\u00edculos y las citas en la p\u00e1gina del autor, los manuscritos eran eliminados de ResearchGate para borrar las evidencias. Solo pudieron encontrarse algunos de ellos en la memoria cach\u00e9 de Google. \u201cA pesar de las vulnerabilidades de Google Scholar y ResearchGate, las m\u00e9tricas cuantitativas calculadas por estos servicios son utilizadas habitualmente para evaluar a los cient\u00edficos\u201d, dijo Richardson.<\/p>\n<p>Lo cierto es que este tipo de fraude solo funciona para las m\u00e9tricas de Google Scholar, que hace un rastreo exhaustivo de la literatura acad\u00e9mica disponible en internet y tiene en cuenta las versiones de los art\u00edculos cient\u00edficos publicados en los perfiles personales de los investigadores. En cambio, otras bases de datos como Web of Science, de la empresa Clarivate Analytics, y Scopus, de la editorial Elsevier, trabajan con art\u00edculos de revistas cient\u00edficas indexadas y no son vulnerables a este tipo de trampas.<\/p>\n<p>Una vez concluido el experimento, el caso fue denunciado en el blog de Richardson, en una entrada intitulada \u201cCrear al gato m\u00e1s citado del mundo, Larry\u201d. La idea de utilizar un felino como autor no ha sido un hecho excepcional. Richardson record\u00f3 el caso del f\u00edsico te\u00f3rico Jack Hetherington, quien en 1975 public\u00f3 dos art\u00edculos y un cap\u00edtulo de un libro en colaboraci\u00f3n con un tal F. D. C. Willard. Las iniciales correspond\u00edan a \u201cFelis Domesticus Chester Willard\u201d, el gato siam\u00e9s del investigador. Como los trabajos de Hetherington y su mascota acumularon 107 citas, la meta era que Larry superara esa marca. Pero la haza\u00f1a del gato atigrado solo dur\u00f3 una semana. Una vez alertado del fraude, Google Scholar borr\u00f3 los art\u00edculos, aunque mantiene la p\u00e1gina a nombre de Larry Richardson.<\/p>\n<p>Otros investigadores ya hab\u00edan detectado indicios de este tipo de falsificaci\u00f3n. En febrero, los cient\u00edficos de la computaci\u00f3n Talal Rahwan y Yasir Zaki analizaron m\u00e1s de un mill\u00f3n de p\u00e1ginas de investigadores en Google Scholar y, en una peque\u00f1a parte de ellas, 114 en total, detectaron patrones de citas an\u00f3malos. \u201cAlgunas de las referencias dudosas de la gran mayor\u00eda proced\u00edan de ResearchGate\u201d, declar\u00f3 Zaki a la revista <a href=\"https:\/\/www.science.org\/content\/article\/how-easy-it-fudge-your-scientific-rank-meet-larry-world-s-most-cited-cat\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Science<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>El director general de ResearchGate, Ijad Madischy, inform\u00f3 que \u201ces consciente de los crecientes problemas de integridad en la comunidad investigadora mundial\u201d y le asegur\u00f3 a <em>Science<\/em> que se est\u00e1n revisando sus procesos. Seg\u00fan \u00e9l, las pruebas de que los contenidos fraudulentos se eliminan tras haber sido indexados por Google ayudar\u00e1n a la red social a mejorar su vigilancia sobre la mala conducta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un bi\u00f3logo revela las vulnerabilidades de las m\u00e9tricas acad\u00e9micas al atribuir estudios falsos y citas manipuladas a su mascota familiar","protected":false},"author":11,"featured_media":529326,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[178],"tags":[299,1169],"coauthors":[98],"class_list":["post-549134","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buenas-practicas","tag-etica-es","tag-matematica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/549134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=549134"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/549134\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":549139,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/549134\/revisions\/549139"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/529326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=549134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=549134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=549134"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=549134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}