{"id":551127,"date":"2025-06-20T15:54:26","date_gmt":"2025-06-20T18:54:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=551127"},"modified":"2025-06-20T15:54:26","modified_gmt":"2025-06-20T18:54:26","slug":"milton-thiago-de-mello-las-memorias-agudas-de-un-centenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/milton-thiago-de-mello-las-memorias-agudas-de-un-centenario\/","title":{"rendered":"Milton Thiago de Mello: Las memorias agudas de un centenario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1047\" class=\"size-full wp-image-551128 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-2024-10-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-2024-10-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-2024-10-800-250x327.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-2024-10-800-700x916.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-2024-10-800-120x157.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>A sus 108 a\u00f1os y con casi nueve d\u00e9cadas de carrera, el primat\u00f3logo y veterinario carioca Milton Thiago de Mello ostenta al menos tres \u201cr\u00f3tulos\u201d, como \u00e9l mismo acostumbra decir cuando se autodefine. El primero es el de especialista en brucelosis, una zoonosis del ganado bovino de la que se convirti\u00f3 en experto y ha contribuido a combatir, tanto en Brasil como en el resto de Am\u00e9rica Latina. El segundo es el t\u00edtulo de primer productor de penicilina en Brasil, en un experimento realizado en el s\u00f3tano del por entonces Instituto Oswaldo Cruz [IOC] de R\u00edo de Janeiro, durante la Segunda Guerra Mundial. El \u00faltimo es el de primat\u00f3logo, en cuyo car\u00e1cter aport\u00f3 a la formaci\u00f3n de l\u00edderes en este campo en Brasil mediante la creaci\u00f3n de carreras de especializaci\u00f3n a partir de los a\u00f1os 1970, con actividades en plena selva en distintos biomas brasile\u00f1os; su \u00faltima participaci\u00f3n en una expedici\u00f3n a la Amazonia fue cuando ten\u00eda 91 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su trayectoria combin\u00f3 la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y la rutina como militar. Ingres\u00f3 en el Ej\u00e9rcito a los 16 a\u00f1os, y en 1937 se gradu\u00f3 en la Escuela de Veterinaria de la fuerza, en R\u00edo de Janeiro. Tras prestar servicio como veterinario militar en cuarteles de Rio Grande do Sul y R\u00edo de Janeiro, en 1969 pas\u00f3 a retiro con el grado de coronel. En simult\u00e1neo, trabaj\u00f3 en instituciones como el Instituto Oswaldo Cruz, la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y la Universidad de Brasilia (UnB), en donde cre\u00f3 un centro de primatolog\u00eda que se convirti\u00f3 en una referencia en Brasil.<\/p>\n<p>En el exterior, trabaj\u00f3 espor\u00e1dicamente como investigador en la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.), y como consultor de organizaciones internacionales en pa\u00edses como El Salvador y Rep\u00fablica Dominicana, donde estuvo viviendo varios a\u00f1os. Fue en El Salvador donde conoci\u00f3 a la psiquiatra Angela, de 90 a\u00f1os, con quien est\u00e1 casado hace 60 a\u00f1os y han tenido tres hijos. Y cuenta con reconocimiento internacional: en 2013, Milton Thiago de Mello recibi\u00f3 la m\u00e1s alta distinci\u00f3n de la medicina veterinaria mundial, el Premio John Gamgee, que le fue concedido en el marco del 31\u00ba Congreso Mundial de Veterinaria, celebrado en la Rep\u00fablica Checa.<\/p>\n<p>Poseedor de una memoria aguda y un decir filoso, recibi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP <\/em>en su casa, a orillas del lago Parano\u00e1, en Brasilia, en un encuentro que se extendi\u00f3 por m\u00e1s de dos horas y gener\u00f3 la siguiente entrevista.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Edad<\/strong> 108 a\u00f1os<br \/>\n<strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Veterinaria y primatolog\u00eda<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Universidad de Brasilia (UnB)<br \/>\n<strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>Graduado en la Escuela de Veterinaria del Ej\u00e9rcito (1937), doctorado en microbiolog\u00eda en la Escuela Nacional de Veterinaria (1946)<\/div>\n<p><strong>Su trayectoria profesional conjug\u00f3 la investigaci\u00f3n en medicina veterinaria con una carrera militar. \u00bfC\u00f3mo coexistieron estas dos carreras?<br \/>\n<\/strong>Fue extremadamente sencillo. En 1933, con 16 a\u00f1os, no ten\u00eda d\u00f3nde caerme muerto y me alist\u00e9 en el Ej\u00e9rcito, en el cuartel de Praia Vermelha, en R\u00edo de Janeiro. La primera escuela de veterinaria de Brasil fue creada por el Ej\u00e9rcito en 1910, para combatir una enfermedad, una zoonosis llamada muermo, causada por una bacteria que mataba a muchos caballos y se transmit\u00eda a las personas. Me convert\u00ed en alumno de esta escuela. Pas\u00e9 cuatro a\u00f1os como estudiante en la Escuela de Veterinaria del Ej\u00e9rcito, creada por militares entrenados en el Instituto Pasteur de Par\u00eds. Los laboratorios eran formidables y los docentes eran oficiales del Ej\u00e9rcito formados por los franceses. Ellos me consideraban un buen alumno, pero como era irreverente, cada tanto quedaba preso en el cuartel del Regimiento de Caballer\u00eda, cerca de la Quinta da Boa Vista. Cuando conclu\u00ed la carrera, el Ej\u00e9rcito me envi\u00f3 a Rio Grande do Sul. Y all\u00ed fui, en 1937, como joven teniente, rumbo a Santa Maria, que en aquel entonces era conocida como Santa Maria da Boca do Monte.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAll\u00ed pudo dedicarse a la investigaci\u00f3n?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>No, pero luego me convocaron para que organizara un laboratorio del Ej\u00e9rcito en Porto Alegre para colaborar con el tratamiento de los caballos. All\u00ed entonces s\u00ed, realic\u00e9 mi primera investigaci\u00f3n, sobre las helmintiasis de los caballos en Rio Grande do Sul. Pero pronto me enviaron de regreso a Santa Maria. El entonces coronel \u00c1lcio Souto [1896-1948], asumi\u00f3 el mando del cuartel y orden\u00f3 el regreso de todos quienes se encontraban a disposici\u00f3n en otros organismos. El regimiento dispon\u00eda de algo m\u00e1s de mil caballos que tiraban de los ca\u00f1ones heredados de la Primera Guerra Mundial y hab\u00edan sido descuidados durante el tiempo que estuve en Porto Alegre. Yo pude enderezar de nuevo a la caballer\u00eda y me gan\u00e9 el respeto del comandante. Despu\u00e9s me enviaron al interior, a un cuartel en Cachoeira do Sul. Tambi\u00e9n me llev\u00e9 muy bien con el comandante, un coronel que le escrib\u00eda los discursos a Eurico Gaspar Dutra [1883-1974], entonces ministro de Guerra y m\u00e1s tarde presidente de la Rep\u00fablica. Era un gran intelectual, autor de varios libros, un gran hombre. Su nombre era Jos\u00e9 de Lima Figueiredo [1902-1956]. Cuando dej\u00f3 el mando del cuartel me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfAd\u00f3nde te gustar\u00eda ir?\u201d. Le respond\u00ed: \u201cA R\u00edo de Janeiro\u201d. Quer\u00eda casarme. Eleg\u00ed ir al Instituto de Biolog\u00eda del Ej\u00e9rcito, pero no me sent\u00ed c\u00f3modo all\u00ed. Entonces ped\u00ed permiso para hacer un curso avanzado en el IOC.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY entonces se asent\u00f3 como investigador en el Instituto Oswaldo Cruz?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Hice el curso y, al final, gan\u00e9 la misma medalla de oro que les hab\u00edan concedido a mis profesores de la Escuela de Veterinaria del Ej\u00e9rcito. Pens\u00e9 en solicitar la baja del Ej\u00e9rcito, pero la vida militar me agradaba y decid\u00ed continuar. Segu\u00ed en el Ej\u00e9rcito y, al mismo tiempo, en lo que hoyen d\u00eda es la Fiocruz, sin ganar ni un c\u00e9ntimo m\u00e1s.<\/p>\n<blockquote><p>El tiempo ha pasado, mis colegas han muerto y yo soy el \u00fanico que ha sobrevivido con el r\u00f3tulo del tipo que fabric\u00f3 la penicilina en Brasil por primera vez<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 tipo de enfermedad trabaj\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Cuando llegu\u00e9, uno de los profesores, Gen\u00e9sio Pacheco, estaba estudiando una enfermedad bovina muy grave, la brucelosis, y me invit\u00f3 a trabajar con \u00e9l. Esta enfermedad bacteriana mataba a muchas vacas, era un obst\u00e1culo para la cr\u00eda de ganado vacuno en Brasil. Escribimos un libro que se convirti\u00f3 en una referencia sobre la afecci\u00f3n. Publiqu\u00e9 muchos art\u00edculos y, a principios de los a\u00f1os 2000, vi como el Ministerio de Agricultura incorporaba al Programa Nacional de Lucha contra la Brucelosis y la Tuberculosis Bovina sugerencias que yo hab\u00eda hecho 40 a\u00f1os antes, tales como la vacunaci\u00f3n de terneros, la educaci\u00f3n de granjeros y t\u00e9cnicos al respecto de la enfermedad, estudios sobre la brucelosis en muestras representativas del ganado y la creaci\u00f3n de leyes especiales sobre el tema. Ya me hab\u00eda jubilado de la universidad cuando el ministerio adopt\u00f3 todo aquello, a veces utilizando las mismas palabras.<\/p>\n<p><strong>Usted fue uno de los responsables de la primera producci\u00f3n de penicilina fuera de Estados Unidos e Inglaterra. \u00bfQu\u00e9 importancia tuvo ese experimento?<br \/>\n<\/strong>He ostentado varios r\u00f3tulos que marcaron mi carrera: el de la brucelosis, el de la penicilina, el de los monos. Cuando me incorpor\u00e9 al IOC, me dediqu\u00e9 a estudiar los hongos que causaban enfermedades en el Laboratorio de Micolog\u00eda. En 1928, Alexander Fleming [1881-1955], hasta entonces un microbi\u00f3logo escoc\u00e9s poco conocido, observ\u00f3 que hab\u00eda un hongo que imped\u00eda el crecimiento de los estafilococos y public\u00f3 sus hallazgos. A\u00f1os despu\u00e9s estall\u00f3 la Segunda Guerra Mundial y, con ella, el reto de tratar a los soldados heridos que desarrollaban infecciones. En Inglaterra, dos supecient\u00edficos, Howard Florey [1898-1968] y Ernst Chain [1906-1979], decidieron aprovechar eso y crear un l\u00edquido que mataba a los microbios. Llamaron penicilina a este l\u00edquido, porque se elaboraba a partir de un hongo denominado <em>Penicillium<\/em>. Para ese entonces, en 1944, yo estaba trabajando en el laboratorio, ya era un cient\u00edfico conocido y suger\u00ed: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no hacemos lo mismo que han hecho Florey y Chain?\u201d. En 1945, junto con dos colegas m\u00e9dicos reci\u00e9n recibidos, Amadeu Cury [1917-2008] y Masao Goto [1919-1986], empezamos a producir penicilina en el s\u00f3tano del instituto. Pon\u00edamos el antibi\u00f3tico en unos bidones grandes. Con este l\u00edquido en bruto, los m\u00e9dicos del IOC salvaron a muchas personas que hab\u00edan contra\u00eddo una enfermedad llamada pian o buba, que afecta la boca. Pensamos que aquello no era importante, ni siquiera nos tomamos el trabajo de publicarlo. Pas\u00f3 el tiempo, mis colegas fallecieron y yo sobreviv\u00ed con el r\u00f3tulo de haber sido la primera persona que elabor\u00f3 penicilina en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas personas pudieron salvarse? \u00bfLa utilizaron para tratar otras enfermedades adem\u00e1s del pian?<br \/>\n<\/strong>No para salvar gente, pero s\u00ed para curar la enfermedad. La buba causaba deformidades, pero no era mortal. La provocaba un microbio parecido al que causa la s\u00edfilis. Pero hubo m\u00e9dicos de R\u00edo de Janeiro que curaron a sifil\u00edticos utilizando esa penicilina bruta. Poco despu\u00e9s, la industria farmac\u00e9utica se hizo cargo de la producci\u00f3n del antibi\u00f3tico.<\/p>\n<p><strong>Durante su estad\u00eda en el Instituto Oswaldo Cruz, \u00bfcu\u00e1les fueron sus principales contribuciones?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>El trabajo con la brucelosis se extendi\u00f3 por m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Esta fue sin duda mi contribuci\u00f3n principal. Empec\u00e9 a trabajar con un gran hombre que, por desgracia, muri\u00f3 joven. Se llamaba Paulo de G\u00f3es [1913-1982], era microbi\u00f3logo, m\u00e9dico y docente en la Universidad de Brasil, la actual Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro [UFRJ]. Decidimos crear un Instituto de Microbiolog\u00eda en la UFRJ, que lleva su nombre. Fue un amigo fraterno. Junto a \u00e9l, Carlos Chagas Filho [1910-2000] y Amadeu Cury, creamos un programa de posgrado similar al que exist\u00eda en el IOC.<\/p>\n<blockquote><p>En Berkeley, exist\u00eda una puja entre los microbi\u00f3logos cl\u00e1sicos y los m\u00e1s j\u00f3venes, que fundaron la biolog\u00eda molecular<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfFue por entonces cuando se fue a trabajar al exterior por primera vez?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Estaba tranquilo investigando en el IOC, cuando un amigo me pregunt\u00f3 qu\u00e9 pensaba sobre obtener una beca de la fundaci\u00f3n Guggenheim. Le respond\u00ed que no cre\u00eda ser capaz y me reprendi\u00f3: \u201c\u00bfAs\u00ed que te eligen para recibir esta beca en Estados Unidos y t\u00fa dices que no das la talla?\u201d. Qued\u00e9 sorprendido, no sab\u00eda que me hab\u00edan nominado y, por supuesto, acept\u00e9. Me separ\u00e9 de mi primera esposa y me fui a seguir estudiando la brucelosis, en este caso las infecciones causadas por bacterias del g\u00e9nero <em>Brucella<\/em> por v\u00eda a\u00e9rea en el mejor laboratorio del mundo que estaba trabajando con este tema, en el Departamento de Bacteriolog\u00eda de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.). La beca no era gran cosa, pero bastaba para mantenerme. En el laboratorio hab\u00eda una pugna entre los microbi\u00f3logos cl\u00e1sicos, entre quienes me contaba, y los microbi\u00f3logos m\u00e1s j\u00f3venes que fundaron la biolog\u00eda molecular. Solo en el edificio en donde trabaj\u00e1bamos hab\u00eda cinco premios Nobel. A esas alturas yo ya era coronel del Ej\u00e9rcito. Cuando se acab\u00f3 el per\u00edodo de un a\u00f1o y medio de la beca, ellos me propusieron pedir el retiro del Ej\u00e9rcito y quedarme all\u00e1, pero no acept\u00e9 y regres\u00e9 a Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDespu\u00e9s de eso se fue a El Salvador? \u00bfQu\u00e9 fue a hacer all\u00ed?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>La Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud, la OPS, me invit\u00f3 a visitar laboratorios en Estados Unidos y M\u00e9xico para ver cu\u00e1les podr\u00edan aceptar becarios de la instituci\u00f3n. Y me fui a dictar conferencias. Un amigo, Alfonso Trejos, estaba trabajando como profesor visitante en El Salvador y me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfTe gustar\u00eda venir a dar un curso de tres meses ac\u00e1?\u201d. Me qued\u00e9 tres a\u00f1os. All\u00ed conoc\u00ed a mi esposa, Angela, que era una investigadora m\u00e9dica. Nos casamos. En El Salvador naci\u00f3 mi hijo, Milton Jos\u00e9, quien actualmente es coronel del Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era El Salvador en aquel entonces?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Es el pa\u00eds m\u00e1s peque\u00f1o de Am\u00e9rica, pero ten\u00eda algunas personalidades excepcionales. Me impresion\u00f3 una m\u00e9dica que hace poco cumpli\u00f3 100 a\u00f1os y le erigieron una estatua en una plaza p\u00fablica: Mar\u00eda Isabel Rodr\u00edguez, directora de la OPS y de la Escuela de Medicina, donde mi esposa era investigadora y yo llegu\u00e9 a ser docente.<\/p>\n<div id=\"attachment_551132\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-551132 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-casal-2024-10-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"819\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-casal-2024-10-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-casal-2024-10-800-250x256.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-casal-2024-10-800-700x717.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/RPF-entrevista-Milton-Thiago-de-Mello-casal-2024-10-800-120x123.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal <\/span>Milton Thiago de Mello en un viaje a Roma con su esposa, Angela, con quien lleva casado seis d\u00e9cadas<span class=\"media-credits\">Archivo personal <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>En esa \u00e9poca dej\u00f3 el IOC. \u00bfPor qu\u00e9?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Los militares estaban en el poder y hab\u00edan designado para dirigir el instituto a un personaje infaustamente recordado, llamado Francisco de Paula Rocha Lagoa [1919-2013], quien m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en ministro de Salud. En el instituto hab\u00eda una polarizaci\u00f3n entre los investigadores de izquierda, que eran excepcionales, y los de derecha, igualmente excepcionales. Yo me llevaba bien con los dos grupos porque era neutral. Pero a De Paula Rocha Lagoa se le meti\u00f3 en la cabeza que yo era del grupo de izquierda y no me permiti\u00f3 continuar con la investigaci\u00f3n que hab\u00eda llevado a cabo en Berkeley. \u00c9l acab\u00f3 march\u00e1ndose, pero yo ya no quise seguir all\u00ed y regres\u00e9 al Instituto de Microbiolog\u00eda en la UFRJ. Cuando volv\u00ed de El Salvador, me reincorpor\u00e9 a mi puesto en el Ej\u00e9rcito, como catedr\u00e1tico del Colegio Militar de R\u00edo de Janeiro. Me qued\u00e9 hasta que pas\u00e9 a retiro, en 1969, cuando me contrataron de las Naciones Unidas para una misi\u00f3n en Rep\u00fablica Dominicana. Pas\u00e9 all\u00ed cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Se qued\u00f3 viviendo en Rep\u00fablica Dominicana entre 1969 y 1974. \u00bfEn qu\u00e9 consist\u00eda su trabajo?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Mi misi\u00f3n era en el Pnud [el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo] y en la FAO [la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura], como perito en microbiolog\u00eda en un proyecto en la Escuela de Veterinaria de la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo. La mayor\u00eda de la gente de la universidad era de izquierda y exist\u00eda una gran animadversi\u00f3n hacia Estados Unidos. A\u00f1os antes hab\u00eda sido derrocado el r\u00e9gimen de derecha del dictador Rafael Trujillo [1891-1961], quien fue asesinado. Supe que no quer\u00edan dejarme entrar a la universidad porque era coronel del Ej\u00e9rcito aqu\u00ed en Brasil, pero alguien de las Naciones Unidas dijo que si yo me iba no enviar\u00edan a otro. Arrib\u00e9 al aeropuerto en un DC-3. El pa\u00eds viv\u00eda de la agricultura y la ganader\u00eda y el ganado era asolado por tres enfermedades. El ministro de Agricultura, un joven muy inteligente, me pidi\u00f3: \u201cDoctor De Mello, \u00bfno quiere ayudarnos?\u201d. Y acab\u00e9 haci\u00e9ndolo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les eran las enfermedades?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>La primera era la brucelosis. La segunda, la peste porcina, y la tercera era una enfermedad de los pollos. Yo sab\u00eda de las tres. Pas\u00e9 all\u00ed cinco a\u00f1os y me fui en buenos t\u00e9rminos con izquierdistas y derechistas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo se fue de all\u00ed vino a la Universidad de Brasilia?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>El rector de la UnB en ese entonces era Amadeu Cury, un amigo m\u00edo brillante que hab\u00eda elaborado la penicilina conmigo en el IOC. \u00c9l era un civil y el vicerrector, Jos\u00e9 Carlos de Almeida Azevedo [1932-2010], un capit\u00e1n de mar y guerra que desempe\u00f1\u00f3 un rol destacado en la consolidaci\u00f3n de la UnB, de la cual m\u00e1s adelante se convirti\u00f3 en rector. Me encontraba en Rep\u00fablica Dominicana y ellos dos, Azevedo y Cury, me enviaron un pasaje y me invitaron a ayudar a organizar la universidad en materia de investigaci\u00f3n. Eso fue en 1974. Volv\u00ed a Brasil con mi mujer y mis tres hijos para ser el decano de investigaci\u00f3n y de posgrado. Me asignaron un apartamento de lujo en un edificio que hab\u00eda sido construido para embajadores.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era la UnB en aquella \u00e9poca? \u00bfCon qu\u00e9 se encontr\u00f3?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Bueno, si a uno lo nombran decano de investigaci\u00f3n y posgrado, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda en primera instancia? Ver c\u00f3mo se est\u00e1n llevando a cabo estas actividades en la instituci\u00f3n. Concert\u00e9 entrevistas en los institutos, en los departamentos. En una de esas reuniones conoc\u00ed a un docente llamado Agenor de Mello Sobrinho, del Departamento de Biolog\u00eda Animal, un tipo con un temperamento agresivo que conduc\u00eda una motocicleta, con gafas de polic\u00eda vial. Todos le ten\u00edan miedo. En un momento de la conversaci\u00f3n le dio un pu\u00f1etazo a la mesa y empez\u00f3 a protestar y a hablar mal de la universidad y de la rector\u00eda. Le pregunt\u00e9: \u201cProfesor, \u00bfc\u00f3mo se llama?\u201d. Me respondi\u00f3: \u201cAgenor de Mello Sobrinho\u201d. Volv\u00ed a preguntarle: \u201c\u00bfDe verdad cree que la universidad es as\u00ed como dice?\u201d. \u201cS\u00ed, se\u00f1or\u201d, respondi\u00f3. \u201c\u00bfY qu\u00e9 est\u00e1 haciendo aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 no se va?\u201d. Y ante el asombro de todos, replic\u00f3: \u201cLo siento, estaba nervioso\u201d. Pas\u00e9 a ser conocido como el hombre que se enfrent\u00f3 a De Mello Sobrinho. Por aquella \u00e9poca, me contact\u00f3 Johanna D\u00f6bereiner [1924-2000], una gran investigadora que trabajaba en la estatal Embrapa [la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria] y que deber\u00eda haber ganado el Premio Nobel por sus estudios sobre la fijaci\u00f3n del nitr\u00f3geno en el suelo. Organizamos un congreso mundial de microbiolog\u00eda en la UnB. Durante el tiempo en que fui decano tuve la posibilidad y la oportunidad de hacer muchas cosas. M\u00e1s tarde supe que mi labor en la universidad contaba con el respaldo del antiguo comandante del Colegio Militar de R\u00edo de Janeiro, donde yo era catedr\u00e1tico, el general Adalberto Pereira dos Santos [1905-1984], en ese entonces vicepresidente de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<blockquote><p>La primatolog\u00eda extramuros est\u00e1 de moda debido a la preocupaci\u00f3n con el medio ambiente. A algunos estudiantes les fascina esta vertiente<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 empez\u00f3 a trabajar con primates despu\u00e9s de venir a la UnB?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Yo ya hab\u00eda trabajado con primates en Estados Unidos. Cuando llegu\u00e9 aqu\u00ed, les dije a Azevedo y a Cury que quer\u00eda reanudar esa investigaci\u00f3n. Cury se acerc\u00f3 a la ventana de la rector\u00eda, mir\u00f3 una peque\u00f1a colina y me dijo: \u201cLos monos est\u00e1n ah\u00ed, vaya y atr\u00e1pelos\u201d. Le pregunt\u00e9: \u201cPero, si no hay monos, \u00bftampoco hay primatolog\u00eda?\u201d. Respondi\u00f3: \u201cTampoco\u201d. En 1984 decid\u00ed crear cursos para formar gente. Entonces nuevamente me pusieron el mote de genio de la \u201cmonolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo eran esos cursos?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Eran una cosa de chiflados. Yo era coronel retirado, ya hab\u00eda recibido premios de sociedades zool\u00f3gicas y veterinarias o en reconocimiento a mis investigaciones sobre la brucelosis, y pas\u00e9 a dormir en el suelo de la selva para que los alumnos conocieran a los primates. Eran cursos de especializaci\u00f3n para graduados de cualquier especialidad, pero la mayor\u00eda de los alumnos eran bi\u00f3logos y veterinarios. \u00cdbamos all\u00ed donde hubiese primates y cient\u00edficos trabajando con ellos, en estados como Minas Gerais, Rio Grande do Norte, Bah\u00eda, entre otros, y en biomas tales como el Bosque Atl\u00e1ntico, el Cerrado y la Amazonia. No hab\u00eda clases formales. Los alumnos asimilaban por \u00f3smosis lo que sab\u00edan los investigadores. A veces, el Ibama y el Ej\u00e9rcito nos ayudaban. Hoy en d\u00eda la primatolog\u00eda marcha muy bien. Hay unos 130 investigadores destacados que asistieron a esos cursos. Hace unos d\u00edas vi a uno de ellos \u2012Mauricio Talebi, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo\u2012 en la televisi\u00f3n. Trabaja en el Bosque Atl\u00e1ntico y es uno de esos primat\u00f3logos que aman trabajar en el monte. Es un gran investigador. Tambi\u00e9n ayud\u00e9 a reorganizar la Sociedad Brasile\u00f1a de Primatolog\u00eda, de la que fui presidente, y a organizar los primeros congresos brasile\u00f1os de primatolog\u00eda, que se realizan cada dos a\u00f1os. Ya van por la 16\u00aa edici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la creaci\u00f3n del Centro de Primatolog\u00eda de la UnB?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Una de las cosas que me interesaban era estudiar la reproducci\u00f3n de los monos que habitan aqu\u00ed en el Cerrado. Montamos el centro en la granja de la universidad, situada en los suburbios de Brasilia, cerca del aeropuerto. Acab\u00e9 enfrent\u00e1ndome a uno de los pocos investigadores entendidos en primates en Brasil, Adelmar Coimbra-Filho [1924-2016], conocido por haber redescubierto al tit\u00ed le\u00f3n negro [<em>Leontopithecus chrysopygus<\/em>] en Pontal do Paranapanema, y por su trabajo para la conservaci\u00f3n del tit\u00ed le\u00f3n dorado [<em>Leontopithecus rosalia<\/em>], en R\u00edo de Janeiro. Intent\u00e9 colaborar con \u00e9l, pero al principio no tuve una buena recepci\u00f3n. \u00c9l dec\u00eda que los monos horadaban las ramas y los troncos de los \u00e1rboles para extraer su savia. En las instalaciones que yo hab\u00eda armado en Brasilia, las varas dispuestas para los monos eran palos de escoba y ellos los taladraban de la misma forma. Lo publiqu\u00e9, para demostrar que no era la savia lo que buscaban. Cuando se llev\u00f3 a cabo el tercer Congreso Brasile\u00f1o de Primatolog\u00eda, Coimbra-Filho me anduvo persiguiendo hasta que un d\u00eda no pude escapar. Me dijo: \u201c\u00bfsabes qu\u00e9? Tienes raz\u00f3n. El mono roe porque necesita roer. Si encuentra savia la aprovecha, pero no roe para obtener la savia\u201d. Ah\u00ed nos hicimos amigos. Me gustar\u00eda poder transformar el Centro de Primatolog\u00eda de R\u00edo de Janeiro que \u00e9l cre\u00f3 en una escuela universitaria de primer nivel mundial en la materia, pero no he obtenido apoyo. El centro es coordinado por uno de los disc\u00edpulos de Coimbra-Filho, Alcides Pissinatti.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le dir\u00eda hoy a un estudiante interesado en estudiar primatolog\u00eda?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Le dir\u00eda que la primatolog\u00eda tiene una ciencia intramuros y otra extramuros. La primera es la que se lleva a cabo en la mesa del laboratorio, con el microscopio, que es donde estuve trabajando por muchos a\u00f1os. La primatolog\u00eda extramuros es la que est\u00e1 m\u00e1s en boga actualmente debido a la preocupaci\u00f3n con el medio ambiente. A algunos estudiantes les fascina m\u00e1s esta vertiente. Uno de mis alumnos, Jos\u00e9 de Souza e Silva J\u00fanior, m\u00e1s conocido como Cazuza, investigador del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi, es uno de los nombres m\u00e1s destacados en este campo y ya ha descubierto algunas especies nuevas. Uno de reconocimientos que se obtienen en la zoolog\u00eda a nivel mundial es cuando alguien descubre un animal y le pone el nombre de una persona. Este alumno m\u00edo descubri\u00f3 una nueva especie de mono en la Amazonia y la bautiz\u00f3 <em>Callicebus miltoni<\/em> en mi honor, popularmente conocido en la regi\u00f3n como tit\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa visto alguna vez un ejemplar?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Nunca he visto uno de cerca.<\/p>\n<blockquote><p>Todos me preguntan a qu\u00e9 debo mi longevidad. Para mantenerte sano debes tener amigos y yo tengo muchos<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfTiene disc\u00edpulos?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>No quiero tener disc\u00edpulos. Quiero compartir mis conocimientos seg\u00fan el nivel de cada quien, desde los ni\u00f1os de un jard\u00edn de infantes hasta los hombres que trabajan en superinstitutos de investigaci\u00f3n. Cuando cumpl\u00ed 100 a\u00f1os, en 2016, me homenajearon con una conferencia internacional, aqu\u00ed en Brasilia, que dur\u00f3 tres d\u00edas. Asistieron primat\u00f3logos de todo el mundo. Vinieron microbi\u00f3logos, veterinarios y gente de las universidades. Decid\u00ed escribir un libro con mis memorias sobre lo que hice en esos 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs una autobiograf\u00eda?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>No es precisamente una biograf\u00eda, m\u00e1s bien es un poco de esto y otro poco de aquello. El t\u00edtulo del libro es <em>Poste de cozumel<\/em>, que hace referencia a una estructura conocida en Brasil como poste o palo de cintas, del que cuelgan siete bandas, alrededor del cual la gente baila. Cada banda o cinta representa un aspecto de mi carrera: la familia, el Ej\u00e9rcito, la veterinaria, la ciencia, la docencia, las organizaciones y la vida internacional. As\u00ed llegu\u00e9 a mi 101 cumplea\u00f1os. Decidimos reeditar el libro a\u00f1adi\u00e9ndole una rese\u00f1a fotogr\u00e1fica sobre la celebraci\u00f3n de mi centenario. Luego cumpl\u00ed 102 a\u00f1os y el libro fue actualizado, y as\u00ed sigui\u00f3 haci\u00e9ndose sucesivamente en los a\u00f1os posteriores. A principios de este a\u00f1o, cuando cumpl\u00ed 108, sali\u00f3 otra edici\u00f3n ampliada.<\/p>\n<p><strong>Usted forma parte de un estudio sobre personas centenarias sanas que est\u00e1 llevando a cabo el Centro de Estudios del Genoma Humano y C\u00e9lulas Madre de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). \u00bfQu\u00e9 tal fue esa experiencia?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Me enter\u00e9 de este proyecto que lleva adelante Mayana Zatz leyendo un reportaje en una revista y me pareci\u00f3 interesante. En ese entonces ten\u00eda 105 a\u00f1os. Nos contactamos y vino un ayudante de ella a extraerme una muestra de sangre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 actualmente su salud, a los 108 a\u00f1os?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Todos me preguntan lo mismo. \u00bfA qu\u00e9 debo mi longevidad? Se la debo a mi salud. Cuando era un adolescente quer\u00eda ser un tipo rudo. Decid\u00ed fumarme un habano. Como no ten\u00eda dinero, me compr\u00e9 por unos centavos uno que en ese entonces se conoc\u00eda como puro payaso. Estuve 48 horas vomitando y no fum\u00e9 nunca m\u00e1s. Mi salud no se vio comprometida porque mis pulmones se mantuvieron sanos. Para mantenerse sano hay que tener amigos y yo tengo muchos. Hace unos a\u00f1os sufr\u00ed una ca\u00edda en mi apartamento de R\u00edo de Janeiro y me romp\u00ed todo. Por eso ahora me desplazo la mayor parte del tiempo en silla de ruedas. Debido a las fracturas me vi obligado a salir menos de casa y ya no veo a mis amigos tan seguido como antes. Algunos me visitan y nos tomamos un whisky, pero ya no como antes. Ah\u2026 y trato de mantenerme alejado de los m\u00e9dicos tanto como me sea posible.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Porque recetan demasiadas cosas. Mi esposa es m\u00e9dica, pero afortunadamente es psiquiatra.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo le gusta tomar medicamentos, verdad?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Me obligan a tomarlos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A los 108 a\u00f1os, el veterinario repasa su carrera como militar e investigador y habla de su contribuci\u00f3n a la lucha contra la brucelosis y a la formaci\u00f3n de primat\u00f3logos","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[316],"coauthors":[98],"class_list":["post-551127","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551127","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=551127"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551127\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":551136,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/551127\/revisions\/551136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=551127"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=551127"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=551127"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=551127"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}