{"id":554940,"date":"2025-06-20T16:45:47","date_gmt":"2025-06-20T19:45:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=554940"},"modified":"2025-06-24T15:26:15","modified_gmt":"2025-06-24T18:26:15","slug":"el-modelo-electoral-brasileno-y-las-dinamicas-partidarias-perjudican-a-las-mujeres-en-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-modelo-electoral-brasileno-y-las-dinamicas-partidarias-perjudican-a-las-mujeres-en-la-politica\/","title":{"rendered":"El modelo electoral brasile\u00f1o y las din\u00e1micas partidarias perjudican a las mujeres en la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Al cabo de casi 30 a\u00f1os desde que se crearon en Brasil las primeras leyes para establecer cupos de g\u00e9nero en las candidaturas a elecciones, la representatividad femenina en la C\u00e1mara de Diputados pas\u00f3 de un 6 % en 1998 a un 18 % en 2022. Se trata de una evoluci\u00f3n inferior si se la compara con la de pa\u00edses como Argentina y M\u00e9xico, que tambi\u00e9n adoptaron medidas similares en las d\u00e9cadas de 1990 y 2000, y que en la actualidad registran un 42 % y un 50 % de representaci\u00f3n femenina en sus parlamentos, respectivamente. Para entender por qu\u00e9 el pa\u00eds ha avanzado menos en comparaci\u00f3n con otras naciones latinoamericanas, investigaciones que se han llevado a cabo en diferentes universidades han demostrado que las caracter\u00edsticas del sistema electoral y la din\u00e1mica de los partidos pol\u00edticos se erigen como una barrera al ascenso de las mujeres en la administraci\u00f3n p\u00fablica brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Datos de la Uni\u00f3n Interparlamentaria (IPU), una organizaci\u00f3n internacional que mide la participaci\u00f3n femenina en los parlamentos de m\u00e1s de 180 pa\u00edses, indican que el 73 % de los pol\u00edticos del mundo son varones. Pese a que la baja representatividad femenina en la esfera p\u00fablica es un problema global, la situaci\u00f3n en Brasil parece ser cr\u00edtica. El pa\u00eds ocupa el puesto 134\u00ba en el <em>ranking<\/em> de igualdad de g\u00e9nero de la IPU, lo que representa el peor panorama de Am\u00e9rica Latina. Por ello, aunque las mujeres representan m\u00e1s del 50 % de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, la participaci\u00f3n femenina en la C\u00e1mara de Diputados es de un 17,5\u00a0%, mientras que en el Senado alcanza el 17,3 %.<\/p>\n<p>\u201cEsta disparidad se traduce en barreras institucionales que contribuyen para perpetuar la desigualdad de g\u00e9nero en la administraci\u00f3n p\u00fablica\u201d, dice la polit\u00f3loga brasile\u00f1a Malu Gatto, de la University College London (UCL), en el Reino Unido, quien recientemente public\u00f3 el libro intitulado <em>Candidatas \u2013 Os primeiros passos das mulheres na pol\u00edtica no Brasil <\/em>(FGV Editora, 2024). La obra fue redactada en forma conjunta con la tambi\u00e9n polit\u00f3loga D\u00e9bora Thom\u00e9, quien realiza un posdoctorado en el Centro de Estudios en Pol\u00edtica y Econom\u00eda del Sector P\u00fablico (Cepesp) de la Fundaci\u00f3n Getulio Vargas (FGV) de S\u00e3o Paulo, con una beca de la FAPESP.<\/p>\n<blockquote><p>La asignaci\u00f3n de los recursos en el interior de los partidos suele favorecer a los candidatos que ya cuentan con un capital pol\u00edtico, que generalmente son varones<\/p><\/blockquote>\n<p>Fruto de una investigaci\u00f3n desarrollada entre 2021 y 2023, que incluy\u00f3 188 entrevistas con 102 candidatos de todo el pa\u00eds \u201279 mujeres y 23 varones\u2012, dicho trabajo cruz\u00f3 la informaci\u00f3n recabada en las entrevistas con los datos electorales. \u201cEl objetivo era mapear los obst\u00e1culos que ellas enfrentan durante su carrera pol\u00edtica, especialmente a la hora de las candidaturas, que hist\u00f3ricamente han sido menos estudiados en los trabajos acad\u00e9micos\u201d, afirma Gatto. Seg\u00fan la polit\u00f3loga de la UCL, esto sucede, entre otros motivos, porque es m\u00e1s sencillo obtener datos sobre las mujeres electas que de las candidatas, quienes a menudo no cuentan con equipos de apoyo, lo que hace dif\u00edcil contactarlas.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio indican que una de las grandes barreras que enfrentan estas mujeres durante sus candidaturas se refiere a la falta de soporte de los l\u00edderes partidarios. Esto se traduce, por ejemplo, en una escasa visibilidad en los actos de campa\u00f1a y en invitaciones sobre la hora para asistir a las reuniones en las que se toman decisiones. Adem\u00e1s, pese a que la Enmienda Constitucional n\u00ba 117, de 2022, establece que el 30 % de los fondos partidarios debe destinarse a las candidaturas femeninas, esta norma no siempre se cumple y, a menudo, el dinero les llega en \u00faltima instancia, lo que les impide desarrollar una campa\u00f1a electoral eficiente. Otro problema que tiene que ver con la cuesti\u00f3n econ\u00f3mica, seg\u00fan Gatto, reside en que las candidatas no reciben apoyo legal ni asesor\u00eda al respecto de c\u00f3mo pueden invertir el dinero del fondo partidario. As\u00ed, dice la investigadora, muchas dependen de sus propios recursos o de voluntarios para poder ganar visibilidad p\u00fablica y competitividad.<\/p>\n<p>La violencia fue otra de las cuestiones mencionadas por las entrevistadas como un aspecto recurrente en la experiencia de la candidatura. \u201cLas mujeres refieren episodios de insultos y ataques en l\u00ednea padecidos durante las campa\u00f1as, mientras que los casos m\u00e1s graves de agresi\u00f3n suelen ser denunciados por mujeres negras y transg\u00e9nero, incluyendo acoso sexual y amenazas expl\u00edcitas a su seguridad\u201d, comenta la investigadora. Gatto tambi\u00e9n se\u00f1ala que, aunque los varones tambi\u00e9n son v\u00edctimas de la violencia, ellos tienden a considerar las agresiones como una parte inherente al juego pol\u00edtico. \u201cLas mujeres, en cambio, identifican y denuncian estas pr\u00e1cticas, haciendo hincapi\u00e9 en el impacto negativo que tienen en sus campa\u00f1as y en el \u00e1mbito personal\u201d, compara.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info1-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x320\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-MOBILE.jpg\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>La comprensi\u00f3n de las razones por las que la presencia femenina en la pol\u00edtica ha tenido escasos avances en Brasil tambi\u00e9n forma parte de la agenda de investigaci\u00f3n de la soci\u00f3loga Clara Maria de Oliveira Ara\u00fajo, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj). Uno de los motivos que explican este escenario tiene que ver con las caracter\u00edsticas del sistema electoral brasile\u00f1o y las reglas establecidas para la elecci\u00f3n de diputados y concejales. Pa\u00edses como Argentina y M\u00e9xico tienen un sistema de lista cerrada, en la que el elector vota al partido, y no al candidato. En este modelo, cada partido establece de antemano el orden de los candidatos a los que se asignar\u00e1n los votos y las leyes de cupos determinan que haya una alternancia entre los varones y mujeres que integran las listas.<\/p>\n<p>En cambio, en el modelo de lista abierta vigente en Brasil, el elector puede votar tanto a un candidato espec\u00edfico como a un partido. Sin embargo, en este sistema, los votos al partido se imputan a los candidatos que reciben m\u00e1s votos. Seg\u00fan Ara\u00fajo, las listas abiertas generan una competencia interna en los partidos que acaba perjudicando a las mujeres. \u201cLa distribuci\u00f3n de recursos, el tiempo de exposici\u00f3n en los medios de comunicaci\u00f3n y el apoyo econ\u00f3mico de los partidos suelen favorecer a los candidatos que ya poseen un capital pol\u00edtico, y \u00e9stos generalmente son varones\u201d, dice la soci\u00f3loga. Como las mujeres tienen menos acceso a esos recursos, sus posibilidades de \u00e9xito electoral son menores. Seg\u00fan la investigadora, esto significa que, adem\u00e1s de los cupos, es necesario que los partidos aumenten la inversi\u00f3n y el apoyo institucional a las mujeres.<\/p>\n<p>Para Ara\u00fajo, el sistema de listas abiertas contribuye a explicar la facilidad con que fue aprobada en Brasil la pol\u00edtica de cupos en 1995, adelant\u00e1ndose a otros pa\u00edses latinoamericanos. \u201cLas listas abiertas del sistema electoral brasile\u00f1o hacen que las pol\u00edticas de cupos sean incapaces de alterar radicalmente las posibilidades de elecci\u00f3n de las mujeres, al contrario de lo que ocurre en los pa\u00edses con listas cerradas\u201d, dice la soci\u00f3loga.<\/p>\n<p>Entre 2022 y 2023, Ara\u00fajo tambi\u00e9n realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n para el Observatorio Nacional de las Mujeres en la Pol\u00edtica de la C\u00e1mara de Diputados, analizando las posibilidades de \u00e9xito electoral de los candidatos que ya ocupan cargos pol\u00edticos. Seg\u00fan ella, los resultados indican que quienes ya cuentan con experiencia parlamentaria tienen muchas m\u00e1s posibilidades de ser reelectos, reforzando el efecto circular que perpet\u00faa la desigualdad de g\u00e9nero en la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"927\" class=\"size-full wp-image-554945 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-2024-10-800.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-2024-10-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-2024-10-800-250x290.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-2024-10-800-700x811.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-2024-10-800-120x139.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Gustavo Nascimento<\/span><\/p>\n<p>La soci\u00f3loga fue la primera mujer que asumi\u00f3 la presidencia de la Uni\u00f3n Nacional de Estudiantes (UNE), en 1982. Por entonces estudiante universitaria y directora del Departamento Femenino de la entidad, relata que fue designada en ese cargo luego de que el entonces presidente de la UNE debi\u00f3 dimitir debido a la persecuci\u00f3n pol\u00edtica. Durante aquel per\u00edodo, Ara\u00fajo acab\u00f3 destac\u00e1ndose en las filas de la instituci\u00f3n por ser la \u00fanica mujer entre los directores. \u201cComo eran pocos los que estaban dispuestos a asumir la presidencia de la organizaci\u00f3n, temerosos de las represalias que pudiera adoptar el r\u00e9gimen, acab\u00e9 siendo yo la elegida. En cierto modo, fue porque no quedaban alternativas\u201d, deduce.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, durante su mandato, que dur\u00f3 hasta 1983, enfrent\u00f3 prejuicios y discriminaci\u00f3n, incluso de parte de los grupos progresistas. \u201cEn asambleas a las que asist\u00edan miles de estudiantes, mis argumentos a menudo eran descalificados por otros dirigentes\u201d, relata. La experiencia acab\u00f3 motiv\u00e1ndola a estudiar la participaci\u00f3n de las mujeres en los movimientos sociales. As\u00ed, en 1986, inici\u00f3 una maestr\u00eda en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) para indagar sobre la presencia femenina en tres sindicatos: el de los metal\u00fargicos, el de los bancarios y el de telecomunicaciones. \u201cEn estos espacios, las mujeres tambi\u00e9n ten\u00edan dificultades para ser escuchadas y hab\u00eda resistencia a aceptarlas como l\u00edderes. Algunas ten\u00edan prohibido hablar por meg\u00e1fono alegando que sus voces eran muy finas\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n impulsada por una experiencia cotidiana, Marcella Barbosa Miranda Teixeira, secretaria ejecutiva de la Universidad Federal de Ouro Preto (Ufop), empez\u00f3 a estudiar la presencia de las mujeres en la pol\u00edtica en 2019. Esto sucedi\u00f3 luego de que esa instituci\u00f3n educativa, fundada en 1969, reci\u00e9n en 2019 eligi\u00f3 a su primera rectora: la profesora Cl\u00e1udia Aparecida Marli\u00e9re de Lima. En su doctorado en administraci\u00f3n, concluido en 2022 en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (PUC-Minas), Barbosa Miranda Teixeira constat\u00f3 que las mujeres enfrentan poca oposici\u00f3n en los partidos para postularse a cubrir cargos en el Legislativo federal, debido a la existencia de cupos, pero tropiezan con obst\u00e1culos durante la campa\u00f1a electoral. \u201cSon pocas las mujeres que ocupan puestos de liderazgo en los partidos, por eso no consiguen participar en la toma de decisiones importantes a la hora de definir el apoyo econ\u00f3mico a cada candidato\u201d, comenta Barbosa Miranda Teixeira.<\/p>\n<p>En su estudio, la investigadora tambi\u00e9n pudo comprobar que en las sesiones plenarias, las diputadas son apuntadas para ocuparse de temas generalmente asociados al g\u00e9nero femenino, tales como educaci\u00f3n, salud y familia. Por otro lado, hay menos incentivos para que formen parte de comisiones vinculadas a finanzas, presupuesto y justicia. \u201cA las mujeres con hijos peque\u00f1os se les cuestiona su capacidad para conciliar la vida pol\u00edtica con la maternidad, mientras que a los varones no se les exige lo mismo\u201d, compara. Barbosa Miranda Teixeira tambi\u00e9n observ\u00f3 que, en general, la mayor\u00eda de las diputadas federales comparten dos agendas comunes: la b\u00fasqueda de una mayor participaci\u00f3n femenina en la vida p\u00fablica y la defensa de medidas para la salud de la mujer, como la mejora de los cuidados prenatales y la asistencia al parto.<\/p>\n<p>En su doctorado en curso en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) con financiaci\u00f3n de la FAPESP, la investigadora Vanilda Souza Chaves, graduada en relaciones internacionales, estudia el impacto de la ley de cupos en Brasil en comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses latinoamericanos y las din\u00e1micas intrapartidarias con efectos sobre la representaci\u00f3n de las mujeres en la pol\u00edtica brasile\u00f1a. Seg\u00fan ella, hasta 2010, los partidos pol\u00edticos brasile\u00f1os sol\u00edan incumplir los cupos. La situaci\u00f3n empez\u00f3 a cambiar tras los cambios introducidos en la legislaci\u00f3n electoral y la intervenci\u00f3n del Tribunal Superior Electoral (TSE), que comenz\u00f3 a fiscalizar el registro de las listas presentadas por los partidos. Souza Chaves considera que las sanciones aplicadas a los partidos pol\u00edticos en Brasil son menos eficaces que las medidas implementadas en naciones como Bolivia y M\u00e9xico, que adoptaron el sistema de cupos en 1997 y 2002, respectivamente, y la paridad de g\u00e9nero en 2010. La paridad incluye una regla de alternancia entre varones y mujeres en las listas electivas, la misma caracter\u00edstica apuntada anteriormente por Ara\u00fajo, de la Uerj. En estos pa\u00edses, los partidos est\u00e1n obligados a cumplir con las cuotas de g\u00e9nero como condici\u00f3n para el registro de las candidaturas y poder participar en los comicios.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info2-ESP-DESK-scaled.png\" data-tablet_size=\"2560x718\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info2-ESP-DESK-scaled.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info2-ESP-DESK-scaled.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-mulharesnapolitica-2024-09-info2-ESP-MOBILE-scaled.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de identificar los obst\u00e1culos en las campa\u00f1as electorales, el estudio de Gatto y Thom\u00e9 permiti\u00f3 detectar los perfiles y las motivaciones que llevan a las mujeres a postularse para ocupar cargos p\u00fablicos. Muchas de ellas son l\u00edderes comunitarias, que buscan en la pol\u00edtica una estrategia para representar y defender los intereses de sus grupos de origen, entre los que se cuentan organizaciones religiosas o asociaciones LGBTI+. Otras, en cambio, deciden presentarse a elecciones impulsadas por el deseo de incrementar la representatividad femenina en los espacios de poder, como una forma de promover la igualdad de g\u00e9nero e inspirar a otras mujeres. Adem\u00e1s, est\u00e1n aquellas que han sido invitadas por los partidos, generalmente porque ya participan en la pol\u00edtica institucional o porque tienen conexiones con personalidades influyentes. \u201cNo obstante, estas invitaciones no siempre se traducen en un apoyo efectivo durante la campa\u00f1a\u201d, reitera Gatto.<\/p>\n<p>La soci\u00f3loga Alessandra Maia Terra de Faria, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-RJ), recuerda que, durante la Primera Rep\u00fablica (1889-1930), las mujeres ni siquiera eran mencionadas en los textos constitucionales. Seg\u00fan ella, aunque este panorama comenz\u00f3 a cambiar en 1932, cuando conquistaron el derecho al voto, no fue sino hasta 1987, cinco d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, que las transformaciones se materializaron. \u201cLa \u2018Bancada del L\u00e1piz Labial\u2019, creada por un grupo de diputadas federales electas para formar parte de la Asamblea Constituyente [1987-1988], cumpli\u00f3 un rol fundamental en la inclusi\u00f3n de derechos en la Constituci\u00f3n Federal de 1988\u201d, dice. Entre ellos figura la ampliaci\u00f3n de la licencia por maternidad de 84 a 120 d\u00edas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Faria, con la redemocratizaci\u00f3n del pa\u00eds, las universidades tambi\u00e9n pasaron a desempe\u00f1ar un papel preponderante en la inclusi\u00f3n de las mujeres en la arena pol\u00edtica brasile\u00f1a. Un ejemplo de ello puede verse en la trayectoria de la fil\u00f3sofa y antrop\u00f3loga L\u00e9lia Gonzalez (1935-1994), quien inicialmente trabaj\u00f3 como docente en la PUC-RJ y despu\u00e9s se present\u00f3 a elecciones para los cargos de diputada federal (en 1982) y estadual (en 1986) por el estado de R\u00edo de Janeiro. \u201cA pesar de no haber sido electa, Gonzalez contribuy\u00f3 a darle visibilidad al debate sobre la importancia de incluir a las comunidades marginadas en el Parlamento brasile\u00f1o\u201d, pondera.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"552\" class=\"size-full wp-image-554941 aligncenter\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-3-2024-10-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-3-2024-10-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-3-2024-10-1140-250x121.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-3-2024-10-1140-700x339.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-mulheres-na-politica-3-2024-10-1140-120x58.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Gustavo Nascimento<\/span><\/p>\n<p>Para Faria, otro cambio significativo se introdujo con la aprobaci\u00f3n de la Ley n\u00ba 9.100, de 1995, que estableci\u00f3 la reserva de un 20 % de las candidaturas para las mujeres en las listas electorales de los partidos y coaliciones en las elecciones proporcionales. En 1997, el Congreso Nacional sancion\u00f3 la Ley n\u00ba 9.504, que ha sido modificada con el correr de los a\u00f1os, pero que actualmente sigue estando en vigencia. Seg\u00fan dicha ley, al menos un 30 % de las listas de candidatos de los partidos y coaliciones para los Concejos Municipales, las Legislaturas de los estados, la C\u00e1mara Legislativa del Distrito Federal y la C\u00e1mara de Diputados nacional debe reservarse a las mujeres. Este porcentaje comenz\u00f3 a regir a partir de 2000. En 1998, los cupos femeninos de los partidos eran de un 25 %.<\/p>\n<p>Pese a los retos identificados por Gatto y Thom\u00e9, la mayor\u00eda de las 79 mujeres entrevistadas manifestaron su deseo de continuar participando en pol\u00edtica, ya sea compitiendo en futuras elecciones, apoyando a otros candidatos o trabajando en movimientos sociales. \u201cEn las entrevistas, las participantes expusieron su frustraci\u00f3n con las din\u00e1micas partidarias, pero al final, manifestaron un compromiso renovado con la pol\u00edtica\u201d, informa Thom\u00e9.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Gatto, el aumento de la representatividad femenina en la administraci\u00f3n p\u00fablica es fundamental para garantizar que las pol\u00edticas reflejen la diversidad y las necesidades de la totalidad de la poblaci\u00f3n. \u201cLa presencia de una mayor cantidad de mujeres en la pol\u00edtica podr\u00eda erigirse como una influencia positiva en la agenda legislativa, incorporando perspectivas y prioridades que hist\u00f3ricamente han quedado postergadas\u201d, eval\u00faa. Con todo, en agosto se aprob\u00f3 una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que habilita a los partidos a incumplir el cupo femenino y para personas negras en las candidaturas. En septiembre, l\u00edderes de movimientos sociales y organizaciones presentaron al Supremo Tribunal Federal (STF) \u2012la Suprema Corte de Justicia brasile\u00f1a\u2012 una petici\u00f3n para dejar en suspenso la medida.<\/p>\n<p>Para Camila Galetti, quien realiza un doctorado en la Universidad de Brasilia (UnB), la mayor presencia de mujeres en el Parlamento no se traduce en una ampliaci\u00f3n de derechos. Ella recuerda que la representatividad femenina, que se mantuvo anclada en torno a un 9 % durante varios per\u00edodos legislativos, aument\u00f3 a m\u00e1s de un 12 % en 2018. \u201cPero este incremento estuvo signado por el ingreso de diputadas que rechazan la agenda feminista, lo que incluye la despenalizaci\u00f3n del aborto, por ejemplo\u201d, dice. Al analizar m\u00e1s de 4.000 publicaciones en las redes sociales de esas parlamentarias durante el per\u00edodo electoral de 2018, Galetti constat\u00f3 que utilizaban la categor\u00eda del cuidado como estrategia pol\u00edtica, abogando por propuestas tales como el <em>homeschooling<\/em> \u2012educaci\u00f3n en el hogar, brindada por los padres u otros responsables\u2012 y la protecci\u00f3n de los ni\u00f1os contra supuestas amenazas a la moral que tienen lugar dentro del \u00e1mbito escolar.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>El g\u00e9nero en los comicios<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 344 de octubre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Mapeo de distintos perfiles y sistematizaci\u00f3n de las formas de participaci\u00f3n pol\u00edtica de intermediarios o br\u00f3keres (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/210077\/mapeando-diferentes-perfis-e-sistematizando-formas-de-participacao-politica-de-brokers\/?q=23\/04679-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 23\/04679-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Beca posdoctoral; <strong>Investigador responsable<\/strong> George Avelino Filho; <strong>Becaria<\/strong> D\u00e9bora Thom\u00e9 Costa; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 271.927,26.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Las mujeres en la pol\u00edtica. Los debates sobre cupos y paridad de g\u00e9nero en los partidos pol\u00edticos brasile\u00f1os (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/206430\/mulheres-na-politica-debates-sobre-cotas-e-paridade-de-genero-nos-partidos-politicos-brasileiros\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/06702-6<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Becas doctorales; <strong>Investigadora responsable<\/strong> Ana Paula Belem Hey; <strong>Becaria <\/strong>Vanilda Souza Chaves; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 412.236,97.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>ARA\u00daJO, C. M. O. y RODRIGUES, T. C. M. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/0103-3352.2023.40.260812\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Competic\u0327a\u0303o poli\u0301tica e ge\u0302nero: Ac\u0327a\u0303o afirmativa nos Fundos Partida\u0301rio e Eleitoral no Brasil<\/a>. <strong>Revista Brasileira de Cie\u0302ncia Poli\u0301tica.<\/strong> n. 40, p. 1-31. 2023.<br \/>\nCORR\u00caA, D. S. y CHAVES, V. S. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.electstud.2020.102157\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Gender quotas and placement mandates in open and closed lists: Similar effects, different mechanisms<\/a>. <strong>Electoral Studies<\/strong>, 66:102157, 2020.<br \/>\nFARIA, A. M. T. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.47456\/simbitica.v10i2.38493\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mulheres como o outro na pol\u00edtica brasileira: Um balan\u00e7o das candidatas vice-presidentas, vice-governadoras e vice-prefeitas (2014-2020).<\/a> <strong>Simbi\u00f3tica &#8211; Revista Eletr\u00f4nica<\/strong><strong>.<\/strong>\u00a010(2), 294-321. 2023.<br \/>\nTEIXEIRA, M. B. M. y SANTOS, C. M. M. <a href=\"https:\/\/seer.atitus.edu.br\/index.php\/raimed\/article\/view\/3817\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mulheres na Poli\u0301tica: Desafios e perspectivas<\/a>. <strong>Revista de Administra\u00e7\u00e3o IMED<\/strong>. v. 10, n. 2, p. 178-97. jul.-dic. 2020.<br \/>\nTEIXEIRA, M. B. M. y\u00a0MOTA-SANTOS, C. M. <a href=\"http:\/\/lattes.cnpq.br\/9362750447304024\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mulheres na pol\u00edtica brasileira: Inser\u00e7\u00e3o e capital pol\u00edtico de deputadas federais<\/a>. <strong>Cadernos Ebape.br (FGV)<\/strong>. v. 22, p. 1-18. 2024.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libro<br \/>\n<\/strong>GATTO, Malu, A. C. y THOM\u00c9, D. <strong>Candidatas \u2013 Os primeiros passos das mulheres na pol\u00edtica no Brasil. <\/strong>FGV Editora, 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El pa\u00eds, que cuenta con cupos para las candidaturas femeninas desde hace casi 30 a\u00f1os, ocupa el 132\u00ba puesto en el <em>ranking<\/em> de igualdad de g\u00e9nero que mide esta situaci\u00f3n en 180 pa\u00edses","protected":false},"author":601,"featured_media":554949,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[283,389],"coauthors":[1600],"class_list":["post-554940","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-ciencia-politica-es","tag-derecho","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=554940"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":555605,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/554940\/revisions\/555605"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/554949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=554940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=554940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=554940"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=554940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}