{"id":555009,"date":"2025-06-20T17:06:23","date_gmt":"2025-06-20T20:06:23","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=555009"},"modified":"2025-06-20T17:06:23","modified_gmt":"2025-06-20T20:06:23","slug":"la-amazonia-en-la-ruta-de-las-especias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-amazonia-en-la-ruta-de-las-especias\/","title":{"rendered":"La Amazonia en la ruta de las especias"},"content":{"rendered":"<p>El siglo XVIII, en el Estado de Gr\u00e3o-Par\u00e1 y Maranh\u00e3o, que en la \u00e9poca del Brasil colonial representaba a la actual Amazonia, se plasm\u00f3 el apogeo de la comercializaci\u00f3n de los f\u00e1rmacos del sert\u00f3n, como se denominaba entonces a los productos recolectados en el interior de la selva amaz\u00f3nica que se exportaban a Europa. Documentos de aquella \u00e9poca que se conservan en el Archivo P\u00fablico del Estado de Par\u00e1 y transcritos en el <em>Livro das canoas <\/em>(USP\/FAPESP, 1993), registraban las expediciones que part\u00edan de la ciudad de Bel\u00e9m y se adentraban en el sert\u00f3n amaz\u00f3nico. El objetivo era recolectar el fruto de una de las especies vegetales m\u00e1s codiciadas de la Amazonia, el cacao, al que el naturalista sueco Carl von Linn\u00e9, o Linneo (1707-1778), le dar\u00eda el nombre de <em>Theobroma <\/em>(en griego, \u201calimento de los dioses\u201d), en 1753.<\/p>\n<p>Las canoas, en una expedici\u00f3n que pod\u00eda llegar a durar ocho meses, transportaban, adem\u00e1s de alimentos, pa\u00f1os de algod\u00f3n, herramientas, aguardiente y chucher\u00edas que pod\u00edan servir como moneda para pagarles a los ind\u00edgenas que compon\u00edan la tripulaci\u00f3n y para intercambiar art\u00edculos con los que viv\u00edan en la selva. En la Amazonia colonial, el propio cacao era una moneda de mucho valor. \u201cJunto con otras especias, al cacao se lo llamaba \u2018moneda natural\u2019 o \u2018dinero de la tierra\u2019, puntualiza el historiador Rafael Chambouleyron, de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA), organizador del libro intitulado <em>As drogas do sert\u00e3o e a Amaz\u00f4nia colonial portuguesa <\/em>[Las drogas del sert\u00f3n y la Amazonia colonial portuguesa] (Centro de Historia de la Universidad de Lisboa, 2023).<\/p>\n<p>\u201cEl consumo de chocolate se hallaba en plena expansi\u00f3n en Europa en aquella \u00e9poca\u201d, recuerda la historiadora Camila Loureiro, de la Universidad de Campinas (Unicamp), quien desarrolla una investigaci\u00f3n apoyada por la FAPESP sobre la acci\u00f3n humana y el impacto ambiental del colonialismo en la Amazonia entre los siglos XVI y XVIII. Los ind\u00edgenas brasile\u00f1os consum\u00edan la pulpa del fruto, de sabor dulz\u00f3n, pero los espa\u00f1oles ya hab\u00edan llevado a Europa el <em>chocolatl <\/em>[chocolate], una bebida amarga elaborada a base de los granos tostados de cacao, creada por los pueblos de Mesoam\u00e9rica. Para mejorar su aroma y sabor, los europeos le a\u00f1ad\u00edan otras especias selv\u00e1ticas, como las muy apreciadas vainas de vainilla (<em>Vanilla <\/em>sp.). Seg\u00fan la investigadora, el cacao representaba el 90 % de las exportaciones de Par\u00e1 entre 1730 y 1755, per\u00edodo en el que se enviaron a Europa alrededor de 15.000 toneladas de semillas.<\/p>\n<p>El caldeado mercado se tradujo en prosperidad. El naturalista franc\u00e9s Charles-Marie de La Condamine (1701-1774), quien recorri\u00f3 el r\u00edo Amazonas con el prop\u00f3sito de medir la longitud de un arco de un grado a lo largo de un meridiano en las proximidades de la l\u00ednea del ecuador, qued\u00f3 asombrado con el desarrollo de Par\u00e1, ad\u00f3nde arrib\u00f3 en 1743. \u201cAl llegar a Par\u00e1, reci\u00e9n salidos de los bosques de la Amazonia, se nos hac\u00eda que hab\u00edamos sido trasladados a Europa\u201d, relat\u00f3 en su libro <em>Viagem na Am\u00e9rica Meridional descendo o rio das Amazonas <\/em>[Viaje por la Am\u00e9rica meridional descendiendo por el r\u00edo Amazonas], de 1745. \u201cNos encontramos con una gran ciudad, con sus calles bien trazadas, casas alegres, en su mayor\u00eda construidas hac\u00eda 30 a\u00f1os con piedras y grava, e iglesias magn\u00edficas. El comercio directo de Par\u00e1 con Lisboa, desde donde cada a\u00f1o arriba un gran convoy, ofrece a la gente con medios suficientes la facilidad de proveerse de todas las comodidades\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_555014\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555014 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-canoa-2024-10-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"578\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-canoa-2024-10-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-canoa-2024-10-1140-250x127.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-canoa-2024-10-1140-700x355.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-canoa-2024-10-1140-120x61.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Brasiliana Iconogr\u00e1fica\/ Joaquim Jos\u00e9 Codina<\/span>Canoa e ind\u00edgena a orillas de un afluente del r\u00edo Negro<span class=\"media-credits\">Brasiliana Iconogr\u00e1fica\/ Joaquim Jos\u00e9 Codina<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>La presi\u00f3n geopol\u00edtica<br \/>\n<\/strong>A principios del siglo XVII, Portugal ya no dominaba el comercio de las valiosas especias de Oriente, enfrentaba una feroz competencia, sobre todo de los neerlandeses y estaba en busca de sustitutos para productos tales como el clavo de olor, la nuez moscada, la canela y la pimienta. Tambi\u00e9n hab\u00eda presiones geopol\u00edticas para ocupar el interior de Brasil, apunta el historiador Christian Fausto Moraes dos Santos, de la Universidad Estadual de Maring\u00e1 (UEM): \u201cPortugal necesitaba delimitar las fronteras con Espa\u00f1a en el continente americano y controlar el territorio, atento a la m\u00e1xima que reza \u2018es tuyo si lo ocupas\u2019\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, es en este contexto que se produce la fundaci\u00f3n de la ciudad de Bel\u00e9m, en 1616, desde donde partir\u00edan las expediciones al interior de la selva y los buques cargados de especias amaz\u00f3nicas hacia Lisboa.<\/p>\n<p>En la selva c\u00e1lida y h\u00fameda brasile\u00f1a, los portugueses estaban seguros de que descubrir\u00edan especies vegetales an\u00e1logas a las del sur y el sudeste asi\u00e1ticos. Y acabaron encontrando nuevos sabores y aromas: hojas, frutos, semillas, ra\u00edces y cortezas de \u00e1rboles arom\u00e1ticas que, una vez triturados o transformados en aceites, resinas y tinturas, alcanzar\u00edan un gran valor comercial como condimentos o medicamentos. \u201cHemos identificado 36 especies explotadas por los colonizadores en el territorio\u201d, adelanta la estudiante de historia Sofia Montaner Preto, quien bajo la direcci\u00f3n de Loureiro y con el apoyo de la FAPESP realiza un mapeo de las especies vegetales explotadas en la Amazonia colonial en el marco de su proyecto de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Se trataba de plantas valoradas por sus cualidades culinarias, virtudes medicinales o ambas, como fue el caso de la llamada <em>puxuri <\/em>(<em>Licaria <\/em>sp.), que lleg\u00f3 a conocerse como nuez moscada de Par\u00e1, debido a sus propiedades arom\u00e1ticas y medicinales similares a la de la nuez moscada tradicional. Con un sabor y aroma peculiares (que evocan una mezcla de nuez moscada y cardamomo), las semillas de esta baya actualmente se siguen utilizando en la preparaci\u00f3n de recetas dulces y saladas. \u201cEra muy apreciada en la Amazonia del siglo XVIII como remedio para enfermedades del tracto gastrointestinal. Bas\u00e1ndose en los conocimientos ind\u00edgenas, los jesuitas preparaban una infusi\u00f3n con sus almendras molidas en aguardiente para tratar dolencias estomacales y la disenter\u00eda\u201d, explica la etnobot\u00e1nica M\u00e1rlia Coelho-Ferreira, del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi.<\/p>\n<div id=\"attachment_555018\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555018 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-mapa-2024-10-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-mapa-2024-10-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-mapa-2024-10-1140-250x158.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-mapa-2024-10-1140-700x442.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-mapa-2024-10-1140-120x76.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional <\/span>Un mapa de 1680 de Sanson d\u2019Abbeville detalla el curso del r\u00edo Amazonas, la ruta principal hacia el interior de la Amazonia<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional <\/span><\/p><\/div>\n<p>Otra planta de uso doble era la zarzaparrilla (<em>Smilax <\/em>sp.), que los ind\u00edgenas llamaban <em>japecanga<\/em>. Las hojas y los frutos se utilizaban como alimento y con la ra\u00edz preparaban un t\u00e9 con propiedades depurativas y diur\u00e9ticas. Tambi\u00e9n se consideraban medicinales la copaiba y la andiroba: \u201cEl aceite resinoso extra\u00eddo del tronco de la copaiba [<em>Copaifera <\/em>sp.] era conocido como el \u2018b\u00e1lsamo de los jesuitas\u2019, porque se empleaba como cicatrizante, antiinflamatorio y antis\u00e9ptico. El aceite de las semillas de andiroba [<em>Carapa guianensis<\/em>] se aplicaba sobre el cuerpo para prevenir picaduras de insectos y para tratar el reumatismo y las fracturas \u00f3seas\u201d, resume Coelho-Ferreira.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca, adem\u00e1s del cacao, lo m\u00e1s destacado de la lista de especias amaz\u00f3nicas era el llamado <em>pau-cravo<\/em>, tambi\u00e9n conocido como clavo de monte, clavo de Mara\u00f1\u00f3n o canela cubana (<em>Dicypellium caryophyllaceum<\/em>), un \u00e1rbol cuya corteza era utilizada principalmente en la cocina como condimento y digestivo. Muy arom\u00e1tico, los portugueses lo eligieron como sustituto del clavo de olor de la India (<em>Syzygium aromaticum<\/em>). \u201cAunque su aspecto es diferente, su sabor es pr\u00e1cticamente el mismo que el del clavo de olor de la India\u201d, declar\u00f3 el Consejo de Ultramar (organismo con atribuciones financieras y administrativas) al recibir ejemplares de la especie en 1646. En la investigaci\u00f3n de Montaner Preto, el <em>pau-cravo<\/em> y el cacao son los m\u00e1s citados, con el 36 % de los registros en los dos tomos del <em>Livro grosso do Maranh\u00e3o <\/em>[Libro gordo de Maranh\u00e3o], una recopilaci\u00f3n extra\u00edda de fuentes legislativas que abarca el per\u00edodo comprendido entre 1647 y 1745, publicado en 1948 en la revista <em>Anais da Biblioteca Nacional do Rio de Janeiro<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_555022\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555022 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-Belem-do-Gram-Para-2024-10-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"539\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-Belem-do-Gram-Para-2024-10-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-Belem-do-Gram-Para-2024-10-1140-250x118.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-Belem-do-Gram-Para-2024-10-1140-700x331.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-Belem-do-Gram-Para-2024-10-1140-120x57.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Biblioteca Nacional 2 Atlas para viagens no Brasil \/ Spix y Martius <\/span>Una vista de Bel\u00e9m (1825), uno de los centros del comercio de especias de la Amazonia<span class=\"media-credits\">Biblioteca Nacional 2 Atlas para viagens no Brasil \/ Spix y Martius <\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El impulso ind\u00edgena<br \/>\n<\/strong>Para Chambouleyron, la explotaci\u00f3n del clavo de Mara\u00f1\u00f3n entra\u00f1a caracter\u00edsticas singulares: a diferencia de otros productos de la selva amaz\u00f3nica, como la copaiba o la andiroba, el inter\u00e9s portugu\u00e9s por la especia no surgi\u00f3 a partir de un conocimiento milenario ind\u00edgena, ya que los pueblos originarios de Brasil no ten\u00edan el h\u00e1bito de utilizar esta corteza arom\u00e1tica. No obstante, los ind\u00edgenas fueron imprescindibles para su explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los portugueses tuvieron \u00e9xito con la obtenci\u00f3n de especias amaz\u00f3nicas porque contaron con el conocimiento de las rutas de navegaci\u00f3n y de la fabricaci\u00f3n de embarcaciones adaptadas a la red fluvial amaz\u00f3nica, canoas que pod\u00edan llegar a alcanzar 20 metros de eslora. \u201cEl dominio de los r\u00edos fue clave: incorporaron toda la tecnolog\u00eda ind\u00edgena de navegaci\u00f3n fluvial, perfeccion\u00e1ndola mediante el uso de herramientas europeas\u201d, dice Chambouleyron.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n era ind\u00edgena la fuerza laboral que utilizaron para la explotaci\u00f3n de la selva, empezando por los remeros, que conduc\u00edan las canoas a trav\u00e9s de la intrincada red fluvial de la regi\u00f3n. Cada canoa pod\u00eda transportar entre 20 y 50 ind\u00edgenas reclutados para esta labor, a quienes generalmente se les pagaba con varas \u2012medida de longitud equivalente a 1,10 m\u2012 de tela. Por ende, no eran esclavizados, pero llevaban a cabo un trabajo compulsivo. Seg\u00fan Loureiro, los aldeanos ind\u00edgenas bajo la tutela de los misioneros eran obligados a trabajar. Y para que no huyeran por la selva en medio de la expedici\u00f3n, trataba de motiv\u00e1rselos con regalos \u2012tales como aguardiente, sal, hachas y anzuelos, por ejemplo\u2012, adem\u00e1s del sueldo acordado.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_555026\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555026 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-castanheiros-maraba-2024-10-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-castanheiros-maraba-2024-10-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-castanheiros-maraba-2024-10-800-250x190.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-castanheiros-maraba-2024-10-800-700x531.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-memoria-especiarias-castanheiros-maraba-2024-10-800-120x91.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ign\u00e1cio Baptista de Moura \/ Centro Cultural y Tur\u00edstico Tancredo Neves \/ Wikimedia Commons<\/span>Recolectores de casta\u00f1a en Marab\u00e1 [Par\u00e1] (1927): la explotaci\u00f3n de las especias continu\u00f3 durante el siglo XX<span class=\"media-credits\">Ign\u00e1cio Baptista de Moura \/ Centro Cultural y Tur\u00edstico Tancredo Neves \/ Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div>Seg\u00fan un art\u00edculo de la historiadora de la Unicamp publicado en 2019 en la revista <em>Estudos Avan\u00e7ados<\/em>, en conjunto, las mujeres y los ni\u00f1os (chicos y chicas de hasta 14 a\u00f1os) constitu\u00edan el 84 % de la poblaci\u00f3n esclavizada. Ellos ten\u00edan a su cargo las actividades agr\u00edcolas imprescindibles para alimentar y pagarles a los jornaleros, as\u00ed como para adquirir m\u00e1s cautivos. As\u00ed y todo, aunque en el siglo XVII se hab\u00edan promulgado leyes que prohib\u00edan la esclavizaci\u00f3n de ind\u00edgenas, exist\u00edan medios legales para obtener esclavizados nativos. Uno de estos ardides era lo que se conoc\u00eda como rescate, la adquisici\u00f3n de ind\u00edgenas que hab\u00edan sido hechos prisioneros en el marco de conflictos inter\u00e9tnicos. Una vez a salvo del sacrificio, pasaban a deberles la vida a aquellos que los hab\u00edan rescatado.<\/p>\n<p>Luego de siglos de explotaci\u00f3n, el clavo de Mara\u00f1\u00f3n se encuentra entre las especies m\u00e1s seriamente en peligro de extinci\u00f3n. Seg\u00fan Coelho-Ferreira, un estudio de 2012 pudo hallar tan solo dos poblaciones de la especie en el estado de Par\u00e1, en los municipios de Vit\u00f3ria do Xingu y Juruti. Posteriormente, tambi\u00e9n se encontraron registros en las localidades de Moju y Senador Jos\u00e9 Porf\u00edrio.<\/p>\n<p>Otras especies amaz\u00f3nicas siguen siendo explotadas en nuestros d\u00edas. \u201cEl volumen del comercio de las llamadas drogas del sert\u00f3n siempre ha sido peque\u00f1o, si se lo compara con materias primas como el az\u00facar, por ejemplo, pero se ha mantenido a lo largo del tiempo\u201d, explica Loureiro. Las plantas medicinales tambi\u00e9n han seguido cumpliendo un rol importante en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, sobre todo en la medicina popular, y en la actualidad, varias de ellas son objeto de investigaciones cient\u00edficas.<\/p>\n<p>\u201cMuchas propiedades terap\u00e9uticas han sido comprobadas y otras est\u00e1n siendo descubiertas a la luz de los m\u00e9todos actuales de investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, dice Coelho-Ferreira. Los estudios con canelo de andaqu\u00edes, uno de los varios nombres de la planta que en Brasil se conoce como <em>casca-preciosa <\/em>(<em>Aniba canelilla<\/em>) constituyen un buen ejemplo. \u201cEstudios precl\u00ednicos han demostrado que el aceite extra\u00eddo de su corteza posee efectos relajantes de la musculatura lisa intestinal \u2012lo que justifica el uso de la planta para tratar trastornos gastrointestinales\u2012, as\u00ed como tambi\u00e9n efectos cardiovasculares\u201d.<\/p>\n<p>Para Santos, la explotaci\u00f3n de las especias amaz\u00f3nicas en el per\u00edodo colonial, aunque mayoritariamente depredadora, tuvo el m\u00e9rito de dar a conocer el potencial econ\u00f3mico de la regi\u00f3n, a menudo olvidado a lo largo de la historia. A\u00fan hoy en d\u00eda, en su opini\u00f3n, hacen falta inversiones orientadas al desarrollo sostenible de la regi\u00f3n, que promuevan y organicen esta actividad: \u201cInvirtiendo en tecnolog\u00eda, la Amazonia podr\u00eda transformarse conservando la selva en pie\u201d.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>El dinero de la tierra<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 344 de octubre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Livros<\/strong><br \/>\nALMEIDA FILHO, R.\u00a0<strong>O Brasil na era espacial<\/strong>. Maring\u00e1 (PR), Editora Viseu, 2025.<br \/>\nIBGE.\u00a0<a href=\"https:\/\/biblioteca.ibge.gov.br\/index.php\/biblioteca-catalogo?view=detalhes&amp;id=2101614\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Desbravar, conhecer, mapear: Mem\u00f3rias do Projeto Radam \/ RadamBrasil<\/strong><\/a>. Rio de Janeiro: IBGE, 2018.<br \/>\nLIMA, M. I. C. de.\u00a0<strong>Projeto Radam: uma saga amaz\u00f4nica<\/strong>. Bel\u00e9m: Paka-Tatu, 2014.<br \/>\nLIMA, M. I. C. de.\u00a0<strong>Introdu\u00e7\u00e3o \u00e0 interpreta\u00e7\u00e3o radargeol\u00f3gica<\/strong>. Rio de Janeiro: IBGE, 1995.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>V\u00eddeo (document\u00e1rio)<\/strong><br \/>\nMANZON, J.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ikYT9LNpU_0&amp;t=8s\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Via Norte, uma realidade<\/a>. RADAM, Amaz\u00f4nia (1976) Arquivo Nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hojas, frutos, cortezas, ra\u00edces, aceites y resinas de la selva impulsaron la econom\u00eda y generaron riqueza en la regi\u00f3n durante el per\u00edodo colonial","protected":false},"author":131,"featured_media":555010,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[275,282,294,310],"coauthors":[440],"class_list":["post-555009","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-memoria-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es","tag-economia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=555009"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":555030,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555009\/revisions\/555030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/555010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=555009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=555009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=555009"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=555009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}