{"id":555348,"date":"2025-06-30T14:59:56","date_gmt":"2025-06-30T17:59:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=555348"},"modified":"2025-06-30T14:59:56","modified_gmt":"2025-06-30T17:59:56","slug":"la-relacion-de-la-amazonia-con-la-sequia-no-es-uniforme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-relacion-de-la-amazonia-con-la-sequia-no-es-uniforme\/","title":{"rendered":"La relaci\u00f3n de la Amazonia con la sequ\u00eda no es uniforme"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio internacional aun\u00f3 informaci\u00f3n proporcionada v\u00eda sat\u00e9lite con datos del suelo y relieve del vasto bioma amaz\u00f3nico para revelar una visi\u00f3n completa y heterog\u00e9nea de las \u00e1reas que presentan diferentes grados de vulnerabilidad a las condiciones impuestas por los crecientes per\u00edodos de sequ\u00eda. La investigaci\u00f3n, publicada en mayo en la revista <em>Nature<\/em>, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de cient\u00edficos brasile\u00f1os y apunt\u00f3 a determinar los principales mecanismos responsables de que la respuesta de la vegetaci\u00f3n sea tan variable seg\u00fan su localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n de las m\u00faltiples caracter\u00edsticas que presenta la regi\u00f3n, que incluyen la profundidad de las napas fre\u00e1ticas, la altura de los \u00e1rboles y la fertilidad del suelo, se a\u00f1adi\u00f3 al modelo que, en definitiva, revel\u00f3 que la vegetaci\u00f3n cuyas caracter\u00edsticas son naturalmente m\u00e1s sensibles a la falta de agua coincide con las tierras m\u00e1s productivas y f\u00e9rtiles que componen parte del sur y el sudeste de la Amazonia. Esta localizaci\u00f3n es preocupante, ya que tambi\u00e9n es la m\u00e1s afectada por el llamado arco de la deforestaci\u00f3n, que se extiende desde el sur del estado de Par\u00e1 hasta el norte de Mato Grosso.<\/p>\n<p>\u201cHay muchos trabajos en la Amazonia que han realizado mediciones a nivel local para referirse al impacto del clima en los ecosistemas, sobre todo en lo que ata\u00f1e a la sequ\u00eda, pero nuestro estudio m\u00e1s reciente se centr\u00f3 en el panorama clim\u00e1tico a gran escala\u201d, explica el bi\u00f3logo estadounidense Bruce Nelson, experto en teledetecci\u00f3n del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa) y coautor del estudio, en alusi\u00f3n al enfoque hol\u00edstico adoptado por el grupo de investigadores. \u201cEs un claro ejemplo de c\u00f3mo pueden combinarse los datos del suelo, de sat\u00e9lites y de la cobertura vegetal para considerar al sistema en su conjunto\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_555353\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555353 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resiliencia-amazonia-desmatemento_2024-11-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resiliencia-amazonia-desmatemento_2024-11-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resiliencia-amazonia-desmatemento_2024-11-1140-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resiliencia-amazonia-desmatemento_2024-11-1140-700x406.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resiliencia-amazonia-desmatemento_2024-11-1140-120x70.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Evaristo Sa\u2009\/\u2009AFP v\u00eda Getty Images<\/span>Sur del estado de Amazonas: la selva susceptible al arco de a deforestaci\u00f3n sufre con la dr\u00e1stica presi\u00f3n humana<span class=\"media-credits\">Evaristo Sa\u2009\/\u2009AFP v\u00eda Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para la china Shuli Chen, autora principal del estudio y experta en an\u00e1lisis espaciales de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, quien convers\u00f3 por correo electr\u00f3nico con <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, otra preocupaci\u00f3n en torno a las \u00e1reas ambientales de menor resistencia a la sequ\u00eda detectadas en los an\u00e1lisis es que gran parte de ellas integran territorio oriental del bioma amaz\u00f3nico. La selva remanente en su porci\u00f3n oriental tambi\u00e9n es responsable de liberar en la atm\u00f3sfera un inmenso volumen de vapor de agua que fluye hacia el oeste (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-danza-de-la-lluvia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 226<\/em><\/a>), irrigando alrededor de un 50 % de lo que necesitan los \u00e1rboles de esa zona. El agua reciclada por la selva viaja por los cielos distribuyendo las precipitaciones sobre el resto del pa\u00eds y el cono sur del continente. Este fen\u00f3meno se ha hecho conocido con el nombre de r\u00edos voladores. \u201cPor esta raz\u00f3n, la p\u00e9rdida de la vegetaci\u00f3n de esta porci\u00f3n de la Amazonia representa un da\u00f1o que va m\u00e1s all\u00e1 del ocasionado directamente a la selva o a la agricultura de Sudam\u00e9rica: la interrupci\u00f3n del ciclo del agua afecta la integridad del sistema global en su conjunto\u201d, explica Chen.<\/p>\n<p>Uno de los cient\u00edficos a quienes se atribuye la popularizaci\u00f3n del concepto de los <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-selva-de-la-lluvia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">r\u00edos voladores<\/a> es el geocient\u00edfico Antonio Donato Nobre, investigador jubilado del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), coautor del reciente estudio publicado en la revista <em>Nature<\/em>. El trabajo previo que llev\u00f3 a cabo su grupo para la detecci\u00f3n y el mapeo de aguas subterr\u00e1neas a lo largo del territorio amaz\u00f3nico mediante el modelo topogr\u00e1fico conocido como \u201cHand\u201d, acr\u00f3nimo de Height Above Nearest Drainage (en ingl\u00e9s, altura por encima del drenaje m\u00e1s cercano), llev\u00f3 al coordinador de la investigaci\u00f3n, el cient\u00edfico del clima estadounidense Scott Saleska, tambi\u00e9n de la Universidad de Arizona, a buscar los factores que pudieran explicar las diferencias observadas en los patrones de mortandad de la vegetaci\u00f3n. \u201cMuchas de las zonas que m\u00e1s sufren las sequ\u00edas parec\u00edan tener como causa directa y principal la profundidad de la napa subterr\u00e1nea, pero nos hac\u00eda falta investigar aquellas que no pod\u00edan circunscribirse a este factor para arribar a una percepci\u00f3n m\u00e1s precisa del escenario\u201d, dijo Saleska, tambi\u00e9n v\u00eda correo electr\u00f3nico.<\/p>\n<p>Con una resoluci\u00f3n m\u00e1s detallada en manos y m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el mosaico de fragilidades que presenta la Amazonia, los investigadores sostienen que las acciones traducidas en planes de conservaci\u00f3n y pol\u00edticas p\u00fablicas pueden ser m\u00e1s focalizadas y eficientes.<\/p>\n<p>Esto no quiere decir, subraya Nobre, que las \u00e1reas que no han sido definidas como prioritarias por el trabajo puedan ser deforestadas libremente, ya que todas las partes de la selva dependen unas de otras en la din\u00e1mica del clima. Seg\u00fan \u00e9l, el secreto para hacer frente a la crisis clim\u00e1tica radica en la diversidad del sistema. \u201cLa selva es compleja y necesita ser respetada en toda su complejidad e integridad\u201d.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info1-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x1310\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info1-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p><strong>Evoluci\u00f3n y relieve<br \/>\n<\/strong>A grandes rasgos, el norte de la Amazonia ha demostrado soportar mejor las sequ\u00edas intensas que la regi\u00f3n meridional del bioma. As\u00ed y todo, en el sur hay zonas m\u00e1s resilientes: las \u00e1reas inundadas (con una vegetaci\u00f3n que en Brasil se conoce como <em>igap\u00f3<\/em>, o bosques pantanosos de aguas negras) o aquellas donde la napa fre\u00e1tica se encuentra m\u00e1s cerca de la superficie por lo que el acceso al agua se ve facilitado. En el caso de los <em>igap\u00f3s<\/em>, los per\u00edodos de sequ\u00eda incluso pueden ser bienvenidos como alivio temporal y para la oxigenaci\u00f3n de las ra\u00edces normalmente sumergidas, siempre que su duraci\u00f3n sea breve.<\/p>\n<p>En los lugares donde la napa fre\u00e1tica se encuentra a mayor profundidad, sobreviven desde hace cientos de a\u00f1os las especies con ra\u00edces que pueden alcanzar el agua. Como las ra\u00edces profundas suelen ser propias de \u00e1rboles m\u00e1s antiguos y m\u00e1s altos, la estatura en la fisonom\u00eda vegetal tambi\u00e9n fue uno de los factores que se tuvieron en cuenta en el mapa de la resiliencia.<\/p>\n<p>Pero el criterio de las napas subterr\u00e1neas no se aplica a todo el territorio sobre el que se extiende el bioma. En el escudo guayan\u00e9s, la meseta de su extremo norte que alberga los \u00e1rboles gigantes de la Amazonia (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cientificos-investigan-los-misterios-de-los-arboles-gigantes-de-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 336<\/em><\/a>), se encontr\u00f3 el perfil de vegetaci\u00f3n m\u00e1s resistente de todos. All\u00ed, la distancia entre la superficie y el agua subterr\u00e1nea no es un factor determinante. Esta constataci\u00f3n tal vez pueda explicarse por una caracter\u00edstica singular y notoria de la regi\u00f3n: el suelo inf\u00e9rtil.<\/p>\n<p>Estudios que se llevaron a cabo en los \u00faltimos a\u00f1os han demostrado que, en los suelos pobres en nutrientes, el crecimiento es extremadamente lento, lo que implica unas maderas y vasos internos de las plantas m\u00e1s densos, posiblemente m\u00e1s resistentes al embolismo, un proceso en el que los vasos internos de la planta colapsan debido al ingreso de aire donde solo deber\u00eda haber agua, cuando el suelo se seca demasiado.<\/p>\n<p>El tama\u00f1o de los \u00e1rboles, la fertilidad del suelo y la proximidad de la napa fre\u00e1tica son factores que act\u00faan en forma combinada, con ventajas y desventajas que se compensan. El peor escenario, t\u00edpico de la regi\u00f3n del arco de la deforestaci\u00f3n, es el que combina un suelo f\u00e9rtil con vegetaci\u00f3n de escasa estatura y napas fre\u00e1ticas profundas. Bajo estas condiciones, los \u00e1rboles son m\u00e1s propensos al embolismo, ya que desarrollan ra\u00edces que no logran alcanzar la capa fre\u00e1tica.<\/p>\n<p>Entre los par\u00e1metros que tuvo en cuenta el grupo de investigaci\u00f3n se inclu\u00eda el del \u201cverdor\u201d. El \u00cdndice de Vegetaci\u00f3n Mejorado (EVI, por sus siglas en ingl\u00e9s) cuantifica la concentraci\u00f3n de hojas sanas en las copas que conforman el dosel superior. Adem\u00e1s del EVI, tambi\u00e9n tuvieron en cuenta mediciones directas de la fotos\u00edntesis mediante el \u00edndice SIF (las siglas en ingl\u00e9s de fluorescencia de clorofila inducida por la radiaci\u00f3n solar). Ambos \u00edndices se basan en informaci\u00f3n recogida a lo largo de m\u00e1s de 20 a\u00f1os por sat\u00e9lites de la agencia espacial estadounidense (Nasa).<\/p>\n<p>Para los participantes del estudio, el criterio basado en los \u00edndices de fotos\u00edntesis se justifica por la correlaci\u00f3n que tienen el EVI y el SIF con las tasas de mortalidad y crecimiento de la vegetaci\u00f3n. \u201cEl embolismo tambi\u00e9n es clave para entender el estudio porque en una investigaci\u00f3n anterior descubrimos que esa fue la mayor raz\u00f3n detr\u00e1s de la muerte de los \u00e1rboles durante una de las peores sequ\u00edas que azotaron el sur de la Amazonia, la de 2015\u201d, explica Nelson. \u201cOtros cient\u00edficos tambi\u00e9n demostraron que este efecto fue el mecanismo de la muerte de los \u00e1rboles expuestos a una larga sequ\u00eda artificial\u201d, a\u00f1ade, en referencia al trabajo del grupo de la ec\u00f3loga brit\u00e1nica Lucy Rowland, actualmente en la Universidad de Exeter, en el Reino Unido (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sequia-amenaza-a-la-amazonia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 238<\/em><\/a>).<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info2-ESP-DESK.jpg\" data-tablet_size=\"1140x1225\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info2-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info2-ESP-DESK.jpg\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/RPF-resilienciaamazonia-2024-10-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p><strong>M\u00e1s modelos<br \/>\n<\/strong>Pueden a\u00f1adirse a los modelos otras amenazas que se ciernen sobre el ciclo de las lluvias, haci\u00e9ndolos m\u00e1s pormenorizados, precisos y realistas para su misi\u00f3n de dise\u00f1ar estrategias de conservaci\u00f3n del ecosistema y de la biodiversidad de la Amazonia. En un art\u00edculo que gan\u00f3 la portada de febrero de este a\u00f1o de la revista <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/nature\/volumes\/626\/issues\/7999\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Nature<\/em><\/a>, la matem\u00e1tica Marina Hirota y sus colegas, de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), se centraron en la necesidad de contar con enfoques multifactoriales a la hora de abordar el tema.<\/p>\n<p>Hirota tambi\u00e9n arrib\u00f3 a un mapa heterog\u00e9neo de respuestas y fragilidades en el territorio amaz\u00f3nico. Para ello combin\u00f3 una serie de otras perturbaciones ambientales que incluyen, adem\u00e1s de las sequ\u00edas pasadas, la propensi\u00f3n a la muerte por inundaciones, incendios y deforestaci\u00f3n. Finalmente, sus estimaciones indicaron que para 2050, entre un 10 % y un 47 % de la selva amaz\u00f3nica estar\u00e1 expuesta al riesgo de lo que se conoce como \u201cpunto sin retorno\u201d, o punto de inflexi\u00f3n, cuando el ecosistema ya no puede recuperarse de la perturbaci\u00f3n que le fue infligida. Adem\u00e1s de las perturbaciones, la investigadora tuvo en cuenta las fuerzas que tienden a proteger la vegetaci\u00f3n, como los l\u00edmites de las tierras ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, los cient\u00edficos est\u00e1n descubriendo que algunas regiones de la Amazonia son m\u00e1s resistentes al cambio clim\u00e1tico de lo que se sab\u00eda antes de la d\u00e9cada de 1990, cuando se empez\u00f3 a hablar de puntos de inflexi\u00f3n clim\u00e1ticos para todo el bioma en forma homog\u00e9nea. Hirota recuerda que el hecho de que la selva posea mecanismos de resistencia no significa que no va a sucumbir si las alteraciones fueran demasiado dr\u00e1sticas. \u201cTan solo significa que disponemos de algo m\u00e1s de tiempo, pero no mucho\u201d, aclara.<\/p>\n<p>Hirota tambi\u00e9n es coautora de un estudio, publicado en 2023 en la revista <em>Nature<\/em> e incluido en el trabajo de Shuli Chen, en donde apunta que los bosques del sudeste de la Amazonia son m\u00e1s resistentes en t\u00e9rminos evolutivos cuando se los analiza mediante una medici\u00f3n de su resistencia al embolismo. \u201cCuanto m\u00e1s negativos son los valores, m\u00e1s estr\u00e9s h\u00eddrico puede soportar un \u00e1rbol en sus vasos antes de sufrir una embolia\u201d, explica. Pero la amenaza que sobrevuela sobre la regi\u00f3n la describe otra medici\u00f3n denominada HSM (las siglas en ingl\u00e9s de margen de seguridad hidr\u00e1ulica), que muestra si las plantas est\u00e1n subsistiendo dentro de los l\u00edmites ecofisiol\u00f3gicos considerados seguros para evitar la mortalidad por sequ\u00eda. Con base en ello, aunque los bosques del sudeste sean m\u00e1s resistentes a la sequ\u00eda, ya est\u00e1n funcionando fuera de los l\u00edmites seguros porque est\u00e1n padeciendo un d\u00e9ficit h\u00eddrico cada vez mayor. En cambio, los bosques del oeste, sudoeste y noroeste, si bien son menos resistentes, no sufren tanto el impacto de las alteraciones en la disponibilidad del agua. El trabajo fue dirigido por la ec\u00f3loga Julia Tavares, quien actualmente realiza una pasant\u00eda investigaci\u00f3n posdoctoral en la Universidad de Upsala, en Suecia. La continuidad de los estudios que combinan los indicadores y las caracter\u00edsticas de cada sector de la selva permitir\u00e1 una mejor comprensi\u00f3n de los riesgos y de las \u00e1reas con mayores probabilidades de conservar su integridad.<\/p>\n<p>Antonio Nobre atribuye las estrategias de defensa a los sistemas de la naturaleza que califica como refinados y complejos, especialmente en los contextos de diversidad biol\u00f3gica y geof\u00edsica. \u201cEstos sistemas, cuando est\u00e1n intactos, suelen dar respuestas apropiadas dentro de su capacidad para autorregularse, siempre y cuando no se rebasen los l\u00edmites que conducen al colapso ecol\u00f3gico, que es lo que ahora estamos viviendo\u201d.<\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Selva en transformaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong><em>Una de las respuestas adaptativas puede ser el surgimiento de una nueva flora, resistente a las condiciones emergentes<\/em><\/p>\n<p>Tanto el trabajo del cient\u00edfico del clima estadounidense Scott Saleska como el de la matem\u00e1tica Marina Hirota analizaron la vegetaci\u00f3n por su aspecto funcional, y no precisamente por la composici\u00f3n de la flora, eligiendo centrarse en las capacidades y propiedades de la vegetaci\u00f3n, sin distinguir especies. Otro estudio publicado en 2018 en la revista <em>Global Change Biology<\/em> por la ec\u00f3loga brasile\u00f1a Adriane Esquivel-Muelbert, en ese entonces en la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, analiz\u00f3 informaci\u00f3n sobre las especies del bioma recolectadas a lo largo de 30 a\u00f1os y detect\u00f3 que ya estaba en curso una sustituci\u00f3n en la composici\u00f3n de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>La investigadora demostr\u00f3 que los ejemplares de las especies que sobreviven mejor en tierras h\u00famedas proliferan cada vez menos en la Amazonia, dando lugar a otras plantas que normalmente crecen en ambientes m\u00e1s secos y con mayor abundancia de di\u00f3xido de carbono en la atm\u00f3sfera. Sin embargo, la sustituci\u00f3n gradual por \u00e1rboles que sobreviven bajo estas condiciones, no marcha a la par de la velocidad de los cambios clim\u00e1ticos globales. Los indicios apuntan en la misma direcci\u00f3n: los cambios han sido demasiado r\u00e1pidos para que la selva consiga adaptarse.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Las resiliencias de la Amazonia<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 345 de noviembre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>CHEN, S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-024-07568-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Amazon forest biogeography predicts resilience and vulnerability to drought<\/a>. <strong>Nature.<\/strong> v. 631, 111-7. 19 jun. 2024.<br \/>\nFLORES, B. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41586-023-06970-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Critical transitions in the Amazon forest system<\/a>. <strong>Nature. <\/strong>v. 626, 555-64. 14 feb. 2024.<br \/>\nTAVARES, J. V. <em>et al<\/em>. Basin-wide variation in tree hydraulic safety margins predicts the carbon balance of Amazon forests. <strong>Nature.<\/strong> v. 617, 111-7. 26 abr. 2023.<br \/>\nESQUIVEL-MUELBERT, A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/full\/10.1111\/gcb.14413\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Compositional response of Amazon forests to climate change<\/a>. <strong>Global Change Biology.<\/strong> v. 25, 39-56. 08 nov. 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Su territorio exhibe una capacidad de respuesta variable ante la crisis clim\u00e1tica y algunas \u00e1reas parecen haber llegado a su punto de colapso ecol\u00f3gico","protected":false},"author":735,"featured_media":555349,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[282,293],"coauthors":[4481],"class_list":["post-555348","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-botanica-es","tag-ecologia-es","position_at_home-sumario"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/735"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=555348"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555348\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":555375,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555348\/revisions\/555375"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/555349"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=555348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=555348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=555348"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=555348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}