{"id":555613,"date":"2025-06-30T15:00:31","date_gmt":"2025-06-30T18:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=555613"},"modified":"2025-06-30T15:00:31","modified_gmt":"2025-06-30T18:00:31","slug":"un-asteroide-que-pasara-cerca-de-la-tierra-en-2029-podra-generar-una-lluvia-de-meteoros-sobre-la-luna-dentro-de-100-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-asteroide-que-pasara-cerca-de-la-tierra-en-2029-podra-generar-una-lluvia-de-meteoros-sobre-la-luna-dentro-de-100-anos\/","title":{"rendered":"Un asteroide que pasar\u00e1 cerca de la Tierra en 2029 podr\u00e1 generar una lluvia de meteoros sobre la Luna dentro de 100 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>El 13 de abril de 2029, el asteroide 99942 Apofis, una estructura rocosa de unos 340 metros (m) de largo y al menos 20 millones de toneladas de peso, se encontrar\u00e1 en el punto m\u00e1s cercano a la Tierra de su \u00f3rbita actual. La distancia entre ambos objetos celestes ser\u00e1 de tan solo 32.000 kil\u00f3metros (km), 12 veces menos que la distancia promedio del planeta a la Luna; algunos sat\u00e9lites artificiales orbitan la Tierra a esta altitud. Cuando fue descubierto, en junio de 2004, Apofis caus\u00f3 conmoci\u00f3n entre los astr\u00f3nomos y gener\u00f3 noticias preocupantes en la prensa. Se lo consideraba el mayor asteroide conocido en rumbo de colisi\u00f3n con la Tierra. Su nombre, cuyo significado es aterrador, parec\u00eda tener sentido. En la mitolog\u00eda egipcia, Apofis era una divinidad asociada al caos y la oscuridad, representado por una serpiente gigante.<\/p>\n<p>Los datos iniciales, obtenidos mediante observaciones incompletas de su \u00f3rbita, indicaban que hab\u00eda un 2,7 % de probabilidad de que Apofis colisione con el planeta en abril de 2029: un viernes 13, como recordaron los m\u00e1s supersticiosos. No estar\u00edamos ante un cataclismo de proporciones mundiales, como fue la ca\u00edda de un asteroide mucho m\u00e1s grande, de unos 10 km de largo, que habr\u00eda causado la extinci\u00f3n de los dinosaurios y gran parte de la vida en el planeta hace unos 66 millones de a\u00f1os. Pero el porrazo espacial con Apofis, que viaja a una velocidad promedio ligeramente superior a la de la Tierra, en teor\u00eda, podr\u00eda destruir un \u00e1rea de unos cuantos cientos de kil\u00f3metros. No obstante, estudios posteriores con informaci\u00f3n m\u00e1s precisa sobre la trayectoria del asteroide indicaron que el cuerpo celeste no hac\u00eda honor a su mote catastr\u00f3fico. Se descart\u00f3 por completo el riesgo de colisi\u00f3n con la Tierra en los pr\u00f3ximos 100 a\u00f1os.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de haberse descartado la probabilidad de una colisi\u00f3n, un estudio reciente del grupo de din\u00e1mica orbital y ciencias planetarias de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), en su campus de la localidad de Guaratinguet\u00e1, analiz\u00f3 otra posible consecuencia del acercamiento de Apofis en abril de 2029. Si el asteroide estuviera rodeado por un conjunto de rocas menores, la estrecha proximidad con la Tierra puede provocar que estos peque\u00f1os fragmentos de materia s\u00f3lida se desprendan de su entorno debido a las perturbaciones gravitacionales y generen una lluvia de meteoros.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el estudio, publicado en mayo en la revista <em>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS)<\/em>, las simulaciones por computadora descartan la probabilidad de que cualquier fragmento rocoso expulsado del asteroide pueda chocar con la Tierra, por lo menos hasta 2229. \u201cPero existe una peque\u00f1a posibilidad de que esa lluvia de meteoros caiga sobre la Luna despu\u00e9s de 2129\u201d, dice el f\u00edsico Othon Winter, coordinador del equipo de la Unesp y uno de los autores del art\u00edculo. Este evento hipot\u00e9tico probablemente no tendr\u00eda grandes repercusiones sobre el sat\u00e9lite natural de la Tierra, pero podr\u00eda producir alguna peque\u00f1a deformaci\u00f3n en la superficie lunar. Estas simulaciones tienen en cuenta las interacciones gravitatorias entre la \u00f3rbita del asteroide y las de los principales cuerpos que orbitan al Sol, b\u00e1sicamente los planetas de nuestro sistema solar.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo precedente, tambi\u00e9n publicado en <em>MNRAS<\/em>, a finales de 2021, el grupo de Winter calcul\u00f3 que la extrema proximidad de Apofis con la Tierra puede producir alteraciones en la forma, la masa y la \u00f3rbita del asteroide. La fuerza gravitacional del planeta podr\u00eda causar peque\u00f1os deslizamientos de rocas en la superficie del cuerpo celeste, deformaciones y eyecciones de masa. \u201cCuando ocurre esto, el asteroide gana impulso, como si se hubiera convertido en un peque\u00f1o cohete\u201d, comenta el f\u00edsico e ingeniero aeroespacial Ant\u00f4nio Bertachini, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), experto en mec\u00e1nica celeste, quien tambi\u00e9n ha estudiado a Apofis.<\/p>\n<p>La materia expelida podr\u00eda dar origen a lo que los astr\u00f3nomos denominan un disco de part\u00edculas alrededor del asteroide. En realidad, las part\u00edculas son cuerpos rocosos menores, con unos pocos cent\u00edmetros o metros de di\u00e1metro. En principio, quedar\u00edan girando en torno al asteroide, atra\u00eddas por la fuerza gravitatoria del astro mayor. Con el tiempo, algunas podr\u00edan escapar del disco, cambiar de direcci\u00f3n y, eventualmente, salir despedidas de su trayectoria normal y dirigirse hacia la Tierra.<\/p>\n<blockquote><p>El 13 de abril de 2029, el asteroide Apofis pasar\u00e1 a una distancia de 32.000 km de la Tierra<\/p><\/blockquote>\n<p>Si Apofis estuviera rodeado por un disco con 15.000 part\u00edculas, el estudio de 2021 estim\u00f3 que alrededor de un 80 % de ellas podr\u00eda sustraerse a la influencia del campo gravitatorio del asteroide en el momento de mayor acercamiento a la Tierra y producir una lluvia de meteoros. \u201cLa hip\u00f3tesis de la existencia de un disco de part\u00edculas en torno a Apofis es veros\u00edmil\u201d, comenta Winter. \u201cEs una caracter\u00edstica que ya ha sido observada en otros asteroides\u201d.<\/p>\n<p>A Apofis se lo considera un asteroide tipo S, formado por s\u00edlice (roca), mezclada con hierro y n\u00edquel. En lugar de estar constituido por un \u00fanico bloque mayor de roca s\u00f3lida, este tipo de cuerpos celestes podr\u00eda estar compuesto por una amalgama incompleta de varios fragmentos s\u00f3lidos de menor tama\u00f1o. Por la acci\u00f3n de la gravedad, estos fragmentos rocosos se unieron, incluso sin llegar a fusionarse por completo, y dieron origen a un objeto mayor. \u201cSi este fuese el caso de Apofis, es a\u00fan m\u00e1s probable que el campo gravitatorio de la Tierra arranque trozos del asteroide, aunque no haya colisi\u00f3n\u201d, dice Winter.<\/p>\n<p>No hay im\u00e1genes con resoluci\u00f3n suficiente como para discernir la forma de Apofis. Todo lo que se puede ver en los exiguos registros del asteroide es un peque\u00f1o punto en el espacio que, al ampli\u00e1rselo, se transforma en una mancha borrosa. La escasa informaci\u00f3n disponible sugiere que su formato ser\u00eda alargado, similar quiz\u00e1 a un man\u00ed. \u201cCuando la sonda Dart choc\u00f3 deliberadamente en 2022 contra la luna Dimorphos del asteroide Didymos, se produjo una alteraci\u00f3n en la \u00f3rbita del sat\u00e9lite natural y, a la vez, hubo eyecci\u00f3n de materia\u201d, recuerda Bertachini. El referido evento fue una prueba de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, para comprobar si era posible desviar a un eventual asteroide en ruta de colisi\u00f3n con la Tierra. Y funcion\u00f3. La sonda Dart, que pesaba unos 600 kilogramos, choc\u00f3 con Dimorphos, de 170 metros de largo y 5,5 millones de toneladas, y modific\u00f3 su trayectoria.<\/p>\n<p>Ning\u00fan trabajo reciente considera a\u00fan factible una colisi\u00f3n de Apofis con la Tierra en los pr\u00f3ximos 100 a\u00f1os. \u201cEl margen de error actual para la trayectoria de Apofis es de menos de 1 km\u201d, dice Winter. La \u00fanica excepci\u00f3n es un art\u00edculo firmado en soledad por el astrof\u00edsico Paul Wiegert, de la Universidad de Ontario Occidental, de Canad\u00e1, que sali\u00f3 publicado a finales de agosto en la revista <em>The Planetary Science Journal<\/em>. En su estudio, el investigador simula un escenario muy remoto, rayano en la ciencia ficci\u00f3n, pero que seg\u00fan sus c\u00e1lculos podr\u00eda situar al asteroide en rumbo de colisi\u00f3n con nuestro planeta.<\/p>\n<p>Si antes de abril de 2029, un asteroide m\u00e1s peque\u00f1o y desconocido, de unos 3 metros de largo, chocase con Apofis, el topetazo podr\u00eda desviar la \u00f3rbita de la roca espacial de 340 m y, quiz\u00e1, empujarla rumbo a la Tierra. \u201cHasta ahora, las estimaciones de la trayectoria de Apofis no tuvieron en cuenta la hip\u00f3tesis de que pueda ser alcanzado por otro peque\u00f1o asteroide o meteoroide, como los que ocasionalmente o de manera imprevisible golpean la Tierra y se observan como meteoros o estrellas fugaces\u201d, dijo Wiegert en su p\u00e1gina web, cuando se divulg\u00f3 su trabajo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los c\u00e1lculos del astr\u00f3nomo canadiense, la probabilidad de que un peque\u00f1o asteroide nunca observado choque con Apofis y modifique su \u00f3rbita es inferior a 1 en 1 mill\u00f3n. La posibilidad de que ese cambio de trayectoria represente alg\u00fan peligro para la Tierra es a\u00fan m\u00e1s \u00ednfima: 1 en 1.000 millones. \u201cEste escenario est\u00e1 pr\u00e1cticamente descartado\u201d, comenta Winter. \u201cPara que se materializase, ser\u00eda necesaria toda una cadena de eventos extraordinarios\u201d. El paso del asteroide en abril de 2029 podr\u00e1 observarse a simple vista, tal como ocurre con el planeta Venus, especialmente antes del alba y del crep\u00fasculo.<\/p>\n<div id=\"attachment_555618\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-555618 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-asteroide-Bennu-2024-11-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"999\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-asteroide-Bennu-2024-11-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-asteroide-Bennu-2024-11-1140-250x219.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-asteroide-Bennu-2024-11-1140-700x613.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/rpf-asteroide-Bennu-2024-11-1140-120x105.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Nasa Goddard's Scientific Visualization Studio | Nasa \/ Goddard \/ University Of Arizona<\/span>Imagen del asteroide Bennu y del equipo de la sonda Osiris-Rex extrayendo una muestra del suelo del astro (<em>arriba y a la izq<\/em>.). Ilustraci\u00f3n que muestra (<em>arriba, a la der<\/em>.) c\u00f3mo operar\u00e1 la nave espacial que se utilizar\u00e1 para explorar el asteroide Apofis (<em>en la cima<\/em>)<span class=\"media-credits\">Nasa Goddard's Scientific Visualization Studio | Nasa \/ Goddard \/ University Of Arizona<\/span><\/p><\/div>\n<p>El origen de Apofis es el mismo que el de los millones de cuerpos rocosos que forman el cintur\u00f3n de asteroides que orbitan el Sol entre Marte y Venus. Se trata de un remanente del proceso de formaci\u00f3n del sistema solar, con sus planetas, lunas y otros objetos, hace unos 4.600 millones de a\u00f1os. Los asteroides en su mayor\u00eda permanecen en el cintur\u00f3n. Algunos, debido a las interacciones gravitatorias, principalmente con J\u00fapiter, el mayor planeta del sistema, cambian de trayectoria con el paso del tiempo y acaban siendo empujados m\u00e1s cerca de la Tierra.<\/p>\n<p>Este es el caso de Apofis, que en su nueva \u00f3rbita fuera del cintur\u00f3n, se acerca a la Tierra cada 7 u 8 a\u00f1os. La \u00faltima vez que lo hizo fue en marzo de 2021, cuando pas\u00f3 a 17 millones de km de la Tierra, unas 500 veces m\u00e1s lejos del planeta de lo que estar\u00e1 en abril de 2029.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s del paso de Apofis por las inmediaciones de la Tierra en abril de 2029, la sonda espacial Osiris-Apex de la Nasa empezar\u00e1 a seguirlo de cerca durante un a\u00f1o y medio. Su misi\u00f3n consistir\u00e1 en obtener im\u00e1genes precisas del asteroide y recoger muestras de la superficie de Apofis. Para tener \u00e9xito en este segundo objetivo, en un momento dado volar\u00e1 pr\u00e1cticamente pegada al asteroide y activar\u00e1 sus motores directamente sobre la superficie del astro. Esta perturbaci\u00f3n har\u00e1 que peque\u00f1as piedras sueltas y polvo de Apofis se alcen del suelo del asteroide y puedan ser capturadas por la nave espacial. En septiembre del a\u00f1o pasado, la sonda, entonces llamada Osiris-Rex, hizo exactamente eso con otro asteroide relativamente cercano a la Tierra \u2012Bennu\u2012, cuyo di\u00e1metro es de aproximadamente 500 metros.<\/p>\n<p>Hay m\u00e1s gente trabajando para que otra misi\u00f3n espacial estudie a Apofis antes de su paso por las proximidades de la Tierra en abril de 2029. El astr\u00f3nomo Daniel Scheeres, de la Universidad de Colorado en Boulder (Estados Unidos), pretende reorientar la misi\u00f3n Janus, cancelada por la Nasa a mediados del a\u00f1o pasado, para ir en pos de este nuevo objetivo. Los dos sat\u00e9lites del proyecto Janus, que inicialmente iban a utilizarse para estudiar un sistema de dos asteroides, est\u00e1n listos para usarse, pero se encuentran almacenados, aparentemente sin ninguna finalidad.<\/p>\n<p>\u201cEl costo de construcci\u00f3n y operaci\u00f3n de la misi\u00f3n original no llega a los 55 millones de d\u00f3lares. Como el lanzamiento de los sat\u00e9lites no se llev\u00f3 a cabo, no se gast\u00f3 todo el dinero\u201d, explic\u00f3 Scheeres, investigador principal de la por ahora cancelada misi\u00f3n Janus, en una entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. \u201cActualmente estoy trabajando con algunos grupos de investigadores con el prop\u00f3sito de enviar a Janus a realizar un sobrevuelo en las proximidades de Apofis. Todav\u00eda estamos formulando los planes y necesitamos que la Nasa acepte nuestra propuesta\u201d.<\/p>\n<p>Para Winter, de la Unesp, ser\u00eda muy importante enviar una misi\u00f3n espacial a estudiar Apofis antes del 13 de abril de 2029. El seguimiento del astro con posterioridad a esta fecha ya est\u00e1 garantizado con el env\u00edo de la sonda Osiris-Apex. \u201cCon observaciones antes y despu\u00e9s del mayor acercamiento de Apofis a la Tierra, podr\u00edamos disponer de datos m\u00e1s precisos sobre los impactos de este evento\u201d, dice el investigador. Europa planea lanzar una sonda \u2012Rams\u00e9s\u2012 para registrar Apofis antes de su virtual encuentro con la Tierra. Podr\u00eda ser una oportunidad \u00fanica. Los astr\u00f3nomos estiman que el paso de un asteroide de este tama\u00f1o tan cerca del planeta ocurre una vez cada 5.000 o 10.000 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Amenaza futura <\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 345 de noviembre de 2024. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La aproximaci\u00f3n al planeta har\u00eda que fragmentos del cuerpo celeste se suelten de su entorno debido a perturbaciones gravitatorias","protected":false},"author":13,"featured_media":555614,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-555613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=555613"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555613\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":556042,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555613\/revisions\/556042"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/555614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=555613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=555613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=555613"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=555613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}