{"id":558544,"date":"2025-08-19T16:46:59","date_gmt":"2025-08-19T19:46:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=558544"},"modified":"2025-08-19T16:46:59","modified_gmt":"2025-08-19T19:46:59","slug":"ruy-caldas-del-gran-serton-a-la-bioquimica-vegetal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ruy-caldas-del-gran-serton-a-la-bioquimica-vegetal\/","title":{"rendered":"Ruy Caldas: Del <em>Gran sert\u00f3n<\/em> a la bioqu\u00edmica vegetal"},"content":{"rendered":"<p>Una infancia pobre en la zona rural de Paracatu, en el estado brasile\u00f1o de Minas Gerais, cercana a la regi\u00f3n inmortalizada por Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa en <em>Gran sert\u00f3n: Veredas<\/em>, no fue un obst\u00e1culo para que el agr\u00f3nomo Ruy de Ara\u00fajo Caldas, de 84 a\u00f1os, llegara hasta donde lleg\u00f3: se convirti\u00f3 en un referente de los estudios sobre bioqu\u00edmica vegetal en el pa\u00eds y un gestor de la ciencia, la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n con desempe\u00f1o de funciones en el gobierno, en universidades p\u00fablicas y privadas y en una empresa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. La enfermedad de Chagas, que acometi\u00f3 a toda su familia \u2012a \u00e9l, a su padre, a su madre y a cinco hermanos\u2012, tampoco se interpuso en su trayectoria cient\u00edfica. Cuando le diagnosticaron la enfermedad, en la d\u00e9cada de 1970, decidi\u00f3 estudiar la respiraci\u00f3n del <em>Trypanosoma cruzi<\/em>, al que se refiere como un \u201cpar\u00e1sito muy inteligente\u201d.<\/p>\n<p>A los 84 a\u00f1os, Caldas lleva casi tres d\u00e9cadas jubilado de la Universidad de Brasilia (UnB). All\u00ed desarroll\u00f3 la mayor parte de su carrera junto a su esposa, la bi\u00f3loga estadounidense Linda Styer Caldas [1945-2007], con quien tuvo tres hijos. La conoci\u00f3 durante su doctorado en la Universidad del Estado de Ohio, en Estados Unidos, se casaron y vinieron a la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP). Poco despu\u00e9s cambiaron Piracicaba por Brasilia, al recibir una oferta laboral inmejorable. Actualmente Caldas sigue viviendo en la capital federal y alterna entre la vida acad\u00e9mica y la administraci\u00f3n de sus propiedades rurales: es ganadero y caficultor. Trabaja en la Universidad Cat\u00f3lica de Brasilia (UCB), donde organiz\u00f3 el programa de posgrado en ciencias gen\u00f3micas y biotecnolog\u00eda y fue prorrector de investigaci\u00f3n y posgrado. En los \u00faltimos a\u00f1os tambi\u00e9n ha pasado algunas temporadas en Goi\u00e2nia, Campo Grande y Piracicaba, ayudando a planificar iniciativas cient\u00edficas y a implementar programas de maestr\u00eda y doctorado en instituciones p\u00fablicas y privadas. Accedi\u00f3 a recibir a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> para la siguiente entrevista.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Bioqu\u00edmica vegetal<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Universidad Cat\u00f3lica de Brasilia<br \/>\n<strong>Estudios<br \/>\n<\/strong>Ingeniero agr\u00f3nomo graduado en la Universidad Rural del Estado de Minas Gerais, la actual Universidad Federal de Vi\u00e7osa (UFV, 1964), maestr\u00eda en nutrici\u00f3n mineral de plantas en la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP, 1967) y doctorado en bioqu\u00edmica vegetal por la Universidad del Estado de Ohio (EE. UU., 1970)<\/div>\n<p><strong>Usted naci\u00f3 en un medio rural, donde vivi\u00f3 estrecheces econ\u00f3micas y dificultades para acceder a la educaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo super\u00f3 estas barreras?<br \/>\n<\/strong>Viv\u00eda en Paracatu, Minas Gerais, una localidad de la \u00e9poca del ciclo del oro, aislada del mundo. Mi madre sol\u00eda repetir que la educaci\u00f3n era la cosa m\u00e1s fundamental. Hab\u00eda cursado la primaria con maestras del normal y se convirti\u00f3 en maestra de escuela rural: daba clases en un rancho de paja. Nos mand\u00f3 a estudiar con otra maestra, muy activa, que se llamaba Jana\u00edna Silva Neiva. El estudio me gustaba, pero tambi\u00e9n me gustaba mucho el campo. Para hacer el cuarto grado de la primaria fui a la ciudad. No quer\u00eda hacer el <em>gymnasium<\/em> [la actual ense\u00f1anza fundamental II] y le ment\u00ed a mi t\u00edo Zec\u00e3o, quien me criaba y viv\u00eda en el campo. Le dije que ya hab\u00eda terminado el examen de admisi\u00f3n. \u00c9l fue a caballo hasta la ciudad, descubri\u00f3 que no era cierto y contrat\u00f3 a una profesora, Eva Mundim, para que me diera un curso intensivo en enero para rendir el examen de ingreso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLe fue bien?<br \/>\n<\/strong>Consegu\u00ed aprobar y fui a hacer el <em>gymnasium<\/em> en Paracatu. Pero mis padres se hab\u00edan mudado a Barretos, en S\u00e3o Paulo, y en 1952 me fui all\u00e1. Muchos profesores que se hab\u00edan graduado en la Facultad de Filosof\u00eda de la USP se hab\u00edan ido a trabajar en el interior. En Barretos tuvimos la suerte de contar con docentes muy calificados en el <em>gymnasium<\/em> Mario Vieira Marcondes. Uno de ellos era Jorge Abreu, autor de un libro de historia general. Me caus\u00f3 una gran impresi\u00f3n cuando nos narraba la historia de los griegos, de S\u00f3crates, Dem\u00f3stenes, Pit\u00e1goras, por lo que pens\u00e9: qu\u00e9 cosa estupenda ser un pensador, un estudioso. \u00c9se fue un punto de viraje. All\u00e1 en Barretos, me gustaba trabajar en la huerta. Cuando termin\u00e9 el <em>gymnasium<\/em> regresamos a Paracatu y yo me dediqu\u00e9 a hacer una huerta para mi padre, pero quer\u00eda seguir aprendiendo. Un agr\u00f3nomo de Paracatu reci\u00e9n graduado en Vi\u00e7osa, Tarso Botelho, me sugiri\u00f3: \u201c\u00bfNo te gustar\u00eda hacer la t\u00e9cnica en Vi\u00e7osa?\u201d. Me inscrib\u00ed y as\u00ed lo hice. All\u00ed conoc\u00ed a un profesor de qu\u00edmica, Walter Brune [1912-2004], con un doctorado en Alemania. Me gust\u00f3 mucho y cambi\u00e9 la horticultura por la qu\u00edmica. Fueron estas dos figuras claves, un historiador y un qu\u00edmico, quienes me mostraron la importancia del conocimiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo fue que se convirti\u00f3 en investigador?<br \/>\n<\/strong>El profesor Walter Brune nunca dictaba clases puramente te\u00f3ricas. Llegaba con dos o tres carritos de laboratorio con reactivos, discut\u00edamos la teor\u00eda y realiz\u00e1bamos los experimentos all\u00ed nom\u00e1s en el aula. Al principio de mi carrera de agronom\u00eda, montamos un proyecto para medir el contenido de vitamina C de las frutas del Cerrado [la sabana brasile\u00f1a]. Fue entonces cuando empec\u00e9 a entender un poquito del m\u00e9todo cient\u00edfico. Al final de la carrera, en 1964, consegu\u00ed realizar una pasant\u00eda en el Instituto Agron\u00f3mico de Campinas [IAC], en el Departamento de Suelos, para hacer mediciones de pH, f\u00f3sforo, potasio y an\u00e1lisis foliar. Aprend\u00ed mucho en ese tiempo. Poco despu\u00e9s, el fitopat\u00f3logo \u00c1lvaro Santos Costa [1912-1998] me convoc\u00f3 para trabajar en el departamento de virolog\u00eda del IAC. \u00c9sa fue otra instancia decisiva, cuando empec\u00e9 a trabajar con la bioqu\u00edmica de los virus en el IAC, en 1965. Santos Costa invit\u00f3 a sumarse a un investigador en virolog\u00eda vegetal, Gerd Benda [1927-2023], de la Universidad del Estado de Luisiana, en Estados Unidos, para pasar una temporada como investigador del IAC, y trabajamos juntos en la bioqu\u00edmica de los virus de la ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el camino hasta llegar a doctorarse en Estados Unidos?<br \/>\n<\/strong>En agosto de 1965, Eur\u00edpedes Malavolta [1926-2008], por entonces director de la Esalq-USP [Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo], conoci\u00f3 mi curr\u00edculum. Me llam\u00f3 y me dijo: \u201cVea, usted ya est\u00e1 contratado aqu\u00ed\u201d. Qued\u00e9 estupefacto. El profesor Malavolta era un gran investigador en el campo de la nutrici\u00f3n mineral de las plantas y fue un gran promotor de un acuerdo de cooperaci\u00f3n entre la USP y la Universidad del Estado de Ohio. Asum\u00ed mi cargo en la Esalq en septiembre de 1965. Entonces Malavolta me dijo: \u201cQuiero que hagas el PhD en Estados Unidos lo antes posible\u201d. El requisito previo para ir a Ohio era haber completado la maestr\u00eda. Pas\u00e9 un a\u00f1o y tres meses dando clases de bioqu\u00edmica, defend\u00ed mi mag\u00edster y me prepar\u00e9 para viajar. En septiembre de 1967 empec\u00e9 el doctorado en Columbus.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l fue el tema de su investigaci\u00f3n de maestr\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Fue sobre el impacto del virus del marchitamiento bronceado del tomate [llamado localmente <em>vira-cabe\u00e7a<\/em>] en la absorci\u00f3n de f\u00f3sforo en las plantas infectadas. Utilizamos f\u00f3sforo radiactivo \u2012la USP dispon\u00eda de un reactor\u2012 para medir la absorci\u00f3n. La enfermedad se conoce como volteacabeza [<em>vira-cabe\u00e7a<\/em>], porque el tomate se va marchitando y el extremo de la planta se vuelve hacia abajo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tal fue el per\u00edodo de su doctorado en Estados Unidos?<br \/>\n<\/strong>Cuando estaba en el IAC, quer\u00eda trabajar con biolog\u00eda molecular. Pero Malavolta y la Esalq estaban interesados en estudiar el metabolismo del nitr\u00f3geno en las plantas. Me march\u00e9 a Ohio sabiendo que iba a hacer un doctorado en bioqu\u00edmica vegetal, para cumplir con las expectativas institucionales, aunque no fuera ese mi inter\u00e9s. Mi director de doctorado era Donald Dougall [1930-2016], un bioqu\u00edmico australiano que trabajaba con el metabolismo del nitr\u00f3geno. Hab\u00eda un tema que quedaba por dilucidar: cu\u00e1l era el mecanismo del que se vale la planta para inmovilizar el ion amonio, que es un ion t\u00f3xico, en una mol\u00e9cula no t\u00f3xica, que es la glutamina. Tuve que montar los primeros biorreactores para cultivar tejidos vegetales, para extraer enzimas y purificar prote\u00ednas.<\/p>\n<blockquote><p>Me cas\u00e9 con Linda y la traje conmigo a Brasil. Ella ayud\u00f3 a impulsar el cultivo de tejidos vegetales<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEsto ya se hac\u00eda en Brasil?<br \/>\n<\/strong>En aquella \u00e9poca, el cultivo de tejidos vegetales era una de las biotecnolog\u00edas consideradas de punta. En Ohio trabaj\u00e1bamos bajo la direcci\u00f3n de Dougall y entonces lleg\u00f3 al laboratorio una investigadora del U. S. Geological Survey, Linda Hancock Styer [1945-2007]. Nos pusimos de novios, nos casamos y la traje conmigo a Brasil. Ella ayud\u00f3 a darle un buen espaldarazo al cultivo de tejidos vegetales en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su regreso a la Esalq?<br \/>\n<\/strong>Hice el doctorado en algo m\u00e1s de tres a\u00f1os y volv\u00ed a la Esalq en 1970. Me dediqu\u00e9 a dar clases y organizar grupos. Mi esposa, Linda, trabajaba de manera informal, organizando grupos de cultivo de tejidos vegetales, pero no hab\u00eda vacantes de docencia en su \u00e1rea. La UnB [Universidad de Brasilia] nos invit\u00f3 a dictar una conferencia aqu\u00ed en Brasilia. Despu\u00e9s de la charla, el rector, Amadeu Cury [1917-2008], y el vicerrector, Jos\u00e9 Carlos Azevedo [1932-2010], nos dijeron: \u201cPodr\u00edan venir a trabajar ac\u00e1. Necesitamos personal en el \u00e1rea de las ciencias de la vida\u201d. Le expliqu\u00e9 que ten\u00eda un compromiso con la USP por cuatro a\u00f1os, el per\u00edodo en el que estuve ausente a causa de mi doctorado. Entonces ofrecieron contratar a Linda y conversar con el rector de la USP para ver si era posible que me cedieran a la UnB. La USP me liber\u00f3 por cuatro a\u00f1os, pero acab\u00e9 renunciando para no tener que volver a asumir mi puesto en la Esalq.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qu\u00e9 ambiente se top\u00f3 en la UnB?<br \/>\n<\/strong>Estaba la carrera de biolog\u00eda, pero no hab\u00eda mucho m\u00e1s en cuanto al \u00e1rea vegetal. Por otra parte, hab\u00eda un grupo grande dedicado a las enfermedades end\u00e9micas, dirigido por Wladimir Lobato Paraense [1914-2012], una eminencia en materia de investigaciones en esquistosomiasis. Tambi\u00e9n hab\u00eda otro grupo investigando la enfermedad de Chagas, liderado por Alu\u00edzio Prata [1920-2011], y otro grupo muy fuerte dirigido por Isaac Roitman. Fui a trabajar con tejidos vegetales, pero necesitaba tener un grupo m\u00e1s s\u00f3lido para obtener resultados concretos. Fue entonces cuando Isaac Roitman, Lobato Paraense y Alu\u00edzio Prata me invitaron a sumarme a un programa creado por el CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico] llamado PIDE [Programa Integrado de Enfermedades End\u00e9micas, en portugu\u00e9s]. Acept\u00e9 trabajar en la bioqu\u00edmica del <em>Trypanosoma cruzi<\/em>, el par\u00e1sito que causa la enfermedad de Chagas, y luego tambi\u00e9n en la de <em>Biomphalaria<\/em>, los caracoles que transmiten la esquistosomiasis. La idea de poder entender c\u00f3mo funciona el mal de Chagas tambi\u00e9n me motiv\u00f3 por una raz\u00f3n particular: descubr\u00ed que era portador de la enfermedad.<\/p>\n<blockquote><p>Ten\u00eda un motivo particular para tratar de entender la enfermedad de Chagas: descubr\u00ed que era portador<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se enter\u00f3?<br \/>\n<\/strong>En 1974, un profesor que trabajaba con Isaac Roitman y era de Paracatu me dijo: \u201cRuy, s\u00e9 que viv\u00edas en el campo, \u00bfya te has hecho el examen de Chagas?\u201d. Le respond\u00ed: \u201cNunca me lo hice. Recuerdo que cuando era ni\u00f1o me pic\u00f3 alguna vinchuca, pero nunca sent\u00ed nada\u201d. Me aplic\u00f3 la prueba y me trajo el resultado. Despu\u00e9s, Alu\u00edzio Prata confirm\u00f3 que, efectivamente, ten\u00eda el <em>T. cruzi<\/em> circulante. Recib\u00ed mucha ayuda del equipo m\u00e9dico de la UnB. Los ex\u00e1menes cardiol\u00f3gicos revelaron una arritmia. Todav\u00eda la tengo, pero est\u00e1 bajo control.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue investigar una enfermedad de la que uno es portador?<br \/>\n<\/strong>Yo era el \u00fanico que me ocupaba de la parte experimental, no dejaba que mis alumnos intervinieran. Tem\u00eda que alguna aguja peque\u00f1a pudiera escap\u00e1rseles, se pincharan y alguno se infectase. Desarroll\u00e9 m\u00e9todos de cultivo de <em>T. cruzi<\/em> a gran escala, incluso para producir anticuerpos en conejos. El problema ya lo ten\u00eda, no hab\u00eda forma de volver atr\u00e1s, y mi objetivo era trabajar para ver si pod\u00eda contribuir a encontrar alguna soluci\u00f3n. Por entonces se pensaba que el bloqueo de la respiraci\u00f3n del <em>T. cruzi<\/em> pod\u00eda ser un mecanismo de control. Me dediqu\u00e9 a trabajar en el laboratorio tratando de entender el funcionamiento del sistema respiratorio del <em>T. cruzi<\/em>, una cuesti\u00f3n fascinante. Se le bloquea la respiraci\u00f3n aer\u00f3bica y recurre a otro mecanismo. Se le bloquea este segundo sistema y desarrolla un tercero. En t\u00e9rminos evolutivos, se trata de un par\u00e1sito muy inteligente. Cuando estudiaba el sistema respiratorio del <em>T. cruzi<\/em> postulamos una hip\u00f3tesis sobre un mecanismo de escape en el sistema inmunol\u00f3gico e incluso formulamos un proyecto del CNPq, pero los asesores respondieron que no hab\u00eda informaci\u00f3n en la literatura sobre el tema y se negaron a respaldarlo. Las nuevas ideas raramente logran despegar. Esta fue una de las cosas que me decepcionaron de la ciencia brasile\u00f1a. Alguien del extranjero tiene que haber publicado algo para generar confianza y entonces puede arribarse a buen puerto. Es dif\u00edcil hacer ciencia de ruptura. Creo que fue por eso que acab\u00e9 dedic\u00e1ndome a formar investigadores que pensaran en forma diferente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo hizo?<br \/>\n<\/strong>En 1983, el rector de la Universidad Federal de Vi\u00e7osa, Ant\u00f4nio Fagundes de Sousa, estaba encantado con el volumen de publicaciones que ten\u00eda mi grupo por aquella \u00e9poca. En Vi\u00e7osa hab\u00eda un gran grupo con doctorado en la Universidad Purdue (EE. UU.), pero que publicaba poco. Me pidi\u00f3 que pasara una temporada all\u00ed con mi esposa, para ver si esa gente se inspiraba y abr\u00eda nuevas l\u00edneas de investigaci\u00f3n. Pas\u00e9 all\u00ed seis meses. Con la ayuda del prorrector de investigaci\u00f3n de ese entonces, Pedro Henrique Monnerat, y Maur\u00edlio Alves Moreira [1949-2013], del \u00e1rea de qu\u00edmica, llegamos a la conclusi\u00f3n de que la universidad funcionaba de manera muy compartimentada. Cada departamento cuidaba su propia quinta, nadie intercambiaba informaci\u00f3n con nadie ni pod\u00eda usar los equipos de otros. Se nos ocurri\u00f3 organizar un ambiente que no fuera departamental y as\u00ed creamos el Centro de Biotecnolog\u00eda Agropecuaria [Bioagro]. Acudimos a la direcci\u00f3n de la Finep y ellos aprobaron la primera inversi\u00f3n para impulsar la conformaci\u00f3n del Bioagro.<\/p>\n<blockquote><p>Las ideas novedosas rara vez prosperan. Esta fue una de mis decepciones con la ciencia brasile\u00f1a<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En la d\u00e9cada de 1980 tuvo una experiencia investigando en el sector privado. \u00bfC\u00f3mo le fue?<br \/>\n<\/strong>British American Tobacco, propietaria en el \u00e1mbito local de Souza Cruz, ten\u00eda varias empresas en el pa\u00eds, tales como Suvalan y Maguary, del segmento de los jugos. Tambi\u00e9n ten\u00eda una participaci\u00f3n accionaria de un 35 % en Aracruz Celulose. Crearon un centro de biotecnolog\u00eda \u2012Bioplanta\u2012 para respaldar a estas empresas, y pensaron que yo ten\u00eda el perfil para coordinar el equipo de biotecnolog\u00eda vegetal. Estuve tres a\u00f1os trabajando all\u00ed.<\/p>\n<p><strong>En aquella \u00e9poca no era habitual tener una experiencia de investigaci\u00f3n en el sector privado, \u00bfcierto?<br \/>\n<\/strong>Hab\u00eda mucho prejuicio. Recuerdo un hecho curioso ocurrido en 1989, inmediatamente despu\u00e9s de la Asamblea Constituyente. Me invitaron a participar de una mesa redonda en un evento sobre biotecnolog\u00eda en Brasil que se llevaba a cabo en la Unicamp organizado por funcionarios del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda. Cuando me present\u00e9 y se enteraron de que trabajaba en una empresa privada, decidieron sacarme de la mesa, alegando que se trataba de una acci\u00f3n que daba lugar a confusiones. Fue algo trist\u00edsimo, no para nosotros en Bioplanta, sino para el ministerio. Afortunadamente, las cosas han evolucionado, pero aqu\u00ed todo es muy lento. Los pa\u00edses que compiten con nosotros comercialmente han evolucionado muy r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p><strong>Usted se jubil\u00f3 en la UnB en 1994. Si tuviera que indicar cu\u00e1l fue su principal contribuci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 dir\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Mi mayor aporte fue en el \u00e1rea de la formaci\u00f3n, especialmente de estudiantes de carreras de grado. Desempe\u00f1\u00e9 un papel estimulando a los alumnos a poner manos a la obra en el laboratorio y a pensar, a ser m\u00e1s cr\u00edticos y anal\u00edticos. Ense\u00f1aba asignaturas dif\u00edciles: biof\u00edsica, bioqu\u00edmica, enzimolog\u00eda. Formamos muchos profesionales calificados. Por entonces, a\u00fan eran muchos los que hac\u00edan el doctorado en el exterior y para eso hab\u00eda que contar con una base cient\u00edfica muy buena. Mi gran contribuci\u00f3n fue ayudar a formar una generaci\u00f3n con una base cient\u00edfica excelente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 hizo despu\u00e9s de jubilarse?<br \/>\n<\/strong>Dos semanas despu\u00e9s de jubilarme me convocaron desde el Ministerio de Salud, a m\u00ed y a la profesora Kumiko Mizuta [1940-2023], para ayudar a estructurar la Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda del ministerio, y all\u00ed fuimos. Por entonces tambi\u00e9n recib\u00ed una invitaci\u00f3n del rector de la Universidad Federal de Goi\u00e1s (UFG), Ary Monteiro do Esp\u00edrito Santo, y acept\u00e9 trabajar como profesor visitante. Me permitieron contratar a algunas personas para cambiar el ambiente. Convoqu\u00e9 a Jo\u00e3o L\u00facio de Azevedo, de la Esalq, y a Almiro Blumenschein [1932-2019], quien hab\u00eda dejado de trabajar en Embrapa [la estatal Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria]. Inmediatamente se incorpor\u00f3 al equipo el recordado S\u00e9rgio Olavo Pinto da Costa [1930-2023]. Tratamos de motivar al personal de la UFG, pero los profesores estaban desanimados. Cuando llegamos, organizamos un seminario y asisti\u00f3 muy poca gente. Hac\u00edamos experimentos con los estudiantes y los chicos empezaron a entusiasmarse. Entonces pudimos contratar docentes nuevos. Cuando nuestra estancia all\u00ed lleg\u00f3 a su fin, dos a\u00f1os despu\u00e9s, hicimos otro seminario y el auditorio se llen\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Usted fue director del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico, el CNPq. \u00bfCu\u00e1les fueron los logros durante su mandato?<br \/>\n<\/strong>El ministro de Ciencia y Tecnolog\u00eda, Jos\u00e9 Israel Vargas, me llam\u00f3 para decirme que Jos\u00e9 Galizia Tundisi, el presidente del CNPq, necesitaba un director de programas especiales. Acept\u00e9 el reto y pudimos romper algunos paradigmas. Por ejemplo, creamos un programa de agronegocios. Le presentamos la propuesta al ministro Vargas y su primera reacci\u00f3n fue decir: \u201cNo, la ciencia no es un negocio\u201d. Le respond\u00ed bromeando: \u201cMinistro, usted tiene un negocio con el Estado, el Estado le paga y a cambio usted presta un servicio\u201d. Entonces acept\u00f3 crear el programa de agronegocios, que hizo las veces de interfaz entre el CNPq, Embrapa y el sector empresarial.<\/p>\n<p><strong>Usted fue miembro del grupo de debati\u00f3 el proyecto de Ley de Innovaci\u00f3n, aprobado en 2004. \u00bfC\u00f3mo fue esta participaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Durante mi etapa en el CNPq, form\u00e9 parte de un grupo de cooperaci\u00f3n sur-sur. Viaj\u00e9 a Corea del Sur y conoc\u00ed las leyes de innovaci\u00f3n coreanas. All\u00e1 hab\u00edan vuelto a conectar los institutos de apoyo al desarrollo industrial, que se hab\u00edan vuelto muy acad\u00e9micos, con la estrategia de desarrollo del pa\u00eds. M\u00e1s adelante, estuve ayudando al presidente de Embrapa, Alberto Portugal, y el ministro de Ciencia y Tecnolog\u00eda, el embajador Ronaldo Sardenberg, fue all\u00ed para participar en una conferencia. Portugal me dijo: \u201cH\u00e1blale al ministro de lo que me has contado sobre Corea\u201d. Cuando me concedi\u00f3 la palabra, le dije: \u201cMinistro, el sistema de control estatal genera una serie de <em>feedbacks<\/em> negativos y est\u00e1 bloqueando las estrategias de Embrapa. Esto debe cambiar\u201d. Ah\u00ed le confi\u00e9 lo que hab\u00eda hecho Corea. En aquella \u00e9poca, el entonces senador Roberto Freire ya hab\u00eda presentado una propuesta de ley de innovaci\u00f3n basada en el modelo franc\u00e9s, que es muy burocr\u00e1tico. Le envi\u00e9 un correo electr\u00f3nico a Carlos Am\u00e9rico Pacheco, a la saz\u00f3n secretario ejecutivo del ministerio, dici\u00e9ndole: \u201cVea Pacheco, Brasil est\u00e1 perdiendo tiempo\u201d. Pacheco concert\u00f3 un encuentro en Brasilia. El ministro reuni\u00f3 a un grupo de diputados y senadores, entre quienes se encontraba Roberto Freire, y hubo un debate a puertas cerradas. Freire coment\u00f3 lo que estaba pensando. Yo les cont\u00e9 un poco acerca de las dificultades para investigar en Brasil, sobre la burocracia y mi experiencia trabajando en Bioplanta. Me invitaron a formar parte del grupo que concibi\u00f3 el CGEE [Centro de Gesti\u00f3n y Estudios Estrat\u00e9gicos] y a colaborar en la elaboraci\u00f3n de la propuesta de la Ley de Innovaci\u00f3n. El mandato presidencial de Fernando Henrique Cardoso lleg\u00f3 a su fin y la Ley de Innovaci\u00f3n fue promulgada durante el gobierno de Luiz In\u00e1cio Lula da Silva.<\/p>\n<blockquote><p>Muchos agricultores tienen conciencia, pero la mayor\u00eda solo pretende sacar el m\u00e1ximo rendimiento posible de las tierras rurales<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En los \u00faltimos a\u00f1os usted repiti\u00f3 en otros lugares el trabajo que llev\u00f3 a cabo en la Universidad Federal de Goi\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo ha sido su experiencia estructurando la ense\u00f1anza y la investigaci\u00f3n en distintas instituciones?<br \/>\n<\/strong>El rector de la Universidad Cat\u00f3lica de Brasilia (UCB), Guy Capdeville, me invit\u00f3 a organizar en la instituci\u00f3n un programa de posgrado en ciencias biol\u00f3gicas. Para ello reunimos un equipo de j\u00f3venes doctores, muchos con experiencia internacional, en el Programa de Posgrado en Ciencias Gen\u00f3micas y Biotecnolog\u00eda, que hoy en d\u00eda ostenta el concepto 7, la nota m\u00e1xima en la escala de clasificaci\u00f3n de la Capes [la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior]. Los prorrectores de las universidades del centro-oeste resolvieron crear tambi\u00e9n una red de biotecnolog\u00eda en nuestra regi\u00f3n. Yo era prorrector en la UCB y me pidieron que coordinara la red. Fui secretario ejecutivo durante 12 a\u00f1os. En 2013, ya algo cansado, decid\u00ed cambiar de rumbo. El entonces ministro de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, Marco Antonio Raupp [1938-2021], me pidi\u00f3 ayuda para elaborar la propuesta de un Programa Nacional de Biotecnolog\u00eda. Montamos un equipo con m\u00e1s de 100 personas para estructurar una propuesta que ser\u00eda presentada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda (CCT), durante la presidencia de Dilma Rousseff. A \u00faltimo momento cambiaron de idea y la propuesta no se present\u00f3 al CCT.<\/p>\n<p><strong>Luego de eso se fue a trabajar a Campo Grande, en Mato Grosso do Sul\u2026<br \/>\n<\/strong>El padre Jos\u00e9 Marinone, rector de la Universidad Cat\u00f3lica Don Bosco, en Campo Grande, me propuso: \u201c\u00bfHar\u00edas aqu\u00ed en la Universidad Cat\u00f3lica Don Bosco lo mismo que has hecho en la UCB?\u201d. Ten\u00eda que reestructurar un programa de biotecnolog\u00eda. No solo la maestr\u00eda subi\u00f3 de nivel, sino que tambi\u00e9n se consigui\u00f3 aprobar el doctorado que ya est\u00e1 calificado con nota 5 en la clasificaci\u00f3n de la Capes. Me qued\u00e9 trabajando all\u00ed dos a\u00f1os. Estaba regresando a Brasilia cuando Marcelo Turine, el rector de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul [UFMS], me pidi\u00f3 que lo ayudara con un doctorado que estaba un poco flojo. Di clases de bioqu\u00edmica m\u00e9dica en ingl\u00e9s durante dos a\u00f1os, para reforzar la evaluaci\u00f3n del programa con la Capes. Entonces se desat\u00f3 la pandemia y volv\u00ed a Brasilia para ocuparme del cuidado de mi granja de ganader\u00eda lechera.<\/p>\n<p><strong>Recientemente, tuvo un nuevo paso por la Esalq. \u00bfC\u00f3mo se dio ese regreso?<br \/>\n<\/strong>Me llam\u00f3 el director de la Esalq, Durval Dourado Neto. Iba por el segundo a\u00f1o de su mandato y quer\u00eda que le diera una mano con la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica. Vend\u00ed la granja y me fui a trabajar con \u00e9l. La FAPESP lanz\u00f3 el pliego licitatorio para los Cepid [Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n]. Le dije: \u201cDurval, hay que aprovechar esta oportunidad\u201d. Nos reunimos con Ricardo Ribeiro Rodrigues, Pedro Brancalion, Eduardo Aranha y Luiz Estraviz para debatir qu\u00e9 tema del Cepid tendr\u00eda sentido para la Esalq. A Estraviz se le ocurri\u00f3 la idea del carbono en la agricultura tropical y Eduardo Cerri asumi\u00f3 la direcci\u00f3n del proyecto. Afortunadamente, fue aprobado y se encamina a convertirse en una importante referencia internacional. Una vez cumplida mi etapa all\u00ed, regres\u00e9 a la Universidad Cat\u00f3lica de Brasilia.<\/p>\n<p><strong>Siempre se mantuvo en contacto con la vida rural. \u00bfA\u00fan conserva alguna granja?<br \/>\n<\/strong>Dej\u00e9 el campo a los 18 a\u00f1os, pero el campo nunca me abandon\u00f3. Mi familia trabajaba en Barretos, en una granja ganadera llamada Nova \u00cdndia, cuyo due\u00f1o era muy rico, estricto, como todos esos <em>coron\u00e9is<\/em> [pesos pesados]. En cierta ocasi\u00f3n le dije a mi padre: \u201cUn d\u00eda, vamos a comprar una granja\u201d. Cuando vine aqu\u00ed a Brasilia, en 1972, consegu\u00ed adquirir unas tierras y le puse el mismo nombre, Fazenda Nova \u00cdndia. La mantuve durante unos 25 a\u00f1os. Despu\u00e9s se la ced\u00ed a mis hijos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 produc\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Llegu\u00e9 a tener 1.000 cabezas de ganado, produc\u00eda 1.200 litros de leche por d\u00eda. Tambi\u00e9n cultivaba soja, ma\u00edz y caf\u00e9. Eran 2.050 hect\u00e1reas. Solo abr\u00ed 1.000 hect\u00e1reas, y dej\u00e9 1.050 como reserva. Estudiantes de ecolog\u00eda realizaron all\u00ed trabajos de doctorado en los corredores ecol\u00f3gicos. Mi esposa, Linda, ayud\u00f3 a organizar el primer programa de ecolog\u00eda en Brasil, aqu\u00ed en la UnB, en la d\u00e9cada de 1970. Tras su muerte, la granja pas\u00f3 a manos de nuestros hijos. M\u00e1s tarde mont\u00e9 otra granja ganadera y lechera, mucho m\u00e1s peque\u00f1a. La vend\u00ed cuando me mud\u00e9 a Piracicaba. Ahora estoy montando una granja de caficultura. Mi <em>hobby<\/em> es producir caf\u00e9s especiales. Se encuentra en Cristalina, en el estado de Goi\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la situaci\u00f3n actual del Cerrado? Las \u00faltimas noticias dan cuenta que el cambio en el uso del suelo viene aceler\u00e1ndose cada vez m\u00e1s all\u00ed\u2026<br \/>\n<\/strong>Ha habido errores en la explotaci\u00f3n agr\u00edcola del Cerrado. El gobierno federal, a trav\u00e9s de Delfim Neto como ministro de Agricultura, nombr\u00f3 a Mauro Silva Reis, profesor de Ingenier\u00eda Forestal en Vi\u00e7osa, para dirigir el Instituto Brasile\u00f1o de Desarrollo Forestal [IBDF]. \u00c9l ten\u00eda un doctorado en patolog\u00eda forestal por la Universidad del Estado de Carolina del Norte en Raleigh [EE. UU.], y una perspectiva fant\u00e1stica. Demostr\u00f3 que era importante que el Cerrado conservara al menos un 20 % de cada \u00e1rea, incluso en los proyectos de reforestaci\u00f3n, y eso se incorpor\u00f3 a la ley. Pero en cierto momento, la bancada ruralista en el Congreso cambi\u00f3 la legislaci\u00f3n y estableci\u00f3 que un propietario pod\u00eda tener una reserva en cualquier lugar, pudiendo comprarla fuera de su propiedad. Y entonces se arras\u00f3 pr\u00e1cticamente con todo. La granja que les legu\u00e9 a mis hijos se vendi\u00f3, por ejemplo. El comprador no dej\u00f3 un solo \u00e1rbol en pie. Hay muchos agricultores que conservan cierta conciencia, pero la mayor\u00eda solo piensa en sacar el m\u00e1ximo rendimiento posible de las tierras rurales. Es importante mantener a los polinizadores y una parte del ecosistema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"A los 84 a\u00f1os, el agr\u00f3nomo que sembr\u00f3 equipos y programas de investigaci\u00f3n en diversas universidades brasile\u00f1as hace un repaso de su carrera","protected":false},"author":11,"featured_media":558545,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[267,278,280,281,293],"coauthors":[98],"class_list":["post-558544","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-agronomia-es","tag-biologia-es","tag-bioquimica-es","tag-biotecnologia-es","tag-ecologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558544"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":558551,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558544\/revisions\/558551"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/558545"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558544"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=558544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}