{"id":558577,"date":"2025-08-19T17:12:28","date_gmt":"2025-08-19T20:12:28","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=558577"},"modified":"2025-08-19T17:12:28","modified_gmt":"2025-08-19T20:12:28","slug":"jose-nelson-onuchic-un-modelador-de-estructuras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/jose-nelson-onuchic-un-modelador-de-estructuras\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Nelson Onuchic: Un modelador de estructuras"},"content":{"rendered":"<p>A Jos\u00e9 Nelson Onuchic le gusta moverse libremente entre diferentes temas que investigaci\u00f3n. \u201cLo maravilloso de la vida acad\u00e9mica es poder estudiar lo que uno quiera\u201d, declar\u00f3 en la entrevista concedida a <em>Pesquisa FAPESP<\/em> el 9 de octubre.<\/p>\n<p>Investigador de la Universidad Rice, en Estados Unidos, Onuchic estuvo de visita en Brasil. Vino para participar en un simposio sobre temas de actualidad en biof\u00edsica molecular y visit\u00f3 el Centro Nacional de Investigaciones en Energ\u00eda y Materiales (CNPEM), de Campinas, donde funciona la fuente de luz sincrotr\u00f3n Sirius, para proponer un acuerdo de colaboraci\u00f3n. Est\u00e1 interesado en traer al pa\u00eds una t\u00e9cnica de secuenciaci\u00f3n de genomas desarrollada por sus colaboradores en Estados Unidos y en utilizar Sirius para analizar la estructura tridimensional de los genomas.<\/p>\n<p>Hijo de profesores universitarios, los matem\u00e1ticos Nelson Onuchic [1926-1999] y Lourdes de La Rosa Onuchic, quien a sus 93 a\u00f1os a\u00fan se mantiene activa, Jos\u00e9 Nelson se gradu\u00f3 en ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en 1980 y en f\u00edsica en 1981 en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), en la ciudad de S\u00e3o Carlos.<\/p>\n<p>Tras completar el doctorado en el Instituto de Tecnolog\u00eda de California (Caltech), bajo la direcci\u00f3n del f\u00edsico John Hopfield, ganador del Nobel de F\u00edsica de 2024, retorn\u00f3 fugazmente a S\u00e3o Carlos antes de convertirse en profesor de la Universidad de California en San Diego (UCSD). All\u00ed, comenz\u00f3 a estudiar el plegamiento de las prote\u00ednas y, junto a sus colaboradores, propuso dos conceptos que lo convirtieron en una referencia en este campo. En 2011 se mud\u00f3 a Rice, en Texas, donde inici\u00f3 una l\u00ednea de investigaci\u00f3n sobre el c\u00e1ncer. A los 66 a\u00f1os, lleva publicados m\u00e1s de 400 art\u00edculos cient\u00edficos que acumulan 45.000 citas en otros trabajos, y es director adjunto del Centro de F\u00edsica Biol\u00f3gica Te\u00f3rica, que realiza estudios en \u00e1reas ubicadas en la frontera del conocimiento. Pueden leerse a continuaci\u00f3n los tramos principales de la entrevista.<\/p>\n<p><strong>En octubre, usted particip\u00f3 en un simposio sobre biof\u00edsica molecular en S\u00e3o Paulo. \u00bfDe qu\u00e9 habl\u00f3 en su intervenci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>De la estructura del genoma, de c\u00f3mo \u00e9ste se organiza en el n\u00facleo de las c\u00e9lulas. La mayor parte del tiempo, la mol\u00e9cula de ADN [que alberga los genes y los tramos no codificantes de las prote\u00ednas] adopta la forma de cromatina, el ADN ligeramente enrollado en torno a las prote\u00ednas. La estructura tridimensional de la cromatina es importante para controlar qu\u00e9 genes se leer\u00e1n y cu\u00e1ndo. La misma puede ocultar algunos genes y exponer otros a la maquinaria de lectura de las c\u00e9lulas. Los libros convencionales de gen\u00e9tica molecular no hablan de la estructura tridimensional de esta mol\u00e9cula, un conocimiento que va cambiando r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p><strong>En 2016 public\u00f3 un art\u00edculo en la revista <em>PNAS<\/em> que hablaba precisamente de c\u00f3mo cambia la estructura del ADN y permite la lectura del gen, \u00bfverdad?<br \/>\n<\/strong>Exactamente. Empezamos a trabajar en este campo con Erez Aiden, de la Baylor College of Medicine, quien utiliza una t\u00e9cnica llamada Hi-C contact map, que permite identificar, por ejemplo, tramos de cromatina que se encontraban distantes en la mol\u00e9cula de ADN, pero espacialmente cerca en la cadena plegada. Utilizamos este mapa de contactos en dos dimensiones para generar la estructura 3D de la cromatina. El modelo ha evolucionado y, en la actualidad, ya no necesitamos Hi-C. Ahora tomamos segmentos compuestos por 50.000 pares de bases del genoma, de 10 veces el tama\u00f1o de un gen, y separamos cada segmento por categor\u00edas. En la versi\u00f3n m\u00e1s simple del modelo, dividimos la cromatina en dos categor\u00edas: eucromatina, a la que llamamos A, menos condensada y m\u00e1s fluida, que contiene m\u00e1s genes expresados, y heterocromatina, a la que denominamos B, m\u00e1s plegada y con menos informaci\u00f3n gen\u00e9tica. El modelo tambi\u00e9n utiliza informaci\u00f3n de la t\u00e9cnica ChIP-seq, que estudia c\u00f3mo est\u00e1n asociadas las prote\u00ednas al ADN, para obtener informaci\u00f3n epigen\u00e9tica, es decir, del patr\u00f3n de activaci\u00f3n de los genes, y poder clasificar los tipos de cromatina.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo funciona?<br \/>\n<\/strong>El modelo consta de cuatro partes. Tres de ellas son m\u00e1s importantes. En primer lugar, consideramos que el ADN es un pol\u00edmero <em>soft<\/em>, que puede recortarse, como ocurre naturalmente a causa de ciertas prote\u00ednas. A continuaci\u00f3n, el modelo separa los tipos A y B por similitud. Los tipos A tienden a agruparse con los A y los tipos B, con los B. La tercera parte es el cromosoma ideal, en el que las secciones espacialmente cercanas a la cadena tienden a atraerse. Esto crea contactos locales, que generan compactaci\u00f3n y formaci\u00f3n de h\u00e9lices. Al aumentar los contactos locales, se evita la formaci\u00f3n de nodos. Esto reviste importancia en el caso de los cromosomas. Cuando sus tramos se expresan necesitan desenrollarse y no es deseable que aparezcan nodos. La forma en que la cromatina se pliega logra evitarlo. Se dice que parte de la compactaci\u00f3n local es motorizada, es decir, promovida por prote\u00ednas. El 95 % del tiempo, la c\u00e9lula se encuentra en interfase, cuando la cromatina se encuentra desplegada y se duplica. El 5\u00a0% restante entra en fase de mitosis, la divisi\u00f3n celular. En la mitosis, la compactaci\u00f3n aumenta y el cromosoma se pliega m\u00e1s. Nuestro modelo muestra que, al aumentar la motorizaci\u00f3n, tambi\u00e9n se incrementa la compactaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de h\u00e9lices.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodo esto es gobernado por las caracter\u00edsticas qu\u00edmicas y el\u00e9ctricas de las mol\u00e9culas?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es, pero debe recordarse que el genoma posee funciones muy espec\u00edficas, que deben preservarse debido a su conformaci\u00f3n. El genoma tiene que tener la capacidad de ser transcrito [le\u00eddo por la maquinaria de las c\u00e9lulas y codificado bajo la forma de ARN], de duplicarse y de dividirse. Aunque los modelos lo tratan como un pol\u00edmero, al igual que las prote\u00ednas, la funcionalidad del genoma y la de las prote\u00ednas es distinta. Las prote\u00ednas son m\u00e1s r\u00edgidas, mientras que el genoma es m\u00e1s maleable. Estamos trabajando para dilucidar la importancia de las caracter\u00edsticas estructurales del genoma para su funci\u00f3n. Esto ya se ha hecho en el caso de las prote\u00ednas. Durante mucho tiempo se trabaj\u00f3 en el plegamiento de las prote\u00ednas para poder definir su estructura. Pero, en el fondo, lo que se quiere saber es cu\u00e1l es la funci\u00f3n de las prote\u00ednas.<\/p>\n<p><strong>Pero en el caso de las prote\u00ednas la estructura define la funci\u00f3n, \u00bfno es as\u00ed?<br \/>\n<\/strong>Muchos manuales de biolog\u00eda hablan de la relaci\u00f3n entre la estructura y la funci\u00f3n. Pero entender la funci\u00f3n es algo m\u00e1s complicado. Muchas prote\u00ednas tienen varias estructuras. Algunas son ordenadas. Otras son desordenadas y se ordenan cuando se unen a otra mol\u00e9cula. Cuando comenzamos a determinar las primeras estructuras proteicas, empezamos por las m\u00e1s sencillas, las enzimas, cuya estructura est\u00e1 bien definida. En ellas, la funci\u00f3n est\u00e1 estrechamente asociada a la forma. Pero las prote\u00ednas son mucho m\u00e1s diversas que eso. La capacidad de estos pol\u00edmeros formados por la combinaci\u00f3n de 20 tipos de amino\u00e1cidos de asumir estructuras diferentes es asombrosa. Pueden ser enzimas, se\u00f1alizadores, fibras, etc.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo ayudan los f\u00edsicos a los bi\u00f3logos a entender esta complejidad?<br \/>\n<\/strong>La cuesti\u00f3n del plegamiento de prote\u00ednas puede analizarse de dos maneras. El bi\u00f3logo pregunta: dada una secuencia de amino\u00e1cidos, \u00bfpuede determinarse la estructura y la funci\u00f3n de la prote\u00edna? Como f\u00edsico, lo planteo de forma diferente: partiendo de una secuencia de amino\u00e1cidos, \u00bfpuede saberse si una prote\u00edna tiene o no una estructura definida? Yo estoy m\u00e1s interesado en saber qu\u00e9 diferencia a una prote\u00edna de un pol\u00edmero aleatorio de amino\u00e1cidos. Desde esta perspectiva, en 1992 propuse [en un art\u00edculo publicado en la revista <em>PNAS<\/em>, firmado en coautor\u00eda con Peter Leopold y Mauricio Montal, de la Universidad de California en San Diego] el concepto de embudo o t\u00fanel de plegamiento. En 1995, Paul Wolynes, Joe Bryngelson, Nicholas Socci, Zaida Luthey-Schulten y yo acabamos de darle forma al concepto de paisaje de energ\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 plantean esas propuestas?<br \/>\n<\/strong>Exist\u00eda una paradoja sobre el plegamiento que ven\u00eda arrastr\u00e1ndose desde la d\u00e9cada de 1960. Con base en el estudio de peque\u00f1as prote\u00ednas globulares, se supuso que se pliegan y adoptan su configuraci\u00f3n final cuando alcanzan un estado de energ\u00eda m\u00ednima. Pero las prote\u00ednas pueden adoptar una cantidad tan grande de configuraciones que tardar\u00edan mucho tiempo en asumir ese estado. Un pol\u00edmero aleatorio tiene varios estados m\u00ednimos de energ\u00eda, estructuralmente muy diferentes. En las prote\u00ednas, propusimos la idea de que no basta con tener un estado m\u00e1s atractivo que los dem\u00e1s. Tiene que ser m\u00e1s atractivo para permitir encontrar la estructura deseada y menos atractivo para aquellas que no se deseen. El n\u00famero de estados favorables disminuye a medida que se acercan a la estructura m\u00e1s estable.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe ah\u00ed la idea del embudo?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es. Tambi\u00e9n hay un concepto que llamamos entrop\u00eda de configuraci\u00f3n. Si una prote\u00edna se encuentra por encima de su temperatura de plegamiento, habr\u00e1 varios estados posibles. Si est\u00e1 por debajo, habr\u00e1 un estado m\u00e1s estable que empieza a prevalecer. Este estado posee suficiente energ\u00eda de atracci\u00f3n como para compensar la entrop\u00eda de configuraci\u00f3n contra la que compite. En otras palabras, hay una temperatura en la que la energ\u00eda prevalece sobre la entrop\u00eda. Pero se pretende que esta temperatura que propicia el plegamiento se alcance antes de que la mol\u00e9cula de la prote\u00edna adopte lo que se conoce como estado v\u00edtreo y pierda movilidad, quedando atrapada all\u00ed, como en una trampa. La idea del paisaje de energ\u00eda plantea que existe un estado atractivo mucho m\u00e1s profundo que el de las trampas. Es posible deducir muchas cosas de las prote\u00ednas partiendo de esta hip\u00f3tesis: si la prote\u00edna se pliega, logra optimizar una estructura estable por sobre las dem\u00e1s. Bas\u00e1ndome en esta idea, parto de la estructura de la prote\u00edna y creo un modelo en el que todos los estados [estables] son atractivos y los estados no nativos son repulsivos. Con este modelo es posible entender todas las transiciones y todos los estados intermedios del plegamiento. En un art\u00edculo publicado este a\u00f1o en la revista <em>Science<\/em>, mi equipo y el de Paul Whitford, de la Universidad Northwestern, colaboramos con el de Walther Mothes, de la Universidad Yale. Mediante el uso de tomograf\u00eda electr\u00f3nica criog\u00e9nica, Mothes defini\u00f3 las estructuras que adopta la prote\u00edna de la esp\u00edcula del nuevo coronavirus al invadir las c\u00e9lulas. Pero las estructuras obtenidas eran de baja resoluci\u00f3n. Nosotros ya hab\u00edamos elaborado un modelo de la invasi\u00f3n celular y observamos que nuestras configuraciones de la esp\u00edcula eran muy similares a las que ellos obtuvieron. Entonces decidimos trabajar juntos para confeccionar un modelo que combinara los datos experimentales con nuestras simulaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY a qu\u00e9 conclusi\u00f3n llegaron?<br \/>\n<\/strong>La prote\u00edna de la esp\u00edcula se encuentra en la superficie del coronavirus. Cuando se adhiere al receptor en la superficie de las c\u00e9lulas humanas, experimenta transformaciones estructurales que acortan la distancia entre la membrana del virus y la de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEste mecanismo ya hab\u00eda sido observado en otros virus?<br \/>\n<\/strong>La primera prote\u00edna en la que lo detectamos fue la hemaglutinina, del virus influenza, el virus de la gripe.<\/p>\n<p><strong>Es dif\u00edcil de observar porque todo est\u00e1 siempre en movimiento.<br \/>\n<\/strong>Por eso tuvimos que utilizar anticuerpos que se unen a los estados intermedios de la esp\u00edcula para estabilizarse. Eso es lo que nos interesa. Si tengo un anticuerpo que se une a un estado intermedio, puedo modificarlo para que interrumpa la transici\u00f3n a su estado final. Si conseguimos bloquear esta transici\u00f3n, acaso podamos impedir que el virus entre en las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>Usted particip\u00f3 recientemente en un estudio sobre el genoma del mamut lanudo. \u00bfQu\u00e9 descubrieron?<br \/>\n<\/strong>Los cient\u00edficos que iniciaron el proyecto llevaban a\u00f1os trabajando en el mismo y, en la etapa final, ten\u00edan que hacer el modelado con los datos, as\u00ed que nos convocaron. Tuvieron que desarrollar estrategias para recoger muestras del material gen\u00e9tico del esp\u00e9cimen, que llevaba 52.000 a\u00f1os congelado. Cuando las obtuvieron, elaboraron un mapa de Hi-C y notaron que hab\u00eda ciertas estructuras preservadas. Este ADN se congel\u00f3 y se sec\u00f3. Aunque el cromosoma estaba roto en varios fragmentos, estas piezas no se hab\u00edan movido mucho y la estructura 3D del ADN se conserv\u00f3 parcialmente. Con el Hi-C y el modelado, logramos recuperar esa estructura.<\/p>\n<blockquote><p>Utilizamos<em> informaci\u00f3n del genoma de los elefantes para reconstituir el genoma del mamut lanudo<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo colabor\u00f3 su grupo?<br \/>\n<\/strong>Dijimos: \u201cAunque este ADN tiene 52.000 a\u00f1os, creemos que las reglas de su organizaci\u00f3n y la forma en que los distintos tramos se conectan siguen siendo las mismas\u201d. As\u00ed que decidimos examinar el genoma de sus primos, los elefantes. Utilizamos informaci\u00f3n del genoma de los elefantes para reconstruir el del mamut lanudo. Luego, utilizando nuestros modelos del genoma, logramos reducir bastante el nivel de distorsi\u00f3n de la muestra y generamos la estructura del genoma en tres dimensiones. A continuaci\u00f3n, observamos qu\u00e9 partes del genoma del mamut eran m\u00e1s activas y cu\u00e1les menos. Tambi\u00e9n vimos qu\u00e9 regiones gen\u00e9ticas eran activas en el mamut y no lo son en el elefante. Una es la que estimula el crecimiento del pelo, mucho m\u00e1s abundante en los mamuts. Esto indica que lo que hicimos era coherente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 le parece el panorama actual de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en Brasil?<br \/>\n<\/strong>Estamos prestando poca atenci\u00f3n a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica. No enfocarse en ella es quemar el futuro. La ciencia b\u00e1sica es el resguardo de la capacidad intelectual de la sociedad, mientras que la importancia de la ciencia aplicada radica en que genera riqueza. En el mundo actual, la seguridad nacional se asocia m\u00e1s al control del conocimiento que al poder\u00edo militar. En Brasil, todos quieren registrar patentes. La cantidad de patentes innecesarias generadas en el pa\u00eds es impresionante. No dejan de ser importantes, pero el control del conocimiento debe valorarse m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo ocurre lo mismo en todo el mundo?<br \/>\n<\/strong>No. En Estados Unidos registramos patentes espor\u00e1dicamente. Todos sabemos que proteger buenas patentes no es sencillo. Es caro, necesitas un equipo jur\u00eddico para protegerla. Hay que ser selectivo. Pero este cuadro forma parte del proceso de aprendizaje. Ten\u00edamos una ley de protecci\u00f3n intelectual d\u00e9bil en Brasil. Estamos aprendiendo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas patentes genera su grupo cada a\u00f1o?<br \/>\n<\/strong>Una patente cada cuatro o cinco a\u00f1os y unos 15 art\u00edculos por a\u00f1o. Lo que vale para las patentes tambi\u00e9n vale para los art\u00edculos cient\u00edficos. Hay una tendencia a concentrarse en las cifras de la producci\u00f3n cient\u00edfica o de las patentes cuando se asciende a un investigador. Pero yo pregunto: \u201c\u00bfAlguien ley\u00f3 los art\u00edculos? \u00bfSabe de qu\u00e9 tratan? \u00bfCu\u00e1l es el impacto del trabajo?\u201d. Es f\u00e1cil obtener estas cifras. Forma parte del proceso, pero creo que las cosas van por buen camino.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn Brasil tambi\u00e9n?<br \/>\n<\/strong>Particularmente en Brasil. La calidad de la ciencia brasile\u00f1a ha mejorado considerablemente. Existen varios grupos que han dejado de ser seguidores y ahora compiten de igual a igual a nivel internacional. Esto se aplica, por ejemplo, a buena parte de los Cepid [los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n financiados por la FAPESP].<\/p>\n<p><strong>En los pr\u00f3ximos d\u00edas visitar\u00e1 el Sirius, en Campinas. \u00bfQu\u00e9 ir\u00e1 a hacer?<br \/>\n<\/strong>Voy a entrevistarme con Ant\u00f4nio Jos\u00e9 Roque da Silva, el director general del CNPEM [Centro Nacional de Investigaciones en Energ\u00eda y Materiales] y con investigadores del Laboratorio Nacional de Biociencias. Estamos interesados en establecer una cooperaci\u00f3n entre nuestro grupo y el de Erez Aiden con el CNPEM. Queremos aprovechar la ventana de oportunidad de Sirius, cuya capacidad pocos lugares del mundo igualan. Sirius puede obtener tomograf\u00edas en una resoluci\u00f3n que no logran otros dispositivos. Pretendemos utilizarlo para realizar tomograf\u00eda de genomas.<\/p>\n<blockquote><p>Estamos prestando poca atenci\u00f3n a la investigaci\u00f3n b\u00e1sica. No enfocarse en ella es quemar el futuro<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pretenden encontrar en el genoma?<br \/>\n<\/strong>Dos de nuestros colaboradores, Erez Aiden y Olga Dudchenko, est\u00e1n desarrollando un proyecto denominado DNA Zoo. Pretenden secuenciar el ADN de varias especies de plantas y animales. El reto de secuenciar los genomas de estas especies radica en que para ellas no existe ninguna referencia. Al secuenciar estos genomas habr\u00e1 muchos errores. Dudchenko ha concebido una estrategia que se vale de la t\u00e9cnica Hi-C [que permite conocer qu\u00e9 partes se encuentran espacialmente pr\u00f3ximas] para corregir los errores durante la alineaci\u00f3n. Es una secuenciaci\u00f3n mucho m\u00e1s barata. Ella y Aiden est\u00e1n utilizando esta estrategia para secuenciar los genomas de diversas especies. Queremos transferirles esta tecnolog\u00eda aqu\u00ed, para secuenciar el genoma de especies brasile\u00f1as.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podr\u00e1 verse con la luz sincrotr\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Podr\u00e1 verse el genoma en tres dimensiones dentro del n\u00facleo de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 es esto importante?<br \/>\n<\/strong>El genoma es espectacular. Durante la divisi\u00f3n celular, sufre enormes cambios estructurales. Como f\u00edsico, quiero saber si este sistema puede descoordinarse y formarse nuevamente o si posee una memoria que le permita salir del estado en que se encuentra en interfase, pasar al de la mitosis y volver. Si tiene memoria, \u00bfc\u00f3mo funciona? \u00bfQu\u00e9 consecuencias acarrea? \u00bfCu\u00e1les son los mecanismos de control?<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 lo incit\u00f3 a trasladarse de la Universidad de California a Rice?<br \/>\n<\/strong>Fueron varios los motivos. En la ciencia, como todo en la vida, se pasa por una crisis de la mediana edad. Mi paso por San Diego me depar\u00f3 muchas cosas buenas. Llegu\u00e9 en 1990, me dieron un cargo como profesor, que all\u00ed se conoce como <em>tenure<\/em>, en 1992, y el puesto de profesor titular en 1995. En 2006 fui electo como miembro de la Academia Nacional de Ciencias. Ten\u00eda 54 a\u00f1os, hab\u00eda hecho muchas cosas en el campo de las prote\u00ednas y pens\u00e9: \u201cSi sigo aqu\u00ed, seguir\u00e9 haciendo esto por el resto de mi vida. \u00bfQu\u00e9 tal si cambio?\u201d Por entonces, en Rice me ofrecieron la oportunidad de iniciar estudios sobre el c\u00e1ncer y el Instituto de Prevenci\u00f3n e Investigaci\u00f3n del C\u00e1ncer de Texas (CPRIT), asign\u00f3 a nuestro centro un presupuesto de 10 millones de d\u00f3lares para iniciar un proyecto te\u00f3rico sobre el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSobre qu\u00e9 tratan sus investigaciones en el \u00e1rea del c\u00e1ncer?<br \/>\n<\/strong>Desarrollamos modelos del metabolismo trabajando con redes gen\u00e9ticas. Cuando llegu\u00e9 all\u00ed, empec\u00e9 a trabajar con Eshel Ben-Jacob [de la Universidad de Tel Aviv, en Israel] y propusimos un modelo para explicar la activaci\u00f3n de genes que lleva a las c\u00e9lulas a volverse invasivas en el c\u00e1ncer durante la transici\u00f3n epitelio-mesenquimal. En la misma, las c\u00e9lulas epiteliales [est\u00e1ticas, como las de la piel o las que recubren los \u00f3rganos internos] sufren alteraciones bioqu\u00edmicas y adquieren las caracter\u00edsticas de las c\u00e9lulas mesenquimales [capaces de migrar e invadir tejidos]. Demostramos que esta transici\u00f3n se rige por la interacci\u00f3n entre un gen y un micro-ARN. Esta interacci\u00f3n permite generar estados h\u00edbridos, en los que las c\u00e9lulas presentan caracter\u00edsticas tanto epiteliales como mesenquimales en simult\u00e1neo. Demostramos que esto puede ocurrir cuando las c\u00e9lulas est\u00e1n sometidas a estr\u00e9s. Las c\u00e9lulas h\u00edbridas son capaces de moverse y adherirse, creando cl\u00fasteres, conglomerados que son m\u00e1s dif\u00edciles de destruir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El f\u00edsico brasile\u00f1o, experto en la comprensi\u00f3n del plegamiento de las prote\u00ednas y del ADN, ayud\u00f3 a restaurar el genoma del mamut lanudo","protected":false},"author":13,"featured_media":558578,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[304,306],"coauthors":[101,105],"class_list":["post-558577","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-fisica-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558577"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":558582,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558577\/revisions\/558582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/558578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558577"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=558577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}