{"id":558655,"date":"2025-08-20T08:58:51","date_gmt":"2025-08-20T11:58:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=558655"},"modified":"2025-08-20T08:58:51","modified_gmt":"2025-08-20T11:58:51","slug":"el-arte-se-aplica-en-los-tratamientos-psiquiatricos-en-brasil-desde-el-siglo-xix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-arte-se-aplica-en-los-tratamientos-psiquiatricos-en-brasil-desde-el-siglo-xix\/","title":{"rendered":"El arte se aplica en los tratamientos psiqui\u00e1tricos en Brasil desde el siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p>\u201cYa se ha ensayado la m\u00fasica en este hospicio, donde ten\u00edamos cuatro o cinco artistas. [&#8230;] Creo que la m\u00fasica es un medio aprovechable en el tratamiento de la locura, que ya se la utiliza desde hace mucho tiempo en Italia como medio de cura de las afecciones mentales. En un pa\u00eds donde generalmente se cultivan las bellas artes, los m\u00e9dicos encargados de la direcci\u00f3n de los alienados necesariamente deber\u00edan recordar que existe este recurso.\u201d<\/p>\n<p>El relato anterior, que data del 22 de julio de 1856, es del m\u00e9dico Manuel Jos\u00e9 Barbosa, director del Hospicio de Pedro II, la primera instituci\u00f3n psiqui\u00e1trica de Am\u00e9rica Latina. Fundado en 1852, el manicomio funcion\u00f3 hasta 1944 en donde hoy se encuentra el campus de Praia Vermelha de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), en el barrio de Botafogo. Desde el primer a\u00f1o, se les propuso a los internos actividades tales como la lectura, la escritura, el dibujo y el montaje de espect\u00e1culos teatrales. El establecimiento tambi\u00e9n ofrec\u00eda talleres de zapater\u00eda, sastrer\u00eda, carpinter\u00eda, floricultura y devanado de estopa, en consonancia con las pr\u00e1cticas del alienismo franc\u00e9s inauguradas por el m\u00e9dico Philippe Pinel (1745-1827), a quien se considera el fundador de la psiquiatr\u00eda moderna.<\/p>\n<p>La presencia de manifestaciones art\u00edsticas en el antiguo hospicio fue objeto de investigaci\u00f3n de la psicoanalista Cristiana Facchinetti, docente del Programa de Posgrado en Historia de las Ciencias y de la Salud de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz). Seg\u00fan la investigadora, los relatos sobre el arte producido en los manicomios de Brasil suelen remitirse a la primera mitad del siglo XX, cuando m\u00e9dicos como Os\u00f3rio Cesar (1895-1979) y Nise da Silveira (1905-1999) empezaron a reparar en esas producciones, reconociendo su valor terap\u00e9utico y est\u00e9tico. Ambos eran partidarios de un enfoque no agresivo en el tratamiento psiqui\u00e1trico, mediante la creaci\u00f3n de talleres de arte para los pacientes.<\/p>\n<p>En su investigaci\u00f3n, Facchinetti recurri\u00f3, entre otras fuentes, a revistas cient\u00edficas y peri\u00f3dicos disponibles en la hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional. \u201cLos m\u00e9dicos brasile\u00f1os que realizaron pasant\u00edas en hospitales psiqui\u00e1tricos europeos de aquella \u00e9poca empezaron a tener en cuenta el material producido por los pacientes con fines de observaci\u00f3n y diagn\u00f3stico. Las corrientes psiqui\u00e1tricas en Brasil estaban en sinton\u00eda con las teor\u00edas que daban base a la medicina mental, circulantes en Occidente, pero el pa\u00eds no cuenta con un servicio museol\u00f3gico destinado conservar esa documentaci\u00f3n visual\u201d, dice la psicoanalista.<\/p>\n<div id=\"attachment_558656\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558656 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-aurora-cursino-2024-12-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"587\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-aurora-cursino-2024-12-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-aurora-cursino-2024-12-800-250x183.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-aurora-cursino-2024-12-800-700x514.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-aurora-cursino-2024-12-800-120x88.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Colecci\u00f3n del Museo de Arte Os\u00f3rio Cesar \/ Cortes\u00eda: Complejo Hospitalario de Juquery y Municipio de Franco da Rocha \/ Reproducci\u00f3n Orlando Junior<\/span>Obra sin t\u00edtulo ni fecha de Aurora Cursino dos Santos<span class=\"media-credits\">Colecci\u00f3n del Museo de Arte Os\u00f3rio Cesar \/ Cortes\u00eda: Complejo Hospitalario de Juquery y Municipio de Franco da Rocha \/ Reproducci\u00f3n Orlando Junior<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Facchinetti, el Hospicio de Pedro II, posteriormente rebautizado Hospicio Nacional de Alienados (HNA), no solamente estimulaba la producci\u00f3n art\u00edstica de los pacientes, sino que tambi\u00e9n la expon\u00eda. En 1892, en la por entonces Rep\u00fablica reci\u00e9n instaurada, una ley estableci\u00f3 una exhibici\u00f3n anual, dentro de la propia instituci\u00f3n, del material producido por los llamados \u201calienados\u201d. El arte de los internos empez\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n de la prensa y despert\u00f3 la curiosidad de personas como el escritor Machado de Assis (1839-1908), quien en 1895 public\u00f3 en el peri\u00f3dico <em>A Semana<\/em>, la cr\u00f3nica titulada \u201cSobre una exposici\u00f3n de los trabajos realizados por los internos del Hospicio Nacional de Alienados\u201d.<\/p>\n<p>Fue reci\u00e9n en el siglo XX que el arte producido por los pacientes psiqui\u00e1tricos sali\u00f3 de las rejas de los manicomios y comenz\u00f3 a exhibirse en galer\u00edas y museos del pa\u00eds, seg\u00fan informa la historiadora del arte Kaira M. Caba\u00f1as, directora asociada para Programas Acad\u00e9micos y Publicaciones del Centro de Estudios Avanzados en Artes Visuales de la Galer\u00eda Nacional de Arte de Washington (EE.\u00a0UU.). El a\u00f1o pasado, la investigadora estadounidense public\u00f3 en Brasil su obra <em>Aprender com a loucura: Modernismo brasileiro e arte contempor\u00e2nea global <\/em>[Aprender con la locura: modernismo brasile\u00f1o y arte contempor\u00e1neo global] (WMF Martins Fontes), escrito durante su estancia como profesora visitante en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo de Janeiro (PUC-R\u00edo) en la d\u00e9cada de 2010.<\/p>\n<p>La obra apunta interpretar el encuentro entre los campos del arte y la salud mental en el modernismo brasile\u00f1o a trav\u00e9s de figuras como Cesar y Da Silveira. El primero (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/taller-juquery\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP<em>, edici\u00f3n n\u00ba 247<\/em><\/a>) comenz\u00f3 a trabajar en 1923 en el Hospital Psiqui\u00e1trico de Juquery, inaugurado en 1898 en la localidad de Franco da Rocha (S\u00e3o Paulo). \u201cCuando Os\u00f3rio Cesar lleg\u00f3 al hospital, muchos pacientes ya pintaban y dibujaban, pero esa producci\u00f3n solo cobrar\u00eda importancia por iniciativa suya\u201d, dice Caba\u00f1as. En 1933, el m\u00e9dico organiz\u00f3 una exposici\u00f3n con los trabajos de los pacientes psiqui\u00e1tricos junto con el artista pl\u00e1stico Fl\u00e1vio de Carvalho (1899-1973) en el Club de los Artistas Modernos (CAM), de S\u00e3o Paulo. Sin embargo, no fue sino hasta 1949 que la administraci\u00f3n del hospital formaliz\u00f3 la Secci\u00f3n de Artes Pl\u00e1sticas, que entonces pas\u00f3 a ser dirigida por el m\u00e9dico M\u00e1rio Yahn (1908-1977). En la d\u00e9cada de 1950, el espacio se transformar\u00eda en la Escuela Libre de Artes Pl\u00e1sticas, bajo la direcci\u00f3n de Cesar.<\/p>\n<p>Natural de Alagoas, Nise Da Silveira se gradu\u00f3 en medicina en 1926 en la ciudad de Salvador (Bah\u00eda). Era la \u00fanica mujer de su promoci\u00f3n. Se mud\u00f3 a R\u00edo de Janeiro y aprob\u00f3 un concurso p\u00fablico como m\u00e9dica psiquiatra en 1933. En la d\u00e9cada de 1930, durante el gobierno de Vargas, fue encarcelada bajo la acusaci\u00f3n de ser comunista y qued\u00f3 apartada de la funci\u00f3n p\u00fablica hasta 1944, cuando comenz\u00f3 a trabajar en el Centro Psiqui\u00e1trico Nacional, en el barrio carioca de Engenho de Dentro. Poco despu\u00e9s, en 1946, abri\u00f3 un atelier de pintura para sus pacientes con el pintor Almir Mavignier (1925-2018), y seis a\u00f1os m\u00e1s tarde lleg\u00f3 el momento de inaugurar el Museo de Im\u00e1genes del Inconsciente, para conservar y exponer las obras. \u201cPero ya en 1949, el Museo de Arte Moderno de S\u00e3o Paulo [MAM-SP] expuso las obras de los pacientes de Da Silveira en la muestra intitulada <em>9 artistas de Engenho de Dentro do Rio de Janeiro<\/em>. En este sentido, Brasil es innovador. En Europa, colecciones psiqui\u00e1tricas de m\u00e1xima relevancia como Prinzhorn [<a href=\"#box-los-perfiles\"><em>v\u00e9ase el recuadro<\/em><\/a>], solo comenzaron a exhibirse en museos de arte en la d\u00e9cada de 1960\u201d, compara Caba\u00f1as.<\/p>\n<div id=\"attachment_558664\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright vertical\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558664 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-manto-bispo-rosario-2024-12-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"694\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-manto-bispo-rosario-2024-12-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-manto-bispo-rosario-2024-12-800-250x217.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-manto-bispo-rosario-2024-12-800-700x607.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-manto-bispo-rosario-2024-12-800-120x104.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Rafael Adorjan \/ Colecci\u00f3n del Museo de Arte Contempor\u00e1neo Bispo do Ros\u00e1rio \/ Municipalidad de la Ciudad de R\u00edo de Janeiro<\/span><em>Manto da apresenta\u00e7\u00e3o<\/em>, el t\u00edtulo atribuido a esta obra sin fecha de Arthur Bispo do Ros\u00e1rio<span class=\"media-credits\">Rafael Adorjan \/ Colecci\u00f3n del Museo de Arte Contempor\u00e1neo Bispo do Ros\u00e1rio \/ Municipalidad de la Ciudad de R\u00edo de Janeiro<\/span><\/p><\/div>\n<p>La muestra en el MAM-SP es considerada un hito. \u201cEl cat\u00e1logo de la exposici\u00f3n, por ejemplo, identificaba a los pacientes psiqui\u00e1tricos por su nombre verdadero, no por seud\u00f3nimos ni por su diagn\u00f3stico\u201d, comenta el experto en museolog\u00eda y patrimonio Eur\u00edpedes Gomes Cruz Junior, autor del libro intitulado <em>Do asilo ao museu: Nise da Silveira e as cole\u00e7\u00f5es da loucura<\/em> [Del asilo al museo: Nise da Silveira y las colecciones de la locura] (editorial Holos, 2024), que incluye un estudio comparativo de las colecciones psiqui\u00e1tricas de arte de Brasil y del exterior, como las del Museo de Im\u00e1genes del Inconsciente y las del Centre Psychiatrique Sainte-Anne, de Par\u00eds. La obra es fruto de su tesis doctoral, defendida en 2016 en la Universidad Federal del Estado de R\u00edo de Janeiro (Unirio).<\/p>\n<p>Seg\u00fan el investigador, la musealizaci\u00f3n de las colecciones psiqui\u00e1tricas gener\u00f3 cambios en la percepci\u00f3n de la locura en la sociedad brasile\u00f1a, lo que abri\u00f3 el camino hacia el movimiento de la lucha antimanicomial. \u201cNo es casual que Brasil tenga hoy en d\u00eda una de las legislaciones m\u00e1s avanzadas del mundo en materia de salud mental. Las exposiciones de arte contribuyeron en la preparaci\u00f3n del terreno para estos cambios\u201d, analiza Cruz Junior.<\/p>\n<p>Caba\u00f1as est\u00e1 de acuerdo, pero se\u00f1ala una contradicci\u00f3n en ese proceso: si bien los espacios culturales de Brasil durante el per\u00edodo moderno y cr\u00edticos de arte como Mario Pedrosa (1900-1981) hicieron una inclusi\u00f3n est\u00e9tica de estas obras, la exclusi\u00f3n social de los artistas-pacientes se mantuvo inalterable en aquella \u00e9poca. \u201cLos artistas estaban entonces sometidos, como individuos, a un r\u00e9gimen psiqui\u00e1trico que consideraba \u2018terap\u00e9utico\u2019 su aislamiento de la sociedad, aunque sus obras se expusieran como arte en los museos\u201d, critica. \u201cLas instituciones art\u00edsticas que incluyeron esas obras no lograron tener en cuenta el lugar en donde hab\u00edan sido producidas, o sea, los manicomios, por lo que tampoco incluyeron a la poblaci\u00f3n segregada del hospital, como pasaba con los pobres de los centros urbanos, los inmigrantes y los negros, como as\u00ed tambi\u00e9n con las mujeres, a quienes sol\u00eda considerarse como una amenaza al \u2018orden\u2019 social\u201d, afirma.<\/p>\n<p>Este fue el caso de Arthur Bispo do Ros\u00e1rio (<em>c.<\/em> 1909-1989) y Aurora Cursino dos Santos (1896-1959). El primero fue uno de los \u00faltimos pacientes psiqui\u00e1tricos que produjeron dentro de un manicomio, la Colonia Juliano Moreira (CJM), de Jacarepagu\u00e1, en R\u00edo de Janeiro, quien nunca reivindic\u00f3 su condici\u00f3n de artista, pero su obra adquiri\u00f3 estatus de arte tras su muerte. En 2000, se bautiz\u00f3 con su nombre a un museo situado en la antigua CJM, que comenz\u00f3 a desmantelarse en la d\u00e9cada de 1990. Cursino dos Santos, quien trabaj\u00f3 como prostituta, vivi\u00f3 los \u00faltimos 15 a\u00f1os de su vida en el Hospital Psiqui\u00e1trico de Juquery. All\u00ed asisti\u00f3 a la Escuela Libre de Artes Pl\u00e1sticas, en donde pint\u00f3 m\u00e1s de 200 cuadros mientras se la somet\u00eda a sesiones de electrochoque.<\/p>\n<p>En la actualidad, se la considera una artista pionera del feminismo por sus im\u00e1genes que retratan la violencia contra la mujer, como sostiene la historiadora Silvana Jeha, doctora por la PUC-R\u00edo. \u201cSus dibujos de vaginas, violaciones y otros abusos anticiparon, en los a\u00f1os 1950, una serie de cuestiones que el arte feminista estadounidense solamente abordar\u00eda una d\u00e9cada m\u00e1s tarde, y que reci\u00e9n llegar\u00edan a debatirse en Brasil en el siglo XXI\u201d, dice la investigadora independiente, autora del libro <em>Aurora: Mem\u00f3rias e del\u00edrios de uma mulher da vida <\/em>[Aurora: memorias y delirios de una mujer de la vida] (editorial Veneta, 2022), en coautor\u00eda con el psicoanalista Joel Birman, docente de la UFRJ. Y a\u00f1ade: \u201cDesafortunadamente, existen pocas exposiciones individuales sobre la producci\u00f3n de estos artistas en Brasil. Es como si, a los ojos de los curadores nacionales, ellos no tuviesen una singularidad art\u00edstica\u201d.<a name=\"box-los-perfiles\"><\/a><\/p>\n<div class=\"box\"><strong>Los perfiles del imaginario<br \/>\n<\/strong><em>Una colecci\u00f3n alemana re\u00fane alrededor de 40.000 obras producidas por pacientes psiqui\u00e1tricos de instituciones europeas<\/em><\/p>\n<p><div id=\"attachment_558660\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558660 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-Elfriede-Lohse-Wachtler-2024-12-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1041\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-Elfriede-Lohse-Wachtler-2024-12-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-Elfriede-Lohse-Wachtler-2024-12-800-250x325.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-Elfriede-Lohse-Wachtler-2024-12-800-700x911.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-loucura-Elfriede-Lohse-Wachtler-2024-12-800-120x156.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Wikimedia Commons<\/span>Autorretrato de Elfriede Lohse-W\u00e4chtler (1931), una artista alemana asesinada por el r\u00e9gimen nazi<span class=\"media-credits\">Wikimedia Commons<\/span><\/p><\/div><\/p>\n<p>La colecci\u00f3n Prinzhorn, se\u00f1alada como una de las m\u00e1s importantes del mundo en su g\u00e9nero, se conserva en la Cl\u00ednica Psiqui\u00e1trica de la Universidad de Heidelberg, en Alemania. \u00daltimamente, desde 2018, ha sido objeto de estudio para Lucia Reily, docente de la carrera de posgrado en artes visuales de la Universidad de Campinas (Unicamp). El conjunto, entre cuyas piezas se incluyen dibujos y pinturas realizadas por pacientes psiqui\u00e1tricos, comenz\u00f3 a ser reunido a finales del siglo XIX. Sin embargo, entre 1919 y 1921 cobr\u00f3 cuerpo al ser ampliado por el psiquiatra e historiador del arte Hans Prinzhorn (1886-1933) y el por entonces director de la cl\u00ednica de Heidelberg, el tambi\u00e9n psiquiatra Karl Wilmanns (1873-1945). En aquel entonces, la colecci\u00f3n pas\u00f3 a reunir unas 5.000 obras realizadas por 435 pacientes internados en Heidelberg y otras instituciones europeas.<\/p>\n<p>En 1921, Prinzhorn realiz\u00f3 un an\u00e1lisis sobre una serie de esos trabajos art\u00edsticos. Su estudio desemboc\u00f3 en el libro intitulado <em>Bildnerei der Geisteskranken <\/em>(Imaginario de los enfermos mentales), publicado al a\u00f1o siguiente. \u201cNo analiz\u00f3 a las obras desde el punto de vista de la patolog\u00eda, sino que las vincul\u00f3 a los movimientos del arte moderno, como el expresionismo\u201d, explica Reily.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico se alej\u00f3 de Heidelberg en 1921, por ende, antes de la publicaci\u00f3n del libro, y abandon\u00f3 su carrera como psiquiatra hospitalario para dedicarse a trabajar como psicoanalista. Seg\u00fan la investigadora, la obra atrajo la atenci\u00f3n de artistas como el pintor alem\u00e1n Max Erns (1891-1976) y el escritor franc\u00e9s Andr\u00e9 Breton (1896-1966), uno de los te\u00f3ricos del movimiento surrealista. Aunque in\u00e9dito en Brasil, el libro tambi\u00e9n ejerci\u00f3 influencia sobre psiquiatras brasile\u00f1os como Os\u00f3rio Cesar. En 1929, Cesar public\u00f3 el libro <em>A express\u00e3o art\u00edstica nos alienados: Contribui\u00e7\u00e3o para o estudo dos s\u00edmbolos na arte<\/em> [La expresi\u00f3n art\u00edstica en los alienados. Una contribuci\u00f3n al estudio de los s\u00edmbolos en el arte], en el que apunta similitudes entre la producci\u00f3n de los internos del Hospital Psiqui\u00e1trico de Juquery (S\u00e3o Paulo) y los movimientos art\u00edsticos de vanguardia, como el cubismo.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1930, con el ascenso del nazismo, la colecci\u00f3n fue condenada al ostracismo hasta que parte de ella sali\u00f3 a la luz en 1963, en una muestra presentada en el Museo Kunsthalle, en Suiza. En la actualidad, la misma contiene unas 40.000 obras de pacientes psiqui\u00e1tricos, como la pintora Elfriede Lohse-W\u00e4chtler (1899-1940), internada en una cl\u00ednica de Alemania en 1929. En 2023, 130 obras de la artista alemana se expusieron en el Museo Colecci\u00f3n Prinzhorn. \u201cElla ya pose\u00eda una trayectoria art\u00edstica profesional antes de su internaci\u00f3n y retrat\u00f3 a muchas mujeres, incluso a compa\u00f1eras de la cl\u00ednica\u201d, dice Reily. \u201cEn 1940, dentro del Programa T4 del r\u00e9gimen nazi, que eliminaba a las personas con trastornos mentales y discapacidades consideradas irrecuperables, fue condenada a muerte. Afortunadamente, sus obras siguen en circulaci\u00f3n gracias a exposiciones, investigaciones y publicaciones.\u201d<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>El arte de la locura<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 346 de diciembre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos<\/strong><strong> cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>FACCHINETTI, C. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/S0104-59702022000500003\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Da produ\u00e7\u00e3o art\u00edstica dos alienados: Hist\u00f3rias de teorias e pr\u00e1ticas do alienismo brasileiro, 1852-1902.<\/a> <strong>Hist\u00f3ria, Ci\u00eancias, Sa\u00fade-Manguinhos<\/strong>, R\u00edo de Janeiro, v. 29, supl. 1.,\u00a02022.<br \/>\nREILY, L. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.20396\/modos.v8i1.8675660\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Engajamento da sociedade com a cria\u00e7\u00e3o imag\u00e9tica de pessoas que vivenciam experi\u00eancias psiqui\u00e1tricas: O Museu da Cole\u00e7\u00e3o Prinzhorn<\/a>.\u00a0<strong>MODOS: Revista de Hist\u00f3ria da Arte<\/strong>, Campinas, SP, v. 8, n. 1, p. 224\u201359. 2024.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Libros<br \/>\n<\/strong>BIRMAN, J y JEHA, S. <strong>Aurora: Mem\u00f3rias e del\u00edrios de uma mulher da vida<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Veneta, 2022.<br \/>\nCABA\u00d1AS, K. M. <strong>Aprender com a loucura: Modernismo brasileiro e arte contempor\u00e2nea global<\/strong>. S\u00e3o Paulo: editorial WMF Martins Fontes, 2023.<br \/>\nCRUZ JUNIOR., E. G. <strong>Do asilo ao museu: Nise da Silveira e as cole\u00e7\u00f5es da loucura<\/strong>. R\u00edo de Janeiro: H\u00f3los Consultoria e Assessoria, 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Esta pr\u00e1ctica precede a los trabajos de m\u00e9dicos como Nise da Silveira y Os\u00f3rio Cesar","protected":false},"author":734,"featured_media":558668,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273,310],"coauthors":[4472],"class_list":["post-558655","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558655","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/734"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558655"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558655\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":558674,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558655\/revisions\/558674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/558668"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558655"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558655"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558655"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=558655"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}