{"id":558703,"date":"2025-08-19T16:44:38","date_gmt":"2025-08-19T19:44:38","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=558703"},"modified":"2025-08-20T19:40:09","modified_gmt":"2025-08-20T22:40:09","slug":"un-estudio-indica-que-25-de-los-35-signos-vitales-de-la-tierra-estan-en-estado-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-estudio-indica-que-25-de-los-35-signos-vitales-de-la-tierra-estan-en-estado-critico\/","title":{"rendered":"Un estudio indica que 25 de los 35 signos vitales de la Tierra est\u00e1n en estado cr\u00edtico"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_558704\" style=\"max-width: 810px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558704 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinais-vitais-enchente-espanha-2024-12-800.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"1042\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinais-vitais-enchente-espanha-2024-12-800.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinais-vitais-enchente-espanha-2024-12-800-250x326.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinais-vitais-enchente-espanha-2024-12-800-700x912.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinais-vitais-enchente-espanha-2024-12-800-120x156.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">David Ramos\u2009\/\u2009Getty Images<\/span>Una calle de Valencia (Espa\u00f1a), el 30 de octubre: las lluvias intensas y posteriores inundaciones dejaron un saldo de m\u00e1s de 200 personas muertas<span class=\"media-credits\">David Ramos\u2009\/\u2009Getty Images<\/span><\/p><\/div>\n<p>Desde 2017, el grupo del ec\u00f3logo estadounidense William Ripple, de la Universidad del Estado de Oreg\u00f3n, publica anualmente un art\u00edculo en la revista <em>BioScience<\/em> sobre el estado actual de la crisis clim\u00e1tica. El trabajo de este a\u00f1o, publicado el 8 de octubre, aporta datos a\u00fan m\u00e1s alarmantes que los de las versiones pasadas: 25 de los llamados 35 signos vitales del planeta han alcanzado niveles r\u00e9cord de deterioro, con tendencia a empeorar en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. En el estudio de 2023, los indicadores cr\u00edticos eran 20. La iniciativa compila datos y estudios sobre las temperaturas atmosf\u00e9rica y oce\u00e1nica, mediciones del ritmo del deshielo en Groenlandia y la Ant\u00e1rtida, deforestaci\u00f3n y p\u00e9rdida de biodiversidad, entre otros par\u00e1metros. \u201cHemos ingresado en una nueva fase cr\u00edtica e imprevisible de la crisis clim\u00e1tica\u201d, sostuvo Ripple en el material de difusi\u00f3n del estudio.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-produccion-de-gases-de-efecto-invernadero-aumenta-un-13-en-el-mundo-mientras-que-en-brasil-disminuye-un-12\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La producci\u00f3n de gases de efecto invernadero aumenta un 1,3 % en el mundo, mientras que en Brasil disminuye un 12\u00a0%<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-soluciones-basadas-en-la-naturaleza-pueden-inspirar-medidas-de-adaptacion-a-los-cambios-del-clima\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Las soluciones basadas en la naturaleza pueden inspirar medidas de adaptaci\u00f3n a los cambios del clima<\/a><\/div>\n<p>Los datos apuntan que se han alcanzado niveles sin precedentes de concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>), metano (CH<sub>4<\/sub>) y \u00f3xido nitroso (N<sub>2<\/sub>H) en la atm\u00f3sfera, los principales gases de efecto invernadero. La tasa media actual de CO<sub>2<\/sub>, el m\u00e1s com\u00fan de estos gases, super\u00f3 las 420 partes por mill\u00f3n (ppm), un 50 % m\u00e1s que en el per\u00edodo preindustrial. La producci\u00f3n de metano tambi\u00e9n se ha acelerado en los \u00faltimos a\u00f1os. Una parte importante de estas emisiones procede de la fermentaci\u00f3n ent\u00e9rica de los rumiantes (vacas, cabras y ovejas), que libera metano. Cada 24 horas, el reba\u00f1o mundial de rumiantes se incrementa en 170.000 cabezas, casi el mismo nivel de crecimiento de la poblaci\u00f3n del planeta, de unas 200.000 nuevas personas por d\u00eda.<\/p>\n<p>El estudio subraya que la temperatura media de la superficie del planeta ha alcanzado el nivel m\u00e1s alto que se haya medido, al igual que la acidez de los oc\u00e9anos. Las capas de hielo de Groenlandia y la Ant\u00e1rtida se encuentran en su nivel m\u00e1s bajo y el espesor de los glaciares viene disminuyendo a un ritmo acelerado. En lugar de reducirse, como es imperativo, el consumo de combustibles f\u00f3siles ha aumentado un 1,5 % en 2023 y sigue siendo 14 veces mayor que el uso de la energ\u00eda solar y e\u00f3lica. La producci\u00f3n de estas dos formas de energ\u00eda limpia creci\u00f3 un 15 % en un a\u00f1o. Empero, seg\u00fan el estudio, este incremento solamente satisface el aumento de la demanda de electricidad y no sustituye el uso de los combustibles f\u00f3siles como principal matriz energ\u00e9tica de los pa\u00edses. Estos son algunos de los signos vitales del planeta en peor estado que destaca el art\u00edculo, firmado por 14 cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Para uno de los autores del art\u00edculo, el ec\u00f3logo brasile\u00f1o C\u00e1ssio Cardoso Pereira, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), no hay forma de distinguir cu\u00e1l indicador es el m\u00e1s preocupante. \u201cTodos los signos apuntan hacia un mismo problema: el planeta se encamina hacia un colapso clim\u00e1tico catastr\u00f3fico\u201d, comenta. Entre los pron\u00f3sticos m\u00e1s relevantes en el campo de la ecolog\u00eda, Cardoso Pereira enfatiza que el ritmo actual de aumento de la temperatura y acidificaci\u00f3n de los oc\u00e9anos causar\u00e1 una p\u00e9rdida masiva de arrecifes de coral, que albergan una ingente variedad de especies. Esto provocar\u00e1 un efecto cascada de p\u00e9rdida de biodiversidad marina, acentuando as\u00ed el proceso de extinci\u00f3n causado por las actividades humanas.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo Mauro Galetti, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), tambi\u00e9n pone de relieve la p\u00e9rdida de biodiversidad como uno de los signos ecol\u00f3gicos m\u00e1s alarmantes. \u201cLa fauna est\u00e1 asociada a servicios ecosist\u00e9micos muy importantes, dif\u00edciles de observar en la vida cotidiana\u201d, dice Galetti, quien en 2017 firm\u00f3 el primer art\u00edculo sobre los signos vitales del planeta junto al equipo liderado por Ripple. La extinci\u00f3n de especies que cumplen un rol determinante para la conservaci\u00f3n de un ecosistema como la Amazonia, promoviendo, por ejemplo, la polinizaci\u00f3n de especies vegetales, puede llevar a la p\u00e9rdida o a la disminuci\u00f3n de estos servicios, con efectos sobre la econom\u00eda local. Una de las grandes contribuciones de la Amazonia al clima regional consiste en generar parte de las precipitaciones que caen sobre el centro-oeste y sudeste de Brasil.<\/p>\n<p>Uno de los pocos puntos positivos que se mencionan en el art\u00edculo es la disminuci\u00f3n de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia brasile\u00f1a en 2023, una tendencia opuesta a lo que ocurri\u00f3 en todo el mundo el a\u00f1o pasado. De acuerdo con el trabajo, la reducci\u00f3n de la superficie deforestada probablemente es fruto de los cambios en la pol\u00edtica ambiental en el \u00e1mbito federal. Sin embargo, la selva tropical padece otros problemas acuciantes como las sequ\u00edas y los incendios que contribuyen a su degradaci\u00f3n.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinaisvitais-2024-12-info-ESP_DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x868\" alt=\"\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinaisvitais-2024-12-info-ESP_DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinaisvitais-2024-12-info-ESP_DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-sinaisvitais-2024-12-info-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>El bi\u00f3logo Philip Fearnside, del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), explica que el estiaje sin precedentes se debi\u00f3 a la conjunci\u00f3n de los fen\u00f3menos de El Ni\u00f1o y el Dipolo del Atl\u00e1ntico, que alteran el r\u00e9gimen de lluvias en diversas partes del mundo. El Ni\u00f1o se caracteriza por un calentamiento superior a la media de las aguas superficiales de las porciones oriental y central del Pac\u00edfico Tropical. El Dipolo provoca que las diferencias de temperatura entre las aguas meridionales y septentrionales del Atl\u00e1ntico generen per\u00edodos de sequ\u00eda en el sur de la Amazonia. \u201cLo que mata a los \u00e1rboles es la combinaci\u00f3n de altas temperaturas y sequ\u00eda\u201d, dice Fearnside. En cuanto a los incendios, \u00e9l los atribuye mayoritariamente a las acciones humanas, algunas de ellas de car\u00e1cter delictivo.<\/p>\n<p>El deterioro de los signos vitales del planeta propicia que ocurran cat\u00e1strofes naturales fatales y costosas, tales como las lluvias torrenciales e inundaciones que dejaron al menos 200 muertos en la zona de Valencia, en Espa\u00f1a, a finales de octubre. El art\u00edculo hace hincapi\u00e9 en los casos de pluviosidad acentuada, crecidas, olas de calor y grandes incendios forestales que se produjeron entre noviembre de 2023 y agosto de 2024. Estos eventos extremos causaron miles de muertes y da\u00f1os que se miden en miles de millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n de algunas de las consecuencias de la crisis clim\u00e1tica sigue dependiendo de la investigaci\u00f3n de los ciclos de retroalimentaci\u00f3n que pueden acentuar el deterioro del cuadro clim\u00e1tico general. Cardoso Pereira advierte sobre el deshielo del permafrost, el suelo que cubre la cuarta parte de la superficie del hemisferio norte, en la regi\u00f3n del \u00c1rtico, debido al calentamiento global. El hielo que tapiza este suelo almacena miles de millones de toneladas de metano y di\u00f3xido de carbono. Su derretimiento y evaporaci\u00f3n elevan la concentraci\u00f3n de estos gases en la atm\u00f3sfera, lo que genera temperaturas m\u00e1s altas y retroalimenta el proceso de derretimiento del permafrost.<\/p>\n<p>En el estudio del grupo de Oreg\u00f3n tambi\u00e9n se formulan otras recomendaciones, tales como la inclusi\u00f3n de los cambios clim\u00e1ticos en los programas curriculares de las escuelas y la idea, controvertida, de controlar el crecimiento demogr\u00e1fico. La bi\u00f3loga Patr\u00edcia Morellato, de la Unesp, recalca que los cambios clim\u00e1ticos deben formar parte de los planes de estudio, desde la ense\u00f1anza fundamental hasta la universidad, en todas las carreras. Tambi\u00e9n piensa que la idea del control poblacional tiene sentido. \u201cLos recursos no son infinitos, por lo que el crecimiento demogr\u00e1fico no puede ser infinito, aunque podamos recurrir a la tecnolog\u00eda para producir una mayor cantidad de alimentos en una menor superficie\u201d, comenta Morellato, directora del Centro de Investigaciones en Din\u00e1mica de la Biodiversidad y Cambios Clim\u00e1ticos (CBioClima), uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP. Sin embargo, la estudiosa considera que cualquier pol\u00edtica p\u00fablica en tal sentido debe tener en cuenta el derecho de las mujeres a decidir sobre su vida reproductiva y que en algunos pa\u00edses ya se han tomado medidas de este tipo, por lo que es menester analizar esas experiencias.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>La salud del planeta empeora<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 346 de diciembre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/strong>RIPPLE, W. J.\u00a0<em>et al.<\/em><strong>\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/bioscience\/advance-article\/doi\/10.1093\/biosci\/biae087\/7808595?login=false\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The 2024 state of the climate report: Perilous times on planet Earth<\/a>.<strong>\u00a0BioScience. <\/strong>8 oct. 2024.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Par\u00e1metros tales como la temperatura del planeta, la concentraci\u00f3n atmosf\u00e9rica de CO\u2082 y la p\u00e9rdida de biodiversidad no cesan de romper marcas","protected":false},"author":630,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[293,269,329],"coauthors":[1647],"class_list":["post-558703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/630"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558703"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558703\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":560639,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558703\/revisions\/560639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558703"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=558703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}