{"id":558709,"date":"2025-08-19T16:45:58","date_gmt":"2025-08-19T19:45:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=558709"},"modified":"2025-08-20T19:40:11","modified_gmt":"2025-08-20T22:40:11","slug":"las-soluciones-basadas-en-la-naturaleza-pueden-inspirar-medidas-de-adaptacion-a-los-cambios-del-clima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-soluciones-basadas-en-la-naturaleza-pueden-inspirar-medidas-de-adaptacion-a-los-cambios-del-clima\/","title":{"rendered":"Las soluciones basadas en la naturaleza pueden inspirar medidas de adaptaci\u00f3n a los cambios del clima"},"content":{"rendered":"<p>Cualquiera que pasee por la reserva Sawmillers, al norte de la bah\u00eda de S\u00eddney, en Australia, podr\u00e1 observar un mosaico compuesto por diversos m\u00f3dulos redondeados de hormig\u00f3n yuxtapuestos e instalados en los muros artificiales levantados para separar la tierra firme del mar. La forma de cada panel se asemeja a la de una galleta gigante, de alrededor de medio metro de alto y largo y poco m\u00e1s de diez cent\u00edmetros de grosor. Dichos m\u00f3dulos presentan cinco tipos de relieve en sus caras que miran al agua. Pueden tener agujeros, huecos y ranuras de distintos tama\u00f1os. El mosaico de paneles, com\u00fanmente denominado muro vivo, pretende imitar la textura compleja de las costas rocosas naturales, en contraste con las l\u00edneas rectas y lisas de los malecones artificiales construidos a orillas del mar.<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Lee tambi\u00e9n:<\/strong><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-produccion-de-gases-de-efecto-invernadero-aumenta-un-13-en-el-mundo-mientras-que-en-brasil-disminuye-un-12\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La producci\u00f3n de gases de efecto invernadero aumenta un 1,3 % en el mundo, mientras que en Brasil disminuye un 12\u00a0%<\/a><br \/>\n&#8211; <a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-estudio-indica-que-25-de-los-35-signos-vitales-de-la-tierra-estan-en-estado-critico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un estudio indica que 25 de los 35 signos vitales de la Tierra est\u00e1n en estado cr\u00edtico<\/a><\/div>\n<p>Estudios realizados en esta zona de S\u00eddney apuntan un aumento de m\u00e1s de un tercio en la cantidad de especies marinas, tales como algas, crust\u00e1ceos y otros invertebrados, en los lugares donde se instalaron muros vivos en comparaci\u00f3n con otros sitios que cuentan con muros artificiales convencionales. Seg\u00fan un art\u00edculo publicado en 2022 en la revista <em>Philosophical Transactions of the Royal Society<\/em>, tras un seguimiento de dos a\u00f1os, se observ\u00f3 una mayor proliferaci\u00f3n de especies cerca de los paneles con relieve, cuyos orificios y texturas favorecen la formaci\u00f3n de pozas de marea, donde las temperaturas eran m\u00e1s apacibles.<\/p>\n<p>Los muros vivos constituyen una de las intervenciones propuestas por la ecoingenier\u00eda, que abarca las soluciones basadas en la naturaleza (SbN), es decir, un conjunto de innovaciones, obras o estrategias que pueden aumentar la capacidad adaptativa y la resiliencia de las \u00e1reas urbanizadas frente a los riesgos asociados al cambio clim\u00e1tico, adem\u00e1s de promover, en la mayor\u00eda de los casos, beneficios sociales, ambientales o econ\u00f3micos. Durante el desarrollo de la 29\u00aa Conferencia de las Partes de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (COP29), celebrada entre el 11 y el 22 de noviembre en Bak\u00fa, la capital de Azerbaiy\u00e1n, el bi\u00f3logo Ronaldo Christofoletti, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), present\u00f3 una gu\u00eda tecnocient\u00edfica con SbN que pueden aplicarse en Brasil.<\/p>\n<p>En el documento, intitulado \u201cCiudades Azules\u201d, se menciona a la ecoingenier\u00eda marina como una de las medidas recomendadas para los ambientes costeros, junto con otras dos: la restauraci\u00f3n y protecci\u00f3n de los h\u00e1bitats naturales, tales como dunas, manglares y arrecifes de coral, y el realineamiento costero, una t\u00e9cnica que se emplea para redefinir la l\u00ednea de la costa, normalmente mediante un retroceso planificado, para controlar la erosi\u00f3n y las inundaciones. La gu\u00eda tambi\u00e9n destaca otras ocho SbN que pueden implementarse tanto en ciudades costeras como mediterr\u00e1neas. Este trabajo fue elaborado por la Alianza Brasile\u00f1a para la Cultura Oce\u00e1nica, coordinada por la Unifesp, el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) de Brasil y la Unesco, en colaboraci\u00f3n con la fundaci\u00f3n Grupo Botic\u00e1rio.<\/p>\n<p>Con financiaci\u00f3n de la FAPESP, Christofoletti y el ingeniero de materiales Rafael Pileggi, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), pondr\u00e1 a prueba el impacto de los muros vivos creados en Australia en las costas paulistas en el marco de un proyecto conjunto con investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW), de S\u00eddney. Ahora est\u00e1n ultimando los detalles de un convenio con la Autoridad Portuaria de Santos y la alcald\u00eda de esta ciudad para concretar la puesta en marcha de un plan de trabajo a principios de 2025. \u201cEmpezaremos a realizar pruebas concretas en el mayor puerto de Am\u00e9rica Latina y, por consiguiente, en la zona de Santos, cuyas costas est\u00e1n extremadamente endurecidas\u201d, explica Christofoletti.<\/p>\n<p>El endurecimiento costero es como los investigadores denominan al proceso de sustituci\u00f3n del paisaje natural del litoral mar\u00edtimo por infraestructuras construidas, tales como embarcaderos deportivos, diques, puertos, pilotes y murallones. Estas intervenciones de la llamada ingenier\u00eda gris van en detrimento de la complejidad y la riqueza del h\u00e1bitat marino, al reemplazar ambientes complejos por superficies m\u00e1s lisas y homog\u00e9neas.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo es uno de los autores de un art\u00edculo publicado en junio de 2024 en la revista <em>Anthropocene Coasts<\/em>, en el cual se evalu\u00f3 la extensi\u00f3n de las estructuras artificiales en las costas paulistas y la ocupaci\u00f3n en terrenos de escasa altura, de hasta 5 metros sobre el nivel del mar. Mediante im\u00e1genes a\u00e9reas, pudo comprobarse que la parte central del estado, principalmente en Santos, Guaruj\u00e1 y S\u00e3o Vicente, es la m\u00e1s afectada por el proceso de urbanizaci\u00f3n, seguida del litoral norte y, por \u00faltimo, el sur. \u201cCuanto menor es el endurecimiento, m\u00e1s resiliente es la ciudad a los cambios clim\u00e1ticos\u201d, dice Christofoletti.<\/p>\n<p>Los huecos y recovecos en los muros vivos funcionan como refugios para las especies marinas que viven cerca de la costa, con un clima m\u00e1s benigno. \u201cEn estos compartimentos donde se acumula el agua, se forman microh\u00e1bitats con temperaturas hasta 10 grados Celsius [\u00baC] m\u00e1s bajas que las registradas en los paredones que carecen de estas soluciones de ecoingenier\u00eda\u201d, explica la bi\u00f3loga brasile\u00f1a Mariana Mayer-Pinto, de la UNSW de S\u00eddney, una de las l\u00edderes del proyecto australiano. \u201cEn el contexto actual de cambios clim\u00e1ticos, esto significa que las especies pueden protegerse mejor en los paredones vivos en situaciones de calor extremo\u201d.<\/p>\n<p>Otro punto positivo indica que la implementaci\u00f3n de estos paneles con relieve puede adaptarse a un objetivo espec\u00edfico, como permitir la proliferaci\u00f3n de plantas marinas que capturan carbono y ayudan a regular el clima. Los paredones vivos, cuya vida \u00fatil prevista es de 20 a\u00f1os, comenzaron a ser instalados en S\u00eddney en 2018 y hoy en d\u00eda ya son una realidad en 11 localidades costeras de Australia, como as\u00ed tambi\u00e9n en Singapur y Gales.<\/p>\n<div id=\"attachment_558714\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558714 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-ibirapera-2024-12-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"661\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-ibirapera-2024-12-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-ibirapera-2024-12-1140-250x145.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-ibirapera-2024-12-1140-700x406.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-ibirapera-2024-12-1140-120x70.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Giuliano Locosselli<\/span>Sensores en los \u00e1rboles del Parque Ibirapuera para medir la absorci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono que efect\u00faa la vegetaci\u00f3n<span class=\"media-credits\">Giuliano Locosselli<\/span><\/p><\/div>\n<p>En la terminolog\u00eda del cambio clim\u00e1tico, la resiliencia es la capacidad de un sistema para recuperarse y seguir funcionando luego de una cat\u00e1strofe o una perturbaci\u00f3n. Uno de los caminos con miras a aumentar la resiliencia consiste en implementar medidas de adaptaci\u00f3n tendientes a disminuir los impactos del cambio clim\u00e1tico. Un art\u00edculo de revisi\u00f3n publicado en octubre de 2024 en la revista <em>Science of the Total Environment <\/em>por investigadores de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y organizaciones independientes sugiere que las SbN pueden duplicar la resiliencia de las ciudades.<\/p>\n<p>\u201cPero antes de implementar una SbN hay que tener en cuenta los escenarios clim\u00e1ticos previstos para el futuro por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico [IPCC]\u201d, comenta la ocean\u00f3grafa Aline Martinez, una de las coordinadoras de la gu\u00eda tecnocient\u00edfica, quien realiza un posdoctorado en la Unifesp. \u201cYa lo advierte la nueva Ley n\u00ba 14.904, de junio de 2024, que estipula directrices para los planes de adaptaci\u00f3n de las ciudades a los cambios clim\u00e1ticos\u201d. Esto significa, por ejemplo, que a la hora de planificar un proyecto de intervenci\u00f3n urbana hay que tener en cuenta el aumento del nivel del mar y de la temperatura media de la atm\u00f3sfera terrestre.<\/p>\n<p>Para la inclusi\u00f3n de las SbN en los planes municipales, primero deben existir estos instrumentos. Seg\u00fan datos de 2023 de la Encuesta de Informaci\u00f3n B\u00e1sica de los Municipios del Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y estad\u00edstica (IBGE), tan solo 370 de los 5.570 municipios brasile\u00f1os cuentan con una legislaci\u00f3n o planes espec\u00edficos de mitigaci\u00f3n o adaptaci\u00f3n a los cambios clim\u00e1ticos. La plataforma AdaptaBrasil, del MCTI, se\u00f1ala que unos 3.600 municipios tienen baja o muy baja capacidad de adaptaci\u00f3n frente a cat\u00e1strofes geohidrol\u00f3gicas, tales como aluviones, inundaciones, anegamientos y deslaves.<\/p>\n<p>\u201cLa adaptaci\u00f3n se produce esencialmente en el territorio local\u201d, dice el agr\u00f3nomo Jean Ometto, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), miembro del equipo de AdaptaBrasil. Seg\u00fan el investigador, el mapeo de los riesgos y vulnerabilidades de una localidad no es algo trivial y este tipo de preocupaci\u00f3n se ha incorporado recientemente en la gesti\u00f3n p\u00fablica del pa\u00eds, tras la creaci\u00f3n, en 2009, de la Pol\u00edtica Nacional de Cambio Clim\u00e1tico [PNMC].<\/p>\n<p>\u201cUn plan de adaptaci\u00f3n debe priorizar dos grandes ejes. El primero consiste en reducir las vulnerabilidades para grupos espec\u00edficos de la sociedad: mujeres, ni\u00f1os, personas negras y ancianos\u201d, dice Ana Toni, secretaria nacional de Cambios Clim\u00e1ticos del Ministerio de Medio Ambiente y Cambios Clim\u00e1ticos (MMA). \u201cEl segundo se refiere a los preparativos para un mundo cada vez m\u00e1s caluroso. En este punto, las SbN son de vital importancia\u201d. Seg\u00fan el MMA, en los pr\u00f3ximos meses se proceder\u00e1 al lanzamiento del plan Adapta Ciudades, que durante 2025 proporcionar\u00e1 asistencia a m\u00e1s de 240 municipios para dise\u00f1ar sus planes de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHacen falta planes de adaptaci\u00f3n en las localidades peque\u00f1as y con menos recursos y, en forma complementaria, deben proyectarse SbN para las ciudades m\u00e1s vulnerables a la emergencia clim\u00e1tica, como los municipios costeros\u201d, expone la arquitecta y urbanista Deize Sanches, quien realiza un posdoctorado en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Dise\u00f1o de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FAU-USP).<\/p>\n<p>\u201cLa agenda de adaptaci\u00f3n en Brasil est\u00e1 muy atrasada\u201d, analiza la ingeniera civil Denise Duarte, tambi\u00e9n de la FAU-USP. \u201cTanto en t\u00e9rminos de desarrollo cient\u00edfico como de implementaci\u00f3n de ideas y soluciones\u201d.<\/p>\n<p>Duarte estudia el tema del confort t\u00e9rmico y ambiental, con foco en la adaptaci\u00f3n al calor. \u201cNada sustituye a un \u00e1rbol plantado en el suelo\u201d, dice la ingeniera. \u201cCualquier iniciativa de restauraci\u00f3n y gesti\u00f3n de \u00e1reas verdes existentes, o incluso la creaci\u00f3n de otras nuevas, es bienvenida\u201d. La investigadora participa en el proyecto europeo Conexus, que desde 2020 acerca a municipios latinoamericanos y europeos para promover la implementaci\u00f3n y el estudio de SbN. La representante brasile\u00f1a en la iniciativa es la ciudad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Uno de estos trabajos se ha llevado a cabo con \u00e9xito en dos grandes \u00e1reas verdes de la capital paulista: el Parque Ibirapuera y el Parque Estadual Fontes do Ipiranga, m\u00e1s conocido como Parque del Estado. \u201cHemos instalado sensores en \u00e1rboles para medir cu\u00e1nto di\u00f3xido de carbono [el principal de los gases de efecto invernadero] absorben estos parques, y en qu\u00e9 medida logran enfriar la atm\u00f3sfera\u201d, explica el bi\u00f3logo Giuliano Locosselli, del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena) de la USP, uno de los miembros de la iniciativa. El monitoreo a\u00fan no ha finalizado, pero la idea es utilizar los datos recabados para el dise\u00f1o de pol\u00edticas p\u00fablicas con la mira puesta en la implementaci\u00f3n de bosques funcionales para la ciudad. Se tratar\u00eda de espacios optimizados que podr\u00edan prestar m\u00e1s servicios ecosist\u00e9micos en funci\u00f3n de las necesidades locales, tales como, por ejemplo, la captura de carbono y el enfriamiento de las temperaturas.<\/p>\n<p>A pesar de todos los esfuerzos para el avance de las investigaciones y el desarrollo de soluciones, una cosa es cierta: el tiempo para que las ciudades adopten SbN es cada vez menor. Seg\u00fan el \u00faltimo informe del IPCC, a medida que el clima se va caldeando, la efectividad de algunas soluciones puede disminuir. Por ello, el IPCC recomienda que las medidas de adaptaci\u00f3n implementadas ahora tambi\u00e9n incluyan una planificaci\u00f3n a largo plazo. Para incrementar las posibilidades de \u00e9xito de las SbN, los expertos dejan dos recomendaciones: tener en cuenta desde un principio las necesidades de las comunidades locales e implementar un sistema de evaluaci\u00f3n para constatar hasta qu\u00e9 punto la soluci\u00f3n basada en la naturaleza dio resultado o no.<\/p>\n<div id=\"attachment_558718\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-558718 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"658\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140-250x144.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140-700x404.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140-290x166.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/RPF-cop29-niteroi-2024-12-1140-120x69.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Alex Ramos<\/span>Parque Orla Piratininga Alfredo Sirkis, en Niter\u00f3i, con \u00e1reas inundadas para filtrar las aguas que alimentan la laguna<span class=\"media-credits\">Alex Ramos<\/span><\/p><\/div>\n<div class=\"box\"><strong>Escasez de proyectos en el sur global<br \/>\n<\/strong><em>Las intervenciones urbanas inspiradas en soluciones basadas en la naturaleza se concentran en su mayor\u00eda en Europa<\/em><\/p>\n<p>El panorama mundial de soluciones basadas en la naturaleza (SbN) presenta un sesgo: el conocimiento generado a partir de las investigaciones y experiencias se concentra en el norte global. Un art\u00edculo firmado por investigadores espa\u00f1oles publicado en enero de 2023 en la revista <em>Nature Sustainability<\/em> registra 216 intervenciones de este tipo en 130 ciudades de 55 pa\u00edses y constat\u00f3 que el 63 % de los proyectos se desarrolla en Europa. El continente americano acapara el 13 % de las intervenciones, que se concentran en Latinoam\u00e9rica y el Caribe. \u00c1frica alberga el mismo porcentaje de proyectos que Am\u00e9rica, y le siguen Asia (con un 7 %) y Ocean\u00eda (con un 2 %).<\/p>\n<p>Un informe m\u00e1s detallado divulgado en 2013 por el Banco Europeo de Inversiones y la Comisi\u00f3n Europea identificaba una cifra a\u00fan mayor de iniciativas de SbN en el continente: 1.300 proyectos. Las soluciones tratan de mitigar problemas relacionados con los deslaves, crecidas, exceso de precipitaciones, olas de calor, sequ\u00edas y peligros costeros.<\/p>\n<p>En Brasil, un registro del Observatorio de Innovaci\u00f3n para Ciudades Sostenibles (Oics), vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI), apunta un total de 40 soluciones, en su mayor\u00eda en el sudeste y el sur del pa\u00eds. Sin embargo, los investigadores indican que la cifra podr\u00eda estar subestimada.<\/p>\n<p>Una de estas intervenciones es el Parque Orla Piratininga Alfredo Sirkis, en Niter\u00f3i, en el \u00c1rea Metropolitana de R\u00edo de Janeiro, inaugurado en septiembre de 2024. El emprendimiento, un proyecto de la alcald\u00eda local, abarca una superficie de 680.000 metros cuadrados y demand\u00f3 una inversi\u00f3n de 100 millones de reales. A lo largo de sus 10,6 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n, el parque utiliza una conjunci\u00f3n de SbN que incluye humedales construidos para filtrar las aguas que alimentan la laguna de Piratininga. En noviembre, el proyecto fue clasificado como uno de los tres mejores en la categor\u00eda Energ\u00eda y Medio Ambiente por el concurso anual espa\u00f1ol World Smart City Awards.<\/p>\n<p>Otras SbN mapeadas por el Oics han sido implementadas en Buenos Aires (Argentina), Medell\u00edn y Bogot\u00e1 (Colombia). El jard\u00edn vertical del edificio residencial Santalaia, en esta \u00faltima ciudad, es uno de estos proyectos. Dicha intervenci\u00f3n promueve el cultivo de especies vegetales, usualmente enredaderas, en paredes, muros o fachadas de edificios para aumentar el confort t\u00e9rmico y la humedad, y retener el agua de lluvia. En Buenos Aires, sobresale la Reserva Ecol\u00f3gica Costanera Sur, situada en el barrio de Puerto Madero. Con 350 hect\u00e1reas, ese espacio re\u00fane la mayor biodiversidad de la urbe, regula el clima y circunscribe las aguas pluviales.<\/div>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo se redact\u00f3 como parte del trabajo en el marco de Climate Change Media Partnership 2024, una beca de periodismo organizada por Earth Journalism Network, de Internews y el Stanley Center for Peace and Security.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Intervenci\u00f3n sin agredir<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 346 de diciembre de 2024. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> La ecoingenier\u00eda marina como soluci\u00f3n para robustecer la resiliencia ecol\u00f3gica urbana en la costa de S\u00e3o Paulo (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/115104\/ecoengenharia-marinha-como-solucao-para-fortalecer-a-resiliencia-ecologica-urbana-no-litoral-de-sao-\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 24\/02700-4<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; Programa Sprint; <strong>Convenio<\/strong> University of New South Wales (UNSW); <strong>Investigador responsable<\/strong> Ronaldo Christofoletti (Unifesp); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 94.196,20.<br \/>\n<strong>2.<\/strong> La resiliencia y la adaptaci\u00f3n al cambio del clima en las ciudades. La hora de actuar mediante soluciones basadas en la naturaleza (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/111846\/resiliencia-e-adaptacao-a-mudanca-do-clima-nas-cidades-tempo-de-agir-com-solucoes-baseadas-na-nature\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00ba 22\/08401-3<\/a>); <strong>Modalidad<\/strong>Ayuda de Investigaci\u00f3n \u2012 Regular; Programa FAPESP de Investigaciones sobre Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG); <strong>Convenio<\/strong> Fundaci\u00f3n Nacional de Ciencias Naturales de China (NSFC); <strong>Investigadora responsable<\/strong> Denise Duarte (USP); <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 388.254,44.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>PRADO, H.A.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S004896972406892X\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Designing nature to be a solution for climate change in cities: A meta-analysis \u2013 ScienceDirect<\/a>.\u00a0<strong>Science of the Total Environment<\/strong>. 8 oct. 2024.<br \/>\nPARDAL, A.\u00a0<em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007\/s44218-024-00048-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Urbanisation on the coastline of the most populous and developed state of Brazil: the extent of coastal hardening and occupations in low-elevation zones<\/a>. <strong>Anthropocene Coasts<\/strong>. 26 jun. 2024.<br \/>\nGOODWIN. S.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41893-022-01036-x\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Global mapping of urban nature-based solutions for climate change adaptation<\/a>.\u00a0<strong>Nature Sustainability<\/strong>. 30 ene. 2023.<br \/>\nBISHOP, M.J.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"https:\/\/royalsocietypublishing.org\/doi\/abs\/10.1098\/rstb.2021.0393\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Complexity\u2013biodiversity relationships on marine urban structures: reintroducing habitat heterogeneity through eco-engineering<\/a>.\u00a0<strong>Philosophical Transactions of the Royal Society B<\/strong>. 27 jun. 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una gu\u00eda brasile\u00f1a que se present\u00f3 durante la COP29 pone de relieve intervenciones tendientes a incrementar la resiliencia de las ciudades costeras","protected":false},"author":715,"featured_media":558710,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[269],"coauthors":[4154],"class_list":["post-558709","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/715"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=558709"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558709\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":560640,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/558709\/revisions\/560640"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/558710"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=558709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=558709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=558709"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=558709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}