{"id":559168,"date":"2025-08-18T15:10:47","date_gmt":"2025-08-18T18:10:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=559168"},"modified":"2025-08-18T15:10:47","modified_gmt":"2025-08-18T18:10:47","slug":"alza-mundial-caida-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/alza-mundial-caida-nacional\/","title":{"rendered":"Alza mundial, ca\u00edda nacional"},"content":{"rendered":"<p>Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) alcanzaron un nuevo r\u00e9cord en 2023. Ascendieron a 57.100 millones de toneladas de equivalentes de di\u00f3xido de carbono (CO\u2082eq), y superaron en un 1,3 % el volumen del a\u00f1o anterior, seg\u00fan un informe publicado a finales de octubre por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma). El \u00edndice de crecimiento fue superior al de la d\u00e9cada pasada (de 2010 a 2019), cuando, antes de la eclosi\u00f3n del covid-19, las emisiones anuales\u00a0aumentaron en promedio\u00a0un 0,8 %. En 2020, en pleno apogeo de la pandemia, la merma de las actividades en el planeta llev\u00f3 a un descenso de casi un 5 % en las emisiones totales, el m\u00e1ximo declive registrado desde la d\u00e9cada de 1970.<\/p>\n<p>El incremento de las emisiones globales tuvo lugar en cuatro de los cinco grandes sectores que producen GEI: energ\u00eda, procesos industriales, producci\u00f3n agropecuaria y tratamiento de residuos. Tan solo la categor\u00eda uso del suelo, cambios en el uso del suelo y silvicultura (USCUSS, o LULUCF, por sus siglas en ingl\u00e9s) emiti\u00f3 menos gases de efecto invernadero en 2023 que en el a\u00f1o anterior. El proceso de mayor influencia en el total de este sector es la eliminaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n, especialmente de bosques, para dejar espacio a la agricultura y la ganader\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEl problema de Brasil radica en que el inventario nacional subestima las emisiones de di\u00f3xido de carbono derivadas de los incendios forestales y la degradaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n\u201d, comenta la qu\u00edmica Luciana Gatti, coordinadora del Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero (LaGEE, por sus siglas en portugu\u00e9s) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe). Salvo la agricultura, que puede almacenar carbono en el suelo, aunque estas capturas no suelen contabilizarse en los inventarios, el sector USCUSS es el \u00fanico que, adem\u00e1s de emitir, tambi\u00e9n puede extraer di\u00f3xido de carbono del aire en forma natural (el resto de las categor\u00edas siempre liberan GEI).<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info1-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x511\" alt=\"Todos los gases que causan el calentamiento global\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info1-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info1-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Las \u00e1reas verdes bien preservadas pueden extraer m\u00e1s carbono de la atm\u00f3sfera v\u00eda fotos\u00edntesis y almacenarlo en su biomasa que el CO\u2082 que emiten a trav\u00e9s de su respiraci\u00f3n. Por su densa vegetaci\u00f3n tropical, siempre se hab\u00eda considerado a la Amazonia una regi\u00f3n del planeta que absorb\u00eda m\u00e1s carbono que el que emit\u00eda. Pero estudios recientes, como los que llev\u00f3 a cabo el equipo de Gatti, apuntan que, debido a la deforestaci\u00f3n y a una mayor degradaci\u00f3n, hay partes de la Amazonia que est\u00e1n perdiendo su capacidad de prestar este servicio ecosist\u00e9mico, que mitiga el calentamiento global.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, los an\u00e1lisis en su mayor\u00eda indican que la temperatura global es al menos 1,2 grados Celsius [\u00baC] superior a la del per\u00edodo adoptado como referencia de la era preindustrial, la segunda mitad del siglo XIX. Con este nivel de calentamiento, diversos estudios muestran un deterioro de algunos de los signos vitales del planeta, como la elevaci\u00f3n del nivel de los oc\u00e9anos y la intensificaci\u00f3n de los eventos clim\u00e1ticos extremos. Desde 2023, sin embargo, se ha registrado un calentamiento global del orden de 1,5 \u00baC durante varios meses seguidos, que a\u00fan se considera temporal.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1572\" class=\"size-full wp-image-537174 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b-250x491.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b-700x1376.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b-782x1536.jpg 782w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800b-120x236.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Andr\u00e9 Kitagawa<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe del Pnuma, ha habido un incremento del volumen liberado de los cuatro tipos de gases que contribuyen al aumento de la temperatura del planeta: di\u00f3xido de carbono (CO<sub>2<\/sub>), causante por s\u00ed solo de las tres cuartas partes del calentamiento global, fundamentalmente como resultado de la quema de combustibles f\u00f3siles (petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n); metano (CH<sub>4<\/sub>), liberado esencialmente por las actividades agropecuarias y por fugas durante la explotaci\u00f3n de gas natural; \u00f3xido nitroso (N<sub>2<\/sub>O), presente en los fertilizantes agr\u00edcolas y en residuos animales, y gases fluorados (HFC), utilizados en los sistemas de refrigeraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En las estad\u00edsticas, es habitual transformar las emisiones de metano, \u00f3xido nitroso y gases fluorados en su equivalente en CO\u2082. Para ello se utiliza una f\u00f3rmula de conversi\u00f3n a trav\u00e9s de la cual la producci\u00f3n de una tonelada de metano u \u00f3xido nitroso calienta la atm\u00f3sfera durante un siglo del mismo modo que 25 y 298 toneladas de CO\u2082 respectivamente. En el caso de los HFC, que abarcan una familia de gases producidos en forma artificial, el factor de conversi\u00f3n suele superar el millar de toneladas.<\/p>\n<p>De no revertirse la actual tendencia de incremento de la producci\u00f3n de GEI, no existe la menor posibilidad de limitar el calentamiento global a 1,5 \u00baC, la meta estipulada en 2015 en el marco del Acuerdo de Par\u00eds, y se prev\u00e9 que la temperatura del planeta aumente entre 2,5 y 3 \u00baC hacia finales de siglo. Este nivel de calentamiento se considera catastr\u00f3fico, con un costo alt\u00edsimo en vidas humanas y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas. \u201cPara encauzar las emisiones en una v\u00eda menos costosa que [limite el calentamiento a] 1,5 \u00baC, las mismas deber\u00edan mermar en un 42 % para 2030 en comparaci\u00f3n con los niveles de 2019\u201d, afirm\u00f3 la economista danesa Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma, en el pr\u00f3logo del documento. Otra posibilidad ser\u00eda reducir las emisiones un 7,5 % a\u00f1o a a\u00f1o de aqu\u00ed a 2035.<\/p>\n<p><strong>La ca\u00edda de las emisiones en Brasil<\/strong><br \/>\nA contramano de lo que sucede en gran parte del planeta, Brasil redujo de manera significativa sus emisiones de GEI el a\u00f1o pasado. De acuerdo con el Sistema de Estimaci\u00f3n de Emisiones y Remociones de Gases de Efecto Invernadero (Seeg), una iniciativa de la red de organizaciones no gubernamentales Observat\u00f3rio do Clima (OC), en 2023 el pa\u00eds liber\u00f3 a la atm\u00f3sfera 2.600 millones de toneladas brutas (sin incluir las remociones) de CO\u2082eq, un 12 % menos que en 2022, en lo constituy\u00f3 el mayor descenso de los \u00faltimos 15 a\u00f1os.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info2-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x749\" alt=\"El peso de cada sector\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info2-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info2-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>La categor\u00eda de mayor incidencia en las emisiones fue el cambio en el uso del suelo (el 46\u00a0%), que hist\u00f3ricamente ha liderado la producci\u00f3n de GEI en el pa\u00eds. A continuaci\u00f3n se ubicaron los sectores de la agricultura y la ganader\u00eda (el 28\u00a0%), energ\u00eda (el 18\u00a0%), el tratamiento de residuos (el 4\u00a0%) y los procesos industriales (el 4\u00a0%). Si se consideran solamente las emisiones netas, esto es, el total bruto menos el carbono extra\u00eddo de la atm\u00f3sfera v\u00eda fotos\u00edntesis de la vegetaci\u00f3n en crecimiento, el volumen de GEI liberado a la atm\u00f3sfera en el pa\u00eds en 2023 fue de alrededor de 1.600 millones de toneladas de CO\u2082eq.<\/p>\n<p>Los datos del Seeg no son oficiales, pero b\u00e1sicamente siguen la metodolog\u00eda recomendada por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim\u00e1tico (IPCC) de las Naciones Unidas. \u201cPara finales de este a\u00f1o estar\u00e1 lista una actualizaci\u00f3n del inventario de emisiones netas de GEI [ya descontadas las remociones del sector USCUSS] hasta 2022\u201d, dice M\u00e1rcio Rojas, coordinador general de Ciencia del Clima y Sostenibilidad del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n (MCTI) de Brasil. \u201cNuestros guarismos suelen ser muy similares a los de las emisiones netas que calcula el Seeg, que para ello se referencia en el inventario nacional\u201d.<\/p>\n<\/div><div class='overflow-responsive-img' style='text-align:center'><picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info3-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1939x1430\" alt=\"Perfil de las emisiones por pa\u00eds\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info3-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info3-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span><\/div><div class=\"post-content sequence\">\n<p>Los datos m\u00e1s recientes del Sistema de Registro Nacional de Emisiones (Sirene) del ministerio son de 2020, el a\u00f1o de inicio de la pandemia. Ese a\u00f1o, las emisiones netas de GEI en Brasil ascendieron a casi 1.700 millones de toneladas de CO2eq, de las cuales un 38 % se atribuy\u00f3 al sector USCUSS y un 28,5\u00a0% a la producci\u00f3n agropecuaria, seg\u00fan el Sirene. Las categor\u00edas de energ\u00eda, procesos industriales y tratamiento de residuos representaron respectivamente el 23,2\u00a0%, el 6,1\u00a0% y el 4,2\u00a0% del total de GEI producidos en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n de las emisiones en Brasil en 2023 se debe a una caracter\u00edstica particular de su modelo econ\u00f3mico. Fue exclusivamente gracias a una reducci\u00f3n de un 24\u00a0% en las emisiones de la categor\u00eda cambios en el uso de la tierra que la producci\u00f3n total de GEI en el pa\u00eds fue inferior durante el a\u00f1o pasado. En las otras cuatro categor\u00edas que liberan alguna forma de carbono a la atm\u00f3sfera (energ\u00eda, agricultura y ganader\u00eda, procesos industriales y tratamiento de residuos), las emisiones brasile\u00f1as crecieron en 2023, seg\u00fan el Seeg. \u201cEn Brasil, el sector de los cambios en el uso de la tierra ha sido hist\u00f3ricamente el que dicta la tendencia dominante en materia de producci\u00f3n de gases de efecto invernadero\u201d, explica el ingeniero qu\u00edmico David Tsai, del Instituto de Energia e Meio Ambiente (Iema), coordinador del Seeg. \u201cSe trata de una especie de modulador, un regulador de la intensidad de las emisiones totales\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1140\" height=\"562\" class=\"aligncenter size-full wp-image-537182\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-Rural-2024-12-1140.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-Rural-2024-12-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-Rural-2024-12-1140-250x123.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-Rural-2024-12-1140-700x345.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-Rural-2024-12-1140-120x59.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Andr\u00e9 Kitagawa<\/span><\/p>\n<p>En los grandes pa\u00edses y bloques que m\u00e1s GEI liberan actualmente hacia la atm\u00f3sfera, entre los que figuran China (el 30 % del total), Estados Unidos (el 11 %), la India (el 8 %), la Uni\u00f3n Europea (el 6\u00a0%) y Rusia (el 5 %), el sector energ\u00e9tico es el de mayor emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero, por un amplio margen. En estos lugares, pese al avance de los \u00faltimos a\u00f1os en el uso de la energ\u00eda e\u00f3lica y solar, la matriz energ\u00e9tica todav\u00eda es muy dependiente del consumo de petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n. Por ello es que, en los referidos pa\u00edses, as\u00ed como en t\u00e9rminos mundiales, la quema de combustibles f\u00f3siles constituye el gran motor del calentamiento global. En el historial acumulado desde mediados del siglo XIX, Estados Unidos se mantiene como el pa\u00eds que m\u00e1s GEI ha emitido, con alrededor de un 20 % del total desde 1850.<\/p>\n<p>La matriz energ\u00e9tica de Brasil es m\u00e1s limpia que la de otros pa\u00edses. M\u00e1s del 80 % de su energ\u00eda el\u00e9ctrica procede de fuentes renovables, tales como centrales hidroel\u00e9ctricas y parques solares y e\u00f3licos, y sus veh\u00edculos funcionan en buena medida con biocombustibles. As\u00ed y todo, dependiendo del a\u00f1o y de la fuente consultada, el pa\u00eds figura como el quinto o sexto emisor actual, con un 2 % o un 3 % del total de las emisiones de GEI. Al ser una potencia mundial en materia de cultivo de alimentos y cr\u00eda de ganado, Brasil produce una gran cantidad de GEI procedentes de la agricultura y la ganader\u00eda. En este caso, el peso de este sector dentro del total de las emisiones suele ser mayor que en las principales econom\u00edas del planeta.<\/p>\n<p>Puntualmente, Tsai subraya que una alteraci\u00f3n significativa en un solo par\u00e1metro del sector de cambios en el uso del suelo fue responsable de la disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n total de GEI en el territorio nacional en 2023: la importante reducci\u00f3n de la deforestaci\u00f3n en el bioma Amazonia, la mayor selva tropical del planeta, con un 60 % de su extensi\u00f3n total en territorio brasile\u00f1o. La superficie deforestada en la porci\u00f3n nacional de este bioma fue de aproximadamente 4.500 kil\u00f3metros cuadrados (km\u00b2) en 2023, un 62\u00a0% menos que durante el a\u00f1o anterior, seg\u00fan un informe de MapBiomas, otra iniciativa del OC.<\/p>\n<picture data-tablet=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info4-ESP-DESK.png\" data-tablet_size=\"1140x885\" alt=\"Los mayores emisores\">\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info4-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1920px)\" \/>\n    <source srcset=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info4-ESP-DESK.png\" media=\"(min-width: 1140px)\" \/>\n    <img decoding=\"async\" class=\"responsive-img\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/RPF-emissoes-2024-12-info4-ESP-MOBILE.png\" \/>\n  <\/picture><span class=\"embed media-credits-inline\">Alexandre Affonso\/Revista Pesquisa FAPESP<\/span>\n<p>Los datos oficiales utilizados por el gobierno brasile\u00f1o en las negociaciones internacionales tambi\u00e9n apuntan una disminuci\u00f3n reciente y considerable de la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n en la Amazonia Legal, un concepto pol\u00edtico-administrativo que abarca casi un 60 % del territorio nacional: la totalidad del bioma Amazonia, un 20 % del Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, y una peque\u00f1a parte del Pantanal. Seg\u00fan informaci\u00f3n dada a conocer a principios de noviembre por el Programa de Monitoreo de la Deforestaci\u00f3n en la Selva Amaz\u00f3nica Brasile\u00f1a v\u00eda Sat\u00e9lite (Prodes), una iniciativa del Inpe, la superficie afectada por el desmonte en la Amazonia Legal en 2024 fue de 6.288 km2, un 31 % menos que en el a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p>\u201cLa tendencia de la deforestaci\u00f3n, particularmente en la Amazonia, tiene un gran impacto en el perfil y en las emisiones totales de gases de efecto invernadero\u201d, ratifica Rojas, del MCTI. Los datos del MapBiomas y del Prodes suelen apuntar una misma tendencia principal de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia, si bien no pueden compararse directamente debido a sus diferencias metodol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>La matriz energ\u00e9tica m\u00e1s limpia y la gran incidencia de la deforestaci\u00f3n y de la producci\u00f3n agropecuaria en el total de las emisiones, en conjunto, hacen de Brasil un pa\u00eds \u00fanico en el contexto internacional de la generaci\u00f3n de gases de efecto invernadero. Las tres cuartas partes, aproximadamente, de las emisiones en las mayores econom\u00edas del planeta proceden de actividades y procesos que dependen de la quema de combustibles f\u00f3siles. En China, Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, el peso del sector USCUSS (e incluso el de la agricultura y la ganader\u00eda) en la producci\u00f3n de carbono que se libera en la atm\u00f3sfera tiende a ser bajo.<\/p>\n<p>Durante la 29\u00aa Conferencia de las Partes (COP29) de la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC), que se llev\u00f3 a cabo en Bak\u00fa (Azerbaiy\u00e1n), entre los d\u00edas 11 y 22 de noviembre, Brasil anunci\u00f3 un nuevo compromiso con la mira puesta en la reducci\u00f3n de sus emisiones para el per\u00edodo 2030-2035. T\u00e9cnicamente denominada Contribuci\u00f3n Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en ingl\u00e9s), esta meta prev\u00e9 que, en 2035, las emisiones netas de GEI (es decir, teniendo en cuenta tambi\u00e9n las absorciones como resultado del mantenimiento de la vegetaci\u00f3n) representen entre un 59 % y un 67 % de la producci\u00f3n de GEI en 2005. En t\u00e9rminos num\u00e9ricos, este recorte significar\u00eda que Brasil emitir\u00eda anualmente entre 850 y 1.050 millones de toneladas de CO\u2082eq.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"1450\" class=\"size-full wp-image-537178 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800c.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800c.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800c-250x453.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800c-700x1269.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/rpf-capa-emissoes-industria-2024-12-800c-120x218.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Andr\u00e9 Kitagawa<\/span>Las nuevas NDC, uno de los compromisos exigidos por el Acuerdo del Clima de Par\u00eds a sus 196 pa\u00edses signatarios tendientes tratar de limitar el calentamiento global a 1,5 \u00baC, fue considerada poco ambiciosa por muchos ambientalistas. El ingeniero Roberto Schaeffer, del Instituto de Posgrado e Investigaciones en Ingenier\u00eda Alberto Luiz Coimbra de la Universidad de R\u00edo de Janeiro (Coppe-UFRJ), opina distinto. \u201cLa meta es muy ambiciosa, dice el profesor del Programa de Planificaci\u00f3n Energ\u00e9tica de esa universidad fluminense, cuyo equipo realiz\u00f3, a pedido del gobierno federal brasile\u00f1o, los estudios (a la fecha a\u00fan no divulgados), en los que se bas\u00f3 la meta de la nueva NDC. \u201cSi pudi\u00e9ramos eliminar por completo la deforestaci\u00f3n, las emisiones del sector USCUSS caer\u00edan r\u00e1pidamente y, en consecuencia, tambi\u00e9n el total de GEI producido por el pa\u00eds. Cuando esto suceda, el perfil de las emisiones brasile\u00f1as empezar\u00e1 a parecerse al del resto de los pa\u00edses. A partir de ese momento, tambi\u00e9n tendremos que tratar de reducir con mayor firmeza las emisiones de otros sectores y no solamente las del USCUSS y, en simult\u00e1neo, promover la absorci\u00f3n de GEI mediante la preservaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de bosques.\u201d<\/p>\n<p>Una vez establecido este nuevo escenario hipot\u00e9tico, Brasil pasar\u00eda a tener una huella de carbono menor, pero le resultar\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil seguir reduciendo dr\u00e1sticamente sus emisiones. Esto se debe a que los otros cuatro grandes sectores productores de GEI (energ\u00eda, agricultura y ganader\u00eda, procesos industriales y tratamiento de residuos) responden mucho m\u00e1s lentamente a los cambios implementados con miras a reducir sus emisiones. \u201cEl volumen del metano generado por el ganado brasile\u00f1o, por ejemplo, no disminuir\u00e1 radicalmente de la noche a la ma\u00f1ana, aunque s\u00ed es posible reducir parte de las emisiones procedentes de la fermentaci\u00f3n ent\u00e9rica animal\u201d, comenta Schaeffer.<\/p>\n<p>A\u00fan es pronto para conocer los datos mundiales sobre la producci\u00f3n de GEI en 2024. Pero, tal como viene haci\u00e9ndolo desde el a\u00f1o 2006, la iniciativa internacional Global Carbon Budget (GCB) difundi\u00f3 un art\u00edculo en el mes de noviembre, a\u00fan no publicado en una revista cient\u00edfica, con una estimaci\u00f3n para este a\u00f1o de las emisiones de CO\u2082 \u00fanicamente, sin incluir los otros GEI. Las cifras que se dieron a conocer en el marco de ese proyecto y que el sector adopta como referencia son preocupantes. Se espera que las emisiones totales de di\u00f3xido de carbono batan el r\u00e9cord y ascender\u00edan hacia finales de diciembre a 41,6 gigatoneladas, un 2,4 % m\u00e1s que en 2023.<\/p>\n<p>La severa sequ\u00eda producto del fen\u00f3meno climatol\u00f3gico de El Ni\u00f1o entre 2023 y 2024 \u2212como la que a\u00fan afecta a la Amazonia\u2212 ha acentuado las emisiones derivadas de la deforestaci\u00f3n y los incendios forestales que degradan la vegetaci\u00f3n. \u201cLos impactos del cambio clim\u00e1tico son cada vez m\u00e1s dram\u00e1ticos. No obstante, no vemos ninguna se\u00f1al de que la quema de combustibles f\u00f3siles haya alcanzado un techo\u201d, coment\u00f3 Pierre Friedlingstein, de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, en material de difusi\u00f3n.<\/p>\n<p>En la Amazonia brasile\u00f1a, la deforestaci\u00f3n ha seguido disminuyendo este a\u00f1o. As\u00ed y todo, la cantidad de incendios forestales en distintos biomas ha sido bastante elevada, fundamentalmente durante el primer semestre, una \u00e9poca en la que no suelen producirse muchos focos \u00edgneos. Este panorama nacional y la tendencia mundial que indica un aumento sostenido de las emisiones en momentos en que los pa\u00edses ya deber\u00edan haber reducido su huella de carbono, tal como dijeron que lo har\u00edan en sus anteriores NDC, no permiten por ahora ser optimistas. Empero, desistir no es una opci\u00f3n. Solo existe un planeta habitable que se conozca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan en el mundo, pero en Brasil disminuyen gracias al descenso de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia","protected":false},"author":13,"featured_media":537154,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,179],"tags":[286,269],"coauthors":[101],"class_list":["post-559168","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-tapa","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=559168"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559168\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":560438,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/559168\/revisions\/560438"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/537154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559168"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=559168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}