{"id":562226,"date":"2025-09-19T16:50:04","date_gmt":"2025-09-19T19:50:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562226"},"modified":"2025-09-19T16:50:04","modified_gmt":"2025-09-19T19:50:04","slug":"la-sociologa-de-la-usp-que-se-convirtio-en-referente-en-los-estudios-sobre-los-cuidados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sociologa-de-la-usp-que-se-convirtio-en-referente-en-los-estudios-sobre-los-cuidados\/","title":{"rendered":"La soci\u00f3loga de la USP que se convirti\u00f3 en referente en los estudios sobre los cuidados"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"959\" class=\"size-full wp-image-562227 alignright\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-entrevista-nadya-guimaraes-2025-01-800jpg.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-entrevista-nadya-guimaraes-2025-01-800jpg.jpg 800w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-entrevista-nadya-guimaraes-2025-01-800jpg-250x300.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-entrevista-nadya-guimaraes-2025-01-800jpg-700x839.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-entrevista-nadya-guimaraes-2025-01-800jpg-120x144.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00e9o Ramos Chaves \/ Revista Pesquisa FAPESP<\/span>Con su infancia signada por las p\u00e9rdidas y en compa\u00f1\u00eda de mujeres que desafiaron el contexto social de su tiempo, la soci\u00f3loga Nadya Araujo Guimar\u00e3es se convirti\u00f3 en referente en los estudios sobre los cuidados, y es una de las responsables de la consolidaci\u00f3n de este campo de investigaci\u00f3n en Brasil. Hu\u00e9rfana de su madre desde los cinco a\u00f1os, fue criada por su abuela materna y por su t\u00eda materna.<\/p>\n<p>Araujo Guimar\u00e3es tiene 75 a\u00f1os. En el a\u00f1o 1968 empez\u00f3 sus estudios universitarios en historia en la Universidad de Brasilia (UnB). Atra\u00edda por la disciplina de las ciencias sociales, sigui\u00f3 esa carrera simult\u00e1neamente, en la cual termin\u00f3 por recibirse cuando estaba a punto de graduarse en historia. En 1976 se fue a M\u00e9xico con sus dos hijos entonces peque\u00f1os para hacer su doctorado. En aquella \u00e9poca, ese pa\u00eds recib\u00eda a intelectuales de toda Latinoam\u00e9rica que hu\u00edan de los reg\u00edmenes autoritarios que asolaban la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Especialista en el \u00e1rea de la sociolog\u00eda del trabajo, se adentr\u00f3 en este campo de estudios al interesarse en entender las formas de expresi\u00f3n pol\u00edtica de los trabajadores informales y sus estrategias de organizaci\u00f3n, que se desarrollaban sin el apoyo de los sindicatos.<\/p>\n<p>En la actualidad, junto a otras soci\u00f3logas, viene trabajando en la primera l\u00ednea de la investigaci\u00f3n sobre el tema de los cuidados, para expandir la mirada acad\u00e9mica sobre un objeto de an\u00e1lisis que hasta ahora atra\u00eda la atenci\u00f3n fundamentalmente de los profesionales del campo de la salud.<\/p>\n<p>Araujo Guimar\u00e3es integra la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC), y se jubil\u00f3 de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) en 1996, a los 47 a\u00f1os. Posteriormente, en el a\u00f1o 2002, empez\u00f3 a dar clases en el Departamento de Sociolog\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FFLCH-USP), donde sigue trabajando actualmente como profesora titular. Desde 1993, es investigadora del Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap).<\/p>\n<div class=\"box-lateral\"><strong>Especialidad<br \/>\n<\/strong>Sociolog\u00eda del trabajo<br \/>\n<strong>Instituci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Centro Brasileiro de An\u00e1lise e Planejamento (Cebrap) y Universidad de S\u00e3o Paulo (USP)<br \/>\n<strong>Formaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Carrera de grado (1971) y maestr\u00eda (1974) en sociolog\u00eda por la Universidad de Brasilia (UnB) y doctorado en sociolog\u00eda por la Universidad Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (1983)<\/div>\n<p>Casada con Antonio Sergio Alfredo Guimar\u00e3es, tambi\u00e9n soci\u00f3logo de la USP, Araujo Guimar\u00e3es tiene un hijo y una hija de su primer matrimonio, aparte de ocho nietos. A finales de 2024, le concedi\u00f3 esta entrevista a <em>Pesquisa FAPESP <\/em>durante dos largas charlas realizadas en Cebrap y en la USP, teniendo como marco la aprobaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Nacional de Cuidados. En diciembre, dicha legislaci\u00f3n, que garantiza derechos y promueve mejoras en las relaciones profesionales o voluntarias de cuidado, fue aprobada en el Senado y remitida para la promulgaci\u00f3n presidencial<\/p>\n<p><strong>La familia de su padre es del estado de Alagoas. \u00bfPor qu\u00e9 se fueron a vivir a Bah\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Mi abuelo paterno formaba parte de una familia rica de Alagoas. Ya se hab\u00eda casado con mi abuela cuando lo perdieron todo despu\u00e9s de una creciente del r\u00edo S\u00e3o Francisco que destruy\u00f3 las salinas de las que era propietario. Las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas y de su posici\u00f3n social lo desequilibraron emocionalmente a mi abuelo. En un per\u00edodo de alt\u00edsima mortalidad infantil en Brasil, ellos hab\u00edan tenido 16 hijos, de los cuales solamente ocho sobrevivieron. Mi abuela tom\u00f3 entonces las riendas de la situaci\u00f3n y decidi\u00f3 migrar. Hizo las maletas y, con su marido y sus ocho hijos, parti\u00f3 rumbo a Salvador, en donde reinici\u00f3 su vida a partir de cero. Fue una decisi\u00f3n valiente. Con su marido incapacitado, crio a sus hijos sola. Todos tuvieron que empezar a trabajar tempranamente, mi padre inclusive, Jo\u00e3o Araujo dos Santos, que era el m\u00e1s grande.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSus padres se conocieron en Salvador?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es, pero perd\u00ed a mi madre, Orlanda Neves Araujo, prematuramente. Ella se muri\u00f3 cuando yo ten\u00eda cinco a\u00f1os, a causa de un error m\u00e9dico durante el parto de mi hermano. Me criaron mi abuela materna, Isabel Neves Ferraz, una ama de casa, y mi t\u00eda, Edith Neves Ferraz de Carvalho, m\u00e9dica. A finales de la d\u00e9cada de 1940, cuando nac\u00ed, los patrones que regulaban qu\u00e9 se le permit\u00eda a una mujer eran r\u00edgidos. Mi madre se recibi\u00f3 de maestra del normal y enseguida despu\u00e9s se cas\u00f3 sin haber ejercido el magisterio. En tanto, mi t\u00eda quer\u00eda ser m\u00e9dica contrariando el deseo de su padre, para quien deber\u00eda convertirse en maestra de primaria. Entonces ella le propuso un acuerdo: durante el d\u00eda estudiar\u00eda en el normal para ser maestra, y por las noches noche cursar\u00eda en el llamado cient\u00edfico, que era la puerta de entrada a las carreras en las \u00e1reas de ciencias exactas y biol\u00f3gicas. Ella fue un ejemplo para m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>Aprend\u00ed con ella a apreciar la autodeterminaci\u00f3n y a no ceder en mis objetivos. Ella ingres\u00f3 a la facultad de Medicina de la UFBA y se gradu\u00f3 en una promoci\u00f3n que contaba solamente con dos mujeres que se recibieron. Cuando estaba por terminar, fue testigo del error m\u00e9dico que le hizo perder a su \u00fanica hermana, mi mam\u00e1. Esa tragedia seguramente tuvo influjo en sus decisiones. Opt\u00f3 por ser obstetra y ginec\u00f3loga. Era como asumir de all\u00ed en adelante la misi\u00f3n de reparar el sufrimiento que enfrent\u00f3 su hermana durante aquel parto fracasado. Desde los ocho a\u00f1os yo sol\u00eda acompa\u00f1arla los domingos en sus idas a los hospitales. Visit\u00e1bamos pacientes y les d\u00e1bamos el alta a las madres, siempre contentas con sus beb\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los impactos de la p\u00e9rdida de su madre en su familia?<br \/>\n<\/strong>Nuestro n\u00facleo familiar termin\u00f3 fragment\u00e1ndose. Mi hermano se fue a vivir con nuestra abuela paterna y yo con la abuela materna. Eso nos priv\u00f3 de la convivencia entre hermanos, de las peleas, pero tambi\u00e9n de la complicidad que se va tejiendo en el transcurso de la relaci\u00f3n cotidiana. Esa experiencia explica por qu\u00e9 valoro tanto hoy en d\u00eda la relaci\u00f3n entre hermanos. Confieso que durante mucho tiempo me pregunt\u00e9 por qu\u00e9 mi pap\u00e1 no logr\u00f3 mantener nuestra familia unida despu\u00e9s de la p\u00e9rdida de mi mam\u00e1. Ahora, ya m\u00e1s madura, veo el pasado con otros ojos y lo entiendo. A los varones no se los preparaba para cuidar. Su rol consist\u00eda en ser proveedores de la familia a trav\u00e9s del trabajo. Frente a la p\u00e9rdida de su esposa y ante el reto de v\u00e9rselas solo con dos ni\u00f1os peque\u00f1os, uno reci\u00e9n nacido y una nena de cinco a\u00f1os, se fue a vivir con su propia madre y le encomend\u00f3 que le criase al hijo que le parec\u00eda que era m\u00e1s vulnerable.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted lleg\u00f3 a pensar que quer\u00eda ser m\u00e9dica?<br \/>\n<\/strong>Crec\u00ed con ese objetivo. Quer\u00eda ser cirujana pedi\u00e1trica. Estudi\u00e9 en el Colegio de Aplicaci\u00f3n dependiente de la UFBA y me preparaba para el examen de ingreso a la carrera de Medicina. Sin embargo, durante el primer a\u00f1o del trayecto cient\u00edfico de la antigua ense\u00f1anza media, un test vocacional me cay\u00f3 como un rayo: su resultado indicaba que mi vocaci\u00f3n se inclinaba hacia las humanidades. Lo recib\u00ed con indignaci\u00f3n y me resist\u00ed a cambiar de trayecto, a cambiarme al trayecto cl\u00e1sico, dirigido hacia las carreras de las ciencias humanas y sociales. La direcci\u00f3n pedag\u00f3gica de la escuela me hizo la siguiente propuesta: que probara cursar las asignaturas del cl\u00e1sico durante tres meses. De no adaptarme, regresar\u00eda al cient\u00edfico. Asent\u00ed y, para mi sorpresa, me encant\u00f3 cursar el cl\u00e1sico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 se fue a Brasilia?<br \/>\n<\/strong>Cuando termin\u00e9 de cursar en el Colegio de Aplicaci\u00f3n, rend\u00ed el examen de ingreso y entr\u00e9 a la Universidad de Brasilia [UnB], en 1968. Ten\u00eda 17 a\u00f1os y me fui a vivir sola a la ciudad. En aquel momento, la UnB trabajaba con un proyecto innovador de ense\u00f1anza. Los estudiantes hac\u00edan un ciclo b\u00e1sico de materias y solamente defin\u00edan su carrera al culminarlo. Entr\u00e9 en el ciclo b\u00e1sico de humanidades, decidida a cursar historia. Hasta que conoc\u00ed la antropolog\u00eda y me encant\u00f3. La UnB permit\u00eda que el alumno gozase de flexibilidad en la composici\u00f3n del curr\u00edculo, de manera tal que era posible congregar materias de distintas \u00e1reas en el proceso formativo. Y as\u00ed fue como opt\u00e9 por la carrera de historia, pero empec\u00e9 a cursar materias de la carrera de ciencias sociales.<\/p>\n<blockquote><p>Aprend\u00ed con mi t\u00eda materna, que me crio junto a mi abuela, a valorar la autodeterminaci\u00f3n<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo transcurri\u00f3 la transici\u00f3n hacia la sociolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Uno de los eventos decisivos fueron las clases de sociolog\u00eda latinoamericana, una materia que dictaba Gl\u00e1ucio Ary Dillon Soares [1934-2021], un brillante y carism\u00e1tico profesor que hab\u00eda regresado a Brasil por entonces, tras realizar su doctorado en Estados Unidos. Tambi\u00e9n fue director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales [Flacso] en Chile. Gl\u00e1ucio me ofreci\u00f3 una beca de iniciaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica para trabajar como asistente en la preparaci\u00f3n de su primer libro editado en Brasil. Adem\u00e1s, la UnB estaba poniendo en marcha su programa de maestr\u00eda en sociolog\u00eda. Entonces decid\u00ed cambiar de rumbo. No me inscrib\u00ed m\u00e1s en materias de la carrera de historia y aceler\u00e9 en la carrera de ciencias sociales. Quer\u00eda graduarme a tiempo como para ingresar a la segunda cohorte de la maestr\u00eda en car\u00e1cter profesora auxiliar de ense\u00f1anza, cosa que concret\u00f3 en julio de 1971.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les fueron los impactos del golpe militar en la UnB?<br \/>\n<\/strong>La instituci\u00f3n se vio profundamente afectada. Ya en 1964, hubo docentes cesanteados y detenidos, entre ellos los soci\u00f3logos Perseu Abramo [1929-1996] y Rui Mauro Marini [1932-1997], quien a\u00f1os m\u00e1s tarde ser\u00eda mi director de tesis doctoral. Los alumnos tambi\u00e9n sufr\u00edan persecuciones. Fue un tiempo dif\u00edcil. El ambiente acad\u00e9mico era estimulante y hab\u00eda libertad de pensamiento en las aulas, pero no se permit\u00eda ning\u00fan tipo de pol\u00edtica o militancia estudiantil y conviv\u00edamos con allanamientos frecuentes en el campus.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investig\u00f3 durante su maestr\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Despu\u00e9s de estudiar los determinantes del sorprendente peso del voto de izquierda en las elecciones del estado de Goi\u00e1s en 1960, quise entender la construcci\u00f3n del poder local observando el rol de los grupos olig\u00e1rquicos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 motivo regres\u00f3 a Bah\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Al acercarse la conclusi\u00f3n de la maestr\u00eda, y con ello la de mi v\u00ednculo con la UnB como auxiliar de ense\u00f1anza, en 1973 recib\u00ed una propuesta de trabajo para integrar en la UFBA el equipo de coordinaci\u00f3n de un estudio con miras a evaluar la implementaci\u00f3n de la reforma universitaria en las instituciones de educaci\u00f3n superior del pa\u00eds. Ese mismo a\u00f1o naci\u00f3 mi primera hija. En 1974, decid\u00ed presentarme a un concurso docente en el Departamento de Sociolog\u00eda de la UFBA y fui aprobada en primer lugar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que se acerc\u00f3 a las investigaciones de la sociolog\u00eda del trabajo?<br \/>\n<\/strong>En la UFBA, me vincul\u00e9 con el grupo del Centro de Recursos Humanos, en donde la soci\u00f3loga Inai\u00e1 Maria Moreira de Carvalho desarrollaba estudios sobre las actitudes pol\u00edticas de los obreros de Bah\u00eda. En aquel entonces estaban en boga los an\u00e1lisis sobre el subempleo y la marginalidad urbana, e investigadores de la Fundaci\u00f3n Joaquim Nabuco, de Pernambuco, y de la UFBA hab\u00edan culminado dos estudios en las ciudades de Salvador y Recife sobre los trabajadores en que de desempe\u00f1aban en ocupaciones informales. El equipo necesitaba a alguien para analizar los datos referentes a las preguntas sobre las actitudes pol\u00edticas de esos trabajadores. Ese trabajo constituy\u00f3 el primer paso hacia lo que se convertir\u00eda en el foco de mi investigaci\u00f3n doctoral.<\/p>\n<blockquote><p>En la d\u00e9cada de 1970, M\u00e9xico fue un refugio para los intelectuales de Am\u00e9rica Latina que hu\u00edan de las dictaduras<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 decidi\u00f3 hacer el doctorado en M\u00e9xico?<br \/>\n<\/strong>Desde que termin\u00e9 la maestr\u00eda y a medida que a mi hija crec\u00eda, empec\u00e9 a hacer contactos para realizar el doctorado en el exterior. El antrop\u00f3logo Roberto Cardoso de Oliveira [1928-2006], en ese entonces jefe del Departamento de Ciencias Sociales de la UnB, sugiri\u00f3 que yo buscase una plaza en el Colegio de M\u00e9xico, que hab\u00eda inaugurado un programa de doctorado dirigido por el soci\u00f3logo y antrop\u00f3logo Rodolfo Stavenhagen [1932-2016]. Y entonces me postul\u00e9 a esa plaza, en 1976. Hab\u00eda tenido a mi segundo hijo y llegu\u00e9 a M\u00e9xico en agosto, cuando \u00e9l ten\u00eda solamente un mes y medio y mi hija ten\u00eda dos a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue esa experiencia?<br \/>\n<\/strong>Mi agenda de investigaci\u00f3n en M\u00e9xico segu\u00eda enfoc\u00e1ndose en la conexi\u00f3n entre el trabajo y la pol\u00edtica. Yo hab\u00eda redefinido mis intereses tem\u00e1ticos, dejando la sociolog\u00eda electoral para explorar de qu\u00e9 manera la inserci\u00f3n en el mercado de trabajo moldaba formas de acci\u00f3n colectiva. En aquella \u00e9poca, varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, tal como Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, viv\u00edan bajo reg\u00edmenes dictatoriales. De ese modo, M\u00e9xico se convirti\u00f3 en un refugio para intelectuales de la regi\u00f3n, incluso exiliados por problemas pol\u00edticos, como era o caso de mi director de tesis doctoral, Rui Mauro Marini. Esto hac\u00eda de la ciudad del M\u00e9xico un vibrante granero del pensamiento cr\u00edtico latinoamericano. El Colegio de M\u00e9xico era una instituci\u00f3n maravillosa. Sin embargo, su programa de doctorado era a decir verdad un gran ciclo de formaci\u00f3n que abarcaba la maestr\u00eda y el doctorado. Yo ya hab\u00eda terminado la maestr\u00eda en Brasil y me di cuenta de que emplear\u00eda mis tres a\u00f1os de apartamiento de las actividades docentes solamente para cursar materia. Corr\u00eda as\u00ed el riesgo de regresar a Brasil sin haber avanzado en mi proyecto de tesis. Con el asentimiento del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico [CNPq], me presente a la selecci\u00f3n para el programa de doctorado en sociolog\u00eda de la facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico [Unam].<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1nto tiempo vivi\u00f3 en M\u00e9xico?<br \/>\n<\/strong>Resid\u00ed continuamente entre 1976 y 1978, un tiempo en el que termin\u00e9 las materias obligatorias del doctorado. Eso me permiti\u00f3 regresar a Brasil y emplear el \u00faltimo a\u00f1o de mi licencia de la docencia para hacer la investigaci\u00f3n de campo. Entre 1982 y 1983, volv\u00ed a M\u00e9xico algunas veces, en estancias de algunos meses, para terminar de escribirla y defender la tesis.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 investig\u00f3 en el doctorado?<br \/>\n<\/strong>En Brasil, los estudios sobre las actitudes y el comportamiento pol\u00edtico de los trabajadores centraban su atenci\u00f3n en el proletariado industrial. Los an\u00e1lisis se dirig\u00edan hacia los trabajadores urbanos ocupados en el mercado formal, en actividades asociadas al crecimiento econ\u00f3mico del sudeste del pa\u00eds, a la zona conurbana conocida como ABC paulista, a los sindicatos y a la organizaci\u00f3n obrera. \u00c9se era el mundo acerca del cual reflexionaban investigadores como Fernando Henrique Cardoso, Le\u00f4ncio Martins Rodrigues [1934-2021], Juarez Brand\u00e3o Lopes [1925-2011] y Maria Herm\u00ednia Tavares de Almeida. Sin embargo, hab\u00eda otro universo de trabajadores urbanos que crec\u00eda vertiginosamente. Estos estaban fuera del circuito laboral industrial y regular. Eran los trabajadores informales, que sobreviv\u00edan con changas, trabajos temporales sin patrones fijos ni sindicatos. Se trataba de un grupo poco visible para la sociolog\u00eda del trabajo brasile\u00f1a, que era m\u00e1s analizado por estudiosos del contexto urbano como Luiz Antonio Machado da Silva [1941-2020] y Lucio Kowarick [1938-2020]. \u00bfDe qu\u00e9 manera actuaban pol\u00edticamente esos trabajadores informales sin sindicatos y por fuera de las f\u00e1bricas? \u00bfC\u00f3mo se organizaban en medio de coyunturas pol\u00edticas de intensa movilizaci\u00f3n en la sociedad brasile\u00f1a? En la tesis intent\u00e9 darles respuestas a estas preguntas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1les fueron sus conclusiones?<br \/>\n<\/strong>Para buscar esas respuestas, realic\u00e9 un estudio de caso sobre las formas de manifestaci\u00f3n pol\u00edtica de los trabajadores informales mediante la observaci\u00f3n de lo que pasaba en el estado de Pernambuco, fundamentalmente en su capital, Recife, entre 1955 y 1964, un momento de notable acci\u00f3n colectiva en el campo y en la ciudad. Ese per\u00edodo que precedi\u00f3 al golpe militar estuvo signado por la gesti\u00f3n progresista de Miguel Arraes [1916-2005], quien fue alcalde de esa ciudad entre 1960 y 1962 y posteriormente gobernador del estado entre 1962 y 1964, cuando fue detenido y cesanteado. Era un momento en el que se daban las condiciones ideales para la politizaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n colectiva. Pas\u00e9 meses investigando en el Archivo P\u00fablico de Recife, hurgando en los peri\u00f3dicos locales en busca de marcas de las formas de expresi\u00f3n de esos trabajadores, de los cuales se esperaba tan solo la inacci\u00f3n. Asimismo, entrevist\u00e9 a dirigentes comunistas, militantes y pol\u00edticos para reconstituir la memoria de aquel per\u00edodo. Descubr\u00ed que los trabajadores los informales tales como los vendedores ambulantes y las empleadas dom\u00e9sticas llevaban adelante estrategias de organizaci\u00f3n solidaria y de acci\u00f3n colectiva aun sin contar con la infraestructura de los sindicatos y sin tener v\u00ednculos s\u00f3lidos con empresas. Encontr\u00e9 registros de movimientos, como la Campa\u00f1a del Plato Vac\u00edo, y registr\u00e9 la organizaci\u00f3n de los vendedores ambulantes que pon\u00eda en evidencia la acci\u00f3n colectiva que se plasmaba fuera de los moldes tradicionales.<\/p>\n<blockquote><p>Los trabajadores informales se organizaban en acciones colectivas que ocurr\u00edan por fuera de los moldes tradicionales<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfEsas formas de expresi\u00f3n de los trabajadores informales tambi\u00e9n se registraron en otros lugares del pa\u00eds?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es. Al investigar en el Archivo P\u00fablico de Recife descubr\u00ed una historia ins\u00f3lita que sucedi\u00f3 en Brasilia. A comienzos de la d\u00e9cada de 1960, la construcci\u00f3n civil en la capital federal estaba en crisis a causa de la recesi\u00f3n econ\u00f3mica. Muchos trabajadores migrantes, que hab\u00edan llegado para construir la ciudad, se quedaron sin trabajo. Debido a la desocupaci\u00f3n, se organizaron en grupos voluntarios para barrer las calles. Dividieran la ciudad en \u00e1reas y nombraron a distintos l\u00edderes de esos espacios. Al cabo de un tiempo, lograron convencer a la alcald\u00eda de que los remunerara por ese trabajo. Pocos meses despu\u00e9s, los trabajadores de la construcci\u00f3n civil empezaron una huelga. Ante ese movimiento, aquellos que tambi\u00e9n hab\u00edan sido trabajadores de la construcci\u00f3n y en ese momento eran barrenderos de las calles decidieron tambi\u00e9n entrar en huelga y exigirle a la alcald\u00eda los mismos aumentos salariales que los trabajadores de la construcci\u00f3n civil. La experiencia previa como obreros segu\u00eda moldeando su acci\u00f3n colectiva, que se politiz\u00f3. Llegaron a los noticieros nacionales debido a su infructuoso intento de resistirse al golpe militar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo entr\u00f3 la tem\u00e1tica de g\u00e9nero en su agenda de investigaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Si bien las mujeres trabajaban, hab\u00edan estado poco presentes en los an\u00e1lisis fundacionales de la sociolog\u00eda del trabajo en Brasil. En la actualidad, sabemos que, en la historia de la industria brasile\u00f1a, importantes sectores econ\u00f3micos estuvieron signados por la presencia femenina, tales como el textil y el de confecciones. Asimismo, el trabajo dom\u00e9stico remunerado siempre constituy\u00f3 un dominio femenino: a\u00fan hoy en d\u00eda, alrededor del 90 % de esa fuerza de trabajo est\u00e1 compuesto por mujeres. A su vez, el mundo de la informalidad siempre le dio espacio a la mano de obra femenina. De todos modos, en el Brasil de la d\u00e9cada de 1960, fueron raras las investigaciones sobre el mercado laboral que le prestaron atenci\u00f3n a la dimensi\u00f3n de g\u00e9nero. Soci\u00f3logas tales como Heleieth Saffioti [1934-2010] y Eva Blay fueron precursoras en esos estudios. En 1983, ya integrada al Centro de Recursos Humanos de la UFBA, empec\u00e9 a investigar la din\u00e1mica de las transformaciones en la estructura ocupacional en Bah\u00eda, en el marco un movimiento de desconcentraci\u00f3n de la actividad industrial en Brasil. En ese contexto, la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero se volvi\u00f3 para m\u00ed imperiosa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 fue lo que impuls\u00f3 esas transformaciones?<br \/>\n<\/strong>El Segundo Plan Nacional de Desarrollo que puso en marcha en 1974 el presidente Ernesto Geisel [1907-1996] incentiv\u00f3 la descentralizaci\u00f3n industrial del pa\u00eds, lo que incluy\u00f3 la apertura de polos petroqu\u00edmicos en Bah\u00eda y en Rio Grande do Sul. Esto propici\u00f3 el surgimiento de una clase obrera moderna en lugares que hab\u00edan visto c\u00f3mo la industria perd\u00eda centralidad. Muchos de esos nuevos obreros eran j\u00f3venes egresados de las escuelas t\u00e9cnicas que aspiraban a seguir otras carreras, pero terminaban convirti\u00e9ndose en trabajadores subalternos. Al mismo tiempo, ingenieros y otros profesionales de alto escal\u00f3n llegaban provenientes del sudeste del pa\u00eds para trabajar en esas industrias, lo que generaba un caldo de tensi\u00f3n que se intensific\u00f3 en el transcurso de los a\u00f1os. Por otra parte, el trabajo femenino formal empez\u00f3 a cobrar visibilidad en el Brasil urbano. Sectores tales como los de la salud, la educaci\u00f3n y otros servicios urbanos, que eran permeables a la presencia de las mujeres, crecieron en ciudades como Salvador. Era imposible no ver esa realidad. En 1987, publiqu\u00e9 <em>O que \u00e9 que a baiana faz? Novos padr\u00f5es de divis\u00e3o sexual do trabalho no estado da Bahia <\/em>[\u00bfQu\u00e9 hacen las bahianas? Nuevos patrones de la divisi\u00f3n sexual del trabajo en el estado de Bah\u00eda], en el cual analic\u00e9 esos cambios. Fue mi primer texto dedicado exclusivamente al tema del trabajo femenino.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se conecta la cuesti\u00f3n racial con ese viraje?<br \/>\n<\/strong>En Bah\u00eda es imposible entender la desocupaci\u00f3n y la informalidad sin considerar que esos fen\u00f3menos forman parte del cotidiano de las personas negras. En la ciudad de Salvador, por ejemplo, el 80 % de la poblaci\u00f3n es negra. Las fiestas populares, como el Carnaval, creaban puestos de trabajo temporales para individuos negros que, fuera de ese per\u00edodo, se ve\u00edan en dificultades para conseguir trabajo y obtener ingresos. A comienzos de la d\u00e9cada 1990, con el apoyo de la Fundaci\u00f3n Ford, desarrollamos un programa interdisciplinario de investigaciones en la UFBA para analizar, entre otros temas, las din\u00e1micas del mercado de trabajo enfoc\u00e1ndonos en las tem\u00e1ticas de raza y g\u00e9nero. Los resultados salieron en libros en los cuales particip\u00e9, entre ellos <em>Trabalho e desigualdades raciais. Negros e brancos no mercado de trabalho de Salvador <\/em>[editorial Annablume, 1998], compilado junto con la soci\u00f3loga Vanda S\u00e1-Barreto, e <em>Imagens e identidades do trabalho <\/em>[editorial Hucitec, 1995], elaborado en coautor\u00eda con el soci\u00f3logo Antonio Sergio Alfredo Guimar\u00e3es y el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Michel Agier.<\/p>\n<blockquote><p>En el Brasil de la d\u00e9cada de 1960, fueron raros los estudios sobre el mercado de trabajo que le prestaron atenci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 la llev\u00f3 a radicarse en S\u00e3o Paulo?<br \/>\n<\/strong>En 1993, con mis hijos ya crecidos y estudiando en la universidad, resolv\u00ed hacer una pasant\u00eda posdoctoral en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts, el MIT. Con una licencia de la UFBA, antes de ir a Estados Unidos pas\u00e9 un semestre en Cebrap planificando la estructuraci\u00f3n de un \u00e1rea de investigaci\u00f3n enfocada en los estudios del trabajo. Permanec\u00ed en el Departamento de Estudios Urbanos del MIT durante un a\u00f1o. Cuando regres\u00e9 a Brasil, en 1996, me jubil\u00e9 en la UFBA. En ese momento, el fil\u00f3sofo Jos\u00e9 Arthur Giannotti [1930- 2021], presidente de Cebrap por entonces, me invit\u00f3 a volver a la instituci\u00f3n, inicialmente con una beca de la FAPESP. Me integr\u00e9 a la misma desde entonces como investigadora asociada, e implant\u00e9 y dirig\u00ed durante varios a\u00f1os el \u00e1rea de estudios del trabajo. En ese per\u00edodo, mi agenda de investigaciones se expandi\u00f3. Pas\u00e9 de temas tales como la reestructuraci\u00f3n productiva, la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y sus impactos sobre el trabajo a estudios sobre las trayectorias ocupacionales de los trabajadores en contextos de expansi\u00f3n del desempleo. Empec\u00e9 a sentir un especial inter\u00e9s al respecto del impacto de esos cambios en distintos grupos raciales, etarios y de g\u00e9nero. Luego ahond\u00e9 en el an\u00e1lisis de la experiencia subjetiva del desempleo estableciendo una comparaci\u00f3n entre pa\u00edses con distintas estructuras de mercado laboral y diverso reg\u00edmenes de protecci\u00f3n social como Brasil, Francia y Jap\u00f3n. De ese frente de investigaci\u00f3n salieron varios libros, entre ellos <em>Trabalho flex\u00edvel, empregos prec\u00e1rios <\/em>[Edusp, 2009], ganador del Premio Jabuti.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue que los cuidados se convirtieron en objeto de estudio en la sociolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>La tem\u00e1tica de los cuidados era pr\u00e1cticamente inexistente en la sociolog\u00eda brasile\u00f1a en la d\u00e9cada de 1990. Es cierto que desde la d\u00e9cada de 1960 las te\u00f3ricas feministas ya ven\u00edan aboc\u00e1ndose al estudio del trabajo no pagado que realizaban las mujeres en el \u00e1mbito hogare\u00f1o o incluso al empleo dom\u00e9stico, pero no se hablaba expl\u00edcitamente de los cuidados. Cuando esta noci\u00f3n aparec\u00eda, se la analizaba desde el sesgo de la salud y relacion\u00e1ndola con el envejecimiento. Las l\u00edneas de estudios en la sociolog\u00eda y en la antropolog\u00eda del cuidado se desarrollaron en Brasil en el transcurso de la d\u00e9cada de 2000, en sinton\u00eda con el avance de los debates internacionales. La soci\u00f3loga brasile\u00f1a Helena Hirata, del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas y Pol\u00edticas de Par\u00eds, en Francia, intent\u00f3 junto conmigo documentar ese momento mediante la organizaci\u00f3n de un gran seminario internacional en S\u00e3o Paulo, del cual result\u00f3 el libro <em>Cuidado e cuidadoras. As v\u00e1rias faces do trabalho do <\/em>care [editorial Atlas, 2012].<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 est\u00e1 trabajando actualmente?<br \/>\n<\/strong>Coordino el estudio comparativo internacional intitulado <em>Who cares? Rebuilding care in a post-pandemic world<\/em>, apoyado por la FAPESP y por la red de colaboraci\u00f3n internacional Trans-Atlantic Platform for the Social Sciences and Humanities. El mismo apunta a pensar los cuidados en el marco de la pandemia y durante el per\u00edodo posterior. Adem\u00e1s de Brasil, Estados Unidos, Canad\u00e1, Francia, Colombia y el Reino Unido toman parte en el proyecto. Analizamos temas tales como las necesidades familiares de cuidados, el mercado de trabajo, las pol\u00edticas p\u00fablicas y las formas de regulaci\u00f3n del derecho a los cuidados. Este proyecto terminar\u00e1 en 2025. Se han concretado diversas publicaciones como resultado de los coloquios internacionales, y el \u00faltimo se realizar\u00e1 en S\u00e3o Paulo, en abril.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Nadya Guimar\u00e3es: Cuidados revelados<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 347 de enero de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nadya Araujo Guimar\u00e3es ha analizado las condiciones en que se desempe\u00f1an entre otras las cuidadoras de ancianos y las trabajadoras dom\u00e9sticas","protected":false},"author":601,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183,187],"tags":[330],"coauthors":[1600],"class_list":["post-562226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/601"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562226"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562226\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":562231,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562226\/revisions\/562231"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562226"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}