{"id":562328,"date":"2025-09-19T16:59:34","date_gmt":"2025-09-19T19:59:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562328"},"modified":"2025-09-26T10:24:26","modified_gmt":"2025-09-26T13:24:26","slug":"si-no-se-lo-trata-el-trastorno-bipolar-es-una-enfermedad-progresiva-afirma-el-psiquiatra-flavio-kapczinski","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/si-no-se-lo-trata-el-trastorno-bipolar-es-una-enfermedad-progresiva-afirma-el-psiquiatra-flavio-kapczinski\/","title":{"rendered":"\u201cSi no se lo trata, el trastorno bipolar es una enfermedad progresiva\u201d, afirma Fl\u00e1vio Kapczinski"},"content":{"rendered":"<p>Durante los \u00faltimos meses, el psiquiatra Fl\u00e1vio Kapczinski, del estado brasile\u00f1o de Rio Grande do Sul, ha venido dedic\u00e1ndose con ah\u00ednco a dos grandes proyectos. Uno de ellos consiste en consolidar, junto a algunos colaboradores, un sistema de clasificaci\u00f3n de los grados de evoluci\u00f3n del trastorno bipolar. Esta enfermedad mental, signada por la alternancia de episodios de depresi\u00f3n con otros de man\u00eda o hipoman\u00eda, afecta al 3 % de la poblaci\u00f3n. Cuando no se lo trata, este trastorno suele agravarse a punto tal que llega a minar la capacidad de realizar tareas sencillas como la organizaci\u00f3n de las actividades cotidianas.<\/p>\n<p>Tras m\u00e1s de 10 a\u00f1os de debates, un grupo de trabajo internacional de expertos reunido en la Conferencia Anual de la Sociedad Internacional de Trastornos Bipolares de 2024, realizada en Islandia, arrib\u00f3 a un modelo consensuado que organiza la progresi\u00f3n de la enfermedad teniendo en cuenta la cantidad de episodios, la existencia de comorbilidades y los perjuicios funcionales.<\/p>\n<p>\u201cEste modelo les ayudar\u00e1 los m\u00e9dicos a decidirse por el tratamiento m\u00e1s adecuado en cada caso\u201d, afirma Kapczinski, quien es prorrector de Investigaci\u00f3n de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) y profesor em\u00e9rito de la Universidad McMaster, en Canad\u00e1.<\/p>\n<p>El segundo gran proyecto que Kapczinski tiene por delante es la coordinaci\u00f3n, en colaboraci\u00f3n con la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), del primer estudio con miras a determinar, en una muestra representativa de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, la prevalencia (la frecuencia de casos) de las enfermedades mentales m\u00e1s graves.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, se pueden leer los principales tramos de la entrevista que Kapczinski le concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP <\/em>al final del mes de octubre a trav\u00e9s una plataforma de videoconferencias.<\/p>\n<p><strong>Usted form\u00f3 parte en octubre, en Islandia, de un grupo de trabajo internacional con la tarea de definir los estadios de evoluci\u00f3n del trastorno bipolar. \u00bfA qu\u00e9 consenso se arrib\u00f3?<br \/>\n<\/strong>Propuse la creaci\u00f3n de ese grupo de trabajo hace 10 a\u00f1os. Estamos en la tercera ronda de tareas. En la primera, el grupo, conformado por autoridades internacionales en el tema, arrib\u00f3 al consenso de que el trastorno bipolar puede tener un curso progresivo de agravamiento en caso de que no se lo trate. Esta enfermedad se describi\u00f3 hace m\u00e1s de 100 a\u00f1os, labor a cargo del psiquiatra alem\u00e1n Emil Kraepelin [1856-1926], quien ya en ese entonces se percat\u00f3 de que algunos casos se agravaban. Esos pacientes se enfermaban en repetidas ocasiones y volv\u00edan a ser internados. En ciertos casos, llegaban a perder la autonom\u00eda. Pero sus observaciones eran limitadas, pues Kraepelin trataba a los pacientes que se encontraban internados en su cl\u00ednica.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEsa percepci\u00f3n cay\u00f3 en el olvido?<br \/>\n<\/strong>Hace unos 25 a\u00f1os, cuando empec\u00e9 a trabajar con el trastorno bipolar, ya no imperaba m\u00e1s esa perspectiva. Se pensaba que la esquizofrenia produc\u00eda una gran p\u00e9rdida funcional a partir de la juventud y que el trastorno bipolar transcurr\u00eda en episodios, sin p\u00e9rdidas funcionales. En otras palabras, cuando la persona se trataba o sorteaba el episodio, regresaba al nivel de base, sin perjuicios. Esto empez\u00f3 a cuestionarse con los primeros <em>case registries <\/em>[estudios de seguimiento de la poblaci\u00f3n de pa\u00edses enteros], realizados en los pa\u00edses escandinavos. En esos estudios, los investigadores notaron que con cada internaci\u00f3n aumentaba la probabilidad de que el paciente con trastorno bipolar volviera a ser internado y a largo plazo padeciera perjuicios funcionales y episodios m\u00e1s graves.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo influyeron en el \u00e1rea esos datos?<br \/>\n<\/strong>Los datos poblacionales de Dinamarca sirvieron de base para la elaboraci\u00f3n del modelo te\u00f3rico de evoluci\u00f3n de la enfermedad que con mis colaboradores propusimos en el a\u00f1o 2010. Este modelo clasifica la evoluci\u00f3n en cuatro grados. A la fase m\u00e1s temprana la denominamos latente. Es cuando la persona a\u00fan no manifiesta signos de la enfermedad, pero s\u00ed est\u00e1 sujeta a un riesgo aumentado de desarrollarla. Este riesgo puede surgir bajo la forma de oscilaciones de humor o depresi\u00f3n en la adolescencia. Es m\u00e1s alto cuando existen casos de trastorno bipolar entre parientes de primer grado y se potencia debido al consumo de drogas, especialmente coca\u00edna. En el estadio 1, la enfermedad aparece pura, sin comorbilidades, con el cuadro de depresi\u00f3n altern\u00e1ndose con el de man\u00eda [un estado de gran energ\u00eda, euforia e impulsividad] o hipoman\u00eda [una man\u00eda de menor intensidad]. En el estadio 2, aparece junto a otro problema, como el trastorno de p\u00e1nico o la dependencia del alcohol, lo que vuelve m\u00e1s complicado el tratamiento. En el estadio 3, los pacientes experimentan un perjuicio funcional, y en el 4 no logran mantener una vida aut\u00f3noma.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEste modelo fue aceptado por los pares?<br \/>\n<\/strong>Otros grupos ten\u00edan un punto de vista de la enfermedad un tanto diferente. El grupo de la psiquiatra infantil Anne Duffy, de la Queen\u2019s University, en Canad\u00e1, estim\u00f3 que lo m\u00e1s importante es observar las etapas iniciales de la vida. Para ellos, los problemas de sue\u00f1o, de ansiedad y de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n en la infancia constituyen las manifestaciones iniciales de la enfermedad cuando el ni\u00f1o tiene padres o hermanos con trastorno bipolar. Por lo dem\u00e1s, el modelo sigue m\u00e1s o menos lo que propusimos para los adultos. Para Michael Berk, de la Universidad Deakin, en Australia, lo m\u00e1s importante es la cantidad de episodios que la persona ha vivido. El estadio m\u00e1s temprano de ese modelo es el de la propensi\u00f3n. Se trata de la persona que est\u00e1 sujeta a un mayor riesgo de desarrollar el problema, pero que no ha experimentado ning\u00fan episodio. En el estadio 1, aparecen se\u00f1ales de depresi\u00f3n, ansiedad y alteraciones del sue\u00f1o. En el 2, surge el primer episodio de man\u00eda o hipoman\u00eda. A partir del segundo evento de man\u00eda o hipoman\u00eda, la enfermedad se vuelve diferente y pasa a repetirse. M\u00e1s adelante, se convierte en cr\u00f3nica. Una diferencia con relaci\u00f3n a lo que propusimos reside en que nuestro sistema contempla la funcionalidad de la persona, la capacidad de realizar las actividades cotidianas.<\/p>\n<blockquote><p>Es importante que las personas entiendan que el trastorno bipolar, de no trat\u00e1rselo, es una enfermedad progresiva<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>\u00bfLas tres propuestas exist\u00edan simult\u00e1neamente?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed es. En la primera reuni\u00f3n del grupo de trabajo, se arrib\u00f3 a un consenso m\u00e1s rudimentario: hab\u00eda un estadio inicial, menos complicado y sin comorbilidades, en el cual la persona funciona bien, y uno tard\u00edo, con comorbilidades y deterioro funcional, y m\u00e1s dif\u00edcil de tratar. Esto era insuficiente, pero no logr\u00e1bamos avanzar. Por eso creamos una nomenclatura universal. Definimos qu\u00e9 era un episodio, la recurrencia, la neuroprogresi\u00f3n [el agravamiento a medida que transcurren los episodios], los factores de riesgo, etc. Pero la propuesta de un modelo \u00fanico por estadios [la clasificaci\u00f3n de los estadios de progresi\u00f3n de la enfermedad] qued\u00f3 paralizada. Recientemente, le transferimos el liderazgo del grupo de trabajo a Ralph Kupka, de la Universidad M\u00e9dica de \u00c1msterdam, en Pa\u00edses Bajos. Kupka y Afra van der Markt, de la misma instituci\u00f3n, crearon un ingenioso sistema, que tiene en cuenta la cantidad de episodios, la existencia de comorbilidades y el deterioro funcional. Este modelo organiza una amplia gama de cuadros y gan\u00f3 el debate en Islandia. Ahora se lo est\u00e1 consolidando por escrito. Y saldr\u00e1 publicado a mediados de 2025, para que en diversos estudios se eval\u00fae su capacidad de predecir la respuesta al tratamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera puede ayudar a tratar mejor la enfermedad un modelo por estadios?<br \/>\n<\/strong>Les ayudar\u00eda a los m\u00e9dicos a decidir cu\u00e1l es el tratamiento m\u00e1s adecuado en cada caso. Un ejemplo: una persona cuyos padres o hermanos padecen el trastorno bipolar y ha tenido un cuadro de depresi\u00f3n est\u00e1 sujeta a un alto riesgo de sufrir una enfermedad bipolar en caso de que se le apliquen tratamientos para resolver solamente la depresi\u00f3n. El m\u00e9dico deber\u00e1 tener en cuenta esa informaci\u00f3n al definir la medicaci\u00f3n. Algunos antidepresivos pueden desencadenar el llamado giro man\u00edaco [el paso de la fase de depresi\u00f3n a la de man\u00eda].<\/p>\n<p><strong>\u00bfDespu\u00e9s de un episodio de man\u00eda, no hay retorno?<br \/>\n<\/strong>Despu\u00e9s del primer episodio de man\u00eda o hipoman\u00eda, lo que era depresi\u00f3n pasa a ser otra enfermedad. No vuelve a ser solamente una depresi\u00f3n. La informaci\u00f3n de los estadios puede ayudarnos a tratar mejor a esas personas desde la fase inicial. Tambi\u00e9n ha de permitir poner de relieve que en primer lugar es necesario tratar las comorbilidades, en caso de que existan. Una persona con trastorno bipolar y s\u00edndrome de p\u00e1nico o abuso de sustancias \u2212el m\u00e1s com\u00fan es el de alcohol\u2212 responde mal al tratamiento si antes no se la trata del p\u00e1nico o del abuso de alcohol. Con las comorbilidades controladas, el tratamiento tiende a ser m\u00e1s eficaz. La determinaci\u00f3n de los estadios tambi\u00e9n permite separar a los individuos por nivel de complejidad.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 es importante esa separaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>Para aplicar de manera m\u00e1s eficiente los recursos del sistema p\u00fablico de salud. No es deseable que, a un paciente con trastorno bipolar identificado, que responde bien al tratamiento, se lo atienda en un centro de alta complejidad. En esos casos puede trat\u00e1rselos en el centro de salud, con el apoyo de un Caps [en referencia a los Centros de Atenci\u00f3n Psicosocial], donde est\u00e1n los especialistas. De los casos m\u00e1s complejos deben encargarse los Caps, en contacto con un centro de referencia de nivel terciario, en general un hospital universitario, en donde pueden realizarse las internaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfYa es posible conocer el grado de aceptaci\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>No se acepta este modelo f\u00e1cilmente. Nosotros, que lo propusimos, identificamos ventajas. Quienes se manifiestan contrarios dicen que la base de datos no es suficiente, y que por eso puede generar confusi\u00f3n. Los cr\u00edticos afirman que el sistema de estadios podr\u00eda estigmatizar a las personas y no ser\u00eda \u00fatil, porque en la cl\u00ednica no se verifica la progresi\u00f3n. El grupo que es favorable replica afirmando que lo que se observa en los consultorios es distinto a lo que se ve en la poblaci\u00f3n de un pa\u00eds. Las evidencias indican que lo que propusimos se verificar\u00e1 mediante un seguimiento de una gran cantidad de casos durante un largo tiempo. Para nosotros es importante que la gente entienda que el trastorno bipolar, de no trat\u00e1rselo, es una enfermedad progresiva, al igual que otras enfermedades mentales. Es necesario observar de manera abarcadora el deterioro que causa la enfermedad en la vida de las personas cuando no se la trata, incluso para que \u00e9stas sepan en qu\u00e9 estadio se encuentran y qu\u00e9 pueden hacer para retroceder en tal sentido o impedir su progresi\u00f3n. Los cr\u00edticos dicen que suministrar el diagn\u00f3stico e informar el estadio puede generar estigmas. Nosotros creemos que cuanto menos se habla del tema y cuanto menor es la informaci\u00f3n que se aporta, mayor es el estigma.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo se manifiesta generalmente el trastorno?<br \/>\n<\/strong>Aparece m\u00e1s com\u00fanmente entre los 18 y los 35 a\u00f1os. Es una enfermedad de los adultos j\u00f3venes. Sin embargo, cuando observamos detalladamente, notamos que las personas en las que se manifest\u00f3 a los 18, 25 o 30 a\u00f1os ya sol\u00edan sufrir problemas de sue\u00f1o o de d\u00e9ficit de atenci\u00f3n en la infancia, de conductas impulsivas o de consumo inapropiado de alcohol y drogas en la adolescencia. Muchas ya exhib\u00edan s\u00edntomas que permit\u00edan definir el diagn\u00f3stico de depresi\u00f3n, pero no el de bipolaridad. Esas personas se tratan de la depresi\u00f3n durante a\u00f1os hasta que un an\u00e1lisis m\u00e1s minucioso revela s\u00edntomas de hipoman\u00eda. El retraso en el diagn\u00f3stico del trastorno bipolar es perjudicial y resulta en nuevos episodios. Y una cantidad mayor de episodios causa impactos en el cerebro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfAfectan tambi\u00e9n al resto del organismo?<br \/>\n<\/strong>De alguna manera, s\u00ed. El individuo deja de dormir bien y pasa a tener una mala salud cardiovascular y metab\u00f3lica. Esas personas tambi\u00e9n afrontan muchas dificultades a la hora de adherir a dietas y a una rutina de ejercicios. A menudo se vuelven sedentarias y tienen un patr\u00f3n diet\u00e9tico desfavorable. Las personas con trastorno bipolar no tratado se mueren 10 a\u00f1os antes que las que no son bipolares.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl trastorno mental deriva en un patr\u00f3n de conducta con efectos sobre la fisiolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Existe un debate al respecto de eso. El conocimiento cient\u00edfico acumulado en el \u00e1rea indica que es una enfermedad con efectos sobre los ritmos biol\u00f3gicos, sobre la estabilidad de la dieta, del sue\u00f1o y del cuidado de uno mismo, que promueve el abuso de sustancias. Todo esto parece derivar en una aceleraci\u00f3n del envejecimiento, con muertes tempranas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos medicamentos disponibles para tratar la enfermedad bipolar funcionan bien?<br \/>\n<\/strong>Cada caso requiere de un tratamiento distinto. La enfermedad bipolar es cr\u00f3nica, para toda la vida, as\u00ed como la hipertensi\u00f3n. Varios de los medicamentos que se aplican para tratar diferentes fases del trastorno bipolar tienen una eficacia muy buena. Pero los tratamientos tambi\u00e9n pueden producir perjuicios. Algunos incrementan el apetito y pueden derivar en un aumento de peso y en problemas metab\u00f3licos.<\/p>\n<blockquote><p>Entre las personas que tienen un familiar de primer grado bipolar, el 10 % tambi\u00e9n desarrolla la enfermedad<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Usted dijo que la eficacia es buena. \u00bfCu\u00e1l es la proporci\u00f3n de casos que resuelven<\/strong>?<br \/>\nSe hace dif\u00edcil arribar a una cifra general. La enfermedad tiene la fase de la man\u00eda, que es la m\u00e1s grave y la m\u00e1s f\u00e1cil de tratar. La depresi\u00f3n puede tratarse de manera eficaz con diversos medicamentos. No existe una medida del \u00e9xito del tratamiento de ambas fases.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 peso tiene el componente gen\u00e9tico?<br \/>\n<\/strong>La heredabilidad es del 80 %, la m\u00e1s alta entre las enfermedades mentales. Si traducimos la heredabilidad en un lenguaje com\u00fan, surge que, entre las personas que tienen un familiar de primer grado afectado, un 10 % tambi\u00e9n desarrolla la enfermedad. En la poblaci\u00f3n en general, esto sucede con un 3 %. De las personas con padre y madre bipolares, el 70 % tambi\u00e9n padece la enfermedad. De todos modos, una proporci\u00f3n importante no desarrolla el trastorno. Esto demuestra que la influencia gen\u00e9tica no es determin\u00edstica, pero aumenta la probabilidad. La causa m\u00e1s importante es la hereditaria. Varios genes est\u00e1n asociados al incremento del riesgo de desarrollar trastorno bipolar, cada uno con un efecto peque\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>\u00bfExiste problemas que potencian ese riesgo?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, los traumas en la infancia, particularmente el abuso sexual, aumentan la probabilidad de desarrollar este problema. El consumo de coca\u00edna incrementa el riesgo. El de marihuana tambi\u00e9n, pero en forma menos acentuada.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo debe buscar ayuda m\u00e9dica una persona que sospecha que tiene trastorno bipolar?<br \/>\n<\/strong>Cuando el grado de sufrimiento sea lo suficientemente alto como para perjudicar sus relaciones familiares o su rendimiento en el trabajo. O tambi\u00e9n tan intenso que la lleve a dejar de trabajar, a consumir alcohol y drogas para mitigar el sufrimiento o a pensar en el suicidio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es el acceso al diagn\u00f3stico y al tratamiento en Brasil?<br \/>\n<\/strong>El acceso a los buenos cuidados en salud mental es dif\u00edcil en el mundo desarrollado y es a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en las naciones emergentes como la nuestra. Seg\u00fan datos de la OMS [la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud], en los pa\u00edses emergentes, de cada cuatro personas con problemas relacionados con enfermedades mentales graves, solamente una tendr\u00e1 acceso al tratamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSe erige m\u00e1s como un reto detectar la enfermedad o hallarle un tratamiento adecuado?<br \/>\n<\/strong>La verdad es que lo m\u00e1s dif\u00edcil es v\u00e9rselas con el aumento de la energ\u00eda, de la creatividad. Socialmente, el aumento del rendimiento es deseable. La sociedad premia a las personas con alta capacidad de trabajo, de liderazgo y de pensar soluciones creativas. En las etapas dif\u00edciles, de depresi\u00f3n, la persona sufre y no produce. Nadie desea eso. Ahora bien, resulta dif\u00edcil convencer a las personas que est\u00e1n en la etapa de hipoman\u00eda de que esas caracter\u00edsticas, que ellas y la sociedad consideran buenas, son s\u00edntomas de una enfermedad que deben tratar. Hoy en d\u00eda sabemos que grandes creadores \u2013pintores, por ejemplo\u2013 con enfermedad bipolar eran m\u00e1s productivos cuando estaban con el humor estable, ten\u00edan una relaci\u00f3n estable, un trabajo estable.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa gran productividad de la euforia es solo aparente?<br \/>\n<\/strong>Durante la euforia franca, es decir, en el episodio man\u00edaco, no hay productividad. La persona se despega de la realidad. Manifiesta conductas extremas, se pelea, se mete en problemas, pierde su empleo. Pero en las fases en que solamente est\u00e1 acelerada o, como decimos, hipert\u00edmica, flirteando con la hipoman\u00eda, puede destacarse mucho. Esas personas desarrollan una conducta carism\u00e1tica y comunicativa. Tienen un razonamiento r\u00e1pido y una gran habilidad para enfrentar problemas. Esto las dota de ventajas y crea un dilema, pues no se quiere perder esas cualidades. El tratamiento no elimina esas habilidades, pero evita que la persona caiga en los extremos, que son destructivos. Cuando se da cuenta de ello, la persona se compromete en el tratamiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es la frecuencia del trastorno bipolar?<br \/>\n<\/strong>A nivel mundial, el trastorno bipolar tipo 1 [con man\u00eda y depresi\u00f3n] afecta al 1 % de las personas. El tipo 2 [con hipoman\u00eda y depresi\u00f3n] afecta al 2 %. La estimaci\u00f3n global es del 3 %. En Brasil, a\u00fan no contamos con una estad\u00edstica nacional. Los datos brasile\u00f1os se basan en mayor medida en informaci\u00f3n suministrada por los servicios de salud. Esas cifras est\u00e1n subestimadas, porque no incluyen informaci\u00f3n sobre las poblaciones sin acceso a dichos servicios. Por eso mismo, en colaboraci\u00f3n con el equipo de Raquel De Boni, de la Fiocruz, estamos poniendo en marcha un estudio con el objetivo de determinar en forma pionera la prevalencia en Brasil de las enfermedades mentales: la ansiedad, la depresi\u00f3n unipolar, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, la drogodependencia, los trastornos del espectro autista y el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Saldremos a campo en 2025.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas personas ser\u00e1n escuchadas?<br \/>\n<\/strong>Casi 23.000, con edades entre 18 y 75 a\u00f1os, en todo el territorio nacional. Ser\u00e1 una muestra probabil\u00edstica representativa de la poblaci\u00f3n. El estudio consta de dos partes. En una de ellas, 7.800 adultos contestar\u00e1n un cuestionario de rastreo de trastornos mentales. Posteriormente, especialistas entrevistar\u00e1n a un 20 % v\u00eda video para formular el diagn\u00f3stico. En la otra parte, 15.000 alumnos, docentes y t\u00e9cnicos de 50 universidades p\u00fablicas pasar\u00e1n por el rastreo. De ellos, el 20 % har\u00e1 entrevistas de diagn\u00f3stico. Un a\u00f1o despu\u00e9s, a todos los que pasaron por la entrevista de diagn\u00f3stico se los invitar\u00e1 a repetirla. De este modo, pretendemos saber la incidencia de estos problemas [la cantidad de casos nuevos que surgen anualmente]. Ser\u00e1 la primera vez que arribaremos en forma probabil\u00edstica al porcentaje de la poblaci\u00f3n afectada por estas enfermedades mentales.<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Fl\u00e1vio Kapczinski: <\/strong><strong>Entre extremos<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 347 de enero de 2025. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El psiquiatra integra un grupo internacional para definir los estadios de esta dolencia y coordina un estudio brasile\u00f1o de enfermedades mentales","protected":false},"author":16,"featured_media":562329,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181,183],"tags":[298,305,306,327],"coauthors":[105],"class_list":["post-562328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","category-entrevista-es","tag-epidemiologia-es","tag-fisiologia-es","tag-genetica-es","tag-psiquiatria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562328"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":563111,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562328\/revisions\/563111"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/562329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562328"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}