{"id":562334,"date":"2025-09-19T16:59:56","date_gmt":"2025-09-19T19:59:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/?p=562334"},"modified":"2025-09-23T15:02:42","modified_gmt":"2025-09-23T18:02:42","slug":"la-sequia-y-los-incendios-menguan-biodiversidad-de-los-bosques","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-sequia-y-los-incendios-menguan-biodiversidad-de-los-bosques\/","title":{"rendered":"La sequ\u00eda y los incendios menguan la biodiversidad de los bosques"},"content":{"rendered":"<p>En un s\u00e1bado de octubre, el bi\u00f3logo Adalberto Val, especialista en peces del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa), en Brasil, se tom\u00f3 un tiempo para visitar el mercado municipal de la ciudad de Manaos, una construcci\u00f3n de estilo neocl\u00e1sico situada en el centro de \u00e9sa que es la capital del estado de Amazonas. En los puestos de pescado, todo parec\u00eda transcurrir dentro de la normalidad, pero enseguida se percat\u00f3 de que no era precisamente as\u00ed. \u201cLos pescadores y los comerciantes comentaban que la cantidad de pescado viene disminuyendo y el precio que pagan los consumidores se ha elevado\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>La merma de la oferta de pescado, que es el alimento b\u00e1sico de los habitantes de la zona, es tan solo una consecuencia visible de las intensas sequ\u00edas de los \u00faltimos a\u00f1os. La de 2024 fue una de las peores de la historia, y perjudic\u00f3 directamente a alrededor de 700.000 personas en los estados de Amazonas, Acre, Roraima, Amap\u00e1, Rond\u00f4nia y Par\u00e1. R\u00edos con centenas de metros de ancho, como el Solim\u00f5es y el Tapaj\u00f3s, se convirtieron en arroyos corriendo entre bancos de arena. En las orillas, miles o quiz\u00e1 millones de peces muertos. No se conocen cifras precisas. \u201cNi siquiera logramos mapear todos los lugares y la intensidad de la mortalidad\u201d, dice Val.<\/p>\n<p>Las temperaturas m\u00e1s altas \u2013que alimentaron la sequ\u00eda, y en otras partes de Brasil los incendios forestales, m\u00e1s frecuentes en los \u00faltimos a\u00f1os\u2013 tiene efectos menos visibles. Tal como lo detall\u00f3 el grupo del Inpa en un art\u00edculo publicado en marzo de 2024 en <em>Animal Reproduction Science<\/em>, en las aguas m\u00e1s c\u00e1lidas, los espermatozoides de la cachama negra o tambaqu\u00ed (<em>Colossoma macropomum<\/em>) pierden movilidad y velocidad y exhiben m\u00e1s deformaciones, lo cual disminuye las tasas de fecundaci\u00f3n de los huevos y, por ende, perjudica a reproducci\u00f3n de la especie.<\/p>\n<p>Aun cuando las poblaciones de algunas especies de peces logren reproducirse, reanimadas con las lluvias que volvieron al final del a\u00f1o, los efectos de los extremos clim\u00e1ticos, principalmente para las especies mayores y con menor tasa de fecundidad, como el paiche o piraruc\u00fa (<em>Arapaima gigas<\/em>), pueden extenderse durante dos o tres a\u00f1os. Con base en situaciones similares acaecidas durante a\u00f1os anteriores, diversos estudios recientes indican que las poblaciones no solamente de peces, sino tambi\u00e9n de otros animales, adem\u00e1s de las de plantas, que vuelvan a crecer en los montes resecos, probablemente ser\u00e1n de menor porte y menos diversificadas que las anteriores a esos episodios de clima abrasador.<\/p>\n<p>\u201cNormalmente no se asocia los incendios con los r\u00edos, pero los peces se ven bastante perjudicados\u201d, dice Val. Seg\u00fan el estudioso, las especies de peces de respiraci\u00f3n a\u00e9rea, como o propio paiche, el pez pulmonado o pez de barro americano (<em>Lepidosiren paradoxa<\/em>) y la anguila el\u00e9ctrica o tembl\u00f3n (<em>Electrophorus electricus<\/em>), que salen a la superficie del agua cuando necesitan aire, pueden respirar humo t\u00f3xico e incluso morir a causa de ello. Asimismo, seg\u00fan a\u00f1ade el bi\u00f3logo, las cenizas que genera la quema de vegetaci\u00f3n elevan la alcalinidad del agua y afectan a otras especies.<\/p>\n<p>La quema frecuente de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona puede derivar en una selecci\u00f3n de las especies m\u00e1s resistentes a las altas temperaturas. En el marco de un experimento realizado en el Inpa, el bi\u00f3logo Derek Campos verific\u00f3 que representantes de una familia de peces, la de los car\u00e1cidos, son bastante sensibles y mueren cuando la temperatura supera los 32 grados Celsius (\u00baC). Entre los car\u00e1cidos se encuentran especies muy consumidas en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica como la cachama negra y el yaraqu\u00ed (<em>Semaprochilodus <\/em>spp<em>.<\/em>). De acuerdo con dicho trabajo, detallado en un art\u00edculo publicado en febrero de 2018 en el <em>Journal of Thermal Biology<\/em>, un pez de peque\u00f1o porte, el pez \u00e1ngel (<em>Pterophyllum <\/em>spp<em>.<\/em>), que hoy en d\u00eda es objeto de intensa demanda como especie ornamental, fue el que se mostr\u00f3 capaz de resistir hasta los 39 \u00b0C.<\/p>\n<div id=\"attachment_562335\" style=\"max-width: 1150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-562335 size-full\" src=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-efeitosseca-fogo-2025-01-1140.jpg\" alt=\"\" width=\"1140\" height=\"754\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-efeitosseca-fogo-2025-01-1140.jpg 1140w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-efeitosseca-fogo-2025-01-1140-250x165.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-efeitosseca-fogo-2025-01-1140-700x463.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/RPF-efeitosseca-fogo-2025-01-1140-120x79.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 1140px) 100vw, 1140px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Gudryan Baronio\u2009\/\u2009USP<\/span>Quema controlada en el Parque Nacional de las Siemprevivas, en el municipio de Diamantina (Minas Gerais), en julio de 2023<span class=\"media-credits\">Gudryan Baronio\u2009\/\u2009USP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u201cUn escenario apocal\u00edptico\u201d<br \/>\n<\/strong>Al final de su doctorado en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, el bi\u00f3logo Ismael Verrastro Brack compuso un grupo de cerca de 20 integrantes que entre septiembre y noviembre de 2020 analiz\u00f3 el impacto del incendio que hab\u00eda destruido m\u00e1s del 90 % de las 108.000 hect\u00e1reas (ha) de la reserva Sesc Pantanal en Bar\u00e3o de Melga\u00e7o, estado de Mato Grosso.<\/p>\n<p>\u201cEn dos lugares m\u00e1s abiertos hab\u00eda decenas de animales muertos\u201d, comenta. Osamentas de tapires amaz\u00f3nicos (<em>Tapirus terrestris<\/em>), pecar\u00edes barbiblancos (<em>Tayassu pecari<\/em>), corzuelas pardas o guazunchos (<em>Mazama gouazoubira<\/em>), agut\u00edes de Azara (<em>Dasyprocta azarae<\/em>), monos capuchinos de Azara (<em>Sapajus cay<\/em>), pumas (<em>Puma concolor<\/em>) y otros animales se mezclaban con la vegetaci\u00f3n quemada. \u201cCenizas puras, un escenario apocal\u00edptico\u201d, define el bi\u00f3logo. La destrucci\u00f3n intensa se produjo durante un a\u00f1o at\u00edpico, muy seco y bajo influencia del fen\u00f3meno clim\u00e1tico El Ni\u00f1o, y result\u00f3 en incendios de grandes proporciones, mucho mayores que los comunes tanto en el Pantanal como en el Cerrado.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con personal de Sesc, los investigadores encontraron centenas de osamentas de animales de mediano o gran porte. De acuerdo con proyecciones detalladas en un art\u00edculo publicado en noviembre en el <em>Journal of Applied Ecology<\/em>, alrededor de 50.000 mam\u00edferos habr\u00edan muerto \u00fanicamente en esa reserva entre enero y octubre de 2020.<\/p>\n<p>Un equipo coordinado por el m\u00e9dico veterinario Walfrido Moraes Tomas, de la estatal de investigaci\u00f3n agropecuaria Embrapa Pantanal, con sede en la ciudad de Corumb\u00e1, Mato Grosso do Sul, tambi\u00e9n sali\u00f3 al campo y busc\u00f3 animales muertos a lo largo de 114.000 km de l\u00edneas rectas, los llamados transectos. Las proyecciones, detalladas en diciembre de 2021 en <em>Scientific Reports<\/em>, indicaron que 17 millones de vertebrados habr\u00edan muerto debido a los incendios de 2020 en todo el Pantanal.<\/p>\n<p>\u201cLas poblaciones podr\u00edan recuperarse en algunos a\u00f1os si no hubiese m\u00e1s incendios\u201d, comenta Verrastro Brack. El problema, seg\u00fan \u00e9l, es que el fuego reapareci\u00f3 durante los a\u00f1os siguientes (<a href=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-avance-el-fuego-en-brasil-el-pantanal-bate-su-propio-record-de-incendios-durante-el-primer-semestre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>lea en <\/em>Pesquisa FAPESP, <em>edici\u00f3n n\u00ba 342<\/em><\/a>). En 2024, el \u00e1rea afectada por los incendios fue un 150 % m\u00e1s grande que la del a\u00f1o anterior, de acuerdo con MapBiomas. Los animales que sobrevivan podr\u00e1n contar con menos alimentos y menos agua, y se ver\u00e1 en dificultades para hallar parejas durante la \u00e9poca de reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los incendios modifican tambi\u00e9n la estructura de la selva, de acuerdo con un experimento realizado entre 2019 y 2020 en la Reserva Extractiva (Resex) Tapaj\u00f3s-Arapiuns, en la zona de Santar\u00e9m, estado Par\u00e1. Investigadores de la Universidad Federal del Par\u00e1 (UFPA) analizaron 3.620 \u00e1rboles y palmeras de 326 especies en 16 \u00e1reas, clasificadas en tres categor\u00edas: bosque antiguo no quemado o quemado una vez (en 2015) o dos veces (en 2015 y 2017). Los incendios de 2015 en la Resex se desencadenaron durante un per\u00edodo de sequ\u00eda severa asociado al fen\u00f3meno El Ni\u00f1o de 2015, que persisti\u00f3 hasta 2016, con efectos sobre un mill\u00f3n de hect\u00e1reas (ha); los de 2017 se alimentaron de otro per\u00edodo de sequ\u00eda intensa, de los efectos persistentes del fen\u00f3meno El Ni\u00f1o y de la quema de la madera que se resec\u00f3 el a\u00f1o anterior, a\u00f1adiendo centenas de miles de ha a las \u00e1reas ya carbonizadas.<\/p>\n<p>Tal como se lo detall\u00f3 en la edici\u00f3n de <em>Environmental Research Letters <\/em>de octubre, el volumen de bosque \u2013la biomasa\u2013 por encima del suelo disminuy\u00f3 un 44 % en bosques quemados una vez y un 71 % en los que se quemaron dos veces. Hubo tambi\u00e9n una disminuci\u00f3n del 50 % de la diversidad de especies en las \u00e1reas que pasaron por dos incendios, despu\u00e9s de los cuales predominaban especies pioneras, de peque\u00f1o porte y crecimiento r\u00e1pido, y menos susceptibles al fuego.<\/p>\n<p>En el Cerrado, la sabana brasile\u00f1a, los constantes incendios naturales seleccionaron poblaciones de \u00e1rboles con cortezas m\u00e1s densas, capaces de resistir a las altas temperaturas. As\u00ed y todo, con los incendios muy frecuentes, algunas especies pueden adquirir un porte menor o incluso morir. \u201cLos \u00e1rboles son poco resistentes a los incendios muy frecuentes, anuales o bianuales, cuando no hay tiempo para que los ejemplares j\u00f3venes desarrollen una corteza densa\u201d, dice la bi\u00f3loga V\u00e2nia Regina Pivello, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). En un art\u00edculo publicado en abril de 2011 en <em>Fire Ecology<\/em>, la investigadora ya advert\u00eda acerca de los da\u00f1os a la biodiversidad ocasionados por la intensificaci\u00f3n de los incendios en la Amazonia, diferenci\u00e1ndola del Cerrado, en donde muchas plantas, principalmente las rastreras, se benefician con el fuego peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Pero no son solamente los \u00e1rboles los que se retraen tras padecer los efectos del fuego frecuente. Varias especies de siemprevivas (<em>Comanthera <\/em>spp<em>.<\/em>), algunas ya en riesgo de extinci\u00f3n, pueden exhibir un porte menor y un crecimiento m\u00e1s lento si se ven sometidas a incendios anuales en comparaci\u00f3n con las plantas que no afrontaron en esa situaci\u00f3n, de acuerdo con experimentos realizados por el bi\u00f3logo Gudryan Baronio, tambi\u00e9n de la USP, en el Parque Nacional de las Siemprevivas, en Minas Gerais.<\/p>\n<p>Era una buena regi\u00f3n para evaluar los efectos del fuego porque los recolectores de siemprevivas, que las usan en la producci\u00f3n de artesan\u00edas en la regi\u00f3n, estimulan la floraci\u00f3n mediante quemas controladas. Con el seguimiento del equipo del parque, los investigadores estudiaron dos \u00e1reas, cada una con ocho parcelas (cuatro quemadas experimentalmente y cuatro mantenidas sin fuego), al comienzo y al final de la estaci\u00f3n seca respectivamente, en mayo y en septiembre de 2019.<\/p>\n<p>El objetivo, tal como aparece descrito en un art\u00edculo publicado en noviembre en la revista cient\u00edfica <em>Flora<\/em>, consist\u00eda en verificar no solamente los efectos inmediatos del fuego en las plantas, sino tambi\u00e9n los que son consecuencia de la \u00e9poca en que el mismo se desata. El denominado fuego tard\u00edo, al final de la sequ\u00eda, tiende a ser naturalmente m\u00e1s intenso que el fuego temprano, al comienzo de la sequ\u00eda, cuando la vegetaci\u00f3n y el suelo a\u00fan preservan alguna humedad.<\/p>\n<p>\u201cAl cabo de dos a\u00f1os, la cobertura de la vegetaci\u00f3n herb\u00e1cea que pas\u00f3 por el fuego temprano se recuper\u00f3 casi completamente, pero en la del fuego tard\u00edo se recuper\u00f3 tan solo parcialmente\u201d, comenta Baronio. \u201cEn ambas, empero, la altura de las plantas que rebrotaron fue en promedio 4 cent\u00edmetros (cm) menor en comparaci\u00f3n con el grupo de control\u201d. Seg\u00fan la especie, las siemprevivas adultas generalmente tienen de 20 cm a 60 cm de altura.<\/p>\n<p>Este trabajo integra un proyecto de Pivello apoyado por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de Brasil y result\u00f3 en algunas recomendaciones dirigidas a los recolectores de flores. \u201cNi pensar en quemar todos los a\u00f1os, pues no da tiempo para que la vegetaci\u00f3n rupestre se recupere\u201d, dice. \u201cNecesitamos repensar cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo aplicar el fuego controlado, que es una estrategia importante para el manejo tradicional de la vegetaci\u00f3n y para los gestores del parque, a los efectos de disminuir la cantidad de material combustible y evitar los incendios forestales, cuyo control resulta dif\u00edcil.\u201d<\/p>\n<p class=\"bibliografia separador-bibliografia\">Este art\u00edculo sali\u00f3 publicado con el t\u00edtulo \u201c<strong>Menos vida en los montes<\/strong>\u201d en la edici\u00f3n impresa n\u00b0 347 de enero de 2025. <\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Proyectos<br \/>\n1. <\/strong>\u00bfDe qu\u00e9 manera afecta a las interacciones entre plantas, polinizadores y hormigas en los matorrales de altura el manejo del fuego? (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/202425\/como-o-manejo-de-fogo-afeta-as-interacoes-entre-plantas-polinizadores-e-formigas-no-campo-rupestre\/?q=21\/09247-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n\u00b0 21\/09247-5<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Becas en Brasil &#8211; Posdoctorado; <strong>Investigadora responsable <\/strong>V\u00e2nia Regina Pivello (USP); <strong>Becario <\/strong>Gudryan Jackson Baronio; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 269.092,13.<strong><br \/>\n2. <\/strong>El \u00e9xito reproductivo de las plantas y sus respuestas ante la aparici\u00f3n del fuego: el rol de la precipitaci\u00f3n de polen (<a href=\"https:\/\/bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/210296\/sucesso-reprodutivo-de-plantas-e-suas-respostas-a-ocorrencia-do-fogo-o-papel-da-deposicao-de-polen\/?q=2023\/04378-0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">n<sup>o<\/sup> 23\/04378-0<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Becas en el Exterior &#8211; Posdoctorado; <strong>Investigadora responsable<\/strong> V\u00e2nia Regina Pivello (USP); <strong>Becario<\/strong> Gudryan Jackson Baronio; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> R$ 378.467,44.<\/p>\n<p class=\"bibliografia\"><strong>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/strong>BARONIO, G. J. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0367253024001634\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vegetation dynamics after fire in the Brazilian campo rupestre: Effects on native plant communities and flower harvesting<\/a>. <strong>Flora<\/strong>. v. 320, 152611. nov. 2024. <strong><br \/>\n<\/strong>BRACK, I. V. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/besjournals.onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1111\/1365-2664.14789\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Spatial modelling and estimation of mammals&#8217; mortalities by Pantanal 2020 megafires<\/a>. <strong>Journal of Applied Ecology<\/strong>. v. 61, n. 11. nov. 2024.<strong><br \/>\n<\/strong>CAMPOS, J. F.<em> et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S030645651730236X?via%3Dihub\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The influence of lifestyle and swimming behavior on metabolic rate and thermal tolerance of twelve Amazon forest stream fish species<\/a>. <strong>Journal of Thermal Biology<\/strong>. v. 72, p. 148-54. feb. 2018.<strong><br \/>\n<\/strong>CASTRO, J. da S. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/abs\/pii\/S0378432024000034\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">In vivo exposure to high temperature compromises quality of the sperm in Colossoma macropomum<\/a>. <strong>Animal Reproduction Science<\/strong>. v. 262, 107412. mar. 2024.<strong><br \/>\n<\/strong>PEREIRA, C. A. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/iopscience.iop.org\/article\/10.1088\/1748-9326\/ad77e6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Recurrent wildfires alter forest structure and community composition of\u00a0<em>terra firme<\/em>\u00a0Amazonian forests<\/a>. <strong>Environmental Research Letters<\/strong>. v. 19, n. 11. 8 oct. 2024.<strong><br \/>\n<\/strong>PIVELLO, V. R. <a href=\"https:\/\/link.springer.com\/article\/10.4996\/fireecology.0701024\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The use of fire in the Cerrado and Amazonian rainforests of Brazil: Past and present<\/a>. <strong>Fire Ecology<\/strong>. v. 7, p. 24-39. 1\u00ba abr. 2011. <strong><br \/>\n<\/strong>TOMAS, W. M. <em>et al<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nature.com\/articles\/s41598-021-02844-5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Distance sampling surveys reveal 17 million vertebrates directly killed by the 2020\u2019s wildfires in the Pantanal, Brazil<\/a>. <strong>Scientific Reports<\/strong>. v. 11, 23547. 16 dic. 2021.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La sequ\u00eda y los incendios menguan biodiversidad de los bosques","protected":false},"author":17,"featured_media":562339,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,293,269],"coauthors":[5968],"class_list":["post-562334","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ecologia-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562334","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=562334"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562334\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":562760,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/562334\/revisions\/562760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/562339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=562334"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=562334"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=562334"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=562334"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}